15 escalones

Ez dugu luzatuko ekimen hauei boikota egiteko deialdirik, bakoitzak erabaki dezan zer egin, baina uste dugu testu honetan egiten den hausnarketa mota baliogarria izan litekeela jakiteko nola “irakurri” behar dugun “bien común” mozorraturik azken bolada honetan gero eta gehiagotan “saltzen” dizkiguten proposamenak

En este blog hemos comentado más de una vez cómo en los últimos tiempos estamos asistiendo al resurgir de ciertos conceptos que parecían olvidados: “apoyo mutuo” “bienes comunales”, “comunitarismo o comunalidad”, “bien común”… Está sucediendo lo mismo incluso con algunas  tradiciones indígenas comunitarias históricas como el concepto del “buen vivir” (sumak kawsay; suma qamaña). Lo peor es que de la mano de ese “estar de moda”, cada vez con más frecuencia estos conceptos están siendo vaciados de contenido para ser convertidos en simples etiquetas vacías con las que adornar/se… y que con ese disfraz resulte más atractivo el producto que se intenta vender (sucedáneo que poco o nada tiene que ver con el original). Es algo que ya hemos vivido muchas veces con un amplísimo abanico de “etiquetas” puestas de moda… y usadas y abusadas hasta desgastarlas.

Sobre algunas de estas cuestiones volveremos en próximas entradas del blog, pero hoy queremos centrarnos en una en concreto: el “bien común”. La razón es sencilla, la consulta de algunas vecinas del barrio que conocen la apuesta de KTT por impulsar la comunidad vecinal y que nos han preguntado nuestra opinión acerca de un evento que va a tener lugar en Gasteiz a finales de este abril con el título de “Proyectos y utopías para un mundo mejor: bien común, ética y valores”.

Las opiniones que vamos a verter sobre la cuestión no pretenden ser verdades absolutas, ni parten de  un “conocimiento superior” que nosotras tengamos, ni hemos realizado investigación “detectivesca” alguna, ni tienen vocación de juicio sumarísimo… Tan sólo se basan en algo que llamamos a realizar también al resto, como mejor forma de prevenir engaños ante el abuso de estas etiquetas: utilizar el sentido común de cada cual e intentar mirar algo más allá de lo que aparentemente nos muestran. Y a partir de ahí cada quien llegar a sus propias conclusiones. Vayamos a ello.

Con fecha del pasado 20 de marzo, hemos tecleado en el buscador de la web la denominación del evento: “IX Congreso “Proyectos y Utopías para un mundo mejor: bien común, ética y valores”, la única referencia que nos aparece nos ha llevado a la siguiente página de la Fundación Valores (http://fundacionvalores.es/ix-congreso-proyectos-y-utopias-para-un-mundo-mejor-bien-comun-etica-y-valores/) que se nos presenta como la organizadora del Congreso. Allí aparecen las personas que van a participar en ese Congreso, encabezadas por el conocido intérprete teatral Rafael Álvarez “El Brujo”, quien se nos anuncia que representará la obra “Teresa o el sol por dentro”.

Pero en la escueta información que no ofrece esa página hemos encontrado una cuestión que nos ha llamado la atención: la entrada al congreso no es libre, han de pagarse 20 euros. Para adquirir la entrada por anticipado, en la propia página web citada se nos facilita un link para otra web https://www.ticketea.com/entradas-congreso-bien-comun-etica-y-valores/ , donde además se nos ofrece alguna información adicional interesante: Los 20 euros de la entrada no cubren la actuación de “El Brujo”, para poder disfrutar de ella habría que hacer un nuevo abono de otros 20 euros (eso si has estado inscrito en el Congreso, si no, para el público en general serían 25)

40 euros para asistir a los actos del Congreso nos parece un pastón para mucha gente. Sobre todo teniendo en cuenta que se desarrollarán en un centro público, el Palacio de Europa, y que para el evento cuenta con dos entidades colaboradoras, el Plan BIKO y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz… por lo que es de suponer que el local muy caro no les va a salir. Esos 40 euros pueden ser una barrera de acceso… o un filtro económicamente selectivo.

Con los datos que ya hemos recabado, podemos dar un paso más: intentar enterarnos de qué es la Fundación Valores (organizadora) y el Plan BIKO (colaborador principal). Para ello volvemos a utilizar de nuevo el simple método del buscador de Internet para ver qué nos ofrece, intentando observar más allá de lo que nos de una simple mirada inicial.

Así es como nos encontramos una entrevista en Radio Vitoria de 2013 (http://audios.ak.cdn.eitb.com/multimedia/audios/2013/09/03/1181330/20130903_09422704_0006211113_002_001_JG_Y_CR_2108.mp3 ) realizada justo a dos personas de ambas entidades. Y vienen nuevos sustos. En primer lugar porque quien en esa entrevista habla de la Fundación Valores, es un viejo conocido del Casco Viejo gasteiztarra: se trata de Carlos Rodríguez de Diego, la mano derecha de Gonzalo Arroita como responsable económico tanto primeramente en la Fundación Catedral como posteriormente en la ARICH (la Agencia de Rehabilitación del Casco). Alguien que  nos demostró su capacidad para invertir el dinero destinado a las necesidades sociales del barrio, no en atender a esas graves carencias vecinales, sino en la adquisición de lonjas y comercios con los que posibilitar la entrada al Casco de firmas comerciales que le cambiaran la fachada (aunque tras las piedras de esas fachadas continuara un vecindario con graves carencias). En su temporada de gestión en el barrio hizo lo contario a contribuir al bien común vecinal, aunque junto con su jefe Gonzalo Arroita ambos dos se distinguieron por saber vender muy bien el (humo del) producto… y por su excelente relación con los medios de comunicación y las instituciones. Desde nuestra experiencia pues, pésima referencia como valedor de la Fundación Valores y de lo relacionado con el Bien Común, y más de un motivo para recelar de la promoción de su “nuevo producto”.

Por cierto, que como el propio Carlos Rodríguez cuenta en el audio señalado (tanto al principio como al final del mismo), la Fundación Valores fue creada por un matrimonio de empresarios que decidieron que el 0,7% de los beneficios de su empresa “Importación Recambios Obras Públicas (IMOP)” se destinaran a la creación de la Fundación. Según nos explica Carlos Rodríguez con ese 0,7% se crea la Fundación que tiene como uno de sus principales objetivos la realización de los Congresos anuales de “Proyectos y utopías para un mundo mejor”. Pero, si parte de ese 0,7% de beneficios de la empresa se destinan a la realización de los Congresos Anuales, que además cuentan con apoyo municipal ¿cómo es que se cobran 20 euros por asistir, y 40 con actuación de El Brujo?

Procedamos ahora a analizar brevemente al organismo colaborador de la organización del Congreso “Proyectos y utopías para un mundo mejor: bien común, ética y valores” que, como ya hemos señalado, se trata del Plan BIKO por el Bien Común (https://planbiko.wordpress.com/) . Según su propia definición

El PlanBIKO, tiene como fin el desarrollo de una sociedad basada en un sistema más justo y humano, la cooperación, el desarrollo sostenible y la igualdad.

Pero, como advertimos desde el principio, para conocer qué hay detrás de este tipo de iniciativas hemos de intentar ir más allá de las declaraciones de intenciones, frecuentemente basadas en ideas-fuerza-etiquetas tan asumibles por la generalidad como las que acabamos de ver que figuran entre los fines del Plan Biko. Para ello, y buscando en su propia web alguna propuesta concreta, nos hemos encontrado con la que denominan “15 escalones”. Y hemos de decir que lo que nos hemos encontrado nos ha causado asombro y preocupación en grandes dosis.

En primer lugar porque, como podemos ver en el propio video explicativo https://www.youtube.com/watch?v=CWrF4BW5YU8 , el video está grabado de entrada dando una publicidad tan central como llamativa a “Decorarmas”, una empresa privada de reforma de viviendas. Pero, y esto es lo más grave, la propuesta se basa en animar a la gente a que haga “inversión social en lugar de donación”. La “inversión social” que se propone es de 15 euros al mes que “se pueden canjear por 15 anuncios a libre disposición del inversor” o –y esta es la que recomiendan- convertirse en “colaborador social”,  que consiste en conseguir más “inversores sociales” que aporten sus 15 euros mensuales, sabiendo que cada nuevo inversor social que consigas te reportará una comisión 60 céntimos, con la que recuperar tu inversión. De tal forma que si, como dicen en el video, consigues 25 amigos, “ya tienes recuperada tu inversión”… y, aunque no lo digan en el video, conseguidos para Plan Biko otros 9.000 euros mensuales más. Eso sí, como se puede ver en el gráfico del vídeo con el que encabezamos este post, tu red/pirámide  tiene “un máximo” de ¡¡¡¡15 escalones!!! o lo que es lo mismo: 5.000 personas conseguidas a partir de sólo una: tú… sin comentarios

La forma de presentar la cuestión creemos que retrata ya su particular modo de concebir el “bien común” y los valores en los que se basa. Pero aún queda mucho más retratado en el video de “soporte creativo” que han elaborado para difundirla https://www.youtube.com/watch?v=Aka5p8zhe58 Creemos que sobran las palabras.

Pero bueno, aun así, podría ser que los proyectos a los que se dediquen esas inversiones merezcan mucho la pena y, aunque las formas sean atroces, haya que relativizarlas. Pues bien, para ver esos proyectos en donde se invierte, haciendo caso del spot y de la web recurrimos a la página del proyecto www.15escalones.org ¿y qué nos encontramos? Pues con un aviso de nuestro navegador que nos dice que no puede encontrar el servidor en www.15escalones.org!!!!

Con lo visto hasta aquí creemos que aportamos datos y pistas orientativas para que cada quien pueda sacar sus propias conclusiones. La nuestra es obvia: la idea que defendemos de “bien común” para la comunidad vecinal del Casco Viejo, no sólo está en las antípodas de propuestas como la que hemos analizado, sino que estas propuestas son dañinas y perjudiciales pues siembran las dudas y los recelos en aquellas personas dispuestas a hacer del “bien común” uno de los pilares de esa comunidad vecinal. Por eso no hay que hacerles el juego y saber distinguir entre quienes 1) comercializan el “Bien Común” y quienes 2) apuestan realmente por él y desde nuestro punto de vista este congreso “Proyectos y utopías para un mundo mejor: bien común, ética y valores” y sus organizadores y promotores, NO están en el segundo grupo.