Llegada al 20 aniversario del Congreso Nacional Indígena en el caracol de Oventik (Chiapas). / Radio Zapatista (tomao de Diagonal)

Llegada al 20 aniversario del Congreso Nacional Indígena en el caracol de Oventik (Chiapas). / Radio Zapatista (tomada de Diagonal)

Post de urgencia. Justo en las fechas en que colgamos nuestro anterior post “Mamando a borbotones de la Autonomía Comunitaria Zapatista”  estaba teniendo lugar en en el CIDECI-UNITIERRA de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, el Quinto Congreso Nacional Indígena. Lo que no sabíamos era las importantes novedades que de él iban a salir y que son las que nos llevan a este nuevo post sobre las compas zapatistas.

El resúmen inicial de lo allí ocurrido nos lo acerca Diagonal (aunque también se puede consultar en otros muchos sitios, como La Jornada) :

El día que el zapatismo volvió a proponer cambiar el mundo

A propuesta del EZLN se aprueba durante el quinto Congreso Nacional Indígena (CNI) una consulta a los pueblos originarios para la creación de un Consejo Indígena de Gobierno y una candidata indígena independiente a las elecciones presidenciales mexicanas de 2018.

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) lo ha vuelto a hacer. Decidió que es hora de que el Congreso Nacional Indígena (CNI) vaya delante y las zapatistas detrás. Durante el quinto CNI lanzó una propuesta “absurda” (en palabras del Subcomandante Galeano), de tan extraña que empieza a parecer posible: la creación de un Consejo Indígena de Gobierno que desde lo colectivo apoye a una mujer “que hable y haya nacido indígena” como candidata independiente a las elecciones nacionales de 2018. Como ya pasó en enero de 1994 con el levantameinto armado, el EZLN volvió a sacudir el país y el mundo de su adormilamiento desde las raíces de la tierra que son los pueblos indígenas.

Reunidos en el veinte aniversario del CNI en el Cideci-Unitierra de San Cristóbal de las Casas (Chiapas), se acordó mantener en asamblea permanente el congreso debido a la importancia del tema a tratar. El primer día del congreso, el pasado lunes 11 de octubre, en sesión plenaria cerrada, se consensuaron las líneas principales de la propuesta traída por la delegación zapatista a este quinto CNI. La idea es fortalecer el proceso organizativo, potenciar la fuerza política del Congreso, articular con otros sectores del pueblo pobre, volver a retomar las luchas de los pueblos como sector central de la política nacional.

Una propuesta que aún ha de bajarse a consulta en los pueblos, que habrá que discutir, pero que tiene como objetivo dejar de pensar en los dolores que tiene la resistencia y pasar a pensar “en la posibilidad de la ofensiva”. (…)

Convencer y no vencer

Una parte importante de la propuesta está en saber transmitirla. Para ello se acordaron diversas formas de apoyo en para poner bien las palabras, para que no sea una “propuesta para tumbar un gobierno, sino para que se vayan todos”. Se insistía desde la coordinación provisional del CNI en que “no es planteamiento electoral, ni electorero”. Y cabe recordar que los pueblos indígenas organizados tienen en su práctica cotidiana la asamblea, la gestión comunitaria de los recursos, y la asunción de voces colectivas y conectadas con el entorno y sus antepasados. Un sujeto político muy distinto al de la sociedad civil. (…)

No electoral, no electorero

La intención, se explicitó, no es el poder; lo que se busca es precisamente destruir el poder. En palabras de un compañero delegado del Estado costero de Veracruz: “Ya no queremos decidir por los otros, y tampoco que decidan por nosotros. No queremos el poder, sino poder hacer, que sean nuestras asambleas las que gobiernen”. Así se explicita en el documento resolutivo del quinto congreso que recupera como título uno de los versos del himno nacional mexicano, reafirmando que la propuesta no es sólo para los pueblos indígenas, sino para todas: “Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir, en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos”.

La propuesta a formar un consejo indígena de gobierno sería algo que no se capitalice en un individuo, sino en una estructura organizativa, una fuerza política anticapitalista, abajo y a la izquierda. Otra política, no una fuerza política más, no un partido: una idea de subversión capaz de “voltear todo de cabeza”. Otra vez.

 

Pero más allá del resumen, interesa conocer el texto de la resolución que de esas jornadas salió:

 

QUE RETIEMBLE EN SUS CENTROS LA TIERRA

A los pueblos del mundo

A los medios libres de comunicación

A la Sexta Nacional e Internacional

Convocados por la conmemoración del 20 aniversario del Congreso Nacional Indígena y de  la viva resistencia de los pueblos, naciones y tribus originarios de este país México, de las lenguas amuzgo, binni-zaá, chinanteco, chol, chontal de Oaxaca, coca, náyeri, cuicateco, kumiai, lacandón, matlazinca, maya, mayo, mazahua, mazateco, mixe, mixteco, nahua, ñahñu, ñathô, popoluca, purépecha, rarámuri, tlapaneco, tojolabal, totonaco, triqui, tzeltal, tsotsil, wixárika, yaqui, zoque, chontal de Tabasco y hermanos aymara, catalán, mam, nasa, quiché y tacaná     decimos  con firmeza que nuestra lucha es abajo y a la izquierda, que somos anticapitalistas y que se ha llegado el tiempo de los pueblos, de hacer vibrar este país con el latir ancestral del corazón de nuestra madre tierra.

Es así que nos reunimos a celebrar la vida en el Quinto Congreso Nacional Indígena que tuvo lugar del 9 al 14 de octubre de 2016 en el CIDECI-UNITIERRA, Chiapas, desde donde nuevamente nos damos cuenta de la agudización del despojo y la represión que no han parado en 524 años en que los poderosos iniciaron una guerra que tiene como fin exterminar a los que de la tierra somos y que como sus hijos no hemos permitido su destrucción y muerte para beneficiar a la ambición capitalista que no conoce fin, más que la destrucción misma. La resistencia por seguir construyendo la vida hoy se hace palabra, aprendizaje y acuerdos.

En nuestros pueblos nos construimos cada día en las resistencias por detener la tempestad y ofensiva capitalista que no cesa sino que se vuelve cada día más agresiva y se ha convertido en una amenaza civilizatoria no sólo para los pueblos indígenas y campesinos sino para los pueblos de las ciudades que deben también crear formas dignas y rebeldes para no ser asesinados, despojados, contaminados, enfermados, esclavizados, secuestrados o desaparecidos. Desde nuestras asambleas comunitarias hemos decidido, ejercido y construido nuestro destino desde tiempos inmemoriales, por lo que mantener nuestras formas de organización y defensa de nuestra vida colectiva es posible únicamente desde la rebeldía ante los malos gobiernos, sus empresas y su delincuencia organizada.

(a continuación se denuncian 27 casos concretos de agresiones que están sufriendo los pueblos en México)

Por todo lo anterior reiteramos que el cuidado de la vida y de la dignidad, es decir la resistencia y la rebeldía desde abajo y a la izquierda, es nuestra obligación a la que sólo podemos responder de forma colectiva. La rebeldía pues, la construimos desde nuestras pequeñas asambleas en localidades que se conjuntan en grandes asambleas comunales, ejidales, en juntas de buen gobierno  y en acuerdos como pueblos que nos unen bajo una identidad. En el compartir, aprender y construir de los que somos el Congreso Nacional Indígena nos vemos y sentimos en nuestros dolores, descontento y en nuestros fundamentos  ancestrales.

Para defender lo que somos, nuestro caminar y aprendizaje se han consolidado en el fortalecimiento en los espacios colectivos para tomar decisiones, recurriendo a recursos jurídicos nacionales e internacionales, acciones de resistencia civil pacífica, haciendo a un lado los partidos políticos que sólo han generado muerte, corrupción y compra de dignidades, se han hecho alianzas con diversos sectores de la sociedad civil, haciendo medios propios de comunicación, policías comunitarias y autodefensas, asambleas y concejos populares, cooperativas, el ejercicio y defensa de la medicina tradicional, el ejercicio y defensa de la agricultura tradicional y ecológica, los rituales y ceremonias propias para pagar a la madre tierra y seguir caminando con ella y en ella, la siembra y defensa de las semillas nativas, foros, campañas de difusión y actividades político culturales.

Ése es el poder de abajo que nos ha mantenido vivos y es por ello que conmemorar la resistencia y rebeldía es también ratificar nuestra decisión de seguir vivos construyendo la esperanza de un futuro posible únicamente sobre las ruinas del capitalismo.

Considerando que la ofensiva en contra de los pueblos no cesará sino que pretenden hacerla  crecer hasta haber acabado con el último rastro de lo que somos como pueblos del campo y la ciudad, portadores de profundos descontentos que brotan también en nuevas, diversas y creativas formas de resistencias y de rebeldías es que este Quinto Congreso Nacional Indígena determinó iniciar una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción.

Ante todo lo anterior, nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un concejo indígena de gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país.

Ratificamos que nuestra lucha no es por el poder, no lo buscamos; sino que llamaremos a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio. De construir la paz y la justicia rehilándonos desde abajo, desde donde somos lo que somos.

Es el tiempo de la dignidad rebelde, de construir una nueva nación por y para todas y todos, de fortalecer el poder de abajo y a la izquierda anticapitalista, de que paguen los culpables por el dolor de los pueblos de este México multicolor.

 

Por último anunciamos la creación de la página oficial del CNI en la dirección www.congresonacionalindigena.org

Desde el CIDECI-UNITIERRA, Chiapas, octubre de 2016

Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca Más un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Ejército Zapatista de Liberación Nacional

 

Tiempo habrá de conocer más detalles de la nueva propuesta que, como decíamos en el anterior post, seguro que nos sigue amamantando a borbotones