ojos-bien-abiertos

El elocuente título que encabeza este post está tomado del de un libro colectivo, nueva demostración de esa costumbre tan sana que tienen las personas activistas y pensadoras de algunos ambientes de América Latina, para intentar reflexionar en común. Esta vez la excusa es un “Encuentro de colectivos a propósito de Iván Illich”, el tan lúcido como comprometido pensador austriaco-mexicano, de quien, entre sus muchos otros interesantes textos, en la “liburutegia / salita de lectura”  de este blog podéis encontrar la ya en su día comentada La Convivencialidad (Ivan Illich), como la que a partir de hoy incluimos “La sociedad desescolarizada” repleta de lúcidos análisis y cuestionamientos.

Pero, volviendo al texto colectivo al que nos referimos, en Con ojos bien abiertos: ante el despojo, rehabilitemos lo común  (Cátedra Jorge Alonso) a lo largo de sus 400 páginas se recogen textos de una veintena de autoras de líneas de actuación y pensamiento diverso, pero con varias cuestiones básicas en común. Nos lo define con claridad la propia introducción del libro

El libro que tienen entre las manos surge del impulso de la Cátedra Jorge Alonso1 por generar confluencias, y convertirlas en encuentros productivos de pensamiento crítico latinoamericano, que reditúen en múltiples búsquedas por hacer de México un mundo donde quepan muchos mundos. El evento celebrado en junio de 20152 llegó a ser un verdadero encuentro entre personas ricas en experiencias de lucha, formadas en colectivos de diferentes sepas, todas ávidas a compartir y analizar las posibles salidas anti-capitalistas a las crisis que nos aquejan y de que somos parte.

(…) Es así que el encuentro lo hicimos personas situadas en tres grandes trincheras de experiencia política, o desde tres grupos de compañeras y compañeros, con sus respectivas miradas hacia la militancia y el quehacer netamente político. Esta experiencia en las luchas sociales de México ha encontrado pistas de continuidad y de transformación en colectivos de diversa naturaleza e historia. Desde un principio planteamos la necesidad de dialogar entre nosotros, esto es, de mirarnos en nuestra diferencia con vistas a vincularnos en lo común. Aspiramos a poder enfocarnos en lo compartido, al traer a la discusión en el Seminario nuestras reflexiones sobre el gran reto de concentrar sinergias para construir alternativas desde una miriada de espacios abiertos desde abajo, y desde lo local y lo regional. Lo que no es lo mismo que aspirar a la unidad en la lucha, sino más bien, el evento que nos reunió representó una búsqueda por afinar más y apreciar mejor las maneras de acercarnos como nodos de redes que a su vez se vinculan a otros colectivos. Nos permea una actitud abierta para comprendernos en nuestros lenguajes e imaginarios diversos de transformación social.

Y nadie mejor que quien coordina la obra, Susan Street, para resumirnos lo que nos podemos encontrar en los textos:

los efectos de décadas de desarrollo capitalista a la vez que se detienen en los aprendizajes acumulados para encarar las alternativas: el despojo genera resistencia y reconfiguración. La negación de nuestras capacidades para ser autónomos que traen las múltiples formas de despojo de nuestro presente y pasado inspira la afirmación re-constitutiva de los colectivos que buscan revertir la des-habilitación y re-componer el Nosotros11 que somos. Aquí se impulsa tener conciencia de los resquicios donde se lucha por mantener vivos los ámbitos de comunalidad y de comunidad que Gustavo Esteva (2012) ha retomado de una preocupación reiterada por Iván Illich por la vigencia de los conocimientos y saberes vernáculos.

Otra idea compartida en estos textos— pero desde diferentes marcos de referencia— que encuentra resonancias en la lectura de Illich, es el reconocimiento de la necesidad de cuidar la vida, de privilegiar la relación comunitaria con el entorno amenazado por desagravios de todo tipo, a la vez que potencializada por la asunción de una responsabilidad colectiva por la supervivencia. Los trabajos reivindican la importancia de las prácticas autónomas para encarar simultáneamente la defensa de los territorios y la salvaguarda de los recursos necesarios para reproducir la vida, dentro del marco general de crisis civilizatoria y planetaria amenazando la sobrevivencia de la humanidad. Al respecto, varios autores reconocen al postulado de Illich sobre los límites naturales o umbrales para sostener el equilibrio de la vida. Las afirmaciones de la importancia de la cooperación social, de las redes de apoyo mutuo, de las dialógicas del cuidado y de la ética convivial del encuentro coinciden en privilegiar una auto-reflexividad desde cada colectivo como elemento necesario para revisar las elaboraciones colectivas presentes en la acción política. La reflexión a propósito de la autonomía política trae a cuenta la auto-regulación respecto a las pautas y los modos del hacer común, para retomar la frase de Mina Navarro. De ahí la relevancia para muchos de tomar a pecho la formulación de la convivialidad illichiana para las teorizaciones sobre la militancia que alimentan la praxis de nuestros colectivos.

En este libro, la convivialidad que planteaba Iván Illich se presta como una clave experiencial para comprender nuevas formas de lucha y de transformación. La insistencia de Illich en la sociedad convivial vista desde la vida cotidiana en términos de las relaciones de amistad y de respeto al Otro, tiene su contraparte contemporánea en la teoría de la afectividad, que reivindica la importancia de los vínculos afectivos como mediadores eficaces en la negociación de las diferencias entre colectivos y en su aportación de nuevas claves de comprensión ante las contradicciones y los antagonismos de la conflictividad social. Estamos, pues, ante nuevos patrones para apreciar lo que es vivir la vida para cada quien, y para identificar cuáles habilidades requerimos re-instituir para reconfigurar el Nosotros en los espacios locales y regionales, sean vecinales, sean barriales, donde podamos refrendar la horizontalidad querida en nuestros lazos comunitarios.

De esta manera nos enriquecemos al romper la reducción del concepto de lo político a una cuestión de la organización política entendida como una lucha por el poder (a cualquier nivel geo-político) a una consideración más amplia de los espacios rehabilitados donde nuestros mundos de vida impliquen primero una restauración de sí, lo que puede tomar infinidad de formas y donde tiene gran importancia para las nuevas colectividades la escala de la experiencia creativa en el presente. De aquí que las salidas esbozadas en estos trabajos incorporan un repensar de lo político que es profundamente intercultural, pero no desde una visión abstracta, sino desde los arraigos profundamente culturales que hacen el rehabilitar lo común una cuestión de articular lógicas rizomáticas emergentes en procesos de des-territorialización y de re-territorialización.

La deliberación y la conversación se vuelven herramientas conviviales de excelencia, una aportación experiencial que es directamente reflexionada en estas hojas, y que nos remite también al concepto de democracia radical12, reivindicado por muchos movimientos sociales contemporáneos en términos de una construcción del poder de base. Pero ahora hay una gran diversidad de redes fluidos anti-institucionales (para retomar una frase de Víctor Manuel Ojeda) que aportan su experiencia de lucha a aquellas formaciones más sindicales (del Siglo XX) que privilegiaban la militancia como una búsqueda de unidad política al acumular poder para la toma del poder.

(…) Este libro aspira a seguir la tradición libertaria que llevó a Iván Illich a abrazar la crítica radical de la institucionalidad capitalista y de las bases modernistas que todavía marcan las etapas más recientes de la oposición capital-trabajo, y así poder continuar abriendo grietas y rupturas que posibiliten reconstituirnos en rendijas productivas a que las mujeres y los hombres que somos aportemos nuestra creatividad social para controlar la herramienta en lugar de ser controlados por ella.

El Índice que reseña los textos y autoras es el siguiente:

  • Introducción. Una convocatoria para colectivos a repensarnos en la convivialidad de nuestros vínculos. Susan Street 7
  • Primera parte. Diálogos con el pensar/hacer de Iván Illich
  • La ética convivial del encuentro: un referente experiencial de esperanza para la RedIDyT. Susan Street
  • Un diálogo de la ecosofía con Iván Illich. Astrid Maribel Pinto Durán 173
  • Convivialidad y agroecología. Omar Felipe Giraldo 149
  • Comunidad por ser, hacer autónomo, herramienta convivial: la potencia del anticapitalismo. Rocío del Carmen Salcido Serrano 121
  • La producción de lo común en la ciudad: experiencias de autonomía urbana. Mina Lorena Navarro 95
  • Reflexiones y experiencias desde Tarahumara. Aportes del pueblo rarámuri y construcción de complementariedades ante la crisis civilizatoria. Víctor Manuel Ojeda Chávez 59
  • Si la globalidad fuera total, no imaginaríamos, como ahora, la salida. Ramón Vera-Herrera 29
  • Introducción. Las ideas de Iván Illich en medio de la tormenta. Gustavo Esteva 17
  • Segunda parte. Reflexividad desde la multiplicidad de sentidos y la polifonía de voces atravesando la Cátedra Jorge Alonso en tres modalidades
  • LUCHAS ESPECÍFICAS Y SUS APRENDIZAJES
  •  Resistencias de mujeres triquis desplazadas de San Juan Copala ante la violencia, el despojo y la impunidad en Oaxaca. Natalia De Marinis 229
  • “Haciendo un poco de memoria…”. A más de 25 años de activismo comunitario de Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Martínez. Elvira Madrid Romero, Jaime Montejo y Rosa Icela Madrid 251
  • Los pueblos indígenas y la construcción de otro mundo. Hugo Blanco 271
  • VOCES RESCATADAS E INTERPRETADAS
  •  Crisis, resistencia y autonomía: debates desde el quehacer implicado. Cindy McCulligh 287
  • Habitar la ontonomía. Georgina Vega Fregoso 301
  • El trabajo de vinculación y de redes. Norma Helen Juárez 319
  • Colectivos: un grito por la convivencialidad. Julio Eduardo Morales Partida 335
  • REFLEXIONES QUE CUADRAN EL CÍRCULO
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  • Sigamos caminando y buscando. Jorge Alonso 353
  • Manifiesto desde la rebeldía y los diferentes abajos. Mónica Gallegos Ramírez 357
  • La paradoja es que la autonomía nos acerca a la comunidad. Víctor Manuel Ojeda Chávez, Astrid Maribel Pinto Durán y Ramón Vera-Herrera 365
  • La casa común empieza con el techo común. Gustavo Esteva

Aunque el libro merece ser leído de cabo a rabo (en su visión plural está una de sus principales riquezas), para aquellas que os cuesta más abordar un texto de estas dimensiones, por si os sirve de algo nuestra particular opinión,  os recomendamos principalmente el texto de Ramón Vera Herrera “Si la globalidad fuera total, no imaginaríamos, como ahora la salida”; las “Reflexiones y experiencias desde Tarahumana. Aportes del pueblo rarámuri y construcción de complementariedades ante la crisis civilizatoria” de Víctor Manuel Ojeda Chávez (principalmente de las páginas 42 a 59); el texto de Rocío del Carmen Salcido Serrano “Comunidad por ser, hacer autónomo, herramienta convivial: la potencia del anticapitalismo”; la sorprendente experiencia que nos relatan Elvira Madrid Romero, Jaime Montejo y Rosa Iceta Madrid en “Haciendo un poco de memoria… A más de 25 años de activismo comunitario de Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Martínez” y, de manera muy especial, recomendar el texto de una autora que por sus interesantísimas aportaciones aparece con frecuencia por este blog, Mina Lorena Navarro y su La producción de lo común en la ciudad. Experiencias de autonomía urbana.

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