Dibujo que critica que a la vez que se instalan rampas mecánicas de diseño 5 en el casco antiguo de Vitoria-Gasteiz, existen vecinos que se ven forzados a abandonar el barrio.. Fuente: dibujo elaborado por U. Fernández de Betoño Sáenz de Lacuesta y publicado en el suplemento Gaur8 del periódico Gara el 14 de mayo de 2011, para ilustrar el artículo de opinión titulado Gentrifikazioa (http://www. gaur8.info/edukiak/20110514/265971/ Gentrifikazioa)

Dibujo que critica que a la vez que se instalan rampas mecánicas de diseño en el casco de Gasteiz, existen vecinas que se ven forzadoa a
abandonar el barrio.. Fuente: dibujo elaborado por el propio Unai, tomado de http://www.gaur8.info/edukiak/20110514/265971/ Gentrifikazioa

 

Hace tiempo que no había caído en nuestras manos ningún texto de uno de los pocos arquitectos (hay más, no olvidamos al grupo de arquitectas que diseñó la propuesta de nueva Escuela para el Casco, alguna arquitecta técnica que nos echa todo tipo de manos al barrio, algunas más que asesoran con el Auzolana pilotalekua…) que se han interesado en conocer las realidades (así, en plural) que afectan a las personas que vivimos tras las piedras de lo que para muchos otros arquitectos no es sino solo un Casco Monumental, y para muchos gestores y políticos, exclusivamente una oportunidad de negocio.

Nos referimos a Unai Fernández de Betoño, quien en más de una ocasión ha venido a escucharnos al Casco, nos ha aportado su conocimiento y nos ha abierto las puertas para la difusión de las iniciativas vecinales del barrio en el medio que impulsa, la revista “Aldiri” con textos en euskera sobre “Arkitektura eta abar”.

El texto que hoy os ofrecemos se titula “Arte y gentrificación. La cultura como supuesto motor de la renovación urbana.” y, aunque en KTT lo hayamos conocido ahora, está recogido en un libro conjunto editado en 2015, que reune las Actas de las VI Jornadas Arte y Ciudad (III Encuentros internacionales), editado por el Grupo de Investigación Arte, Arquitectura y Comunicación en la Ciudad Contemporánea, de la Universidad Complutense de Madrid. Este texto breve (seis páginas) está escrito en castellano (Unai habitualmente lo hace en euskara) y os recomendamos su lectura completa, entre otras cosas, porque aborda el ejemplo concreto del Casco Viejo gasteiztarra. Un adelanto:

Y es que en Vitoria-Gasteiz se han llevado a cabo bastantes iniciativas de promoción pública cuyos objetivos son como mínimo dudosos, sobre todo teniendo en cuenta ciertos desagravios comparativos: incoación de numerosos expedientes de expropiación (García Ibánez de Garayo, 2013a), subvenciones económicas dirigidas a negocios sofisticados y exclusivos, muchos de ellos relacionados con el arte, la arquitectura y el diseño, mientras otros establecimientos directamente se prohíben (teterías, locutorios 6 ); mimo institucional absoluto para los museos y centros de arte –las nuevas rampas mecánicas se han instalado para conectar el museo Artium y el Centro Cultural Montehermoso–, mientras otros equipamientos de menor glamour pero que ofrecen mayor servicio a los vecinos se desprecian (biblioteca, centro de salud, escuela); aumentar el control policial mediante sistemas de videovigilancia e instalación de una nueva comisaría al ado del gaztetxe 7 ; terciarización en la que hoteles y oficinas sustituyen a las viviendas y las escuelas 8 ; conversión del barrio en una especie de parque temático a través de la promoción de los clónicos y kitsch mercados medievales 9 ; instalación de estatuas hiperrealistas de escritores best-seller 10 ; sustituir los grafitis de carácter contestatario o político por un recorrido muralístico de promoción institucional que posteriormente se publicita dentro de la oferta turística 11 ; convertir en un centro comercial el centro de la ciudad cubriendo sus plazas y calles 12 … Tras la depreciación inicial del barrio coincidente con un brutal vaciado social (en 1965 vivían 17.690 personas; a inicios de 2014, 8.371, menos de la mitad 13 ), al igual que en todo proceso de gentrificación, ahora está tocando dar paso a los otros dos estadios: la sustitución –de todo tipo, incluyendo la social, por muy traumática que sea– y la posterior revalorización de los inmuebles, el verdadero fin de todo el proceso. Y en el caso de Vitoria-Gasteiz, al igual que en otras muchas ciudades, el arte –entendido en un sentido amplio–está ofreciendo un instrumental bastante amplio y efectivo.

Por cierto que, 10 años después de su construcción, uno de los arquitectos que hicieron el proyecto reconoce públicamente lo que el vecindario (y Unai en su artículo) denuncíábamos, que la rampa del Cantón de San Francisco Javier tenía que ver con los planes del PERI para el “eje cultural Artium-Montehermoso”, y no con las necesidades de la población ni con los problemas de accesibilidad y movilidad:

Entrevista a Roberto Ercilla en El Correo

– Las rampas mecánicas que creó junto al ya fallecido Miguel Ángel Campo han cumplido este año una década. ¿Volvería a hacerlas igual?

– Claro. Recuerdo que hubo polémica por uno de los laterales, el del cantón de San Francisco Javier, pero nosotros nunca reivindicamos hacer ese tramo, fue una decisión política. Y podría entender las protestas que surgieron, aunque no que algunos rompieran los cristales. Si no se hubiera hecho esa parte del proyecto, la pelea hubiera sido menor. Nosotros lo que planteamos fueron las rampas del cantón de La Soledad, donde estaba la máxima pendiente.

(El Correo 21-05-2017)

¿Por qué no hizo públicas estas declaraciones Roberto Ercilla cuando se desarrolló toda aquélla polémica? Viendo este tipo de actitudes indecentes habituales en estos “gremios”, se hacen apreciar aún más las de las amigas arquitectas que ponen en el centro de su trabajo los intereses de la población y sirven de cauce para intentar avanzar en las reivindicaciones vecinales.

Unairen testua, berriro ere, gozatuz irakurri dugu, berak egoeraz duen ikuspegi panoramikoagoari arreta jartzen. Arkitektu eta aditu guztiak halakoak izango balira…