Analizando el origen del nombre de esta calle, vamos a descubrir motivos más que sobrados para avergonzarnos de él.

 

COLEGIO DE SAN PRUDENCIO / SAN PRUDENTZIO IKASTETXEKO KALEA

Es ésta otra de las pequeñas calles que encontramos en el Casco. Y su historia como calle tampoco es demasiado extensa porque, lo que en 1887 recibió la consideración de nueva calle, anteriormente no era sin un tramo de la calle Nueva Dentro. La descripción de la extensión de la nueva calle creada nos la ofrece el Cuaderno de Rotulación de calles de ese 1887:

Principia en la calle Nueva Dentro, entrada a la Capilla del Hospicio, y concluye en la calle de Francia”

No obstante, resulta llamativo comprobar que aquella remodelación de nombres de 1887, si bien era lógica en cuanto a separarla de Nueva Dentro (una con disposición transversal y la otra longitudinal con respecto a la ‘almendra’ que dibuja el Casco) no lo parece tanto en cuanto a crear una nueva calle, pues bien mirada, no es sino la continuación ‘natural’ de un Cantón de San Francisco Javier que a partir de su encuentro con Nueva Dentro pierde su nombre. Vaya usted a saber los motivos de tan curiosa decisión. De hecho el citado cantón durante años terminaba en una de las puertas de Gasteiz, precisamente denominada “puerta del Colegio”:

Igulamente que á las tres calles de Correria, Zapateria, y Herreria, atraviesan de arriba abaxo á las de Cuchilleria, y Pintoreria quatro cantones, que terminan en tres portales, con salida al campo, llamados de Urbina, San Ildefonso, y el Colegio.

(LANDÁZURI, José Joaquín de; HISTORIA civil, eclesiástica, política y legislativa DE VICTORIA, sus privilegios, esenciones, franquezas, y libertades. (Tomo III) Diputación Provincial de Álava, 1930, pero escrito en 1798-1799)

Pero en fin, siguiendo lo recogido en el Cuaderno de Rotulación de 1887, en el momento de su creación como calle, en  la acera izquierda (impares) no había edificios de viviendas, pero en los impares sí, el nº 2, que hasta entonces había sido el nº 8 de la calle del Torno. El nomemclator de 1897 sin embargo especificaba que en la acera de los pares se hallaba el Torno de la Casa de Misericordia. Y en la acera de los impares ya había dos edificios.  En 1910 contaba con 2 edificios habitables y 12 habitantes, la totalidad en la acera de la derecha, que sin embargo en 1940 se habían reducido a tres (2 mujeres y 1 hombre).  A primeros del siglo XXI sólo contaba con un edificio (el número 2, construido en 1970) y con un sólo habitante empadronado.

Sabemos también que Pertenecía a la primera vecindad de San Juan. Pero  ¿de dónde le viene el nombre a la calle?

 

  1. A) Un fundador xenófobo e inquisidor

Las informaciones más habituales nos dicen que esta calle recibió este nombre cuando fue creada en 1887 por haber estado ubicado allí el Colegio San Prudencio, que se había fundado en 1590 y construido en 1638. Posteriormente, en 1780 pasó a ser Casa de la Misericordia, para ubicar luego el Hospicio y finalmente acoger como hoy en día a la residencia de personas mayores San Prudencio, que cuando ello tuvo lugar, en 1959 (y hasta posterior reforma en 1973) tenía la entrada por esta calle del Colegio de San Prudencio (‘Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I’ (Euskaltzaindia, 2009), elaborada por Henrike Knörr Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar)

Algunas fuentes detallan también que su fundador fue Martín de Salvatierra (donó en vida los caudales para que se construyera tras su muerte), natural de Gasteiz, y quien fue Obispo de de Albarracín, Segorbe y Ciudad Rodrigo. Y que el colegio, por voluntad de su fundador fue realmente un Colegio-Seminario dedicado a la educación de sacerdotes. Algo que queda patente en la siguiente imagen de 1730.

Pero lo que es más complicado es encontrar quién nos cuente la oscura historia del fundador, Martín de Salvatierra, ya que además de obispo, desde 1562 y hasta 1570 ejerció como inquisidor en las inquisiciones de Murcia, Llerena, Valencia y en el Consejo General de la Suprema.

Una vez llegado como obispo a su último destino, Ciudad Rodrigo, tal como recoge el Centro de Estudios Mirobrigenses, una de las primeras actuaciones del nuevo prelado fue la convocatoria de un Sínodo Diocesano, conforme a los mandatos del Concilio de Trento. Dado su pasado inquisidor no es de extrañar que en el Sínodo se advierta:

 (…) contra hechicerías, adivinos, conjuros y contra los que usan de ensalmos y supersticiones,

Pero lo más grave de este inquisidor fue su campaña de persecución contra “los moriscos”, que ya había emprendido en Segorbe, llegando incluso a proponer su exterminación:

En Segorbe intentó reformar las costumbres de la población morisca, y sobre la cuestión escribió y mandó imprimir un memorial dirigido a Felipe II. González Dávila dice acerca de esto que “suplica en el acabe con esta gente, declarandola por enemiga del bien publico. Supieronlo los Moriscos, trataron de matarle…“. El obispo era partidario no sólo del destierro sino del exterminio

Todo un vitoriano… del que avergonzarnos profundamente y, sin embargo, su principal obra en Gasteiz, el Colegio San Prudencio, cuenta con una calle a su nombre.

 

  1. B) PAULO FREIRE, un posible nuevo nombre digno para la calle

Pero cuando se habla de la calle Colegio San Prudencio, casi tan difícil como encontrar reseñas sobre el oscuro perfil de su fundador resulta ver citado un centro que hoy ocupa parte de aquel edificio, con entrada por la misma calle y que con su nombre rinde homenaje a un personaje en las antípodas del xenófobo Martín Salvatierra. Hablamos del Centro de Educación para Adultos (EPA) Paulo Freire, ubicado desde 1985en dependencias del antiguo Colegio (desde 1975 Residencia de mayores), que pese al desconocimiento público general (y el poco impulso institucional a ello), destaca en su ámbito:

El centro de Educación de Personas Adultas Paulo Freire, ubicado en el casco medieval de Vitoria, es la escuela más grande de Euskadi en este ámbito. Este curso supera las 4.000 matriculaciones.

http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Educacion-adultos-rescate_0_178832871.html

(El diario.es 13-10-2013)

Quienes eligieron este nombre no tanto porque sigan su método educacional sino porque:

El nombre de Paulo Freire (1921-1997) nos evoca la memoria del gran pedagogo que nació en Recife (Brasil) y sus inicios como educador. A lo largo de su vida trabajó, sufrió y luchó por conseguir que la Cultura y la Educación llegasen a las personas adultas menos favorecidas. Promovió una educación humanista que buscase la integración de la persona en su realidad.

Su ardor, su ideología, su método pedagógico y sus publicaciones traspasaron países y continentes.

(“Tres siglos de historia”. Luis Díaz; La Voz de la Experiencia nº 10, Mayo 2008)

Como vemos, Paulo Freire se sitúa en las antípodas de Martín Salvatierra y podría ser un perfecto candidato a dar nombre a la calle, más si consideramos que el pedagogo brasileño no cuenta con calle en Gasteiz. Desde luego, quienes contra la xenofobia inquisidora apostamos por el impulso comunitario del barrio, pasaríamos de la vergüenza a la alegría. Porque el nombre de la calle es tan sólo un reconocimiento. Pero hay quien se lo merece, y quien, lejos de ser ensalzado, ocupar lugar entre la historia de los naturales de Gasteiz de quien avergonzarse.

 

 

 

 

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