Historia(s) del Casco / Bitxikeriak

HISTORIA(S) DEL CASCO / BITXIKERIAK

 

A lo largo de nuestro trabajo vecinal por diferentes causas hemos ido reuniendo información diversa sobre el barrio: sobre la historia de sus calles; de sus vecindades, o sobre los datos que el PERI (Plan Especial de Rehabilitación Integrada) recogía en sus “fichas edificatorias” (fecha de construcción, estado actual, peculiaridades…) y que , además, recogen información sobre el futuro que el PERI marca a cada uno de los edificios del barrio afectados por el PERI (pues no abarca todo el barrio)…

Siempre hemos pensado que el mejor uso que se le puede dar a esa información es ponerla en manos de todas, y este blog puede ser una humilde herramienta en esa labor. Arrancaremos así con tres grandes apartados iniciales

Pero la información que trataremos de aportar no será tanto la “oficial o habitual” (sobre la historia de los edificios señoriales, museos e iglesias… ) que ya está suficientemente abordada por personas con más conocimientos, sino sobre aquellas más mundanas, cotidianas y populares, entrañables… o más útiles para el vecindario. Si con todo ello, además, se consigue impulsar también cierto orgullo de comunidad vecinal, pues eso que ganamos todas.

 

1. HISTORIA(S) DE NUESTRAS CALLES

Uno de los apartados de esta sección de Historia(s) del Casco va a centrarse en reseñar algunas informaciones sobre el origen de las calles que lo componen, intentando no centrarnos en la monumentalidad edificatoria (más que de sobra abordada por folletos y guías turísticas) sino en otras bitxikeriak y datos tal vez de mayor interés para “hacer más cercanas, más nuestras” esas calles que habitamos o paseamos.

Este apartado pretende también impulsar sentimiento vecinal comunitario en base al cariño que puedan generar los pequeños detalles de la(s) historia(s) de nuestras calles y vecindades y, sobre todo en base a las aportaciones que le queráis hacer llegar, porque pretende ser un recipiente también de su historia viva, recogiendo las aportaciones, detalles, anécdotas, fotos o curiosidades que sobre nuestras calles y vecindades queráis incorporar enviándonos.

Esos son las presupuestos iniciales con los que arranca este apartado de calles, pero en la medida que le vayáis dando vida con vuestras aportaciones, seréis vosotras también quienes decidáis por dónde camine.

LISTADO DE CALLES, CANTONES, PLAZAS… QUE VAMOS INCORPORANDO

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        ABREVADERO / ASKA KALEA

        Es una de las calles situadas en la ladera Este del Casco. Desciende la ladera desde la calle Nueva Fuera hasta la calle Francia, encontrándose en ese descenso a su izquierda a la calle del Torno.

        Debe su nombre al abrevadero que, al menos desde el siglo XVI[1] y hasta la segunda parte del siglo XX había en la calle, cuyo objeto era servir de bebedero al abundante ganado que por allí transitaba debido a las numerosas cuadras de tratantes de ganado que se encontraban en esa vecindad, como queda perfectamente reseñado en la siguiente instantánea de la recopilación de fotos de Vitoria de 1956-57[2]

        Según Venancio del Val (1979) El abrevadero que le da nombre estaba situado en la pequeña plazuela que se forma entre cada una de las casas que dan a la calle del Torno por un lado y a la de Francia por otro.

        Se sabe que hasta 1887, año en que se crea la calle Abrevadero como tal, las 3 edificaciones que la formaban eran parte de la calle del Torno (que a su vez sólo existía desde 20 años antes, pues se había creado en 1867 de una parte de Nueva Fuera). Y sabemos también que, al menos parte de ellas, en concreto las contiguas señaladas con los números tres y cinco (que anteriormente eran el número 2 de Torno) tenían a su frente sendas huertas donde existía una alberca .[3]

        En sus inicios, sólo contaba con edificaciones a un lado de la calle. Según el Cuaderno de Rotulación de Calles y Numeración de Casas 1887, que es donde aparece por vez primera, sus límites geográficos eran: Linda al Norte con la calle del Torno; Sur, heredades; Este con la de Francia y Oeste Nueva Fuera. Sin embargo, el Nomenclator municipal de 1897 recoge ya en la acera de la derecha 3 edificios (números 2 al 6) y a continuación un solar.

        Durante la primera mitad del XX el número 1 era un almacén y el 7 un taller de carros, mientras que en la acera de la derecha en el número 2 había una taller de carpintería y en el 4 una cuadra que posteriormente se convertiría en almacén.

        En 1910 tenía 3 edificios habitables, 4 inhabitables y 21 habitantes.
        En 1940 tenía una población de hecho de 46 personas, 22 hombres y 24 mujeres

        Igualmente conocemos que en esta calle se encontró un pozo de un diámetro de 10 metros y una profundidad entre los ocho y los doce metros, que, como muchos de los numerosos existentes en el subsuelo del Casco, se habían excavado a la perfección en la roca. Su finalidad era la de captar agua de los niveles freáticos para los diversos usos domésticos, sin llegar a beber su agua.[4]

        Pertenecía a la 1ª vecindad de San Juan, y en 1940 estaba adscrita a la sección 36ª del distrito 6º y a la parroquia de San Vicente. Hoy en día, sin embargo, aunque toda la calle pertenece al Distrito 1 (Casco Viejo), sus portales impares pertenecen a la sección censal 9, mientras que los impares a la 10. No obstante, el Plan Especial de Rehabilitación Integral del Casco (PERI) no la incluyó entre las calles que abarcaba.

        Posiblemente hoy en día para mucha gente de Gasteiz sea la calle de Canuto por ubicarse en esta calle el popular comercio Cerrajería Canuto, lugar donde tantas y tantas personas de Gasteiz hemos acudido a, por ejemplo, hacer copias de nuestras llaves. Aunque en los últimos tiempos para cada vez más gente su referencia sea Algara dantza taldea, punto de encuentro de quienes tienen pasión por enseñar, aprender o disfrutar de la danza y la música vascas tradicionales.

        P1020895

        Vista actual de la calle, pero los “jumentos” ahora son de chatarra

         

        1. Elena Martínez de Madina, comisión de onomástica de Euskaltzaindia, EITB 07-12-2012
        2. http://es.slideshare.net/pelotazas/vitoria-1956-1957
        3. Knörr (2009) señalando como fuente 1896, AHPA, P. 20.838, f. 3.244).
        4. http://www.vitoria-gasteiz.org/we001/was/we001Action.do?aplicacion=wb021&tabla=contenido&idioma=es&uid=u_44a0bd70_130ab4f1005__7fc0

         

         

        ANORBÍN (CANTÓN DE) / ANORBIN (KANTOIA)

        Es el cantón de la ladera oeste del Casco que se extiende de la calle Correría (entre las vecindades segunda y tercera de esta calle) hasta la calle de la Fundadora de las Siervas de Jesús, a la altura de la plaza del Marqués de la Alameda. Mide aproximadamente 47,5 metros y acumula una pendiente del 12,83%. Del acceso a

        Hasta 1887 no figuraba en los Nomenclátor y Callejeros de la ciudad pero en ese año pasó a tener denominación oficial como Cantón de Anorbín. En ese 1887 no contaba con edificio, pero sí en 1897, donde aparece el portal nº 2.
        En 1910 contaba ya con dos edificios de viviendas (uno a cada lado) con los números 1 y 2, en los que vivían 33 habitantes. El número de portales de edificios seguía siendo el mismo en 1920, pero ya en 1940 contaba con tres en la acera izquierda (1, 3 y 5) y mantenía el número 2 en la derecha.
        En 1940 tenía 49 habitantes (29 hombres y 20 mujeres).
        Ya a principios del siglo XXI solo contaba con tres portales de viviendas en la acera de los impares (1, 3, y 9, los tres de reciente construcción -finales del XX-) en los que había empadronadas 39 personas vecinas.
        Por su posición, pertenecía a varias vecindades, en concreto a la 3ª de Correría, 4ª de Zapatería y 2ª de Herrería. Estaba adscrita a la Parroquia de San Pedro, y al “distrito médico 1º de la Beneficencia Municipal”.

        Sabemos por Venancio del Val que el “callejón sucio y famoso” que debió haber al final del Cantón y que se denominaba popularmente ‘Portal Oscuro’ fue derribado a finales de 1852, construyéndose al año siguiente la escalinata que ocupó su lugar y siendo 1919 el año en el que el cantón tuvo su último ensanchamiento. Al menos hasta mediados del XX, en el centro del cantón, en su tramo de la Correría a la Zapatería, contó con una fuente.

        No obstante hay quien también dice que el nombre de ‘Portal Oscuro” se le daba a todo el cantón:

        De este modo empezó a formarse la Villa de Iuso, es decir la Villa de Abajo con las calles Correería, Zapatería y Herrería, cortadas por cuatro cantones radiales: San Roque, San Pedro, Aldabe y Portal Oscuro.[1]

        Y quienes refieren descripciones y relaciones aún más curiosas entre el Portal Oscuro y un ‘Portal de Anorbin’, lo que llevó a que esté acreditado (AHPA, P. 9.188, f. 209) que en 1625 se le denominara “Portal Escuro Anjeuin de Maturana”:

        En 1853 desapareció uno de los pocos vestigios que quedaban del antiguo Vitoria: el Portal Oscuro, estrecho y lóbrego pasadizo o túnel, en violenta pendiente, que comunicaba la Herrería con las Cercas, atravesando restos de la primitiva muralla, hasta la Poterna o Portal de Anorbín. Este antro maloliente era utilizado por chicos y grandes para sus excusadas necesidades.[2]

        [En 1852] Mediante un arreglo con el Sr. Marqués de la Alameda desaparece el llamado Portal Oscuro, estrecho y lóbrego callejón que comunicaba la Herrería con las Cercas, y en parte de cuyo emplazamiento se levantó la casa que hoy ocupa y pertenece á su nieto D. José María de Zavala.
        Era un pasadizo que hoy llamaríamos túnel, uno de los pocos vestigios que aun quedaban del antiguo Vitoria, y correspondía á la Poterna ó Portal que tenía allí la primitiva muralla, y se llama de Anorbín en el cuadro que se conserva en la casa de la Ciudad. Este oscuro callejón con una pendiente violentísima á las Cercas, y que á pesar de la vigilancia de los Ministros no olía á rosas, era legendario entre los chicos de aquellas y las generaciones que nos precedieran.[3]

        Portal Oscuro (actual cantón de Anorbin) por Juan Ángel Sáez, siglo XIX (Tomado de http://enklabe.blogspot.com.es/2015/04/las-dos-torres-viii.html )

        En cuanto a las hipótesis sobre su nombre, la mayoría de las fuentes apuntan a que el origen de ‘Anorbín’ se debería a la corrupción experimentada por un apellido “Angebin” perteneciente a un vecino significado de la Vitoria del silgo XIV: Angebin Sánchez de Maturana. Como señala Knörr (2009):

        Como han notado ya otros autores, el cantón de Anorbín es producto de una mala lectura de Angevín (con las variantes de cantón de algebin, algibin, aljibil, portal de anjebrin…) vinculado a Angevín Sánchez de Maturana, uno de los cabecillas del bando de los Calleja. Este nombre, que en su origen se refiere al gentilicio de la región francesa de Anjou, pasó a ser un nombre de pila, siendo empleado durante siglos en nuestra ciudad

        No obstante del Val recoge también el dato de una escritura de 1248 en la que se citaba a “Angevín el carnicero” quien para el cronista vitoriano “posiblemente fuera el que popularizó las casas en el cantón que tratamos”.

        Desde 2011 y en el lateral que corresponde al edificio de Zapatería 76, el Cantón luce el mural titulado “La luz de la esperanza” obra de un grupo de artistas y vecinos de la capital alavesa dirigidos por la prestigiosa muralista Michelle Ángela Ortiz, de Philadelphia, junto al creador local Iván García Bartolomé. Un mural que es descrito así por sus propias autoras:

        A través del lenguaje de los colores, donde los tonos fríos contienen el problema y los cálidos la solución, avanzaremos desde la desigualdad y los estereotipos hasta la educación, la justicia, y la esperanza. La imagen predominante es una mujer ya madura, rompiendo las cadenas de su opresión avanzando hacia la consciencia y la sabiduría natural. En el centro, una balanza perfectamente equilibrada.

        Y para terminar, unas imágenes más que curiosas del Cantón de Anorbin que demuestran lo que pueden dar de si la unión entre el clima vitoriano y las empinadas pendientes de algunos de sus cantones.

        1.BEGOÑA Y AZCARRAGA, Ana de; “Arquitectura doméstica y urbanismo”, en “Historia de la ciudad de Vitoria. I. El núcleo medieval”. VV.AA. Bankoa 1977

        2.ALFARO FOURNIER, Tomás; Vida de la ciudad de Vitoria. Editorial Magisterio Español, 1951

        3.VELASCO Y FERNÁNDEZ DE LA CUESTA, Ladislao de.: Memorias del Vitoria de Antaño. Establecimiento Tipográfico de Domingo Sar, Vitoria, 1889

         

         

        ARQUILLOS (ESCALERA DE LOS) / ARKUPEKO ESKAILERAK

         

        Escalera Arquillos mediados del XX

        Son las que unen la Plaza del Machete bajando hacia la confluencia de las calles de Mateo Moraza y la Cuesta de San Francisco, y que como describen Henrike Knörr y Elena Martinez de Madina en su Toponimía de Vitoria “forman un pasadizo cubierto bajo los Arquillos, en su tramo medio”.

        Aunque el nombre oficial se les dio en 1887 (antes pertenecieron al Paseo de los Arquillos según recoge el Nomemclator de 1910) su existencia data de la construcción de los Segundos Arquillos (Arquillos de San Miguel o del Ala), en los primeros años del siglo XIX. Por eso, referencia de ellas encontramos también en la obra de Knör y Martínez de Medina:

        “Todas las escaleras que hay en la ciudad à saber: la de San Miguel, las dos que conducen desde Los Arquillos à la Plaza del Machete,…”

        (1856, AHPA, P. 13.509, f. 722v).

        Digamos como curiosidad que en 1887 contaban con un edificio habitado en la parte izquierda, con 2 personas vecinas en ese año, que para 1893 eran ya cuatro habitantes. Este espacio es hoy en día ocupado por una sociedad recreativa y cultural.

         

        ARQUILLOS (PASEO DE LOS) / ARKUPEKO IBILBIDEA

         

        Origen y construcción

        Este singular espacio del Casco, gracias al cual se consiguió conectar la colina con la parte baja de la ciudad, comenzó a construirse a finales del XVIII, en concreto en 1787, tal y como recoge “Recordando Vitoria” quien también nos explica que:

        El proyecto de los Arquillos comenzó en 1787, cuando ya estaban muy avanzadas las obras de la plaza Nueva. Precisamente el nombre popular “Los Arcos” que se le daba a la plaza Nueva hizo que a este paseo se le llamase “Los Arquillos”

        Ese nombre oficial “Los Arquillos” se le dio en 1794. Según los tiempos ha sido considerada oficialmente calle o Paseo (a veces, ni lo uno ni lo otro, simplemente “Los Arquillos”). Algunos datos que aparecen sobre ella en documentos municipales sobre rotulación, numeración y denominación de calles son los siguientes:

            • En el documento municipal de 1855 de “Rectificación de numeración de las casas” aparece “Los Arquillos” (ni calle, ni plaza, ni paseo), dentro de la Vecindad de San Francisco, y recoge que cuenta con 13 portales (números 1 al 13 en la nueva numeración que se les da) todos en la acera izquierda
            • En 1880 tenía 11 edificios (con 13 números, pues eran doble el 8/9 y el 10/11) y 80 habitantes, que en 1910 habían aumentado a 143.
            • En 1887 aparece “Los Arquillos” (en 1897 son “Paseo de los Arquillos” en el índice y “Calle de los Arquillos” en la explicación detallada) con 12 portales en la acera izquierda. Según ese documento “Cuaderno de rotulación de calles y numeración de casas” de 1887, Los Arquillos tenían en sus 12 edificios 96 habitantes en 1884 y 103 en 1887 (en el padrón de 1893 ya eran 133).
            • En 1940 tenía 11 números (los dobles habían pasado a sencillos) todos en la acera de la derecha, y los números 8 a 11 se correspondían con los 1 a 7 de la Cuesta de San Francisco. En ese año contaba con 217 habitantes (85 hombres y 132 mujeres)

        Pertenecía a la vecindad de San Francisco. Se inicia en el pórtico de San Miguel, concluyendo en la terminación de la Cuesta de San Francisco. Linda al Norte con la Plaza del Machete; al Sur con la calle de Mateo B. de Moraza; al Este con la Cuesta de San Francisco, y Oeste con la Iglesia de San Miguel.

        Aunque esa construcción se llevó a cabo en dos fases distintas, que ahora abordaremos, conviene primero intentar hacerse una idea de cómo era ese espacio antes de que comenzaran las obras, porque era una zona muy distinta a la que hoy conocemos, que en aquel entonces estaba en pleno proceso de transformación. Aunque existen numerosos trabajos y fuentes que describen la zona y su urbanización, vamos a hacerlo sirviéndonos de lo recogido en un texto que os recomendamos a quienes queráis profundizar más en esa cuestión, se trata del trabajo de Salvador Andrés Ordax titulado “Urbanismo en Vitoria 1780-1830

        También fue importante la urbanización del espacio que mediaba entre la parte más alta de la ciudad y la inferior que ahora ocupaban las plazas vieja y nueva. En su zona occidental se levantaban la iglesia de San Miguel, la Casa Consistorial vieja que incluía la Alhóndiga y un modesto mercado llamado La Ala. Cruzaba un camino que desde el Hospital subía al portal de San Bartolomé, a través del cual se accedía al Campillo. El resto formaba un triángulo al ser ceñido por la calle que ascendía hacia las de Cuchillería y Pintorería. Este lugar sería urbanizado mediante la organización de su desnivel con la construcción de los edificios que conocemos como «Los Arquillos»,llevada a cabo en dos fases independientes.

        Algunos datos añadidos nos ofrece Ladislao de Velasco y Fernández de la Cuesta en su obra de 1889 Memorias del Vitoria de Antaño

        Dentro de esa gran área solo encontramos en la parte más elevada de la Plaza Mayor, y en su extremos Norte donde hoy la primera manzana de los Arquillos de San Miguel un notable edificio del que nos ocupamos en el Capítulo V, y servía de Alhóndiga y Casa de Ayuntamiento, y muy cercana una extensa construcción llamada la Ala y servía de mercado cubierto. Bajo la casa de Ciudad había una pequeña explanada sostenida por un muro de mampostería, llamada el Petril de los Leones por dos de piedra que adornaban la reducida meseta. Más adelante frente San Vicente había también un gran paredón, muro de contención de otra meseta que se extendía delante de la antigua cárcel, hoy Alhóndiga, y se llamaba Placeta del Juicio. En los últimos tiempos era un derrumbadero peligroso, y no sabemos si la dieron ese nombre por la Cárcel inmediata, ó por que allí se ejecutaban las sentencias de muerte, que es lo más probable.

        Los Arquillos del Juicio o Arquillos de San Vicente o Arquillos de Arriba o Arquillos Orientales o Primeros Arquillos

        Fue la primera fase en construirse, y el propio Andrés Ordax nos describe la situación de partida y el proceso llevado:

        Las «Casas de Segurola», que podemos llamar «Primeros Arquillos», se edificaron a partir de 1787 en la parte oriental del espacio antes citado, alineándose con el camino de la subida a la calle Cuchillería. Era entonces un lugar abandonado y con suelo desigual. (…) el letrado José Nicolás de Segurola, quien presentó en el Ayuntamiento del 17 de octubre un memorial pidiendo el solar mencionado como «sitio que al presente se halla sumamente feo y de mal aspecto», que el paso por él «se halla descubierto y sin resguardo para el tránsito de las gentes», que con su proyecto «no sólo se hermosearía el aspecto y evitaría la presente fealdad sino que se aumentaría la población y la comodidad de sus habitadores» y que «redunda en tan notorio beneficio del público y del estado que se interesan en la grandeza, hermosura y comodidad de los edificios»

        (…) El 23 de noviembre el Ayuntamiento acuerda conceder a Segurola el sitio que solicita para la construcción de casas, suscribiéndose el 28 de diciembre el protocolo en que se disponen las condiciones en veintitrés capítulos con el compromiso el concluir las obras en cuatro años.

        (…) El lugar asignado a las casas tenía, según la medición hecha por Olaguíbel por encargo del Ayuntamiento, 180 pies de largo y 64 de ancho. Se construyeron sobre un muro inferior con el que se salvaba el acentuado declive de la calle, situándose en las partes de mayor altura del mismo algunas tiendas. Encima se levantan las tres plantas de las casas, con un primer cuerpo con soportales en su parte anterior abiertos con arcos de medio punto, y otros dos cuerpos con vanos regulares en su fachada.

        Al margen de la valoración arquitectónica de esta construcción como tipo de viviendas de pisos, es muy interesante como solución en el ordenamiento del espacio urbano y por el adecentamiento de este lugar céntrico de la ciudad. Sus soportales serían públicos, como advirtió al Alcalde el Procurador Síndico General cuando ponderó el proyecto, que era «de comodidad para todos mediante el paso público que ha de quedar bajo de los arcos para paseo y recreo del común, así como V.S. lo está experimentando con los arcos y soportales de la Nueva Plaza». Además, como lugar de comunicación no rodada, ponía en fácil relación a la población de las calles orientales con las plazas nueva y vieja de la ciudad, salvándose los desniveles mediante escaleras.

        En lo que no entra este autor es en la polémica actuación de José Nicolás de Segurola, cuyo proceder recuerda desgraciadamente al comportamiento habitual también hoy en día de quienes se mueven en determinadas esferas del Poder: influencias, favores, privilegios… todo ello acompañado de dinero público para fines privados. Porque las que luego se conocieron como “Casas de Segurola” eran tres casas de tres plantas con las que el letrado y promotor inmobiliario pretendía hacer negocio vendiéndolas a particulares.

        Se construyeron como bloques de viviendas que denominaron Casas del Señor Segurola y que luego el propietario vendió a particulares.

        http://www.vitoria-gasteiz.org/wb021/http/contenidosEstaticos/especial/20140605/48624_AYTO_Vitoria_Neoclasica_12-12.pdf

        Y es que Joseph Nicolás de Segurola, era un hombre con poder e influencias, hasta el punto de que en abril de 1795 el por entonces rey de España Carlos IV le concedió los honores de Alcalde del Crimen de Chancillería de Valladolid. Espabilado desde luego parece que era, pues tras vender las casas que recién había construido en los Arquillos del Juicio, solicitó que le rebajaran a la mitad el derecho de alcabala a pagar por ellas.

        Actas del Ayuntamiento de Vitoria referentes a la solicitud presentada por José Nicolás de Segurola para que se le rebaje a la mitad el derecho de la alcabala por la venta de tres casas que había construído en la Costanilla del Juicio de Vitoria e informe que sobre ello hizo el diputado general

        1792, diciembre, 29 a 1793, diciembre, 3

        ATHA-DAH-FVER-043-039

        Arquillos nevados mediados del XX

        Arquillos del Ala o Arquillos de San Miguel o Arquillos de Abajo o Segundos Arquillos

        Sigamos de nuevo a Andrés Ordax para saber cómo se gestó la construcción de los Segundos Arquillos:

        El planteamiento inicial surge en 1790 como consecuencia de la necesidad de acondicionar la calle de San Francisco que corría ante la fachada exterior de la nueva Casa Consistorial. Considerando como accesorias de las obras de la plaza a las de las calles que la circundaban, Olaguíbel hizo un primer plan sencillo para dejar suficientemente ancha y rebajada la calle de San Francisco. El antiguo consistorio quedaba muy próximo a la nueva plaza, por lo que el mismo arquitecto volvió a hacer otro plan que ascendía a 100.000 reales consistente en demoler la parte anterior del viejo Ayuntamiento dando mayor amplitud a la calle. Además se propuso como de «gran beneficio para la hermosura y comodidad publica el hacer soportales con arcos en todo el largo del antiguo consistorio», indicando que era lógico que lo aceptara el Ayuntamiento «después de hacerlo puesto por condición a los particulares que fabrican casas sobre la misma línea en la subida hacia la calle de la Cuchillería con el importante objeto de proporcionar comunicación al abrigo de las inclemencias entre las tres calles superiores y las tres inferiores, el cual fue también uno de los que se tuvieron presentes para fabricación de la nueva plaza ». Así se recoge en el informe de la Junta de la Plaza el 26 de julio de 1790

        Pero pronto surgieron los problemas que retrasarían la obra:

        Aceptado el plan en Ayuntamiento de 22 de septiembre de 1790, el 1 de octubre se abordó el aspecto económico pensando en la posibilidad de poder hacer uso de los fondos autorizados para las obras públicas accesorias a las de la Nueva Plaza y encargaron un plan y presupuesto a Olaguíbel, que fue presentado por el Alcalde el 3 de diciembre de aquel año. Pero tejió entonces otro plan del maestro Aramburu, más económico que el de aquél. Esto y la petición de facultad al Consejo de Castilla demoró las gestiones. El 27 de enero de 1794 el Consejo reclamó el proyecto, que nuevamente fue elaborado por Olaguíbel 19. La facultad real no llegó hasta el 27 de abril de 1796.

        Hay que esperar a 1801 para ver prosperar la construcción de estos segundos arquillos. Y aun a punto se estuvo de desistir de la idea pues en 1800 se pensó que resultaba costosa al Ayuntamiento la modificación de la Casa Consistorial Vieja por lo que sería mejor derribarla, trasladando la alhóndiga que albergaba al edificio del Hospital, y dejar en su solar tres plazuelas o mesetas para mayor claridad y menor gasto.

        Así las cosas, no sería hasta 1802 cuando se iniciaran las obras:

        El 7 de agosto [de 1801] se aceptó lo sugerido por la Junta y se concedió el sitio a Aramburu y otros vecinos, que habían ofrecido varias mejoras respecto a los demás solicitantes.

        Una semana más tarde se presentó el articulado de 30 puntos con las condiciones acordadas por las dos partes, escriturándose el convenio el 21 de dicho mes. Se indica en varias ocasiones que se tomase como referencia las casas de Segurola y se fija el plazo de construcción en tres años. Se debió comenzar en abril de 1802

        Pero la construcción de las casas iba condicionada al arreglo de la zona en varias cuestiones:

        En efecto, además del bloque de las casas levantadas en consonancia con las primeras, se arreglaron las escaleras de la subida al portal de San Bartolomé, por debajo del pavimento que une a los dos soportales, y el nivel de la calzada de éstos se continuó hasta el pórtico de la iglesia de San Miguel por encima de las citadas «covachuelas» destinadas a comercio. Asimismo, por detrás de las casas se urbanizó la plazuela hoy llamada «del Machete» con las correspondientes escaleras de acceso.

        El resultado fue la comunicación de la circulación no rodada de las calles altas y orientales con la zona pública de las plazas, de la iglesia de San Miguel y del paseo del Espolón.

        Su construcción también alteró la denominación de alguna calle, como así recogen Henrike Knörr y Elena Martinez de Madina en su detalladísimo Toponimía de Vitoria

        A raíz de la construcción de los Arquillos, en 1887 la Calle San Francisco pasó a denominarse Calle Mateo Benigno de Moraza en su tramo actual, y quedó el nombre de la Cuesta de San Francisco para el tramo que unía la parte baja con la alta de la actual Calle San Francisco

        Los diversos cambios en Arquillos en el siglo XXI

        Dando un importante salto en el tiempo, hay que resaltar que durante la última década esta zona de los Arquillos ha sido objeto de numerosos planes, buena parte de ellos abandonados y otros llevados a cabo.

        Así, por ejemplo, en 2009 se procedió a la impermeabilización del falso techo del Paseo dándole tras la obra un nuevo aspecto al anterior con apariencias de vigas de madera, que ahora se sustituía por otro uniforme en color blanco, sobre el que se reflejan luces de diversos colores.

        En mayo de 2011 se nos anunciaba un parking en esa zona:

        Vitoria descarta el parking de El Campillo por otro junto al Banco de España

        Un estudio municipal apuesta por ubicarlo entre la antigua entidad financiera, Los Arquillos y la Subdelegación del Gobierno

        (…) Además, el futuro parking –cuya planta ocuparía 3.825 metros cuadrados de superficie– estaría también conectado por el elevador previsto en el plan de accesibilidad del Casco Viejo, y que pretende salvar el desnivel entre los jardines de la calle Estatuto de Gernika (ubicados precisamente en las traseras del Banco de España) y Los Arquillos.

        El peligro que supondría ese túnel ahora descartado para el conjunto monumental diseñado por Olaguíbel es precisamente uno de los motivos por los que se ha rechazado el primer proyecto. http://www.elcorreo.com/alava/20110520/local/vitoria-descarta-parking-campillo-201105201402.html

        (El Correo 20-05-2011)

        Y tres años después, son diversas las propuestas para los Arquillos:

        Concurso de ideas para los arquillos

        El PP dice tener un plan para reformar la zona tras rechazar el del PNV

        EH Bildu presentará su propio proyecto

        Txus Díez Jorge Muñoz – Miércoles, 17 de Septiembre de 2014 vitoria – La idea pasa por eliminar el tráfico en la cuesta de San Francisco y desviar los coches hacia Olaguíbel por donde en la actualidad se ubica el parking en superficie de la Subdelegación del Gobierno, entre esta sede del Ejecutivo central y el antiguo Banco de España. Con esta actuación, en principio sencilla, propone el grupo municipal vitoriano del PNV ganar la zona de los Arquillos como un nuevo espacio totalmente peatonal de casi 1.700 metros cuadrados. El plan pasa por extender el concepto de la plaza del Machete hacia el Ensanche.

        http://www.noticiasdealava.com/2014/09/17/araba/concurso-de-ideas-para-los-arquillos

        (DNA 17-09-2014)

        Pero el auténtico chorreo de noticias y propuestas llegaría algo más de un año después, en octubre de 2015:

        Urtaran ultima con los vecinos su plan para reformar el entorno de los Arquillos

        Presentará a los vecinos un plan el próximo martes

        (El Correo 04-10-2015, sin versión digital abierta)

        Urbanismo descarta impermeabilizar Los Arquillos por las filtraciones

        (…) la situación se conoce desde 2010

        (El Correo 06-10-2015, sin versión digital abierta)

        Urtaran quiere cerrar la Cuesta al tráfico y desviarlo a Olaguíbel porla Subdelegación

        Pidió ayer a los vecinos que presenten sus aportaciones al plan para reformar el entorno de Los Arquillos y ganar espacio para peatones y ciclistas.

        (El Correo 07-10-2015, sin versión digital abierta)

        Vecinos y comerciantes discrepan sobre la reforma del entorno de Los Arquillos

        Los afectados consideran que el Gabinete Urtaran debe ofrecer alternativas “reales” a la supresión de aparcamientos en la cuesta de San Francisco

        (El Correo 08-10-2015, sin versión digital abierta y con más información)

        Litronas y letrinas en Los Arquillos

        El Ayuntamiento se plantea cerrar este espacio los fines de semana para evitar actitudes incívicas y que se use como urinario

        (El Correo 12-10-2015, sin versión digital abierta)

        A día de hoy, como tantas propuestas y promesas para el Casco, nada se ha cumplido y nada ha cambiado. Pero parece que es una zona que por su condición de entrada principal a la ladera Este del Casco les interesa, y tarde o temprano, mirando al turismo harán algo. Es más, cuando ya habíamos redactado esta líneas, vuelve a publicarse una noticia (El Correo 07-04-2017, sin versión digital abierta) según la cual el Ayuntamiento pretender reorganizar la zona peatonalizando la Cuesta de San Francisco (entre Los Arquillos y el jardín), todo ello de una reforma mayor en varias fases con un coste estimado de 5,6 millones de euros.

        Esta modificación de tráfico permitiría eliminar los aparcamientos y el doble carril de la Cuesta para habilitar una plaza que discurriría entre Los Arquillos y la actual zona verde. El nuevo corredor inclinado se convertiría en territorio exclusivo de los peatones y estrenaría unas terrazas escalonadas en el lateral más cercano al jardín.

        Parece claro, como hemos dicho, el interés municipal por hacer de la zona una nueva sala de estar para la atracción turística, el principal (si no único) motor de actuación municipal en el Casco.

        Arkillos 10, el alma comunitaria y autogestionada del Paseo

        Una entrada de KTT sobre el Paseo de los Arquillos no podía terminar sin dedicar un lugar destacado a la iniciativa popular que le ha cambiado la cara y el alma a parte del Paseo, nos referimos, claro está al edificio okupado conocido como Arkillos 10, lugar en el que se ubica y que ya se ha convertido en la okupa del Casco Viejo con más historia, pues ya son 7 los años que lleva desde que se pusiera en marcha en plena semana santa de 2010.

        Y eso que su historia ha sido todo menos fácil. Primero tuvieron que aguantar una declaración de ruina del edificio. Posteriormente, durante no pocos días, llegó a padecer una especie de asedio de la policía municipal, que no permitía entrar ni salir del edificio. Más tarde se acometió una revisión del PERI para recalificar ese edificio y permitir al Ayuntamiento venderlo para un negocio privado… y es que la okupación de Arkillos 10 duele de forma especial al Ayuntamiento, porque el edificio okupado denuncia alto y claro los intereses de su dueño: el propio Ayuntamiento, con otro edificio más completamente abandonado, esperando a que se caiga. A eso le sumamos que, como en las otras ocupaciones, la fachada del edificio municipal y sus balcones, mediante pancartas y banderolas se utilizan como soporte-denuncia del PERI contra el vecindario del Casco. Todo un evidente ejemplo de la denuncia hecha edificio.

        Pero, tras la fachada, la actividad de Arkillos 10 ha sido y es igual de intensa. Tan famoso como utilizado es su taller autogestionado de reparación de bicicletas. Durante un tiempo también se ubicó allí la oficina de okupación de Gasteiz. Realiza microconciertos, organiza actividades para las personas mayores de la residencia contigua, en él se imparten cursos y talleres de lo más variopinto (desde cómo crear orgonitas, hasta cómo fábricar cerveza artesanal), es el lugar donde se junta y afina un coro feminista… Además de ser uno de los colectivos participantes en las actividades comunitarias del barrio, idea que trata de impulsar con sus diversas actividades.

        Otra placita sin nombre

        Justo antes del inicio del tramo del Paseo de los Arquillos que enlaza con la Kutxi, entre ambas dos y la entrada a la plaza del Matxete se encuentra una placita sin nombre oficial a la que popularmente se conoce como “el Farolón”. Su origen nos lo cuenta Venancio del Val

        Entre los años 1953-54 fue arreglada la recoleta plaza que se halla entre la salida de los Arquillos y la entrada de la Plaza del Machete. Se hizo desaparecer el enverjado que cerraba un pequeño jardín correspondiente a la última casa, fue enlosado el suelo, se dotó de bancos de piedra a la plazoleta y en medio de esta se colocó una cruz de término, a cuyo respaldo se colocó también discretamente la fuente que antes había.

        (Venancio del Val, Calles Vitorianas 1979)

        Este espacio hoy en día es bastante utilizado para concentraciones populares, microconciertos, y hasta bailables y comidas populares en Zaharraz Harro!!!

        ARRIETA (Kalea)

         

        Estado actual tras la reforma del PolideportivoAspecto actual de la calle tras la obras en el Polideportivo

        Según el Cuaderno de Rotulación de calles y numeración de casas de 1887, surgió como plazuela de Arrieta, al darle este nombre en 1885 (luego matizamos esta información) al lugar enclavado “entre la casa taller de ebanistería del Sr. Venancio López de Armentia (Sur), la calle de las Escuelas (Este), el jardín de herederos del Sr. Manuel Echávarri (Norte) y la calle de Santa María (Oeste), sobre el terreno del antiguo Campillo”.

        La indicada publicación de 1887 señalaba que en la acera de la izquierda se encontraba ”el magnífico y soberbio Depósito de Aguas de Gorbea, situado en el centro de la plazuela, que se construyó el 5 de Agosto de 1885” y es en este detalle en el que hemos de fijarnos para conocer el origen del nombre de la inicialmente plazuela y posteriormente calle Arrieta, ya que se le puso este nombre como reconocimiento a Vidal Arrieta y Barcena, según Venancio del Val (1944) “el principal defensor de la traída de aguas del Gorbea e impulsor de la “Sociedad para la traída de aguas del Gorbea”.

        Si la versión de del Val es correcta, la plazuela Arrieta no habría surgido en 1885, sino un año después, ya que según el cronista vitoriano “el día 17 de febrero del año 1886 se aprobó una moción en el Ayuntamiento para cambiar el nombre a la plazuela de Montehermoso, en el Campillo, por el de Arrieta, en homenaje a Vidal Arrieta, muerto días antes a consecuencia de un ataque cerebral”. La argumentación oficial que recoge el documento municipal sobre esta denominación es cuando menos curiosa, tal y como señala Knörr (2009): “… perpetuar la ejemplar abnegación del Presidente que ha sido de la Sociedad de Traida de Aguas de Gorbea Don Vidal de Arrieta y Barcena apóstol de tan gran pensamiento y mártir de la compleja ejecución del mismo” (1886, AMV, sig. C-30-40).

         

        Dada su importancia en la historia de la calle, merece detenerse brevemente en la historia del Depósito de Aguas, lo que hacemos de la mano del muy documentado blog de Jose María Bastida ‘TxapiRecordando Vitoria

        El nombre de la calle Arrieta tiene su origen en el uso primitivo del inmueble. Vidal Arrieta y Barcena constituyó con otros vitorianos una sociedad para la traída de aguas del Gorbea. En 1883, llegaron a un acuerdo con el ayuntamiento de Cigoitia, por el que se daba la concesión de las aguas al municipio vitoriano, una vez surtidos los pueblos que ya utilizaban esas aguas y respetados los derechos de los dueños de molinos y fábricas que pudieran verse afectados. El 21 de septiembre de 1884, la ciudad celebraba con gran alborozo el éxito de la traída en un espectacular acto celebrado en la Plaza de la Virgen Blanca. En 1894, la sociedad creada para la traída de aguas era absorbida por el Ayuntamiento.

        Hoy en día el Depósito de Aguas lleva años inmerso en una polémica sobre la idoneidad o no de construir sobre él el denominado Kafe Antzokia
        (originada hace casi una década en un pacto político entre la antigua EA y el PSE, cuando éste último ostentaba la alcaldía, y que desde entonces ha contado con partida propia en cada uno de los presupuestos municipales aprobados… aunque aún no se haya movido un ladrillo) y a quien las últimas informaciones a la hora de redactar estas líneas siguen marcándole al “proyecto” un horizonte tan largo y oscuro como complicado:

        (Entrevista al nuevo concejal Prusilla)
        -No así el del Gasteiz Antzokia, su proyecto estrella
        – Me parece que eso es mucho decir ahora mismo. Porque de momento no hay nada sobre el papel. Veremos si podrá ser esta legislatura o la siguiente. Pero, claro, eso no tiene nada que ver con un auditorio. Será algo más modesto.
        -¿Siguen empecinados en construirlo sobre un edificio protegido como es el Depósito de Aguas?
        Nosotros no estamos empecinados en nada. De hecho, el primer informe decía que no se podía construir ahí. Por tanto, eso es aventurar mucho. El mantenimiento y la gestión son más importantes que la obra en sí. Y todo eso está también aún por estudiar.
        (El Correo 02-08-2015)

        Pertenecía a la vecindad de Villasuso y a la parroquia de Santa María.

        La inicial plazuela de Arrieta ha ido pasando por varias denominaciones (plazuela, calle, plaza), generalmente con la denominación común de ‘Arrieta’, aunque incluso en 2012 el Ayuntamiento en documentos oficiales la denominara “Calle de Vidal Arrieta”. Su actual nombre oficial es Calle Arrieta / Arrieta Kalea, y su extensión actual aproximada es de 35 metros.

         

        BARRENKALE / BARRENKALEA KALEA

         

        Practicando lacomunidad vecinal en Barrenkale

        He aquí una de las calles con más personalidad propia de la Ladera Este del Casco Viejo gasteiztarra, pues aunque en no pocas ocasiones ha sido vilipendiada y olvidada, ha sabido siempre reivindicarse y mostrar orgullosa su condición de calle abierta a gentes tan diversas como sus culturas, tradiciones y religiones, así como exigir medidas para su cuidado y mantenimiento.

        Arranca del Cantón de Santa María (“tomando el relevo” a la calle San Vicente de Paúl) y, tras ensancharse notablemente en su último tramo (dando lugar a lo que popularmente –que no oficialmente- se denomina Plazuela de Barrenkale), finalizar al encontrarse longitudinalmente con la calle del Portal de Arriaga. Durante ese recorrido desde su inicio hasta su final (durante el que Barrenkale forma una marcada curva, producto de su adaptación a la ladera de la colina) encontramos hoy en día 26 edificios de viviendas.

        Si su trazado curvo y con marcada apertura final dota físicamente a la calle de un perfil muy propio. No menos llamativas son las variadas interpretaciones que se han dado al origen de su nombre. Todas las fuentes parecen coincidir en el año de surgimiento de la calle como tal, el siglo XIII (de la mano de la segunda fase de la segunda ampliación de la villa que impulsó Alfonso X), pero no así en el significado de su denominación, ni en su forma de escritura.

        P1020929

        Así, en nomenclátores y callejeros de hasta entrado el siglo XX daban a su entonces denominación de “Calle del Barrancal” el significado de “Calle Nueva”, con la explicación de que Barrancal habría sido una degeneración de la palabra originaria Barrencal, y aclarando que nada tenía que ver con la interpretación inicial de muchas de las personas visitantes que, sin conocimientos de Euskara, relacionaban la denominación con la ubicación de la calle en el lugar de algún antiguo barranco. Esa teoría de Barrencal como “Calle Nueva” era la que mantenía el propio Venancio del Val en la edición de 1944 de su libro “Calles Vitorianas”, donde sostenía que el nombre inicial fue el de Barrencalle.

        Sin embargo, a mediados del siglo XX, Tomás de Alfaro en su libro “Vida de la ciudad de Vitoria” señalaba ya la explicación hoy en día admitida como irrefutable: que el nombre primitivo es Barrenkale y que significa “calle de abajo”, lo que se corresponde con la ubicación de la calle en la ladera Este del Casco. Venancio del Val introdujo ese cambio en su nueva edición de “Calles Vitorianas de 1979.

        P1020923

        Pero, como decíamos, también su grafía ha experimentado diferentes expresiones. Así, recogiendo lo aportado por la obra de Knör y Martínez de Madina “Toponimia de Vitoria” (2009), algunas de las grafías y denominaciones documentadas a lo largo de la historia han sido:

        1523: Barrencal

        1549: Calle Barencal

        1590: Barrio Barrencalle

        1605: Calle el Varrencal

        1732: El Varrancal

        1836: Calle del Barrancal

        1927: Calle el Barrancal

        1942: Calle Barrancal

        1999: Calle Barrenkale

        Los autores afirman tajantes que:

        “El primitivo nombre de Barrenkale se dice que existía desde la ampliación del Campillo en el siglo XIII. No tenemos duda del significado de este topónimo, ‘calle de abajo’, aunque como se ve, en el siglo XX, el nombre ha degenerado en Barrancal, por asociación con ‘barranco’.”

        Hoy en día en las placas de la calle, hay una, en la parte que la calle se ensancha, que todavía la denomina “Calle del Barrancal”

        Aunque, como hemos visto, el surgimiento de la calle data del siglo XIII, durante muchos siglos Barrenkale no respondía a la concepción de calle que tenemos en la actualidad. Por ejemplo, en 1855 sólo tenía un edificio en la acera de la izquierda (impares) y 5 en la de la derecha. A partir de ahí la ¿evolución? fue más rápida ya que en 1887 había cambiado bastante la situación, pues entonces la acera izquierda contaba con 4 portales, mientras que la derecha, tras varias demoliciones, se había quedado en solo 3. La descripción de la calle que se da en la publicación municipal del Cuaderno de rotulación de calles y numeración de casas en ese año 1887, es cuando menos curiosa: “Principia en la calle del Portal de Urbina y concluye enfrente del Hospital Militar. Linda al Norte con la calle del Cubo, Este, con la de Santo Domingo; Oeste, con el mencionado Hospital; y Sur, con la del Portal de Urbina, frente á la del Hospital”. En ese 1887 tenía empadronados 22 habitantes.

        A hacernos una idea de la situación de la calle por aquel entonces nos ayuda la descripción del entorno que hacía Cola y Goiti en 1884 al presentar varias propuestas de modificación de la zona[1]

        (…) Prueba de las anteriores afirmaciones es la estensión (sic) considerable de terrenos que en esa parte de Vitoria hay sin edificar, algunos de ellos convertidos en heredades destinadas al cultivo, como sucede entre esta misma calle del Hospicio y la del Molino y la del Molino de San Ildefonso y las casas de la Ronda y la calle del Barrancal; eso sin tener en cuenta la dificultad de encontrar inquilinos para las casas vacías en esas calles, amen del gran número de aquellas que están desocupadas desde las tiendas a las boardillas.

        En 1910 tenía 11 edificios (7 izquierda y 4 derecha) de los cuales 3 eran inhabitables pues 2 eran cuadras y uno un taller de carpintería. Contaba ya con 54 habitantes. Que en 1940 habían pasado ya a 73 habitantes.

        No obstante la remodelación edificatoria de la calle se emprendería posteriormente ya que en la actualidad de los 26 edificios que tiene ninguno es de construcción anterior a 1900 y sólo 6 son anteriores a 1950, por lo que a principios de 2000 en las fichas edificatorias del PERI sólo se consideraba a 1 edificio en mal estado y a otros 5 en regular. En esas fechas, de las 195 viviendas que tenía la calle, 30 estaban vacías y en las 165 restantes estaban empadronadas 461 personas.

        Foto tomada de Vitoria-Gasteiz, el pasado presente Que cita como fuente a Vitoria-Gasteiz, calle Barrancal. Autor: Santiago Arina y Albizu, 16 de agosto de 1957. ©ArchivoMunicipalVitoriaGasteiz

        Foto tomada de Vitoria-Gasteiz, el pasado presente
        Que cita como fuente a
        Autor: Santiago Arina y Albizu, 16 de agosto de 1957.
        ©ArchivoMunicipalVitoriaGasteiz

        La calle tiene una longitud aproximada de 111 metros y pertenece a la Vecindad de Santa Isabel y a la parroquia de Santa María

        Hoy en día esta calle acoge variados recintos que acercan a gentes muy diversas. Cuenta con varias sociedades gastronómicas, una mezquita, la residencia Ain Karem, una iglesia evangélica, el hogar navarro, el local de la asociación de amigos del bonsái, varios bares heavy, un kebab… en definitiva, una calle abierta y con mucha vida.

        Pero, sin duda, la imagen de la actual calle con la que nos quedamos es la que recoge la dimensión comunitaria del barrio, la que encabez este post y que refleja el acto de reconocimiento al vecindario de origen magrebí que hizo el barrio, tras los ataques racistas, xenófobos y continuados que tuvieron que padecer por parte del, afortunadamente, ya exacalde Maroto. Es la comunidad vecinal floreciendo en Barrenkale.

            • [1] Cola COLA Y GOITI, José: El futuro Vitoria, imprenta de la viuda e hijos de Iturbe, Vitoria 1884

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        BILBAO (PLAZA DE) / BILBO (PLAZA)

        Hay que empezar por aclarar que nos referimos a la actual plaza de Bilbao, la que se abre al final del Cantón de Santa María en su confluencia con los números impares tanto de la calle San Ignacio de Loyola (por la izquierda) como de la calle Francia (por la derecha). Posteriormente, desde la mitad de la plaza hacia su encuentro con la confluencia de los números pares de la calle Francia (por la derecha) y el parque de Molinuevo por la izquierda, hasta confluir ambas en Portal de Legutiano, es la que pertenece a El Anglo. Pero concretemos que oficialmente sólo dos portales de la plaza de Bilbao pertenecen al Casco Viejo, los señalados con los números 1 y 5, mientras que el otro edificio d vivienda, señalado con el número 2, pertenece a El Anglo.

        Decimos que hablamos de la actual plaza de Bilbao, que ostenta este nombre desde 1969 por hallarse en la salida hacia la carretera de Bilbao, porque anteriormente, desde 1837 y hasta 1929, hubo en Gasteiz (también en los límites del Casco Viejo) otra plaza que durante muchos años ostentó este nombre, la que hoy conocemos como Plaza de los Celedones de Oro, o popularmente “Plaza de Correos”, por estar ubicada en ella la oficina principal del Servicio de Correos.

        Pero centrándonos en la actual plaza de Bilbao, que es la que interesa en esta entrada, las diversas fuentes coinciden en señalar que popularmente ha sido conocida como “Plaza de las Campanas”, por haber estada ubicada en ese lugar desde finales del siglo XIX y hasta su derribo en 1973, la fábrica de relojes y campanas “Lecea y Murua”. Venancio del Val en la versión de 1979 de su “Calles Vitorianas” nos aporta el detalle de que: En el centro de ella hubo una caseta de recaudación de tributos municipales, que luego se trasladó más adelante, en el Portal de Villarreal, hasta poco antes de la desaparición de dichos arbitrios.”

        José María Bastida “Txapi” en su “Recordando Vitoria” nos cuenta cómo hasta 1954 la configuración del espacio de la actual plaza de Bilbao era muy otro. Hasta ese año la actual calle Portal de Legutiano (entonces Portal de Villarreal y anteriormente de Urbina) comenzaba en la calle Barrancal “siendo ese año cuando se decidió prolongar el Cantón de Santa María hasta la actual Plaza de Bilbao, realizándose la configuración actual”… Aunque el comentario de Txapi está hecho en 2009 y desde entonces la plaza ha experimentado una importante reforma/transformación. Pero vamos por partes.

        Veamos gracias a Txapi dos fotos de la Plaza de Bilbao durante el tercer cuarto del siglo XX. La primera tomada desde Portal de Legutiano, aportada por Txapi en el foro gorrilunurdinak :

        Es el propio José María Bastida quien nos “ubica” en la foto:

        La tapia de la derecha pertenecía a las Hermanitas de los Pobres, estando ahí, aunque no se ve en la foto, la casa del capellán. Todo ello ha desaparecido estando en su lugar el parque de Molinuevo, mal llamado parque del Norte.
        La espadaña con campanas que se ve al fondo en la parte izquierda pertenece al convento de Santa Cruz, de las dominicas, con entrada por la calle Pintorería.
        Detrás de la farola, entre las actuales calles Bueno Monreal (antigua calle del Molino de San Ildefonso) y la calle San Vicente de Paúl, se ve un edificio de planta casi cuadrada. Eran las llamadas escuelas de Urbina o de San Ildefonso. En la actualidad en ese lugar se ha construido un nuevo edificio ocupado por la escuela infantil Haurtzaro.
        A la izquierda, aunque no se ve en la fotografía estaba la fábrica de campanas de Murua.

        La otra foto esta tomada con perspectiva desde el Cantón de Santa María:

        Foto antigua de la plaza Bilbao desde El Casco

        La hemos recogido del blog “Vitoria en fotos” en el que se nos explica cómo a la izquierda se puede ver el antiguo edificio de “Las Hermanitas de los Pobres”. En el centro vemos la misma farola que aparecía en la anterior foto, así como la calle Portal de Legutiano (entonces de Villarreal)

        Pero como decíamos, en los últimos años la Plaza de Bilbao ha experimentado una importante transformación hasta adquirir el aspecto actual que se recoge en la foto inicial de esta entrada. Así, lo que realmente no era una plaza, sino una superficie circular asfaltada que dedicaba casi todo su espacio al tráfico rodado de las calles Francia, Portal de Legutiano, San Ignacio de Loyola y Cantón de Santa María, con una especie de “medianas pintadas” que servían tanto para colocar contenedores de recogida de basuras, como de aparcamiento más o menos ocasional, se ha dado paso a algo más parecido a una plaza, aunque, al estilo de las que tanto proliferan últimamente en Gasteiz, no una plazuela para el encuentro, pues esa manía (consciente) de primar los bancos en línea continua y deliberadamente incómodos para el reposo, ofrece nulas posibilidades a la intercomuniación; añadámosle que los dos árboles de la plaza se ubican justo al lado opuesto del banco corrido. Otra oportunidad perdida… o tal vez ganada por quienes prefieren que la gente “circule”. Ya lo hemos visto en otras muchas plazas “renovadas” en el Casco (la “del Bode”, Virgen Blanca, Santa María…)

         

         

        BUENO MONREAL KALEA

         

        Panorámica actual de Bueno Monreal desde San Ildefonso (Sur Norte)

        Panorámica actual de Bueno Monreal desde San Ildefonso (Sur Norte)

        La actualmente denominada calle Bueno Monreal, es la calle ubicada en la ladera Este del Casco Viejo que se extiende de Sur a Norte (con una extensión aproximada de 71 metros) entre la calle San Ildefonso y el Cantón de Santa María, haciéndolo de Oeste a Este entre la calle de San Vicente de Paúl, por un lado, y a la Plaza de San Antón y un tramo de la calle Francia (números 37 a 43), por el otro. Aunque el PERI del Casco Viejo dejaba fuera de sus límites a la acera de los pares de la calle, ella por completo pertenece oficialmente al barrio. Como es una de las calles del Casco poco conocida, conviene que nos extendamos más de lo habitual en su historia y pormenores.

        Pero decimos que se denomina actualmente así porque la calle recibió este nombre -en fechas relativamente cercanas (el 21 de Agosto de 1959)- como forma de recordar a José María Bueno Monreal, quien fue obispo de la Diócesis de Vitoria entre los años 1950 y 1954. Y a nosotras la decisión nos parece un desacierto, porque entre recordar a una figura religiosa de marcado perfil “dialogante” con el dictador franquista, que además sólo residió 4 años en la ciudad, o recordar a uno de los elementos que más ha caracterizado a ese lugar durante siglos, el molino que en él se encontraba, nos parece mucho más adecuado el nombre que poseía con anterioridad: calle Molino de San Ildefonso, nombre que se le dio en 1867, cuando adquirió carácter de calle lo que hasta entonces había sido parte de la calle de La Cruz, en la segunda Vecindad de Pintorería.

        Conviene detenerse un poco en las razones de ese nombre inicial de calle “Molino de San Ildefonso”, porque sirve también para conocer la historia del propio espacio que ocupa la calle. La explicación nos la da el historiador César González Mínguez:

        (…) la concesión que hizo en 1281 Alfonso X en favor de Romero Martínez de Vitoria de dos molinos. Romero Martínez, vasallo real tiene capacidad económica suficiente para construir “a su cuesta e a su misión”, siguiendo las indicaciones de Alfonso X, una traída de aguas desde Olárizu y Mendiola hasta Vitoria, para que dicha villa “ualiesse mas e fuesse mas fuerte e mas abonada”. El monarca, para compensarle por la inversión realizada, le concedió en exclusiva la posibilidad de construir en su cauce cuantas ruedas y molinos quisiera, lo que se materializó por el momento en la construcción de dos molinos, uno situado cerca del monasterio de Santo Domingo y otro próximo a la nueva iglesia de San Ildefonso. La concesión fue hecha totalmente exenta de cargas y con derecho a disponer libremente de los molinos, tanto por parte de Romero Martínez como de sus herederos, necesitando únicamente la autorización real para el caso de que quisieran darlos o venderlos a iglesia, orden religiosa o clérigo. En el fuero de Vitoria se establecía que todo vecino que construyera un molino o un horno no pagaría impuesto alguno por ellos. Si la construcción se efectuaba en aguas o en heredad del rey, estaría exenta de impuestos en el primer año para amortización de los gastos, dividiéndose posteriormente los beneficios a partes iguales entre el rey y el propietario

        A PROPOSITO DEL DESARROLLO URBANO DEL PAIS VASCO DURANTE EL REINADO DE ALFONSO X

        CÉSAR GONZÁLEZ MÍNGUEZ, Universidad del País Vasco (Vitoria)

        http://estudiosmedievales.revistas.csic.es/index.php/estudiosmedievales/article/viewFile/645/656.

        Es la “traducción” a nuestros días que nos ofrece González Mínguez del siguiente texto de la época:

        Sepan quantos esta carta vieren e oyeren como nos Don Alfonso por la gracia de Dios rey de Castiella, de Toledo, de Leon, de Gallizia, de Sevilla, de Cordova, de Murçia, de Jahen e del algarbe mandamos a Romero Martinez de Bitoria nuestro omme, por que la dicha villa de Bitoria valiese mas e fuese mas fuerte e mas abonada, que moviese el agua de Olariçu e de Mendiola a la mincava que nos mandamos fazer y en Vitoria. E trayola a su cuesta e a su mission. E nos por el serviçio que nos fizo e por le fazer bien e merçed e por el trabaio que levo mandamosle que fiziesse y ruedas e molinos e quanto pro pudi/ese fazer en esta agua que fuese todo suyo.

        (…) E otrosy fizo un molino que es çerca Sant Yldefonso que ha por linderos de la una parte Guillen Ihohan e de la otra parte la cava e de la otra parte la puente. E estos molinos sobredichos le damos con entradas e salidas e con todos sus derechos e con todas sus pertenençias quantas han e deven aver e otorgamosle que las haya libres e quitas por iuro de heredat por siempre iamas el e sus fijos e sus nietos e quantos del vinieren que lo suyo ovieren de heredar, para dar en ven/er e empennar e cambiar e enagenar e para fazer dellos e en ellos todo lo que quiiere como de lo suyo mismo en tal manera que los non pueda vender ni dar ni enagenar a eglesia ni a orden ni a omne de religion sin mio mandato. Et otrosy que pueda fazer ruedas e moilnos quantas el y podiere fazer e otro ninguno que non pueda fazer rueda ni molino en esta agua donde Romero Martinez la tomo mientras fuere en el termino de Vitoria. E defendemos que ninguno sea osado de yr contra esta carta para quebrantarla o para minguarla en ninguna cosa nin de embargarle en esta agua nin de quebrantar las presas. E a qualquier que lo fiziese oviere la mia yra e pecharnos y e en coto dos mill maravedis de la moneda nueva. E a / Romero Martinez el sobredicho o a quien lo suyo heredase todo el dapno doblado. E por que esto sea firme e estable mandamos seellar esta carta con el mio seello de plomo. Fecha la carta en la çibdad de Castiella sabado primero dia del mes de março en era de mill e trezientos e diez e nueve annos. Yo Johan Peres la fiz por mandado del Rey en veynte e nueve annos que el rey susodicho regno

        A.M. Vitoria, Secc. 27, leg. 2, n.º 5. Orig. pergamino

        Aclaremos que el molino estaba destinado para moler harina y que Romero Martínez era el noble dueño del molino por “gracia real”, y el que cobraba los derechos de uso (como hemos visto, dividiendo beneficios con el propio monarca), pero no el molinero que en él trabajaba.

        Panorama actual de Bueno Monreal desde el Cantón de Santa María (Norte Sur)

        Panorama actual de Bueno Monreal desde el Cantón de Santa María (Norte Sur)

        Sea como fuere, y aproximándonos a la actualidad, en 1855, cuando la calle Molino de San Ildefonso aún no existía y era parte de la calle de La Cruz, lo que sí permanecía en pie era el propio Molino de San Ildefonso, que con la rectificación de la numeración de las casas que se aprobó en aquel año pasó a ser el número 8 de la calle de La Cruz. (Fuente documental: Proyecto de rectificación de numeración de las casas, aprobadas en Marzo de 1855, siendo alcalde Francisco Juan de Ayala y Secretario Mateo de Moraza)

        En 1867 cuando se aprobó crear la nueva Calle del Molino de San Ildefonso, que junto con la calle del Hospicio formaban hasta entonces parte de Segunda Vecindad de Pintorería, pasa a formar parte de la Vecindad de la Cruz (junto con la calle del Hospicio) Se hizo constar que comprendería:

            • Acera izquierda: El número 1, la casa junto a la Capilla del Cristo.
            • Acera derecha: el número 2 el Molino de San Ildefonso (que era antes era el número 8), y de ahí seguir correlativamente
            • Concluía su trayecto en el límite que cruzaba con la entonces Portal de Urbina

        (Arreglo de la rotulación de las Calles y numeración de las Casas. Ayuntamiento de Vitoria, 1867)

        En 1881 seguía perteneciendo a la Vecindad de la Cruz (junto a la calle del Hospicio). En ese año tenía sólo dos números en la acera izquierda (impares), la Casa junto a la capilla del Cristo (número 1) y la Casa de Tolosana (número 3). Mientras que en la acera de la derecha contaba con 11 números (del 2 al 22) [Estas mismas numeraciones en impares y pares las mantiene en 1887, pero este año se especifica que en el número 2 hay Casa y Molino) (Cuaderno por orden alfabético que comprende todas las calles que actualmente constituyen la M.N. y M.L. ciudad de Vitoria, con la antigua y moderna numeración de casas y Vecindad a que pertenecen. Aprobado por su Excmo. Ayuntamiento en sesión ordinaria de 23 de Marzo de 1881, siendo su Alcalde Presidente D. Alvaro Elio y Mencos)

        Si hacemos caso a la descripción de la zona que nos hace Cola y Goiti en 1884, además de ser muy distinta su configuración a la de hoy en día, parece que su estado era de cierto abandono:

        [propuesta de Cola y Goiti para reforma de la calle del Hospicio]

        (…) Prueba de las anteriores afirmaciones es la estensión (sic) considerable de terrenos que en esa parte de Vitoria hay sin edificar, algunos de ellos convertidos en heredades destinadas al cultivo, como sucede entre esta misma calle del Hospicio y la del Molino y la del Molino de San Ildefonso y las casas de la Ronda y la calle del Barrancal; eso sin tener en cuenta la dificultad de encontrar inquilinos para las casas vacías en esas calles, amen del gran número de aquellas que están desocupadas desde las tiendas a las boardillas.

        (…) La primera parte de esta reforma consiste en convertir en plazuela todo el trozo comprendido entre el primer cantón y el Portal de S. Ildefonso cuyo primer trozo abarca toda la fachada principal del edificio que da nombre a la calle. Esta plazuela podía dársele de anchura todo el fondo de los terrenos fronteros al Hospicio hasta el caño que los separa de la parte posterior de las casas de la Pintorería.

        Las construcciones levantadas en esos terrenos son insignificantes bajo el punto de vista de sus valor arquitectónico y metálico; casi todos son solares, escepto (sic) dos tejavanas y un casucho viegísimo (sic), perenne amenaza de los transeúntes en días de viento o agua.

        (…) La segunda parte de la reforma es aun más fácil de realizar que la primera. Consiste lisa y llanamente en convertir en una muy regular plaza, plantad de árboles, el terreno comprendido entre dicho segundo trozo de la calle del Hospicio, el Portal de San Ildefonso la calle del Molino de San Ildefonso y el Portal de Urbina.

        Ese terreno casi en su totalidad es una tierra de pan llevar, de poquísimo valor, dos o tres pequeñas casuchas y la capilla de S. Ildefonso, propiedad del Municipio.

        (…) El riachuelo que al descubierto corre por uno de los ángulos de la proyectada plaza había de embocinarse y el desnivel del terreno por aquella parte terraplenarse con el sobrante de tierras resultantes al hacer la explanación.

        COLA Y GOITI, José: El futuro Vitoria, imprenta de la viuda e hijos de Iturbe, Vitoria 1884

        Sin embargo la calle siguió creciendo en viviendas y en 1897 tenía 16 edificios. Igual sucedía con el número de personas vecinas y que según el censo general de 1887 su población de derecho era de 117, al mismo tiempo que el número de habitantes según el padrón de 1893 era de 74. En este 1897 se detalla que tenía 6 edificios en la acera de los impares (del número 1 al 11, siendo el 5 un pajar) y 10 en los pares (del 2 al 18), pero especifica que anterior al 2 está el antiguo 2, ya derribado (por lo que hemos venido viendo, con toda probabilidad se trataba del edificio del Molino de San Ildefonso) y que pasó a ser la trasera de la fábrica de aserrar madera número 5 de la calle San Ildefonso. (Año de 1897. Nomenclator de las entidades de población, vías y edificios del Ayuntamiento de Vitoria)

        En 1910 tenía 14 edificios habitables y 1 inhabitable, con 147 habitantes. En los impares había 7 edificios (el número 5 había un pajar y en el número 13 un Grupo Escolar) y en los pares había del número 2 al 18, aunque se hacía constar que el número 4 era un solar por haberse derribado recientemente el edificio que allí había. (Año de 1910. Nomenclator de las entidades de población, vías y edificios del Ayuntamiento de Vitoria)

        En 1940 en el número 3 había un almacén de sillas y en el 13 seguía el Grupo Escolar.Ese año tenía 189 habitantes (87 hombres y 102 mujeres) y estaba encuadrada en la sección 34ª, en el distrito 6º. Pertenecía a la vecindad de La Cruz, y a la Parroquia de Santa María. (Año de 1940. Nomenclator de las entidades de población, vías y edificios del Excmo. Ayuntamiento de Vitoria)

        Como ya hemos comentado, sería en agosto de 1959 cuando se le quitaría el nombre de calle del Molino de San Ildefonso para darle el actual de Bueno Monreal. Haciendo referencia a este cambio, Venancio del Val en su obra “Calles Vitorianas” (edición de 1979) nos ofrece los siguientes detalles sobre la calle:

        En la calle de su nombre [Bueno Monreal] hizo construir el primer grupo de viviendas para familias humildes por medio de la Constructora Benéfica “San José”, creada para ello. La edificación se levantó sobre el solar que había dado nombre anteriormente a la calle, debido a que en su lugar existió un molino aprovechando el paso del río que discurre bajo las casas, procedente de la parte del barrio de San Cristóbal, a donde llega de los montes de Vitoria.

        En esta calle desde 1903 había uno de los lavaderos públicos, desaparecido cuando se comenzó a llevar el agua a los domicilios por el segundo cuarto del siglo XX.

        Después de construidas las casas levantada por iniciativa del cardenal, que son tres, se edificaron algunas otras, haciendo cambiar la anterior fisonomía de la calle. En ésta eran conocidas hasta entonces, y siguieron algunos años después, varias casas de traza rural, con sus graneros y pajares.

        Al final de la calle, a mano izquierda, con fachada también por la de San Vicente de Paúl, estuvo el Grupo escolar conocido por el de San Ildefonso o de Urbina, dada la proximidad al que se llamó Portal de Urbina, hoy de Villarreal.

        Lo que hay que añadir al párrafo de del Val es que los fondos necesarios para la construcción de las viviendas no salieron de los presupuestos del obispado, ni de institución alguna, sino de las aportaciones del vecindario de Gasteiz (al que se le llamó a ello)

        En la actualidad, sigue siendo una calle “con carácter propio”, porque a la singularidad de ser una de las pocas calles del Casco en las que no hay bares o tabernas, en las lonjas, bajos y locales de su acera de los pares se ubica un buen abanico de variopintos colectivos sociales e iniciativas populares de las que se suele nutrir el vecindario en particular y la ciudad en general. Veamos algunos ejemplos:

            • CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugidado), en el número 10

            • Otsogorrigaina Mendi Taldea, en el 16

            • Hala Bedi Irratia, también en el 16

            • Gero Arte (espacio cultural para el arte) en el 18

            • Saregune (centro de desarrollo comunitario) cuya entrada principal se ubica al final de la acera (aunque su dirección oficial sea en Cantón de Santa María)

        Coqueta placita sin nombre entre Bueno Monreal y San Vicente de Paúl

        Coqueta placita entre Bueno Monreal y San Vicente de Paúl

        Su acera izquierda o de los impares, guarda también otra pequeña curiosidad. Entre el número 11 y el edificio de la escuela infantil Haurtzaro (también oficialmente con entrada por el Cantón de Santa María) y extendiéndose de Bueno Monreal a San Vicente de Paúl se ubica una tranquila placita, uno de esos lugares coquetos del Casco… que además no tiene nombre.

         

         

        BURULLERIA PLAZA

        Este pequeño espacio de nuestra Alde Zaharra reúne un montón de curiosidades, dudas, problemáticas e incluso denuncias e iniciativas vecinales sobre su pasado y presente. Intentemos abordar algunas de ellas.

         

        En torno al origen del nombre y su anteriores configuraciones

        Si comenzamos por saber desde cuándo existe una plaza con este nombre en Gasteiz, no tenemos que remontarnos muchas décadas ya que, como recoge la obra de Knör y Martínez de Madina “Toponimia de Vitoria” (2009)

        El 15 de febrero de 1985, el Ayuntamiento otorgó este nombre a la plaza resultante de la remodelación de la manzana de la Torre de los Anda

        Pero si lo que nos interesa es indagar el porqué de ese nombre y cómo era anteriormente lo que hoy es esa plaza, entonces sí que debemos “volver la vista atrás” unos cuantos siglos.

        Para aclarar la cuestión sobre el origen del nombre valga la completa aportación que nos ofrece la que en tiempos fue Archivera Municipal, Pilar Aróstegui

        ¿PLAZA DE LA BURULLERIA O DE LA BURELLERIA?

        La existencia del topónimo en Vitoria, parece remontarse al siglo XIII. Así lo afirman en 1863 Fernández de Navarrete y Manteli en su obra Sede Vascongada (pág. 26) indicando que el espacio situado al Norte que unía los ensanches formados cada uno por tres calles gremiales al E y al O d ella villa de Suso “dieron los nombres de Burullería, donde se fundó el convento de Santo Domingo, y de Barrencalle”.

        El término perdura en el s. XVI y, aunque indica Venancio del Val en Calles Vitorianas (1944) que debía corresponder a la parte alta del actual Cantón de Santa María, más inmediata a la catedral, tal localización no debe ser exacta pues, si bien, como se recoge en el Catálogo Monumental de la Diócesis “en 1540 a petición de los canónigos, se abre la puerta de la Burullería para facilitar el acceso a la Colegiata de los vecinos correspondientes a los barrios situados a la cabecera de ella”, el 9 de junio de ese mismo año encontramos en la Actas del Consejo un “acuerdo e razón del empedrar de la calleja que sube de la Burellería a la Villa de Suso”.

        El topónimo, sin embargo, no debió quedar suficientemente enraizado. No lo hemos encontrado en Landázuri, cuando describe la ciudad. Tampoco se recoge en los planos de la ciudad del siglo XIX, los más antiguos que se conservan.

        También debió quedar olvidado el sentido del vocablo, hasta el punto de que Tomás Alfaro en la Vida de la ciudad de Vitoria” (pág. 29) no sólo identifica los dos topónimos -Burullería y Barrencalle- que en Navarrete y Manteli aparecen perfectamente separados (quizá interpretando mal la cita que de los mismos recoge Serdán en El Libro de la Ciudad I, 55, n) sino que transcribe el primero de ellos como Barullería, con manifiesto desconocimiento del significado de la palabra original.

        Pilar Aróstegui, en el “Boletín de información municipal”, número 50, del año 1984, páginas 35-36.

        Ahora, que si lo que pretendemos es saber cómo era el espacio que hoy conocemos como Burulleria Plaza, aún podemos remontarnos unos siglos más, concretamente hasta el siglo XII. Esa es al menos la información que nos aporta Revista Ibérica, en su apartado “Vitoria. La ciudad perdida”:

        En 1983 se procedió a realizar una amplia excavación en la plaza de la Brullería para confirmar los sondeos realizados. Bajo dicha plaza se encontraba el antiguo cementerio medieval, encontrado gracias a las obras de restauración de la Torre de los Anda, familia hidalga responsable de la custodia de la muralla alta de la ciudad y que erigió la torre en el siglo XV.

        La excavación sacó a la luz una necrópolis medieval, un aljibe y restos de cerámicas y metales de diferentes periodos culturales de Vitoria. La necrópolis constaba de tres niveles de enterramientos, por lo que se consideró al más antiguo como el correspondiente a la villa de Sancho VI de Navarra. Sobre éste, se desarrollaron dos niveles de inhumaciones que usaron las cubiertas del nivel anterior como fondo de las nuevas sepulturas. Las tumbas, orientadas de este a oeste y con los enterrados en posición de decubito supino, databan de los siglos XII, XIII y XIV. El camposanto pertenecería a una iglesia emplazada donde hoy está la catedral de Santa María.

        (Vitoria. La ciudad perdida. Revistaiberica.com

        http://www.revistaiberica.com/Suscripcion/Apoyos_gr/la_ciudad_perdida.htm )

        No obstante, la polémica sobre la existencia previa a la actual plaza de un lugar del Casco (barrio, calle, portal…) va más allá de lo reseñado en el anterior documento reseñado de Pilar Aróstegui, pues a lo ya visto en él hay que sumarle lo que recogen al respecto Azkarate, Cámara, Lasagabaster y Latorre en el Volumen 02 del Plan Director de Restauración de la Catedral de Santa María, donde nos dan a conocer un documento que, además de fijar una nueva ubicación para la calle Brullerías (así la escriben los autores, para quienes se correspondería con la actual Fray Zacarías) nos describe con cierto detalle las características físicas del entorno próximo a mediados del siglo XVI:

        Conservamos un documento, escrito pocas décadas después (1539), en el que se solicita licencia a la Corona para hacer uso de una puerta en este mismo punto. Otro documento del año siguiente (1540) recoge el pago de 21.448 mrs. por la construcción de una puerta nueva hacia la Brullería y empedrado de la calleja. El primero resulta de notable interés. Habiendo sufragado las “dignidades, canónigos e parrochianos” de Santa María una nueva puerta y su calleja empedrada en las Brullerías (actual calle de Fray Zacarías) y no pudiendo usarla (por algún problema con las autoridades de la ciudad) solicitan a la Corona que vuelva a dar licencia de apertura puesto que “los vezinos e moradores de esta çiudad que biben en las calles de la burullería e cuchillería e pintorería e calle nueba… a causa de estar la dicha yglesia apartada y en parte fraguosa y en esta tierra hazer grandes inviernos asi de aguas commo de niebes no podian gozar ni benir a las procesiones”.

        (www.catedralvitoria.eus/adjuntos/mediateca/recurso_639.pdf)

        También agrega su propia aportación documental el libro ‘Toponimía de Vitoria’ de Henrike KnÖrr y Elena Martinez de Madina, donde se mencionan la Calle Burullería y la Calle Real de la Burullería:

        “Unas casas sitas en la Calle de la Burulleria y por la parte de delante con la Calle Real de la Burulleria y por la parte de atras con el caño publico…” (1593, AHPA, P. 4.713).

        Pero hay documentos que indican que en 1628 seguía existiendo en Vitoria una “calle Brullería”. Así nos lo indica este documento que recogemos de la Tesis doctoral de José Rodríguez Fernández, publicada por la UPV con el título de “Agua, Poder y Sociedad en el mundo urbano alavés bajomedieval y moderno” (2014)

        Sepan quantos esta carta de arrendamiento vieren como yo Domingo de Cerio vezino de la ciudad de Vitoria otorgo y conozco por esta carta que tomo y rescivo en renta y por renta de Pedro de Sarria vecino de esta dicha ciudad unas cassas con su pozo y jardin sitas en la calle de la Brulleria de esta ciudad, que alindan por una parte con cassas del canonigo Lopez y por otra parte con cassas de Martin de Lessa vecinos de esta ciudad y por la delantera la calle real que son notorias […] por nueve años y dieciocho ducados en cada uno de ellos y corre de primero de mayo deste año de 628 (sic) (AHPA, prot. 6.059, escr. Juan de Ullívarri, año 1628, fol. 263).

        https://addi.ehu.es/bitstream/10810/16106/1/9082-242-5-RodriguezTH2.pdf

        En nuestra breve y limitada búsqueda hemos de dar un gran salto de más de dos siglos. En concreto hasta 1855, año en el que el Ayuntamiento, con motivo de la aprobación de unas nuevas bases para la numeración de las casas, genera un documento en el que aparecen todas ellas, repartidas por Vecindades. No hay referencia alguna a calle, plaza, barrio o Vecindad que se designe con los nombres de Burullería, Brullería o cualquier de los similares ya citados. Probablemente es espacio hoy ocupado por Burulleria plaza se encuentre repartido en ese documento entre el “solar” nº 7 en el que concluía la calle Chiquita y parte de los números pares intermedios de la calle Santo Domingo-Fuera. La explicación a esto último vendría dada por el hecho de que la entonces calle Santo Domingo-Fuera terminó siendo absorbida en 1887 por la calle Correría, y en el “Cuaderno de Rotulación de Calles y Numeración de Casas” de ese año 1887 se especifica que, a partir del número 118a (que era la trasera del entonces Seminario Conciliar) hasta el porta numerado con el 136 hasta entonces habían pertenecido a la en aquel año suprimida calle de Santo Domingo Fuera. Pero repetimos, es sólo una hipótesis.

        Un nuevo salto de un siglo debemos dar en el tiempo hasta llegar al momento en el que otra “reordenación” del espacio va a dar lugar al “surgimiento” de la Plaza de la Burullería. Quien nos ofrece un testimonio gráfico del lugar antes de esa reordenación y nos da algunas pistas sobre ella, es el documentado blog de José María Bastida “Txapi” titulado “Recordando Vitoria” https://recordandovitoria.wordpress.com/ quien además nos ofrece una imagen de la plaza… cuando aún no era plaza, esto es, cuando desde la calle Correría no se podía observar el espacio de la actual plaza, ya que había edificios construidos.

        Enrique Guinea/Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

        Enrique Guinea/Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz

         

        Recogemos del propio Txapi la explicación de la fotografía de Enrique Guinea:

        En la parte derecha, las casas derribadas donde actualmente está la plaza de la Burullería, fruto de la rehabilitación de esa zona del casco medieval según proyecto de los arquitectos José Luis Azcárate y Luis Navarro con la colaboración de la también arquitecto Isabel Martí. En ellas hubo un estanco y la taberna de Alfonso Martitegui, esta última en la esquina con la calle Chiquita.

        https://recordandovitoria.wordpress.com/2009/05/15/el-portalon-y-la-burulleria/

         

        El mangoneo de la Plaza por parte de la Fundación Catedral y sus “ilustres diseñadores”

        Sin embargo, para este trío que tanto daño ha hecho a buena parte del vecindario del barrio (pues su Plan Director de la Catedral, que ha condicionado a su vez el PERI del Casco, no es que se haya hecho sólo sin la participación vecinal, sino que se ha pensado y realizado dando prioridad absoluta a “las piedras” por encima del vecindario que vive tras ellas, aunque ello supusiera expulsar de sus viviendas al vecindario y condicionar el futuro del barrio, sin que el barrio pudiera opinar) la obra realizada no parece que fuera de su agrado… y son los que parecen tener licencia para casi todo. Así, en su Plan

        Los otros dos puntos de intervención que proponemos son la plaza de la Catedral de Santa María– y la del actual Museo Provincial –plaza de la Burullería–. (…) Del otro lado, también es importante cortar o limitar el tráfico en el cantón de Santa María, demoler el edificio de la bolera y la pobre solución de plataformas de adoquín a distintos niveles para “salvar” el tremendo desnivel natural con la plaza de la Burullería; otorgar a esa parte norte de la Catedral un tratamiento de “ladera” frente al de plataformas, tratamiento que permita recuperar la sensación de “castillo” que tuvo –y todavía tiene aunque esté muy estropeada–. Además, un tratamiento urbano más amable, de un urbanismo menos duro, permitiría que la plaza fuera utilizada por la gente del barrio. Se podría incluir, asimismo, arbolado, juegos infantiles, bancos cómodos, una pavimentación menos dura, etc.

        Curiosamente, además, en la remodelación llevada a cabo, se hizo casi todo lo que propusieron… menos lo que decían hacer pensando en el vecindario: “arbolado, juegos infantiles, bancos cómodos, pavimentación menos dura”. Nada de ello hemos visto. Además, si hubieran preguntado al vecindario, probablemente lo primero que habría mostrado era su rechazo a que acabaran con la bolera del barrio, uno de los pocos lugares de encuentro y esparcimiento (cubierto) para, sobre todo, los abuelos del barrio, que acudían a ella a jugar o ver jugar. La bolera se había convertido en un referente en Gasteiz:

        EL TORNEO INTERPUEBLOS DE LA MODALIDAD ALAVESA
        Si ha existido un torneo que haya reactivado la afición a los bolos de los alaveses es sin duda el Campeonato Interpueblos, patrocinado desde su origen por la Caja de Ahorros Municipal de Vitoria y la Diputación Foral de Alava. Este torneo nacido en 1977 ha convertido la modalidad alavesa en mayoritaria, al tiempo que su éxito de participación ha servido de acicate para la reforma, la rehabilitación, la mejora o el recubrimiento de muchas boleras.Antonio Susaeta, José Díaz de Marigorta, Santiago Fernández, Elias Isasi, José Anda y Francisco Lausín, han sido directivos destacados de esta variante que ha arrinconado a otras. La sede de esta modalidad ha pasado del “Centro Obrero Católico” al Centro socio-cultural “El Campillo” y posteriormente a la bolera de “la Brullería”.

        http://www.clubaraba.com/?page_id=15

        Su desprecio por la voluntad vecinal es “entendible” si tenemos en cuenta que su Pero, como decimos, el verdadero objetivo de los redactores del Plan Director Catedral era hacerse con la plaza, a costa de arrebatársela al vecindario. Y una vez más, con el parabién municipal, impusieron su voluntad

        la antigua bolera y sus anejos de la Plaza de las Burullerías, es propiedad de la Agencia Municipal de Renovación Urbana y Vivienda, S.A. (100% del Ayuntamiento de Vitoria), y su uso se ha cedido a la Fundación en virtud de un Convenio suscrito el 3 de abril de 2001

        (Informe Tribunal Vasco de Cuentas Públicas, BOTHA 11-08-2006)

        El dislate cometido es de tal calado que la privatización de la plaza ha llegado hasta el punto de realizar actividades en la misma cobrando por acceder a la plaza, como la que tuvo lugar con la actuación de “El Brujo”, “cerrando” para ello el perímetro de la plaza utilizando un armazón de madera y plástico negro que impidiera al vecindario y paseantes disfrutar de la obra aunque fuera desde los alrededores de la plaza. Para colmo, han colocado en esa plaza unos “elementos” que denominan farolas sobre los cuales nos vamos a ahorra comentario alguno, y que juzgue cada cual viendo la imagen. Por si ello fuera poco, la tela que forma parte de las “farolas” se rasga por el viento con bastante frecuencia, dejando una imagen bastante desoladora.

        p1030257-copia

         

        La alegría de las iniciativas vecinales

        Sin embargo, no todo en ella es negativo, hay también algunas iniciativas que la embellecen y alegran… curiosamente iniciativas populares y vecinales, que no institucionales.

        Así, esta plaza cuenta con el primer mural del Itinerario muralístico, el titulado “Al Hilo del Tiempo” que como cuentan en la página web de la iniciaitiva http://www.muralismopublico.com/p/es/murales/vitoria-gasteiz/al-hilo-del-tiempo.php :

        proviene de la realidad histórica de la plaza, que en tiempos medievales fue un mercado de telas y paños.
        La pared mide más de 225 m2 y participaron 13
        voluntarios: tanto artistas como aficionados

        El proyecto estuvo dirigido por las hermanas Verónica y Christina Werckmeister, con vinculaciones vecinales con el Casco.

        La otra iniciativa vecinal es el huerto comunitario creado a lo largo del caño que se extiende por detrás de la acera de los impares de Txikita y llega hasta la propia plaza de Burullerias (por donde tiene su entrada). Es un huerto con vocación de “cultivar las relaciones vecinales”. Pero dejemos que sean sus propias impulsoras quienes lo describan:

        Los fines de semana y sobre todo si hay fiesta nuestro callejón acababa lleno de suciedad. Hace algún tiempo el muro lucia una cubierta verde de hiedra que hacia mas agradable el espacio pero con el inconveniente de albergar suciedad y malos olores. El mantenimiento puntual era a cargo del ayuntamiento y claramente insuficiente. Acabaron quitando la hiedra con lo que perdimos la poca cubierta vegetal que quedaba.

        (…) Dado que no tenemos experiencia nos informamos todo lo que pudimos y poco a poco vamos aprendiendo con la ayuda e inspiración de Jabier Herreros (Autor vitoriano de varias publicaciones sobre cultivo ecológico) y la aportación de las personas de nuestro entorno con cierta experiencia. Quisimos dar un paso mas y compartir con los vecinos la idea de montar el huerto en nuestro patio.

        (…) y comenzamos prácticamente en el mes de julio de 2014. Inicialmente abrimos el proyecto a todos los vecinos y comerciantes del bloque. Finalmente el proyecto lo sostenemos tres familias y las artesanas ceramistas de Lur, todos somos vecinos de la vivienda.

        (…) Queremos que el funcionamiento sea lo más autónomo posible y por ahora no ha faltado el agua.

        El objetivo del autoabastecimiento esta por ahora bastante lejos. Más bien tratamos de disfrutar aprendiendo a cultivar nuestras propias hortalizas, hierbas medicinales y culinarias y dignificar entorno de nuestras viviendas. El tipo de cultivo tenia que ser necesariamente basado en el cultivo ecológico adaptado a nuestras necesidades y conocimientos.

        Las plantas elegidas van en función de nuestra experiencia y adaptadas al clima de la zona teniendo en cuenta las horas limitadas de luz. En Otoño hemos recogido puerros y cebollas, alguna que otra lechuga y zanahorias. No nos falta el perejil ni el cebollino, también plantas aromáticas

        (…) Cada cual aporta lo que sabe al proyecto y nos vamos reuniendo regularmente para aclarar objetivos y ver las necesidades que van surgiendo. Es un lugar de encuentro vecinal y también de disfrute y descanso.

        Nos gusta vivir en este lugar tan bonito de Vitoria- Gasteiz y somos conscientes de que hay mucho por hacer aún en el uso de los espacios comunes y la relación vecinal. Nosotros queremos aportar nuestro granito de arena y ser de alguna manera el cambio que deseamos ver en el barrio.

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        COLEGIO DE SAN PRUDENCIO / SAN PRUDENTZIO IKASTETXEKO KALEA

         

        Analizando el origen del nombre de esta calle, vamos a descubrir motivos más que sobrados para avergonzarnos de él.
        Es ésta otra de las pequeñas calles que encontramos en el Casco. Y su historia como calle tampoco es demasiado extensa porque, lo que en 1887 recibió la consideración de nueva calle, anteriormente no era sin un tramo de la calle Nueva Dentro. La descripción de la extensión de la nueva calle creada nos la ofrece el Cuaderno de Rotulación de calles de ese 1887:

        Principia en la calle Nueva Dentro, entrada a la Capilla del Hospicio, y concluye en la calle de Francia”

        No obstante, resulta llamativo comprobar que aquella remodelación de nombres de 1887, si bien era lógica en cuanto a separarla de Nueva Dentro (una con disposición transversal y la otra longitudinal con respecto a la ‘almendra’ que dibuja el Casco) no lo parece tanto en cuanto a crear una nueva calle, pues bien mirada, no es sino la continuación ‘natural’ de un Cantón de San Francisco Javier que a partir de su encuentro con Nueva Dentro pierde su nombre. Vaya usted a saber los motivos de tan curiosa decisión. De hecho el citado cantón durante años terminaba en una de las puertas de Gasteiz, precisamente denominada “puerta del Colegio”:

        Igulamente que á las tres calles de Correria, Zapateria, y Herreria, atraviesan de arriba abaxo á las de Cuchilleria, y Pintoreria quatro cantones, que terminan en tres portales, con salida al campo, llamados de Urbina, San Ildefonso, y el Colegio.

        (LANDÁZURI, José Joaquín de; HISTORIA civil, eclesiástica, política y legislativa DE VICTORIA, sus privilegios, esenciones, franquezas, y libertades. (Tomo III) Diputación Provincial de Álava, 1930, pero escrito en 1798-1799)

        Pero en fin, siguiendo lo recogido en el Cuaderno de Rotulación de 1887, en el momento de su creación como calle, en la acera izquierda (impares) no había edificios de viviendas, pero en los impares sí, el nº 2, que hasta entonces había sido el nº 8 de la calle del Torno. El nomemclator de 1897 sin embargo especificaba que en la acera de los pares se hallaba el Torno de la Casa de Misericordia. Y en la acera de los impares ya había dos edificios. En 1910 contaba con 2 edificios habitables y 12 habitantes, la totalidad en la acera de la derecha, que sin embargo en 1940 se habían reducido a tres (2 mujeres y 1 hombre). A primeros del siglo XXI sólo contaba con un edificio (el número 2, construido en 1970) y con un sólo habitante empadronado.

        Sabemos también que Pertenecía a la primera vecindad de San Juan. Pero ¿de dónde le viene el nombre a la calle?

         

            1. A) Un fundador xenófobo e inquisidor

        Las informaciones más habituales nos dicen que esta calle recibió este nombre cuando fue creada en 1887 por haber estado ubicado allí el Colegio San Prudencio, que se había fundado en 1590 y construido en 1638. Posteriormente, en 1780 pasó a ser Casa de la Misericordia, para ubicar luego el Hospicio y finalmente acoger como hoy en día a la residencia de personas mayores San Prudencio, que cuando ello tuvo lugar, en 1959 (y hasta posterior reforma en 1973) tenía la entrada por esta calle del Colegio de San Prudencio (‘Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I’ (Euskaltzaindia, 2009), elaborada por Henrike Knörr Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar)

        Algunas fuentes detallan también que su fundador fue Martín de Salvatierra (donó en vida los caudales para que se construyera tras su muerte), natural de Gasteiz, y quien fue Obispo de de Albarracín, Segorbe y Ciudad Rodrigo. Y que el colegio, por voluntad de su fundador fue realmente un Colegio-Seminario dedicado a la educación de sacerdotes. Algo que queda patente en la siguiente imagen de 1730.

        Pero lo que es más complicado es encontrar quién nos cuente la oscura historia del fundador, Martín de Salvatierra, ya que además de obispo, desde 1562 y hasta 1570 ejerció como inquisidor en las inquisiciones de Murcia, Llerena, Valencia y en el Consejo General de la Suprema.

        Una vez llegado como obispo a su último destino, Ciudad Rodrigo, tal como recoge el Centro de Estudios Mirobrigenses, una de las primeras actuaciones del nuevo prelado fue la convocatoria de un Sínodo Diocesano, conforme a los mandatos del Concilio de Trento. Dado su pasado inquisidor no es de extrañar que en el Sínodo se advierta:

        (…) contra hechicerías, adivinos, conjuros y contra los que usan de ensalmos y supersticiones,

        Pero lo más grave de este inquisidor fue su campaña de persecución contra “los moriscos”, que ya había emprendido en Segorbe, llegando incluso a proponer su exterminación:

        En Segorbe intentó reformar las costumbres de la población morisca, y sobre la cuestión escribió y mandó imprimir un memorial dirigido a Felipe II. González Dávila dice acerca de esto que “suplica en el acabe con esta gente, declarandola por enemiga del bien publico. Supieronlo los Moriscos, trataron de matarle…“. El obispo era partidario no sólo del destierro sino del exterminio

        Todo un vitoriano… del que avergonzarnos profundamente y, sin embargo, su principal obra en Gasteiz, el Colegio San Prudencio, cuenta con una calle a su nombre.

         

            1. B) PAULO FREIRE, un posible nuevo nombre digno para la calle

        Pero cuando se habla de la calle Colegio San Prudencio, casi tan difícil como encontrar reseñas sobre el oscuro perfil de su fundador resulta ver citado un centro que hoy ocupa parte de aquel edificio, con entrada por la misma calle y que con su nombre rinde homenaje a un personaje en las antípodas del xenófobo Martín Salvatierra. Hablamos del Centro de Educación para Adultos (EPA) Paulo Freire, ubicado desde 1985en dependencias del antiguo Colegio (desde 1975 Residencia de mayores), que pese al desconocimiento público general (y el poco impulso institucional a ello), destaca en su ámbito:

        El centro de Educación de Personas Adultas Paulo Freire, ubicado en el casco medieval de Vitoria, es la escuela más grande de Euskadi en este ámbito. Este curso supera las 4.000 matriculaciones.

        http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Educacion-adultos-rescate_0_178832871.html

        (El diario.es 13-10-2013)

        Quienes eligieron este nombre no tanto porque sigan su método educacional sino porque:

        El nombre de Paulo Freire (1921-1997) nos evoca la memoria del gran pedagogo que nació en Recife (Brasil) y sus inicios como educador. A lo largo de su vida trabajó, sufrió y luchó por conseguir que la Cultura y la Educación llegasen a las personas adultas menos favorecidas. Promovió una educación humanista que buscase la integración de la persona en su realidad.

        Su ardor, su ideología, su método pedagógico y sus publicaciones traspasaron países y continentes.

        (“Tres siglos de historia”. Luis Díaz; La Voz de la Experiencia nº 10, Mayo 2008)

        Como vemos, Paulo Freire se sitúa en las antípodas de Martín Salvatierra y podría ser un perfecto candidato a dar nombre a la calle, más si consideramos que el pedagogo brasileño no cuenta con calle en Gasteiz. Desde luego, quienes contra la xenofobia inquisidora apostamos por el impulso comunitario del barrio, pasaríamos de la vergüenza a la alegría. Porque el nombre de la calle es tan sólo un reconocimiento. Pero hay quien se lo merece, y quien, lejos de ser ensalzado, ocupar lugar entre la historia de los naturales de Gasteiz de quien avergonzarse.

         

         

         

        CORRERÍA / HEDEGILE KALEA

         

         

        La Correría tiene una historia llena de curiosidades. Además, hoy en día ha sido el “banco de pruebas” de la gentrificación en el Casco gasteiztarra. Tratemos ambas cuestiones intentando aportar también datos poco o nada conocidos.

         

            1. SOBRE LA HISTORIA DE LA CALLE

         

        La cuestión del nombre y la extensión de la calle

        Se le dio este título en el reinado de Alfonso VIII de Castilla, el de Las Navas, cuando sobre 1.202 se llevó a cabo la primera ampliación de la villa de Vitoria, añadiendo a las originarias calles de Gasteiz las entonces creadas en ladera Oeste de la colina a quienes se dio los nombres de Correría, Zapatería y Herrería. O mejor dicho, por esos nombres las conocemos ahora. Una fundada hipótesis de cómo pudo ser ese proceso de creación de la Corre nos lo ofrece José Javier López de Ocariz Alzola en su texto Un trazado regular sucesivo: oval y envolvente. La villa medieval de Vitoria (2008):

        Imaginamos, por tanto, que la puebla empezaría formada por un arrabal arrimado a San Miguel. De hecho, aun actualmente, la lotificación d ella 1ª vecindad es muy apretada y la calle muy estrecha, lo que parecen indicios de antigüedad. Pero quizá no podemos fiarnos de que el parcelario actual sea fiel reflejo del original del siglo XIII. Al menos podemos asegurar que el orden de vecindades, tras la de Villa Suso, siempre ha empezado por este primer tramo de la calle Correría. Eso está bien documentado.

        El trazado de esta primera calle sigue una línea paralela a la muralla alta, liberando en las traseras por ese lado un espacio libre para pequeñas huertas, o porque había servidumbre en cuanto a la muralla para su mantenimiento. En cambio, la manzana del lado bajo de la calle habilita detrás un caño de desagüe, que respetarán los siguiente habitantes cuando una nueva calle por abajo se articule en paralelo, aprovechando en común ese espacio de vierteaguas.

        Centrándonos ya en el caso concreto de la hoy Correría, son diversas las hipótesis sobre su nombre inicial y las distintas denominaciones que se le han dado a lo largo de la historia. Buena parte de ellas las resumen Knör Borrás y Martínez de Madina en su encomiable trabajo Toponimia de Vitoria /Gasteizko Toponimia (Euskaltzaindia 2009):

        También se le denominó de Correjelería y Pellejería. Sospechamos que igualmente se conoció como Calle Boterías.

        “También se le atribuyeron [a la Correría], por razones análogas, los nombres de Correjelería y de Pellejería, teniendo en cuenta que en esta calle abundaba el comercio de venta de correlejes y derivados, tan directamente relacionado con la guarnicionería, y, por otro lado, el de pellejos y corambres para los vinos que en tiempos pasados se recogían en las viñas existentes en las afueras de Vitoria” (CV, 11).

        “En antiguos tiempos, en Vitoria había una calle denominada Pellejería, en la que, por lo visto, residían los fabricantes de corambres o pellejos para vinateros, artesanos que eran vulgarmente conocidos por los pellejeros” (VCG, 59-60).

        Varios son los autores (como Ricardo Becerro de Bengoa en su El libro de Alava de 1877; o Venancio del Val en sus Calles vitorianas de 1979, quienes defienden que el nombre correcto de la calle debería ser (o incluso así habría sido en su origen) el de Correería. Del Val, nacido en la Corre, afirma:

        Más correcto sería la denominación de Correería, puesto que así se llamaba esta conocida calle, debido a la preponderancia en ella del comercio que antiguamente tenía, destinado a la venta de correas y demás artículos relacionados con la guarnicionería. Que nada tiene que ver con la significación de la palabra correría en ninguna de las acepciones del diccionario de la lengua castellana.

        También se le atribuyeron, por razones análogas, los nombres de Correjelería y de Pellejería, teniendo en cuenta que en esta calle abundaba el comercio de venta de correjeles y derivados, tan directamente relacionado con la guarnicionería, y, por otro lado, el de pellejos y corambres para los vinos que en tiempos pasados se recogían en las viñas existentes en las afueras de Vitoria.

        Y es verdad que según el documento Proyecto de Reforma en la numeración de las casas de esta ciudad Ayuntamiento de Vitoria, de 1855 (Siendo el Alcalde 1º Presidente Francisco Juan de Ayala, y Secretario Mateo Moraza), la denominación oficial de la calle era Correería.

        Pues bien, a todo ello añadámosle una hipótesis más, que creemos puede ser la explicación acertada al hecho de tantos nombres distintos para la misma calle: la posibilidad de que en tiempos cada tramo de calle (coincidiendo con lo que era cada una de las vecindades, esto es, el tramo que va de cantón a cantón) tuviera un nombre propio. Para sustentar esta hipótesis nos valemos del siguiente texto de Fernández Marco, J.I.; Jesuitas en Vitoria. Año cincuentenario de “Jesús Obrero”.( Bilbao 1995) en el que aparecen los siguientes párrafos (el subrayado es nuestro):

        De todos modos, el canónigo envió un criado a “llamar a Diego de Paternina, escribano… y como esta testigo estaba ya con recato, de lo que pasaba, entendió que el dicho canónigo… hizo donación de las casas que tenía en el barrio tercero de la Correría, llamado la Pellejería“. Casas que tenía arrendadas a Martín de Aramayona y cuyo contrato había rescindido dos días antes el donante. En el plano del siglo XVI hemos señalado dónde debían estar las casas donadas por el canónigo: porque lo de la “pellejería” parece se refería a las carnicerías municipales que hacían esquina con el Cantón de las Carnicerías.

        (…) Se retiró el P. Osorio del consistorio y “luego, a muy poquito tiempo, que podría ser a medio cuarto de hora, entró en el dicho regimiento un hombre, que cree era un portero” y les dijo: ha venido Martín de Aramayona para decirles que los jesuitas habían “dicho misa y puesto el Sacramento y campana” en la tercera vecindad de la Correría , que llaman la Pellejería.

        En la actualidad, con sus 637 metros, la Correría es la calle más larga del Casco Viejo gasteiztarra. Pero su extensión no ha sido siempre ésta. Efectivamente, hasta 1887 la calle era más corta, pues no es hasta ese año cuando se le agregan a Correría 14 edificios más en la acera izquierda (impares) y otros 9 en la derecha, todos ellos provenientes de la hasta entonces calle Santo Domingo Fuera que a partir de ese momento desaparece (a modo orientativo, digamos que, más o menos, hasta entonces la Correría terminaba a la altura del Cantón del Seminario) Todos estos datos nos los ofrece el documento municipal de 1887 Cuaderno de rotulación de Calles y numeración de Casas, quien nos describe de esta tan curiosa como extraña manera (¿y errónea?, puede ser, pero se repite en 1897) la calle Correría:

        Principia en la Plaza Vieja, junto á la escalinata de la Iglesia de San Miguel, y concluye en las calles del Portal de Arriaga y Chiquita. Linda al Norte con estas calles; Sur, con los cantones de San Roque, Soledad y Carnicerías; Este con la Plaza Vieja; y Oeste, con los cantones de Anorbin y Carnicerías, y el final del Campo de los Sogueros.

         

         

        Edificios históricos reseñables que no aparecen en las guías turística de palacios y casas señoriales

        Los mapas turísticos y visitas guiadas que organizan las instituciones, intentan conducir la mirada de las personas que nos visitan sólo hacia las casas señoriales y palacios. Por ello, cuando hacen referencia a Correría sólo citan la Casa de los Uriarte (nº 2), la de los Corcuera (nº 14); la Casa gremial (41); la Torre de los Anda (nº110); la Casa armera de los Gobeo y Landazuri-Guevara (nº116); el Palacio Maturana-Verástegui (nº 141); el Portalón (147), y la Casa de los Maturana (nº 157). Información abundante sobre todas ellas se puede encontrar en las webs institucionales, o blogs que nos hablan sobre el Casco señorial y monumental. Pero ese no es nuestro caso. Por cierto, que si algún lumbrera piensa que ha descubierto la pólvora con las visitas guiadas, que se caiga ya del burro, que como podemos ver en la siguiente imagen, se practicaban desde, al menos, hace ya 60 años.

        Visita guiada al Casco (entre 1940 y 1960) Fuente: ATHA-DAF-GUE-21638-1

        Desde KTT y nuestras limitadas capacidades, intentamos acercar otra realidad, la que vivía o vive las poblaciones de nuestras calles, esas que son las que realmente dan vida al barrio… aunque se las intente mantener oculta tras las piedras monumentales. En esa dinámica, nos interesa acercar otro tipo de edificios que han estado o están ubicados en la Corre.

         

            1. a) La Canicería y la Pescadería de la Ciudad

        Por ejemplo, hablar de la Carnicería, la Pescadería o el Matadero. Así nos describe estos espacios en 1877 Ricardo Becerro de Bengoa en su El libro de Alava:

        Carnicerías. Situadas en la tercera vecindad de la calle Correería, al pié de la antigua muralla del Campillo, debajo del Seminario. Ocupan un vasto local dividido en tres partes: La Carniceria con multitud de bancos ó puestos esmeradamente limpios y bien dispuestos y entre ellos el banco de la

        Cíudad regulador equitativo del precio de la carne. Hay ademas una dependencia llamada El Repeso á donde han de acudir necesariamente todos los compradores antes de salir del establecimiento para ver si llevan el peso justo. La Pescadería, con limpias y hermosas mesas de mármol blanco, servidas por muy limpias vendedoras. Matadero recientemente reformado, con aguas abundantes, y con un curioso aparato para la suspensión y traslado de las reses muertas, aparato debido al ingenioso artista Sr. Angulo.

        Pero la Carnicería existía al menos desde principios del siglo XVII,como atestigua este documento que aportan Knör y Martínez de Madina:

        “Vnas cassas que yo tengo en la Calle de la Correria que alindan con la calle publica y con la guerta de las carnicerias mayores de esta dicha ciudad” (1630, AHPA, P. 5.737, f. 69).

        Sabemos que la Carnicería tenía una importancia vital en aquellos tiempos, como lo narra este texto que hace referencia a la vecina capital navarra:

        Según informe José Fermín Garralda Arizcun en el siglo XVIII “la carne era en importancia para los vecinos el segundo abastecimiento de Pamplona, después del pan. Como en otros géneros la Ciudad, conforme a un modelo económico proteccionista, monopolizaba el abastecimiento ovino y vacuno, con la finalidad de asegurar, a sus vecinos, tanto esta necesaria provisión, como unos precios de venta asequibles a todos ellos, especialmente a los más pobres”.

        http://www.oficiostradicionales.net/es/urbanos/carniceros/

        Y por la misma fuente conocemos que era un oficio especialmente masculinizado:

        Durante siglos, el cabeza de familia fue el encargado de matar y despedazar las reses destinadas al consumo doméstico, hasta que fueron paulatinamente sustituidos por los carniceros, oficio que, entre los romanos, empezó a “desempeñarse por hombres libres y respetables, que establecieron puestos para la venta de carne al por menor en un barrio tan especial, tan mal afamado, que a él no acudía ninguna mujer de buenas costumbres, si no era esclava; en cambio, era corriente que los hombres fueran a comprar la carne en vez de enviar a un esclavo”.

        Pues bien, tal y como señalan Paloma Manzanares y Francisca Vives en su libro La vida cotidiana de las mujeres en la Vitoria de los siglos XVIII y XIX, la Carnicería de la Correría era una gratificante excepción a esta masculinización del gremio:

        Las mujeres en la Vitoria del XVIII se ocupaban de la venta de carne en alguno de los puestos de la carnicería municipal. Este era un hecho excepcional, ya que en el resto de España lo habitual era que los hombres se dedicaran a estos trabajos, mal vistos por la sociedad del momento.

        Según señala del Val el final de la Carnicería y la Pescadería se dio a finales del siglo XIX, ocupando su lugar la Plaza de Abastos, y trayendo con ello un importante declive de la calle

        Unos dos siglos y medio hace que se conocía en este lugar de la Correría la Pescadería y Carnicería. Con la construcción de la nueva y actual Plaza de Abastos en 1899, comenzó a perder su vida intensa la calle (…) Hasta entonces el mercado vitoriano se hacía allí y se extendía por la misma calle, en la que se efectuaba venta de aves, huevos, pescado de río y corderos. Delante de la carnicería fijaban sus puestos los hortelanos del barrio de Santo Domingo para la venta de verduras.

        La mencionada Plaza de Abastos tampoco tendría muy larga existencia ya que para 1940 el Nomenclator de las entidades de población, vías públicas y edificios del Ayuntamiento de Vitoria señalaba que en el lugar que éste ocupaba hasta aquel momento, se ubicaba a partir de entonces el Cuartel de la Policía Armada… justo al lado del hasta entonces Matadero Municipal… toda una alegoría.

         

            1. b) El Matadero y la Casa de Duchas

        Por lo que respecta a este Matadero viejo, al que del Val calcula dos siglos de existencia, el cronista nacido en la Corre nos relata que habían comenzado las obras para su desaparición en 1936, que se vieron interrumpidas por la guerra, pero que fue definitivamente demolido en 1942 para dar paso a uno de los edificios municipales que más ha agradecido durante años buena parte de la población gasteiztarra, de forma muy especial la del Casco: la “Casa de las Duchas”, inaugurada en 1948 y que permitía contar con este servicio sanitario a un montón de personas vecinas del Casco que no disponen de él en sus hogares.

        50 personas se asean cada día en la casa de duchas al carecer de baño en sus pisos

        Inmigrantes y ancianos, en general vecinos del Casco Viejo, son los principales usuarios

        (…) lejos de tratarse de un servicio infrautilizado, sigue teniendo mucha razón de ser. Prueba de ello es el balance facilitado por el Ayuntamiento: 12.598 usos al año.

        (…) Este resultado tiene una clara lectura por parte del director del Departamento Municipal de Salud y Consumo (Demsac), Juan José Estíbalez. «Muchos inmigrantes y algunos vitorianos del Casco Viejo residen en infraviviendas. Esto significa que no tienen cuarto de baño completo o que, en caso de tenerlo, está en pésimas condiciones y, por ello, prefieren utilizar las duchas municipales».

        (El Correo 23-12-2007)

        Tan llamativa como el hecho del razonar con tintes xenófobos del responsable del DEMSAC (vitorianas somos todas las personas que vivimos en el Casco -o en el resto de Gasteiz-, sea nuestro origen el que sea) nos resulta la decisión adoptada años después por el Ayuntamiento: cerrar la Casa de Duchas. Dentro de su “extraordinaria” política de desatender las necesidades sociales del barrio, parece que pensó: total, si como la mayoría son pobres y cada vez más (¡y muchos no tienen derecho a voto!)… Porque si en 2007 los usos anuales eran 12.598, en 2013, cuando cierra el servicio, habían alcanzado los 20.000 usos anuales.

        El Ayuntamiento cierra la histórica Casa de Duchas

        (…) Aunque la comodidad de la que disfrutamos muchos de nosotros nos haga pensar en algo propio de comienzos del siglo XX, aún hoy hay en Vitoria viviendas sin duchas. Pisos en su mayoría ubicados en el Casco Viejo, que obligan a sus ocupantes a hacer uso de la Histórica Casa de Duchas. Sin embargo, la instalación ubicada en la Correría (junto al Cantón de las Carnicerías) está a punto de ser cerrada. El próximo sábado atenderá a los últimos usuarios, que a partir de ahora deberán asearse en los centros cívicos o en el centro de acogida Cmas. Según datos municipales los usuarios habituales de la instalación son entre 200 y 300 al año, a los que ya se les ha comunicado el cierre.

        (…) Bildu tacha este cierre de recorte social. Según la coalición, el mantenimiento del centro cuesta 33.000 euros y tiene 20.000 usos al año.

        https://www.gasteizhoy.com/el-ayuntamiento-cierra-la-historica-casa-de-duchas/

        (Gasteiz Hoy 26-03-2013)

         

            1. c) El edificio multiusos

        Ocupando parte del final de la Correría, Cantón del Seminario, Fray Zacarías y la Plaza Santa María hay un entramado de edificios que ocupan un lugar común, al que nos referimos con la calificación de “edificio multiusos”, pues a lo largo de la historia ha tenido muy diversos usos. A veces destinados a mejorar la salud y la vida de la población… otras para lo contario. Entre las muchas fuentes que nos hablan de su historia, quizá quien recoge mayor número de los usos que tuvo el espacio es Antonio Arroyo, quien nos cuenta que (los subrayados son nuestros)

        Las primeras referencias nos dicen que en este recinto fue edificada por los pobladores de Nueva Victoria la llamada Casa del Obispo (aún sin tenerlo), con la pretensión de conseguir algún día una silla episcopal que en aquel momento correspondía por derecho a Armentia, siendo citado en algunos documentos como el primer palacio episcopal que tuvo Vitoria. En 1428 se estableció como hospital de la ciudad bajo el nombre de Santa Ana, pasando más tarde a denominarse de Santa María. En realidad se trató más bien de un albergue de pobres y necesitados, cumpliendo sus funciones durante unos tres siglos y medio, hasta 1788.

        A partir de entonces tuvo los más variados usos: casa de maternidad, cárcel, audiencia y hasta panadería municipal, siendo conocida en determinada época como La Casa de Perris. En 1878 el edificio fue cedido al obispado con objeto de crear un Seminario Conciliar, para lo cual fue derribado junto a la contigua casa solariega de los Urbina, levantándose sobre su superficie el actual conjunto que fue inaugurado en 1880 y mantuvo sus funciones hasta 1930, fecha en que se construyó el actual Diocesano.

        (…) Del viejo hospital de Santa María se conserva una parte de su portada renacentista de estilo plateresco, que tras el derribo del edificio fue montada sobre uno de los actuales portales del patio interior. (…) El amplio patio acabó siendo una suerte de museo al aire libre donde, además de un antiguo pozo, se conserva una puerta procedente del desaparecido jardín de los Verastegui, así como una hermosa portada románica trasladada desde el pueblo alavés de Bolivar tras venderse su iglesia a unos particulares.

        A la izquierda el antiguo Hospital de Santa Ana. Fuente: http://www.ochate.com/casaperris_Text1_2.JPG

         

        A todo ello todavía hay que añadir los varios usos más que le adjudica Venancio del Val (Calles vitorianas; 1944):

        En el antiguo Hospital de Santa María debía estar la llamada “Casa de la Hermosura”, destinada a cárcel de mujeres y cuya situación no han podido precisar los historiadores. (…) En este edifico debió estar algún tiempo el Archivo del Ayuntamiento. Probablemente se utilizó también en alguna ocasión para Audiencia.

        Siendo el mismo autor quien en la edición ampliada de 1979 nos ofrece más detalles de las ampliaciones que fue experimentando el Seminario Conciliar:

        El Seminario Conciliar quedó inaugurado el día primero de octubre de 1880 y permaneció hasta que se inauguró el actual, el 28 de septiembre de 1930. Se realizó una importante ampliación en el gobierno del tercer obispo de la Diócesis, Mariano Miguel Gómez. En 1909 fueron adquiridas cinco casas de la calle Correría para nueva ampliación, con destino a biblioteca, gabinetes de física, química e historia natural, frontón y sala de juegos. En el edificio del Seminario Conciliar había estado inmediatamente antes la panadería municipal

        El citado Seminario no se construyó solo sobre el solar que ocupó en tiempos la denominada Casa de Perris, tal como explica Tomás Alfaro Fournier (Vida de la ciudad de Vitoria, 1955):

        El segundo Obispo de la Diócesis alavense, Monseñor Sebastián Herrero y Espinosa de los Monteros, obtuvo del Ayuntamiento la concesión de la casa de Perris, en lo alto del cantón de Santa María, contigua al palacio de los Urbina, que se adquirió también, y, sobre los terrenos de ambos edificios derruidos, se construyó el Seminario Conciliar, inaugurado en 1880 y ampliado posteriormente.

        Parece que durante la guerra civil fue nuevamente utilizado como cárcel o campo de concentración. Eso al menos es lo que apunta David García Goñi:

        Por el patio, entre rosas y abetos, todavía parece escucharse el eco de los presos que escondían en la guerra civil sus puertas. Durante este tiempo los edificios fueron convertidos en campo de concentración y habilitaron sus estancias como cárcel.

        Algunos de sus últimos usos los recoge una publicación municipal reciente (Testigos de la Historia. Un recorrido por las casas señoriales, torres y palacios del Casco Histórico):

        En 1937 la Caja de Ahorros Municipal encargó al arquitecto Miguel Mieg el proyecto para habilitar diecisiete viviendas económicas en el ala de la calle Fray Zacarías Martínez, mientras que el ala de la calle Correría albergó hasta mediados de los 90 en cuartel de la Policía Nacional.

        Por si todo ello fuera poco, también hay quien nos habla de su uso como Correccional (según Ladislao Velasco en Memorias del Vitoria de Antaño, 1889)

        Terminemos la descripción de las mil caras del edificio “multiusos” haciendo referencia a su patio. Y no sólo por los restos monumentales que en él se conservan, como detalla el siempre documentado Txapi en su Recordando Vitoria:

        En el patio se pueden contemplar entre otros elementos, la portada románica procedente de la iglesia de Bolivar, la del jardín de los Verástegui que existía en la calle Fundadora de las Siervas de Jesús, donde está actualmente la plaza del Marqués de la Alameda,.y la puerta de la entrada del antiguo Hospital de Santa María que existió en el solar donde se edificó este Seminario.

        Hay algún otro aspecto más “mundano” que nos interesa de este patio. Aunque relativamente conocido por haberse filmado en él alguna escena de la película Alas de Mariposa de Juanma Bajo Ulloa, en la actualidad empieza a ser conocido entre parte del vecindario por la autoorganizaicón vecinal en el cuidado de su jardín y pequeña huerta, para lo que llegan a convocarse auzolanes, de tal manera que hay quien en el barrio comienza a denominarlo el “patio maravillas”. Un patio con mucha vida e historia, como también nos recuerda el blog Vitoria en fotos

        El patio de viviendas del Seminario Viejo, un rincón con mucha historia en lo más alto de la ciudad.

        En el año 1966 José Antonio Cristóbal, entonces presidente de la Asociación de Vecinos y años más tarde Celedón de Oro, solicitó a la entidad propietaria de las viviendas (Caja Municipal) la instalación en el patio de una pista de Minibasket, para disfrute de los más pequeños. Así se fundó el C.B. Gazteiz, presidido por el mismo Cristóbal.

         

         

        Las 3 Vecindades de la Correría

        Aunque en su día ya ofrecimos datos más amplios y concretos sobre estas vecindades ( ver Las Vecindades Vitorianas: Una experiencia de Comunidad Vecinal), recordemos los más básico y añadámosles alguno nuevo.

        La forma de organización popular vecinal que en Gasteiz existía al menos desde inicios del siglo XV (probablemente bastante antes) conocida como Vecindades, en las calles largas de la vieja ciudad, como es la Corre, abarcaba los edificios de ambas aceras comprendidos entre cantón y cantón. En la Corre existían 3 vecindades, ya que la última extensión de la calle, aquella que se le añadió a finales del XIX con la desaparición de Santo Domingo Fuera, siguió existiendo como anteriormente a la Vecindad de Santa Isabel.

         

            1. a) La primera vecindad de la Corre

        La primera Vecindad abarcaba por tanto desde el inicio de la calle en la Virgen Blanca hasta el Cantón de la Soledad, y su patrona era Nuestra Señora de la Blanca, celebrando su festividad el 6 de agosto, aunque Venancio del Val la marca en el primer sábado después de la Blanca. Curiosamente el cronista nacido en la Corre erraba en su obra de 1944 Calles Vitorianas al señalar que esta primera Vecindad terminaba en el Cantón de San Roque y no en el de la Soledad, cuando, entre otros datos, la primera Vecindad de la Corre poseía su propia Casa de Vecindad, donde se reunía, en el número 53 de la calle, mucho más allá del Cantón de San Roque y muy próximo al de la Soledad. No es el único autor que limitaba así la vecindad Paloma Manzanos y Francisca Vives también lo hacen en su obra Las mujeres en Vitoria-Gasteiz a lo largo de los siglos. Recorridos y biografías, de donde recogemos este importante dato de la Vecindad, que nos habla de cómo se organizaba la solidaridad vecinal:

        Desde el principio de la calle Correría hasta el cantón de San Roque se extendía la primera vecindad, que poseía una Obra Pía para dotación de doncellas pobres. Las vecindades llevaban a cabo una labor benéfica entre el vecindario más necesitado. En el año 1744 se reunieron los vecinos de esta primera vecindad de la Correría para proceder a la elección de una doncella pobre de la misma vecindad para entregarle una dote con la que casarse o entrar como monja en un convento. Los vecinos de esta vecindad, convocados por sus mayorales, se congregaron en la casa de la vecindad, escribieron sus nombres en unas papeletas que fueron introducidas en unos canutos de madera y éstos a su vez, en un sombrero. Los canutos fueron bien revueltos y un niño de la vecindad, “la mano inocente”, extrajo tres de ellos. Se leyeron los nombres y estas tres personas, junto con los dos mayorales de la vecindad, hicieron la elección de la doncella.

        Gracias al blog Conociendo Álava, sabemos que una de las agraciadas fue Rosalía Bolangero, perteneciente a una familia natural de Toulouse (Francia), e hija de un relojero que pasaba por dificultades económicas y que sin esa ayuda no podía costear la dote para que su hija se casara. Parece que el vecindario de origen extranjero ya conocía por entonces de la acogida vecinal del Casco. Nos sentimos orgullosas de ello.

         

            1. b) La segunda vecindad

        Se extendía ésta desde el Cantón de la Soledad al Cantón de las Carnicerías, teniendo como patrona a Nuestra Señora de la Vega y celebrando su fiesta vecinal el 8 de septiembre. Es curioso que Becerro de Bengoa en su obra de 1877 El libro de Alava, señalara que la patrona de esta vecindad era la Virgen del Rosario, cuando esta en realidad lo es de la segunda vecindad de Zapatería.

        Como datos curiosos sobre esta segunda vecindad reseñemos lo que encontró el arqueólogo Miguel Loza Uriarte (Arekoikuska 11) en la parte trasera del local situado en Correría 60: un tramo de caño abovedado de 16 metros de longitud, con una anchura que oscila en 1,20 y 1,40 metros y una altura que varía entre los casi 1,85m en su zona más alta y 1,55 en la más baja. La construcción de este caño abovedado no obstante se calcula que fue llevada a cabo en el siglo XIX, así lo explica el experto:

        Esta nueva obra sustituyó al antiguo caño al aire libre y se realizó a finales del siglo XIX, posiblemente a la vez que se edificó el propio inmueble actual de Correría 60.

        La construcción del caño supondría una remodelación total de este tramo de la calle Correría. De esta forma, parece evidente que el edificio actual se corresponde con dos inmuebles anteriores, probablemente originales medievales, y que el tabique actual U.E.1 fue anteriormente la medianera que separaba dos edificios independientes.

        También bastante llamativo nos parece el hecho del descubrimiento de un pozo en el número 93 de la Corre. Pero no por el pozo en sí mismo (algo muy frecuente en el Casco) sino porque el pozo está inserto en el muro original del inmuelbe actual. Veamos cómo lo describe la arqueóloga Rebeca Notoria Muro (Arkeoikuska 00):

        Fue durante los trabajados de desescombro, muy
        dilatados en el tiempo, y de remodelación de los muros
        de carga de los inmuebles cuando se descubrió un
        pozo en el inmueble Nº 93
        El pozo se encontraba detrás de un falso muro
        existente en la pared este del inmueble Nº 93, (la cual
        constituye la fachada exterior del edificio que da a la
        Calle Correría.
        El pozo se encuentra inserto en el muro original del
        inmueble actual, a 225 cm de la pared Sur. Se accede
        al pozo por medio de una arcada circunfleja compues-
        ta por 16 ladrillos (de 26 a 28 cm de longitud por 5 cm
        de anchura) formando la clave y sillares pequeños en
        las paredes laterales, que conforma un nicho donde se
        encuadra el pozo. El nicho posee forma cuadrangular
        (66 cm de ancho x 91 cm de fondo x 100 cm de altu-
        ra) y está realizado a base de sillarejo; estos muros late-
        rales se adosan a otra pared que forma el fondo del
        nicho.

         

        Vista de la Corre desde el Cantón de Anorbín. (entre 1940 y 1960) Fuente: http://www.araba.eus/arabadok/images/raw/1/4@13269/26200111111

         

            1. c) La tercera de Correría

        Abarcaba desde el Cantón de las Carnicerías al Cantón del Seminario Viejo y celebraba su fiesta de vecindad el 26 de julio en honor de su patrona, Santa Ana.

        Comentemos que aunque el Marqués de Alameda tenía su conocido palacio en la calle Herrería, poseía también otra casa en esta tercera vecindad de la Correría, así se desprende del contrato de arrendamiento que éste otorga en 1804 (aunque el documento se firma en diciembre de 1803), por un periodo de nueve años y una renta anual de 50 ducados de vellón a Vitoria de Liazondo, viuda de Ugarte, quien presenta como fiador a Antonio Mármol, siendo ambos vecinos de Vitoria.

        Recibimos en arrendamiento del Sr. Marqués de la Alameda, vecino de esta nuestra Ciudad, una casa sita en la tercera vecindad de la Calle de la Correría de ella, y su acera de hacia la Villa de Suso, con su jardín y huertas que para ambos lados se atiene

        Lamentablemente el documento de 4 páginas que guarda la Fundación Sancho el Sabio no ofrece más pistas para ubicar totalmente la casa, pero está clara su localización en esta tercera vecindad.

        Como la foto que encabeza este documento recoge esta tercera vecindad, aprovechemos para colocar una imagen curiosa de la parte de la Correría que pertenecía a la vecindad de Santa Isabel:

        Autor: Salvador Azpiazu

         

         

        2. LAS GRAVES CONSECUENCIAS DE LA REHABILITACIÓN GENTRIFICADORA

         

        La Corre como “banco de pruebas” de una gentrificación que comenzó en los 90

        El proceso de gentrificación (expulsión más o menos forzada de parte del vecindario de un barrio para sustituirlo por uno “más adecuado” a los planes que para el barrio tienen las instituciones y los agentes económicos de una ciudad) que se inició en el Casco viejo gasteiztarra con el PERI (Plan Especial de Rehabilitación Integral) aprobado a mediados de los 80 ha utilizado a la Corre como “banco de pruebas” con el que experimentar los efectos de ese proceso gentrificador. Y lo ha hecho en varios aspectos, unos más conocidos que otros.

         

            1. a) Gentrificación comercial y hostelera

        Así, por ejemplo, el más evidente por ser muy visual, aunque el último cronológicamente, se ha basado en el impulso de un “lavado de cara” al sector comercial y hostelero de la zona. Algo contra lo que no tendríamos nada que objetar si se hubiese basado en el apoyo a los negocios existentes en la calle o el impulso del comercio local: las “tiendas de barrio”, tan necesarias para la vida vecinal como abandonadas por las instituciones. Pero lo que ha impulsado den la Corre es todo lo contrario. Así, de la mano de unas cuantiosas ayudas y subvenciones, se propició el desembarco de “marcas de éxito”, quizá el ejemplo más exagerado, el protagonizado por la firma “Adolfo Domínguez”:

        El grupo gallego Adolfo Domínguez ha iniciado un desembarco en el casco antiguo vitoriano que terminará de materializarse a lo largo de la primavera de este año. Hasta seis serán las tiendas que el diseñador tiene previsto concentrar en los dos primeros cantones de la Correría. Dos tiendas de moda de hombre y mujer ya están abiertas, así como otra de la línea U –ropa joven-. Adolfo Domínguez, que se ha desplazado hasta Vitoria en varias ocasiones para supervisar personalmente la ambiciosa operación, inició su implantación en el casco medieval el pasado verano, con la apertura de una tienda de complementos ADC. Pero habrá más: moda para niños, tallas grandes y mobiliario. Su objetivo es que abran en primavera de este año.

        (El Correo 04-11-2008)

        Una desafortunada política de impulso comercial que hizo aguas cuando “el invitado de honor”, después de aprovechar todas las subvenciones, abandonó el lugar pocos años después:

        Por otra parte, el impulso que tomó la actividad económica con la apertura de nuevos locales hace tres años, hasta una treintena entre la calle Correría y Pintorería, ha perdido fuelle por el cierre de varios establecimientos, entre ellos, el de las carismáticas tiendas de Adolfo Domínguez.

        Las hoy lonjas vacías de la Corre siguen sin contar con ayudas para el impulso del comercio local, y la calle y el barrio seguimos padeciendo las consecuencias.

        Algo similar sucedió con el sector hostelero de la calle, donde, tras padecer muchos locales la falta de ayudas y una normativa imposible de aplicar a sus antiguos locales sin apoyo institucional, hasta el punto de verse obligados a cerrar, tenían que contemplar ojipláticos cómo esas ayudas y apoyos manaban en abundancia hacia un mismo grupo de hosteleros que llegaron a abrir hasta 3 establecimientos en la propia calle en pocos años (media docena más por el resto del Casco), establecimientos que buscaban atraer un público diferente (con más dinero, adecuado a los mayores precios de estos establecimientos y a su “oferta más selecta”). Así lo reflejaba un medio local:

        No es la Quinta Avenida neoyorquina, ni tampoco la parisina Montmartre, pero la ‘Corre’ ofrece muchísimas posibilidades, y es un buen resumen del mundo en apenas medio kilómetro.

        Tabanco.¿Quieres un local diferente? ¿Algo que te lleve al calorcito de Jerez en pleno invierno vitoriano? Pues esta puede ser una elección adecuada: papas aliñás, pescadito frito, salpicón, pulpo o coquinas. Un vinito, un rebujito o un finito. Dirección Correría, 46.

        Kokodrilo.En este local, recientemente remozado, podemos escuchar todo tipo de música y disfrutar de sabrosos pintxos morunos. Dirección Correría, 47.

        La Malquerida. En un marco de estética rompedora ofrece pintxos y copas, según la hora. En las paredes, escrito a mano, encontrarás las más sugerentes ofertas para saciar el hambre y la sed. Dirección Correría, 10.

        (El Correo 04-11-2008)

         

            1. b) La tan grave como silenciosa gentrificación vecinal

        En la década transcurrida entre los años 1989 a 1998 el Ayuntamiento, de la mano del PERI acometió toda una operación de cambio vecinal (gentrificación) en algunas manzanas concretas de las calles Zapatería, Herrería y, principalmente Correría, ello trajo consigo tanto una renovación casi completa de algunas vecindades de la Corre, como, y he aquí lo más grave, la “expulsión legalizada” de su vecindario y sustitución por otro más joven y con mayor poder adquisitivo. Aunque no este el lugar indicado para hacer un análisis profundo de la cuestión, señalemos algunas de sus características y consecuencias principales sobre el vecindario de la Corre.

        El proceso relatado tuvo una primera herramienta en las modificaciones del PERI que se aprobaron para declarar Unidades de Actuación de Gestión pública a una serie de edificios y manzanas que antes eran unidades de actuación privada, aduciendo criterios tanto técnicos, problemas urbanísticos y dificultades de gestión, como económicos y teleológicos (sic). Esto posibilitaba su expropiación. Ese proceso tuvo las siguientes fases en lo que respecta a la Corre:

            • En junio de 1989 la Manzana N, afectando a los números 59 a 81 de Correría.
            • En marzo de 1990 la Manzana M, afectando a los números 23 a 31 de Correría.
            • En marzo de 1995, la Manzana O, afectando a los números 85 a 99 de Correría
            • En abril de 1996 la Manzana S, afectando a los números 76 a 94 de Correría.
            • En febrero de 1998, de nuevo la Manzana S, pero ahora a los números 68 a 74 de Correría

        Todo ello supuso, una renovación tanto vecinal como edificatoria de toda la segunda vecindad de la Corre, como parte de primera, y la mitad de la tercera. Buena parte de ese vecindario eran personas mayores con pensiones muy bajas y la forma de expulsarle sin que se notara demasiado y sin crear escándalo público tuvo distintas formas de ejecución. La cuestión principal era intentar no llegar a la ejecución de la expropiación, lo que sí habría provocado un escándalo público, pero todas las estrategias partían de “poner sobre la mesa” esa amenaza de expropiación que la modificación del PERI había habilitado. Con ella en la mano la Agencia de Renovación Urbana iba contactando personalmente con las personas propietarias ofreciéndole varias opciones para “ayudarles” a evitar la expropiación:

            • Una primera más formal que real: la posibilidad de que tras la reedificación volvieran a sus hogares, abonando la diferencia entre la valoración de la vivienda nueva con respecto a la anterior. En la mayoría de los casos, dada la situación económica de las familias, resultaba imposible de afrontar.
            • Una segunda consistía en un trueque de viviendas. El Ayuntamiento se quedaba con las viviendas que pretendía para acometer la remodelación en la Corre y a cambio les daba una vivienda antigua de propiedad municipal (algunas en el propio Casco, otras muchas en otros barrios de la ciudad) de precio similar a la que habían poseído en la Corre.
            • La tercera y más sangrante se basaba en que el Ayuntamiento les hacía ver la imposibilidad de que afrontaran los gastos que suponía la operación de rehabilitación integral, al mismo tiempo que les ofrecía “una salida”: una plaza en una residencia de personas mayores hasta el final de sus vidas… eso sí, a cambio el Ayuntamiento se quedaba con la propiedad de sus casas.
            • La amenaza de expropiación entre otras cosas significaba que si alguien era expropiado el Ayuntamiento sólo se viera obligado a indemnizarle con el denominado “justiprecio” (que tasa la vivienda muy por debajo del valor del mercado). Valiéndose de ello el Ayuntamiento se disfrazaba de “benefactor” ofreciendo a las personas afectadas cantidades algo superiores a las que posibilitaba el justiprecio, acuerdo que permitía no concluir el proceso expropiatorio y que fue elegido principalmente por personas originarias de otras zonas del Estado que, ante la coyuntura de no poder con ese “justiprecio” adquirir una nueva vivienda en Gasteiz, decidían retornar a sus pueblos de origen donde sus entornos familiares les acogían.

        El bajo coste económico que suponía toda la operación a las arcas municipales (el humano y social no le importaba demasiado) posibilitaba al mismo tiempo que (junto con la ayudas de las diferentes administraciones que apoyaban este plan de rehabilitación) el Ayuntamiento pudiera ofertar los nuevos edificios como viviendas oficiales protegidas a las que, eso sí, para tener acceso tenían preferencia quienes cumpliesen una serie de condiciones que se centraban en unidades familiares jóvenes, con ingresos y perspectivas de aumentar la familia.

        Y, efectivamente, lo consiguió. Aunque el movimiento vecinal de aquel momento no pareció ser muy consciente de lo que estaba sucediendo, ni ningún colectivo u organización popular supo poner nombre y apellidos, situaciones y penalidades a lo que fue una tragedia para mucha de la población afectada, y por ello no haya datos recopilados de todo ello, sí contamos con una cifras que hablan a las claras de ese “éxito gentrificador”.

        Con datos de principios del siglo XXI, es decir, una vez que había terminado el proceso, podemos observar cuál es el tanto por ciento de hogares compuestos sólo por personas mayores de 64 años que a partir de ese cambio vivía en las manzanas afectadas:

            • En la actual manzana O un 12% de mayores de 64 años solos
            • En la manzana M un 10,79%
            • En la manzana S un 10,66%
            • En la manzana N un 9,33%

        En todos los casos muy inferior al % que estaba presente en ese momento en las zonas del Casco donde los pasos gentrificadores del PERI no se habían iniciado:

            • En Barrenkale 26,94%
            • En San Vicente de Paúl, 26,82%
            • En las Escuelas 24,05%
            • En Bueno Monreal (impares) 23,40%
            • En la Manzana 8 de Cuchillería (números del 56 al 98) 22,13%
            • En la Manzana 6 de la Cuchillería (números del 2 al 36) 20%
            • En Santo Domingo 19%

         

            1. c) La expropiación de huertas para el Paseo de Ronda

        Otro aspecto que ha quedado social y públicamente bastante silenciado es el del proceso de expropiación que, con el objetivo de crear la ruta turística del Paseo de Ronda, han padecido buena parte de las huertas y espacios a los caños de las viviendas de la acera de los pares de la Corre. Y este proceso es relativamente reciente, pues se puso en marcha con la aprobación de la revisión del PERI aprobada en 2007. Como denunciaba un colectivo vecinal hace años:

        Por lo que se refiere al Paseo de Ronda la decisión ahora es la de “la recuperación de la Muralla fundacional, mediante la formalización de un Paseo de Ronda con diferente tratamiento en ambas laderas”. En la ladera Oeste se plantea, en los terrenos privados, la expropiación de 3 metros (más 2 de ejecución) como espacio libre de dominio público y uso restringido en las manzanas R, S y T (Correría pares).

        (PERI del Casco Viejo. Plan Especial de NO Rehabilitación; Asamblea ANTI-PERI; https://lagenterula.files.wordpress.com/2009/11/planespecialdenorehabilitacion.pdf.)

         

        No es un tema menor. Y conste que no ponemos en cuestión el que se recuperen para la ciudad los restos de su muralla, pues no es ése el motivo que ha provocado esas expropiaciones sino, como el propio PERI señala, la creación del Paseo de Ronda, objetivo ideado básicamente para la promoción turística. Esa política institucional nunca ha tenido en cuenta que no eran pocas las personas vecinas que cuando adquirieron sus viviendas (o comerciantes sus lonjas) en la Corre lo hicieron comprando (incluso escriturando y pagando impuestos por ello) también el espacio trasero de sus edificios, ya fuera por la posibilidad de huerta, ya para mantener en ellos elementos imposibles de ubicar en sus pequeñas viviendas (cuartos de baño de las que muchas de ellas no disponían, pequeños almacenes para los comercios…). La prioridad turístico gentrificadora del PERI terminó con todo eso, cambiando con ello también otra de las características propias de la Corre y, una vez más, sometiendo las necesidades vecinales a los intereses del negocio turístico, un negocio que aportará beneficios a otras arcas, pero no a las del vecindario afectado, entre los que se encuentran buena parte de las rentas más bajas de la ciudad (la renta media familiar en el Casco es casi un 30% inferior a la media de la ciudad)

         

            1. d) Dejando morir viviendas y palacios

        Si muy grave nos parece implementar una política de pretendida rehabilitación integral basada en la gentrificación del vecindario del barrio, mucho más lo es aún iniciar esa política y, en mitad del proceso, abandonar no sólo la gentrificación (lo que sería saludable), sino el proceso de rehabilitación casi al completo (ahora sólo centrado en la Catedral, el Paseo de Ronda y su entorno). Eso es lo que está sucediendo en el barrio desde hace años, algo fácil de ver en la Corre.

        Quizá el caso más grave (o más escandaloso) ha sido el protagonizado por los edificios de Correría 127 y 129, al que en KTT ya hemos dedicado un documento completo: “La tan escandalosa como bochornosa historia de Correría 127” y que ha contado con la acción-denuncia de la juventud que con su okupación ha visibilizado una realidad que se pretendía ocultar: Nueva okupación-denuncia en Alde Zaharra (Corre 127) la juventud desnuda de nuevo las tropelías de la “Rehabilitación social”. Gora Gazteak!!!

        Correría 127 okupada

        Pero la medida de la escandalosa dejadez institucional probablemente se comprenda mejor al observar cómo incluso está practicando el abandono, hasta llevarlo prácticamente al riesgo de derrumbe, de uno de los palacios de propiedad municipal, que durante años se nos había presentado como uno de los proyectos estrella en la rehabilitación del barrio. No es especulación nuestra, así se ha reflejado incluso en algunos medios:

        El 23 de enero del año 2008, el Gobierno vasco, la Diputación y el Ayuntamiento de Vitoria firmaron un acuerdo para rehabilitar el Palacio Maturana Verástegui e instalar allí la sede de Zain, un nuevo centro de investigación del patrimonio cultural. De aquello nada se sabe y el proyecto se ha ido desvaneciendo con el paso del tiempo.

        También se especuló desde las instituciones con que el palacio podría albergar el Museo de Ciencias Naturales, que en su actual ubicación está atenazado por la falta de espacio. Pero esta idea tampoco fructificó.

        El edificio de la calle Correría -y de propiedad del Ayuntamiento de Vitoria- sigue vacío, y con el paso del tiempo, se ha ido deteriorando gravemente, hasta el punto de que el Consistorio ha tenido que instalar unas mallas para evitar que elementos de la fachada caigan sobre los peatones.

        El problema de fondo, según el Gobierno de Urtaran, es que su rehabilitación y mantenimiento requieren una inversión muy alta a la que no se puede hacer frente. En ese sentido, el Ayuntamiento busca promotores privados que estén interesados en hacerse con el palacio

        http://cadenaser.com/emisora/2017/11/27/ser_vitoria/1511785867_738704.html

        (Cadena SER 27-11-2017)

        Fuente: : Gasteiz Hoy

         

        Si ésta es la política rehabilitadora que el consistorio practica con sus viviendas y palacios, podemos hacernos una idea de en qué ha quedado la tan necesaria rehabilitación social en la Corre. Algo que las famosas visitas turísticas guiadas nunca mostrarán. Por eso aquí dejamos constancia de ello.

         

         

        CUBO / ANTEPARA (KALEA)

         

            1. HISTORIA DE LA CALLE

         

            1. a) Origen de la calle y su nombre

        Según señala (entre otras muchas fuentes) Venancio del Val en 1944, Cubo es el nombre primitivo que se le dio en el siglo XVI:

        (…) al camino que va a continuación de la calle del Molino de San Ildefonso, entre las de los portales de Urbina –hoy Villarreal– y Arriaga. Se llamó con el nombre que aún lleva esta calle por pasar por ella el cubo o cauce del molino de Santo Domingo. Hoy apenas se ve correr el riachuelo por delante de las huertas, habiendo sido cubierta una parte no hace muchos años y otra recientemente, al iniciarse la construcción del grupo de casas económicas que el Ayuntamiento ha edificado al comienzo de la calle, a la derecha. Hasta entonces conocimos en ese lugar varias casas rústicas.

        Pero antes de entrar en los pormenores de la historia de una calle “muy poco calle”, parémonos un momento a conocer el porqué de ese nombre. Para ello acudimos, como tantas veces, a la obra Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I’ (Euskaltzaindia, 2009), elaborada por Henrike Knörr Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar, donde nos dicen:

        El nombre de esta calle, conocido desde el siglo XVI, se debe a la existencia en el lugar del último tramo del agua que procedía del Cauce de los Molinos, donde se situaba un cubo o presa que estancaba las aguas, y una casa asociada a dicho cubo. Este lugar formaba parte del Barrio de Santo Domingo.

        Dada la (hoy en día) curiosa acepción de la palabra “cubo” que se esconde tras la denominación de la calle, reparemos un poco más en su significado de la mano de las mismas autoras, lo que además nos facilitará pistas para conocer el porqué de “Antepara” como denominación en euskara a la calle:

        Carlos Martín en su obra Ruedas y Molinos de Alava (2002) describe todas las partes de los diferentes tipos de molinos y ruedas, y efectivamente, muestra cubo, llamado también: charca, arca, antepara, o represa. Y añade que es el depósito construido al final del cauce (o calce en alavés) para almacenar una cierta cantidad de agua capaz de surtir a la maquinaria del molino en época de escasez (…) Señala, también, que el cubo podría alargar el período de molienda, de ahí su importancia que se refleja en una gran cantidad de topónimos en la geografía alavesa.

        Pero aunque empiece a quedarnos claro el origen del nombre de Cubo o Antepara, lo que vemos es que se pone siempre en relación con el cauce de un río que en tiempos atravesaba la zona. La propia Elena Martínez de Madina aclaraba la cuestión hace unos años en un programa de radio:

        A principios del siglo XX se dice que por debajo de un edificio que se posee en la calle del Cubo pasa un río que se denomina Cauce de los Molinos, que entra por el Camino de las Trianas, pasa por el Hospital Civil, la calle Francia, Nueva Fuera, Hospicio, calles de San Ildefonso, Cubo y Portal de Arriaga..

        Sin embargo, en la ya mencionada obra de toponimia que la autora realizó junto a Knörr, se recoge un documento del Archivo Municipal que dice lo siguiente:

        El Rio Zapardiel que desde La Ventanilla atraviesa cubierto por la población por las calles de San Antonio, Constitución, Cercas Altas, Campo de Los Sogueros, entra en los terrenos del antiguo y derribado Convento de Santo Domingo y con un trozo al de la Casa llamada del Serrador continuando por la antigua acequia al descubierto hasta una casa en cuya punta se une con otro ramal de menos caudal y unidos ambos continuan a cielo abierto en dirección al Zadorra” (1924, AMV, sig. 25/019/014).

        OBS. Parece ser que la Casa del Serrador se localizaba junto al molino de la Calle del Cubo, y pertenecía a Pedro Ugarte, apodado el Serrador, posiblemente por utilizar el molino como aserradero.

        … fue el rey Alfonso XI el que hizo la concesión para aprovechamiento de las aguas de Mendiola, Olárizu, etc. [Cauce de Los Molinos] y que, entre otros, las poseyó el diputado general don Valentín Verástegui. Últimamente perteneció a Pedro Ugarte, El Serrador, en cuya finca de la Calle del Cubo estuvo el último de los molinos, y de lo que tomó su nombre la calle”

        Sea como fuere (y la mayoría de datos indican que el río que atravesaba la calle del Cubo era el Cauce de los Molinos), lo que queda claro es que en la actual calle del Cubo se encontraba, además del “cubo”, un molino, que se usaba como serrador. Añadamos también, de la misma fuente, que la del Cubo fue una de las últimas calles en las que se embocinó un río que hasta entonces transcurría al descubierto.

        Conforme iba creciendo la ciudad, el Cauce de los Molinos se fue embocinando y quedando cubierto bajo las calles. Hasta las primeras décadas del siglo XX hubo tramos al descubierto. El último de ellos fue el de la Calle del Cubo, llamada precisamente así por encontrarse el cubo o presa del último de los molinos.

        Pero, además del Cubo propiamente dicho, parece ser que había en el lugar, al menos desde 1738, una denominada “Casa el Cubo”:

        “Una casa sitta juntto al Porttal de Arriaga que llaman la Casa del Cubo” (1738, AHPA, P. 846, f. 562).

        Como explican Knörr y Martínez de Madina:

        El Cubo y la Casa del Cubo se localizaban al final de la actual Calle del Cubo. Todavía se recuerda cómo hasta no hace muchos años permanecían en el lugar un lavadero y abrevadero, que fueron cubiertos para construir viviendas.

        Resumiendo, según los datos que vamos recogiendo, en la Calle del Cubo, además del propio cubo de la presa, ha habido un molino que se usaba como serrador, una casa que llamaban “Casa del Cubo”, un lavadero y un abrevadero. Y el río que pasaba por allí (probablemente Cauce de los Molinos) no fue embocinado hasta las primeras décadas del siglo XX, coincidiendo el cierre total del embocinamiento con la construcción del grupo de “casas económicas”, momento en el que también fueron derruidos el lavadero y el abrevadero.

        Todavía algún dato más que nos aporta Venancio del Val: en el año 1910 consta que hubo una casa para pobres transeúntes; y en el lugar ocupado por las “casas económicas” había anteriormente varias casas rústicas. Una calle atípica en Gasteiz y su Casco Viejo del siglo XX, que más recuerda a una calle de algún pueblo, con su riachuelo, huertas y casas rústicas.

        Pertenecía a la Vecindad de Santa Isabel

         

            1. b) Evolución del parque de edificios y la población residente (hasta mediados del XX)

        De ser todo esto así, la Calle Cubo debería haber sido una extraña calle, sin apenas edificios ni habitantes. Veamos qué nos dicen al respecto los nomenclátor y callejeros antiguos. El más antiguo que hemos podido consultar es la circular dirigida en 1855 por el Ayuntamiento a los Señores Mayorales de todas las Vecindades, con el estado del proyecto de rectificación de numeración de las casas, en el que se adjunta un documento donde aparece el ORDEN observado en la colocacion de las vecindades y calles dé esta ciudad. En él podemos comprobar que por aquel entonces la calle Cubo, efectivamente, contaba sólo con casas en una acera, en concreto un total de 11 casas que a partir de ese 1855 cambiaron su extraña numeración hasta ese momento (del 49 al 62 ¿continuando la de Santo Domingo Fuera que acababa en el 48?) por una nueva que abarca los números pares del 2 al 22. Si la numeración de entonces se establecía de la misma forma que hoy en día, la acera en concreto debería ser la derecha, ya que es la que en nuestra ciudad corresponde a los números pares.

        Por un documento posterior, el Cuaderno de rotulación de Calle y numeración de Casas del Distrito Municipal de Vitoria, de 1887 conocemos la descripción de la ubicación de la calle en ese 1887:

        Principia en la calle del Portal de Urbina y concluye en la calle del Portal de Arriaga. Linda al Norte con el final de la calle de Francia; Sur, con la del Portal de Urbina; Este, con huerta; y Oeste, con la calle del Portal de Arriaga.

        Según esta descripción, la acera edificada sí parece ser la derecha (u Oeste), correspondiendo la izquierda (o Este) a huertas. Algo que no es de extrañar, entre otras cosas por la riqueza del terreno ubicado junto al río. Sin embargo ese documento de 1887 aporta alguna otra novedad con relación a lo visto en el documento de 1855. Por un lado, porque aparece una primera edificación en la acera izquierda (impares) a la que se le otorga el número 1, y se especifica que eran las Dependencias de la Casa-Cuartel del Portal de Urbina (que para 1897 había dejado lugar a un “Taller de torneros”). Por lo que respecta la acera de la derecha (pares) también hay variación, ya que ahora agrupa sólo del número 2 al 18, porque los antiguos 14, 16 y 18 son sustituidos por un nuevo edificio, marcado con el 14 que agrupa a esos tres anteriores. También sabemos que el ahora 16 (anteriormente 20) es una fábrica de aserrar madera, probablemente la que en la obra de Knör y Martínez de Madina hemos visto reseñada como “la Casa del Serrador”, ubicada junto al molino. En 1887 la calle agrupaba un total de 10 edificios. La situación edificatoria no experimenta grandes novedades hasta lo recogido en el Nomenclator de 1940, ya que mientra la acera izquierda (impares) se mantenía con un único edificio (el número 1, que sigue figurando como “taller”), en la acera derecha de los pares se indica que los números 4, 6, 8 y 10 habían pasado a ser cuadras, y el número 12 era una carpintería. Por tanto, los únicos edificios habitados correspondían al número 2 y al 14.

        Por lo que respecta al número de personas vecinas de la calle, el dato más antiguo que hemos localizado nos lo proporciona el Nomenclator de 1910 que nos dice que en 1880 la calle Cubo tenía 70 habitantes que, sorprendentemente, para 1887, según el documento de tal fecha ya citado, se habían reducido a 36. Más aún, en 1910 el número de habitantes de Cubo se había quedado en tan sólo 9, para un total de 7 edificios habitables y 1 inhabitable). La sorpresa nos la encontramos sin embargo en el Nomenclator de 1940, porque mientras, como ya hemos visto, nos habla sólo de dos edificios habitados, los datos de población de la calle que recoge, y que podemos ver en el siguiente cuadro, hablan de una población de derecho de 54 personas y una población de hecho de 63.

         

        POBLACIÓN DE DERECHO

         

        POBLACIÓN DE HECHO
        V H Total V H Total
         

        31

         

         

        23

         

         

        54

         

         

        34

         

         

        29

         

         

        63

         

         

        La probable explicación a este aparente desfase entre los tres edificios y las 54 personas vecinas se encontraría en el hecho de que, justo en torno a la fecha de 1940, tuvo lugar la construcción de edificios de viviendas tanto en los números impares (el 5 y 7 se construyeron en 1937), como en la acera de los pares (el 4, 6, 8 y 10 se construyeron en 1943, donde como hemos visto anteriormente había cuadras). Pero a la cuestión de estos edificios de los pares merece la pena dedicarle un apartado.

         

            1. c) La expansión residencial de la calle

        A principios de la década de los 40 del siglo pasado, el Ayuntamiento de Vitoria, ante la escasez de vivienda de la ciudad, acometió la construcción de 140 viviendas municipales de alquiler, divididas en dos grupos, uno en la calle Correría, y el otro entre las calles Calvo Sotelo (actual Francia) y Cubo. Eran viviendas de tres alturas, organizadas en torno a patios de manzana. Las superficies de las viviendas oscilaban entre los 40,75 metros cuadrados en planta baja y los 63,40. Se repartían en vestíbulo, aseo, cocina y 2 ó 3 dormitorios. Esos detalles y algunos más nos ofrece el trabajo de Francisco Javier Muñoz Fernández titulado “Reconstrucción y vivienda. La arquitectura de postguerra en el País Vasco” (Ondare: cuadernos de artes plásticas y monumentales, Nº. 25, 2005). Por ejemplo, estos sobre la financiación de las viviendas:

        (…) ante la escasez de habitaciones que vivía la ciudad Vitoria, en 1942 el Ayuntamiento aprobó de forma puntual y al margen de cualquier ayuda estatal, la construcción de 140 viviendas municipales. Seguidamente la Obra Sindical del Hogar invitaba al Ayuntamiento, a colaborar en la construcción de viviendas, pero la propuesta llegaba tarde a un consistorio que ya se había comprometido en la construcción en solitario.

        El arquitecto municipal Miguel Mieg se encargó de los proyectos municipales que contaron con la financiación de la Caja de Ahorros Municipal. La gestión de las viviendas, a falta de un organismo específico que no se creará hasta 1958, se adjudicó a los Centros Benéficos de la ciudad, el Hospital y el Hospicio.

        Ese fue el origen de los actuales 4, 6, 8 y 10, los edificios más antiguos de la acera de los pares de la calle Cubo. Pocos años después, en los años 50, se levantarían los números 2, 12 y 14, siendo el resto de los edificios de la acera de los pares próximos a la década de los 70, salvo el actual 16, construido en 1995. En la acera de los impares, de los 4 edificios existentes, como ya hemos comentado, dos de ellos (el 5 y el 7) se construyeron en 1937, mientas que los otros dos (los actuales 1 y 3) son de la década de los 60. En ambos casos el conjunto de los edificios de la calle es “mucho más moderno” que la inmensa mayoría de los casos en el Casco. Parece claro que sí, que la calle Cubo es una calle “especial” en el ámbito del Casco.

        Una imagen parcial de la calle en el año 1956 es ésta de Santiago Arina y Albizu que guarda el Archivo Municipal de Vitoria

        Tomada de: https://scontent-mad1-1.xx.fbcdn.net/v/t1.0-9/14322690_712606888902728_4800623676571093467_n.jpg?_nc_cat=0&oh=665620f7dfbf99f79d5d7a9b6c474a2d&oe=5B63B928

        Sería una foto de la calle  Cubo tomada desde la calle Barrenkale. El solar que se ve, según comentan antiguos vecinos, correspondería al actual número 18 de Barrenkale, lo que supondría que  las casas que se ven de la calle del Cubo corresponderían a los actuales edificios 22-24 y 26.

         

         

            1. UN FUTURO MÁS QUE INCIERTO

         

        El abandono municipal ¡¡¡de unas viviendas municipales!!!

        Unas casas municipales, relativamente recientes (en comparación a la media del barrio) y desde su origen con un marcado objetivo social, a poco que hubiera un mínimo interés real por el impulso de políticas sociales, podrían ser motivo de orgullo no solo para el barrio, sino para el conjunto de la ciudad. Sin embargo, la realidad de las viviendas municipales de la calle Cubo es justo la contraria: motivo de vergüenza, demostración de abandono, e incluso puesta en riesgo de la salud del vecindario. Parece exageración, lo admitimos, pero vamos a ver que no lo es.

        El primer dato sobre la falta de interés municipal por sus propiedades en esta calle, es que increíblemente ni sabe cuántas y cuales tiene. Y tiene bastantes (o al menos tenía hasta hace poco). Vayamos recopilando datos:

        Según los antecedentes obrantes en el Departamento de Hacienda, en el año 1988, por el entonces Departamento de Centro Histórico, se señalaron varias viviendas de propiedad municipal que merecían su interés por considerarse aptas para su utilización como  alojamiento  provisional  por  personas  afectadas  por  programas  de  rehabilitación.

        Posteriormente, y sin formalización alguna, se fueron poniendo a disposición de la Agencia viviendas municipales que quedaban vacías y que podían servir a los fines expuestos.

        En  el  momento  de  la  disolución  de  la  Agencia  para  la  Revitalización Integral  de  la  Ciudad  Histórica  de  Vitoria-Gasteiz el listado de inmuebles afectados por la mercantil a estas finalidades era el siguiente:

            • PISO EN C/ CUBO, 10-1º DCHA.
            • PISO EN C/ CUBO, 10-3º IZDA.
            • PISO EN C/ CUBO, 4-3º IZDA.
            • PISO EN C/ CUBO, 6-3º DCHA.
            • PISO EN C/ CUBO, 6-3º IZDA.
            • PISO EN C/ CUBO, 6-BAJO DCHA.
            • PISO EN C/ CUBO, 8-BAJO IZDA.

        Sólo con estos datos, que seguro que son parciales, vemos que el Ayuntamiento, al margen de las que consta que ha vendido, ha tenido o tiene algunas de las siguientes 25 viviendas en la calle Cubo

            • Cubo 4, 3º derecha
            • Cubo 4, 3º izquierda
            • Cubo 4, 2º derecha
            • Cubo 4, 2º izquierda
            • Cubo 4, 1º derecha
            • Cubo 4, 1º izquierda
            • Cubo 4, Bajo derecha
            • Cubo 6, 3º derecha
            • Cubo 6, 3º izquierda
            • Cubo 6, 2º izquierda
            • Cubo 6, 1º derecha
            • Cubo 6, bajo derecha
            • Cubo 6, bajo izquierda
            • Cubo 8, 3º izquierda
            • Cubo 8, 2º derecha
            • Cubo 8, 1º derecha
            • Cubo 8, 1º izquierda
            • Cubo 8, bajo izquierda
            • Cubo 10, 3º izquierda
            • Cubo 10, 2º derecha
            • Cubo 10, 2º izquierda
            • Cubo 10, 1º derecha
            • Cubo 10, 1º izquierda
            • Cubo 10, bajo derecha
            • Cubo 10, bajo izquierda

        Pensaréis que a qué viene tanta insistencia en estas viviendas. En seguida se comprenderá.

        Aunque el PERI (Plan Especial de Rehabilitación Integral) del Casco sorprendentemente deja fuera de su área de protección la acera de los pares de la calle Cubo, tenemos algunos datos que nos indican el “perfecto estado” de cuidados y mantenimiento que lleva a cabo el Ayuntamiento con sus viviendas, en consonancia con lo que exige a todas las personas propietarias.

        Por ejemplo, en 2007 el Departamento de Salud y Consumo, publicaba la siguiente notificación:

        (…) “A raíz de reclamación presentada en dependencias municipales sobre las deficientes condiciones higiénico sanitarias en patio interior con acceso desde la calle San Ignacio de Loyola y El Cubo, el Servicio de Inspección Sanitaria y de Consumo giró visita al indicado lugar el día 03 de septiembre de 2006. A continuación se emitió un informe por el mencionado servicio, en el que se hace constar:

        “El patio está cubierto por malas hierbas, ortigas y maleza de altura. En el momento de la inspección no se observan roedores, pero si abundantes insectos.” Dado que la normativa vigente exige a los propietarios de locales y viviendas el mantenimiento de las mismas en las debidas condiciones de higiene, salubridad y ornato.

        Por ello, buscando la protección de la seguridad y salubridad públicas en el Término Municipal, (…) RESUELVO:

        Requerir a Comunidad de propietarios San Ignacio, 1, con N.I.F.: H01316041; Comunidad de propietarios San Ignacio, 3, con N.I.F.: H01314590; Comunidad de propietarios San Ignacio, 5, con N.I.F.: H01315233; Comunidad de propietarios San Ignacio, 7, con N.I.F.: H01315480; Comunidad de propietarios San Ignacio, 9, con  N.I.F.: H01315514; Comunidad de propietarios Cubo, 4, con N.I.F.: H01317916; Comunidad de propietarios Cubo, 6; Comunidad de propietarios Cubo, 8, con N.I.F.: H01221639 y Comunidad de propietarios Cubo, 10 ; como obligados, para que en el plazo de QUINCE DIAS, que comenzará a contarse una vez transcurrido el plazo para alegaciones, procedan a realizar una limpieza del patio objeto de inspección, cortar la maleza existente y tomar las medidas necesarias de desratización para evitar la presencia de insectos y roedores.

        (…) En Vitoria-Gasteiz, a 24 de enero de 2007. LA CONCEJALA-DELEGADA DEL ÁREA DE MEDIO AMBIENTE

        Hemos visto que en los números 4, 6, 8 y 10 de la calle Cubo, el propietario mayoritario es el Ayuntamiento, con lo que el requerimiento a que abandonen su dejadez en el mantenimiento y mantengan la limpieza y cuidado suficientes para no poner en riesgo la seguridad y salubridad públicas, se lo hace el Ayuntamiento al propio Ayuntamiento. Surrealismo aparte, demostración de la dejadez municipal en el cuidado de esos edificios y pertenencias. Es como si el Ayuntamiento quisiera devolver a estas viviendas la anterior función de los edificios que ocupaban su lugar: el de cuadras.

        Pero la falta de cuidados no reside sólo en el patio interior, porque 3 años después, en 2010, es el Servicio de Edificaciones del Departamento municipal de Urbanismo quien publica una notificación, en este caso en exclusiva a las Comunidades de Propietarios de los números 6, 8 y 10 de la calle Cubo, a las que dice que ha intentado notificar y no ha podido. Insistimos, el propietario mayoritario (casi exclusivo) es el Ayuntamiento). Sin comentarios. Pero más grave aún es el motivo de la notificación:

        (…) La Arquitecta Municipal, con fecha 21 de diciembre de 2009 giró visita de inspección en Cubo nº 6, nº 8, nº 10 y emitió informe en los siguientes términos:

        En la fachada principal se han producido desconchamientos que han provocado que cayeran trozos a vía pública. Los bomberos acudieron a limpiar y quitar las partes que consideraron más sueltas y colocaron vallas en la zona más peligrosa que es la del edificio nº 10.

        A pesar de que se han limpiado las zonas más peligrosas (peligro de desprendimiento), sigue habiendo zonas muy desconchadas que pueden caer a la vía pública. Por lo tanto, estimo necesario que se rehabiliten dichas fachadas de manera similar a lo ejecutado en el edificio 4 de la misma calle.

        A la vista del informe antes citado, se deduce que el propietario no ha cumplido con el deber de mantener su edificio en condiciones de seguridad, salubridad y ornato público, establecido en el Art. 199, párrafo 1 de la Ley 2/2006, de 30 de junio de Suelo y Urbanismo.

        El abandono del propietario mayoritario de estos edificios, el Ayuntamiento, llevaba a poner en riesgo la seguridad de las personas, por los desprendimientos de las fachadas. La notificación tenía lugar en 2010. Pero la situación en el interior del edificio era todavía peor. En ese mismo 2010 parte del segundo piso del número 10 se precipitó sobre el primero, cambiando drásticamente la vida de una de las vecinas, que se vio absolutamente abandonada por la institución municipal. Así se recogía 3 años después en los medios:

        Hace tres años, parte del segundo piso del número 10 de la calle Cubo se precipitó sobre e primero. Ahora, María Eugenia, ha tenido que abandonar la casa. Su vida ha quedado precintada. Ya lo preveía. Sin embargo, el Ayuntamiento de Vitoria, propietario del 85% del inmueble, dejó pasar el tiempo. No hace falta que ella hable para entenderse el alcance de la tragedia. Las imágenes son suficientes para retratar la rabia, la aflicción y la incertidumbre de su víctima. Nadie supo o quiso saber cómo ayudarla en los departamentos municipales de Hacienda, Urbanismo y Edificaciones.

        (DNA 08-08-2013)

        Veamos ahora el estado actual de alguna de esas fachadas. Por ejemplo, la correspondiente al número 10:

        La cuestión no afectaba al número 4 de Cubo, porque por aquellas fechas el Ayuntamiento había puesto en marcha, en colaboración con el INEM, un programa de empleo-formación de rehabilitación de viviendas municipales dirigido a las personas perceptoras de ayudas sociales municipales… pero que en la calle Cubo no alcanzó más que al número 4 (por eso está bien). Sin embargo, por la descripción que sobre la rehabilitación del número 4 se hace en la Revista Eraiki de noviembre de 2010, podemos imaginarnos la situación de las viviendas del 6, 8 y 10 de la calle Cubo. En palabras de las personas rehabilitadoras “bastante deteriorados”:

        Los pisos estaban bastante deteriorados. “La estructura de Cubo y San Ignacio es de madera y nos hemos encontrado bastantes contratiempos. Había puntos que estaban dañados por humedades y tuvimos que hacer varios cambios sobre el proyecto inicial. Estructuralmente la madera es buena, lo que pasa es que suele tener deformaciones.

        Estos pisos estaban muy deformados, por lo que tuvieron que bajar niveles y sacar todo a cota”, recuerda. Por otra parte, el techo de los pisos era directamente el suelo de vecino, por lo que no existía un aislamiento, inconveniente que tuvieron que subsanar con otras soluciones técnicas.

        Si cualquiera de nosotras nos indignamos al ver esta increíble dejadez municipal ¡qué sentirá el vecindario de esas viviendas! En el “buzón ciudadano” de la propia página web municipal encontramos algún ejemplo (mantenemos la ortografía original):

        5 viviendas en ruina en calle cubo 10

        El ayuntamiento tiene hay 5 viviendas que yo sepa desde hace dos años, puede que mas, cerradas por no poder habitarse, con el riego que conlleva para las viviendas contiguas, Ademas paga 600 al mes solamente de comunidad por lo que en dos años se podrian haber ahorrado 14.400 mas lo que les ofreci por comprar y arreglar esa ruina, si dicen que necesitan dinero tampoco hacen nada por conseguirlo ya que ni contestaron ni negociaron.

        (…) Para cuando arreglar esas viviendas tener seguro que al ser el ayuntamiento el propietario mayoritario con el 50% de votos si pasa algo reclamare directamente al ayuntamiento en los tribunales por dejadez en sus funciones.

        YA ESTA BIEN

        saludos

        e.E.d.     16/11/2016 03:24:34     

        Y, claro, tarde o temprano los problemas salen a la luz. Uno que lo denunció fue el anterior Síndico, en noviembre pasado, poco antes de dejar su cargo:

        Gartziandia explica que, desde que comenzó su mandato como Síndico hace ya cinco años, las reclamaciones de vecinos del Casco Viejo relacionadas con el precario estado de las viviendas o con la imposibilidad de acometer las reformas requeridas por el Ayuntamiento han constituido un goteo constante. En este sentido, refiere un total de 25 expedientes relacionados con situaciones anómalas en el Casco Histórico desde enero de 2012 hasta la actualidad.

        (…) Entre los 25 casos contabilizados por el Síndico figura, como ejemplo, el derrumbe de un piso de la segunda planta de un edificio de la calle Cubo. Aquel suceso truncó la venta de una vivienda situada en el tercer piso de la misma mano. “Aproximadamente el 85% del inmueble es propiedad del Ayuntamiento, pero no actúa para evitar la futura ruina del edificio a pesar de la insistencia de la vecina, que ha tenido que abandonar la vivienda y plantearse un alquiler”

        (DNA 05-11-2017)

        Ahí es nada, el propio Síndico denunciando que el Ayuntamiento no actúa para evitar la ruina de un edificio. Más claro, agua.

        Lamentablemente, no es el único techo que se ha caído en meses recientes. Como se puede ver en esta foto que acompaña la noticia, como ya habían avisado las personas que rehabilitaron el nº 4, el suelo de un piso era directamente el techo del de abajo. El suceso tuvo lugar en Cubo nº 8:

        CAE UN TECHO EN LA CALLE CUBO

        El techo de un primer piso en la calle Cubo cedió ayer y cayó sobre la cocina, en un accidente que se saldó sin heridos. Policías locales y los bomberos peinaron el edificio, en muy mal estado, y poblado por varias personas. En su inspección descubrieron que desconocidos habían quitado los precintos de varias viviendas vacías.

        (El Correo 06-04-2018)

        Y, como cerrando el círculo de la desidia, cuando a la historia de la impresentable estulticia municipal, se le unen los orígenes de la calle… todo vuelve a su cauce, y el río que originalmente fluía por la zona, se hace presente. Eso ni más ni menos es lo que está sucediendo en la confluencia de los edificios 8 y 10 de la calle donde, como podemos ver por la siguiente foto tomado en abril de 2018, el agua brota de las paredes de la fachada buscando la calle. Es como si el primitivo ‘cubo’ que le dio origen, quisiera volver a ocupar su lugar:

        Como se puede observar, el musgo o verdín de la fachada, la cuestión viene de lejos. ¿Y cuál ha sido el “remedio” municipal?, dar una capa de pintura a la fachada para ocultar la mancha…

         

        Los problemas se recrudecen en la actualidad

        Cuando ya habíamos finalizado una primera versión de este documento, desde el vecindario de la calle nos hacen llegar nuevos datos. Así, por las personas vecinas sabemos que el pasado 9 de julio los bomberos acudían de nuevo a la calle Cubo, y en concreto a inspeccionar su número 10, ése que ya hemos visto que en su inmensa mayoría es de propiedad municipal. ¿La razón? Pues según nos cuenta el vecindario no se debía a una actuación de urgencia por incendio, derrumbe o similar, sino algo incluso más grave de cara al estado del edificio: estuvieron trabajando durante varias horas en el edificio, desde el bajo hasta el tercer piso, colocando pilares de obra y tablas de madera, y salieron del edificio por una ventana, por lo que el vecindario piensa que alguna/s vivienda/s quedaron clausuradas. Para que no hubiera dudas, nos adjuntaban también fotos de los hechos como ésta:

        Días después, por una nota informativa de los bomberos, nos enteramos de lo ocurrido.

        Aviso por fuga de agua en edificio de viviendas. Recursos del SPEIS acuden al lugar y detienen la fuga. Constatan además que el inmueble está en muy mal estado de conservación con lo que se pasa aviso a Departamento Municipal de Régimen Jurídico de Edificaciones, para que lleven a cabo las actuaciones que procedan.

        Días después ese mismo servicio colocaba una nota en la puerta del edificio avisando del corte temporal del suministro de agua. El vecindario no es consciente de que haya habido ningún otro tipo de actuación desde entonces.

         

            1. BREVÍSIMA CONCLUSIÓN

        Parece evidente que, como a otras calles (con todos sus habitantes, no lo olvidemos) de la zona Norte de la Ladera Este del Casco (por ejemplo, Santo Domingo), las instituciones, con el Ayuntamiento a la cabeza, han decidido condenarlas al abandono. En la calle Cubo, para más Inri, ese abandono se protagoniza y abandera por el propio Ayuntamiento, dueño de buena parte de las viviendas en peor estado y que, como hemos podido ver, ponen en riesgo la salud de habitantes y paseantes. Todo apunta a que en esta calle se reproducirán situaciones tan graves como las que se están viviendo en Santo Domingo, con desalojo y desamparo vecinal. Será curioso ver si en esta ocasión el Ayuntamiento se culpa a sí mismo por dejadez. Eso, si antes no ocurre ninguna grave desgracia, tanto a personas que viven en esos edificios (algunas ocupando las viviendas vacías), como a transeuntes.

        Pero no queremos cerrar esta mirada a la historia de la calle Cubo con la imagen del bochornoso espectáculo municipal que la condena al no futuro. En la calle hay personas vecinas decididas a no dejarse arrastrar a ese abismo. En las casas vacías municipales hay oportunidades para quienes no tienen casa para buscar un hogar (si es que mantienen una mínima habitabilidad). Y, también, en la calle Cubo hay quienes desde hace mucho tiempo participan activamente en todas las iniciativas populares y comunitarias que la población del barrio lleva a cabo para que sea el vecindario quien decida y construya su futuro. Y lo hacen con su arte. Sin retribución económica alguna. Por compromiso personal y grupal con la sociedad en general y el vecindario del Casco en particular.

        Las esperanzas para el futuro de la calle sólo podrán venir de la mano de este vecindario comprometido y del apoyo y la solidaridad que reciban del resto del vecindario del barrio las personas vecinas de la calle Cubo dispuestas a hacer frente a la actual situación. Tenemos mucho trabajo por delante. Organicémonos y acometámoslo. No permitamos que con premeditación y alevosía lleven adelante sus planes gentrificadores y especulativos. ANTEPARA KALEA ETA ALDE ZAHARRA BIZIRIK!!!

         

        CUCHILLERÍA / AIZTOGILE KALEA

        Colección de Tarjetas Postales de la Provincia de Álava en el Archivo Histórico Provincial de Álava

        Datos generales e introducción

        Tal y como mencionan algunos Nomenclator de finales del XIX y principios del XX, “Cuchillería” es el “nombre primitivo” que le dio el rey de Castilla Alfonso el Sabio, entre los años 1254 y 1256, durante su estancia en Vitoria, debiendo su nombre a los numerosos comercios que se ubicaban en dicha calle relacionados con las armas y cuchillos.

        La descripción de la localización de la calle que hace en 1887 el “Cuaderno de rotulación de calles y numeración de casas” es la siguiente:

        Principia en la calle de San Francisco y concluye en el Cantón de Santa María. Linda al Norte con dicho Cantón; Sur, con la calle de San Francisco; Este, con el Cantón de San Francisco Javier y el de Santa Ana; y Oeste, con estos dos cantones y el de San Marcos.

        Según el fundamental trabajo toponímico de Henrique Knör y Elena Martínez de Medina[i], la calle ha tenido diversas formas concretas de denominarse a lo largo de los siglos: Cochelleria (1484), Barrio Cuchillería (1584), Calle Cuchillería (1685), Calle de la Cucheleria (1694), de nuevo Calle Cuchillería (1825), Calle de la Cuchillería (1867)… incluso parece que, a finales del siglo XIX, en algún documento público aparece denominada como Portal de la Cuchillería, quizá en homenaje al unas décadas antes derribado Portal de Cuchillería.

        Fuente: Óleo de Juan Ángel Saez en el que se puede observar en la parte superior el Portal de Cuchillería (y los anteriores de Pintorería y Calle Nueva), tomada de Catálogo Artium.

        La calle tiene 422 metros de longitud total, pero hay que tener en cuenta que, desde que se conocen testimonios escritos, ha estado dividida en 3 vecindades:

            • Primera Vecindad (o Vecindad de San Roque), que ocupa los 160 metros que hoy en día abarca el tramo entre la Calle San Francisco y el Cantón de San Francisco Javier, que cuenta con una anchura media de 7 metros.
            • Segunda Vecindad (o Vecindad de San Antonio), que abarca los 107 metros que van desde el Cantón de San Francisco Javier al Cantón de Santa Ana, con una anchura media de 6 metros.
            • Tercera Vecindad (o Vecindad de San Marcos), que yendo desde el Cantón de Santa Ana hasta el final de la calle en el Cantón de Santa María, ocupa 155 metros, con una anchura media de 7 metros.

        Información detallada sobre estas tres vecindades podéis encontrarla en el apartado de este blog dedicado a la “historia(s) de nuestras vecindades” Añadamos otro dato sorprendente sobre la Cuchillería, que escapa a la mirada incluso de los ojos más atentos. Ahora entenderéis el porqué. Hace unos pocos meses un hallazgo realizado en un solar de la Kutxi que iba a ser reedificado, llevaba a los medios la siguiente noticia: “Encuentran un pozo de la Edad Media en un edificio de la Kutxi”. La noticia recogía la opinión de varios expertos:

        No es tan raro encontrarse restos medievales cuando hacemos este tipo de demoliciones”, asegura el miembro de Mim Arquitectos. De hecho, cuando los arquitectos alaveses trabajan en lugares antiguos como el Casco Medieval lo hacen acompañados de un equipo de arqueólogos. Joseba López de Ocariz es uno de los que está realizando la investigación. El arqueólogo corrobora la versión de su compañero: “Tenemos varios de estos pozos por todo el Casco. Hay dos o tres en la calle Correría, otro en la Herrería, y otro no muy lejos de aquí, también en la Kutxi”.

        La noticia se acompañaba de una foto del hallazgo:

        Fuente: Gasteiz Hoy

        Pues bien, hay quien ha investigado con bastante profundidad la existencia de estos pozos en la ciudad, y los datos que revela su estudio nos hablan de una realidad mucho mayor que la que recogen estos arquitectos y arqueólogos. Así, el detallado trabajo de José Rodríguez Fernández[ii], recoge los datos aportados por un documento hallado en el Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz[iii] (un reglamento de incendios de 1854, al que se anexa un apéndice de título Relación de pozos de propiedad particular existente en la ciudad de Vitoria). Según el citado documento los pozos privados (en el listado no se reseñan los públicos, que el autor considera que serían muchos menos) referenciados en la ciudad eran ni más ni menos que 331. De ellos se ubican en Cuchillería la increíble cifra de 51, suponiendo la mayor densidad por metro cuadrado de Gasteiz.

        Como señala el estudio, esos pozos (que define como una estructura artificial que alberga agua para diferentes usos) “parece evidente que a mediados del siglo XIX, como ya ocurría antes, estaban dirigidos al regadío a pequeña escala”. Añadamos que los 51 pozos reseñados en Cuchillería son circulares, que 20 de ellos estaban ubicados en cuadras, 13 en patios, 16 en huertas, 3 en las puertas y 1 en un obrador. Todo ello nos habla de las características de la Kutxi en el siglo XIX, algo que concuerda con esta descripción de una casa de Cuchillería de aquel entonces que recoge la obra citada de Knör y Martínez de Medina:

        “Una casa en la tercera vecindad de la Calle de la Cuchillería en la cera o lado del Portal de San Marcos con su patio y pozo y la mitad de la huerta o jardín que llega a la muralla de la ciudad” (1808, AHPA, P. 10.291, f. 8).

        O, como veremos posteriormente, la descripción que se hace en junio de 1862 de la casa situada en Cuchillería 69, cuando la adquieren las instituciones para ubicar en ella “las Escuelas Normales de Maestras y Párvulos”: “Venta de una casa situada en la calle de la Cuchillería de Vitoria con su huerta, su pozo, granero y estercolero[iv]

        Vamos a continuación a intentar primeramente recoger algunos datos sobre lo que ha sido parte de la historia de la calle Cuchillería en sus más de 763 años de existencia, pero para ello se hacen necesarias unas advertencia previas.

        En primer lugar, que estas líneas no pretenden ser un trabajo académico, y por ello nos remitiremos a recoger algunas pinceladas aportadas por trabajos académicos reales, o datos que hemos ido recopilando de diferentes archivos y publicaciones. Y segundo y fundamental, que como en este apartado del blog venimos haciendo, intentaremos apartar nuestra mirada de esas cuestiones que ya abordan guías turísticas o resúmenes históricos al uso (quien tenga interés en palacios, casas, grandes personajes históricos, etc. que acuda a ellas) para centrarla en cuestiones que tengan que ver más con la vida de las gentes más normales y comunes de la calle, sus hogares, sus problemas y necesidades, sus formas de organización comunitaria, sus rebeliones… Y, claro, de todo ello, como ya hemos dicho, recogiendo simples pinceladas, pero que nos sirvan para acercarnos al conocimiento de la historia de las gentes que habitaron esta calle.

         

        Los orígenes de la Cuchillería

        Gracias al más que minucioso trabajo de Ismael García-Gómez[v] (cuyo enfoque ‘irreverente’ con lo establecido tantas puertas abre a un mejor conocimiento) sabemos algunos detalles hasta ahora desconocidos de los orígenes de Cuchillería. Dejemos que sea él quien nos lo cuente:

        (…) antes de que Alfonso X ordenara la construcción del nuevo recinto amurallado (…) ya había un importante contingente inmigrante que al no haber podido asentarse intramuros –ni en el bloque B1, ni en el bloque B2[vi]– había optado por establecer su residencia en las afueras, en la ladera oriental de la colina de Gasteiz.

        Existen algunos indicios que quizá nos permitan concretar algo más cómo era esa puebla de fuera. (…) el caserío parece agruparse no tanto por calles, como por barrios, tres barrios en concreto; tendríamos así una “primera callejada” pegada a la “senda” V1, una “segunda callejada” agrupada en torno al actual cantón de Santa Ana, y una tercera denominada “Barrencal” que estaría ubicada entre las “sendas” V2 y V4

        En nota al pié del texto, García-Gómez especifica que la “primera callejada” estaba “Compuesta por las denominadas “Puebla somera” y “Puebla de medio” (arranques meridionales de las actuales calles de la Cuchillería y Pintorería respectivamente)”

        También nos aporta el mismo autor otro importante hecho que desdice lo que hemos visto que nos cuentan los diversos nomenclator sobre que Cuchillería sea el “nombre primitivo” que le dio Alfonso el Sabio entre los años 1254 y 1256:

        Así, la calle que en 1489 ya aparece como “Cuchillería”, en 1434, todavía se cita con la denominación de “puebla somera” y la que aparece como “Pintorería se cita como “puebla de medio”

        Aclaremos que el significado de “somera” era el de “superior o de arriba”, y por eso el de Pintorería era el de “puebla de medio”.

        Pero no es Ismael García-Gómez el único que aporta datos en este sentido, ya que Juan Carlos Gómez de Carrero[vii] (médico del hospital Santiago), hablando de la gran devoción que despertaba la Virgen del Cabello, nos cuenta que:

        Se propagó tanto la devoción a la Virgen que se estableció en Vitoria una Cofradía en 1433 a la que pertenecieron la mayoría de vecinos de Vitoria, muchas de sus aldeas y personajes de Castilla que contribuían con sus limosnas para ayudar al sostenimiento del Hospital que aparecían en los libros de cuentas enumerados por calles Zapatería, Correría, Aldabe de Yuso, Aldabe del medio, Aldabe de Suso, en Villa del Suso, en la Puebla Somera, en la Puebla de Medio, la Segunda Callejada, Barrencal, Prados, Junto al Mercado, etc.

        Parece claro, pues, que antes que el de Cuchillería, el primitivo nombre de nuestra calle habría sido “Puebla Somera”.

         

        La Cuchillería en el siglo XVI

        Gracias a los trabajos, entre otras personas, de Ernesto García Fernández[viii] y Rosario Porres[ix] podemos conocer algunos datos de la población que habitaba en Cuchillería en el siglo XVI.

        Así, por ejemplo, sabemos que el número de hogares (en realidad, de individuos fiscales, que solían corresponder con la figura del “cabeza de familia”) que había en Cuchillería en 1537 eran 107, para un total en la ciudad (intramuros) de 797. De esos 107 hogares, 7 de ellos eran pobres. La Cuchillería reunía en sus calles un total de 61 oficios, tan sólo 1 de ellos correspondiente al primer sector (agricultura, ganadería y manipulación y transformación de sus productos, del que había 26 en la ciudad); 35 al segundo sector (artesanos del textil, de la piel, el metal, la construcción, oficios artísticos y oficios varios, que en la ciudad reunía a 256), y 25 al sector terciario (comercio, transporte, alimentación, salud, profesiones liberales, oficios concejiles y varios, de los que la ciudad contaba con 134).

        Cuarenta años después, los vecinos “individuos fiscales o cabezas de familia” en Gasteiz habían pasado de los 797 a 1.248; y los de Cuchillería en concreto de 107 a 194 (138 varones, 18 mujeres, 32 viudas y 6 huérfanos[x]). Este importante incremento (de algo más del 80% en el caso de Cuchillería), no obstante, viene determinado no solo por el crecimiento de la población sino, principalmente, por la inclusión en la contabilización de clérigos y huérfanos menores (ya que viudas y pobres cabezas de familia ya se contabilizaban en 1537). Basándonos en los cálculos que hace Rosario Porres para ‘traducir’ a habitantes los datos de los individuos fiscales de la ciudad (4.408 personas), podemos aventurarnos a fijar la población total real de Cuchillería en 1578 en torno a las 680 personas. Todo ello, en cuanto a lo que eran consideradas personas vecinas, ya que las denominadas como “moradoras” u otras categorías, no se incluían.

        Un primer análisis de los datos, como es el elevado tanto por ciento de pobres y viudas (en Cuchillería un 16,5% de viudas) lleva a concluir a la autora que se vivían tiempos difíciles en lo económico, probablemente impulsados por la crisis agraria que se padecía en esos años.

        Veamos ahora en la siguiente tabla, tomada también de los datos que aporta el trabajo de Ernesto García Fernández, las distintas profesiones del vecindario de la Cuchillería en esos años.

         

        PROFESIONES DEL VECINDARIO DE LA CUCHILLERÍA EN 1537-1538

         

        SECTOR SUBSECTOR PROFESIÓN NÚMERO
        Primario Agricultura Total Sector 0
        Secundario Textil Burullero 3
        Sastre 1
        Pañero 1
        Soguero 1
        Tejedor 5
        Colchero 3
        Tundidor 1
        Total Subsector: 15
        Piel Zapatero 6
        Cordonero 1
        Borceguillero 1
        Botero 1
        Total Subsector 9
        Metal Calderero 1
        Cerrajero 7
        Herrador 1
        Total Subsector 10
        Construcción Cantero 1
        Total Subsector 1
        Oficios artísticos Entallador 2
        Total Subsector 2
        Varios Total Subsector 0
        Total Sector Secundario 36
        Terciario Comercio/Transporte Mercader 5
        Mercero 4
        Total Subsector 9
        Alimentación Frutera 1
        Panadera 1
        Total Subsector 2
        Salud Boticario 1
        Barbero 2
        Médico 2
        Total Subsector 5
        Profesiones liberales Escribano 1
        Bachiller 1
        Licenciado 1
        Doctor 1
        Total Subsector 4
        Oficios concejiles Andador 1
        Total Subsector 1
        Varios Capitán 1
        Hombre de armas 1
        Tamborilero 1
        Organista 1
        Total Subsector 4
        Total Sector Terciario 25
        TOTAL TODOS LOS OFICIOS 61

         

        El primer dato que nos llama la atención, y que describe en parte la actividad de la calle en aquellos tiempos, es el hecho de que en la Cuchillería no existiera nadie dedicado al Sector Primario de la Agricultura (que recogía entonces las profesiones de labrador, casero, jornalero o molinero), más teniendo en cuenta que eran profesiones relativamente corrientes en la ciudad (reseñadas en 26 casos) y que están presentes en todas las calles salvo Cuchillería y Villasuso.

        Igualmente es llamativo el hecho de que no existiera en una calle denominada así ningún cuchillero (sólo uno en la ciudad), ni ballestero o espadero (cuatro en la ciudad), mientras que la mayoría de herreros sí estaban en la Herrería, y la mayoría de los Zapateros en la Zapatería. La profesión más habitual en el vecindario de Cuchillería era la de cerrajero (7, más de la mitad de los 13 de la ciudad), zapatero (6), mercader (5) y tejedor (5, en este caso también, la mitad de los 10 de la ciudad).

        Es de reseñar que las dos únicas profesiones en las que se deduce una actividad profesional reconocida a las mujeres (están recogidas en femenino) son las de frutera y panadera, de cada una de las cuales consta una presencia en Cuchillería.

         

         

        Algunos datos de población y viviendas entre 1537 y 1910

        Siguiendo con los datos que nos pueden ayudar a leer cómo era la realidad de la Cuchillería en los tiempos pasados, fijémonos ahora en la evolución del número de su población (que no siempre lo hace de manera ascendente) y sus viviendas. Son varias las fuentes que nos proporcionan datos cuantitativos entre 1537 y 1910.

         

        DATOS DE POBLACIÓN Y CASAS/EDIFICIOS DE LA CALLE CUCHILLERÍA (1538-1910)

         

        AÑO POBLACIÓN[1] CASAS / EDIFICIOS
        1538

        (cabezas de familia varones y viudas)

        107
        1578

        (varones y mujeres cabezas de familia, viudas, huérfanos menores y clérigos)

        194
        1683[2]

        (vecinos cabezas de familia y viudas)

        100
        1732[3]

        (vecinos y moradores cabezas de familia y viudas)

        104
        1747[xi] 123
        1809

        (familias)

        160
        1809

        (almas)

        729
        1828[4]

        (población y casas)

        951 102
        1855[5]

        (edificios)

        116
        1880[6]

        (habitantes y edificios)

        1.437 117

        (4 no habitables)

        1884[7]

        (habitantes)

        1.241
        1887[8]

        (habitantes y edificios)

        1.273 112
        1897[9]

        (habitantes y edificios)

        1.438 111
        1910[10]

        (habitantes y edificios)

        1.821 109

        (3 inhabitables)

        [1] Insistimos en la necesidad de tener en cuenta las explicaciones previas que acabamos de comentar en todo lo referente al concepto ‘población’.

        [2] Fuente: Archivo del Territorio Histórico de Álava; documento 47/1/91, páginas 13 a 21 caja 105A, nº.1.

        [3] Imizcoz [1995a] que cita como fuente : A. P. A., Leg. D. H. 1238, Nº. 1-B, Año 1732, “Acopio de todos los vecinos, moradores y viudas de que se compone la M. N. y M. L. Ciudad de Vitoria y lugares de su jurisdicción”. Datos facilitados por Paloma Manzanos.

        [4] Fuente: Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz, documento L/008/088; Población de Vitoria según el Padrón de 1828.

        [5] El nomenclátor de 1855 que señala que:

        Han dejado de figurar en este arreglo todos los edificios públicos, como son las cuatro parroquias, los tres conventos de monjas, los dos cuarteles, las casas de ciudad y provincia, los hospitales civil y militar, el hospicio, cárcel, alhóndiga, carnicería, instituto, teatro, plaza de toros y los dos albergues.

        [6] Fuente: Nomenclator de 1910.

        [7] Fuente: Cuaderno de Rotulación de calles de 1887.

        [8] Fuente: Cuaderno de Rotulación de calles de 1887.

        [9] Fuente: Nomenclator de 1897.

        [10] Fuente: Nomenclator de 1910.

         

        La Cuchillería, una calle con mucha escuela (siglo XIX)

        De la mano del impulso dado por la evolución del número de población y viviendas, aprovechemos para dar un ‘salto en el tiempo’ y ofrecer otra mirada distinta sobre la Cuchillería, en esta ocasión de la Cuchillería del siglo XIX.

        Para buena parte de la gente de Gasteiz, la mayoría de la que visita la ciudad, y no pocas de las personas que incluso en ella viven, ‘la Kutxi’ es como la bodeguilla de la ciudad, el rincón de Gasteiz a donde muchas personas dirigen sus pasos de jueves a domingo (según edades y costumbres) en busca de poteo, jarana, fiesta, ruido, ambiente, algunas veces diversión, y la mayoría espacio para la distensión desahogada… y desaguada, pues además de los escándalos nocturnos que impiden el descanso al vecindario que habita en la calle, no pocas de aquéllas practican la marrana costumbre de vaciar sus esfínteres (cuando no sus estómagos) en cualquier pared o rincón de la calle. Sin duda que en ello tiene mucho que ver también el hecho de que tan solo en la Kutxi, se puedan contabilizar 39 bares, con diferencia, la calle con mayor número de bares de la ciudad[xii].

        Pero ‘la Kutxi’ no siempre ha sido una calle repleta de bares y tabernas. Es más, ha habido momentos de la historia de nuestra ciudad en que ninguna de las tabernas existentes en ésta se ubicaba en Cuchillería. Así, por ejemplo, según sabemos por Ernesto García Fernández[xiii], de las 20 tabernas o mesones que existían en la Gasteiz de principios del siglo XVI, ninguna de ellas estaba en la Cuchillería (por aquel entonces las calles receptoras de estos establecimientos eran principalmente la Zapa y la Herre).

        No obstante, sin necesidad de remontarnos al medievo, hace ‘tan solo’ siglo y medio, a la Cuchillería se le podía haber definido como ‘una calle con mucha escuela’, pues estos establecimientos educativos abundaban en ella. Para entender la situación contextualicémosla un poco. Según narran quienes han estudiado la historia de Gasteiz, el siglo XIX, y principalmente su segunda mitad, además de ser un periodo convulso en el que tuvieron lugar varias guerras y revoluciones, fue al mismo tiempo una época donde en Gasteiz la cultura, el conocimiento y la educación que estaba en la base de todo ello, recibieron un importantísimo impulso en nuestra ciudad, hasta el extremo de que llegó a ser denominada en aquel entonces como “la Atenas del Norte”[xiv]. Baste como referencia sólo un dato: el 75% de la población gasteiztarra de entonces estaba alfabetizada, dato muy superior a cualquier otra capital o ciudad del entorno. Como ya hemos dado a entender, buena parte de ello tenía que ver con las numerosas escuelas existentes en aquel entonces en Gasteiz que adiestraban en esas capacidades a su población.

        Aunque no todas las escuelas de Gasteiz se ubicaban en la Cuchillería (ni tan siquiera era la calle con mayor número de ellas, que por algo la calle de Las Escuelas tiene ese nombre), sí que un llamativo número de ellas (tanto públicas como privadas) eran acogidas en la Cuchillería. Veamos algunas de ellas siguiendo un criterio cronológico.

        Según los datos que hemos podido recabar, tal y como recoge Paloma Manzanos Arreal[xv]:

        En Vitoria en octubre de 1831, don Andrés Pablo de Idígoras abrió en el número 19 de la calle Cuchillería una de las primeras escuelas laicas privadas (lo que hoy llamaríamos colegio), orientada a la enseñanza de los hijos varones de las clases pudientes de la sociedad vitoriana. El edificio contaba con espaciosas salas y aulas para el estudio y un gran jardín, en donde los alumnos podían jugar a la hora del recreo y hacer gimnasia. Ya en aquellas fechas el deporte y los juegos se consideraban fundamentales tanto para el desarrollo físico como mental del niño.

        Pero sin duda quien más datos aporta sobre la realidad de las escuelas en Gasteiz en esos tiempos es el detallado trabajo (toda una tesis) de Beatriz Garai Ibáñez de Elejalde[xvi]. Ella nos cuenta, por ejemplo, que:

        La Escuela Normal de Maestros comienza a funcionar en el año 1856, en un principio se instala en una casa de la calle Zapatería, propiedad del Marqués de Legarda, luego se trasladaría a un edificio de la calle Cuchillería (en la casa número 69, propiedad de Mariano Jalón), comprado entre el Ayuntamiento y la Diputación, ubicándose junto a esta Escuela Normal de Maestras, una escuela de párvulos. (…) en 1864 se construyó en el solar que ocupaban las antiguas escuelas gratuitas de niños, escuelas de Mendoza y San Esteban, en las casas y terreno situados entre la Cuchillería 69 y la conocida con el título de latinidad en la calle las Escuelas y adherentes En este edificio de nueva planta se instalan también, las escuelas de niñas, y la escuela de párvulos. Tiene adosada la casa con fachada a la calle de la Cuchillería propiedad del Ayuntamiento y la Diputación

        Esta casa de la que nos habla, se compró por 115.500 reales, y tenía huerta, granero y estercolero. Garai Ibáñez de Elejalde también añade el significativo detalle de la previsión con la que se funcionaba, al poner ciertas condiciones a la casa que ocupaba la familia Manteli, que en esa misma esquina de la segunda vecindad de Cuchillería tuvieron durante mucho tiempo la imprenta Manteli:

        Algún pequeño problema hubo que superar al construir este edificio para la Normal de Maestras, ya que existían edificios muy cercanos al mismo, que podían dificultar en un futuro las buenas condiciones de orientación y luz que en ese momento dispone. Así pues, señalan como condición que los dueños del terreno contiguo, Hijos de la Viuda de Mantelli, tengan precauciones al edificar en un futuro para que no quiten luz al edificio de la nueva Escuela Normal. “(…) que no podrán los dueños de los terrenos levantar ningún edificio que pase de la altura de los marcos inferiores de las ventanas bajas del establecimiento y a una distancia mínima de 30 pies a contar de la muralla que sirve de base a su fachada (…) , y que corresponde a la sala de descanso de los párvulos”

        En estos edificios, no era raro que, además, tuviera su vivienda algún maestro de la escuela. En esta en concreto vivía el maestro de párvulos. De hecho, con el paso del tiempo, a primeros del siglo XX, este edificio pasó a cumplir funciones de “Casa para las maestras”, hasta que en fechas posteriores se dedicó a “Casa Cuna”.

        A lo ya contado hay que sumar el siguiente dato:

        Una vez construidos los edificios de ambas Escuelas Normales, la mayor parte de las escuelas de la ciudad se instalan en ellos.

        Durante el último cuarto del siglo XIX se asiste también al incremento de las escuelas privadas o libres, varias de la cuales se instalan también en la Cuchillería:

        Los datos de la década posterior confirman el aumento de las escuelas particulares en la ciudad, en 1886 existen 39 escuelas particulares o libres (…) [en 1887] Carmen Acero, maestra elemental solicita permiso para abrir un colegio de 1ª enseñanza para niñas en la calle Cuchillería nº37, solicitud que es autorizada por el alcalde José Echanove”

        (…) En esa misma época aparecen solicitudes de apertura de escuelas particulares; en 18951505 se abre una escuela particular de párvulos en la calle Correría; y en 1899, otra en la calle Cuchillería

        Esta de Cuchillería en 1899, se solicita a cargo de Francisca Pinedo e Ibarrola, y se ubica en la planta baja del número 103 de la calle.

        Por lo que respecta a la educación elemental religiosa de niñas, sabemos por Francisca Vives Casas[xvii] que la primera escuela se instaló en la Cuchillería:

        De la enseñanza privada, además de lo relativo a la educación elemental, solamente en las últimas décadas del siglo se asentaron en Vitoria algunas congregaciones religiosas femeninas de las que nacieron los primeros colegios privados de niñas de fi n de siglo: Carmelitas y Ursulinas. Las primeras, al parecer, fueron las Carmelitas de la Caridad, según consta en una estadística municipal de 1878, según la cual el 21 de junio de 1870 esta asociación, llamada Colegio del Niño Jesús, obtenía la autorización del obispo de la diócesis y de todas las autoridades de la provincia y la ciudad, instalándose en una casa particular en el nº 114 de la calle Cuchillería, bajo la dirección de 9 hermanas Carmelitas de la Caridad. En el momento de la estadística, se afirmaba que el número de alumnas era de 225, de las que 140 asistían a la enseñanza de pobres externas, 70 externas de pago y 15 acogidas internas.

        Volviendo al detallado trabajo de Garai Ibáñez de Elejalde, conocemos que al principio del siglo XX hubo más escuelas privadas ubicadas en la Cuchillería. Por ejemplo, el colegio San Francisco de Asís, situado, al menos desde 1911, en el número 24, 1º piso de la calle. En 1915 se intentó así mismo instalar una escuela de primera enseñanza de manera provisional en el bajo de ese mismo número 24, pero solo se le autorizó como escuela de párvulos y si no admitía más de 70 alumnos, ya que no reunía las condiciones higiénico-pedagógicas que para el proyecto inicial se requerían.

        Pero si acudimos a otra fuente, en este caso al cronista de la ciudad Venancio del Val[xviii], encontramos todavía más escuelas ubicadas en esos tiempos en la Cuchillería:

        En 1887 se estableció una escuela en el número 34, y dos años más tarde funcionaba otra, también mixta, en el 42. A principios de siglo hubo una en el 24, y asimismo en la relación de 1915 figuraban otras tres de párvulos en los números 85, 94 y 110. Anteriormente se fundó otra en la casa signada con el número 99.

        Así, si recopilamos los datos vistos hasta ahora, nos encontramos con que por aquellos tiempos llegó a haber algún tipo de escuela al menos en los siguientes edificios de la Cuchillería: 19, 24, 34, 37, 42, 69, 85, 94, 99, 103, 110 y 114, teniendo en cuenta además que en algunos casos esos edificios recogían a más de una escuela, no nos parece exagerado afirmar como hemos hecho que por aquel entonces la Cuchillería era una ‘calle con mucha escuela’. Sin olvidar que el cobijo que ofrecía la calle al impulso a las actividades culturales no se limitaba exclusivamente a las escuelas en ella ubicadas. Porque durante el siglo XIX había un edificio (con entrada primero por la Pintorería y posteriormente por la Cuchillería) que acogía en su interior a la que se consideraba la más importante sociedad cultural de aquel siglo. Hablamos del conocido como ‘El Liceo’ o Teatrillo, tal y como nos lo describe el interesante blog Historias de Vitoria-Gasteiz, quien también nos ofrece el dibujo del local que acompañamos a continuación:

        EL LICEO (también llamado el Teatrillo): Fue la más importante sociedad cultural que hubo en el siglo XIX (en los primeros años de la década de los 40). Era una sociedad artístico-literaria con sede en la calle Pintorería (aunque en 1845 se le dio entrada por la calle Cuchillería) y tenía un salón de actos donde se representaban obras musicales, lecturas y dramatizaciones teatrales, sobre todo con actores-socios aficionados de la ciudad). El dibujo que ilustra cómo podría ser este teatro es del periódico El Lirio, de 22 de enero de 1846)

        Fuente: Historias de Vitoria-Gasteiz

         

        Los datos sobre la calle sacados de los Nomenclator y Callejeros entre 1855 y 1940… y salto hasta el 2000

        Aprovechando ahora los datos que aportan los Nomenclator y Callejeros que, a medida que Gasteiz se iba extendiendo, iba realizando el Ayuntamiento, podemos ver algunas de las transformaciones que se operaron en la Cuchillería entre 1855 y 1940.

        En marzo de 1855 siendo Alcalde Juan de Ayala y Secretario Mateo de Moraza, el Ayuntamiento aprobó unas bases para “metodizar la numeración de las casas”. A resulta de ellas la Cuchillería quedó configurada de la siguiente manera:

        Primera Vecindad:

            1. Acera izquierda: números del 1 al 39
            2. Acera derecha: números del 2 al 38 (se especifica que en el 28 estaba el “Salón Minerva” y el 30 era una “cochera”).

        Segunda Vecindad:

            1. Acera izquierda: números del 41 al 69
            2. Acera derecha: números del 40 al 60 (se especifica que el 58 era el “Taller de Irurzun”)

        Tercera Vecindad:

            1. Acera izquierda: números del 71 al 117 (se especifica que los números 109 y 111 eran “Dependencias de la Colegiata”)
            2. Acera derecha: números del 62 al 114

        Con lo que queda claro que la calle contaba por aquel entonces con 116 edificios.

        En mayo de 1867 el Ayuntamiento debe elaborar otro informe para conseguir el “arreglo de la rotulación de las Calles y numeración de las Casas”. Por lo que respecta a Cuchillería el informe dice:

        El número 63 de la acera izquierda se reformará por estar borrado, y el 69 colocarse encima de la puerta principal de la casa por hallarse sobre la ventana que hace esquina al cantón.

        En la acera derecha hay dos números 8, teniendo el segundo la palabra Bis; mostrándose toda ella conforme. Entre el nº 104 y 106 hay un solar cerrado sin número que debe corresponder a la casa nº 106.

        En 1881 el Ayuntamiento edita el “Cuaderno por orden alfabético que comprende todas las calles que actualmente constituyen la M. N. y M. L. ciudad de Vitoria, con la antigua y moderna numeración de casas y Vecindad á que pertenecen, aprobado por su Excmo. Ayuntamiento en sesion ordinaria de 23 de Marzo de 1881, siendo su Alcalde Presidente D. Alvaro Elio y Mencos”. Según ese documento, la Cuchillería tenía idéntica numeración a la de 1855, incluso todos los edificios que se hacían constar como observación, seguían existiendo de la misma manera.

         

        En 1887 el “Cuaderno de rotulación de calles y numeración de casas” no separa ya por Vecindades, sino por los tramos entre cantón y cantón, describiéndola así:

        Acera izquierda:

            • Del inicio de la calle hasta el Primer cantón o travesía a la calle de Escuelas: números del 1 al 39 (se especifica que el 3 es un solar y que el 7 y 9 son todo un edificio)
            • Del primer cantón o travesía a la calle de Escuelas al Segundo cantón o travesía a la calle de Escuelas: números del 41 al 69.
            • Del segundo cantón o travesía a la calle de Escuelas al Tercer cantón o subida a la Catedral: números del 71 al 97.
            • Del tercer cantón o subida a la Catedral hasta el final: números del 99 al 117 (se especifica que los números 109 y 111 son Dependencias de la Catedral).

        Acera derecha

            • Desde el inicio hasta el Primer cantón o bajada a la Pintorería: números del 2 al 38 (se especifica que en el 4 “nació el insigne patricio alavés, Don Mateo Benigno de Moraza; que el 24 es la “Casa llamada del Cordón” donde el año 1522 estando hospedado en ella el Cardenal Adriano, fue nombrado Papa, y que el número 30 es un taller).
            • Desde el Primer cantón o bajada a la Pintorería al Cantón de Santa Ana, segundo de la Cuchillería: números del 40 al 60 (se especifica que el 58 es un Taller y que el 60 es el Palacio de marqueses de Bendaña).
            • Desde el Cantón de Santa Ana, segundo de la Cuchillería al final: números del 62 al 110

        Como podemos observar, a pesar del tiempo transcurrido desde 1855, no ha habido grandes cambios. En la acera izquierda de los impares prácticamente ninguno, alguno más en la de los pares, que pierde dos edificios.

        El “Nomenclator de las entidades de población, vías y edificios del Ayuntamiento de Vitoria” de 1897 no nos muestra casi variaciones, salvo las siguientes:

            • Que en 1864 el Ayuntamiento adquirió la casa del número 69 para las maestras de la Escuela.
            • Que el número 30 que antes era un taller ahora ya es casa.
            • Que el número 38 se había derribado para ensanchar el cantón.
            • Que el número 58 era un taller de torneros.

        En el Nomenclator de 1910 tampoco aparecen grandes cambios salvo:

            • Que la casa del número 71 había sido derribada, pasando a tener la numeración 69 y 71 la Casa para las Maestras.
            • Que el anterior número 38 ahora era un solar.
            • Que las casas de los números 62 y 64 estaban en ruinas.

        Pocos cambios también en el Nomenclator de 1920 salvo que el solar que había en el número 3, recogido desde 1887, ya había dejado de ser solar.

        Más cambios se registran en el Nomenclator de 1940, con lo que procede hacer una descripción de toda la calle en ese momento:

        Acera izquierda:

            • Desde el inicio de la calle hasta la Travesía al Cantón de San Francisco Javier: números del 1 al 39 (pero se especifica que los antiguos edificios numerados 1, 3 y 5, ahora forman parte de un solo edificio con los tres números; igual que los números 7 y 9 siguen formando parte de un solo edificio).
            • Desde la Travesía al Cantón de San Francisco Javier hasta la Travesía al Cantón de Santa Ana: números del 41 al 71 (pero especifica que los números 69 y 71 forman parte de un sólo edificio, que en los anteriores Nomenclator había sido “Casa para las Maestras” y ahora era la “Casa Cuna”).
            • Desde la Travesía al Cantón de Santa Ana hasta la Travesía al Cantón de San Marcos (que hasta ahora no se hacía constar): números del 73 al 97.
            • Desde la Travesía al Cantón de San Marcos al final: números del 99 al 117 (se especifica que mientras las Dependencias de la S.I. Catedral antes estaban numeradas con los números 109 y 111, ahora solo lo están con el 109).

        Acera derecha:

            • Desde el inicio de la calle hasta la Travesía al Cantón de San Francisco Javier: números del 2 al 38 (especifica que el 24 seguía siendo la Casa del Cordón, y que los antiguos 36 y 38 habían pasado a ser un sólo edificio numerado con ambos números).
            • Desde la Travesía al Cantón de San Francisco Javier hasta la Travesía al Cantón de Santa Ana: números 40 al 62 (se especifica que el 58 corresponde al “Palacio que fué del Marqués de Bendaña”, y que el 60 y 62, que en 1920 eran un solar, ahora era un edificio sólo, una carpintería).
            • Desde la Travesía al Cantón de Santa Ana hasta el final de la calle: números 64 a 110.

        De ese 1940 hemos de dar un salto de unos 60 años, para recoger ahora los datos que sobre la calle nos aportan las fichas urbanísticas elaboradas para la redacción de la revisión del PERI que se aprobaría en 2006.

        Según la recopilación que hemos hecho de esos datos individualizados por edificios, a primeros del nuevo milenio la calle Cuchillería contaba con 101 edificios, de los cuales 97 eran viviendas (sólo 2 contaban con ascensor), 2 museos (el BIBAT) y otros dos almacenes (los de la Catedral en la tercera vecindad). Así mismo, contaba con un solar, el de la antigua carbonera del número 28 (que, como luego veremos) las iniciativas en auzolan de la comunidad vecinal transformaron en dos ocasiones en la bolera “Bolo-bolo. Esos 97 edificios sumaban un total de 529 viviendas, de las que 120 se hallaban vacías. En 30 de las habitadas, las vecinas que en ellas residían padecían hacinamiento. En 105 del total de 409 viviendas habitadas (esto es, en una de cada cuatro) las personas empadronadas eran todas mayores de 65 años. El total de personas empadronadas en la calle Cuchillería era de 849 personas vecinas.

         

         

        Mujeres de la Kutxi con mucha historia silenciada: cuatro casos a modo de ejemplo

        Es bien sabido que en eso que denominan “Anales de las Historia” y que recogen más o menos la ‘Historia oficial’, no hay apenas espacio dedicado a recoger la historia de la mitad de la población: las mujeres. Y las pocas que por alguna circunstancia logran ‘colarse’, suelen serlo habitualmente por su condición de “esposa de”, “madre de” o “hermana de”. Eso, o porque su condición de relevancia sociopolítica o fortaleza económica (bases principales sobre las que habitualmente ‘se escribe la Historia’) hace que su inclusión sea ‘justificada’. Nosotras nos participamos de esa lectura sesgada y manipulada de la Historia. Sabemos además que los hechos verdaderamente destacables son los protagonizados por las sociedades, y que esas sociedades son habitualmente sostenidas por el esfuerzo, empeño y sabiduría de las mujeres con su denodado trabajo cotidiano de reproducción de la vida, algo que no tiene cabida en la ‘Historia oficial’ que se nos transmite.

        Por todo ello se hace muy complicado encontrar detalles, por pequeños que sean, de la historia de las mujeres de la Cuchillería. Vamos no obstante a intentar reseñar varios casos de mujeres que han vivido en la Kutxi, bien sacándolas de su anonimato, bien, en el de las algo conocidas, intentando aportar a lo ya reseñado en sus biografías algunos matices ‘insignificantes’ para quienes escriben la Historia, pero que a nosotras nos hablan de lo que más nos importa: la fuerza y la determinación de esas mujeres. Solo hemos conseguido reunir unos pocos detalles, pero ojalá sirvan para gritar bien clarito la importancia de la historia de las mujeres, también en el caso de la Cuchillería. Somos conscientes, no obstante, que son muchas las mujeres de la Kutxi (de razas, colores, ideologías, religiones, culturas y costumbres muy diversas) que con su inconmensurable trabajo cotidiano (dentro y/o fuera de casa) son verdaderas heroínas que a pesar de todas las penurias económicas y la desatención institucional, sacan adelante a sus familias; sin ellas la Kutxi (como el resto del barrio) no tendría ni pasado ni presente ni futuro. Cada una de ellas merecería estar en esta limitada reseña de mujeres de la Kutxi que ofrecemos.

         

        Martina de Gorostiza y Acedo

        Gracias a la labor de algunas historiadoras (especialmente de Paloma Manzanos Arreal y Francisca Vives Casas[xix], hemos podido conocer los nombres propios de algunas mujeres vitorianas que hasta ahora figuraban en el anonimato, o tan sólo aparecían en los libros de historia en su condición de “mujeres de”. Es el caso de Martina de Gorostiza y Acedo (1787-1862), hija de Matías de Gorostiza y Teresa Acedo (también gasteiztarras) y durante décadas tan sólo conocida como “Viuda de Manteli”, ello por el hecho de haber enviudado de Agapito Manteli e Ibarrondo, quien daba nombre a una de las primeras imprentas que hubo en Gasteiz, ubicada en el entonces número 63 de la calle Cuchillería (en la segunda vecindad, enfrente del Palacio de Bendaña) y que editó muchos de los textos oficiales y de la Real Sociedad Bascangoda de los Amigos del País. La historia oficial pone sólo el acento de que tras la muerte de Agapito Manteli (quien había tomado el relevo a su padre Baltasar Manteli, que es quien había puesto en marcha el negocio) la imprenta se mantuvo como “Viuda e Hijos de Manteli”, aunque un año después (en 1831) cambió de nombre por el de “Viuda de Manteli e Hijos”, en una época en que las viudas eran las únicas mujeres que podían dirigir la empresa familiar.

        Obra curiosa impresa en “Viuda de Manteli é hijos” (fuente: todo colección)

         

        Donde la ‘Historia oficial’ no pone su mirada es en las circunstancias en que Martina de Gorostiza tuvo que llevar a cabo esa tarea. Porque Martina, que se había casado con Agapito en 1811, vio como éste enfermaba gravemente sólo 13 años después, en 1824, muriendo 6 años más tarde, teniendo que asumir Martina no sólo las riendas del negocio durante 32 años, sino la crianza de las seis hijas e hijos que había tenido la pareja, y que a la muerte del marido contaban entre 6 y 18 años. Además de ello, tuvo que encargarse también del cuidado de su suegro (Baltasar Manteli) durante los dos últimos años de la vida de éste, ya que convivía con la familia en su domicilio de Cuchillería 56 (la numeración de esos años no era estricta en cuanto impares a la izquierda). Todo ello en una familia con una situación económica difícil que, como recoge Julio-Cesar Santoyo[xx], ya en 1804 solicitaba a las Juntas Generales que le diera “alguna ayuda de costa para alivio de mantener a la familia”, siéndole concedidos “200 reales de vellon”.

        A pesar de todo ello, Martina de Gorostiza no parece que descuidara la preparación académica de sus hijos, como lo demuestra el hecho de que su hijo Sotero Manteli (quien tomó el relevo de su madre en la imprenta a la muerte de ésta, aunque solo por 8 años) terminara siendo “una de las figuras destacadas de la cultura vitoriana en la segunda mitad del siglo XIX” desde su condición de “literato e intelectual inquieto”.

        Valga este reconocimiento a las capacidades de Martina de Gorostiza en su doble vertiente de empresaria y viuda responsable de una familia numerosa, pare reconocer de paso el de todas aquellas otras mujeres vecinas de la Cuchillería que a buen seguro atesoraron y atesoran al menos las mismas cualidades, pero de las cuales la ‘Historia oficial no tiene noticia’.

         

        Rafaela Valdivia y Bravo

        De las cuatro mujeres de la Cuchillería cuya historia intentamos rescatar a modo de ejemplo, es Rafaela Valdivia y Bravo (1783-1862, y por tanto coetánea de Martina de Gorostiza y Acedo) la menos desconocida por la ‘Historia oficial’. Habitualmente se reseña sobre ella tanto el hecho de haberse casado con Antonio Porcel, Marqués de Villa Alegre y San Millán, como por el hecho de haber establecido ella, en la casa familiar de Cuchillería 11 y 13, un observatorio astronómico. Así se referían a ella algunos de los cronistas más o menos oficiales de la ciudad:

        Distinguíase en Vitoria por sus aficiones científicas D. Trinidad Porcél, marques de Villa-Alegre y San Millan, dedicado á las aplicaciones de la Química; y su esposa entusiasta de la astronomía, para cuyo estudio construyó un pequeño observatorio en su casa de la Cuchillería.

        (Becerro de Bengoa en su “Libro de Alava” de 1877)

         

        En los números 11 y 13 tenía un Observatorio astronómico, desde 1870, la ilustre dama Marquesa de San Milián, señora del sabio don Trinidad Porcel.

        (Venancio del Val en su “Calles vitorianas” de 1979)

        En ambos casos vemos que la señora del sabio marqués no tenía nombre… solo parece llamar la atención su observatorio astronómico. Afortunadamente, Francisca Vives[xxi] nos ofrece una mirada más profunda sobre su persona:

        Este breve dato nos lleva a detenernos en una mujer culta y preparada científicamente, no sólo en los principios básicos habituales, sino en otros muy específicos e incluso extraños y difíciles para muchos varones.

        Pero indaguemos un poco más en su persona. Pues bien, para empezar la “señora del sabio marqués”, sí tenía nombre, Rafaela de Valdivia y Bravo, natural de Granada y, lo que es más, si hacemos caso al detallado trabajo de Jesús Fernández de Bobadilla[xxii], el Marqués no llegó nunca a poseer ninguno de los dos marquesados: “no llegando a suceder ni en el marquesado de Villa-Alegre ni el de San Millán, al morir antes que su padre y que su abuelo materno”, que eran quienes poseían los títulos respectivamente. Sobre quien sí recayeron fue sobre el hijo de Rafaela Valdivia y Antonio Porcel, Luciano Porcel y Valdivia, de quien Rafaela fue madre, tutora y curadora, pues su padre murió cuando solo tenía 3 años de edad.

        No obstante, tras la muerte de Antonio Porcel (quien llegó a ser alcalde de Vitoria), según recogemos del Archivo Histórico Provincial de Alava[xxiii] se reveló otro dato bastante llamativo para la época, y que denota tanto la relación entre el matrimonio como el carácter de Rafaela de Valdivia y Bravo. Sucede que Antonio Porcel había entregado su testamento al notario seis días antes de su muerte, en un sobre lacrado para que solo se abriera después de su fallecimiento. Los puntos 5º y 6º del testamento guardaban toda una bomba de relojería:

        “5º Declaro que estoy casado in facie eclesiae con la señora Rafaela Valdivia, en quien he tenido y tengo por hija legítima y única a Dª Epifanea de Porcel y Valdivia, pues aunque la expresada mi consorte tiene otro hijo llamado Luciano, de tres años escasos de edad, no es mío, por no haber cohabitado con dicha señora mucho tiempo antes de su concepción, pues se pasaron dos o tres años sin haber tenido acceso carnal ni cohabitación maritable…”

        “6º En consecuencia declaro mi única y universal heredera de todos mis bienes a mi hija Epifanía sin parte alguna y con exclusión del expresado Luciano porque protesto delante de Dios que acabo de recibir sacramentado que no es mi hijo y espero que, en caso necesario así se declare en un tribunal de justicia…”

        Es decir, que el supuesto marqués no decía sino que su supuesto segundo hijo no era suyo, pues desde mucho tiempo antes de su nacimiento no había cohabitado con Rafaela de Valdivia.

        No podemos juzgar sobre la veracidad del asunto, pero sí sabemos, y con ello encontramos también un rasgo definitorio del carácter de Rafaela de Valdivia que ésta, lejos de venirse abajo ante lo que eso significaba en aquellos tiempos, hizo frente al asunto, hasta lograr darle la vuelta:

        A su viuda no agradó en absoluto semejante declaración y acudió a los tribunales a solicitar la nulidad de estas cláusulas que ponían en evidencia su honor y excluían a su hijo pequeño de la herencia. Y la justicia falló a su favor: se declara a Luciano hijo legítimo del testador y, por lo tanto, coheredero con su hermana Epifanía y se ordena “que se borren dichas cláusulas…de modo que no puedan leerse ni entenderse…por considerarlas “ofensivas al honor, estimación y buena reputación de Dª Rafaela de Valdivia…”

        Desde luego todo un carácter del de Rafaela, y una demostración de ser una mujer muy adelantada a sus tiempos no sólo en astronomía y otros saberes científicos, sino también en sus relaciones personales y en su determinación.

         

        Fernanda Gómez de Arrieta

        Poco podemos contar de esta navarra (natural de Genevilla), vecina de Gasteiz, casada y con dos hijos, más que el importante dato que nos aporta Ascensión Badiola Ariztimuño[xxiv]:

        (…) fue acusada de dar gritos subversivos en la madrugada del día 18 de septiembre de 1936, tras un bombardeo en la capital alavesa. El denunciante dijo haber oído, aunque no pudo precisar el número concreto de la calle Cuchillería donde se oyó ―¡Viva Rusia!‖ y ―¡Ametrallarlos que los podemos (…) El informe del Ayuntamiento tachaba a Fernanda Gómez de mujer pendenciera y de carácter exaltado. Por esas fechas José María Sarachaga Larrea era todavía un juez eventual de causas, pero fue el encargado de este sumarísimo de urgencia y de que Fernanda fuese encarcelada preventivamente en el Convento de las Hermanas del Corazón de Jesús, que entonces era la cárcel de mujeres de la provincial alavesa. La trasladaron a la prisión Central de Saturraran a cumplir cadena perpetua, pena que finalmente fue conmutada por la de ocho años el 1 de junio de 1943

        Vemos cómo se las gastaban los golpistas con las “mujeres pendencieras y de carácter exaltado” que osaban “dar gritos subversivos”: cadena perpetua, posteriormente conmutada a 8 años. Lo que nos sale es gritar ¡viva la vecina pendenciera de la Kutxi!, gora Fernanda Gómez de Arrieta!!!

         

        Tomasa y su oposición al PERI por amor al barrio

        La historia de Tomasa sí que no aparecerá en ningún texto de ‘Historia oficial’ de la Kutxi, ni tan siquiera en el relato de cronista alguno, pero, sin embargo, buena parte de la gente más comprometida con el barrio la conoce perfectamente, por ser todo un ejemplo de amor al barrio por encima de intereses o comodidades personales.

        Tomasa era (nos dejó hace unos pocos años) a principios del siglo XXI una mujer de 80 años que llevaba viviendo (en compañía de su hija Helena) medio siglo en su casa de la Kutxi 101 cuando un día le llegó de la Fundación Catedral Santa María una notificación: su casa, como el resto de viviendas habitadas en los portales contiguos que denominaba “Manazana 4”, iban a ser expropiada porque la Fundación decía necesitarlas de forma urgente para construir en ese lugar un gran museo de la Catedral.

        Tomasa y Helena lo hablaron y llegaron rápidamente a una conclusión: sólo admitirían la expropiación de su casa si en ese lugar se iba a ubicar algo que fuera útil o necesario para el barrio, y como el museo no lo era, se negarían. A partir de ese momento iniciaron una oposición decidida (repleta de esfuerzos y sinsabores) contra toda la maquinaria legal, administrativa y política de las instituciones; oposición que se extendió durante más de una década, hasta que la Fundación renunció (al menos temporalmente) a su proyecto. La “urgencia” que alegaban se ha plasmado con el paso de los tiempos en que, tras expropiar al resto de vecindario de la manzana (decenas de personas), 18 años después la Fundación no ha acometido ningún plan en ese lugar.

        Pero dejemos que sea la propia Tomasa la que lo explique, a través del texto que nos leyó al vecindario con motivo del homenaje que en el marco de las fiestas populares del Casco (Zaharraz Harro 2010) el barrio le dedicó por su compromiso y amor al Casco. Por aquel entonces Tomasa ya contaba con 90 añazos:

        Hola. Buenos Días a todas y todos. Me llamo Tomasa y, junto a mi hija Elena, somos las vecinas que llevamos viviendo medio siglo en esta casa, el nº 101 de la calle Cuchillería, la Kutxi de la que nos quieren echar.

        Hace ya más de 10 años que la Fundación Catedral Santa María decidió encargar a un grupo de expertos la elaboración del llamado Plan Director de la Catedral.

        (…) Así, de buenas a primeras, decidieron que todas las personas que vivíamos en esta manzana debíamos abandonar nuestras casas, ¡ y eso que el propio Plan Director reconoce que nuestras viviendas no le son imprescindibles para sus planes de expansión!

        Claro, que pensaréis ¿y nosotras por qué no aceptamos como el resto la propuesta del Ayuntamiento y nos fuimos con nuestros trastos a otro lado? Pues veréis, (…) es muy sencillo: pensamos que ser vecina de un barrio es algo más que compartir calles y edificios con otras personas, es, sobre todo, un compromiso cotidiano por intentar conjuntamente entre todo el vecindario hacer de nuestro barrio algo de lo que nos sintamos orgullosas (sí como vuestro lema Zaharraz Harro), porque sepamos dotarle de todo aquello necesario para vivir don dignidad y porque huyendo de individualismos egoístas logremos una dimensión colectiva, de Vecindario con mayúsculas, tanto para disfrutar conjuntamente de unas fiestas como para afrontar colectivamente los problemas que nos afectan.

        Por eso le hemos dicho y le diremos las veces necesarias a la Fundación Catedral que para colaborar en la musealización del Casco, con nosotras que no cuente. Y por eso la respuesta que hemos recibido de ella ha sido primero un inicio de expropiación y ahora la amenaza velada de que igual declaran el edificio en ruinas porque los pisos superiores a nuestras viviendas están en mal estado.

        (…) Corre brisa fresca por el Casco. La organización de estas fiestas y las muestras de solidaridad que estamos recibiendo y que tanto agradecemos son buen indicativo de ello. Ojala que ante los negros nubarrones que sobre el barrio ciernen la Fundación Catedral y el PERI, sepamos entre todas convertir esa brisa en un huracán de compromiso vecinal que aleje los nubarrones y nos devuelva el cálido sol de la solidaridad que tan a menudo ha lucido en este barrio del que, nosotras también, nos sentimos realmente orgullosas. ZAHARRAZ HARRO!!

        Tomasa y Helena en conversación vecinal (Zaharraz Harro 2010)

        Valga esta reseña de la historia de compromiso vecinal de Tomasa para hacerla extensible a todas esas otras amonas del barrio que, también de forma anónima, tanto colaboran a dar vida y calor a la Kutxi.

         

        Algunas casas y edificios también olvidados

        Aunque ‘las piedras’ nos importan mucho menos que las gentes que viven detrás de esas piedras, en la ‘Historia oficial’ de la Kutxi también hay casas y edificios olvidados que merece mencionarse, no tanto por su “noble arquitectura” o “aspecto señorial”, sino por sus usos o utilidades, fueran estas positivas o negativas, que de todo hay. Porque cualquiera que acuda a folletos y guías turísticas o a textos históricos, podrá encontrar siempre reseñas de la Casa del Conde de Oñate (Kutxi 4), de la Casa del Cordón (24), del Palacio de Bendaña (56), de la Casa parroquial de Santa María (85) o la ya desaparecida Casa de los Cubos… y en la historia de la Kutxi ha habido y hay otros edificios de los que hablar.

        Por ejemplo, algunas casas ya derribadas que en tiempos dieron a la Kutxi un aspecto muy distinto al actual. Es el caso de la Casa Fuerte o Torre de los Guevara, situada hasta 1924 al inicio de la acera izquierda de la calle, dando una imagen tan distinta de la entrada de la calle que hace difícil incluso identificarla. La descripción que sobre ella daba Colá y Goiti en 1900 era contundente:

        En uno de los sitios más públicos de Vitoria existe una fábrica que ni es casa ni fuerte ni palacio, no sirve para vivienda de particular ni para casa de vecindad a pesar de tenerla, ni para alojar fuerza armada ni menos para albergue señorial; mezcla indefinible de todo eso tiene habitaciones come tabucos unas, como páramos otras; gruesos aunque no sólidos muros, por haber formado parte de la antigua muralla de la vieja ciudad; caminos subterráneos, hoy obstruidos, que la ponen ó al menos la pusieron un tiempo en comunicación con el próximo templo parroquial de San Vicente, dándola humos de fortaleza antigua ó feudal castillo; excelente para su tiempo, ridícula para la época presente, impropia para el servicio a que hoy se la destina y tan perjudicial para el ornato como para la comodidad de las comunicaciones. (…) las necesidades de la ciudad han aumentado y por lo tanto el tráfico de la Alhóndiga municipal a la cual da acceso la cuesta de san Vicente, cuya entrada inferior tan necesitada se halla de mayor anchura al par de que arrancando su rasante algunos pies más inmediata a la entrada en la calle de la Cuchillería, suavizando el declive tan pronunciado actualmente.

        Finalmente fue derribada en 1925.

        Fuente: Memoria Digital Vasca

         

        Entre los usos que nosotras consideramos negativos está el caso de la Casa original de Diego de Salvatierra, la primera por la derecha en la primera vecindad de Cuchillería, en la que, según Venancio del Val[xxv], se ubicó la Capitanía General, hasta que en 1853 se trasladó a la plaza del General Loma, aunque Tomás Alfaro Fourier[xxvi] dice que estuvo en Cuchillería hasta 1866. Probablemente por eso Knör recoge la reseña de una “Plazuela de la Capitanía General” en un mapa del año 1866, en el espacio formado por la confluencia de la calle San Francisco, su cuesta y la entrada a la Cuchillería. Menos mal que posteriormente, tal como testimonia Eulogio Serdán, el bajo de este mismo edificio, en la primera mitad del siglo XX albergó un uso mucho más civilizado y útil para la población: fue la sede del Correo General de la Ciudad.[xxvii]. Hay que destacar además que, según recoge el ya citado trabajo de Ismael García Gómez, esta casa aún hoy en día, conserva sorpresas:

        Por sorprendente que pueda parecer lo cierto es que en este punto aún hoy en día se conserva parte del alzado de la muralla; nos referimos a un tramo de muro público que actualmente se encuentra embutido dentro del nº 2 de la calle Cuchillería. Basta un vistazo a los planos del citado edificio (nosotros hemos consultado los referentes a la reforma de 1864, cuando el inmueble era sede de la Capitanía General) para concluir que el desmesurado grosor –aún observable- de su cierre meridional tiene que corresponder al trazado del viejo muro público.

        No faltan tampoco las casas o edificios conocidos y resaltados en folletos turísticos o crónicas ciudadanas de las que se desconocen ciertos detalles que nos hablan de su historia con matices distintos a la propaganda oficial. Por ejemplo, es difícil encontrar textos que recuerden, como hace M. Camino Urdiain Martínez[xxviii], que la Casa de los Manriques Arana (por entonces con el número 28, hoy en día el 32) fue sede de la Diputación provincial entre 1822 y 1823, y que allí se reunió también la Junta Particular tanto en 1823 como de 1830 a 1834. Por cierto, que esa casa entonces pertenecía a Epifanía Porcel y Valdivía, hija de los Marqueses de Villa Alegre y San Millán, de quien ya hemos hablado anteriormente. O que, según Alfaro Fournier, en el antiguo Palacio de Bendaña hubo un taller de sillería y, además, allí se cebaban cerdos para la popular rifa de San Antón. Tampoco es muy conocido el hecho de que este Palacio de Bendaña, según recoge José Cola y Goiti[xxix] haya tenido (o tenga) un camino subterráneo que, según sus antiguos dueños, alcanzara por entonces hasta el “campo de Yudizmendi”, donde se ubicaba un polvorín militar; aunque el propio Cola y Goiti lo pone en duda, pensando que como mucho llegaría hasta la calle Nueva Fuera, que era donde estaba la parte oriental de la muralla cuando se construyó el palacio. Pero visto por dentro, como en la siguiente foto, lo distinto que era a lo que hoy día conocemos el interior del Palacio de Bendaña, todo es posible.

        Fuente: Gasteiz Atzo

         

        Por lo que respecta al último edificio de la izquierda de la segunda vecindad, Venancio del Val (1979) ubica entre 1936 y 1951 la “Casa Cuna”, una residencia benéfica para madres gestantes y con niños menores de dos años, abierta a mujeres que hubiesen recibido malos tratos y sin recursos económicos. Según el cronista vitoriano, en este mismo edificio estuvieron posteriormente la Cruz Roja y la Farmacia Municipal, y más tarde el Dispensario Antivenéreo. También recoge que en el último edificio de la izquierda de la tercera vecindad justo antes del cantón de San Marcos, se estableció al fundarse el Centro Gallego. Consta también[xxx] que en el entonces número 22 de Cuchillería se ubicó por primera vez en Vitoria la congregación religiosa llamada “Hermanitas de los Pobres”, en 1878.

        Hay edificios de la Kutxi que ‘no son como parecen’. Por ejemplo, ¿quien diría que el edificio del número 3 alberga ni más ni menos que 15 viviendas (más trastero y 2 bajos) con una superficie edificada de más de 1.360 metros cuadrados, cuando, por ejemplo, el número 7 sólo tiene 300 m.c. de superficie edificada?

        No podemos terminar la reseña de edificios, viviendas y solares de la Kutxi olvidados por la ‘Historia oficial’ sin hacer referencia a un solar muy querido por la gente de la Kutxi que anima la comunidad vecinal y el uso del auzolan como herramienta reivindicativa y práctica. Nos referimos, claro está, a Bolo-bolo y el solar correspondiente al número 28 de la Kutxi. Sabemos por Venancio del Val (1979) que:

        En el número 28 hubo el pasado siglo un elegante salón de baile, titulado “Minerva”, donde se daban animadas fiestas, y que en los años de guerra fue destinada a almacén de galletas, para las que se daban a los soldados. Asimismo estuvo la Sociedad “El Liceo”, a la que concurrían muchos vitorianos amigos de las Bellas Artes. Se cultivaban en ella la música, la pintura, la literatura y la declamación. Tenía también acceso por la calle Pintorería. Luego se convirtió en carbonería.

        La carbonera momentos antes de empezar su derribo (foto: Manu Arakama)

         

        Pues bien, esa carbonera resistió en pie hasta octubre de 2006, en que fue derribada, quedando ese solar vacío en plena Kutxi… hasta que la iniciativa popular vecinal, convocatoria de auzolan de por medio, decidió intervenir. Los hechos con detalle os los describimos en un texto que ofrecimos hace unos meses[xxxi], y que a grandes rasgos pueden resumirse en este párrafo:

        (…) justo en mitad de esa calle, y pasando desapercibido para un buen número de personas al estar limitado a la vista por un muro de casi dos metros, existe desde hace años un solar vacío desde que, tras el derribo de la carbonera que existió allí en tiempos, los desacuerdos entre la familia heredera y la reglamentación sin sentido del PERI habían condenado al espacio a simple vertedero.

        Lo que se planteaba en esta ocasión era mostrar las absurdas consecuencias de un proceso de pretendida rehabilitación integral que no sólo no atendía las necesidades del barrio, sino que le originaba nuevas. Porque esa rehabilitación del barrio centrada en la atracción turística de la Catedral había supuesto también la pérdida de otro espacio público, en este caso muy apreciado por las personas mayores, como era su antigua bolera alavesa25, ahora reconvertida en las oficinas de acogida a las visitas de la Catedral. Al mismo tiempo que condenaba a la inutilización a un espacio privado que tampoco podía ser utilizado públicamente. Siendo esto así, la lógica vecinal llegaba a una clara conclusión: utilicemos ese espacio amurallado y devolvámosle su utilidad convirtiéndolo en una bolera alavesa.

        Así nació ‘Bolo-bolo’, la nueva bolera que el barrio ofrecía a sus personas mayores. Bolera que al día siguiente clausuraba el Ayuntamiento. Un año después se volvió a abrir en un nuevo auzolan vecinal, para ofrecer, en una sesión de “cine al aire libre”, con asistencia de más de un centenar de personas vecinas y amigas, el documental protagonizado y rodado por el barrio: “Tras las piedras vive un barrio”.

         

        El vecindario en Bolo-bolo disfrutando de “Tras las piedras vive un barrio”

         

        En cuanto a la calle en sí, su empedrado se llevó a cabo en el primer tercio del siglo XIX. Según Alfaro Fournier a mediados de ese mismo siglo se derribó el arco de su antiguo portal y se cubrieron los caños que corrían al descubierto por las traseras de las casas, para lo que parece que sirvió como experimento un trozo de la Cuchillería:

        El 27 de Diciembre de 1854 la Comisión de Obras presentaba un proyecto sobre embocinamiento de los caños de las vecindades, habiendo construido como modelo un trozo en la calle de la Cuchillería, y casa de D. Cándido Angulo. El Ayuntamiento acordó que se cubrieran todos los caños de la Ciudad entre calles por los dueños de las fincas en el plazo de cuatro meses, pues en otro caso la Corporación Municipal, procedería á realizarlo á expensas de los mismos. No llegó á cumplirse ese acuerdo, á pesar de la perspectiva del cólera que venía invadiendo á España.

         

        Las traseras de la Kutxi: torres, huertas, patios, graneros, trinquetes…

        Ya hemos visto cómo a principios del XIX, la casa que se ubicaba en el hoy edificio del número 32 tenía en su trasera nada más y nada menos que huerta, cochera y trinquete. O que de los 51 pozos que en Cuchillería se contabilizaban en 1856, 20 estaban ubicados en cuadras, 13 en patios y 16 en huertas.

        Igualmente hemos contemplado también cómo al describir en 1862 la entonces casa nº 69 de la Kutxi que iba a ser dedicada a Escuela Normal de Maestras y Párvulos, se nos decia que constaba de huerta, pozo, granero y estercolero.

        Azkarate y Solaun[xxxii] por su parte, nos hablan de las 3 ó 4 torres de la muralla de la ciudad que debieron estar ubicadas en las traseras de la acera izquierda de la Kutxi. Una de ellas, por ejemplo, localizada en la trasera de los actuales portales 77-79.

        Añadamos también que en el excelente trabajo de Ismael García-Gómez ya citado, se establece una hipótesis sobre el trazado de las antiguas murallas de Vitoria-Gasteiz, según el cual en las traseras de la Kutxi habrían estado ubicadas nada más y nada menos que 9 torres.

        Son muchas, por otra parte, las referencias a las partes traseras de la Kutxi que se pueden encontrar referenciadas en documentos de los diversos archivos. Veamos otro ejemplo, en esta caso correspondiente a un documento de 1808:

        “Una casa en la tercera vecindad de la Calle de la Cuchilleria en la cera o lado del Portal de San Marcos con su patio y pozo y la mitad de la huerta o jardin que llega a la muralla de la ciudad” (1808, AHPA, P. 10.291, f. 8).

        Inimaginables son, en definitiva, los ‘diversos mundos’ que se pueden encontrar en las traseras de los edificios de Cuchillería. Porque, además de seguir albergando hoy tanto los imprescindibles añadidos edificatorios para que muchas viviendas pudieran contar con wáteres de los que carecían, así como almacenes para bares y tiendas o las no pocas huertitas, nos consta que, al menos hasta hace pocos años, la trasera de un edificio de la primera vecindad contaba con una pequeña piscina (¡dónde y en Gasteiz, en lo alto de la colina!). Baste como punto final el señalar que las dos fotos que (según la época del año) presiden la cabecera de este blog, pertenecen precisamente a la trasera de uno de sus edificios.

         

         

        La Tercera Vecindad de la Kuxti: olvidada por pobre y rebelde.

        En nuestra intento por rescatar de la ‘Historia olvidada’ tanto formas de organización popular como personas y hechos no contemplados por la ‘Historia oficial’, no podemos cerrar este texto sobre la Kutxi sin parar nuestra mirada sobre su Tercera Vecindad, la parte más olvidada de la calle, tal vez por ser, como vamos a ver, la considerada más pobre materialmente (tanto en la ampulosidad de sus edificios como en la economía de su vecindario) y, al menos en las últimas décadas, quizá la más rebelde. En la que, además, han vivido algunas de las persona vecinas de la Kutxi más peleonas y de dedicadas a la reivindicación social y vecinal del Casco.

        Un ejemplo de demostración del desprecio con el que algunos cronistas han tratado a esta tercera vecindad (que va desde el Cantón de Santa Ana hasta el final de la Kutxi) es la forma en la que, después de dedicar un buen montón de referencias sobre las otros dos vecindades, Becerro de Bengoa, en su “Libro de Alava” despacha su mirada sobre esta tercera vecindad de Cuchillería:

        La tercera vecindad es la de San Marcos, y no hay en ella ninguna construcción notable, si no es la moderna fachada de la sacristía y dependencias de la Catedral.

         

        Un vecindario económicamente empobrecido

        Más allá de la cuestión sobre la ‘notabilidad’ o no de sus ‘piedras’, vamos a intentar poner el acento en su población. Acabamos de decir que quizá uno de los ‘pecados’ de esta tercera vecindad es que, en comparación con las otras, su vecindario era especialmente pobre económicamente, lo que además le suponía otros males mayores. Algo que ya sucedía hace más de cuatro siglos, como se recoge en este texto de finales del siglo XVI, en el contexto de una plaga de peste en Gasteiz, reseñado por Manuel Ferreiro y Juan Lezaun[xxxiii]:

        “en el ospital de olaricu y en la hermita de san cristobal no ay lugar donde se puedan rrecoger los que adelante enfermaren y ba ocurriendo la enfermedad especialmente en los barrios de santo domingo, y ha comen.ado a tocar en la tercera bezindad de la cuchilleria, donde ay mucha gente pobre”

        (A.M.V., AA.MM. 1597-1602, lib. 26, fol. 134v.)

        Podemos ver también en el “Diario de Madrid” del domingo 30 de abril de 1809 cómo se anuncia de la salida a subasta de dos viviendas de la tercera vecindad de Cuchillería, en la que vivían alojadas personas vecinas gracias a “obras pías”, una forma de beneficencia:

        (…) Ventas judiciales

        De orden del señor alcalde y juez ordinario de la ciudad de Vitoria y su jurisdicción, como comisionado regio, tiene señalado para sacar a remate en pública subasta el día 14 de mayo próximo, en una de las salas de su casa consistorial (…) otra casa con su huerta y patio, sitas en la tercera vecindad de la calle de la Cuchillería, en que habita Doña Ana de Rico, pertenecientes a Obras Pías, instituidas en la insigne iglesia colegiata de Sta. María de esta dicha ciudad, por la renta anual de 440 rs. (…) otra casa sita en la tercera vecindad de la calle de la Cuchillería, de dicha ciudad, en que habita D. Antonio de Arco, correspondiente a fundación piadosa, instituida en la insigne iglesia colegial de Santa María, al contado 9680 rs., y al fiado 14520.

        Finalmente, y para no alargarnos mucho, reseñemos lo recogido por Knör y Martínez de Medina en su citada obra toponímica. Un documento de principios del siglo XIX en el que se habla de la “casa de viudas de la vecindad”, siendo estas “casas de viudas” establecimientos benéficos donde se albergaba a las viudas sin posibilidades económicas. Hay que deducir que el número de ellas en la tercera vecindad era importante, al haber tenido que crear una “casa de viudas” para la propia vecindad:

        “… una casa de alto en bajo sita en esta ciudad y tercera vecindad de la Calle de la Cuchilleria señalada con el número noventa y cinco, que confina por oriente à la calle publica, por mediodia con Casa titulada de las Viudas de la vecindad, por poniente con la Iglesia Colegiata de Santa Maria y por Norte con un solar propio de la misma insigne iglesia colegiata”

        (1826, AHPA, P. 8.542,f. 663v).

         

        La digna resistencia vecinal en 1852

        Pero hemos dicho que la Tercera Vecindad de la Kutxi, además de por su pobreza económica se distingue también por su dignidad y espíritu rebelde, y aunque para demostrarlo vamos a centrarnos en diferentes aspectos de los últimos veinte años, hay datos no recogidos en las crónicas ni en los manuales de historia que hablan de esa actitud también en siglos precedentes. Uno de ellos lo dimos a conocer en su día en el libro sobre las Vecindades Vitorianas[xxxiv].

        La cuestión estaba en que en 1852 la Tercera Vecindad eligió como Mayoral[xxxv] a un vecino, profesor de la Casa de la Piedad. Éste, descontento con su nombramiento, presentó una alegación ante el Ayuntamiento argumentando que era profesor de instrucción primaria en el citado centro, lo que le ocupaba todo el día y algunas noches, haciéndole imposible cumplir con las tareas de Mayoral. El Ayuntamiento le aceptó la alegación y le eximió de cumplir sus tareas de Mayoral. Pues bien, eso no fue sino el principio de un curioso litigio entre la 3.ª Vecindad de Cuchillería y el Ayuntamiento.

        Al año siguiente, en 1853, la Vecindad volvió a elegir Mayoral al profesor que había sido eximido y éste volvió a recurrir ante el Ayuntamiento, quien de nuevo le eximió de su nombramiento de Mayoral. Ante ello, la Vecindad, con fecha 15-05-1853, dirigió un escrito al Ayuntamiento en el que afirmaba que la Vecindad “obedece pero no cumple” lo ordenado por el Ayuntamiento hasta que éste no les dijera en qué ley u ordenamiento se basaba para tomar tal decisión.

        La respuesta por parte del Ayuntamiento no se hizo esperar, y en escrito de fecha 18-05-1853, en el que hacía constar claramente su malestar, ordenaba obedecer a la Vecindad, advirtiéndole de que, en caso contrario, le impondría una multa de 300 reales.

        Pero la Vecindad, lejos de arredrarse ante las amenazas del Ayuntamiento, con fecha 07-06-1853 presentó un recurso ante el Gobernador Civil, en el que, entre otras cosas, decía:

        [La Vecindad] se compone de más de 40 casas, y no son más que diez y ocho los vecinos que cuenta, por estar habitadas las más por eclesiásticos, viudas y aforados de guerra y hacienda.

        […] La carga de Mayoral en Vitoria esta gravada Excmo. Sr. Como ninguna otra en todo el reyno, pues además de comunicar las órdenes del Ayuntamiento a sus vecinos, tiene que acudir a los incendios bajo multa de tanto o cuanto, y llevar agua a las órdenes de un alguacil como si fuera un verdadero peón; la de acudir a los entierros haciendo de ceroferario; acudir a las rogatorias, y alojar a la tropa a las órdenes del mismo alguacil que le entrega en la plaza un pelotón y le dice llévalas a tu Vecindad, teniendo pagado un boletero de los fondos del Ayuntamiento.

        […] [si el elegido Mayoral por la Vecindad no lo hace] de otro modo tendrán que hacerlo personas que tienen que ganar la subsistencia diaria al jornal, de lo que resultarían quejas y perjuicios.

        […] ¿a quién mejor puede dirigirse la Vecindad para saber la exención de la Ley que al guardán de la misma Ley? Y en un tiempo que se dice que todos somos iguales ante la Ley!!! Pues si todos somos iguales Ibáñez tiene que llevar la carga como los demás vecinos […].

        Argumentadas razones las expuestas por la Vecindad y denodada defensa de su autonomía para, desde el mejor conocimiento de las circunstancias, proceder como estimara oportuno.

        Maravillosa demostración de “pase foral vecinal” (se obedece pero no se cumple) de la Tercera Vecindad.

         

        La digna resistencia vecinal en el siglo XXI

        Pero demos un salto en la historia de casi siglo y medio. A las puertas del siglo XXI, y demostrando una vez más la poca consideración que las instituciones tenían con esta Tercera Vecindad de Cuchillería, la Fundación Catedral Santa María decide que toda la cera izquierda desde el cantón de San Marcos (la que el PERI denomina “Manzana 4”) la quiere dedicar a un museo de la catedral, y que por tanto todo el vecindario que en ella residía (unas 50 personas) tenía que abandonar sus hogares (vía expropiación) para dejar lugar al Museo.

        Proyecto el del museo (ni ningún otro) que 18 años después sigue paralizado, entre otras cosas porque después de obligar al vecindario a abandonar sus hogares la Fundación se topó con que la protección urbanística sobre esas viviendas impedía hacer el “Museo escaparate” (con fachada de cristal que permitiera su vista desde la calle) que pretendía. Ese es el respeto por el vecindario que demostró la Fundación Catedral.

        Sobre este asunto ya hemos comentado la dignísima resistencia vecinal que llevaron a cabo Tomas y Helena, las vecinas del 101, pero no fue la única. En consonancia con la idea de comunidad vecinal que se viene alimentando en el barrio desde hace bastantes años, en 2006 un grupo de personas jóvenes decidieron intervenir, okupando el inmueble contiguo al de Tomasa y Helena, naciendo así “la kasa okupada de Kutxi 103”.

        Y lo hacían con un objetivo doble: por un lado para denunciar las maniobras de especulación, musealización, gentrificación y demás que impulsan el PERI y el Plan Director Catedral, y, por otro, apoyar y dar calor a Tomasa y Helena en su resistencia al despropósito institucional. Ambas objetivos los estuvieron cumpliendo durante cinco años, hasta que llegó la venganza institucional vía desalojo policial. La historia de denuncia y resistencia de las personas vecinas de ambos edificios está resumida en un texto del colectivo vecinal Egin Ayllu[xxxvi].

         

        No son los del 101 y el 103 los únicos ‘focos de resistencia’ que le surgieron al PERI y a la Fundación Catedral en esta Tercera Vecindad. Pocos meses después de la okupación del 103, el colectivo Hemen eta Munduan okupó también la lonja del 99 (expropiada igualmente por la Fundación Catedral a sus anteriores dueñas); nacía así el Kutxitril Ateneo. Se okupaba como espacio para las reuniones y actos de los colectivos del barrio, y que entre otras muchas funciones llegaría a cumplir la de ¡¡oficina de apostasía en un edificio de la Fundación Catedral!!

        Tiempo después el Kutxitril Ateneo fue el lugar de reuniones de uno de los colectivos vecinales del barrio que más iniciativas impulsó en aquellos años, Egin Ayllu (hacer comunidad, en una mezcla de euskara y quechua). Pues bien, aprovechando el escaparate de esa lonja, durante varios años existió un gran cartelón fijado en él y dirigido a las personas que visitaban el Casco, que entre otras cosas decía:

        A LAS PERSONAS QUE NOS VISITAN

        Bienvenidas. Si estáis visitando el Casco o la Catedral, disfrutad. Pero al vecindario del barrio nos gustaría que, además de conocer sus piedras, conocieseis la realidad que se oculta tras ella: las graves situaciones que padece buena parte del vecindario y que no os cuentan ni en los folletos ni en las visitas guiadas. Porque

        ¿SABÍAIS QUE:

        Mientras las instituciones llevan gastados 40 millones en la Fundación Catedral, hay más de 1.500 viviendas del Casco (una tercera parte), las más pobres, que no pueden acceder a ayudas para su urgente rehabilitación por no tener los ingresos mínimos exigidos.

        (…) Mientras la Fundación Catedral se va a hacer (incluso vía expropiación) con toda esta manzana para no se sabe qué, en el Casco reclamamos desde hace años nuevos edificios para la deteriorada Escuela y el pequeño Centro de Salud… y el Ayuntamiento no encuentra locales.

        El Ayuntamiento ha gastado en los últimos años más de 6 millones en comprar locales para negocios enfocados al turismo, al mismo tiempo que ha prohibido la apertura de locutorios, cambio de moneda, sales de té y similares, algunos de los pocos negocios que pueden poner en marcha el 20% de la población del barrio, de origen inmigrante.

        Las familias del Casco necesitadas de ayudas económicas públicas para sobrevivir suponen el 40,74% (más de 1.700), mientras en el conjunto de la ciudad es del 10,28%.

        Mientras llenan el Casco de museos que atraigan al turismo, el vecindario no tenemos en el barrio ninguna biblioteca pública, y nuestro Centro Cívico es el único de los 12 de la ciudad que no tiene el Club Joven destinado a 14 y 18 años, y uno de los pocos que no tiene acceso al programa de ocio para menores de 5 años.

        (…) Lo dicho, no queremos amargaros vuestra visita, ojalá disfrutéis por nuestras calles, pero sí os pedimos que cuando contéis por ahí las grandezas de los museos y catedrales, no olvidéis comentar también la realidad de un vecindario olvidado y empobrecido, pero alegre, combativo y socialmente muy rico; que no aparece en las postales, pero es quien da vida al barrio día a día. Con vuestra complicidad solidaria será más fácil conseguir que las instituciones presten la imprescindible atención al vecindario que hoy nos niegan.

        Un cordial saludo

        Rafa un maravilloso ejemplo de luchador vecinal

        Lo dicho, la Tercera Vecindad de la Kutxi tiene una historia muy reivindicativa en lo vecinal y lo social. Pero hablando de reivindicación vecinal y social de la Tercera Vecindad no podemos (ni queremos) terminar este apartado sin hablar de un vecino especial que en ella habitaba hasta que hace unos años nos dejó: Rafael Ruiz de Zárate, ‘Rafa’.

        Rafa, a quienes tuvimos la suerte de tener entre nosotras en el Casco desde 1965 (cuando ya contaba con un amplio historial de peleón que, con 12 años, en plena guerra, le llevó a ser acusado de “espía”), involucrándose activamente en la lucha vecinal. Ello condujo a que en 1979 fuera uno de los principales impulsores de la gestora que luego daría paso a la entonces naciente asociación vecinal “Gasteiz Txiki”, donde uno de sus primeros logros (y de los que más contento se sentía) era haber conseguido poner en marcha un pequeño centro de salud, en un barrio, el Casco, que por entonces no contaba con ninguno.

        Por la lucha vecinal de Rafa parecían no pasar los años, y buena parte de la explicación de este hecho la encontramos en su capacidad para adaptar el compromiso vecinal a lo más conveniente para el barrio. Así lo explicaban las gentes de Egin Ayllu en su despedida a Rafa:

        Rafa, cuántas veces nos has dicho lo que en los últimos años has aprendido de “la gente joven”, y cómo te habían demostrado que la acción directa, la calle, son herramienta mucho más válidas que los despachos. Pero esa “gente joven” nunca hemos sabido decirte a ti lo que para nosotras significa (ánimo, apoyo, energías, impulso) ver que alguien como tú, con tu historial vecinal peleón y reivindicativo a cuestas, hayas sabido escucharnos y atendernos primero, entendernos y apoyarnos después y, finalmente pasar a ser (así te sentimos) uno de “esos jóvenes”, uno de los nuestros. Rafa se nos ha ido, pero como todo lo suyo para con el Casco, lo ha hecho delicadamente, sin protagonismos. una enciclopedia vecinal de la que seguir sacando enseñanzas para el compromiso vecinal, enciclopedia escrita con la voz y el testimonio de quien en los últimos cuarenta años más se ha preocupado, más ha defendido y más ha luchado por el presente y el futuro del Casco Viejo.

        Afortunadamente, en este caso el vecindario no había esperado a su fallecimiento para demostrarle toda su gratitud y cariño, lo que hizo en el marco de las fiestas del barrio de Zaharraz Harro de 2013 con un acto popular en el Gaztetxe que concluyó con la inauguración de una plaza que por decisión vecinal popular se renombró como “Rafa plaza” (la antigua Etxauri), donde ahí sigue la placa que él mismo descubrió.

        Pero Rafa, era un hombre de acción, que continuó así hasta el final de su vida. Sirva como ejemplo esta fotografía en la que le vemos durante la okupación de Kutxi 28 para crear la bolera Bolo-bolo, colaborando con el bastón al que aquellos días le había llevado una lumbalgia, a derribar el muro que impedía el paso.

         

        Rafa ha sido desde siempre también un apasionado de la forma popular de organización de las Vecindades vitorianas (nos consta que a finales de los 90 intentó, fallidamente, recuperar alguna iniciativa desde la Tercera Vecindad de la Kutxi). Por eso nos parece que no hay mejor forma de acabar con esta historia de la Kutxi que con unos párrafos del prólogo que realizó para el ya comentado libro de las Vecindades Vitorianas:

        Prologar este estudio analítico de la vida social de nuestro Barrio es para mí, un viejo empecinado en aquello de que todo tiempo pasado fue mejor, casi una pérdida de tiempo, porque volveré a caer una y otra vez en la misma aburrida muletilla, pero es que mirando a ese pasado, a través del Casco Antiguo –nuestro Barrio– y embrión de la Ciudad, con harto sentimiento e incluso nostalgia, no puedo por menos de caer en el mismo ‘defecto’, ya que habiendo llegado a convivir con uno de los últimos representantes de aquel gobierno vecinal de Mayorales y Sobremayorales que ‘gobernaban’ casi en la intimidad, pues ‘su territorio’ se extendía de Cantón a Cantón, pero que por ello mismo estaba impregnado del calor humano de la cercanía, de la intimidad, de la relación social tan necesaria para la relación comunitaria para la defensa de las necesidades comunes, por lo que no puedo sino añorarlo.

        (…)¿Extinta esa forma de vida personal, cercana, debemos pensar en nuevas formas de trabajo social más amplias y eficaces, de relación más colectiva que individual, para una mayor eficacia de esa nuestra labor colectiva de empoderamiento ciudadano?

        El vecindario de la Kutxi tenemos el reto de, con palabras que se trasladen a hechos, dar respuesta a la pregunta invitación de Rafa y escribir en primera persona nuevos capítulos de dignidad vecinal en la Kutxi (y en todo el barrio)

         

        [i] KNÖR BORRÁS, Henrique y MARTÍNEZ DE MADINA SALAZAR, Elena; “Toponimia de Vitoria I”, Euskaltzaindia, 2009.

        [ii] RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ, José; “Agua, poder y sociedad en el mundo urbano alavés bajomedieval y moderno”, Servicio editorial de la UPV/EHU, Vitoria-Gasteiz 2014

        [iii] AMV, secc. 37, leg. 26, num. 19, año 1856.

        [iv] Archivo del Territorio Histórico de Álava, Signatura DH-951-7

        [v] GARCÍA-GÓMEZ, Ismael; “Vitoria-Gasteiz y su Hinterland. Evolución de un sistema urbano entre los siglos XI y XV”, UPV/EHU, 2017.

        [vi] Nota aclaratoria nuestra: el bloque B1 se correspondería con la zona alta de Villasuso, y el bloque B2 con la ampliación en la ladera occidental.

        [vii] GÓMEZ DE CARRERO, Juan Carlos; “Don Fernán Pérez de Ayala y la fundación del Hospital Civil de Santiago”, disponible en: https://www.vitoria-gasteiz.org/docs/a25/000000000/000354000/354954.pdf

        [viii] GARCÍA FERNÁNDEZ, Ernesto; “Una fotografía social de la población urbana vitoriana: el “prestamo” de 1489 y los censos de alcabalas de 1537 y 1538”; en la obra colectiva editada por el mismo autor “Bilbao, Vitoria y San Sebastián: espacios para mercaderes, clérigos y gobernantes en el Medievo y la Modernidad”, Servicio editorial de la UPV/EHU.

        [ix] PORRES, Rosario; “Vitoria ante la crisis del último cuarto del siglo XVI”, Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos, Separata del Cuaderno de Sección Prehistoria-Arqueología 4.

        [x] Nos recuerda Rosario Porres que sea cual sea el número de hijos de una viuda siempre aparecen anotados como medio vecino, con lo cual la cifra debería multiplicarse por dos).

        [xi] Fuente: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/en/vitoria-gasteiz-historia/ar-128747-122059/

        [xii] https://www.gasteizhoy.com/bares-casco-viejo/

        [xiii] GARCÍA FERNÁNDEZ, Ernesto; “Una fotografía social de la población urbana vitoriana: el “prestamo” de 1489 y los censos de alcabalas de 1537 y 1538”; en la obra colectiva editada por el mismo autor “Bilbao, Vitoria y San Sebastián: espacios para mercaderes, clérigos y gobernantes en el Medievo y la Modernidad”, Servicio editorial de la UPV/EHU.

        [xiv] Ver, por ejemplo, en https://ibasque.com/vitoria-gasteiz-la-atenas-del-norte-el-siglo-de-oro-alaves/

        [xv] MANZANOS ARREAL, Paloma; “El “colegio” de la calle Cuchillería. La enseñanza privada en la Vitoria de 1830”; Gaceta Municipal nº 20, octubre de 2002.

        [xvi] GARAI IBAÑEZ DE ELEJALDE, Beatriz; “Modernización y educación en Vitoria (1865-1931): Espacio escolar e Higienización

        [xvii] VIVES CASAS, Francisca; “La enseñanza privada. Las mujeres en la Vitoria de los siglos XVIII y XIX”; Vasconia nº 35, 2006.

        [xviii] DEL VAL, Venancio; “Calles vitorianas”, edición de 1944

        [xix] Ver, por ejemplo, MANZANOS ARREAL, Paloma; VIVES CASAS, Francisca. Las mujeres en Vitoria-Gasteiz a lo largo de los siglos. Vitoria-Gasteiz: Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, 2001.

        [xx] SANTOYO, Julio-Cesar; “La imprenta en Álava. Historia, obras, documentos. Vol. II, El siglo XIX 1801-1850” Caja de Ahorros de Vitoria y Álava, 1997.

        [xxi] VIVES CASAS, Francisa; “La enseñanza privada. Las mujeres en la Vitoria de los siglos XVIII y XIX”. Vasconia nº 35, 2006.

        [xxii] FERNÁNDEZ DE BOBADILLA, Jesús; “Reseña genealógica de la Casa de Porcel”, 2018.

        [xxiii] ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE ÁLAVA: El testamento misterioso (AHPA,PRO,08775,Fol.0116r), https://www.facebook.com/arabakopah/posts/testamentu-misteriotsua-el-testamento-misterioso-ahpapro08775fol0116ren-castella/2047599508850570/

        [xxiv] BADIOLA ARIZTIMUÑO, Ascensión; La represión franquista en el País Vasco. Cárceles, campos de concentración y batallones de trabajadores en el comienzo de la posguerra”, 2015.

        [xxv] DEL VAL, Venancio; “Calles vitorianas”, edición de 1979.

        [xxvi] ALFARO FOURNIER, Tomás; Vida de la ciudad de Vitoria. Editorial, Magisterio Español 1951.

        [xxvii] SERDÁN Y AGUIRREGAVIDIA, Eulogio; “Rincones de la Historia Vitoriana”, Vitoria, 1922.

        [xxviii] URDIAIN MARTÍNEZ, M. Camino; “Sedes históricas de las Juntas Generales de Álava en Vitoria y Tierras Esparsas. S. XVI-XIX”; Juntas Generales de Álava, Vitoria-Gasteiz, 2015.

        [xxix] COLÁ Y GOITI, José; “La Cuchillería”; Euskal Erria, T. 43, San Sebastián, 2º semestre de 1900.

        [xxx] Anuario ZAUS 1927-1928.

        [xxxi] Ver https://kutxikotxokotxikitxutik.files.wordpress.com/2017/09/casco-viejo-de-vitoria-gasteiz-de-la-prc3a1ctica-de-la-autogestic3b3n-colectiva-a-la-comunidad-vecinal-autogestionada-2.pdf

        [xxxii] AZKARATE GARAI-OLAUN, Agustín y SOLAUN BUSTINZA, José Luis; “Arqueología e Historia de una ciudad. Los orígenes de Vitoria-Gasteiz (II)”; UPV/EHE, 2013.

        [xxxiii] FERREIRO, Manuel y LEZAUN, Juan; “Historia de la Enfermería en Álava”; Colegio Oficial de Enfermería de Álava, Vitoria-Gasteiz, 2008.

        [xxxiv] EGIN AYLLU; “Pasado y futuro de las Vecindades Vitorianas. Una experiencia de comunidad vecinal”. Autoedición, 2013.

        [xxxv] Un cargo no remunerado, y elegido por el vecindario con criterio rotativo, que asumía responsabilidad particular debiendo de atender diversas necesidades cotidianas de la Vecindad y aplicar las ordenanzas vecinales y las decisiones de las juntas de vecindad.

        [xxxvi] EGIN AYLLU; “La historia de la manzana 4 de la Kutxi” (2010), descargable en https://lagenterula.files.wordpress.com/2010/10/la-historia-de-la-manzana-4-de-la-kutxi-egin-ayllu.pdf

         

        2. HISTORIA(S) DE NUESTRAS VECINDADES

        En este apartado, de entrada, vamos a volcar toda la información que sobre las vecindades vitorianas se recoge en el libro de Egin Ayllu Pasado y futuro de las Vecindades vitorianas, una experiencia de comunidad vecinal. Relectura apasionada y sugerencias de futuro para una forma de autoorganización popular. Pero no nos quedaremos ahí, iremos incluyendo algún texto más de los que sobre las Vecindades existen en los archivos oficiales, así como toda otra información que vayamos encontrando… o que nos hagáis llegar, pues la ilusión sería que este apartado de Historia(s) también fuera una actividad colectiva. Dicho y repetido queda.

        Pero empecemos por recoger de esa misma fuente la definición de ‘Vecindad’:

        La descripción meramente administrativa o geográfica de Vecindad nos hablaría del conjunto de las personas residentes en un tramo concreto del Casco Viejo, ya que, cuando surgieron las Vecindades, nuestra ciudad se limitaba a esa extensión. Para el caso de las calles largas, estaban divididas en diversas Vecindades, agrupando cada una de ellas al vecindario residente en los tramos comprendidos entre cantón y cantón (tanto aceras pares como impares). En calles más pequeñas, toda la calle formaba una Vecindad. Como veremos, hay casos también en los que por su pequeño tamaño o por su poca población, alguna Vecindad estaba formada por la población de varias calles. Y aunque, aparentemente, las ‘Vecindades vitorianas’ podrían parecernos una simple división administrativa para el mejor gobierno de la ciudad, como vamos a tener ocasión de ver con detenimiento, eran mucho más que eso: eran auténticas comunidades vecinales con unas considerables dosis de autogobierno, lazos socioafectivos, sentimiento de pertenencia a una comunidad propia y variadas formas y prácticas de apoyo mutuo y solidaridad vecinal.

        Y ahora ya sí, reproduciendo el texto del libro de Egin Ayllu (el de la autoedición, que tiene más información sobre las Vecindades que la posterior edición de NED) vayamos a conocer cuáles y cuántas fueron las Vecindades vitorianas.

        El número de las vecindades y su evolución

        No parecen conocerse datos concretos sobre el número real de las Vecindades vitorianas ni anteriormente a las Ordenanzas de 1483 ni el momento de su aprobación, y sobre fechas posteriores tampoco hay un total acuerdo entre las personas que lo han estudiado.
        En 1732, según recoge Imizcoz [1995a], eran 211: Enesa cifra, para todo el siglo XVIII, coinciden Manzanos y Vives [2005], quienes sin embargo añaden que en 1797 se creó la de la Plaza Nueva (22) y en 1809 otras cinco (27): Magdalena, Prado, Barrios de Barreras, del Arca y Santa Clara. Por su parte en 1798 Landázuri [1930] recoge que había 22, cifra en la que también coincidía Alfaro Fournier [1951].
        La enciclopedia Auñamendi2 dice que había 21, ampliadas hasta 24 en 1809, siendo esta última cifra (24) la que para 1809 recoge Jiménez [1969]. Por su parte, Madariaga Orbea [2003] las sitúa entre 21 y 23 según las épocas. Y, finalmente, sin extendernos más en recoger otras muchas posibles fuentes, López de Guereñu [1961] señala que había 30.
        El primer testimonio histórico que recoge la mayoría es el de la descripción de la Vecindades que realizó Pedro Mantuano en 16153, y según el cual por aquel entonces la ciudad habría estado dividida en 23 partes. No obstante, son mayoría quienes defienden la cifra de 21 vecindades hasta finales del siglo xviii.
        Esas 21 vecindades eran: la de Villasuso, 3 de Correría, 4 de Zapatería, 4 de Herrería (la cuarta denominada también de Aldave), 3 de Cuchillería, 2 de Pintorería, Calle Nueva, Arrabal, Santo Domingo de Dentro (o de la Esperanza) y Santo Domingo de Fuera.
        Pero a partir de finales del siglo xviii hubo bastantes variaciones que vamos a analizar, y que se pueden contemplar en su conjunto con la ayuda de la Tabla que adjuntamos.
        A esas 21 ya reseñadas, se le sumó en 1797 la de la Plaza Nueva (o Vecindad de El Pilar) y otras cuatro se añadieron en 1809: Magdalena, Prado, Santa Clara (inicialmente Barrio de) y Barrio del Arca (el Barrio de Barreras se incluía dentro de la Vecindad del Arrabal, luego Postas).
        La Vecindad del Arca, por su parte, parece tener una corta existencia, pues en el Padrón de 1828 ya no figura (parece que incorporada a la Vecindad del Arrabal).
        Las siguientes variaciones las encontramos en el Proyecto de reforma en la numeración de las casas de esta ciudad, de 1855, en el que las Vecindades de Calle Nueva, Santo Domingo Fuera y Arrabal ya no figuran (sí lo hacían en el Padrón de 1828), absorbidas o sustituidas, respectivamente, por las Vecindades de San Juan, Santa Isabel y las cuatro de Postas. En ese mismo documento de 1855 no figura tampoco la Vecindad del Prado, parece que incorporada a la de Santa Clara, e igualmente, por primera vez, aparecen datos sobre la Vecindad de San Francisco. Tras estos cambios, el número de Vecindades en 1855 se elevaba a 28, aunque como el propio documento municipal señala “no se suelen contar más que 25 por considerarse las cuatro de Postas como una sola”.
        En el documento de 1881 “Cuaderno por orden alfabético que comprende todas las calles que actualmente constituyen la M. N. y M. L. ciudad de Vitoria, con la antigua y moderna numeración de casas y Vecindad á que pertenecen” encontramos más novedades. Así, la Vecindad de San Juan, que ya aparecía en 1855, se divide ahora en dos (1.ª y 2.ª Vecindad de San Juan), al mismo tiempo que aparece una nueva, la Vecindad de la Cruz, llevando con todo ello el número de Vecindades hasta 30 (27 si consideramos las 4 de Postas como 1).
        Finalmente, la última variación que hemos encontrado está registrada en el Nomenclátor de 1910 en el que, a las 30 recogidas en 1881, se les añade una más, la Vecindad de la Trinidad, alcanzándose con ello el número de 31.

        Las vecindades vitorianas una a una

        Una vez conocidos los nombres de las Vecindades vitorianas, señalemos algunos de los datos o curiosidades encontrados sobre cada una de ellas, así como parte de las características que las definían en 1867, momento en el que nos es posible conocer más información, pues fue cuando cada Vecindad tuvo que responder al cuestionario de 15 preguntas que bajo el nombre de Interrogatorio a las Vecindades4 les fue remitido por el Ayuntamiento. Datos, estos de 1867, que dejan claro que aún en la mitad del xix las Vecindades estaban muy implantadas en Gasteiz, aunque eso sí, no hay que olvidar que para entonces (finales del xix), como luego veremos al hablar de su evolución, habían perdido ya buena parte de su autonomía y funciones, se las había ido vaciando de contenido (el Ayuntamiento había ido ‘usurpándolas’, como consecuencia principalmente de las leyes administrativas que se pusieron en marcha tras el inicio del periodo liberal, con la aprobación de la Constitución Española de 1812). Por ello algunos de los datos que encontraremos hablan ya más de una estructura al servicio del Ayuntamiento que de una organización vecinal con tintes autónomos.

        En el caso de las Vecindades cuya extensión fuera similar a la actual, incluimos también la referencia de los números de portales que abarcaría hoy en día (a los que habría que añadir los portales de la parte de cantones que les corresponda). No lo hemos hecho así con el resto, ya que una división en Vecindades en la actualidad llevaría a una distribución distinta a la que hubo en tiempos, pues la dimensión y poblaciones de éstas han variado mucho. Pero vayamos ya a conocer los principales datos de cada una de ellas.

         

        vecindad de villasuso

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Es la que recoge la llamada ‘zona fundacional’ o ‘parte alta’ del Casco. Esta vecindad estaba formada en 1855 por las calles de Santa María, Las Escuelas y El Seminario (hoy Fray Zacarías Martínez), así como la plazuela de Santa María.
        A las anteriores se le sumaron en 1887 la plazuela de Arrieta (hoy calle, tras muchos cambios en la zona), así como otro buen número de calles y vías que se crearon (que dieron nombre oficial, porque ya existían sin él) en ese año. En concreto, las calles Gasteiz, del Palacio y de la Sociedad Vascongada, los cantones de San Francisco Javier, San Marcos y del Seminario; la Escalera de San Bartolomé, la Cuesta de San Vicente y la plazuela de Villasuso. A partir de ahí y hasta 1910 (incluido) no registró más variaciones.
        Hoy en día tendría la misma estructura.
        Patrona o patrono
        Su patrona, según decía la propia Vecindad en 1867, era Santa Ana. No obstante, otras fuentes dicen que su patrono sería San Roque.
        Día de su Fiesta
        El 27 de julio.
        Curiosidad
        A finales del siglo xiii y principios del siglo xiv, la expansión de Villa de Yuso (Villa de Abajo, esto es, las calles tanto de la ladera Oeste como de la Este), Villa de Suso fue paulatinamente despoblándose, y junto a las grandes mansiones (esta parte de la ciudad agrupaba a buena parte de la población que “vivía de sus rentas”, es decir, la más rica), el terreno del interior (recordemos que está rodeada por la primitiva muralla), según señala Venancio del Val [1944] “se dedicó parte a cultivo de cereales, parte a huertas, y otra parte quedaría erial, donde se sembraría forraje para el alimento del ganado, cubriendo con ello de vegetación el suelo que recibió el nombre de Campito o Campillo.”
        Un siglo después, según Micaela Portillo, el despoblamiento que padecía la ciudad llevó al Concejo a compensar con dinero a quien levantara una nueva casa, lo que facilitó que, por ejemplo, en 1425 Diego Martínez de Heali construyera tres nuevas casas en la Villa de Suso, recibiendo por ello doscientos maravedís.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º. El 1.º sirve medio año y el 2.º los restantes
        Si hay Sobremayoral
        No hay desde el año 1813 que a petición de los vecinos lo suprimió el Sr. Alcalde
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario perpetuo cuyo cargo es gratuito
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        A propuesta de los salientes, los Mayorales se eligen el día 1.º de Pascua de Pentecostés
        Dónde se reúne
        En una de las casas de los Mayorales, y se reúnen todos los moradores en el Salón del dibujo
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por unas de 1483. Sin embargo que el Sr. Alcalde de 1813 dijo que observaran las de 1747, pero éstas no aparecen
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Las Juntas ordinarias son el día 1.º de la Pascua de Pentecostés y el domingo de carnaval. A los viáticos y entierros están obligados a asistir los dos vecinos más próximos al enfermo o finado, con hachas

         

        Primera de Correría

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Desde el principio de la Correría hasta el Cantón de la Soledad.
        En 1855 abarcaba de los números 1 al 63 y del 2 al 64, por aquel entonces la calle se denominaba oficialmente Correría. En 1887 a los portales señalados se les añadió el número 2 del Cantón de la Soledad. La última modificación la registró en 1910 donde los portales que abarcaba en los pares llegaban hasta el 66.
        En la actualidad se extendería del 1 al 57 y del 2 al 58.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Nuestra Señora de la Blanca.
        Día de su Fiesta
        En 1867 celebraba su fiesta de Vecindad el 6 de agosto, aunque del Val. [1944] marcaba la fecha en el primer sábado después de la Blanca.
        Curiosidad
        Como curiosidad de esta Vecindad, contamos con un testimonio recogido por del Val [1944] de cómo practicaba la solidaridad con las vecinas más necesitadas:
        Desde el principio de la calle Correría hasta el cantón de San RoqueI se extendía la primera vecindad, que poseía una Obra Pía para dotación de doncellas pobres. Las vecindades llevaban a cabo una labor benéfica entre el vecindario más necesitado.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. 1.º y 2
        Si hay Sobremayoral
        No se acostumbra a nombrar Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador con carácter perpetuo, sin retribución alguna, no habiendo Secretario, por no acostumbrarse
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El primer día de Pascuas de mayo, a propuesta de los salientes y con la aprobación de los vecinos
        Dónde se reúne
        En la casa n.º 53, propia de la misma
        Por qué Ordenanzas se rige
        La Vecindad se gobierna y rige por tradición, por el Libro de Actas y por las órdenes que recibe de las autoridades
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Para tratar algún asunto de Vecindad. Los vecinos prestan el servicio a rogativas, procesiones, viáticos y entierros

         

        segunda de correría

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Desde el Cantón de la Soledad al Cantón de las Carnicerías.
        En 1855 abarcaba de los números 65 al 101 y del 66 al 100, a los que en 1887 añadió el 1 del Cantón de la Soledad. En 1910 seguía abarcando del 65 al 101 en la acera izquierda, pero en la derecha pasaba a comprender entonces del 68 al 102.
        Hoy se extendería del 59 al 117 y del 60 al 104.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Nuestra Señora de la Vega.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta vecinal el 8 de septiembre
        Curiosidad
        La memoria de algunas personas mayores nos sirve para hacernos una idea de cómo eran esas fiestas no hace muchos añosI:
        Muchos de los nacidos o los que han vivido en la segunda vecindad de la calle Correría recuerdan con cariño aquellas vivencias que fomentaban la amistad, el apoyo mutuo y la solidaridad vecinal. Antaño, el día 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de Nuestra Señora, se celebraba la fiesta de la segunda vecindad de la calle Correría, en honor de la Virgen de la Vega. Eran tres días de pasacalles con el recordado acordeonista Salinas, de cabezudos con bochinchas que facilitaba un vecino trabajador en el matadero municipal, de cuadrillas de blusas de niños y niñas ‘Los Vicenticos’ (el nombre lo daba un vecino llamado Vicente que animaba la fiesta), de procesión (con banda de música incluida) y misa cantada en Santa María, las cadenetas entre las casas, las verbenas, los juegos infantiles, las rifas, las chocolatadas, los partidos de solteros contra casados, los puestos de chucherías de la Paca, de Parrapacha, los cigarros de anises, los puestos de cromos, hasta pequeños combates de miniboxeo que facilitaba el ex boxeador Suso desde su bar de la Cuchillería. Las fiestas las subvencionaban los vecinos, con los pocos fondos de la propia vecindad, y principalmente de los bares Los Claveles, El Sol, El Solera (antes El Rey) y El Alavés, y con la colaboración del resto de comercios de la calle.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador que no es perpetuo
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascuas de Mayo
        Dónde se reúne
        En la casa n.º 79, en una sala alquilada
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por las órdenes que recibe el Mayoral del Ilustre Ayuntamiento
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        El primer día de Pascuas del Espíritu Santo, el domingo siguiente y el día de San Bartolomé

         

        tercera de correría

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extiende del Cantón de las Carnicerías al Cantón del Seminario Viejo (a partir de ahí el resto de la calle pertenecía a la Vecindad de Santa Isabel).
        En 1855 abarcaba de los números 103 al 157 y del 102 al 130. Sin embargo en 1887, por lo que se refiere a los pares, pasó a contar del 102 al 118 (los números posteriores pertenecían a la vecindad de Santa Isabel). En ese año igualmente se le agregó el Cantón de las Carnicerías entero. En 1897 volvió a sufrir un recorte en los números pares, quedándose sólo con los que iban del 102 al 108 (los posteriores pasaron también a la Vecindad de Santa Isabel). Finalmente en 1910 abarcaba del 103 al 157 de los impares, del 104 al 116 de los pares, y mantenía el Cantón de las Carnicerías.
        Hoy en día abarcaría del 121 al 139, mientras que por la derecha (del 104 al 108) no contaría con edificios de viviendas (sí con el Centro de Salud y la Escuela de Música), ya que los edificios de viviendas en ella situados han pasado a pertenecer a Fray Zacarías.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Santa Ana.
        Día de su Fiesta
        Su fiesta de Vecindad el 26 de julio.
        Curiosidad
        Veamos la breve descripción de esta Vecindad que hacía Becerro de Bengoa [1877]:
        Tiene en su tercera vecindad de Santa Ana, entre muchísimas tiendas, el edificio de Las Carnicerías, perfectamente arreglado, limpio, y bien decorado, y en la calle misma delante de él y a lo largo de la vecindad fijan sus puestos de venta de hortalizas las hortelanas del barrio de Santo Domingo. Vive en esta vecindad y en la inmediata el gremio de los cortadores, laboriosa, honradísima y alegre gente, famosa en los fastos del buen humor vitoriano, y entusiasta centro de los más acérrimos hijos de la libertad.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        No hay
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        Por Pascuas del Espíritu Santo, por los Mayorales salientes en plena Vecindad
        Dónde se reúne
        En casa del Mayoral
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por las órdenes del Sr. Alcalde
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Para el nombramiento de Mayorales y para revisar las cuentas

         

        primera de zapatería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía desde el inicio de la calle hasta el Cantón de San Roque.
        En 1855 se extendía del número 1 al 31 y del 2 al 30, y así seguiría hasta 1910 en el que, aunque en los impares se mantuvieron del 1 al 31, en los pares comprendía del 2 al 50.
        Hoy en día abarcaría los números comprendidos entre el 1 y el 27 en los impares y el 2 y el 20 por los pares.
        Patrona o patrono
        Sus patronos eran San Felipe y San Santiago.
        Día de su Fiesta
        Tenía lugar el 1 de mayo.
        Curiosidad
        Del Val [1944] nos cuenta la probable razón de sus patronos: que tanto la calle como la Vecindad (por ser la primera de aquélla) tenían su entrada por un arco, que se llamaba de San Felipe y Santiago. El cronista vitoriano reseñaba entonces (años 40 del siglo xx) que todavía celebraba el primero de mayo su fiesta de vecindad.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º. Se suplen el uno al otro
        Si hay Sobremayoral
        No hay
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador sin tiempo limitado
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        En Pascuas de mayo nombra Mayorales la Vecindad, en suerte, según costumbre
        Dónde se reúne
        En una sala de un vecino, alquilada
        Por qué Ordenanzas se rige
        No contesta
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Para comunicar las órdenes de la autoridad a los vecinos. Los Mayorales tienen que asistir a los incendios, rogativas, entierros y viáticos

         

        segunda de zapatería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía desde el Cantón de San Roque al de la Soledad.
        En 1855 iba de los números 33 al 53 y del 32 al 72. En 1881 seguía igual en los pares, pero en los impares añadió un número más, el 55, lo contrario de lo que le ocurre en 1887, cuando siguiendo manteniendo invariables los pares, los impares pasaron a abarcar del 33 al 49. En 1897 nuevo cambio con los impares que se ampliaron hasta el 51. Finalmente, en 1910 nuevos cambios, con lo que su extensión quedó en aquel año del 33 al 51 en los impares y del 52 al 70 en los pares.
        Hoy en día abarcaría de los números 29 a 41 y del 20A al 46.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Nuestra Señora del Rosario.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta el segundo domingo de octubre.
        Curiosidad
        Es una vecindad que, curiosamente, y al contrario de lo normal en el resto de Vecindades, desde 1683 hasta 1828 casi no experimentó variación en el número de personas que la habitaban, pasando de 244 en 1683 a 250 en 1828. Ello supuso que, de ser una de las Vecindades más pobladas, pasara en siglo y medio a ser una de las que menos lo estaba.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. El 1.º sirve medio año y el 2.º lo restante. Además hay dos suplentes
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        El Sobremayoral hace de Contador
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 26 de diciembre, por suerte, a pliego cerrado
        Dónde se reúne
        En un portal prestado, y se ignora dónde se podría reunir
        Por qué Ordenanzas se rige
        No se observan ni Ordenanzas ni acuerdos
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Cuando se nombran Mayorales y Sobremayorales y cuando el Sr. Alcalde da alguna orden

         

        tercera de zapatería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Va del Cantón de la Soledad al de Anorbín.
        En 1855 abarcaba los números del 55 al 87 y del 74 al 110. En 1881 los pares se acortaron hasta el 106, a cuya continuación quedaban dos solares. En 1887 se le añadió el número 3 del Cantón de la Soledad. En 1897, y como efecto de nuevos derribos y edificaciones, su extensión era del 53 al 77 y del 74 al 106, más el n.º 3 del Cantón de la Soledad. Finalmente en 1910 se produjeron nuevos cambios en la acera izquierda, quedando entonces esta Vecindad comprendida entre los números del 55 al 77.
        Hoy en día abarcaría del 43 al 61 y del 48 al 72.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Miguel.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad el 29 de septiembre.
        Curiosidad
        Por López de Guereñu [1961] sabemos que en 1599 a esta Vecindad se le impidió realizar su Junta de Vecindad, lo que no impidió que ejerciera alguna de sus ‘funciones’, tal y como recogía en sus libros de cuentas:
        Año 1599 (…) trescientos y treinta y seis mrs. Por catorze azumbres de bino que se enbiaron a biente y ocho becinos que abía en la vecindad a sus casas porque la ciudad no consentio ubiese ayuntamiento de vecindad.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. El 1.º sirve medio año y el 2.º lo restante, según les convenga
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador que es perpetuo
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascuas del Espíritu Santo, por los 4 vecinos más antiguos
        Dónde se reúne
        En la casa donde existe el Santo propio de la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        Remitió copia
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        El día de nombramiento de Mayorales, al siguiente domingo, y el domingo antes de San Miguel

         

        cuarta de zapatería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía del Cantón de Anorbín a algo más allá del Cantón de las Carnicerías, pero sin llegar al del Seminario Viejo (de allí en adelante el resto de portales pertenecía a la Vecindad de Santa Isabel).
        A mediados del siglo xix (1855) comprendía los números del 89 al 121 y del 112 al 160 (los siguientes números, hasta el final de la calle, pertenecían a la Vecindad de Santa Isabel), así como una parte del Cantón de Anorbín. En 1881 sumó un portal más en la acera de los impares, llegando hasta el 123. Importantes cambios tuvieron lugar en 1887 donde figuraba abarcando del 77 al 115 y del 108 al 154. Finalmente, en 1910 terminó comprendiendo los números del 79 y 81 (dobleI) al 115 y del 108 al 144, así como parte del Cantón de Anorbín.
        Hoy, probablemente, lo más lógico sería dividirla en dos, dejando la cuarta vecindad del Cantón de Anorbín al de Carnicerías (números del 63 al 79 y del 74 al 90) y crear una quinta vecindad de Zapatería, que se extendería del Cantón de Carnicerías al final de la calle (de los números 81 al 101 y del 94A al 110).
        Patrona o patrono
        La propia Vecindad en 1867 decía que su patrona era Nuestra Señora del Rosario. Sin embargo, otras fuentes le señalan otras patronas: Nuestra Señora de La MercedII y Nuestra Señora del Perpetuo SocorroIII.
        Día de su Fiesta
        Su fiesta de Vecindad tenía lugar el 8 de septiembre.
        Curiosidad
        En esta Vecindad hubo hasta 1930, como recoge del Val [1944 y 1979], en lo que entones eran los números del 84 al 88, un frontón denominado “Beti-Jai”, frecuentado por soldados, del que Imanol Villa [2004] nos cuenta más pormenores:
        Otro frontón, el Beti Jai, más pequeño que el anterior, estuvo ubicado en el Casco Viejo vitoriano, entre los cantones de Anorbín y las Carnicerías. Propiedad de un sargento de la Guardia Civil, Lorenzo Mingo, contaba con un curioso sistema de alquiler. Los usuarios no pagaban por hora, ni por partido, ni por número de jugadores, sino por tantos realizados.

        I
        Los portales dobles, por lo general, respondían a una misma casa, con dos puertas de entrada en la misma calle. Insistimos en lo de “la misma calle” porque por aquel entonces era muy común que las casas (eran casas familiares, de familias extensas, no edificios de viviendas) tuvieran dos puertas de entrada, pero no en la misma calle, una era el acceso principal por la calle a la que pertenecían y otra un acceso secundario por la parte trasera de la casa, es decir, en la calle que daba a la fachada posterior.
        II
        Cofradía de Nuestra Señora La Virgen Blanca; Imágenes, advocación y situación. Proyecto conservación y mantenimiento de las hornacinas del Casco Histórico. http://cofradiavirgenblanca.com/var/data/media/docs/proyectohornacinas.pdf
        III
        Ayuntamiento de Vitoria [1910].
        IV
        Hasta el final de la calle.
        V
        Hasta el final de la calle.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. Cada uno desempeña su cargo medio año
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario perpetuo
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El domingo de Pascua de Pentecostés se nombran Mayorales y Sobremayorales. El Secretario hace 22 años que desempeña el cargo. Las obligaciones van adjuntas
        Dónde se reúne
        En una casa suya
        Por qué Ordenanzas se rige
        No contesta
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        El domingo antes del santo de la patrona, el día del nombramiento de Mayorales y Sobremayoral, y siempre que tengan orden superior

         

        primera de herrería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía, en los impares, de la entrada de la calle a la parroquia de San Pedro, y en los pares hasta el Cantón de la Soledad.
        Según los datos de 1855 abarcaba del 1 al 59 y del 2 al 54, más los Cantones de San Pedro (hoy Calle Pedro Egaña, aproximadamente) y el Cantón de San Roque. En 1881 los pares se ampliaron hasta el 56, aunque en 1887 se redujeron hasta el 48. En 1897 los cambios los tuvo la acera de los pares, pasando entonces a abarcar de los números 1 al 39, los pares se mantuvieron del 2 al 48 y apareció ya como tal la calle Pedro Egaña; mantenía igualmente el Cantón de San Roque, sin experimentar nuevos cambios en 1910.
        Hoy en día se extendería del número 1 al 13C y del 2 al 42.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Roque (como la primera de Cuchillería).
        Día de su Fiesta
        Según la Vecindad en 1867 su fiesta era el 16 de agosto, aunque otras fuentes la sitúan el 17 de agosto. Podrían ser las dos fechas, ya que como señala Manzanos [2004] citando como fuente el Libro de cuentas de la 1.ª Vecindad de Herrería, años 1663-1786, sf., . “La celebración duraba tres días”.
        Curiosidad
        Según del Val [1944 y 1979], esta Vecindad tuvo en tiempos una Casa de Vecindad de lo más especial: el palacio que perteneció a los Alava. La plazuela, verjada en la reforma de 1865, estaba abierta, y en ella se celebraban bailes y aurreskus, y se quemaban las hogueras llamadas marchas en las fiestas de la Vecindad de San Roque.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        No hay
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario, por tiempo ilimitado y es pagado por la Vecindad
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascua de Pentecostés, a propuesta de los salientes
        Dónde se reúne
        En una casa alquilada de la misma calle, n.º 23
        Por qué Ordenanzas se rige
        Mandaron copia suplicando su devolución
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Dos veces al año de obligación, y siempre que lo ordene la autoridad

         

        segunda de herrería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Alcanzaba el tramo desde el Cantón de la Soledad al de Anorbín.
        En 1855 abarcaba del número 61 al 75 y del 56 al 80, así como una parte del Cantón de Anorbín. En 1881, sin embargo, el tramo de los pares pasó a abarcar del 58 al 82, y en 1887 del 50 al 74. Como sucedía con la primera Vecindad de esta calle, en 1897 fue la acera izquierda (impares) la que sufrió cambios, pasando entonces a extenderse del 41 al 55. Finalmente, en 1910 agrupaba los números del 41 y 43 (dobleI) al 55, y del 50 al 74 y 76 (también doble), así como parte del Cantón de Anorbín.
        En la actualidad, en la acera izquierda (impares) el único portal sería el 23, mientras que por la derecha iría del 44 al 62.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Luis Gonzaga.
        Día de su Fiesta
        Llevaba a cabo la fiesta de Vecindad el 21 de junio.
        Curiosidad
        Según Manzanos y Vives [2001]II:
        […] en el año 1612 Pascuala Subijana fundó una Obra Pía para dotar a doncellas pobres y virtuosas. Se elegía a alguna joven pobre de la vecindad y se le proporcionaba una dote para poder casarse o entrar en un convento, las dos salidas principales de la mujer en aquellas fechas.

        I
        Véase nota I de la 4.ª Vecindad de Zapatería (pg. 100) sobre “números dobles”.
        II
        Las autoras sitúan esta Vecindad entre el Cantón de San Roque y el de la Soledad, sin embargo, el Cuaderno de Rotulación de Calles y Numeración de Calles 1887, editado por el Ayuntamiento, sitúa claramente el Cantón de San Roque a la altura de los números 37 (impares) y 30 (pares), mientras que la extensión de la Segunda Vecindad la sitúa entre los números del 61 al 75 y del 50 al 74. No obstante, damos por bueno que la citada Obra Pía estuviera en la segunda vecindad, ya que suponemos que la fuente de las autoras sea alguno de los libros de cuentas o actas de la propia Segunda Vecindad.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Hay dos
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        No hay ninguno, el Sobremayoral sobrelleva ambos cargos
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El 21 de diciembre de cada año, a gusto de los vecinos
        Dónde se reúne
        En la casa n.º 65 de la calle, en una casa que administra la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por las del bando de buen gobierno de 1852
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        En dos ocasiones. Una el domingo anterior a la festividad del Santo, y otra el 21 de diciembre

         

        tercera de herrería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía del Cantón de Anorbín al de las Carnicerías.
        Con los datos de 1855 abarcaba entonces del número 77 al 97 y del 82 al 112. Los pares cambiaron en 1881, pasando a ser del 84 al 114, y en 1887 del 76 al 102. Las variaciones en la acera izquierda tuvieron lugar en 1897, ocupando entonces del 55 al 77. Finalmente, según el nomenclátor de 1910 abarcaba del 57 al 79 y del 78 al 102 y 104 (doble).
        Hoy en día acogería del 27 al 37 en los impares y del 64 al 86 en los pares.
        Patrona o patrono
        La propia Vecindad en 1867 decía que su patrona era Nuestra Señora de los Socorros, sin embargo ésta es la Vecindad a la que más patronas distintas se le adjudican, encontrando entre ellas a Nuestra Señora de la buena LecheI, Santa Josefa Sancho GuerraII, Nuestra Señora de las MercedesIII y Virgen del CaminoIV.
        Día de su Fiesta
        Según la Vecindad, en 1867 celebraba la fiesta de Vecindad el día siguiente al de la Asunción.
        Curiosidad
        Según recoge Porres [1999a], ésta es una de las Vecindades que parece que tenía Ordenanzas propias (años 1636-1774V), y entre ellas regulaba estrictamente la incorporación de ‘forasteros’ a la Vecindad:
        […] Que si alguna persona de las que no han sido Vezino o Vezina en las otras Vezindades de esta Ciudad tubiere la misma pretension no se le admita sin que prezeda o traiga licencia de la Ciudad.

        I
        Ochoa de Eribe y Garay [2008]
        II
        Cofradía de Nuestra Señora La Virgen Blanca; Imágenes, advocación y situación. Proyecto conservación y mantenimiento de las hornacinas del Casco Histórico. http://cofradiavirgenblanca.com/var/data/media/docs/proyectohornacinas.pdf
        III
        Ayuntamiento de Vitoria [1910]
        IV
        http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20111003/alava/calle-herreria-20111003.html
        V
        La autora cita como fuente de las citadas Ordenanzas un documento facilitado por Alberto Angulo.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Hay dos. Cada uno desempeña su cargo medio año
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        No hay
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        Por Pascuas de Pentecostés
        Dónde se reúne
        En una casa alquilada
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por unas antiguas, y suplican al Ayuntamiento se las renueve
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Por Pascuas de Pentecostés para hacer el nombramiento de Mayorales, y siempre que lo ordena el Sr. Alcalde

         

        cuarta de herrería o vecindad de aldabe

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía desde el Cantón de las Carnicerías, hasta el final de la calle.
        En 1855 abarcaba del número 99 al 127 y del 114 al 132. Los números pares cambiaron tanto en 1881 (del 116 al 134) como en 1887 (del 104 al 124). Los impares, por su parte, no variaron hasta 1897, cuando pasaron a ser del 79 al 107. Finalmente, en 1910 abarcaba del 81 y el 106 al final de la calle, esto es, hasta los números 107 y 126.
        Hoy en día abarcaría los números 39 y 41 de los impares y del 88 al 108 en los pares.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Nuestra Señora del Buen Camino.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad en septiembre, sin día fijo.
        Curiosidad
        Al menos durante los siglos XVII y XVIII su denominación oficial era la de Vecindad de Aldave o Aldabe (que en castellano significa “al pie o debajo de la cuesta”), pues conectaba directamente con el entonces barrio del mismo nombre. Ese final de la Vecindad ha tenido diversas denominaciones: en tiempos, y hasta la creación de la actual, se le denominaba “plazuela de Santo Domingo”, aunque popularmente se le llamaba ‘de la Leña’. En ella encontramos la ‘fuente de los patos’, fuente realmente ‘voladora’ ya que según del Val [1944]:
        La artística de “los patos” ha sido llevada a diferentes lugares: plaza de la Virgen Blanca, junto al rinconcillo; cruce de las calles Ortiz de Zárate y Florida; San Francisco…; hasta volver ahora a su primitivo lugar.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador fijo, sin tiempo limitado y gratuito
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        Por Pascuas de Pentecostés, a propuesta de los Mayorales y Sobremayorales
        Dónde se reúne
        En la casa n.º 119, propia de la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        No tiene ninguna; observa la marcha que sus antecesores
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Para nombrar Mayorales y para rendir cuentas y por comunicar alguna orden del Ilustre Ayuntamiento

         

        primera de cuchillería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía desde el principio de la calle hasta el Cantón de San Francisco Javier.
        Como casi todas las de ‘la Cuchi’, esta vecindad prácticamente no experimentó variaciones en cuanto a los números en los que se extendía lo largo de los años, abarcando desde 1855 a 1910 del 1 al 39 y del 2 al 38. Hoy abarcaría de los números 1 y 2 a los 29 y 36.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Roque.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad el 16 de agosto.
        Curiosidad
        La elección de San Roque (el mismo que el de la 1.ª de Herrería) como patrono, según del Val [1944], se debería a que en la entrada de la calle, sobre la Cuesta de San Francisco, estuvo situado el Arco de San Roque, al mismo tiempo que, según el propio autor, el Cantón de San Francisco Javier debió ser en un tiempo denominado Cantón de San Roque.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, Primero y Segundo
        Si hay Sobremayoral
        El Secretario-Contador hace de Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Según la Junta de Vecindad Disponga
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascua de Pentecostés se nombran los Mayorales, según el turno de los números de las casas
        Dónde se reúne
        En una sala alquilada
        Por qué Ordenanzas se rige
        No contesta
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        El domingo anterior al día del santo de su patrono, por disponer la función, y cuantas veces lo ordene el Sr. Alcalde. A los viáticos, entierros, fuegos, letanías o rogativas, todos los vecinos. A los fuegos asisten los Mayorales con pozales, a los entierros con las hachas, a las rogativas sin ellas si no ordena otra cosa el señor síndico

         

        segunda de cuchillería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Iba del Cantón de San Francisco Javier al de Santa Ana.
        Mantuvo su extensión desde 1855 por los números del 41 al 69 y 40 al 60. La única variación que encontramos es que en 1910 el número 69 era un edificio con doble portal (69 y 71I).
        Hoy en día se abarcaría del 33 al 61 y del 38 al 54C.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Antonio de Padua.
        Día de su Fiesta
        La fiesta de Vecindad se celebraba el 13 de junio.
        Curiosidad
        Experimentó un fuerte crecimiento de población entre 1809 y 1828, pasando de 133 personas vecinas a 208. Aun así, era, tras la 4.ª de Herrería, la que menos vecindario tenía. Es curioso también que junto a la 3.º de Cuchillería es una de las pocas Vecindades de las calles primitivas que, a pesar de los derribos para el ensanchamiento de cantones, aumentó el número de casas que tenía en 1828 (23), pasando en 1910 a 26. Valga comentar como anécdota que según Alfaro Fournier [1951], en el antiguo Palacio de Bendaña (parte del hoy Bibat), hubo un taller de sillería y, además, allí se cebaban cerdos para la popular rifa de San Antón.

        I
        Probablemente como consecuencia de que una casa familiar antigua con dos entradas hubiera sido derribada dando lugar a una nueva construcción que contara ahora con dos edificios, algo muy habitual según fueron desapareciendo las ‘casas familiares’.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        1.º y 2.º. Sirven mancomunadamente
        Si hay Sobremayoral
        Uno con el cargo de recibir y pagar las cuentas y presentarlas al Contador para que las revise
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un contador sin remuneración y se renueva a petición del mismo
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        Se eligen por Pascuas de Mayo por sufragio universal
        Dónde se reúne
        En casa del Sobremayoral, por no tener propia
        Por qué Ordenanzas se rige
        Hay un libro antiguo que son las ordenanzas de la ciudad de 1791, y real cédula de 1806 que no se copian porque hay ejemplares
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Cuando lo manda el Sr. Alcalde. A los incendios asisten los Mayorales. A los viáticos y entierros los cuatro vecinos más próximos

         

        tercera de cuchillería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía desde el Cantón de Santa Ana al de Santa María.
        Desde 1855 hasta 1887 abarcaba de los números 71 al 117 y del 62 al 114. En ese 1887 los pares pasaron a comprender del 62 al 110. Finalmente en 1910 ocupaba los edificios sitos entre el número 73 y 62 al final de la calle, esto es, a los números 117 y 110 respectivamente.
        Hoy en día abarcaría del 63 al 103 y del 56 al 98.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Marcos Evangelista.
        Día de su Fiesta
        La fiesta de Vecindad tenía lugar el 25 de abril.
        Curiosidad
        En otro apartado de este libro comentamos su enfrentamiento con el Ayuntamiento a causa del nombramiento de un Mayoral, pero reseñemos aquí como curiosidad que, según del Val [1944], en 1915 en esta Vecindad se situaban ni más ni menos que tres escuelas de párvulos, en los números 85, 94 y 110 de entonces, así como una escuela en la casa 99.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Primero y Segundo
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador que se releva por el mismo orden que los mayorales si él no se ofrece a seguir
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascua de Pentecostés, por cada uno de los salientes, obsequiando a los entrantes con un ramo de flores
        Dónde se reúne
        En una sala de la 103, propia de la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        No existen Ordenanzas desde la última guerra civil, ni otro régimen que el convencimiento de cumplir las órdenes superiores
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Siempre que hay que comunicar alguna orden de la autoridad. A las rogativas, procesiones, viáticos y entierros van cuatro vecinos con hachas

         

        primera de pintorería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Abarcaba del inicio de la calle al Cantón de San Francisco Javier.
        En 1855 se extendía del 1 al 29 y del 2 al 78, cambiando los impares en 1881 para alcanzar hasta el 33, volviendo sin embargo a quedarse en el 29 en 1887. Finalmente, en 1910 abarcaba del 1 al 27 y del 2 al 78.
        Hoy en día, de mantener esa estructura, abarcaría del 1 al 23 y del 2 al 62.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Pedro de Osma.
        Día de su Fiesta
        Según declaraba la Vecindad en 1867 celebraba su fiesta el 2 de agosto, aunque Becerro de Bengoa [1877] le marcaba como fiesta el 1.º de agosto.
        Curiosidad
        El propio Becerro de Bengoa dice que en esta Vecindad “se asegura que nació San Pedro de Osma cuya reliquia e imagen se guardan en una capilla”. Sin embargo, y aunque en los nomenclátor municipales oficiales, al menos hasta 1897, se subraya que el santo nació en el número 36 de esta calle, el dato es erróneo. El origen de la confusión se atribuye a los trabajos del dominico Fray Juan de Marieta, que así lo dejó escrito. En realidad Pedro de Osma nació en Bourges (Francia).

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º. El 1.º sirve el primer medio año y el 2.º el otro medio
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral, y un segundo en su ausencia
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario que no se muda sino por disposición de la vecindad. Se le dan 40 reales anuales
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El domingo de Pascua de Pentecostés, por los Mayorales salientes
        Dónde se reúne
        En la casa n.º 36 de la misma calle, propia de la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        No existen Ordenanzas en la Vecindad, y remitieron copia de los decretos que observan
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Los primeros días de todas las Pascuas y el domingo de la Trinidad. Los vecinos deben asistir a viáticos, entierros y funciones de iglesia, y los Mayorales a incendios

         

        segunda de pintorería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        He aquí una de las Vecindades más curiosas por su extensión ya que, a pesar de su nombre (2.ª de Pintorería), no responde exactamente al planteamiento general. Para empezar, porque no va de Cantón a Cantón, sino que iba del Cantón de San Francisco Javier al de Santa María, dejando en mitad de la Vecindad el de Santa Ana.
        Además de eso, hasta 1855, por lo que se refiere a los números impares, se extendía desde el número 31 hasta el 57, ya que los que a partir de ese momento iban a ser los portales del 59 al 65 de Pintorería, hasta entonces eran parte de la calles Santo Domingo-Dentro, y por tanto pertenecían a la Vecindad de la Esperanza.
        Los portales pares sí que se extendían del número 50 al final de la calle, el número 110. Pero, además de esto, la 2.ª Vecindad de Pintorería recogía también en 1855 a la calle de la Cruz con todos sus portales (del 1 al 13 y del 2 al 28).
        Esto último (que la calle de la Cruz perteneciera a la 2.ª de la Pintorería) cambió en 1867, ya que la calle de la Cruz desapareció, dividiéndose en calle del Hospicio y calle del Molino de San Ildefonso, pasando ambas a constituir una nueva Vecindad, la Vecindad de la Cruz.
        A partir de ese momento la 2.ª Vecindad de Pintorería pasó a seguir el ‘esquema normal’ que hemos visto en el resto de las Vecindades, que responden a tramos de calles. Así, en 1881 se extendía entre los números 35 al 71 y del 80 al 110. En 1887 del 31 al 67 y del 80 al 110. En 1910, finalmente, abarcaba del 29 y el 80 al final, esto es, los números 63 y 104.
        Hoy en día comprendería de los números 25 y 66 al 65 y 94 respectivamente.
        Patrona o patrono
        En 1867 la Vecindad afirmaba que su patrono era el Santo Cristo de San Ildefonso, aunque el nomenclátor de 1910 le señala el nombre de Invención de la Santa Cruz o Santa Cruz de MayoI, dato que se repite en sus Ordenanzas de 1913 (véanse los Anexos).
        Día de su Fiesta
        Celebraba su festividad el día de la Santa Cruz de Mayo, esto es, el 3 de Mayo.
        Curiosidad
        Según consta en un librito de 1928 sin reseña de autorII, el documento más antiguo que se conocía eran las “Ordenanzas de la Segunda Vecindad del barrio de la Pintorería y San Ildefonso” de 1568. En ese librito consta que, en tiempos, esta Vecindad llegó a tener como bienes varias heredades en los pueblos de Gámiz y Bolívar y términos de Vitoria, así como varias fincas en Vitoria. En su ‘arca de misericordiaIII’, llegó a poseer 71 fanegas de trigo.

        I
        Ayuntamiento de Vitoria [1910].
        II
        Segunda vecindad de la calle de la Pintorería : extracto de la historia de la vecindad segunda de la calle de la Pintorería y el Santo Cristo de San Ildefonso formado con datos recogidos en los archivos de esta vecindad. Vitoria : [s.n.], 1928 (imp. de los Hijos de Iturbe).
        III
        Las ‘Arcas de la Misericordia’ fueron unas instituciones benéficas para ayudar a los labradores pobres, fundadas la mayoría de las veces por ‘personas piadosas’. A través del préstamo de trigo estas cajas de previsión agrícola posibilitaban la siembra y el pan para muchas familias sin recursos. Fue el obispo de Calahorra, Juan Bernal Díaz de Luco el que mediante unos estatutos reguló su funcionamiento en el año 1547, si bien muchas de ellas funcionaban con anterioridad.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. Primero y Segundo
        Si hay Sobremayoral
        Hay dos Sobremayorales
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario, remunerado y perpetuo
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascua de Pentecostés, por los dos vecinos más antiguos y los Mayorales salientes
        Dónde se reúne
        En su sala propia
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por las de la ciudad
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Los días de Pascua a cumplir con los rezos que está obligada. A los entierros y viáticos asisten todos los vecinos, pena 10 maravedís

         

        vecindad de la esperanza o de santo domingo-dentro

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Se extendía a lo largo de la calle Santo Domingo-Dentro, a la que se le suprimió el “Dentro” en los años 80 del siglo xix. Su extensión no varió entre los años 1855 a 1910 abarcando en los pares del 1 al 41 y del 2 al 50.
        En la actualidad la calle se extiende del 1 al 29 y del 2 al 46, comenzando en el Cantón de Santa María y terminando en la intersección entre el final de Correría y el inicio de Portal de Arriaga.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Nuestra Señora de la Esperanza.
        Día de su Fiesta
        Según decía la propia Vecindad en 1867 su fiesta tenía lugar el 18 de diciembre. No obstante, del Val [1979] le adjudica otras dos fechas, el 16 de julio en 1851 y, más tarde el 12 de septiembre.
        Curiosidad
        Hasta el siglo xiii, junto a Pintorería (de la que es continuación) fue parte de la Calle de la Puebla, pasando desde entonces a denominarse Santo Domingo-Dentro, para diferenciarla de Santo Domingo-Fuera, que formaba el final de la calle Correría y de la entonces Plazuela de Santo Domingo (hoy plaza de la Fuente de los Patos). En 1887 se le suprimió el aditamento de “Dentro”. Curiosamente, del Val [1944] señala que durante mucho tiempo popularmente se le conoció simplemente por “Dentro”.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        Uno, con el cargo de Presidente en las Juntas de Vecindad
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador-Secretario, que se le dan 40 reales al año y es perpetuo si él no lo deja
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1 de Pascua de Espíritu Santo, proponen los Mayorales salientes a la aprobación de la Vecindad
        Dónde se reúne
        Una sala de la casa n.º 11, alquilada
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por unas antiquísimas, de las que remitieron copia
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        De obligación, 3 veces al año, y siempre que lo ordenen las autoridades. A los incendios asisten los Mayorales y a los viáticos y entierros todos los vecinos

         

        vecindad de la calle nueva o vecindad de san juan

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        La Vecindad de San Juan es la que tomó el relevo a la primitiva Vecindad de la calle Nueva y, en 1855, estaba compuesta por las calles Nueva Dentro, Nueva Fuera, Portal del Rey y Resbaladero, más los Barrios de Arana y San Cristóbal. Pero, como vamos a ver luego, en 1868 se dividió en dos Vecindades.
        Patrona o patrono
        Tenía como patrono a San Juan Bautista, quien así mismo, como recoge Manzanos [2004]I era el patrono de la primitiva Vecindad de la calle Nueva de la que surgió la de San Juan.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad el 24 de junio.
        Curiosidad
        Tanto la calle Nueva Dentro como Nueva Fuera, desde el siglo xiii formaban una sola, denominada Judería (también ‘barrio de los judíos’). En 1492, tras la expulsión de la población judía, con el cambio de denominación que supuso, la parte de calle ‘dentro’ de la muralla pasó a denominarse Nueva Dentro, y la de ‘fuera’ Nueva Fuera.
        La calle Nueva Dentro pertenecía completamente a la Vecindad de San Juan (primero) y a la 1.ª de San Juan después, hasta que en 1887 varios de sus portales (de ambos lados) pasaron a formar parte de la Vecindad de la Cruz.

        I
        Que cita como fuente a IZARRA RETANA, J. Vecindades, cofradías y gremios. Vitoria: imprenta Hijo de Iturbe 1940.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Cuatro. Dos para Nueva Dentro, y dos para Nueva Fuera
        Si hay Sobremayoral
        Hay dos Sobremayorales
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario perpetuo, que se le dan 100 reales cada año
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de la Pascua de Pentecostés, en plena Vecindad, por los Mayorales salientes
        Dónde se reúne
        En la casa n.º 55 de la calle Nueva Dentro, propia de la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        Por las confirmadas por el Real y Supremo Consejo de Castilla, como consta del libro que se encuentra archivado
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        7 veces al año. Los vecinos están obligados a asistir a los entierros y viáticos, y los Mayorales a los entierros, letanías y fuegos

         

        primera de san juan

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        En 1867 tras la división en 2 Vecindades, la primera Vecindad de San Juan recogió de la anterior los barrios de Arana y San Cristóbal, así como las calles de Nueva Dentro, Nueva Fuera y Torno, esta última creada a partir de la división en dos de Nueva Fuera y constituida (Torno) por lo que hasta entonces habían sido los números del 12 duplicado al 19 de la calle Nueva Fuera.
        En 1881 se mantenían en esta primera Vecindad las citadas tres calles (Nueva Dentro, Nueva Fuera y Torno) pero, los dos Barrios (Arana y San Cristóbal) pasaban a formar parte de la 2.ª Vecindad, aunque, como vamos a ver, por poco tiempo.
        En 1887 esta 1.ª Vecindad de San Juan volvió a experimentar grandes cambios. Por un lado, mantenía intactas las calles Torno y Nueva Fuera, pero de la calle Nueva Dentro pasaba entonces a abarcar sólo los portales del 1 y 2 al 65 y 78 (perteneciendo el resto a la Vecindad de la Cruz). Además de esto, recuperaba los barrios de Arana y San Cristóbal (que en 1881 habían ido a la 2.ª Vecindad) y se le incorporaban 3 calles creadas ese mismo 1887: Abrevadero, Colegio de San Prudencio y Arana (calle).
        El último y pequeño cambio que tendría hasta 1910 consistió en que en 1897 la acera de impares de la calle Nueva Dentro, que se incluía en esta Vecindad, perdió un portal, abarcando a partir de entonces hasta el 63 y no hasta el 65.
        Hoy en día, probablemente habría que hacer una Vecindad sólo con la calle Nueva Dentro.
        Patrona o patrono y día de su Fiesta
        No hemos encontrado datos que indiquen que las dos Vecindades de San Juan tuvieran patronos y fiestas distintas, por lo que habrá que deducir que ambas tuvieron por patrono y día de fiesta al de la Vecindad que les dio origen, esto es, el 24 de junio, San Juan Bautista.
        Curiosidad
        Aunque la denominación de “Barrios de Arana y San Cristóbal” hoy en día nos pueda hacer pensar en otra ‘dimensión’ de la palabra ‘barrio’, en realidad, en 1855 el Barrio de Arana contaba con 8 edificios, y el de San Cristóbal con 9, y en ambos casos la mayoría no eran de viviendas, sino molinos, Casa de Olarizu, Las Neveras, casas de campo…

        I
        Sólo Nueva Dentro y los portales correspondientes de la calle de San Francisco y el Cantón de San Francisco Javier, que la bordean.

        Datos que aporta en 1867
        No aporta datos, porque su creación corresponde a ese mismo año

         

        segunda de san juan

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Como ya hemos explicado al hablar de la 1.ª Vecindad de San Juan, el primer dato que tenemos sobre ella es de 1867, cuando recoge de la anteriormente única Vecindad de San Juan las calles de Portal del Rey y del Resbaladero; a ellas, ese mismo año, le sumaron la calle de Oriente (la actual Postas), así como la segunda sección de la nueva calle de Ronda (a partir de 1881 calle del Mercado y hoy en día calle Paz) y primera sección de la Ronda de Oriente (hoy en día, aproximadamente, la calle Francia, como ya aparece nombrada a partir de 1881).
        En 1881, a las anteriores, se le sumaron los barrios de Arana y San Cristóbal (que anteriormente se habían incluido en la 1.ª de San Juan, a la que volverán en 1887), así como la Plazuela de San Juan, y la calle de Santiago (hasta entonces parte de la Plazuela del Hospital).
        En 1887 experimento nuevos cambios. Como ya hemos señalado, los barrios de Arana y San Cristóbal volvieron a la 1.ª Vecindad; mantuvo las calles Francia (pero sólo los números del 1 y 2 al 27), del Mercado, Oriente, Resbaladero, Portal del Rey y Santiago, y se le agregaron la Plazuela del Hospital, el barrio de SantiagoI y la calle Olaguíbel (creada ese mismo 1887).
        En 1897 estaba compuesta por la calles Francia (números del 2 al 44 y del 1 al 35), Mercado, Olaguíbel, Portal del Rey, Resbaladero y Santiago, así como la plazuela del Hospital y el Barrio de Santiago. Además de éstas se le añadieron las calles de Canciller Ayala y Prudencio María de Verástegui, creadas ese mismo año.
        A todas ellas en 1910 se le sumó la calle de la Libertad (creada en 1907).
        Patrona o patrono y día de su Fiesta
        No hemos encontrado datos que indiquen que las dos Vecindades de San Juan tuvieran patronos y fiestas distintas, por lo que habrá que deducir que ambas tuvieron por patrono y día de fiesta al de la Vecindad que les dio origen, esto es, el 24 de junio, San Juan Bautista.
        Curiosidad
        La creación de esta Vecindad es un claro exponente de cómo la vieja Gasteiz comenzaba a expandirse más allá de los límites del Casco Viejo, pues si observamos bien las calles que la componían, la inmensa mayoría estaban fuera de los actuales límites oficiales del barrio del Casco Viejo.

        I
        Según el documentadísimo trabajo de KNÖR BORRÁS y MARTÍNEZ DE MEDINA SALAZAR [2009] : “aunque los límites no estaban muy definidos, el barrio de Santiago ocupaba desde la zona del hospital que da nombre a este barrio hasta la “Avenida de Judimendi”, alrededor de la propia “Avenida de Santiago”.

        Datos que aporta en 1867
        No aporta datos, porque su creación corresponde a ese mismo año

         

        vecindad de santa isabel o santo domingo-fuera

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Vecindad que probablemente en un principio estuviera formada por la calle Santo Domingo-Fuera (a la Vecindad se le denominaba así, al menos hasta 1828), que fue suprimida en 1887, pasando parte de sus viviendas a formar parte de la calle Correría y el resto del Portal de Arriaga.
        En cualquier caso, según los datos de 1855, la Vecindad (ya denominada de Santa Isabel) estaba formada por la calle Santo Domingo-Fuera, la Plazuela de Santo Domingo (absorbida en 1887 por la calle Zapatería, y nada que ver con la actual Plaza de Santo Domingo), más las calles Chiquita, Barrancal, Cubo y Portal de Urbina (actual Portal de Legutiano, aunque con otra estructura), así como el Barrio de Santa Isabel (hoy en día parte del Portal de Arriaga).
        En 1867 a ellas se le agregó la nueva calle del Camino de Ronda del Norte (parte de la actual Francia). Sin embargo en 1881 volvió a su configuración de 1855.
        En 1887 esta Vecindad experimentó grandes variaciones, a la ya comentada desaparición de la calle Santo Domingo-Fuera se le sumó la agregación de la calle Portal de Arriaga, así como parte de Correría (de los números 157 y 118 al final), parte de Francia (a partir del 45), dos portales de Tenerías (los números 1 y 3) y parte de Zapatería (de los números 115 y 154 al final), así como el cantón de Santa María.
        En 1910 permaneció igual salvo que en el caso de las calles de las que sólo abarca un tramo, cambiaron los números que pertenecían a esta Vecindad. Así la parte de Correría pasaba entonces a ser del 159 y 120 al final; en la de Francia se incorporaba el número 46; de Tenerías absorbía ahora los números 1, 2, 3 y 5, y de Zapatería pertenecían el 117 de los impares y los pares del 108 al 162.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Santa Isabel.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad el 2 de julio.
        Curiosidad
        El documentado blog “Recordando Vitoria”I recoge cómo era la fiesta de la Vecindad de Santa Isabel:
        La vecindad de Santa Isabel celebraba su fiesta el día dos de julio, día de la Visitación de Nuestra Señora. Con tal motivo se acudía a realizar una función religiosa en la capilla de Santa Isabel situada en la actual calle “Cuadrilla de Vitoria-Gasteiz”. A esta función acudía también el Ayuntamiento en Corporación. Los vecinos, con sus mayorales a la cabeza, le recibían en la casa armera de los Gobeo-Landázuri en la esquina de la calle Chiquita. Allí se iniciaba una procesión en la que se portaba un grupo escultórico que representaba la visita de la Virgen a su prima Santa Isabel. Tras atravesar parte de la calle Portal de Arriaga y el camino viejo del cementerio, que bordeaba el actual Parque de Molinuevo y atravesaba por la hoy llamada calle de Santa Isabel, el cortejo concluía en la capilla antes mencionada. El origen de esta costumbre es anterior al camposanto que data de 1808.

        I
        http://recordandovitoria.wordpress.com/

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos. 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        Hay uno
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador-Secretario y se renueva a petición suya
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        Por Pascua del Espíritu Santo, proponen los Mayorales salientes y la Vecindad aprueba
        Dónde se reúne
        En una propia de la Vecindad
        Por qué Ordenanzas se rige
        Remitieron copia de ellas
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Siempre que ocurre hablar algo en vecindad y cuando lo ordena el Ilustre Ayuntamiento

         

        las 4 vecindades de postas
        o la antigua
        vecindad del arrabal

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Esta Vecindad, de la que los primeros datos que tenemos se remontan a 1855, se creó probablemente para sustituir a la antigua Vecindad del Arrabal (cuya referencia se pierde en ese mismo 1855), dados los muchos cambios que esta zona de la ciudad estaba experimentando y la gran población que esa Vecindad del Arrabal tenía (874 personas en 1828).
        Aunque muchas veces se le considera como una única Vecindad, en realidad estaba compuesta por cuatro, aunque compartían no pocas cosas. Por ejemplo, Sobremayoral, patrona y fiesta de Vecindad.

        Primera Vecindad de Postas
        En 1855 estaba compuesta por la calle Postas, la antigua Plaza de Bilbao (aproximadamente donde en la actualidad el edificio central de Correos), la calle del Portal de Barreras (la actual calle Independencia) y la Travesía de la Fuente de las Ánimas (actual Fueros).
        En 1881, con el crecimiento de la ciudad, a las ya reseñadas de 1855 y 1867 se le sumaron Camino de Arechavaleta (en parte la actual Rioja, y otra parte la actual Comandante Izarduy), la Avenida de las Desamparadas (actual Ortiz de Zárate), Plazuela de las Desamparadas, Plaza de la Independencia (actual Plaza de los Fueros), calle San Antonio y calle de la Plaza de Toros (tramo final de la actual Manuel de Iradier).
        En 1887 se produjeron nuevos cambios. Por un lado desaparecieron o dejaron de pertenecer a la Vecindad la entonces Plaza de Bilbao, los callejones de Mediodía y Mendía, así como la calle de la Plaza de Toros. La calle Portal de Barreras pasó a denominarse Barreras, y aparecía ya con ese nombre la calle Rioja. Además se le agregaba el recién creado callejón de la Alfarería (desaparecido en 1959).
        Finalmente, en 1910 estaba constituida por los callejones de la Alfarería y de Cachán, por la plazuela de las Desamparadas, por la plaza de la Independencia, y por las calles Arechavaleta, Barreras, Ortiz de Zárate, Fueros, Postas y Rioja.

        Segunda Vecindad de Postas
        En 1855 tan sólo estaba compuesta por la calle del Arca y la callejuela del Arca (segunda parte de la actual calle de San Prudencio).
        A estas dos, en 1881 se le sumaron la calle de la Estación (actual Dato) y la calle del General Álava. El último cambio que le encontramos hasta 1910 se produjo en 1887, año en el que a las anteriores se les agregó la calle San Prudencio.

        Tercera Vecindad de Postas
        En 1855 estaba compuesta por la plazuela de la Unión (actual plaza del General Loma), la calle San Antonio, calle de la Fuente de las Ánimas (la calle, que no la travesía, parece que era la actual calle Florida) y la calle del Portal de Castilla.
        En 1881 se le quitó la calle San Antonio, pero se le añadió la calle del Sur (la mayor parte de la actual Manuel Iradier).
        En 1887 hubo nuevos cambios que ya perfilaron su extensión hasta 1910 pasan-do a estar formada por la calle Castilla, el Paseo de la Florida, la calle de la Florida, la calle San Antonio (que de nuevo recupera), la calle Sur y la Plaza de la Unión.

        Cuarta Vecindad de Postas
        En 1855 estaba formada por el llamado Barrio del Prado, un antiquísimo barrio (probablemente recibió este nombre ya en el siglo xii) que formaba parte de los arrabales de la ciudad, situado aproximadamente desde la actual calle Prado hasta las inmediaciones del entonces pueblo de Armentia.
        En 1867 se le agregó el paseo del Cuarto de Hora, que rebautizado en 1881 en paseo del lateral de la Estación, hace referencia al actual paseo de la Universidad.
        En 1887 a estas dos se les añadió la calle de la Plaza de Toros (tramo final de Manuel Iradier que hasta entonces había pertenecido a la 1.ª de Postas) y el Paseo de la Senda. Y en 1897 la calle Fray Francisco de Vitoria.
        Finalmente, en 1910 estaba compuesta por la calle Aguirre Miramón, el paseo de Cervantes, las calles Domingo M. de Aragón, Fray Francisco de Vitoria, Marqués de Urquijo, Nieves Cano y Plaza de Toros, así como por el Paseo de la Senda y el originario Barrio del Prado.
        Patrona o patrono
        Nuestra Señora de la Virgen Blanca.
        Día de su Fiesta
        Celebraban la fiesta el 7 de mayo.
        Curiosidad
        La calle Postas, que da nombre a estas ‘4 Vecindades en 1’, según Knör [2009]:
        Esta calle empezó a tomar forma en el primer cuarto del siglo xix, donde había un pequeño grupo de casas dentro del Arrabal. La Calle del Arrabal pasó a denominarse Calle Postas en el siglo xix, cuando el lugar deja de ser un arrabal.

        I
        Incluido el barrio de Barreras.
        II
        Este primer dato como Vecindad del Arrabal, el resto, como suma de las 4 Vecindades de Postas.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Cuatro Mayorales. 1.º Postas, 2.º Barrio del Arca, 3.ª San Antonio y 4.º El Prado
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral que preside las Vecindades
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador y si éste hace dejación se nombra otro
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascua de Pentecostés
        Dónde se reúne
        En una casa de su propiedad
        Por qué Ordenanzas se rige
        No hay más Ordenanzas que las costumbres antiguas
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Las Ordenanzas que tienen dicen ser del siglo pasado y que no se acomodan bien al presente (sic, no error).

         

        vecindad del pilar o de la plaza nueva

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Esta Vecindad surgió en la década de los 90 del siglo xviii y hasta 1887 estuvo formada sólo por la plaza Nueva, pero en aquel año se le agregaron la plaza Vieja (actual Virgen Blanca) y los números 1 y 2 de la entonces plaza de Bilbao (aproximadamente donde hoy en día se ubica el edificio de Correos). Y así permanecería hasta 1910.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Nuestra Señora del Pilar.
        Día de su Fiesta
        La fiesta de la Vecindad se celebraba el 12 de octubre.
        Curiosidad
        Gracias a J. Izarra [1925] conocemos algunos pormenores de las primeras fiestas que celebró esta Vecindad:
        La primera solemnidad celebrada por la Plaza Nueva en honor de su Patrona tuvo lugar en San Francisco el año de 1791, según el libro, y consistió en misa solemne con sermón, vísperas y reserva. En 1792, la fiesta comenzó el día 11 y, además de cantarse las vísperas, hubo tamboril y atabal. Al año siguiente hubo un escote de á 30 reales por vecino, á pesar de contar la Vecindad con un fondo de 1.140 reales. El año de 1794 hubieron de suspenderse el tamboril y las fogatas nocturnas, ó marchas, á causa de “la crítica situación de la guerra”; restablecióse el festejo, así como la solemnidad religiosa, en San Francisco, el año de 1796.

        I
        http://recordandovitoria.wordpress.com/

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos Mayorales
        Si hay Sobremayoral
        No hay
        Si hay Contador y Secretario
        Un Contador sin estipendio
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        Del 4 al 12 de octubre se nombran los Mayorales todos los años
        Dónde se reúne
        En las casas de los Mayorales por carecer de otro local

        Por qué Ordenanzas se rige
        No tiene ninguna
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Para nombrar Mayorales, y cuando el Ayuntamiento lo exige.

         

        vecindad de la magdalena

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Esta Vecindad fue fundada en 1763I. Según los primeros datos que conocemos, en 1855 estaba formada por las calles Cercas Altas (una parte de la hoy calle de Siervas de Jesús), Cercas Bajas, El Campo de los Sogueros (la otra parte de la hoy Siervas de Jesús), Portal de Aldave (hoy calle Aldabe) y La Ciudadela (por donde hoy la plaza del mismo nombre).
        En 1881 a éstas se les sumaron las calles Camino de Ali (actual Beato Tomás de Zumárraga), Portal de las Brígidas (calle Magdalena) y calle del Juego de la Pelota (actual Vicente Goicoechea).
        En 1887 la calle Portal de las Brígidas recuperó su antiguo nombre de La Magdalena, y a la Vecindad se le añadieron los números 2 y 5 de la calle Tenerías.
        Finalmente, en 1910 quedó reducida a la calle Magdalena, Juego de la Pelota y Cercas Bajas, pero en esta última sólo hasta el número 33. La mayoría de las calles que dejaron de pertenecer a la Vecindad (Aldabe, Ali, Campo de los Sogueros, Cercas Altas, Ciudadela y una parte de Cercas Bajas) pasaron a constituir la nueva Vecindad de la Trinidad.
        Patrona o patrono
        Su patrona era La Magdalena.
        Día de su Fiesta
        Su fiesta de Vecindad tenía lugar el domingo de la Santísima Trinidad.
        Curiosidad
        Debe su nombre al convento que existía ya en 1291 con el nombre de Santa María MagdalenaII, y antes que Vecindad fue considerada Barrio. Según Knör [2009], el camino desde el Convento de la Magdalena hacia Abendañu y Ehari, se denominó Magdalenabidea, hasta que en 1653, con la instalación en el convento de las religiosas Brígidas, se utilizó este nombre para aludir al paseo, campo y portal de entrada de la ciudad. Aunque oficialmente no obtuvo el de Portal de las Brígidas hasta 1867, recuperando en el Calle Magdalena en 1887.

        I
        A. M. V-G. Signatura 17/13/17.
        II
        Cuaderno de rotulación de calles y numeración de casas, 1887. Ayuntamiento de Vitoria.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        Hay un Sobremayoral
        Si hay Contador y Secretario
        Dos Contadores, uno perpetuo y otro que se releva todos los años
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El primer día de Pascua de Pentecostés, por los Mayorales salientes
        Dónde se reúne
        Junto a la fuente de Aldave en la casa n.º 23 y se pagan 60 reales anuales
        Por qué Ordenanzas se rige
        No contesta
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Se reúne solo para el nombramiento de Mayorales, si no hay orden superior. A viático y entierro, pena 2 reales por falta

         

        vecindad de santa clara

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Este antiguo barrio de Gasteiz dio origen a otra de las Vecindades surgidas a principios del siglo xix, la Vecindad de Santa Clara. Sabemos que en 1855 estaba formada por las calles del Prado, de la Constitución (actual calle Diputación Foral), Plaza de la Provincia y calle del Instituto (hoy en día Becerro de Bengoa).
        En algún momento entre 1855 y 1867 se le agregaron los números pares del 2 al 10 de la plazuela de la Unión (actual plaza del General Loma), ya que en aquél último año se propuso que se agregaran a la 3.ª Vecindad de Postas.
        Sabemos igualmente que, a las cuatro calles iniciales, en 1881 se le añadió el Callejón de la Alberca Vieja (callejón que hoy comunica la calle Diputación con la Plaza de la Provincia)
        Finalmente, en 1910 estaba constituida por el callejón de la Alberca Vieja, la Plaza de la Provincia, y las calles Becerro de Bengoa, Constitución y Monseñor Cadena y Eleta.
        Patrona o patrono
        Su patrona era Santa Clara.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad el 12 de agosto.
        Curiosidad
        Como en el caso de la Vecindad de La Magdalena, a la de Santa Clara el nombre le viene dado también por la existencia de un convento del mismo nombre (más o menos donde el actual Parlamento Vasco), cuya construcción del Val [1944] sugiere en el siglo xiii. También en su caso fue inicialmente el nombre de un barrio extramuros de la ciudad. La Vecindad surgió con la remodelación que experimentó la zona tras la desaparición del convento a principios del siglo xix, de hecho, en los datos de población o de casas de principios de ese siglo no aparece denominada como Vecindad, sino como “Barrio de Santa Clara”, aunque se le incluía en los listados de Vecindades. La remodelación comentada es evidente ya que, justo al contrario que en el caso de La Magdalena, el número de edificios aumentó considerablemente, pasando de los 26 que tenía en 1828 a los 57 con los que contaba 60 años después.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º. El 1.º lleva todos los cargos
        Si hay Sobremayoral
        No hay
        Si hay Contador y Secretario
        No hay
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El primer día de Pascua de Pentecostés, por suerte entre los vecinos que no hayan servido
        Dónde se reúne
        En la casa del primer Mayoral
        Por qué Ordenanzas se rige
        No se observa ningún acuerdo por escrito, ni existen Ordenanzas
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Una vez para echar el reparto a los vecinos para cubrir los gastos, y otra para el nombramiento de los Mayorales

         

        vecindad de san francisco

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Sus primeros datos nos aparecen en 1828. En 1855 estaba compuesta por la Plaza del Machete, Los Arquillos, la calle de San Francisco y la Cuesta del Teatro (aproximadamente la calle Lehendakari Agirre de la actualidad). Esta última, sin embargo desapareció en 1881, volviendo a aparecer en 1887, año en el que la Vecindad experimentó una ampliación, quedando formada por los números 3, 4 y 5 de la plaza de Bilbao (donde el actual edificio de Correos), Los Arquillos, la Escalera de los Arquillos, la plaza del Machete, la Escalera del Machete, las calles Mateo B. de Moraza y San Francisco, la cuesta de San Francisco, la plazuela de San Francisco (más o menos el actual espacio ajardinado que hay en la parte derecha de la cuesta de San Francisco), la Escalera de San Miguel, el callejón de Santa María del Cabello y la cuesta del Teatro.
        Hasta 1910 tuvo pocos cambios, tan sólo que los números de la entonces plaza de Bilbao que pertenecían a la Vecindad pasaron a ser el 1, 3 y 5, y que la calle de los Arquillos pasó a denominarse Paseo.
        Patrona o patrono
        Su patrono era San Francisco de Asís.
        Día de su Fiesta
        Celebraba su fiesta de Vecindad el 4 de octubre.
        Curiosidad
        Hay datos como para pensar que esta Vecindad, años más tarde, se pudo desdoblar en dos, estando compuesta una de las dos partes por las calles Mateo Moraza, Cuesta de San Francisco, Cuesta del Banco de España y Paseo de los Arquillos, las cuales tendrían como patrono a San Mateo. Esto al menos se infiere de la siguiente carta dirigida al Alcalde el 17 de septiembre de 1928I:
        “Excmo. Sr.:
        José L. Goicolea, Presidente de la Comisión Organizadora de los festejos religiosos y profanos que se celebrarán el día 21 del actual, para solemnizar la fiesta de San Mateo, Patrón de la vecindad de las calles de Mateo B. de Moraza, Cuesta de San Francisco, Cuesta del Banco de España y Paseo de los Arquillos a V.E. respetuosamente expone:
        Que por la vecindad citada, se ha confeccionado un programa de festejos a base de disparo de cohetes, alegres dianas que darán comienzo a las ocho de la mañana, solemne misa cantada en la Iglesia de San Miguel a las nueve y medía de dicho día 21, concierto musical de 12 a 1 de la tarde y sesiones de bailables de 7 a 9 y de 10 a 12 de la noche del referido día, para cuya celebración así como para el disparo de cohetes, solicita el oportuno permiso de V.E. complaciéndose en significarle que vería con sumo agrado se sirviera designar una Comisión de su seno que honrase con sus asistencia el acto religioso ante citado ya que las Casas Consistoriales radican en la vecindad mencionada y el Sr. Alcalde Presidente en funciones es Presidente Honorario de la misma.
        Es gracia que no duda alcanzar del bondadoso corazón de V.E. cuya vida Dios guarde muchos años.”

        I
        A. M. V-G. Signatura LI/12/11 Festejos en la Vecindad de don M. B. de Moraza.

        Datos que aporta en 1867

        Cuántos Mayorales hay
        Dos, 1.º y 2.º
        Si hay Sobremayoral
        No hay
        Si hay Contador y Secretario
        Hay un Contador-Secretario perpetuo y sin remuneración
        Cuándo y cómo se eligen los cargos
        El día 1.º de Pascua de Pentecostés, por suerte entre los Mayorales que no han servido (sic)
        Dónde se reúne
        En la sala baja del Teatro, sitio que fue señalado por el Alcalde
        Por qué Ordenanzas se rige
        No existe ninguna Ordenanza y sólo se rige por las costumbres antiguas
        En qué ocasiones se reúne la Vecindad, o qué servicios están obligados a prestar los vecinos
        Un día para rendir cuentas y otro para nombrar Mayorales. A los incendios asisten todos los vecinos, y a los entierros los dos vecinos más próximos

         

        vecindad de la cruz o tercera de la pintorería

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        Esta Vecindad surgió en 1867 al desgajar de la 2.ª Vecindad de Pintorería a la entonces calle de la Cruz que, a partir de ese momento, dejó de tener este nombre, para subdividirse en Calle del Hospicio y Calle del Molino de San Ildefonso, pasando ambas a crear la Vecindad de la Cruz.
        Hasta 1887 no experimentó cambios, pero en ese año pasó a estar compuesta por las calles Molino de San Ildefonso, San Ildefonso, cantón de Santa Ana y calle Nueva Dentro, pero de esta última sólo los números del 65 y 78 al final (aproximadamente lo que es hoy la calle San Vicente de Paúl). A éstas, en 1897 se le agregaron los números del 35 al 45 de la calle Francia.
        Patrona o patrono
        La Santa Cruz.
        Día de su Fiesta
        El 3 de mayo, día de la Cruz de Mayo o de la Fiesta de la Invención de la Santa Cruz.
        Curiosidad
        Esta Vecindad y su composición han generado muchas controversias sobre cómo estaba formada y si había que considerarla (como hay quien hace) la ‘tercera vecindad de Pintorería’, pues nació al desgajarse de la segunda Vecindad de esa calle, pero en realidad está fuera de ella. Sucede que su nombre le viene, como hemos visto en otros casos, de un convento, el de Santa Cruz, situado entonces en la calle del mismo nombre, que desapareció (la calle) en 1867. En cualquier caso, hay que tener presente que la configuración de esa zona en aquel tiempo, era muy distinta al del resto de calles del Casco, manteniéndose todavía muchas huertas y molinos que no le daban ‘estructura’ de calle.

        Datos que aporta en 1867
        No aporta datos, porque su creación corresponde a ese mismo año

         

        vecindad de la trinidad

        Calle/s o parte de calle que comprendía
        No sabemos el momento exacto de su creación, pero todo apunta a que fue la última en surgir (ya que no aparecen datos sobre ella hasta 1910), y que lo hizo como resultado de dividir la Vecindad de la Magdalena en dos. De hecho, en 1910 la Vecindad de la Trinidad aparecía compuesta por algunas de las calles que hasta entonces habían formado parte de la Vecindad de la Magdalena, como es el caso de Aldabe, Ali (actual Beato Tomás de Zumárraga), Cercas Altas (una parte de la hoy calle de Siervas de Jesús), El Campo de los Sogueros (la otra parte de la hoy Siervas de Jesús) y la plaza de la Ciudadela. A éstas hay que añadir una parte de Cercas Bajas (del 33 en adelante, ya que hasta el 33 pertenecían a la Magdalena), una parte de Tenerías (números 4 y 7, que el resto también pertenecían a la Magdalena) y la calle Domingo Beltrán.
        Patrona o patrono y día de su Fiesta
        Por su nombre y por su origen, aunque no lo sabemos con certeza, es de suponer que compartiera patrona con la Vecindad de la Magdalena (la propia Magdalena) y que celebrase su fiesta de Vecindad en el mismo día, es decir el domingo de la Santísima Trinidad.
        Curiosidad
        Parece confirmar la teoría de que es una Vecindad desgajada de la de La Magdalena el hecho de que la aparición de La Trinidad (con 116 edificios) coincide con la llamativa bajada en el número de edificios de la Vecindad de la Magdalena (pasa de tener 138 en 1897, a sólo 27 en 1910).

        Datos que aporta en 1867
        No aporta datos, porque su creación es posterior

         

         

         

        3. HISTORIA(S) DE NUESTRAS CASAS Y MANZANAS

         

        Este apartdo va a estar compuesto por la información que recogen las denominadas “fichas urbanísticas”. Son unas fichas que, hasta donde sabemos, no tienen acceso público en la red, y sin embargo contienen informaciones (verídicas o no, pero con las que trabaja el Ayuntamiento) sobre nuestros edificios y sobre los planes o determinaciones que les afectan. Por eso nos parece básico que sean de conocimiento general, y para ello ofrecemos esta pequeña ventana.

        Hay que tener en cuenta que son las fichas urbanísticas elaboradas conjuntamente con la revisión del Plan Especial de Rehabilitación Integral -PERI- (revisión que aunque se aprobó en 2006, empezó a elaborarse casi 10 años antes) y que, por lo tanto, responden a lo que dicho plan (y el Plan Director de la Catedral, que en tantas cosas dictamina qué debe recoger el PERI) había pensado para cada edificio. Hoy en día algunas de esas determinaciones habrán variado (por protestas vecinales, acuerdos políticos o revisiones parciales del PERI), otras cuantas se habrán llevado a cabo (en las viviendas que se hayan rehabilitado o reformado) y, sobre el resto, la gran mayoría, rige todavía la calificación.

        Una de las cuestiones a prestar atención es la de la clasificación que aparece en la parte superior izquierda bajo la denominación de “Catalogación”, que puede contemplar modalidades tan diversas como “Protección Especial”, “Protección Básica”… hasta Fuera de Ordenación. La clasificación que hace el PERI (recomendamos consultar las especificaciones que aparecen en ese largo documento) es la siguiente:

        Artículo 20. Catálogo de la Edificación y Estrategias. Todas las edificaciones del Área, quedan clasificadas según su valor relativo, como se recoge en el documento “Catálogo de los Bienes Objeto de Protección – Catálogo de la Edificación”, en alguna de las siguientes categorías y que se reflejan en plano de Ordenación nº 2 del presente Plan Especial:

        Edificios de Carácter Monumental

        Elementos de Protección Especial – EPE

        Edificios de Carácter Estructural

        Elementos de Protección Media – EPM

        Edificios de Carácter Ambiental

        Elementos de Protección Básica – EPB

        (Derivados de la Aplicación del Decreto 281/2003 por el que se califica el Casco Histórico de Vitoria-Gasteiz como Bien Cultural, con la Categoría de Conjunto Monumental, y se aprueba su Régimen de Protección).

        Edificios de Carácter Ambiental

        Elementos de Protección Básica-Históricos – PB-H

        (Derivados de la Aplicación de los Criterios de la Revisión del PERI)

        Edificios de Carácter Ambiental

        Elementos de Protección Básica Adaptados – PB-AP

        (Derivados de la Acción Rehabilitadora de Adaptación al Planeamiento)

        Edificios Sin Valor Ambiental

        Elementos Sustituibles – ES

        Edificios Inadecuados

        Elementos Discordantes – ED

        Edificios Fuera de Ordenación

        Solares

        Y la “estrategia” que dictamina para cada casa está de acuerdo a esta clasificación:

        Las estrategias de aplicación en las distintas categorías en el ámbito del presente Plan Especial, se concretan en:

        – Conservación, en los elementos de protección especial, media y básica.

        – Revitalización, en los elementos de protección básica (edificios históricos), de protección básica (edificios adaptados al planeamiento), elementos sustituibles y elementos discordantes.

        – Renovación, en los elementos sustituibles y discordantes en aquellos casos que opten voluntariamente por la sustitución. En los casos de ruina de los elementos sustituibles y discordantes. En la nueva planta de solares. En las sustituciones de los casos de fuera de ordenación

        Es muy interesante también consultar las “NOTAS ADICIONALES”·que aparecen al pie de cada ficha, pues en ellas se recogen desde informaciones curiosas hasta determinaciones del PERI que tengan que ver con el futuro que con el PERI han determinando para el edificio.

        Conviene observar también lo relativo al apartado de “SISTEMA DE GESTIÓN”, que recoge, por ejemplo, si la actuación sobre el edificio será por iniciativa “pública” (institucional) o privada.

        Hay apartados que no merecen la pena ni consultarse, pues han quedado totalmente desfasados (por ejemplo el de “Plan de Etapas” que dividía las obras previstas entre el 1º cuatrienio o el 2º… y que ya han sido superados)

        Sabemos que buena parte de esta información de contenido bastante técnico, se hace dura de entender. El texto del PERI puede ayudar a aclarar… o todavía liar más en algunos casos. Si alguien tiene dudas puede enviar un comentario e intentaremos aclararlo, pero sin garantizar que lo consigamos.

        En cualquier caso, repetimos, es una información que tiene que ver con nuestros edificios y viviendas, y por lo tanto creemos importante que llegue al vecindario. Por eso las publicamos.

         

        ZONA FUNDACIONAL

        MANZANA I (pdf)

        Como se puede comprobar, recoge solo a los números 1 y 2 de Fray Zacarías, nuestra querida “Casa de la colina (el gaztetxe) y el Palacio de Montehermoso.

        En las fichas podemos comprobar la intención de quienes redactaron y aprobaron el PERI: cargarse el Gazte, pues lo decretan como “fuera de ordenación expreso” y la “forma de rehabilitación” es la “sustitución” por “iniciativa pública”.

        En cuanto al Montehermoso, resaltar tanto la fecha de construcción, 1524, como los dos elementos del Patrimonio Histórico Artístico que le señala: El Escudo Pontificio de León XIII y el Escudo Espiscopal, ambos de 1887

        MANZANA II (pdf)

        Abarca también pocos edificos, en concreto los situados en la acera de los impares de la calle Santa María, desde el número 1 al 11. Algunos de estos edificios han tenido rehabilitaciones desde el momento en que crearon las fichas, con lo que sus datos actuales son distintos.

        Cabe reseñar como característica especial que el PERI reconoce “Tolerancia de vivienda en planta baja” en los edificios del 1 al 7 (ambos incluidos), algo poco habitual en el Plan de Rehabilitación.

        En el número 11 encontramos la “Casa Etxanobe”, edificio del siglo XVIII en el que hoy en día se ubican diversos servicios municipales ¡¡¡a pesar de la nula accesibilidad del edificio!!!. En esta casona decía Venancio del Val (Calles Vitorianas 1979) que estuvo ubicado el almacén de tabacos de la provincia.

        MANZANA III (pdf)

        Manzana igualmente con pocos edificios, abarca los números 4 y 6 de la calle Fray Zacarías Martínez, los números 13, 15, 17 y 19 de la calle Santa María y el número 2 de la Plaza de Santa María.

        La característica que más resalta en esta manza en cuanto a lo que el PERI “piensa” para ella, es la figura de la UECTR (Unidad de Ejecución Conjunta Terciario/Residenial) designada con la numeración III-1, que afecta tanto a los números 4 y 6 de Fray Zacarías como a los 13 y 15 de Santa María. Se trataría de abrir la posibilidad (voluntaria) a que entre los cuatro edificios se creara un nuevo espacio con posibilidad de destinar un 50% resultante a uso terciario y el 50% restante a residencia de viviendas. La actuación sería conjunta y privada. El sistema de gestión sería la “compensación”, pero que nadie piense que esto significa que se les compensaría de alguna forma. El sistema de gestión por compensación significa que estarían obligadas a crear una “Junta de Compensación” desde donde debería tramitarse todo el proyecto.

        Por lo que respecta a los números 17 y 19, en esta ocasión el PERI marca como objetivo el eliminar el uso residencial de las plantas bajas de ambos edificios, al mismo tiempo (cosa extraña) que permite el aumento del fondo edificable en numerosas plantas.

         

        (NOTA: con posterioridad a comenzar su publicación en este blog, hemos visto que el Ayuntamiento ha colgado esta información sobre fichas edificatorias en su página web. Como el haceros llegar las fichas a través de KTT nos suponía un grave problema de “agotamiento de la capacidad de archivo gratuito” que ofrece wordpress, optamos por a partir de ahora remitiros directamente a la página web municipal  y utilizar ese espacio para otros contenidos)

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1 pensamiento sobre “Historia(s) del Casco / Bitxikeriak”

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