Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: ¿De la práctica de la autogestión colectiva a la Comunidad Vecinal autogestionada?

(imagen que resume el texto por sí sola)

 

A mediados de enero pasado se pusieron en contacto con KTT las personas que animan el Colectivo Ilusionismo Social para hacernos llegar una propuesta. Estaban trabajando en la coordinación y publicación de una serie de libros colectivos (uno ya publicado posteriormente con el título SIN PODER Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana, y nos proponían nuestra participación con un capítulo para el siguiente libro colectivo que ya habían comenzado a trabajar y que inicialmente llevaría el título de AUTOGESTIÓN, AUTONOMÍA E INTERDEPENDENCIA. Construyendo colectivamente lo común en el disenso (índice)

No conocíamos personalmente a la gente del colectivo de Ilusionistas Sociales, pero sí parte de su trabajo y su web, a la que a menudo acudimos por contar con una más que interesante recopilación de trabajos propios y ajenos que ponen a nuestra disposición. Por si ello fuera poco, al mismo tiempo nos daban a conocer la serie de personas que pretendían que colaborase con otros capítulos en el libro, y buena parte de ellas eran de esas que denominamos buenas amigas de KTT porque a menudo nos nutrimos de sus trabajos y experiencias. La edición del libro correría a cargo de Volapük ediciones y quienes participáramos en la elaboración con nuestros textos no teníamos que aportar en la financiación, ni tendríamos ningún tipo de retribución económica, entre otras cosas porque, nos lo dejaban claro, el objetivo del libro no era generar ingresos, sino divulgar los trabajos.

Así las cosas, claro, dijimos que sí. A partir de ahí nos pusimos a pensar qué podíamos aportar sobre esa cuestión. En seguida recordamos que, entre las muchas cosas que aprendemos de los movimientos populares, comunitarios o autónomos de América Latina está su sana costumbre (que por aquí tanto se echa en falta) de facilitar la transmisión de lo aprendido en sus luchas (errores y aciertos) a través de un camino muy sencillo: ponerlo por escrito.

Desde ese planteamiento se nos ocurrió que podía ser interesante intentar poner por escrito, aunque fuera desde un punto de vista limitado, el nuestro, la historia de cómo habían surgido y se habían desarrollado algunas de las dinámicas comunitarias y autogestionarias que en la última década han tenido lugar en el Casco Viejo gasteiztarra. Y en la medida de lo posible, no hacer una simple crónica, sino intentar acompañar el relato de lo sucedido con una mínima reflexión sobre los factores que han podido ayudar a su surgimiento, la situación actual en que se halla, y los posibles problemas y retos a plantearse de aquí en adelante.

Como el libro a publicarse se plantea con una difusión de ámbito estatal, todo ello era necesario acompañarlo de una introducción explicativa sobre el contexto del Casco Viejo gasteiztarra, introduciendo al mismo tiempo aclaraciones y/o traducciones sobre cuestiones que pueden ser desconocidas a cualquier persona que no viva en Euskal Herria.

Aunque teníamos un limite de extensión para el texto, nos pasamos ampliamente. No sólo por nuestra tendencia a enrollarnos más de la cuenta, sino que ya puestas manos a la obra, sin caer en el extremo de abarcarlo todo y con todo detalle, nos pareció indicado que algunas cosas básicas no se quedaran en el tintero por falta de espacio. Así surgió esta versión larga que hoy os ofrecemos de Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: ¿De la práctica de la autogestión colectiva a la Comunidad Vecinal autogestionada? (descargar aquí)

Aunque desde Ilusionismo Social nos dejaban la puerta abierta para publicar este texto en el momento que quisiéramos, nos pareció más acertado esperar a la publicación del libro. Ello también tiene sus ventajas porque, como el proceso total de edición es largo, la versión breve que aparece en el libro hubo que entregarla a primeros de marzo, y desde entonces hasta ahora, con el ritmo que últimamente llevan la iniciativas autogestionarias y comunitarias en el barrio, ha habido unos cuantos cambios que esa versión lógicamente no ha podido recoger. Pero la versión larga que hoy os ofrecemos no tenía ese condicionante temporal, por lo que decidimos actualizarla. Eso sí, para que no fuera un continuo rehacer, y como no se trata de hacer un relato sobre la ultimísima hora, calculando que el libro saldría en septiembre-octubre, decidimos cerrar la versión a finales de agosto.

Muy importante

El texto que hoy ofrecemos, aunque escrito con vocación de apertura de miras no deja de ser el texto de KTT, y por lo tanto ni es el relato de quienes han protagonizado este proceso, ni mucho menos del barrio entero. Pero, por eso que hablábamos de lo importante que nos parece la trasmisión de experiencias, sería mucho más útil, rico y real que fuera corregido, modificado, ampliado o rehecho de arriba abajo por muchas más personas y colectivos de los que han sido parte activa u observadora en dinámica autogestiva y comunitaria en el barrio. Por ello no sólo es que estemos abiertas, sino que nada nos gustaría más que el recibir aportaciones para modificar, reformular y enriquecerlo. Para ello podéis utilizar los comentarios del blog, la vía más particular del correo kutxikotxokotxikitxua@gmail.com, o los contactos personales que buena parte de esa gente seguro que sabe cómo hacer. Que la visión parcial y limitada de KTT no distorsione la trasmisión. Guztion artean gure ametsetako auzoa eraikitzen saitzen ibiltzen bagara, horren historioa guztion artean idazten dugu, eta ez kronista begibakarreko batek bakarrik. Liburu horren izenburua auzoak berak aspaldian jarria dio: Alde Zaharra bizirik!

 

ÍNDICE

  1. INTRODUCCIÓN
  • Aguzando la vista sobre el Casco
  • Y en esto llegó el PERI

 2. LA AUTOGESTIÓN COMO MOTOR

  • Los antecedentes de la autogestión en el barrio
  • Primeros llamamientos (baldíos) a impulsar la autogestión vecinal comunitaria. El surgimiento de Egin Ayllu
  • Primera experiencia de autogestión colectiva en el barrio: Auzolana Pilotalekua (frontón Auzolana)
  • Zaharraz Harro!!. De la autogestión de un frontón a la autogestión colectiva de las fiestas del barrio.

 3. LA IMPORTANCIA DEL AUZOLAN EN LA AUTOGESTIÓN COLECTIVA

  • Recuperando una plaza pública: de la plaza de Etxauri a la Plaza Rafa
  • Hacer de un solar abandonado un espacio multiusos para el barrio
    • Bolo-bolo, la bolera alavesa
    • Cine de barrio con fotocol y fiesta jolibudiense
  • Otros llamamientos al auzolan vecinal

4. POCO A POCO BROTAN OTRAS FLORES AUTOGESTIVAS Y NUEVAS INICIATIVAS VECINALES COLECTIVAS Y COMUNITARIAS

  • Las okupaciones como instrumento de denuncia vecinal
  • La denuncia vecinal colectiva aúna voces y voluntades
  • Hacer barrio, creando Escuela. Todas a una construyendo el futuro

 5. ALGUNOS TÍMIDOS PASOS HACIA LA COMUNIDAD VECINAL AUTOGESTIONADA

  • La primera Asamblea general de la Comunidad Vecinal del Casco y algunos frutos posteriores
  • Tejiendo puentes entre las subcomunidades
  • Jornadas “Alde Zaharra bizirik?”, 2ª Asamblea general vecinal y surgimiento de Auzokom
  • Iniciar la propuesta de comunidad vecinal por una calle. La elección de Santo Domingo
  • Las okupaciones de GES o cuando desnudan con los hechos las falsedades y trampas de la política de viviendas para la juventud y la rehabilitación social del barrio,
  • La respuesta de la comunidad autogestionada al intento de derribar el Auzolana pilotalekua

6. LA SITUACIÓN ACTUAL: ¿FINAL DE UN CICLO O TIEMPO DE BARBECHO Y DE CONSOLIDAR Y DEFENDER LO CONSTRUIDO?… EL INCIERTO CAMINO HACIA LA COMUNIDAD VECINAL AUTOGESTIONADA

  • Saber defender lo ya conseguido
  • Retos a abordar y errores a corregir
    • Del gueto a la comunidad vecinal, un camino aún a medio recorrer
    • La utilidad cotidiana de la comunidad vecinal y el riesgo de la falta de compromiso colectivo y de la solidaridad caritativa
    • Abrir puertas y ventanas, y salir a los espacios cotidianos
    • Disfrutar del camino sin perder el horizonte
    • Aprender a distinguir las fases de abono, siembra y recolección, dándole su tiempo al barbecho
    • Sembrar la semilla de la Asamblea vecinal popular del Casco Viejo
  • La condena a la comunidad vecinal autogestionada

 

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“Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista” (Mina Lorena Navarro)

 

El título de este post, como se puede ver en la imagen que lo acompaña, es parte del título completo (“Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista de los bienes naturales en México”) del libro escrito por Mina Lorena Navarro Trujillo, una de “las amigas habituales” de este blog, y que junto a Lucía Linsalata y Raquel Gutiérrez, impulsa el Seminario de Entramados Comunitarios y Formas de lo Político / . El trabajo de Mina Lorena que hoy vamos a comentar es una investigación que le valió el premio a la mejor tesis para Grado de Doctora en Ciencias Sociales, que se da en el marco de la Cátedra Jorge Alonso.

El libro está editado por Bajo Tierra ediciones, editorial mexicana puesta en marcha por el colectivo de Ciudad de México Jóvenes en Resistencia Alternativa-Comunal, en el que durante años Mina ha desarrollado su actividad militante. Este interesante colectivo se describe a sí mismo con estas palabras:

jóvenes en resistencia alternativa somos una organización mexicana integrada en su mayoría por jóvenes y estudiantes de la Ciudad de México. Buscamos la participación organizada de l@s jóvenes en las luchas locales, nacionales y globales, por la libertad, la igualdad, la justicia, la democracia, la paz, el respeto a las culturas y la dignidad de los seres humanos, en contra de la explotación, la exclusión y la dominación. Somos una organización de izquierda radical de acción pacífica que no busca el poder político tradicional. Un espacio que se considera anticapitalista y antineoliberal con una importante influencia del movimiento zapatista y el movimiento altermundista, así como de las luchas de los sin tierra, aymaras, piqueteros, mapuche, okupas y pueblos indios de América Latina y México. Somos una organización que reinvidicamos la autonomía, la autogestión y la horizontalidad como horizontes emancipatorios y como formas de hacer política.

JRA se integra formalmente en 2002 a partir de la convergencia de numerosas experiencias de trabajo estudiantil, barrial, político y cultural. Los integrantes de JRA tenemos en común un fuerte proceso de organización alrededor del zapatismo y sus iniciativas, del movimiento estudiantil y de experiencias de trabajo barrial; jra está integrado también por compañer@s que participan por primera vez en alguna organización. Nuestro espacio surge en la búsqueda de una alternativa de participación política por fuera del Estado y sus partidos, pero también de forma alterna a las formas tradicionales de hacer política. jóvenes en resistencia alternativa somos sólo una de los millones de luchas y resistencias que por todo el planeta buscamos la construcción de un mundo otro, ese que decimos es posible.

Mina Lorena suele utilizar en sus trabajos, y en éste también, las herramientas de análisis de un “marxismo crítico” con el que se identifica[1]. No obstante, más allá de esas herramientas o formación política, es una profunda conocedora de las realidades comunitarias, de las luchas por lo común y, lo que no es nada habitual, sabe acercar su “lupa” a las realidades de las luchas urbanas y ponerlas en diálogo (radiografiando sus similitudes, conexiones y “contagios”) con las rurales o principalmente indígenas.

El libro, que se publicó el año pasado en México, que sepamos no está publicado en esta parte del planeta, y como no hemos encontrado versión en pdf o similar para facilitaros su lectura, aprovechando que a nosotras nos lo han traído desde allá, nos hemos atrevido a transcribir algunos párrafos de las partes del libro que abordan un análisis general del que creemos que desde acá podemos aprender bastante. Los siguientes párrafos nos parecen un ejemplo de ello, y muy a tener en cuenta en el proceso de intento de impulso de la comunidad vecinal de Alde Zaharra (y de muchos otros lugares), pues abordan incluso cuestiones que tenemos ahora mismo sobre la mesa, pendientes de debatir:

(…) resulta fundamental insistir en dos cuestiones. Primero, que a diferencia de la racionalidad que busca maximizar utilidades para el beneficio individual sobre la base de la competencia y la negación del otro, la producción de lo común se relaciona con otro tipo de racionalidad-emocionalidad basada en la cooperación y en la complementariedad con la naturaleza. Implica una serie de sentidos, significados y cosmovisiones que privilegian el interés común, lo que al mismo tiempo supone y considera el bien de cada uno de los integrantes de la colectividad.

            Segundo, que la supervivencia y la protección de los bienes comunes constituye una condición primordial para la continuidad de la vida, la cual puede seguir y potencialmente estar a cargo de sujetos comunitarios a partir de formas de autorregulación social que incorporen entre sus principios normas de acceso y uso de aquello que se comparte. Se trata de modalidades comunitarias autónomas, casi siempre bajo la forma asamblearia que, mediante la confianza, la reciprocidad, la cooperación y la comunicación, hacen posible la gestión de lo común sobre la base de una relación sostenible con la naturaleza. En este sentido, el ejercicio de decidir autónomamente sobre los asuntos que afectan e incumben a todos determina que el hacer común esté regulado por la propia colectividad.

            Sin lugar a dudas, esto nos lleva a cuestionar y a criticar la democracia liberal y su correlato de expropiación estatal de las capacidades de autodeterminación de los individuos y las comunidades; y además, a nutrir los contenidos y las prácticas de la democracia directa. Y es que en el fondo de este debate nos enfrentamos al par dicotómico Estado-mercado, que ha marcado los modos heterónomos de apropiación y gestión de la riqueza social.

 Lo dicho, otro muy interesante trabajo de Mina Lorena Navarro, que a la espera de que en algún momento se consiga una versión accesible para todas, de momento tendréis que conformaros con los que a nosotras nos han parecido algunos de los párrafos más sustanciosos de “Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista de los bienes naturales en México” (los resaltados en negrilla son nuestros)

 

[1]La tradición del marxismo crítico se cultiva en el posgrado en Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), sin embargo, como aclara Huascar Salazar: en ¿Qué fue el Primer Congreso Internacional de Comunalidad?

                El Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP vio, hace ya varios años, nacer y cultivarse una veta muy fértil del marxismo abierto, aquella impulsada por intelectuales como John Holloway y Sergio Tischler, entre muchxs otrxs. Sin embargo, en debate recíproco y nutritivo con aquel espacio, durante estos últimos años, se ha venido consolidando una nueva escuela de pensamiento en la que Raquel Gutiérrez, Mina Lorena Navarro y Lucia Linsalata son sus máximas exponentes y confluyen en el Seminario de Investigación Permanente: “Entramados comunitarios y formas de lo político”. Esta escuela de pensamiento –de la cual varixs de los participantes en el congreso hemos abrevado y nos sentimos parte– ha venido aportando una mirada renovada y fértil sobre, entre otras cosas, la concepción de lo comunitario desde la reproducción de la vida, es decir, desde todas aquellas actividades colectivas –principalmente femeninas– centradas en dar continuidad a la vida (no al capital) y que resultan ser profundamente políticas, subversivas y anticapitalistas.

 

 

“Gentrificación no es un nombre de señora 2010-2017” y “Cartografía de la ciudad capitalista.Tranformación urbana y conflicto social en el Estado español”

Tras la publicación hace unas semanas del post “Arte y gentrificación. La cultura como supuesto motro de la renovación urbana”, nos habéis hecho llegar un par de trabajos que queremos compartir con el resto.

 

Gentrificación no es un nombre de señora 2010-2017

Así, primeramente recibimos el siguiente correo:

Hola amigxs de KTT, os enviamos algo que quizás pueda interesaros, ya que nuestro proyecto gira en torno al papel de la cultura en los procesos de gentrificación:
El colectivo Left Hand Rotation acabamos de publicar para descargar en PDF nuestro “Gentrificación no es un nombre de señora 2010-2017”, donde compartimos metodologías, resultados y materiales varios de este proyecto que hemos llevado a 15 ciudades de 8 países en diferentes formatos. Se puede descargar en
http://www.lefthandrotation.com/gentrificacion

abrazos!

Colectivo Left Hand Rotation

Lógicamente, lo primero que hicimos fue agradecerles la información y los links. Luego les recordamos que en Alde Zaharra de Gasteiz ya teníamos noticias de sus trabajos, pues hace un par de años Lagenterula ya nos los había “presentado”. Finalmente, nos pusimos a conocer esta nueva publicación y nos parece que contiene unas experiencias de trabajo de denuncia de distintas formas de gentrificación que aportan ideas originales y variopintas. Además, con una cuantas de ellas seguro que a algunas de vosotras (las que os mováis por el Casco gasteiztarra) se os dibujará una sonrisilla un punto nostálgica, al recordar cómo iniciativas y acciones bastante similares se han desarrollado en los últimos 15 años en estas calles.

En KTT pensamos que los colectivos vecinales y populares hemos de desarrollar nuestras propias estrategias de trabajo frente a realidades concretas como la gentrificación, que partan desde el conocimiento directo de la realidad local, y dando un especial papel protagonista en el pensar y poner en práctica esas estrategias a todas las personas que las padecen directamente. Pero es verdad que a la hora de abordar esas cuestiones, una herramienta imprescindible es documentarnos sobre lo sucedido en otras latitudes, y aprender de sus aciertos y errores. Desde ese punto de vista el trabajo de “Gentrificación no es un nombre de señora” es una más que valiosa ayuda.

En esa línea, además del trabajo del colectivo Left Hand Rotation que nos acercan, nos ha parecido especialmente interesante el apartado de “Documentación” de su página sobre el “Museo de los desplazados” con apartados sobre “información básica en la red”, “Casos concretos de gentrificación (por lugar)”, “Libros”, “artículos online” “Cine/documental”; “Series TV”, “Comic”, “Videos online”, “Música”, “Links urbanismo, arquitectura, metrópolis, espacio urbano”, Links relacionados: colectivos, antropólogos, sociólogos, proyectos, plataformas, espacios, librerías”.

 

 

Cartografía de la ciudad capitalista.Tranformación urbana y conflicto social en el Estado español

La segunda recomendación nos llegó a través de una persona mucho más cercana a KTT quien, además de otras muchas manos técnicas en lo informático, ya en otras ocasiones nos ha hecho llegar trabajos que podrían interesarnos. Ya sabéis que en KTT tenemos como “norma general”, no comentar trabajos o publicaciones que no hayamos leído previamente (¿cómo opinar sobre algo que no se conoce sin hacer mera publicidad, sea buena o mala?), pero en esta ocasión vamos a hacer una excepción, por varias razones.

En primer lugar, porque nos fiamos bastante del criterio de quien nos lo ha hecho llegar, y si nos lo ha hecho llegar es por algo. En segundo lugar, porque desde que vimos su índice nos pareció un material muy complementario al de “Gentrificación no es un nombre de señora” que hemos comentado líneas arriba, de hecho, el último capítulo del libro está escrito por el propio Colectivo Left Hand Rotation. Finalmente, porque hemos de decir que bastantes de los párrafos de su introducción, rápidamente nos cautivaron; estos son algunos de ellos:

Es por ello que consideramos este libro como una oportunidad para visibilizar, todavía más si cabe, el complicado y destructivo engranaje en el que están insertas nuestras ciudades y que de una forma u otra tratamos de habitar. Pretendemos que su lectura sirva para ser más conscientes de cómo se gestionan, conocer las circunstancias y las dinámicas ejercidas y, así, poder ser más eficaces en nuestras intervenciones para transformar una determinada realidad.

A su vez, con esta publicación también queremos contribuir a continuar generando memorias colectivas sobre los procesos que estamos viviendo: tanto de los conflictos que generan determinadas intervenciones urbanísticas, en particular, y de la propia forma de proyectar la ciudad capitalista actual, en general; como de las procesos organizativos de resistencia y generación de otras realidades posibles.

Pero ¿por qué apostar por un proceso de creación colectiva? Las razones son múltiples. Porque cada cual ha profundizado sobre alguna localidad específica y sobre distintos elementos que englobamos dentro de la ciudad capitalista; porque partimos de bases diferentes y, aún así, obtenemos resultados similares, sirviendo las diferencias para enriquecer el proceso y para incluir diversas formas en las que se materializan los procesos urbanos; porque trabajando conjuntamente se establecen redes de colaboración y apoyo mutuo, se crea comunidad; y porque la suma de las redes que cada cual ha ido construyendo a lo largo de estos años puede servir para que este proyecto colectivo llegue a más gente y se convierta así en una herramienta para la reflexión crítica y la acción política.

Como ya habréis deducido por el título del post y de este subapartado, el libro en cuestión se trata de Cartografía de la ciudad capitalista.Tranformación urbana y conflicto social en el Estado español, obra colectiva coordinada por el Grupo de Estudios Antropológicos La Corrala, y editada por Traficantes de Sueños en septiembre pasado. Y decíamos que el libro nos parece complementario del anterior por recoger las experiencias de trabajo que desde el conflictos social contra las transformaciones urbanas de las ciudades capitalistas han tenido lugar (o están teniéndolo) en lugares tan diversos del Estado español como Barcelona, Tarragona, Mallorca, Valencia, Murcia, Madrid, Sevilla, Cádiz o Granada.

Mil gracias de nuevo a las personas que colaboráis haciendo llegar materiales, ahora nos toca al resto intentar sacarles todo el provecho posible.

 

 

¿Común cómo? Lógicas y situaciones (El Apantle Nº 2)

 

En el anterior post “Euskadi, bien común (G. Vasco)” y otros neoliberales “comunitarios” cercanos y más peligrosos… ¡¡¡Hay que joderse!!! tras analizar la utilización-manipulación-banalización que se está llevando a cabo de conceptos como “común”, “bienes comunes” “auzolan”, etc., comentábamso que:

En nuestra opinión, la mejor forma de defender lo realmente importante de esos conceptos es dotarles de contenidos propios, de definiciones claras que limiten los “cajones de sastre” con los que se intenta que prevalezca el “todo vale”. Pero, sobre todo, construir realidades acordes a esas palabras y definiciones, realidades que hablen por sí solas sin necesidad de ser etiquetadas; porque hablar de lo común, lo comunitario, la colaboración desinteresada o el compromiso y la obligación colectiva autoimpuesta del auzolan, es muy fácil, pero practicarlo es otra cosa, sobre todo para quienes cuando se les llena la boca con estas palabras no lo hacen desde el convencimiento y la apuesta sincera, sino desde la mera oportunidad. Las prácticas comunitarias pueden transformar la realidad, las falsas etiquetas intentan confundirnos para impedirlo.

Desde ese planteamiento en KTT volveremos sobre estas cuestiones, intentando tanto traer a estas líneas realidades comunitarias que ya existen, como acercando textos y debates que permitan dotar de contenido y definir con claridad y precisión esos conceptos. Sin olvidar que hay otro terreno en el que los manipuladores tienen poco que hacer, el del sentido común de cada cual, y el del sentido común comunitario, algo que nunca sabrán ni qué es, ni la fuerza que tiene.

En esa tarea de recopilar realidades comunitarias, textos y debates estábamos (y seguiremos) cuando desde la web de Horizontes Comunitarios (un espacio que apuesta por algo tan lúcido como ¡por un sentido común de la desidencia! y en el que participan o impulsan personas que llevan currando estas cuestiones en profundidad y desde hace tiempo) nos llegaba el anuncio de “la liberación” del nº 2 de El Apantle, la Revista de Estudios Comunitarios que edita la Sociedad Comunitaria de Estudios Estrátegicos, de quien ya comentamos su sabrosísimo número 1 titulado ¿Común para qué?

En lógica secuencia con el anterior, el título del nuevo número, que publicaron en octubre de 2016, es el que da título a esta entrada: ¿Común cómo? Lógicas y situaciones, que, como vemos, nos viene al pelo para las cuestiones que plantemos es tan necesario profundizar. El punto de partida de este número nos lo acercan en la introducción:

En esta ocasión decidimos detenernos a pensar en las lógicas y dinámicas de la producción de lo común en situación y contexto, a la luz de diversas experiencias y territorialidades urbanas y rurales. Un punto de partida para abordar esta cuestión es el reconocimiento de lo común como una serie de relaciones sociales orientadas a organizar y garantizar la reproducción de la vida; en lo que destaca la capacidad que tenemos todas y todos para cuidar y regenerar aquellos ámbitos que compartimos, participando de los espacios cotidianos de deliberación y producción de decisión para darle forma colectiva a nuestras propias socialidades. Lo político en clave comunal es una manera de pensar precisamente en esa  diversidad  y  heterogeneidad  de  formas  sociales que buscan reproducir la vida a partir de redes de cooperación, de obligatoriedad en el trabajo, de vínculos de colaboración y apoyo mutuo.

Desde esa misma introducción se nos deja claro también que, en contra de lo que mucha gente piensa, las experiencias comunitarias en América Latina no se limitan a lo rural o campesino indígena, sino que, como buena parte de las experiencias que recoge El Apantle 2, cada vez hay más experiencias urbanas, señalándonos algunas de las razones para que esto suceda:

Y es que habitualmente, desde muy distintos abordajes, la mayor parte de los acercamientos a la comunidad, han estado circunscritos al ámbito rural, a las poblaciones indígenas y a los mundos campesinos indígenas. Sin embargo, atentas a los procesos crecientes de urbanización de la modernidad capitalista y la consustancial degradación y precariedad de la calidad de vida de amplios segmentos de la población, asistimos a la emergencia y trasvase de diversas expresiones de  lo comunitario o de producción de lo común en las ciudades —entendidas desde nuestro punto de vista, como estrategias para sostener y reproducir la vida.

Esa rica introducción señala también algunas claves de la forma distinta en que se desarrolla lo común en esos diversos espacios:

Parte de nuestras reflexiones radica en la siguiente distinción: en las comunidades indígenas se ha compartido y recreado históricamente el territorio y se han organizado una serie de técnicas y estructuras de gobierno comunal. Las experiencias indígenas en tierras comunales tienden a vincular la autonomía política con la reproducción material y simbólica de la vida. Mientras que en el caso de los esfuerzos urbanos, difícilmente se comparte un espacio y un tiempo de manera continua; hay una separación entre los espacios de vida y los ámbitos en que se reproduce materialmente la existencia, los cuales en mayor medida están mediados por las lógicas del dinero y el trabajo abstracto.

Ante tales cuestiones queremos poner en el centro las situaciones y las lógicas de lo comunal, intentando pensar el siguiente tema: si la regulación y la organización no se resuelve plenamente a través del Estado o del mercado, ¿cómo se ha gestionado? Las respuestas  podemos  rastrearlas  a  través  de  plurales  y  múltiples dinámicas colectivas de autoorganización del hacer para gestionar diversos ámbitos de la vida, como la alimentación, la justicia, el trabajo o la vivienda. En tales dinámicas, la asamblea aparece como una forma política de deliberación y de organización del trabajo comunal para pautar y resolver las necesidades concretas, como señala Gladys Tzul Tzul.

Finalmente, ponen sobre la mesa algunas de sus respuestas al ¿común cómo?

Vemos que en todo esto lo común expresa la insistencia y  la perseverancia de las relaciones sociales orientadas a cultivar y regenerar aquello que se comparte o incumbe a todos, como estrategia cooperativa de reproducción de la vida bajo regulaciones autónomas o no enteramente sometidas a la lógica mercantil y/o estatal. Es por ello que pensamos lo común en términos críticos, en tanto su re-creación no sólo expresa la existencia de un hacer cooperativo orientado por el valor de uso para garantizar y cuidar aquello que se comparte para reproducir la vida, sino también, las inestabilidades de las relaciones capitalistas incapaces de mercantilizarlo todo (Navarro, 2015).

El índice de este El Apantle nº 2 es el siguiente:

 

Introducción

Artículos

  • La producción de la autoridad comunal indígena. Breve esbozo para Guatemala. Gladys Tzul Tzul
  • Categorías para pensar la justicia desde la comunidad: acuerdo, reparación y reeducación. Alicia Hopkins Moreno
  • Leer el siglo XX a contrapelo. Constelaciones de historias comunitarias de luchas por territorio y autogobierno en Bolivia y Guatemala. Raquel Gutiérrez Aguilar, Huascar Salazar Lohman y Gladys Tzul Tzul
  • La asamblea y el campamento. Sobre la autoorganización de lo común. Amador Fernández-Savater
  • Casas para la vida. Lo común urbano en el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua en Uruguay. María Noel Sosa González
  • “Los artesanos del transporte”. Q’ipiris y minitransportistas en la feria callejera de Villa Dolores. El caso del Sindicato de Minitransportes de Carga Manual, Estibadores y Serenos, El Alto, La Paz, Bolivia, 2008-2015. Julio César Mita Machaca
  • La guerra en México: contrainsurgencia ampliada versus lo popular. Dawn Paley
  • Oposición e interdependencia capitalista entre el campo y la ciudad. Retos para resistir al dominio y para la utopía anticapitalista. Efraín León Hernández

Miradas y diálogos fértiles

  • Las paradojas de la condición colonial. Un acercamiento al trabajo de Silvia Rivera Cusicanqui. Comentarios al libro Hambre de huelga. Ch’ixinakax utxiwa y otros textos. Alejandra Aquino
  • Claves desde la Ecología Política para re-pensar la ciudad y las posibilidades de comunalización. Entrevista a Horacio Machado. Mina Lorena Navarro
  • Sobre los autorxs
  • Novedades editoriales
  • Convocatoria para participar en el tercer número de el Apantle

 

No vamos a alargarnos opinando sobre los textos de este número 2 de El Aplante, pues os recomendamos que lo leáis en su integridad, pero dejemos algunas pistas basadas en nuestras propias impresiones sobre algunos de los textos.

Por ejemplo, leyendo “La reproducción de la autoridad comunal indígena” en Guatemala de Gladys Tzul Tzul, hemos vuelto a experimentar la misma sensación que tuvimos al conocer algo más en profundidad las formas de organización comunal en El Alto boliviano cuando tomamos parte en los trabajos que dieron pie a la redacción del libro “Las Vecindades vitorianas. Una experiencia histórica de comunidad popular preñada de futuro”. Allí ya comentábamos nuestra sorpresa ante las increíbles similitudes entre dos organizaciones vecinales tan distantes en el tiempo y el espacio. Bastante de eso nos ha vuelto a suceder con las formas de organización que nos detalla Gladys. Y sobrevolando todo ello nos aparecen algunas preguntas ¿Por qué en gran parte de esas comunidades han sabido mantener (más o menos adaptadas a los tiempos, más o menos desdibujadas en la actualidad, según el momento) esa valiosísima forma de autoorganización popular y aquí la perdimos hace ya varios siglos? ¿Puede haber quedado por aquí algún resto de semilla que, en caso de ser bien regada y abonada pueda rebrotar?

El interesante trabajo de Alicia Hopkins sobre “Categorías para pensar la justicia desde la comunidad: acuerdo, reparación y reeducación”, inevitablemente nos ha traído a nuestras cabezas nuestras incapacidades para la resolución de ciertos conflictos vecinales recientes (Abetxuko y Santo Domingo) Seguro que leyendo estos párrafos del texto os haréis una idea de a qué nos referimos:

Lo significativo del acuerdo como fuente de legitimidad es que ésta no radica en la subjetividad individual de un juez o de un grupo de expertos legales que deciden y legislan “para” el pueblo, sino que se asienta en el propio sujeto colectivo comunitario, expresado en sus órganos de deliberación y toma de decisiones.

El acuerdo tiene, entonces, dos dimensiones; por una parte, decimos, es garantía de la justicia y, por otra, es también un acto1 colectivo del que derivan derechos y obligaciones. Es decir, es el resultado del trabajo que se hace para alcanzar justicia en un conflicto que atenta de manera interna contra el vínculo2 comunitario; pero también, el mecanismo a partir del cual la asamblea, como institución de autoridad máxima, encamina las acciones para resolver conflictos no sólo internos, sino también aquellos que involucran situaciones externas que amenazan a la comunidad y, en términos positivos, para dar continuidad y proteger la vida comunitaria, prevenir conflictos, fortalecer y recrear el trabajo común, entre otros. En todo caso, detengámonos a analizar la primera de estas dos maneras paradigmáticas que hemos elegido para examinar cómo el acuerdo se expresa en la vida comunitaria.

Decimos que el acuerdo opera como garantía porque una de las notas fundamentales de la justicia comunitaria es la conciliación y el arreglo, como primer mecanismo que permite asegurar la reparación del daño que se ha cometido.

De la lectura que sobre las “Constelaciones de historias comunitarias de luchas por territorio y autogobierno en Bolivia y Guatemala” realizan Raquel Gutiérrez Aguilar, Huascar Salazar Lohman y Gladys Tzul Tzul, nos importa sobremanera el punto de vista con el que abordan su trabajo, que compartimos plenamente:

La importancia de la generación y el establecimiento de límites a la lógica del capital y a la fuerza estatal es un elemento central de nuestra manera de entender la historia en clave comunitaria.

Acciones de esta clase, que desde otras perspectivas suelen comprenderse única o básicamente como acciones de resistencia cuyo contenido político es difuso; son comprendidas desde la perspectiva teórica que compartimos como cotidianos esfuerzos por preservar capacidades materiales y políticas cotidianas en el ámbito de la trama comunitaria en lucha. Capacidades que, en momentos específicos, se despliegan como fuerza de lucha que subvierte el orden de mando vigente al establecer auténticos “vetos” sociales a las políticas más agresivas u ofensivas que los dominantes pretenden imponer. Insistimos en esto porque con frecuencia las luchas que cotidianamente confrontan y descarrilan parcialmente el orden instituido son entendidas únicamente como “resistencias” que carecen de un carácter político explícito. En cambio, una de las ideas fuerza de nuestro argumento es que son esas múltiples constelaciones de luchas cotidianas, que ocurren en torno a disputas por condiciones materiales de existencia, donde se gestan, en los tiempos largos de la historia, las posibilidades políticas más hondas de transformación y emancipación social.

Sobre el trabajo de Amador Fernández Savater (La asamblea y el campamento. Sobre la autoorganización de lo común) no vamos a comentar nada en esta ocasión, pues tenemos la intención de, más adelante, intentar ponerlo en diálogo (si es que somos capaces de tal cosa) con un interesantísimo trabajo de Huascar Salazar sobre lo sucedido en Bolivia, que os acercaremos próximamente.

Tampoco nos vamos a extender mucho comentando el texto “Casas para la vida. Lo común urbano en el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua en Uruguay” de María Noel Sosa González, porque es una experiencia que ya hemos recogido en KTT, pero para quien no la conozca, seguro que le entran las ganas con estos párrafos de María Noel:

Casas para la vida como principal común

A grandes rasgos existen tres etapas centrales en la vida de una cooperativa. La primera de ellas es la conformación del grupo y la realización de los trámites administrativos requeridos, junto con la obtención de la tierra y el préstamo. Un segundo momento lo constituye el periodo de obra hasta la inauguración de las viviendas y, finalmente, se pasa a habitar las nuevas casas. La ayuda mutua, la democracia directa, la autogestión y la propiedad colectiva constituyen los cuatro pilares de lo que ellos y ellas mismas denominan Modelo FUCVAM. La democracia directa define que en la toma de decisiones la asamblea tiene un lugar central y cada núcleo familiar tiene capacidad de decisión, aunque tiene voto sólo el socio titular.

La ayuda mutua refiere no sólo a la autoconstrucción de las casas por quienes forman la cooperativa, sino que todos/as aportan al proyecto global y no construyen sólo la casa propia, sino que, por el contrario, todos y todas van construyendo la totalidad de las casas de su núcleo cooperativo. (…) La autogestión refiere a la capacidad de cada cooperativa de administrar, dentro de ciertos parámetros y con cierto soporte técnico, el dinero recibido en el préstamo estatal, así como la autorregulación de los tiempos y las formas del trabajo colectivo. Si bien la ayuda mutua y la autogestión no sólo refieren a la obra, es en este momento que se genera un intenso proceso de aprendizaje sobre la experiencia de gestión y trabajo colectivo en el que todos deberán participar en comisiones y realizar horas de ayuda mutua.

Finalmente señalar también un texto, el de Dawn Paley sobe “La guerra en México: contrainsurgencia ampliada versus lo popular”, porque nos acerca una lectura de la realidad actual mexicana muy distinta a la que habitualmente se nos transmite, y que ayuda a comprender la dificultad de las luchas comunitarias en México, y el tremendo valor de las que éstas están animando y sosteniendo. La autora resume así su propio texto:

Este texto representa un intento por dar otro significado a la violencia y el terror vividos en México bajo el discurso del combate al narcotráfico. En este sentido, argumenta que no estamos viviendo una guerra contra las drogas sino una guerra contra el pueblo. Una guerra de contrainsurgencia ampliada que ataca, masacra y desaparece a los pueblos que viven de acuerdo a pautas comunitario-populares, intentando despojarlos así de su capacidad de reproducir la vida, de producir lo común, y reduciendo sus posibilidades de resistir y de existir más allá del capitalismo.

Sostengo que la contrainsurgencia ampliada ejercida en México durante los últimos 10 años constituye una evolución de la guerra contrainsurgente, por la forma descentralizada de la violencia y por la expansión de la categoría insurgente hacia grupos sociales que constituyen lo popular en las zonas militarizadas.

 

A la vista está que este nuevo número de El Apantle es todo un maravilloso menú degustación repleto de de nutritivos ingredientes con el que alimentar nuestras almas, cabezas, sentimientos y reflexiones y, esperemos, próximos pasos y propuestas en la construcción del común para la reproducción de la vida. Con estos números de El Apantle lo que nos pasa es que somos un poco ansiosas, nos gustan tanto… que ya estamos deseando paladear el siguiente (que en México verá la luz este mismo otoño). Ánimo y fuerzas compañeras y, sobre todo, sincera gratitud por vuestro suculento trabajo.

 

 

Nueva okupación-denuncia en Alde Zaharra (Corre 127) la juventud desnuda de nuevo las tropelías de la “Rehabilitación social”. Gora Gazteak!!!

 

Nuevo alegrón para el barrio (o al menos para el vecindario del barrio que soñamos con una comunidad vecinal viva, fuerte y reivindicativa): varias personas jóvenes y GES (Gazte Emantzipaziorako Sarea), tal y como prometieron (“Cientos de jóvenes hemos decidido ejercer el derecho a la vivienda con la ocupación” “Además aseguran que seguirán con la ocupación de nuevos proyectos.) lo han vuelto a hacer.

Y con “lo han vuelto a hacer” no nos referimos sólo a que hayan vuelto a okupar, sino sobre todo a que el edificio elegido para su okupación vuelve a conseguir una vez más que, la okupación llevada a cabo sea toda una denuncia (ahora profundizaremos sobre ello). Porque podían haber llevado a cabo la okupación en cualquiera de las 900 viviendas vacías que existen en el Casco (un 20% del total según datos municipales), pero su okupación tiene una diáfana vocación de denuncia:

(…) gure hirian ematen den etxebizitzaren inguruko arazo kolektiboari erantzun kolektibo bat eman nahi diogu, gure bizitzak hipotekatzeko inolako asmorik dugulako

La denuncia va unida también a una nueva demostración de su implicación con la comunidad vecinal de Alde Zaharra, haciendo que el foco se coloque sobre las sombras tejidas en torno a otra de las descomunales tropelías cometidas por las instituciones en el barrio:

2008an kokatu beharko gara bloke honetako historia ezagutzeko. Urte horretan sortu zen ARICH (…) gaur egun ordaintzen jarraitzen dugun nahaspila urbanistikoa sortu zuena.

Horren baitan kokatzen da etxebizitza honen desjabetze prozesua (…) hain ezaguna dugun Ensanche 21-ren eskueta igaro zen, 2012. urtean arrazoi ekonomikoengatik kudeaketa bertan behera geratuz.

Por ello no podemos sino reafirmarnos en lo que ya dijimos ante las anteriores okupaciones de GES:

Desde ese punto de vista, la iniciativa impulsada por GES solo merece el reconocimiento, gratitud, aplauso, apoyo y solidaridad del vecindario del barrio. Porque ellas y ellos han sido quienes con su okupación han construido una magnífica denuncia pública sobre la tremenda tomadura de pelo que el Ayuntamiento lleva realizando desde hace más de seis años ante el silencio más o menos generalizado de la oposición, los medios de comunicación y, reconozcámoslo, el propio vecindario.

Porque este barrio tiene memoria de denuncia y resistencia a un proceso de rehabilitación pensado por quienes pretende museizarlo y turistificarlo, lo que en muchos casos suponía y supone ir contra los intereses y necesidades vecinales, llegando a expropiar y/o obligar al cambio de domicilio a no pocas personas vecinas. Pero sucede a veces que “esa memoria se nos olvida”. Las okupaciones protagonizadas o facilitadas por GES, tanto las anteriores como esta de Korre 127, nos devuelven la memoria, y convierten la denuncia y resistencia a ese proceso, en algo tan real y presente como necesario. No es literatura. Como vamos a ver en el documento “La tan escandalosa como bochornosa historia de Correría 127” que podéis descargaros aquí y cuyo índice os dejamos ahora, si no fuera por estas okupaciones muy pocas recordarían ya (eso es lo que buscan desesperadamente los (ir)responsables políticos, nuestro olvido) lo que en los próximos apartados vamos a analizar:

 

LA TAN ESCANDALOSA COMO BOCHORNOSA HISTORIA DE CORRERÍA 127

(O cómo el Ayuntamiento expulsó de sus viviendas a 9 vecinas para hacer una “rehabilitación pública modélica” que 7 años después sigue pendiente

  • El PERI, el inicio de todo
  • ¿Qué son las UEPR Unidades de Ejecución Pública Residencial como Corre 127?
  • Constructores privados y Ayuntamiento, a hacer negocio con las UEPR
  • Y en esto llegó el vendedor de humo, Gonzalo Arroita, con su ARICH… para terminar de “arreglarlo”
  • Arroita te manda una carta… para decirte que se queda con tu casa
  • Las primeras denuncias vecinales
  • Cuando, según la ARICH, la cosa está prácticamente hecha
  • Y de repente Arroita se pira…
  • … Y se hizo el silencio… Y aparecieron sus cadáveres
  • Correría 127-129 el último cadáver de Arroita… por el momento
  • La okupación de la juventud recupera la memoria vecinal y pone en práctica lo que Arroita prometió y ni ARICH ni los gobiernos municipales han hecho: su uso como viviendas sociales para la juventud

 

 

 

“Euskadi, bien común (G. Vasco)” y otros neoliberales “comunitarios” cercanos y más peligrosos… ¡¡¡Hay que joderse!!!

 

La jeta de cemento del G.Vasco: el “bien común” neoliberal

En KTT ya hemos denunciado cómo hay quienes hacen del “bien común” una etiqueta vacía, pero tras la campaña publicitaria lanzada por el Gobierno Vasco, está claro que hay que volver sobre ello. Y de paso, de la mano del análisis de un ejemplo concreto cercano en lo geográfico (en este caso el de Ricardo Antón/Amasté y sus quehaceres en ColaBoraBora o Wikitoki, pero se podrían incluir bastantes más similares) y alguno más lejano que veremos de refilón (el de Javier Creus e “Ideas For Change”), intentar ver lo que se esconde bajo las diversas capas que recubren a ciertas organizaciones/empresas que aparentemente se nos presentan como adalides de lo comunitario, los bienes comunes, la colaboración…(descargar aquí el pdf del documento “Euskadi, bien común (G. Vasco)” y otros neoliberales “comunitarios” cercanos y más peligrosos… ¡¡¡Hay que joderse!!!)

Porque el “Euskadi, bien común” y el “Euskadi, auzolana” que como frases y logotipos encabezan este post, no responden a que entre las personas asesoras que trabajan para el Gobierno Vasco se haya infiltrado alguien que “les haya metido un golazo” consiguiendo que ambos conceptos sean realmente asumidos por el ejecutivo (lo que no sería sino una completa paradoja) sino que algunas organizaciones/empresas de “marketing colaborativo” les han mostrado la “oportunidad” de convertir esos conceptos en simples y vacíos eslóganes, y por ello acaban de incorporarse como el elemento central de “todas las campañas publicitarias y actuaciones divulgativas del Gobierno Vasco”. Así se recoge en el BOPV del pasado 12 de abril con las siguientes consideraciones: Sigue leyendo

ARTE Y GENTRIFICACIÓN. LA CULTURA COMO SUPUESTO MOTOR DE LA RENOVACIÓN URBANA

Dibujo que critica que a la vez que se instalan rampas mecánicas de diseño 5 en el casco antiguo de Vitoria-Gasteiz, existen vecinos que se ven forzados a abandonar el barrio.. Fuente: dibujo elaborado por U. Fernández de Betoño Sáenz de Lacuesta y publicado en el suplemento Gaur8 del periódico Gara el 14 de mayo de 2011, para ilustrar el artículo de opinión titulado Gentrifikazioa (http://www. gaur8.info/edukiak/20110514/265971/ Gentrifikazioa)

Dibujo que critica que a la vez que se instalan rampas mecánicas de diseño en el casco de Gasteiz, existen vecinas que se ven forzadoa a
abandonar el barrio.. Fuente: dibujo elaborado por el propio Unai, tomado de http://www.gaur8.info/edukiak/20110514/265971/ Gentrifikazioa

 

Hace tiempo que no había caído en nuestras manos ningún texto de uno de los pocos arquitectos (hay más, no olvidamos al grupo de arquitectas que diseñó la propuesta de nueva Escuela para el Casco, alguna arquitecta técnica que nos echa todo tipo de manos al barrio, algunas más que asesoran con el Auzolana pilotalekua…) que se han interesado en conocer las realidades (así, en plural) que afectan a las personas que vivimos tras las piedras de lo que para muchos otros arquitectos no es sino solo un Casco Monumental, y para muchos gestores y políticos, exclusivamente una oportunidad de negocio.

Nos referimos a Unai Fernández de Betoño, quien en más de una ocasión ha venido a escucharnos al Casco, nos ha aportado su conocimiento y nos ha abierto las puertas para la difusión de las iniciativas vecinales del barrio en el medio que impulsa, la revista “Aldiri” con textos en euskera sobre “Arkitektura eta abar”.

El texto que hoy os ofrecemos se titula “Arte y gentrificación. La cultura como supuesto motor de la renovación urbana.” y, aunque en KTT lo hayamos conocido ahora, está recogido en un libro conjunto editado en 2015, que reune las Actas de las VI Jornadas Arte y Ciudad (III Encuentros internacionales), editado por el Grupo de Investigación Arte, Arquitectura y Comunicación en la Ciudad Contemporánea, de la Universidad Complutense de Madrid. Este texto breve (seis páginas) está escrito en castellano (Unai habitualmente lo hace en euskara) y os recomendamos su lectura completa, entre otras cosas, porque aborda el ejemplo concreto del Casco Viejo gasteiztarra. Un adelanto:

Y es que en Vitoria-Gasteiz se han llevado a cabo bastantes iniciativas de promoción pública cuyos objetivos son como mínimo dudosos, sobre todo teniendo en cuenta ciertos desagravios comparativos: incoación de numerosos expedientes de expropiación (García Ibánez de Garayo, 2013a), subvenciones económicas dirigidas a negocios sofisticados y exclusivos, muchos de ellos relacionados con el arte, la arquitectura y el diseño, mientras otros establecimientos directamente se prohíben (teterías, locutorios 6 ); mimo institucional absoluto para los museos y centros de arte –las nuevas rampas mecánicas se han instalado para conectar el museo Artium y el Centro Cultural Montehermoso–, mientras otros equipamientos de menor glamour pero que ofrecen mayor servicio a los vecinos se desprecian (biblioteca, centro de salud, escuela); aumentar el control policial mediante sistemas de videovigilancia e instalación de una nueva comisaría al ado del gaztetxe 7 ; terciarización en la que hoteles y oficinas sustituyen a las viviendas y las escuelas 8 ; conversión del barrio en una especie de parque temático a través de la promoción de los clónicos y kitsch mercados medievales 9 ; instalación de estatuas hiperrealistas de escritores best-seller 10 ; sustituir los grafitis de carácter contestatario o político por un recorrido muralístico de promoción institucional que posteriormente se publicita dentro de la oferta turística 11 ; convertir en un centro comercial el centro de la ciudad cubriendo sus plazas y calles 12 … Tras la depreciación inicial del barrio coincidente con un brutal vaciado social (en 1965 vivían 17.690 personas; a inicios de 2014, 8.371, menos de la mitad 13 ), al igual que en todo proceso de gentrificación, ahora está tocando dar paso a los otros dos estadios: la sustitución –de todo tipo, incluyendo la social, por muy traumática que sea– y la posterior revalorización de los inmuebles, el verdadero fin de todo el proceso. Y en el caso de Vitoria-Gasteiz, al igual que en otras muchas ciudades, el arte –entendido en un sentido amplio–está ofreciendo un instrumental bastante amplio y efectivo.

Por cierto que, 10 años después de su construcción, uno de los arquitectos que hicieron el proyecto reconoce públicamente lo que el vecindario (y Unai en su artículo) denuncíábamos, que la rampa del Cantón de San Francisco Javier tenía que ver con los planes del PERI para el “eje cultural Artium-Montehermoso”, y no con las necesidades de la población ni con los problemas de accesibilidad y movilidad:

Entrevista a Roberto Ercilla en El Correo

– Las rampas mecánicas que creó junto al ya fallecido Miguel Ángel Campo han cumplido este año una década. ¿Volvería a hacerlas igual?

– Claro. Recuerdo que hubo polémica por uno de los laterales, el del cantón de San Francisco Javier, pero nosotros nunca reivindicamos hacer ese tramo, fue una decisión política. Y podría entender las protestas que surgieron, aunque no que algunos rompieran los cristales. Si no se hubiera hecho esa parte del proyecto, la pelea hubiera sido menor. Nosotros lo que planteamos fueron las rampas del cantón de La Soledad, donde estaba la máxima pendiente.

(El Correo 21-05-2017)

¿Por qué no hizo públicas estas declaraciones Roberto Ercilla cuando se desarrolló toda aquélla polémica? Viendo este tipo de actitudes indecentes habituales en estos “gremios”, se hacen apreciar aún más las de las amigas arquitectas que ponen en el centro de su trabajo los intereses de la población y sirven de cauce para intentar avanzar en las reivindicaciones vecinales.

Unairen testua, berriro ere, gozatuz irakurri dugu, berak egoeraz duen ikuspegi panoramikoagoari arreta jartzen. Arkitektu eta aditu guztiak halakoak izango balira…

 

 

LA COMUNIDAD URBANA AUTOGESTIONARIA DE VILLA EL SALVADOR (CUAVES) o la construcción comunitaria de una utopía autogestionada

 

Benetako boterea dutenek (botere poliktikoa edota ekonomikoa) gure kontra askotan martxan jartzen duten estrategia. gure irudimenetik ideia batzuk guztiz ezabatzea da. Horretarako erabiltzen duten tresna hauxe da:  hainbat ideia utopikotzat “izendatzea”. Baina halako “utopia” batzuk errealitate bihurtzen direnean, historiatik bertatik ere ezabatzen saiatzen dira. Hori da hain zuzen gaur aurkezten dizuegun errealitatearekin egin dutena. Galdera delako: zenbatek ezagutzen dugun La Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador (CUAVES)-en historioa? Ea sarrera honekin gero eta gehiago izatea lortzen dugun, horretarako zuen laguntza kasu hau zabaltzen ezinbestekoa dugu. Eta bai, Errekaleorrekin egiten duten bezala, esan dezatela nahi dutena… eta guk geure utopiak gorpuztera errealitate bihurtu arte (bide horretatik, gogoratu guztion laguntza beharrezkoa dela Errekaleorren ‘argitasuna’ mantentzeko: https://coopfunding.net/es/campaigns/errekaleorbizirik/)

En KTT hemos dejado claro desde el principio que soñamos con una Asamblea popular del Casco Viejo gasteiztarra donde el vecindario de forma autogestionada podamos pensar y hacer realidad nuestro presente y futuro. Sabemos que no es una utopía irrealizable, y que experiencias similares en algunos aspectos se han dado o dan en lugares lejanos o próximos. Algunas de ellas son conocidas por todas (veáse el caso de Chiapas), otras menos, y por eso intentamos acercarlas a estas páginas: muchas de ellas tal vez desconocidas por lejanas en lo geográfico (CECOSESOLA (Venezuela), Cherán (México), Confederalismo kurdo, Asambleas barriales argentinas, Cooperativas de vivienda por autogestión (Uruguay)…) Otras más cercanas (Comunidad La Esperanza (Gran Canarias) o Cant Balló (Barcelona)…) e incluso hemos tratado de “poner en diálogo” algunas de las más lejanas con otras de las más cercanas (Acapatzingo (México) y Errekaleor (Gasteiz)…

Pero la que os queremos presentar hoy, una de esas que intentan borrar de la historia, tiene otra dimensión que queremos remarcar. Porque ¿qué pensaríamos si alguien nos dijera que es posible que más de 100.000 personas sin recursos económicos se organicen para convertir un arenal (sin agua potable, sin electricidad, sin asfaltar, sin ningún tipo de equipamiento básico) en una Comunidad Urbana Autogestionada (construyendo de la nada miles de viviendas, creando un sistema de Red de Salud, levantando módulos educativos, una Caja Comunal que actúe como banco propio, varios proyectos económicos comunales…) y todo ello organizándose de forma autogestionada y con planteamientos anticapitalistas? Probablemente la mayoría pensaría que es un imposible o algo sucedido en otro momento de la Historia o en alguna zona perdida del planeta…

Pues resulta que no. La cuestión que hoy vamos a abordar, la historia de La Comunidad Urbana Autogestionada de Villa El Salvador (CUAVES), tuvo lugar entre 1973 y 1983, en plena capital urbana de Perú, y es una maravillosa experiencia bastante desconocida por estos lares, pero de la que creemos que hay mucho que aprender. Por eso con estas líneas intentamos aproximarnos a ella. Pero sin pretender profundizar en las múltiples aportaciones y aprendizajes de esta experiencia, sino intentando poner la miel en los labios para que, quien quiera pueda hacerlo a través de los documentos y fuentes que aportamos porque nos parecen esenciales para ello, que son a su vez los que nos servirán de guías para esta aproximación. Todo ello, siendo conscientes de que nuestro remoto conocimiento de lo sucedido, puede trasladar una idea parcial o desfigurada de lo que allá y entonces se vivió. A pesar de esas necesarias prevenciones, esperemos que el conocimiento de esta experiencia os resulte tan sabroso como a nosotras. En cualquier caso, y hablando de poner la miel en los labios, valga como cebo para capturar lectoras éste párrafo del texto de Rodrigo Montoya Rojas titulado Villa El Salvador: del sueño de una comunidad urbana autogestionaria y socialista a un distrito más de Lima, (que es el capítulo I de su obra Porvenir de la cultura quechua en Perú. Desde Lima, Villa El Salvador y Puquio ) como intento sintetizador de esta experiencia histórica:

Todo estaba por hacer en Villa El Salvador, era posible comenzar de nuevo, sobre otras bases, a partir de la comunidad y lo colectivo y contra el individualismo del sistema capitalista. La iniciativa de buscar una “sociedad de participación plena”, propuesta por el gobierno militar, abría una puerta para lo nuevo. Bastaba tener imaginación y rechazar a los funcionarios de SINAMOS. Los dirigentes de la CUAVES, de los sectores, grupos residenciales y manzanas, con Apolinario Rojas, primer Secretario general de la CUAVES a la cabeza, asumieron la responsabilidad de administrar los dos grifos comunales, la caja comunal, la ferretería comunal, la empresa comunal de confecciones, la empresa bloquetera comunal, la empresa comunal de carpintería y la farmacia comunal. La CUAVES tuvo un plan de desarrollo socio económico para que los pobladores de Villa El Salvador construyeran sus casas, se beneficiaran con el saber andino de la reciprocidad, crearan fuentes de trabajo, economizaran todo lo posible sin perder su dinero en el comercio capitalista, se prestaran dinero con intereses muy bajos, participaran y dirigieran ellas y ellos mismos sus empresas, sus asambleas, y sintieran que socializaban el poder. Con esos ingredientes nació la mística de la CUAVES, la personalidad de Villa El Salvador entre 1971 y 1983. Se trataba de ir contra el viento, de navegar río arriba.

LA COMUNIDAD URBANA AUTOGESTIONARIA DE VILLA EL SALVADOR (CUAVES) o la construcción comunitaria de una utopía autogestionada (para bajar el pdf, pintxa aquí)

 

 

 

 

 

Juicio a las okupaciones del Casco: Urtaran el soberbio… o cuando se utiliza la legalidad para amordazar la denuncia legítima

 

El alkaide de Gasteiz, haciendo gala de la soberbia de los poderosos, en lugar de autodenunciarse (a su equipo de gobierno y al anterior) por mantener más de 6 años vacías viviendas para jóvenes en el Casco, reconocer errores, pedir disculpas y agradecer las críticas, ha decidido optar por la vía de quienes utilizan el poder y sus herramientas no para trabajar en favor de los intereses y necesidades de las poblaciones a las que se deben, sino para acallarlas y someterlas.

Así, cuando la juventud organizada en torno a la iniciativa Gazte Emantzipaziorako Sarea –GES- (Red para la Emancipación Juvenil), haciendo gala de un gratificante compromiso social (y con el barrio), ha decidido denunciar con los hechos (sus okupaciones) la desidia y dejación de funciones municipales (probablemente incluso ilegal) con respecto a la política de viviendas para la juventud y a la rehabilitación social del barrio, la respuesta del Alkaide Urtaran ha sido la denuncia judicial, intentando con ello que, una vez más, la legalidad de los poderosos se imponga contra la legitimidad de las reivindicaciones populares. Los actos iniciales de este deleznable proceder van a tener lugar el 29 de junio y el 3 de julio con los primeros juicios contra dos de las okupaciones.

 

El Casco les debemos reconocimiento, gratitud, aplauso, apoyo y solidaridad

En este blog ya hemos comentado e informado sobre las okupaciones llevadas a cabo por GES en el Casco y dado cuenta de la presentación pública de la iniciativa, por eso hoy queremos incidir en una cuestión que nos parece fundamental desde la perspectiva de quienes apostamos por una comunidad vecinal de Alde Zaharra como sujeto de decisión sobre el presente y el futuro del barrio: la implicación vecinal en la construcción tanto de ese presente y futuro como de la propia comunidad popular del Casco.

Desde ese punto de vista, la iniciativa impulsada por GES solo merece el reconocimiento, gratitud, aplauso, apoyo y solidaridad del vecindario del barrio. Porque ellas y ellos han sido quienes con su okupación han construido una magnífica denuncia pública sobre la tremenda tomadura de pelo que el Ayuntamiento lleva realizando desde hace más de seis años ante el silencio más o menos generalizado de la oposición, los medios de comunicación y, reconozcámoslo, el propio vecindario.

¿Cómo si no se puede calificar el hecho de que, a pesar de las grandes dificultades de la juventud para encontrar una vivienda desde la que plantearse un proyecto inicial de vida independiente, el Ayuntamiento, después de construir tres edificios en el Casco para alquiler social para la juventud (financiados con una partida presupuestaria del G. Vasco condicionada a ese objetivo), y tras ponerse diversas medallas en los medios alardeando de su interés por atender los problemas de la juventud al tiempo que para ello rehabilitaba tres edificios del Casco, una vez conseguido su objetivo (publicidad política) haya sido capaz de mantener esos edificios vacíos por más de seis años?

Sólo tras las okupaciones de esos edificios (Txikita 14, Pinto 20 y Kutxi 92) y la denuncia pública que han supuesto esas okupaciones, el Ayuntamiento se ha visto obligado a “agilizar” la gestión de esos edificios, procediendo en poco menos de un mes desde las okupaciones a los trámites que había sido incapaz de realizar durante seis años. Peor aún, uno de esos edificios “para jóvenes” sale ahora a la venta a un precio que ni los sueldos de muchas de las personas que llevan más de treinta años trabajando podrían costear. Y no se les cae la cara de vergüenza, probablemente porque no la tienen. Por eso son capaces de esgrimir como argumento para derribar Errekaleor el no pago del consumo de agua por sus habitantes o el estado de algunas viviendas (construidas hace 50 años) al tiempo que ellos tiran por la borda varios millones de subvenciones europeas para la rehabilitación social del Casco o dejan abandonadas a su suerte numerosas infraviviendas del Casco en las que vive gente.

Cuando desde este pequeñito txoko de la Kutxi que es KTT hace 9 meses comentábamos que El Ayuntamiento llama a la juventud a okupar tres edificios del Casco no podíamos ni imaginarnos la maravillosa contestación que la juventud iba a dar a esa provocación municipal. Ahora que, por dejar al desnudo las (sin)vergüenzas del equipo de gobierno municipal, el Alkaide soberbio Urtaran ha decidido intentar acallarles reprimiendo su denuncia y amenazando con su desalojo, sólo podemos utilizar esta “ventanita” del Casco para llamar a la Comunidad Vecinal de Alde Zaharra a aplaudirles y agradecerles su labor de denuncia y a ofrecerles nuestro apoyo y solidaridad frente a quienes intentan reprimirles.

 

“Visita guiada: Cuentos de la Almendra Vs okupas piojosas”

Y una oportunidad magnífica para todo ello la tenemos este propio jueves 29 de junio, tomando parte en la iniciativa “Visita guiada: Cuentos de la Almendra Vs okupas piojosas” que enmarcada en las Zaharraz Harro 2017 partirá a las 19 horas desde la Plaza de las Burullerías y cuyo video de presentación dejamos a continuación para cerrar este post.

Gora Gazte Emantzipaziorako Sarearen lana!! Mila esker bihotz-bihotzez zuena ere den auzo honetatik, guztion Alde Zaharra. Eutsi gogor!! Alde Zaharra Bizirik!!

 

 

LA AUTOGESTIÓN PROTAGONISTA: Programa de ZAHARRAZ HARRO 2017

 

Con la Autogestión como herramienta, recomponiendo el barrio. Esta es la ‘traducción libre’ que en KTT nos permitimos hacer del lema elegido por la Asamblea de Zaharraz Harro para las fiestas de este año: Autogestioaz auzoa adabatzera goaz. Y es que, como ya se podía deducir del cartel anunciador de las fiestas que ofrecimos en el anterior post, la autogestión (una de las características que dan personalidad propia a las fiestas del barrio, y uno de los pilares de no pocas realidades y proyectos vecinales del barrio) va a ser protagonista principal de este Zaharraz Harro 2017. Motivos sobran para ello, pero quizá el principal sea demostrar la determinación vecinal para defender los proyectos autogestionados por el barrio, ahora que algunos de ellos han sido amenazados por las instituciones.  Especial mención en ese aspecto de algo tan unido a Zaharraz Harro como el Auzolana Pilotalekua, ya que su positiva experiencia de autogestión vecinal recuperando el frontón en 2008 abrió las puertas a que el vecindario se planteara nuevos objetivos autogestionados y colectivos, y el primero de ellos fue la organización de las primeras Zaharraz Harro en 2009.

En cualquier caso, quien mejor recoge la intención del lema de estas fiestas es el precioso texto redactado por la Asamblea de Zaharraz Harro para explicarnos el porqué del lema (del que también nos permitimos una “traducción libre):

 

Autogestioaz auzoa adabatzera goaz

Zaharra da, zaharkitua dago, zahartzen ari da, modaz pasa da… Zaharrak ez duela balio esaten digute. Hobe bota eta berria erosi, garbia, plastikoa oraindik kendu gabe duen zerbait, garbia, erabili gabea, fabrikatik irten berria. Zaharrak ez du balio eta berritze planekin etortzen zaizkigu. Zaharra eraitsi eta berria egin beharko dugu, modernoagoa, erosoagoa, bistara atseginagoa.

Baina guk zaharra maite dugu, halakoxeak gara, zer egingo diogu. Zimurrek jakituria gordetzen dutelako, esperientzia, bizipenak, ikasketak… Zaharrak baduelako berezko usaina gordeta, urteetako erabilera desberdinek emaan dioten usainen nahasketa. Zaharrak  adabatzen, josten, hobetzen, konpontzen ikasteko aukera ematen duelako, eta guk aukera horiek plazerez betetzen ditugulako. Hori da autogestioak auzo honetan duen balorea, guk gurea egitearen ikasketa. Bidea asmatuz, okertuz eta berrasmatuz. Bere akats, muga eta dohai guztiekin, gure auzoa zaharretik adabatu, harilkatu eta josi egiten dugu eta posible dela frogatzen dugu, autogestioa gauzagarria dela eta halaxe lortu ditugu gure auzoan frontoia, gaztetxea, etxebizitza, jaiak… Posible da eta egungo “erosierabileetabota” logikaren parean talka egiten duen errealitatea da, horregaitik maite dugu are gehiago.

Zaharraz Harroko jai hauetan auzoa adabatzen eta konplizitateak josten jarraitu nahi dugu. Gurekin batera harilkartzera gonbidatu nahi zaitugu!

 

Con la Autogestión como herramienta, recomponiendo el barrio

Es viejo, está envejecido, se está haciendo viejo, ha pasado de moda… Nos dicen que lo viejo no vale. Mejor tirarlo y comprar uno nuevo, limpio y brillante, de esos que aún están por estrenar, con un envoltorio de plástico reluciente, recién salido de la fábrica. Según ellos lo viejo no vale y nos vienen con planes de renovación. Hay que acabar con lo viejo y tendremos que hacer algo nuevo, más cómodo, más moderno, más agradable a la vista.

Pero nosotras amamos lo Viejo, somos así, ¡qué le vamos a hacer! Porque las arrugas atesoran sabiduría, experiencia, vivencias, aprendizajes… Porque lo viejo tiene guardado un olor especial, el olor que le ha dado la mezcla variopinta de usos que ha tenido a lo largo de sus años. Remendando lo viejo, zurciéndolo, recomponiéndolo, porque arreglándolo también nos permite seguir aprendiendo, y a nosotras esa forma de entender la vida nos llena de placer. Ese el valor que tiene la autogestión en este barrio, aprender cómo hacerlo nosotras mismas mientras lo hacemos. Inventar caminos, equivocarnos y con los aprendido volver a inventarlos. Con todos sus fallos, límites y virtudes, intentamos recuperar el barrio y lo hacemos zurciéndolo y remozándolo, y demostrando que es posible conseguirlo, que con la autogestión podemos devolverle vida al barrio, que con ellas hemos conseguido recuperar el frontón del barrio, mantener el Gaztetxe, darle vida y calor a viviendas que estaban vacías, organizar fiestas verdaderamente vecinales. Es posible sí, aunque choque de frente con la realidad de hoy en día basada en la lógica de “comprarusarytirar”. Justamente por eso la apreciamos todavía más.

En estas fiestas de Zaharraz Harro queremos seguir zurciendo y recomponiendo el barrio con el ovillo de las complicidades. Queremos invitaros a todas a que de forma conjunta remendemos el barrio.

 

Pero, como perfectamente recoge el cartel de Zaharraz Harro 2017, en el barrio hay más proyectos autogestionados, algunos con mucha solera (el viejo Gazte), otras ya con una espléndida madurez (Arkillos 10), y otros tan jóvenes y entusiastas como las personas que los impulsan (las okupaciones de Txikita, Pinto y Kutxi impulsadas por GES -Gazte Emantzipaziorako Sarea), y de quienes Alde Zaharra también se siente Harro… por eso están en Zaharraz Harro, y se les puede ver en el cartel de las fiestas. Y, por supuesto, en un contexto como el actual, no podía faltar el apoyo incondicional y solidario a esa maravillosa experiencia autogestionada de Errekaleor, de la que en Alde Zaharra y Gasteiz tan orgullosas nos sentimos. Precisamente gentes de Errekaleor bizirik serán las txupineras de honor en el txupinazo de inicio de las fiestas (lunes 26 a las 18h en la Plaza Rafa -antigua Etxauri-).

 

Nuestra guía propuesta para estas Zaharraz Harro

 

Vayamos sin embargo de una vez al motivo central de este post: recoger y comentar la programación de Zaharraz Harro 2017 que tenéis en el cartel que encabeza la entrada. Lo primero que hay que resaltar, reconocer y aplaudir es el increíble trabajo llevado a cabo por la casi totalmente renovada Asamblea de Zaharraz Harro: a pesar de ese cambio que ya comentamos y que llevó a establecer como primer objetivo garantizar unos mínimos para estas Zaharraz Harro, esos “mínimos” se han convertido ni más ni menos que en un programa con más de 90 actividades. Dudarik gabe txapela kentzeko moduan, ZORIONAK!!! ¿Os imagináis por un momento que las fiestas de Gasteiz se organizaran así: por la población y de forma autogestionada? ¡¡eso sí que iba a ser una fiesta!!, y encima tendrían que bajarnos los impuestos por el pastizal que íbamos a ahorrar sabiendo lo que se gastan en sus fiestas-espectáculo contratadas… ¡ey, ey, ey, dejad de imaginar ya! que el Ayunta lo que nos quiere es de meras espectadoras y lo que más le asusta es que nos pongamos de acuerdo, colaboremos, nos organicemos, practiquemos el mutuo aprendizaje, usemos la imaginación y soñemos, tomemos nuestras propias decisiones y las hagamos realidad… Por eso quieren acabar con la autogestión (y porque si la autogestión se extiende quienes sobran son ellos, que se autodenominan nuestros mandatarios… porque se dedican a imponernos sus decisiones)

Pero las Zaharraz Harro son unas fiestas no para acudir de espectadora, sino para disfrutar participando (por eso el disfrute comienza desde antes, con el pensarlas y organizarlas, que es un esfuerzo intenso, pero gozoso) y, como es lógico, mucho de ello pasa por la música y los conciertos, la danza y el baile, el cine y/o el teatro o los juegos y deportes. De todo ello hay en grandes dosis en el programa (subrayar la propuesta Viaje al interior del Cubo, Tailerak, Laburmetrailak, acciones Monstrenkas…de la mano de Súkubo, Geroarte, Luz Roja, Paso Triple y Kolektibo Monstrenko, el jueves 29 de 18 a 22 horas en San Vicente de Paúl 10). Pero tal vez por resultar llamativo en un cartel de fiestas, y por -según nuestro punto de vista- ser en parte reflejo de ese carácter distinto que tienen las Zaharraz Harro, es en algunas del resto de las actividades propuestas donde os animamos a fijar la mirada… y apuntar en la agenda para tomar parte.

 

Iniciativas y convocatorias innovadoras, plurales y transversales

Nos llaman la atención actividades como “irakurtzeko banku bat / un banco para leer” (jueves 29 a las 18,30 en la Plazuela de Santo Domingo). Llamativamente positivas nos resultan también las numerosas iniciativas impulsadas desde el movimiento feminista entre las que, por citar algunas, resaltamos el Ipuin kontalariak bidean: Harrotasunez, orgullo de historiaz (jueves 29 a las 18 en la Plaza del Eskoriatza) y la Abesbatza feminista (sábado 1, a la 16h en Arkillos). Sugerentes e innovadoras propuestas como la Haurren auzoa aurkezpena (miércoles 28 a las 18 h en el parque de Etxanobe) aportando el punto de vista infantil al barrio. Del mismo modo que el encuentro para hablar sobre ¿Es la crianza natural feminista? (patio de la escuela Ramón Bajo, jueves 29 a las 18h) y la convocatoria al Kontakt inprobisazioa familian (jueves 29 a las 18,30 en la Plaza del Marqués de Alameda) O la propuesta de Emaize con Del amor al odio hay un retuit (miércoles 28 de 11 a 13h en Bueno Monreal 1).

Pero la diversidad de edades, procedencias, culturas, orientaciones  y tradiciones que enriquecen al barrio tienen también su traslación al programa de actividades. Desde la celebración del 35 aniversario de la Residencia de Mayores Arquillos (Arkillos egoitza 35 urte auzoan eta auzokoekin, miércoles 28 a las 17,30 en la residencia) o las Pruebas de té marroquí (viernes 30 a las 19h y sábado 1, a las 12h, en ambos casos en Siervas de Jesús 14), hasta el Taller de huerto ecológico intergeneracional (martes 27 de 17,30 a 18,30 en la Residencia Aurora, Korre 58), la Comunicación no violenta en familia (martes 27, de 18 a 20h en el Parque de Etxanobe) o la convocatoria al Jolastu arien jolasean (viernes 30 a las 10,30h en la Plaza Rafa).

 

Debates, presentaciones, mesas redondas y movilizaciones

Este año, demostrando una vez más que este barrio sabe unir juerga con reflexión, debate con propuestas de acción, desfase con compromiso, ganan (o recuperan) protagonismo los debates, presentaciones y movilizaciones. Así tenemos la presentación del libro Laura esaten zioten (martes 27 a las 19h en Hala Bedi Taberna); el debate Drogak eta giza mugimendua (martes 27 a las 19,30h en Zapateneo); la propuesta de Ernai Gazte Boterea auzoa indartu (martes 27 a las 18h); la invitación al coloquio Eman mokadua aniztasunari. Denak Trans gara? (jueves 29 a las 18h en Aldarte) o el encuentro Danza y política (viernes 30 a las 19h en la plaza del Marqués de Alameda). Por lo que a las movilizaciones respecta, se nos convoca a la Kalejira Transfeminismoz auzoa busti (miércoles 28 a las 19h en Kutxi 103), así como a la posterior Mani del 28J ; a la manifa Mozal Legeari ez! Herriak desobedientzia! (sábado 1 a las 18h desde el C. Cívico Iparralde) o la Kalejira Euskal Presoak Alde Zaharrera! (sábado 1 a las 20h desde Fariñas)

 

La autogestión, protagonista

Pero, como venimos comentando, estas Zaharraz Harro 2017 quieren darle un especial papel protagonista a los proyectos autogestionados que van surgiendo del barrio y en el propio barrio. Eso se traslada no solamente al lema de estas fiestas Autogestioaz auzoa adabatzera goaz, sino también a otras iniciativas a las que se nos convoca. Por ejemplo, la mesa redonda con el título Mehatxatuak baina bizirik! Alde Zahareran ere argi daukagu en la que tomarán parte personas de Errekaleor, Gazte Emantzipaziorako Sarea –GES- y Auzolana Pilotalekua (lunes 26 a las 19h en la Plaza de Brullerías). También habrá un debate bajo el título Autogestioa? Kogestioa? Zertaz ari gara?, que contará con la participación de Iruñeako Gaztetxea y Gernikako Astra (martes 27 a las 19 h. en San Vicente de Paúl 10). A ello se unirá una curiosa iniciativa: una visita guiada que con el nombre Cuentos de la Almendra vs okupas piojosos tendrá lugar el jueves 29, arrancando a las 19h de la Plaza de Brullerías. A ello hay que sumar la Txapelketa autogestionatuen bertso-pilota finala con el título Jolastuz Maite Dugun Hori (viernes 30 a las 18h en Auzolana Pilotalekua) y, cómo no, el habitualmente populoso Aldarrikapen Jolasa, que este año tiene como título PAKA-PAKA Autodefentsa eta Autogestioa (sábado 1 de 10,30 a 13,30h, arrancando de la plaza del Matxete)

 

Cierre festivo en Santo Domingo

Si, tal vez por no haberse organizado en años precedentes un acto de cierre de fiestas, para muchas el punto final “semioficial” de las Zaharraz Harro era el concurrido Guateke del sábado (y su laaaaarrrgo transcurrir hasta el domingo), este año, sin embargo, aunque el Guatekea va a seguir teniendo lugar (sábado 24h en el Gaztetxe), se ha querido convocar un cierre festivo con especial dedicación a Santo Domingo, probablemente la calle del barrio más abandonada por las instituciones. Zaharraz Harro quiere hacerle llegar que el vecindario del Casco está también harro de esa calle, y que hay un empeño en buena parte del barrio por ponerse a trabajar coco con codo con los habitantes se “la Santo” para mantener conjuntamente la dignidad de la Santo, que algunos parecen empeñados en arrebatarle. Por eso, el cierre de las fiestas será en la calle Santo Domingo (el domingo 2 a las 18 horas). Resacas incluidas, habrá que hacer un esfuerzo en llevar calor y solidaridad a las personas vecinas de la calle y qué mejor que terminar las fiestas con acto solidario de la comunidad vecinal.

 

Hamar egun baino gutxiago dagoeneko hasierako txupinazoa emateko. Oraindik lan piloa egiteko geratzen dena, eta guztion inplikazioa (autogestioaren altxorrren onenetariko bat) garrantzitsua. Adi egon beraz egun hauetan egingo diren deialdiarekin, eta zuk ere emaiozu auzoa adabatzeari!!