LLENAR EL BARRIO DE VIVIENDAS TURÍSTICAS EXPULSANDO AL VECINDARIO. (I. Tiempo de alegaciones)

 

Por la ‘puerta falsa’ de la aceptación de una alegación a una modificación del PERI, la Junta de Gobierno municipal (PNV y PSE) quiere abrir ‘las puertas del Casco’ a todos los fondos de inversión y especulación inmobiliaria que en los últimos años se han pasado del ‘ladrillo’ a los ‘alojamientos turísticos’. Estamos en plazo para presentar alegaciones.

Es un tema sobre el que vamos a tener que hablar, debatir, informar (y movilizarnos) mucho en los próximos tiempos, porque es mucho lo que está en juego para el futuro del Casco y su vecindario. Pero hoy sobre todo queremos haceros llegar algunos documentos e informaciones elementales para que cualquiera de las personas vecinas (o amigas) del barrio os animáis a presentar alegaciones contra esa decisión de la Junta de Gobierno, es un primer paso importante. Una aclaración previa: no penséis que lo de la presentación de alegaciones u observaciones es una operación muy complicada burocráticamente. El texto se puede redactar sin ningún tipo de formalismo, puede incluso estar hecho a mano, y puede tener la extensión que cada quién considere oportuna. Lo que sí hay que aportar son los datos personales (nombre, dirección y DNI) y, por nuestra parte, recomendamos que lo llevéis por duplicado (es decir, fotocopiado), no es imprescindible, pero es recomendable para quedarnos con una copia sellada con la que luego podamos demostrar que presentamos la alegación y cuándo lo hicimos, y tenemos de plazo hasta mediados de agosto, pero os recomendamos no esperar a agotar ese plazo, para no encontrarnos con sorpresas (ya se sabe que la administración en agosto…).

Antes de nada, vamos a facilitaros algunos documentos que os sería conveniente conocer a quienes queráis profundizar en la cuestión desde vuestra propia lectura e interpretación. Para quienes se fíen de nuestro criterio y quieran evitarse esa tarea, aportaremos luego una primeva interpretación general. Los documentos son estos:

Alegación presentada por Arabatur (que se acepta parcialmente)

Memoria para la aprobación definitiva recomendando la aceptación parcial de la alegación (I y II)

Informe jurídico municipal para sustentar la decisión

Publicación en el BOTHA

Añadamos otra cuestión necesaria de entender correctamente para no liarnos: una cosa son los Apartamentos Turísticos, otra distinta las Viviendas para Uso Turístico, y una tercera las habitaciones de viviendas particulares para usos turísticos. Para distinguirlos en lo general, utilicemos una de las muchas definiciones que se pueden encontrar en la red:

Dentro del sector inmobiliario, es muy común escuchar a noticieros y notas de prensa hablar acerca de “Apartamento turístico” y “Vivienda de Uso Turístico (VUT)”, conceptos que a menudo generan confusión, pues se tratan como semejantes y en el fondo poseen diferencias muy marcadas entre sí.

(…) – Apartamentos Turísticos:

Inmuebles integrados por unidades de alojamiento complejas, dotadas de instalaciones, equipamiento y servicios en condiciones de ocupación inmediata, destinados de forma habitual al alojamiento turístico ocasional, sin carácter de residencia permanente, mediante precio.

Vivienda de Uso Turístico:

Pisos, apartamentos o casas amueblados y equipados en condiciones de uso inmediato, son comercializados y promocionados en canales de oferta turística, para ser cedidos en su totalidad, por su propietario a terceros, con fines de alojamiento turístico y a cambio de un precio.

Una diferencia clara entre uno y otro es que los Apartamentos Turísticos son unidades de alojamiento cuyos titulares son empresas y los inmuebles no tienen carácter residencial, en cambio las Viviendas de Uso Turístico son unidades residenciales y su propiedad es individual. A destacar también la categorización de estos alojamientos, las viviendas de uso turístico operan bajo una sola jerarquía (art. 18) y los apartamentos turísticos se califican por llaves de 1 a 4 (art 9), de acuerdo a las comodidades ofrecidas atendiendo a las condiciones generales, particulares y la zona de servicio que ofrezcan.

Asimismo, en los Apartamentos Turísticos se asumen los servicios de limpieza de las estancias que brindan con una frecuencia mínima de una vez por semana mientras que en las Viviendas de Uso Turístico, la limpieza casi siempre corre por cuenta del cliente.

(…) Entre las condiciones de los alojamientos está que una Vivienda de Uso Turístico tiene como única obligación ofrecer, facilidades para el almacenamiento, preparación y consumo de alimentos, en contraposición a lo establecido en los Apartamentos Turísticos donde se especifica que cada unidad debe ofrecer las correspondientes áreas de cocina, dormitorios y baños, además de cubiertos, lavaplatos y mobiliario acordes a su categoría, antes mencionada.

(Fuente: https://www.asesoresvut.com/post/diferencias-entre-apartamento-tur%C3%ADstico-y-vivienda-de-uso-tur%C3%ADstico )

Entremos ya a nuestra valoración/ análisis rápido. Aprovechando que en el debate sobre la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que se está llevando en la actualidad a nivel de ciudad se pretende acabar con la actual prohibición de instalación de apartamentos turísticos en Gasteiz y, teniendo en cuenta que para esta cuestión en concreto el PERI del Casco está por encima del PGOU, el Ayuntamiento impulsa una Modificación puntual del PERI en la que introducía dos cuestiones esenciales:

1) Eliminar la prohibición de los apartamentos turísticos en el barrio y a partir de ahora permitirlos en las mismas condiciones que los establecimientos hoteleros.

2) Permitir las viviendas para uso turístico y las habitaciones en viviendas particulares para uso turístico, condicionado a que se ubiquen en una sola planta, que será la más baja en las que se permita el uso residencial

Pero la sorpresa viene después, ya que cuando se hace pública esta propuesta de modificación y se abre periodo de alegaciones, aparece una asociación llamada Arabatur que realiza una alegación con dos propuestas:

1) Que tanto las viviendas para uso turístico como las habitaciones en viviendas particulares para uso turístico en el Casco se autoricen en cualquier planta

2) Que si no se hace eso, se autorice las viviendas de uso turístico cuando la totalidad del edificio esté ocupado por dichas viviendas.

Arabatur, que es una asociación creada hace pocos años y que recoge los intereses de este tipo de empresarios, que está relacionada con las empresas que se están haciendo de oro con este tipo de promociones (Airbnb, por ejemplo), y de quien el zurrumurru popular dice que tiene relación con un antiguo concejal del PP (nosotres, que tampoco le hemos dedicado mucho al asunto, lo que hemos encontrado es que la Presidenta de Arabatur, Pilar Perosanz, y el antiguo concejal Gustavo Antepara han compartido o comparten staff directivo en un grupo de comunicación) puede pedir lo que quiera, el problema viene cuando, sorprendentemente, el Ayuntamiento decide aceptar parte de su alegación, en concreto la de autorizar las viviendas de uso turístico cuando todas las del edificio se dediquen a ello. Y lo hace en base a un informe municipal titulado Memoria para una aprobación definitiva, de Julio 2020 que, en concreto en el apartado que aparece en su página 15 con la denominación 1.5.2 ANÁLISIS DE LAS APORTACIONES Y ALEGACIONES,  afirma lo siguiente:

En cuanto a la alegación de ARABATUR (…) considerándose bien fundada y digna de aceptarse la opción de autorizar las viviendas de uso turístico en edificios completos a la vista de la concurrencia de tres factores:

a) El interés en combatir la desertización y degradación del barrio

b) La gran oferta turística, cultural y gastronómica del barrio

c) La ausencia de perjuicios o molestias para otros residentes en el bloque”

Ahora os vamos a dejar una serie de textos que demuestran lo que ha ido pasando en otras zonas cuando se han adoptado medidas similares, pero comentemos antes una cuestión más. Con todo lo sucedido hasta ahora (pasar de no admitirse en el Casco ni apartamento turísticos ni viviendas de uso turístico, a que se autoricen apartamentos,  edificios enteros de viviendas de uso turístico y habitaciones para turistas en las primeras planta.., sin que, además, en ninguno de los casos se pongan límites ni condiciones de número, de distancia, de que estén vacías con anterioridad a la aprobación de la medida, etc.) teníamos la sensación de que alguien está aprovechando una ‘puerta falsa’ para, sin la necesaria información al vecindario, debate y recogida de propuestas, meternos un gol por toda la escuadra que va a condicionar de forma importantísima el futuro del barrio y su vecindario. Esa sensación se ha visto enormemente aumentada cuando hemos visto quién firma en nombre de la Jefatura de Gestión Urbanística el informe municipal que recomienda aceptar la alegación de Arabatur: ni más ni menos que Alfredo Piris, quien, además, como director de Urbanismo primero y Gerente de Ensanche 21 posteriormente, fue el impulsor de los más importante proyectos urbanísticos de la ciudad, y a quien el propio actual alcalde le argumentó sus sospechas sobre pelotazo urbanístico durante su gestión en Ensanche 21. Un elemento este Piris que, además, no se cortó en afirmar en una Comisión de Urbanismo a la que había sido llamado para aclarar esas cuestiones, que las reuniones del Consejo de Ensanche 21 se grababan y que de ahí luego se extraía el acta de la reunión pero que:

cuando se trataban temas que los consejeros consideraban confidenciales o discretos, o cuando se citaban nombres propios, pues se desconectaba la grabación

Como podéis ver en los siguientes textos (que sólo son una pequeña selección de los muchos posibles), lo que se le viene encima al barrio es tremendo. Por ejemplo, lo que nos cuenta Miriam-Hermi Zaar en su texto El derecho a la vivienda en el contexto del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT) de Barcelona y de sus planes antecesores:

La obtención de nuevas licencias quedó condicionada a que la actividad solicitada se ubique en edificio exclusivo, donde las viviendas existentes estén desocupadas legalmente o bien destinadas a la actividad de apartamento de uso turístico41. Sin embargo, estas condiciones, en lugar de proteger las viviendas residenciales, han acelerado el mobbing inmobiliario hacia los vecinos que poseen contratos de alquiler de renta antigua. El vaciamiento del edificio, que se produce a través de la reiterada expulsión de los vecinos del mismo, lleva de forma ilegal a que cumpla con una de las exigencias para que la propiedad obtenga una licencia como ‘vivienda de uso turístico’: poseer cédula de habitabilidad, estar desocupado y situarse en edificios exclusivos.

No pensemos que esta grave problemática se da solo en los grandes centros turísticos como Barcelona o Madrid, sucede en entornos más semejantes a la realidad vitoriana, como, por ejemplo, Cádiz:

La expansión del sector sin ningún impedimento hasta el momento está provocando la turistificación del centro, convertido en foco de atracción turística al verse saturado con establecimientos ahora destinados a este fin, y que antes estaban ocupados por viviendas. Una situación que, inevitablemente, ha incidido en una reducción drástica del parque residencial y en un incremento en el precio de los alquileres, ya de por sí altos en Cádiz.

Por eso intentan poner coto a una ‘triste figura’ que con la aprobación de la alegación que ahora se propone, no tardará en aparecer en Vitoria:

afirma Martín Vila [teniente de alcalde de Urbanismo], que considera que de esa forma se lucha contra lo que él califica de “asustaviejas turísticos que vacían edificios o pisos para su conversión en este tipo de alojamientos”.

El fenómeno está tan extendido que lleva años ya conceptualizado en los textos académicos. Así, por ejemplo, en el texto de Agustín Cócola Alojamiento turístico y desplazamiento de población:

Sin embargo, la presión de desplazamiento es sobre todo ejercida por inversores turísticos en busca de inmuebles. Lo destacable es que en algunos casos vecinos están siendo forzados a vender sus viviendas, mientras que el único comprador es el inversor que ejerce la presión. Esto genera una situación en la que el «comprador» adquiere el inmueble a un precio por debajo del mercado, lo que dificulta las opciones que el «vendedor» tiene para encontrar una nueva vivienda. Este fenómeno representa, por lo tanto, un ejemplo de lo que López Morales (2015) llama «desposesión de la renta de suelo». Como señala el autor, es una forma de acumulación por desposesión en la que la clase capitalista obtiene beneficios expropiando el valor de uso de residentes mientras que les limita las posibilidades de realojamiento en el «libre» mercado de la vivienda.

Estas formas de desplazamiento que he descrito por separado, en realidad se dan al mismo tiempo y se retroalimentan, y en el caso de barrios bajo alta presión turística produce un nuevo fenómeno que llamo «desplazamiento colectivo». Por un lado, hay una salida de población. Por otro, nuevos residentes no pueden entrar por el alto grado de desplazamiento por exclusión, al mismo tiempo que otros ni se plantean entrar debido a la presión del ruido y la convivencia. En este contexto, los únicos que «entran» son inversores turísticos, lo que genera un círculo vicioso que fortalece aún más el desplazamiento. Es decir, se genera un nuevo ambiente urbano que solo permite la reproducción de más alojamiento turístico y, por el contrario, impide la reproducción de la vida residencial. El desplazamiento colectivo, por lo tanto, sería la substitución de la vida residencial por el turismo

Sin olvidar otras importantes cuestiones que ya iremos abordando en siguientes posts, como las que comentan algunas asociaciones vecinales en el informe titulado Análisis del impacto de las viviendas de uso turístico en el Distrito Centro, elaborado por Red2Red Consultores para la Junta Municipal del Distrito Centro del Ayuntamiento de Madrid:

Las asociaciones de vecinos consultadas en este estudio señalan que es positivo que venga gente de fuera y gaste en el barrio,si bien lo que se considera necesario es que los barrios estén poblados y tengan vida de barrio, que haya actividad económica diversificada, y no sólo vinculada con la fiesta o el ocio, al objeto de que la población active esa vida económica y social y que se mantengan las costumbres y las señas de identidad así como la personalidad de los barrios.

…yo no quiero que venga gente a dejar dinero en el barrio…yo quiero que haya gente en el barrio para que siga siendo barrio…si la gente se nos va del barrio a mí que venga de fiestas y despedida de solteros…ahora viene el buen tiempo, pues venga, hala, hacemos todo terrazas…yo eso no lo quiero…y esto, me lleva a lo otro…lo otro te genera esto también…” (Asociación de vecinos La Corrala)

Bueno, aquí dejamos esta lectura rápida que os pueda servir de orientación para la elaboración de alegaciones. Volveremos con mucho más profundidad sobre la cuestión, pero ahora se trata de una primera demostración (burocrática si queréis, pero también necesaria) para desde el principio mostrar nuestro absoluto rechazo al pelotazo inmobiliario turístico que planean algunos a costa de la del vecindario y su vida comunitaria. Alde Zaharra Bizirik!!

 

 

 

 

 

 

ARMAS DE BARRIO. Luchas por la vivienda y autoorganización (y algunos comentarios al respecto que atañen también al Casco gasteiztarra)

 

Los tres colectivos participantes [en este libro] llevan años articulando un potente movimiento popular en sus barrios y ciudades. Anteponiendo la autoorganización al asistencialismo y devolviendo a la vivienda su carácter comunitario, han conseguido consolidar sus proyectos asamblearios, formados mayormente por mujeres.

 

La primera parte del título de este post se corresponde con el librito que os recomendamos fervientemente a todas las personas ocupadas, okupadas y preocupadas con la problemática de la vivienda en su barrio. Se trata de “ARMAS DE BARRIO. Luchas por la vivienda y autoorganización” (Editorial Milvus, 2020; 100 páginas formato muy pequeño, 8 euros) y recoge las experiencias recientes de tres colectivos, que en el librito aparecen este orden:

  1. A) La Federación Anarquista de Gran Canaria (FAGC), impulsora de la Comunidad “La Esperanza”, la mayor comunidad okupada y autogestionada del Estado español, de la que ya hemos hablado en KTT (y a la que pertenece una de las personas cuyos análisis autocríticos sobre la militancia nos suelen parecer herramientas muy válidas)
  2. B) Sindicat de Barri del Poble Sec, creado hace cinco años por un grupo de personas que tenían ya una experiencia en luchas vecinales autogestionadas.
  3. C) Espai Veïnal del Cabanyal, surgido también en 2015 impulsado por vecinas que se habían conocido anteriormente en las luchas vecinales en torno al Cabañal

Pero, además de las interesantísimas reflexiones, análisis y autocríticas que realizan estos colectivos de sus experiencias, de las que ahora daremos algunas detalladas pistas, queremos aprovechar también para hacer algunos comentarios críticos sobre lo que denominaríamos un cierto “afán de patrimonialización ideológica” o instrumentalización de herramientas y luchas populares que parecen destilar algunas iniciativas vecinales de base, afán de “apropiación partidista interesada” que está presente en algunos de los textos del libro, pero que también lo está en algunas de las experiencias de lucha vecinal que se dan en el Casco Viejo gasteiztarra en la actualidad (y en algunas otras localidades), con propuestas e iniciativas muy interesantes (sí, hablamos del Sindicato de Vivienda y de iniciativas como la fabulosa okupación del edificio de la calles los Herrán, y algunas iniciativas más). A todo ello le dedicaremos al final del post un espacio de comentario.

 

DETALLANDO LOS MUCHOS TESOROS DEL LIBRO

 

1.- La experiencia de la FAGC y sus semejanzas con el Sindicato de Vivienda

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Borradores del futuro. Una escalera en común y otros relatos

Ilustración de ‘Una escalera en común’/ Raisa Álava.

 

En todos los territorios, cada vez más personas, colectivos y organizaciones activan respuestas individuales o colectivas ante retos a los que nos enfrentamos: ecológicos,económicos, culturales, sociales, etc. Esas respuestas son las que llamamos borradores del futuro, utopías concretas, prototipos, alternativas. Suelen ser marginales, poco visibles, de un tamaño reducido.

Esos bocetos de sociedades posibles se desarrollan en un mundo en el que los relatos sobre el futuro son en su gran mayoría distopías, historias de un porvenir catastrófico, que alertan eficazmente sobre los peligros a los que nos enfrentamos, pero tienden a paralizar el movimiento. ¿Si el futuro es la crónica anunciada de un fracaso, para qué dedicar tiempo y energía a construir otros modelos?

En este contexto, es necesario activar canales de transmisión de iniciativas reales ancladas en un territorio. Construir ficciones e imaginarios a su alrededor es una manera de hacerlo. Para ello, desde Borradores del futuro, invitamos a autores/as a fabular en torno a alternativas existentes, creando narraciones especulativas que nos permiten vislumbrar qué pasaría en un futuro, más o menos lejano, si esas alternativas llegaran a expandirse.

Queremos conformar una colección de borradores para el cambio, una guía de acciones reales e imaginadas.

 

Con estas palabras definen las gentes de Azala que impulsan Borradores del Futuro las razones y objetivos de su iniciativa. Y si hoy traemos su propuesta hasta este blog es porque, además de compartir no pocas de sus motivaciones, entre los pasos/relatos que ya han ido dando hay varios que nos pueden servir también en las tareas comunitarias vecinales que tenemos pendientes en el Casco.

Ese es el caso, por ejemplo, de la última fábula/relato que nos ofrecen: Una escalera en común, donde, como ellas mismas describen: Sigue leyendo

SALUD COMUNITARIA Y AUTOGESTIÓN COTIDIANA DE LA SALUD

 

Durante estos meses de confinamiento, y por la preocupación común sobre el estado de salud del vecindario, ha habido un acercamiento entre diversos sectores del barrio, entre ellos las personas que intentan desde el Centro de Salud impulsar la salud comunitaria. Pensamos que podría ser un buen paso también el plantearnos la posibilidad de elaborar un diagnóstico de la salud del barrio (igual que se está abordando sobre otros aspectos) y, mirando más a medio plazo, ilusionarnos con la elaboración colectiva de un Plan de Salud Comunitaria. Para esa elaboración colectiva, lo ideal sería que desde el vecindario fuéramos avanzando en el debate sobre la cuestión de la Autogestión de la Salud ya que, desde nuestro punto de vista, ese de la autogestión debería ser uno de los pilares fundamentales del Plan de Salud Comunitario.

En este post comenzamos a intentar ofrecer algunas pistas sobre todas estas cuestiones, para con ello ayudar a todas estas tareas pendientes de la comunidad vecinal del Casco. Empezando por la descripción de un caso real que nos posibilite hacernos una idea de qué es eso de la Salud Comunitaria; siguiendo por varios enlaces y documentos que puedan servir de apoyo a las personas del Centro de Salud del barrio interesadas en impulsarla y, finalmente, en lo que más nos toca de cerca, ofrecer un texto tan amplio como completo que nos puede servir al vecindario de punto de partida para abordar la cuestión de la Autogestión de la Salud, el libro titulado Autogestión Cotidiana de la Salud

 

Comencemos por ver que la salud comunitaria en muchos barrios y localidades es más que una teoría o un proyecto, como en el caso de la experiencia de este barrio vallecano, con cuyo relato podemos ir conociendo algunas claves:

Salud comunitaria Hacer barrio para estar más sanos

Médicos, enfermeros, redes vecinales y de cuidado trabajan desde hace casi cuatro décadas en la mejora de vida del barrio de Vallecas desde el empoderamiento y la participación de la comunidad. Ahora, esta experiencia se lleva al terreno audiovisual bajo el nombre de ‘Los cuidados’.

 En 1988 un grupo de profesionales de la salud comenzó a trabajar en el Centro de Vicente Soldevilla en el barrio de Vallecas. Cuando llegaron, se encontraron con una situación que no podían pasar por alto: la Asociación de Vecinos del Puente de Vallecas estaba luchando por cambiar las ‘infraviviendas’ de vecinos del barrio. A ellos no les interesaba aprender formas de prevención de una enfermedad o conocer cómo medir el nivel de tensión. Necesitaban ayuda para revertir sus condiciones de vida. Este hecho empujó al equipo de profesionales a realizar una investigación que acabaría demostrando cómo la ‘infravivienda’ afectaba negativamente a la salud, lo que ayudó a cambiar la situación de estos vecinos.

A partir de aquí comenzaron a relacionarse de forma diferente con el barrio. Médicos, enfermeros, redes vecinales y de cuidado trabajan con un enfoque comunitario en la mejora de la vida de Vallecas, demostrando cómo las condiciones sociales y culturales afectan a nuestra salud. De todo este equipo, un grupo de diez personas han comenzado a trabajar en torno a una historia audiovisual, Los cuidados, que cuenta la experiencia compartida de los profesionales de la salud del Centro Vicente Soldevilla y del movimiento vecinal del barrio del este de Madrid.

Vallecas, un barrio popular, reivindicativo y vulnerable, con grandes necesidades y con mayor desigualdad: muchas problemáticas sociales, mucho paro, muchas drogas… pero también con un activo movimiento social y una amplia red vecinal. Mª José García Berral es enfermera familiar y comunitaria desde la apertura del centro. Cuenta a Público que desde que llegó a Soldevilla se dio cuenta de que eran necesarias otras formas de trabajar la salud, con una metodología como la que realizan ahora: “centros abiertos” en los que intervienen con el resto de organizaciones del barrio para crear una red vecinal. El objetivo es que “la comunidad se cuide, se empodere y cambie sus condicionantes” y que entiendan que “la salud es más que la ausencia de la enfermedad”. 

 Juan Luis Ruiz-Giménez, médico interno de familia y comunitario, también formó parte del equipo original de Soldevilla. Desde hace casi cuatro décadas trabaja junto con el resto del centro para “reformar la práctica de atención primaria”. Ahora, que ya está jubilado, ha decidido contar de forma imaginativa la experiencia que han desarrollado todos estos años a través del .  documental publicado en una campaña de crowfunding

 La salud comunitaria también se establece como una forma de enfrentar la deriva de la medicina en la actualidad, “la medicalización de la vida, la mercantilización de la asistencia sanitaria y la sanitarización del cuidado”, explica el médico. Esto quiere decir, que los grandes problemas de la vida se medicalizan: problemas que tienen que ver con el ámbito social se llevan a la medicina, y en muchas ocasiones, se hace porque lo que hay detrás son intereses mercantiles. Esto, explica Ruíz, acaba provocando “la dependencia de los fármacos y la tecnología. Está relacionado con las empresas de la salud que tienen grandes beneficios y abusan de la enfermedad como ocurre con el precio de los fármacos”.

Un ejemplo es el de los “cuidados”, continúa el médico: “Los cuidados es la atención esmerada y delicada hacia los problemas. La forma de ayudar a resolverlos pasa por capacitar a la persona para que supere las adversidades“. El médico alerta de que la sanitarización funciona en el sentido adverso. De este modo, la atención que puede realizarse desde la familia y la comunidad, pasa a atenderse, casi en su totalidad, desde los profesionales de la salud.

 Las desigualdades en la salud

“En Soldevilla me formé en salud comunitaria y me puse unas gafas que permiten ver las desigualdades en salud”, explica la médica Edith Pérez. “Son desigualdades que derivan de las condiciones socioeconómicas y son evitables e injustas porque derivan de situaciones como que una persona esté sin contrato y trabajando doce horas al día o que tiene condiciones socioeconómicas extremadamente bajas”. 

Por estas desigualdades, “es necesario abordar la salud desde un enfoque biopsicosocial porque los problemas de salud tienen un componente socioeconómico. Es necesario tratar también estos aspectos”, explica Pérez. 

También aclara que las problemáticas no pueden atenderse solo desde la atención individual, “es necesaria la atención colectiva y la participación de la propia comunidad en la salud”. El enfoque comunitario incide en esto: no solo trabaja la prevención de las enfermedades, también hace promoción de la salud y ofrece que ésta se vea como una potencialidad y oportunidad para mejorar las condiciones generales del barrio.

Trabajando desde lo positivo

Jara Cubillo es médica de familia comunitaria, y en su trabajo destaca la búsqueda de los ‘activos’, aquellos recursos que hay en la comunidad que favorecen o mejoran la salud y el bienestar de un barrio. “Son subjetivos: los que a algunas personas nos hace sentir bien a otras no, y lo que buscamos en cada barrio es ver qué consideran los vecinos como fuente de bienestar“, explica Cubillo a Público.

Hay diferencias entre los barrios, aunque también hay comunes: un ejemplo general es que a las señoras les produce bienestar hacer ganchillo en grupo, pero igual una diferencia del barrio es que a algunas les produce bienestar hacerlo en un centro social autogestionado y a otras en una iglesia.

Entre los espacios que en general producen bienestar se encuentran las bibliotecas o los parques, aunque siempre dependerá de la persona y del barrio. Por el contrario, entre los espacios que producen miedo o tristeza predominan los lugares mal iluminados o degradados: sitios que no se cuidan, parques llenos de basura o espacios que esconden historias personales. A través de estos edificios, afirma Cubillo, puedes identificar incluso situaciones de bullying o maltrato: “Por ejemplo, cuando dicen que les da miedo ir al colegio puedes reconocer que hay bullying detrás de esa emoción“.

Estos espacios sirven para la prescripción social: “En vez de recomendar a alguien que haga gimnasia, avisamos que hay un grupo que lo hace o explicamos las tarifas. Así les das más herramientas”, prosigue Cubillo. Pero, sobre todo, sirven para centrarnos en lo bueno de las personas y de los barrios. “Normalmente nos fijamos en lo malo, en los déficits y en las quejas. El sistema consumista nos lleva a eso: nos faltan cosas, por lo que tenemos que consumir. De esta forma, vemos que todos tenemos potencialidades y que los barrios tienen cosas buenas. Y desde la medicina ayuda mucho: en vez de preguntar qué falta hay que preguntar qué se tiene o qué te gusta, para afrontar las necesidades y las faltas”.

https://www.publico.es/sociedad/salud-comunitaria-salud-comunitaria.html

 

Antes hemos comentado que en el Casco contamos con algunas personas del Centro de Salud dispuestas, desde sus actuales limitadas posibilidades, a intentar impulsar la Salud Comunitaria. Seguro que ellas conocen muchos más recursos, pero algunos de estos pueden ser de utilidad:

Además, existen diversos espacios en Internet donde consultar documentos y experiencias interesantes, por ejemplo, el blog denominado Salud Comuinitaria.

Incluso hasta Osakidetza cuenta con una guía: Guía metodológica para el abordaje de la salud desde una perspectiva comunitaria y un apartado en la web donde poder consultar datos a partir del análisis de la Encuesta de Salud de la Comunidad Autónoma Vasca de 2013

 

Pero, como hemos señalado ya, por lo que respecta al barrio, antes (o al mismo tiempo) de ponernos manos a la obra en la tarea de impulsar la Salud Comunitaria, sería bueno que comenzáramos por abordar una cuestión aún más básica: la Autogestión Cotidiana de la Salud. Para ello, como hemos indicado, hoy queremos haceros llegar un texto con ese nombre tan amplio como completo (igual apropiado para que podamos ir leyendo con tranquilidad a lo largo del periodo estival) que nos aporta distintos enfoques y puntos de vista sobre la cuestión.

El libro, publicado en mayo de 2018, está coordinado por dos personas “viejas conocidas”de KTT: Ainhoa Ezeiza y Javier Encina, acompañadas en esta ocasión en esas labores por Emiliano Urteaga, y ha sido publicado por Volapük Ediciones. Es parte de la “tetralogía” que Ainhoa y Javier vienen impulsando desde Ilusionismo Social.

En las casi 600 páginas del “librito” podemos encontrar los siguientes textos, herramientas, pistas para abordar la cuestión de la autogestión cotidiana de la salud:

Zaguán: Javier ENCINA, Emiliano URTEAGA y Ainhoa EZEIZA

PREÁMBULO

    • Salud e ilusionismo social. Javier ENCINA, Ainhoa EZEIZA y Emiliano URTEAGA
    • Desempoderamiento científico. Una introducción. Ainhoa EZEIZA y Javier ENCINA
    • El poder curativo de la comunidad. Raúl ZIBECHI

AMBULANDO

    • Cultivar nuestra salud. Por una sanidad pública, autogestionada y holística. Jesús GARCÍA BLANCA
    • Salud y alimentación como actos políticos. La práctica de la soberanía alimentaria. Patricia DOPAZO
    • ¿Por qué comer plantas y frutos silvestres? Cesar LEMA
    • La Salud, algo más que Medicina. Medicinas naturales y saberes tradicionales. Caetana VARELA-HALL
    • Anarcoveganismo. ACCIÓN ANTI DOMINADORA
    • El desafío de las nuevas generaciones en salud. Impacto de los ambientes urbanos en los procesos de salud enfermedad. Javier ALBEA, Alejandro VALLINI, Daniela VERZEÑASSIy Damian VERZEÑASSI
    • Amianto y salud pública: una masacre gestionada privadamente. Paco PUCHE
    • Deporte, salud, ideología, poder y globalización. Eloy ALTUVE
    • Antipsiquiatría y anticapacitismo. Autogestión de la neurodiversidad. Anarquismo en PDF
    • El cuerpo en relación: desempoderamiento, ilusionismo social y culturas populares. Javier ENCINA y Ainhoa EZEIZA

NOMADEANDO

    • Migrantes centroamericanos en tránsito irregular por México: concepción de salud hegemónica y subalterna en contextos riesgosos y precarios. Maya CERVANTES
    • ArteSano: Autogestión del Kualli nikah, el «estado de estar». Belinda CONTRERAS, Fortunata PANZO y Citlalli LÓPEZ
    • Más allá del consumo responsable: construyendo relaciones de confianza. Begoña LOURENÇO y Vanessa GALÁN
    • El acceso a la salud y la rehabilitación de las personas con discapacidad en Argentina y Chile: claro oscuro de una tarea pendiente. María Pía VENTURIELLO y Carolina FERRANTE
    • Alcances necropolíticos en la salud: afectación sociopsicológica de la guerra contra el narcotráfico en Nuevo León. La historia silenciada del Reino. Brenda Araceli BUSTOS y Luis Antonio VÁZQUEZ-BECERRA
    • ¿Autogestión de la salud en Ciudad de México? Reflexiones de las experiencias del laboratorio y taller de microdosis con plantas medicinales. Sandra MARCO GABARRE

EPIÁMBULO

    • Del deporte posible, opción pseudo esperanzadora e irrealizable, a la construcción colectiva de modelos de ocio y tiempo libre para vivir bien. Eloy ALTUVE
    • Salud. Ivan ILLICH
    • La resistencia en las neurociencias, una invitación a la creatividad colectiva. Corinne J. MONTES-RODRÍGUEZ
    • Por la autogestión de la salud. Antonio PALOMAR
    • Desempoderamiento: una nueva introducción. Javier ENCINA y Mª Ángeles ÁVILA

 

Un sanísimo menú de posibilidades a degustar, y una amplia variedad de herramientas, reflexiones, prácticas y puntos de vista para comenzar o continuar el abordaje vecinal de la autogestión de la salud.

 

 

 

 

ETXEBIZITZA LARRIALDI EGOERAN / NOS DEJAN EN LA CALLE!!

 

Dentro de los diversos actos organizados en el marco de las Zaharraz Harro de este peculiar año, el viernes ha tenido lugar la kalejira que bajo el lema que encabeza este post (Etxebizitza larrialdi egoeran / Nos dejan en la calle!!) impulsaba la Plataforma AUZOAN BIZI!

Durante la kalejira se ha ido haciendo paradas por algunos de los ejemplos de edificios de viviendas de propiedad municipal que hay en el Casco, que bien están vacías (y no pocas de ellas sin ningún tipo de mantenimiento por parte del Ayuntamiento) o bien han sido okupadas por personas que no tienen ninguna otra alternativa habitacional, o que pertenecen a colectivos que con su okupación denuncian la increíble política municipal de tener abandonadas viviendas mientras hay cada vez más personas en Gasteiz sin un hogar donde poder vivir. En ambos casos las okupaciones, además, han devuelto vida a esos edificios y al barrio, pues un barrio sin personas en sus edificios termina siendo un barrio sin vida.

Además, se ha aprovechado también para que el vecindario del barrio que así lo quisiera pudiera trasladar a paneles y cartulinas sus denuncias, reivindicaciones y exigencias, las cuales, posteriormente, se han depositado en los locales que Ensanche 21 tiene en el propio barrio (para que tomen nota, y ya que no salen a la calle a conocer los problemas del vecindario, no digan que es por falta de información).

 

Todo ello nos lo explicaban perfectamente las organizadoras en el texto que han leído al final de la movilización, y que es el que ahora os dejamos. Como ellas mismas gritaban al final: Desde el apoyo mutuo, para reivindicar el derecho a la vivienda y PORQUE QUEREMOS VIVIR EN EL CASCO VIEJO. El barrio para las vecinas!

 

Arratsalde on!

Eskerrik asko por haber acercaros hoy a esta kalejira de denuncia de la situación de la vivienda en el Casco Viejo.

En nuestro barrio sigue habiendo más de 1000 viviendas vacías. Muchas de ellas son del ayuntamiento; en la kalejira hemos pasado por algunas de ellas. Algunas, gracias a las vecinas, se han vuelto a utilizar y han dado vida al barrio. Muchas otras, en cambio, llevan años vacías, estropeándose con el tiempo y esperando a que alguien las habite. Durante la kalejira también hemos eschuchado algunos de los problemas que nuestras vecinas han tenido con la vivienda, aunque hay muchos más.

Para muchas vecinas, el verdadero estado de alarma ha sido el de la vivienda, ya que en el contexto de la pandemia se ha agudizado. Y el ayuntamiento, lejos de dar una solución, ha agravado algunas de esas situaciones. Entre otros, está el caso de la familia solicitante de asilo que llega a Gasteiz en plena pandemia; la respuesta del ayuntamiento fueros unos billetes de autobús para que se fueran a otra ciudad. O el de las personas que, agotado el periodo máximo de estancia en las viviendas de una asociación, están obligadas a irse, sin ninguna opción alternativa. Qué decir de las vecinas que han tenido que pasar el confinamiento hacinadas en espacios muy pequeños. Sin contar con los casos que ni siquiera conocemos, de familias que se encuentran en situación de vulnerabilidad social y que, por ello mismo, se sienten bloqueadas e impotentes. La pandemia ha visibilizado las miserias que, hasta ahora, eran más fáciles de esconder.

Mientras tanto, el ayuntamiento, no sólo no se hace cargo de la miseria que genera, sino que, además, ampara a aquellos que hacen negocio con nuestras necesidades vitales básicas. Y es que, en nuestro barrio, hay quienes sacan dinero por empadronar personas, quienes tienen a familias completas en una habitación, quienes alquilan edificios en situación muy precaria. O racistas que niegan casa a personas migradas. E inmobiliarias que cobran suplementos de forma fraudulenta. De todo esto también tenemos en el barrio.

En los próximos tiempos nos vamos a enfrentar a situaciones de graves carencias socioeconómicas. Por eso reclamamos un plan de rehabilitación que tenga en cuenta la situación socio-económica de las vecinas. Porque quienes tenemos casa en el barrio sí queremos arreglarla para seguir viviendo en ella.

En ese sentido, desde aquí animamos a todas esas personas, o a quienes conozcan casos de vulnerabilidad social no atendidos, a que los denuncien públicamente o se pongan en contacto con colectivos sociales y vecinales que les apoyen en ello. Hacer públicas esas denuncias no es sólamente exigir a las instituciones que cumplan sus promesas, sino lo que es una verdadera obligación social y ética: la atención prioritaria a las situaciones de vulnerabilidad social que podamos padecer cualquier persona en esta ciudad. Hacer públicas esas denuncias, para visibilizar lo que insisten en ocultar e ignorar. Y para ello, consideramos necesario crear y fortalecer redes comunitarias de apoyo mutuo.

Por todo ello, hoy venimos a las puertas de Ensanche21, y os invitamos a escribir aquí vuestras reivindicaciones y exigencias.

Eskerrik asko a Zaharraz Harro, por que otro año más, y esta vez con más obstáculos que de costumbre, ha organizado unas fiestas reivindicativas y participativas maravillosas. Gora Zaharraz Harro!

Desde el apoyo mutuo, para reivindicar el derecho a la vivienda y PORQUE QUEREMOS VIVIR EN EL CASCO VIEJO. El barrio para las vecinas!

 

Arratsalde on!

Mila esker gaurkoan auzoko etxebizitzaren egoera salatzeko egin dugun kalejirara hurbiltzeagatik.

1000 baino gehiago dira Alde Zaharrean hutsik jarraitzen duten etxebizitzak. Hauetako asko udalarenak dira, eta egin berri dugun ibilbidean udalaren jabetzako horietako batzuetatik pasatu gara. Horietako batzuek, auzokideei esker, bizitza berreskuratu dute, eta auzoari berari ere bizitza eman diote. Beste askok, aldiz, urteak daramatzate hutsik, denborarekin hondatuz, nork biziberrituko dituen esperoan. Era berean, kalejiran zehar, gure auzokideetako batzuek etxebizitzarekin izan dituzten arazoetako batzuk entzun ditugu, baina beste hamaika daude.

Izan ere, auzokide askorentzat, egiazko alarma-egoera etxebizitzarena izan da, pandemiaren testuinguruan larriagotu egin baita. Udalaren erantzunak, arazoa arintzetik urrun, zenbait egoera larriagotu egin ditu.

Besteak beste, hor dago pandemia betean Gasteiza etorri zen familiaren egoera, asilo-eskaerako prozesuan; udalak eskaini zien erantzuna beste hiri batera joateko autobus txartela izan zen. Edota elkarte baten pisuetan egonaldi maximoa bukatuta, beste aukerarik eskaini gabe, alde egitera behartuta dauden bizilagunen kasua. Edo konfinamenduan espazio oso txikian pilatuta egon behar izan diren auzokideena. Eta zer gertatzen da ezagutzen ez ditugun kasuekin? Egoera zaurgarrian egoteagatik blokeatuta eta galduta sentitzen diren familiekin?

Pandemiak ikusarazi egin ditu orain arte errazago ezkutatzen ziren miseriak.

Udalak, sortzen duen miseriaz ez arduratzeaz gain, babesa ematen die gure oinarrizko etxebizitza-beharrarekin negozioa egiten dutenei. Gure auzoan badirelako jendea erroldatzeagatik dirutza irabazten ari direnak, geletan familia osoak dituzten miserableak, arrisku egoeran dauden etxeak alokatzen dituztenak, etorkinei etxea ukatzen dieten arrazistak, mahai azpitik diru gehigarriak hartzen dituzten higiezin agentziak. Hori guztia ere egon badago gure auzoan.

Datozen garaietan gabezia sozioekonomiko handiko egoerei aurre egin beharko diegu. Horregatik bertakoen egoera soziokonomikoa kontutan hartzen duen eraberritze plan bat eskatzen dugu, auzoan etxeak ditugunok konpondu egin nahi ditugulako, bertan bizitzen jarraitzeko.

Zentzu horretan, zaurgarritasun sozialeko kasuak salatzera gonbidatu nahi zaituztegu, publikoki salatzeko, edo bide horretan elkar babestu dezaketen kolektibo eta auzokide-sareekin harremanetan jartzeko. Salaketa horiek publiko egitea instituzioei dagokiena exijitzea da, eta ezkutatu nahi duten hori ikusaraztea. Eta horretarako, ezinbestekoa da elkar laguntzarako sare komunitarioak jostea eta indartzea.

Horregatik, gaurkoan, Ensanche21-en atera etorri gara, eta zuen aldarrikapenak hemen idaztera gonbidatzen zaituztegu, ozen entzun ditzaten.

Eskerrik asko Zaharraz Harrori beste urte batez ere, aurten ohikoan baino oztopo gehiagorekin, jai aldarrikatzaile eta parte hartzaile zoragarriak antolatzeagatik! Gora Zaharraz Harro!

Elkar lagunduz, etxebizitza eskubidea aldarrikatuz, Alde Zaharrean bizitzen jarraitu nahi dugu! Auzoa auzokoentzat!

ZAHARRAZ HARRO 2020: AUZOAZ KUTSA ZAITEZ! / ¡PARA EL BARRIO VACUNA NINGUNA!

 

Ya están aquí las Zaharraz Harro 2020, y hay que reconocer y agradecer el esfuerzo hecho por la asamblea vecinal que organiza las fiestas para que, aún en plena “situación de alarma” y sus derivadas (normas e imposiciones, cabales y no cabales, que de todo siguen habiendo) sacar adelante un programa de fiestas con 26 actividades para que todas podamos disfrutar (con las prevenciones sanitarias necesarias) de las fiestas populares del barrio.

El lema elegido para este año es AUZOAZ KUTSA ZAITEZ! / PARA EL BARRIO VACUNA NINGUNA!, que imaginamos que no intenta reivindicar que la vacuna no llegue al barrio (je,je), sino que nos dejemos contagiar del espíritu comunitario y el apoyo mutuo vecinal, que son la mejor vacuna.

Tiene mucho mérito que en las actuales circunstancias la asamblea haya sido capaz de organizar actividades diversas tanto en contenido como en tipo de público al que van especialmente dirigidas. Todas ellas las podemos ver en el siguiente cartel:

 

Como dice la asamblea organizadora en su página web:

¡¡Hola vecina!!

Este año Zaharraz Harro no tendrá una programación amplia como otros años pero hemos preparado unas fiestas post-pandemicas. Aun así se repetirán algunas citas de todos los años como la gyncana, la comida popular, el txupinazo… todo adaptado a la situación actual.

¡¡Sal a las calles porque para el barrio no hay vacuna ninguna!!

Y para una de esas actividades ya “clásicas”, el Aldarrikapen jolasa o Gynkana, es importante nuestra participación. Para ello, como siempre, tendremos que organizarnos en grupos. Así nos lo recuerdan:

Este año la gynkana se hara el día 27 de junio a las 10:00 de la mañana. Tenéis que mandar el nombre del grupo y un teléfono de contacto a esta dirección: zhakademiazoroa@gmail.com

 

Desde KTT queremos subrayar también la importancia de la participación vecinal en la movilización organizada por Auzoan Bizi para el viernes 26 (a las 19 horas, partiendo de la Plaza Bollerías) bajo el lema: Etxebizitza larraldi egoeran: nos dejan en la calle!!!

Y seguro que entre todos los actos festivos, reivindicativos y de ocio, encontramos espacio para hablar entre el vecindario de cómo estamos, cómo hemos vivido el confinamiento, de las consecuencias que sobre nosotras tiene (y tendrá), de las iniciativas de apoyo mutuo organizadas para la solidaridad vecinal, y de las necesidades o carencias que no hemos sido capaces de cubrir, para plantearnos cómo organizarnos mejor ante posibles situaciones similares.

En definitiva, que por encima de virus y pandemias (que no se miniminizan, por lo que en todos los actos se observarán las medidas necesarias para la prevención) la fuerza de la autoorganziación vecinal va a hacer posible que en este extraño 2020 Alde Zaharra se contagie de sus fiestas populares. Un nuevo motivo para, este año también (y ya van 12 conescutivos) sentirnos más que ZAHARRAZ HARRO!!

 

 

 

 

TIEMPOS DE COLAPSO. Los pueblos en movimiento (nuevo libro de Raúl Zibechi)

 

El objetivo de este trabajo no es más que mostrar que las fuerzas capaces de hacer lo necesario para afrontar el colapso sistémico, del cual la pandemia es la punta de iceberg, ya existen porque se han ido formando mientras se va desplegando el desastre. No tengo dudas que son aún insuficientes, que les falta recorrer un buen trecho para estar en condiciones de sobrevivir a la tormenta que se nos viene. Pero existen. Son luces que alumbran nuestros andares y son, aunque no les guste a los estadocentristas, la luz al final del túnel.

 

Con estas palabras concluye la introducción del nuevo libro, titulado como este post TIEMPOS DE COLAPSO. Los pueblos en movimiento, que recoge, entre otras cosas, 24 de los textos que ha ido aportando Raúl desde el inicio de la pandemia hasta finales de mayo.

Este importante ritmo de publicación de artículos tiene varios tesoros añadidos. El primero, que lo que los textos nos ofrecen no es solo ni principalmente la opinión de Raúl (que también, claro) sino la ventana que él nos abre (y mucho más en tiempos de confinamiento) al conocimiento de las prácticas y resistencias populares y comunitarias que se han ido construyendo (principalmente en América Latina, aunque no falta el guiño de Raúl a Errekaleor), desarrollando y/o consolidando. Es el testimonio de los pueblos en movimiento durante estos tiempos de colapso.

El segundo tesoro es la voluntad y empeño de Raúl para, en tiempos en los que abundan en demasía los análisis abstractos, difusos o de fondo (sin duda necesarios), esforzarse por ofrecer posibles herramientas prácticas para, ante el totalitarismo que nos viene, poder hacerle frente, huirlo, burlarlo… Rehuyendo al mismo tiempo tanto la ingenuidad de quienes vaticinan que el virus va a conseguir implantar el comunismo mundial, como el derrotismo de quienes menosprecian y condenan la capacidad de las voluntades populares y el bagaje de las experiencias acumuladas.

Por eso, las últimas palabras de la recopilación de los textos de Raúl son estas:

Creo que las ideas y las actitudes surgen de la práctica, en nuestro caso, del vínculo y la interacción con colectivos empeñados en frenar esta deriva que nos lleva al colapso civilizatorio y a la destrucción del planeta. En última instancia, es el trabajo en común lo que nos ha permitido comprender que para una parte de la humanidad el colapso no es el futuro, sino que ya era el ominoso presente mucho antes de la llegada de la pandemia.

La situación que estamos viviendo debería ser una cura de humildad. Ante el planeta, ante los seres vivos y sobre todo ante nuestros semejantes.

La recopilación de textos de Raúl está organizada en dos partes. La primera, compuesta de 9 artículos, se centra en “Una mirada geopolítica desde los pueblos en movimiento”.

La segunda parte (con 15 artículos publicados, más un anexo “A modo de cierre”), sin embargo, recoge las experiencias que permiten afirmar que “Los pueblos en movimiento son la luz al final de túnel”.

Recomendamos la lectura del libro de muy próxima publicación pero, para ir abriendo boca e interesaros del todo en él, con el permiso de Raúl os adelantamos la introducción del texto (descargar aquí), que recoge la esencia de los artículos y del punto de vista de su autor. Toda una batería repleta de energías con las que recargar las pilas para seguir en movimientos.

 

 

 

 

Cuando el “no vamos a dejar a nadie atrás” de Bienestar Social, se traduce en “te pagamos el billete a Valencia si no vuelves”, o en multiplicación de desahucios

 

Una familia colombiana con tres menores, solicitante de asilo, que en plena pandemia se queda sin vivienda, y a quien, como única solución, desde Bienestar Social se le ofrece el pagarles el viaje a Valencia, a condición de que no regresen. Esa es una de las gravísimas realidades de la política de “no vamos a dejar a nadie atrás” afirmada por el Concejal Delegado del Departamento de Políticas Sociales, Personas mayores e Infancia, Jon Armentia, en la Comisión de Políticas Sociales del pasado 20 de abril, para dar cuenta de las medidas adoptadas por su Departamento en la gestión de emergencia social.

Para, mediante este ejemplo concreto, denunciar una realidad bastante más amplia, colectivos vecinales y sociales del Casco Viejo (barrio donde residían en una habitación, hasta quedarse sin ella) y la ciudad han llevado a cabo una rueda de prensa, casualmente, muy poco tiempo después de mandar la convocatoria de la rueda de prensa a los medios, la familia recibe una llamada de la los servicios sociales diciéndole que han encontrado vivienda para ella… De igual modo, el Sindicato de Vivienda denuncia que los desahucios se multiplican y propone herramienta para hacer frente a esta situación.

Pero la gravísima situación padecida por la familia mencionada, ha tenido una segunda parte igual de indignante y denunciable. Cuando, obligadas por la situación, no tuvieron más remedio que buscar techo en una de las viviendas municipales vacías de Olarizu, a los pocos días recibieron la primera de una larga serie de “visitas” de funcionarios municipales: no para procurarles apoyo ante su situación, facilitarles acceso a agua o luz (que no tienen), posibilitarles camas o mobiliario (de los que también carecían que hasta que la solidaridad vecinal y popular se los ha procurado), o satisfacer sus necesidades vitales primarias (como alimentación); no, se trataba ni más ni menos que de la policía municipal con amenazas e intimidaciones para que abandonaran la vivienda y procediendo a abrirles un expediente de desalojo. La actuación policial se encargó también (de ello hablaremos más despacio en otro post) de llevar a la práctica su política de pandemia: imputar delito de desobediencia a las personas solidarias que estaban ayudando al traslado de colchones y enseres a la familia. Argia lo ha recogido todo bastante detallado en este artículo.

Así las cosas, grupos vecinales y sociales del Casco y de la ciudad han hecho público mediante la lectura de un texto, la denuncia de estos hechos y de las políticas que lo hacen posible. El texto comienza por contextualizar la situación:

queremos denunciar en esta comparecencia, mediante la exposición de un casco concreto y muy significativo de lo que está sucediendo:  en Gasteiz se están dando graves casos de vulneraciones de derechos Se evidencia con contundencia que la situación en la ciudad dista mucho de ser las que retrata el Concejal Delegado del Departamento de Políticas Sociales, Personas mayores e Infancia.

 El mencionado concejal, en Comisión de Políticas Sociales del pasado 20 de abril, para dar cuenta de las medidas adoptadas por su Departamento en la gestión de emergencia social, afirmó que:

 En el contexto actual, nos estamos desviviendo para ofrecer protección, atención y cuidados a las personas que se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad

 Y señaló como ejemplo el caso de las “personas sin hogar o en riesgo de exclusión social”, añadiendo que:

 Debemos evitar que cualquier ciudadano quede abandonado a su suerte o privado de respaldo en materia social, acceso a una vivienda o protección de sus derechos. NO VAMOS A DEJAR NADIE ATRAS

 Sin embargo, la realidad es que hoy, en Gasteiz, muchas personas sí están siendo dejadas atrás. Muchas Familias están viendo agravada su situación en este contexto de pandemia y estado de emergencia. La respuesta institucional, lejos de aliviar, ha contribuido a empeorar algunas situaciones.

 

La nota de prensa recoge también un breve resumen de lo padecido por la familia:

El 10 de mayo conocimos por Argia el caso de una familia (matrimonio y tres hijos) que en pleno estado de alarma y estando en contacto con la trabajadora social, es expulsada de la habitación donde pasaban el confinamiento y se encuentran en la calle. Tras no recibir ninguna alternativa por los servicios de urgencia municipales, llegan a las viviendas de Olarizu, sin acceso a agua, luz y con una presión policial constante. En esa situación ha estado 3 semanas hasta que el pasado viernes, al poco tiempo de hacer pública la convocatoria de esta rueda de prensa, reciben una llamada de los Servicios Sociales, diciéndoles que han encontrado una solución habitacional provisional para la familia.

Tras la exposición detallada de lo padecido por la familia, el texto pone sobre la mesa una serie de cuestiones fundamentales:

¿Cómo calificamos el hecho de que a esta familia, que llegó a Gasteiz como solicitante de asilo, con tres menores, en plena situación de pandemia, y sin posibilidad de acceso a vivienda alguna, el Ayuntamiento le ofrezca únicamente la solución de abonarles el traslado en autobús a otra Comunidad Autónoma?

¿Cómo es posible que ni el Ayuntamiento ni el resto de administraciones públicas sean capaces de dar una respuesta inmediata a las personas y familias que lo necesitan para garantizar sus derechos más elementales?

¿Cómo es posible que se dé esta situación teniendo en cuenta las decenas de viviendas de su propiedad que están sin habitar?

¿Dónde queda el compromiso a no dejar a nadie atrás? ¿Dónde la promesa de que durante la situación de pandemia ninguna familia iba a quedarse sin hogar, ni a ser desalojada o desahuciada? ¿Qué calificativo le ponemos al hecho de que, además, quienes están intentado desde la solidaridad y el apoyo mutuo vecinal ayudar a personas en situaciones parecidas, en lugar de ser reconocidas por su labor, a menudo reciban expediente de denuncia por parte de los cuerpos policiales?

En el caso señalado la familia ha mostrado una entereza y decisión en la defensa de su dignidad y el reclamo de sus derechos dignos de todo elogio. Pero ¿qué puede estar pasando con muchas otras personas y familias que se encuentran en vulnerabilidad social y que, por ello mismo, se sienten bloqueadas e impotentes?

 Finalmente, aprovechan para hacer públicas un llamamiento y una exigencia que parten del análisis del los tiempos en los que estamos, y los que se avecinan:

Desde aquí queremos hacer un llamamiento público a todas esas personas, o a quienes conozcan casos de vulnerabilidad social no atendidos, para que los denuncien públicamente o se pongan en contacto con colectivos sociales y vecinales que les apoyen en ello. Hay que hacer públicas esas denuncias para exigir y reclamar que las autoridades y las personas responsables cumplan de una vez, no ya con lo que es una promesa institucional, sino lo que es una verdadera obligación social y ética: la atención prioritaria a las situaciones de vulnerabilidad social que podamos padecer cualquier persona en esta ciudad.

 En los próximos tiempos nos vamos a enfrentar a situaciones de graves carencias socioeconómicas que van precarizar la vida de la poblacióno. Exigimos que las políticas institucionales, lejos de agravar esas situaciones como en el caso citado, pongan los medios adecuados para atenderlas, distinguiendo claramente lo necesario de lo accesorio. Y consideramos necesario crear y fortalecer redes comunitarias de apoyo mutuo.

 

 El Sindicato de Vivienda denuncia que los desahucios se multiplican

Por su parte el Sindicato de Vivienda de Gasteiz ha hecho pública la denuncia de las graves problemáticas habitacionales que se están dando en la ciudad desde el inicio de la pandemia:

Desde que abrimos el correo se han puesto en contacto con el Sindicato 315 personas. La mayoría (85%) son mujeres. De estos datos extraemos dos conclusiones: 1.La magnitud del problema de la vivienda es enorme 2.La situación de la mujer trabajadora es especialmente vulnerable.

La situación del proletariado mas desposeído es muy grave: el 15% no tiene ninguna vivienda, la mayoría de ellos se encuentran en casas de conocidos con el peligro inminente de quedar en la calle. Es más, el 17% de los casos tienen serios problemas de acceso a bienes básicos

El apoyo mutuo espontáneo/natural (dar comida, dejar espacio para dormir, fiar mercancías…) sustenta las vidas de miles de personas. Sin embargo, si no se organiza esta espontaneidad, seguirá siendo la silenciosa gestión de la miseria tan necesaria para el capitalismo.

Hemos visto claramente que muchas personas tienen que decidir entre pagar la renta y adquirir comida. Frente a esto, lanzamos la campaña “Ni una nevera vacía”, entendiendo esta solidaridad material como una prioridad política. ¡No se puede luchar con el estómago vacío!

El alquiler es la norma para el proletariado. El 98% de los casos viven en régimen de alquiler (tanto en un hogar como en una habitación). Todos ellos tienen claras dificultades para pagar la renta y al menos el 58% no cumple con los criterios para acceder a subvenciones.

La mayoría de ellos han dejado de pagar y deben sufrir diariamente la violencia directa de sus propietarios y arrendadores (amenazas, llamadas, “visitas” inesperadas…) En estos casos iniciamos negociaciones y alcanzamos algunos acuerdos a través de diferentes mecanismos.

El Gobierno español suspendió seis meses los desahucios, pero haberlos haylos: quien no aguantó la presión y se fue por su cuenta, expulsados de los servicios sociales por “mala conducta”, expulsados a la fuerza por los dueños, desahuciados de las viviendas recuperadas…

Quienes consiguen resistir en sus hogares acumulan deuda y ansiedad. La mayoría no recibirá ayuda por 2 motivos: 1. Porque su estado es estructural y no una novedad del covid-19 2. Por incumplimiento de criterios “legalistas” (contrato, padrón…)

Para hacer frente a todo ello han puesto en marcha varias iniciativas, entre ellas, ¡Defendamos nuestras casas!

¡DEFENDAMOS NUESTRAS CASAS! Aunque los desahucios estén parados, el proletariado sufre todo tipo de presiones para abandonar su hogar: las amenazas del casero, los desahucios ilegales… Creamos la red para defendernos ante sus abusos

 

Crear y fortalecer redes comunitarias de apoyo mutuo, como intentan ambas iniciativas, son los retos comunitarios urgentes para el movimiento vecinal y popular. Pongámonos a ello sin demora.

 

 

 

LOS CUIDADOS. Saberes y experiencias para cuidar los barrios que habitamos

 

Una amiga de KTT que sabe de nuestra pedrada por la apuesta de la comunidad vecinal nos hacía llegar hace un tiempito el libro que hoy os acercamos y que es el que da título a este post.

El libro, que está publicado en enero de 2019 comienza con una cita de Marina Garcés que parece hecha para los tiempos actuales:

«No solo somos seres vulnerables, como se insiste tanto hoy. Nuestra vulnerabilidad es inseparable de una gran potencia colectiva de creativi­dad, de invención y de resolución práctica de nuestros problemas comu­nes. No hay que olvidarnos: no solo somos enfermeros de un planeta enfermo, somos cocreadores de un mundo en el que queremos vivir dignamente».

El libro (descargar pdf aquí), coordinado por Juan Luis Ruiz-Giménez, Edith Pérez Alonso y Antonio Girón, y escrito a muchas manos, trata, principalmente, de recoger los aprendizajes acumulados durante 30 años de experiencias por parte de, como describe en su nota preliminar:

“un grupo incombustible de profesionales sanitarios y activistas vecinales en el pequeño barrio de San Diego, un pedacito de Vallecas al sureste de la metrópolis madrileña. Alrededor del Centro de Salud Vicente Soldevilla, el de los antiguos cines París, sucesivas generaciones de hombres y mujeres han dado forma y formado parte de una larga historia de creatividad y participación social (1988-2018) dedicada a la promoción y la defensa del enfoque comunitario para el cuidado de nuestros barrios y sus comunidades”

Entre el título y este párrafo de la Nota preliminar el libro nos atrajo como un imán. Esa frase del “enfoque comunitario para el cuidado de nuestros barrios y sus comunidades” nos ponía los dientes largos, aunque luego el libro, para nuestro gusto, está demasiado centrado en el cuidado sanitario, eso sí, comunitario. Aunque es verdad que es algo que se echa mucho en falta en el Casco Viejo gasteiztarra. Porque, a pesar de que sabemos que hay algunas profesionales del Centro de Salud del Casco muy dispuestas a intentar impulsar dinámicas de salud comunitarias, los medios y disponibilidades puestas en marcha hasta el momento no van mucho más allá de lo testimonial. Eso sí, la situación de crisis sanitaria que vivimos en estos momentos está sirviendo para impulsar alguna dinámica nueva en este sentido.

El libro tiene varias partes distintas y bien delimitadas. Probablemente a las profesionales del Centro de Salud del barrio que antes comentábamos haya mucho de lo narrado sobre la experiencia vallecana que, si no la conocen ya, les pueda ser de mucha utilidad. Pero, desde nuestro punto de vista, para el barrio hay también una parte que es un tesoro, porque, partiendo de una experiencia concreta, nos interroga al tiempo que aporta pistas, sobre las posibilidades de poner en marcha dinámicas similares (adaptadas a la realidad socioeconómica del barrio) que atiendan muchos aspectos centrales de lo que debería ser un enfoque comunitario vecinal.

Nos referimos a la Segunda Parte del libro, titulada LOS CUIDADOS Y LAS COMUNIDADES, y más en concreto a sus tres primeros capítulos:

Un centro abierto a la comunidad:

la experiencia colectiva en Vallecas……………………………………………..99

Autoría colectiva

¡Cuidado con la periferias!

O algunas claves para entender el desborde

de los cuidados en los barrios periféricos…………………………………..131

Débora Ávila, Sergio García y Daniel Parajuá,

miembros del colectivo de investigación Carabancheleando

Le Corbusier no tendía la ropa………………………………………………….139

Raquel Congosto, arquitecta urbanista y gestora cultural

 

Algunos de los “enmarcados” que encontraréis en ellos son absolutamente geniales. Por ejemplo:

Pilar, vallecana de pro, acude a consulta acompañando a Chang, su vecino chino, que se ha roto el tobillo. Pilar no habla chino. Chang no habla castellano. Pero Pilar viene a traducir a Chang. ¿Cómo no va a hacerlo? Es su vecino. Chang dice algo en chino. Pilar le mira y asiente. Después dirige la mirada hacia mí, y muy seria, traduce: «Dice Chang que necesita la baja laboral». Grabo en la retina la hermosura del momento. Rebobino y veo en esta escena toda la ternura y la belleza de este barrio, creado y recreado gracias al apoyo mutuo y la complicidad entre quienes podría parecer, a simple vista, que nada tienen en común.

En el barrio tenemos pendientes muchas tareas. Una de ellas sin duda es la de los cuidados comunitarios vecinales, y en las páginas de este libro hay muchas aportaciones, experiencias y aprendizajes que nos pueden ser de mucha utilidad. Dejemos que su lectura abra caminos a nuestra imaginación.

 

 

El pueblo cuida al pueblo. Experiencias urbanas concretas para poder ir avanzando en los mucho que tenemos por aprender como comunidad vecinal

 

La constatación durante el confinamiento de la pandemia de lo mucho que tenemos que aprender y trabajar para ir dando forma sólida al embrión de comunidad vecinal en el que se trabaja en el barrio desde hace años, no debe ser vivido con desánimo, sino como reto apasionante al que hacer frente, sabiendo, además, que en los próximos tiempos venideros, probablemente sea la herramienta más idónea para afrontar las situaciones que al barrio y su vecindario nos vienen.

Aprender de los errores y aciertos de las experiencias que están más adelantadas que las nuestras puede ser una ayuda imprescindible en la tarea pendiente, y por eso vamos a seguir insistiendo en ellas. Hace unos post acercábamos la experiencia de Cherán y su autoorganización comunitaria ante la pandemia.

Igualmente, el amigo de KTT Raúl Zibechi, está llevando a cabo una seri de artículos con el título común de “Movimiento en la pandemia” en el que recoge interesantísimas experiencias que están teniendo lugar. Y en este otro artículo Barrios en movimiento, los espacios autónomos en la Ciudad de México, nos cuenta otras experiencias de las que los medios no recogen.

Hoy lo que queremos traer a esta ventanuca de KTT,  son experiencias que, aunque también tienen su desarrollo a miles de kilómetros, se están dando en marcos urbanos donde la labor de tejido de la comunidad vecinal también es relativamente reciente. Y lo podemos hacer gracias al interesantísimo trabajo que está desarrollando la gente de “Cordones Territoriales Valparaiso” y su programa semanal de radio donde, como elles mismes describen lo que pretenden es:

compartir experiencias de las Asambleas Territoriales de Valparaíso en respuesta al coronavirus, con el objetivo de hacer un aprendizaje colectivo desde las acciones que se están llevando en los territorios para enfrentar la pandemia

De los videos colgados hasta la fecha, todos más que interesantes, os recomendamos los dos que os dejamos a continuación (principalmente el capítulo 2), pues nos parece que puedan darnos pistas importantes para las tareas pendientes, y, además, nos trasladan la energía de que esa apuesta por la comunidad vecinal es mucho más que teoría, análisis o deseo utópico.

Abramos oídos y mente, y saquemos todo el jugo que podamos a estas experiencias, alimentándonos con ellas durante la tarea de construcción de la comunidad vecinal de Alde Zaharra.

CAPÍTULO 1 – Apoyo mutuo y economía comunitaria I (08/04/2020)

 

CAPÍTULO 2 – Apoyo mutuo y economía comunitaria II (15/04/2020)