Continuos -y cada vez más graves- maltratos y desprecios municipales contra el Casco. Pretenden disciplinarnos. Nos quieren súbditas e inactivas.

 

Provocar que el proyecto Haurren Auzoa tire la toalla; la tan surrealista como peligrosa remodelación de San Francisco y alrededores; el intento de entregar el barrio a los intereses del sector de alojamientos turísticos; el abandono municipal a personas vecinas en vulnerabilidad social durante la pandemia; la clausura del Gaztetxe (tras el desalojo de Talka durante el confinamiento); los ya 3 años de desidia en afrontar los problemas en Santo Domingo 40 y 42; el olvido/abandono del plan vecinal para la reordenación del tráfico; la presión policial asfixiante; los vaciles varios sobre un nuevo PERI como excusa para distraernos… Todo ello sucede aquí (en la Alde Zaharra gasteiztarra) y ahora. No puede ser casualidad, sino efecto de una política municipal basada en ignorar los intereses del vecindario (y comercio de proximidad y hostelería) para condenar definitivamente al barrio a un no futuro. O para ver si el vecindario nos hartamos del todo, quien pueda se va… y entregar el barrio al mejor postor. No solo sucede aquí, es una estrategia institucional que se ha llevado adelante en otras zonas. Pero en el Casco está sucediendo aquí y ahora. Habrá que organizarse para ponerle freno.

Para tratar sobre todo ello hemos elaborado el documento que da título a este post, Continuos -y cada vez más graves- maltratos y desprecios municipales contra el Casco. Pretenden disciplinarnos. Nos quieren súbditas e inactivas (descargar aquí) y cuyo índice es el siguiente:

 

ÍNDICE DEL DOCUMENTO

 

  1. A) EL MALTRATO A QUIENES DESDE EL VECINDARIO AÚN PARTICIPAN EN REUNIONES CON LA INSTITUCIÓN MUNICIPAL
  • Cuando el hartazgo por la desidia institucional provoca el abandono del proyecto de Haurren Auzoa
  • Hacer de los espacios para la participación ciudadana un lugar donde reírse del vecindario a la cara
  • El gran aumento de pendiente en la cuesta de entrada a la Kutxi; o el vecindario les importa un carajo
  • Presentar planes y más planes llamando a la participación vecinal… y las más que reiteradas reivindicaciones, propuestas y necesidades vecinales nunca son tenidas en cuenta. El caso del “nuevo PERI”
  1. B) A QUIENES NO RECONOCEN YA AL AYUNTAMIENTO COMO INTERLOCUTOR, AMENAZAS, PERSECUCIÓN, PROHIBICIONES Y VENGANZA
  • El desalojo rastrero de Talka, o la venganza contra quienes te cuestionan y dejan al desnudo las miserias municipales
  • La obscenidad de las represalias contra las personas vulnerables
  • La impunidad del acoso y el control policial: la clausura del Gaztetxe
  • La censura pura y dura, o la prohibición de las jornadas de Errekaleor en el Centro Cívico Aldabe

UNA REFLEXIÓN FINAL

 

 

 

UNA MONTAÑA EN ALTA MAR: O el anuncio de loas zapatistas del viaje que emprenden por el mundo (empezando por Europa), como portador@s del virus de la resistencia y la rebeldía

(Publicamos esta líneas intentando contribuir a romper el boicot que la inmensa mayoría de las izquierdas vascas y españolas parecen practicarle al EZLN ¿será porque la teoría que emana de sus práctica  las cuestiona profundamente? No se nos ocurre mejor lectura para un día como hoy)

Sexta parte: UNA MONTAÑA EN ALTA MAR.

COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

(…)

Compañeras, compañeros, compañeroas:
Hermanas, hermanos y
hermanoas:

  Éste es nuestro empeño:

  Frente a los poderosos trenes, nuestras canoas.

  Frente a las termoeléctricas, las lucecitas que las zapatistas dimos en custodia a mujeres que luchan en todo el mundo.

  Frente a muros y fronteras, nuestro navegar colectivo.

  Frente al gran capital, una milpa en común.

 Frente la destrucción del planeta, una montaña navegando de madrugada.

  Somos zapatistas, portador@s del virus de la resistencia y la rebeldía.  Como tales, iremos a los 5 continentes.

Es todo… por ahora.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.
A nombre de las mujeres, hombres y
otroas zapatistas.

 

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, octubre del 2020.

 

P.D.- Sí, es la sexta parte y, como el viaje, seguirá en sentido inverso.  Es decir, le seguirá la quinta parte, luego la cuarta, después la tercera, continuará en la segunda y terminará con la primera.

 

Estos son el encabezamiento y las palabras finales del reciente último comunicado del Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (que adjuntamos íntegro al final) en el que, como gran novedad, nos anuncian que:

El año del 2021 se cumplirán 20 años de la Marcha del Color de la Tierra, la que realizamos, junto con los pueblos hermanos del Congreso Nacional Indígena, para reclamar un lugar en esta Nación que ahora se desmorona.

  20 años después navegaremos y caminaremos para decirle al planeta que, en el mundo que sentimos en nuestro corazón colectivo, hay lugar para todas, todos, todoas.  Simple y sencillamente porque ese mundo sólo es posible si todas, todos, todoas, luchamos por levantarlo.

(…) Que el primer destino de este viaje planetario será el continente europeo.

  Que navegaremos hacia las tierras europeas.  Que saldremos y que zarparemos, desde tierras mexicanas, en el mes de abril del año del 2021.

  Que, después de recorrer varios rincones de la Europa de abajo y a la izquierda, llegaremos a Madrid, la capital española, el 13 de agosto del 2021 -500 años después de la supuesta conquista de lo que hoy es México-.  Y que, inmediatamente después, seguiremos el camino.

  Que hablaremos al pueblo español.  No para amenazar, reprochar, insultar o exigir.  No para demandarle que nos pida perdón.  No para servirles ni para servirnos.

  Iremos a decirle al pueblo de España dos cosas sencillas:

  Uno: Que no nos conquistaron.  Que seguimos en resistencia y rebeldía.

  Dos: Que no tienen por qué pedir que les perdonemos nada.  Ya basta de jugar con el pasado lejano para justificar, con demagogia e hipocresía, los crímenes actuales y en curso (…) NO queremos volver a ese pasado, ni solos, ni mucho menos de la mano de quien quiere sembrar el rencor racial y pretende alimentar su nacionalismo trasnochado con el supuesto esplendor de un imperio, el azteca, que creció a costa de la sangre de sus semejantes, y que nos quiere convencer de que, con la caída de ese imperio, los pueblos originarios de estas tierras fuimos derrotados.

  Ni el Estado Español ni la Iglesia Católica tienen que pedirnos perdón de nada.  No nos haremos eco de los farsantes que se montan sobre nuestra sangre y así esconden que tienen las manos manchadas de ella.

Pero en el comunicado nos comentan muchas cosas interesantes más. Destacamos especialmente su forma de contarnos los efectos de la pandemia en las comunidades: sincera, clara y honesta: Sigue leyendo

DEL ABANDONO INSTITUCIONAL EN PLENA PANDEMIA, A UN HOGAR EN ERREKALEOR POR INICIATIVA POPULAR

(Nota previa: Este interesantísimo artículo/denuncia, que narra la increíble situación padecida en Gasteiz por una familia (que en sus inicios ya fue denunciada publicamente como recogimos en este blog y que dista mucho de ser una excepción), fue elaborado por Argia, donde se publicó el pasado 27 de octubre, Posteriormente lo recogimos en euskera en KTT, y solicitamos autorización a Argia para su traducción (en la que también ha colaborado el autor) y publicación en castellano. Gracias a todo ello hoy os ofrecemos la versión traducida al castellano. 999 eZker berriro ere Argiako lagunoi)

 

Sindy Rodríguez, Willmar Díaz y sus hijos menores Iker, Joshevan y Ostin, huyeron de la violencia de Colombia. El Gobierno Español les denegó el asilo y los servicios sociales del Ayuntamiento de Vitoria les dejaron en la calle en pleno confinamiento. Tras varios meses viviendo en una casa sin electricidad ni agua, sin apenas luz natural y con una asfixiante persecución policial, han encontrado su residencia en el barrio ocupado de Errekaleor. La experiencia que están viviendo tiene dos caras: el abandono y la crueldad institucional, por un lado; los puentes de solidaridad construidos con ciudadanos y movimientos populares, por otro.

Era septiembre de 2018 cuando llegaron a Vitoria con las manos vacías. “Había mucha violencia a nuestro alrededor, no queríamos criar a nuestros hijos en ese ambiente”, explica Rodríguez. Fueron admitidos en el programa de solicitud de asilo de CEAR y la familia se alojó durante varios meses en la hospedería que tiene la asociación en el Casco Viejo de Vitoria. Después se dirigieron a Valencia, en los Países Catalanes, para dar nuevos pasos en la ruta de petición de asilo. Pero el Estado les dio el no en diciembre y desde entonces son ciudadanos ilegales. Decidieron volver a Vitoria. Difícilmente habrían imaginado, en aquel diciembre de 2019, el cóctel de vivencias que acumularían en los meses siguientes. En el camino, se ha formado un grupo de amigos que se ha ido conociendo tratando de ayudar a la familia.

ARGIA ha reunido a este grupo en una de las plazas del barrio ocupado de Errekaleor en Gasteiz, con la propuesta de repasar los meses pasados: los cinco miembros de la familia, Sergio Mediavilla, Haize Agirre y Xanti Hidalgo. La familia ha empezado a vivir en el barrio recientemente, y de la tranquilidad que ello les ha traído surge cierto ambiente de celebración. La tarde es soleada, la conversación fluye natural e informal entre las idas y venidas de los niños, los bocados y tragos, risas, algún que otro dardo humorístico y saludos del vecindario.

 

Desahuciados de una habitación y obligados a ocupar

A su regreso de Valencia a Vitoria la situación de la familia era muy dura: sin papeles, sin trabajo, sin alojamiento. Unos familiares los acogieron en casa, pero el ambiente no era el mejor. Los cinco vivían en un único dormitorio, sin siquiera colchones donde dormir. Sabían que pronto los echarían de la casa. Los educadores de calle del Casco Viejo y la asociación Goian les brindaban en la medida de sus posibilidades un pequeño apoyo, ya que en su anterior estancia conocieron a varias personas del barrio. En este contexto llegaron la crisis sanitaria y el confinamiento de marzo.

La familia informó a os servicios sociales de que estaban a punto de ser expulsados de su casa y no tenían a dónde acudir. Les respondieron que los servicios estaban saturados y que no se podía hacer nada hasta que la situación fuera “extrema”, pero se mostraron dispuestos a pagar los billetes de autobús si se marchaban a Valencia –un comportamiento habitual en los servicios sociales de Vitoria. Más allá de ser denunciable, el viaje era incluso ilegal en estado de alarma–. A mediados de abril los cinco fueron desahuciados en medio de la noche. La familia ocupó una casa llena de escombros en el barrio de Olarizu.

Las casas ocupadas de Olarizu son bloques de viviendas de propiedad municipal. Hace años que viven en ellas decenas de personas, la mayoría en situación de grave exclusión. El Ayuntamiento, la policía local y medios como El Correo han puesto en marcha en los últimos años una campaña de criminalización y acoso a estas personas. En 2019 el Ayuntamiento les cortó la luz y el agua, y puso en marcha las actuaciones judiciales para desalojar los bloques. El alcalde Urtaran ha arremetido contra las vecinas y vecinos de los bloques en varias ocasiones, y les ha exigido que recurran a los servicios sociales si quieren un techo. Muchas de esas personas ya han tocado esa puerta, y les han respondido que no hay plazas en los recursos.

 

Tejiendo la red de ayuda mutua

En el Casco Viejo de Vitoria, al igual que en el resto de barrios de Vitoria, se constituyó una red de ayuda mutua durante el confinamiento. La red y la familia mantuvieron contacto tras el traslado de ésta a Olárizu, cerca del barrio ocupado de Errekaleor. Precisamente, miembros de la red de apoyo se pusieron en contacto con algunas personas conocidas de Errekaleor para ver si podían ofrecer a la familia algo de apoyo. “Acudimos a Errekaleor por filosofía, capacidad y cercanía”, explica Mediavilla, que formaba parte de la red del Casco Viejo. Agirre e Hidalgo se acercaron a Olárizu a nivel personal, hasta que más adelante el tema se trató en la asamblea de Errekaleor. “Pero sabíamos lo que podíamos ofrecer desde el barrio y lo que no”, cuenta Agirre, recordando que desde el primer momento pudieron recargar el móvil, tomar agua y lavar la ropa. Pasados unos días se dieron cita en la casa de Olárizu la familia, Agirre, Hidalgo y Mediavilla. “Apuntamos necesidades: mesa y sillas, colchones, platos, calefacción, linternas y otras cosas”, recuerda Rodríguez.

Al día siguiente se reunieron todos de nuevo, con una furgoneta y un coche lleno de trastos. Por miedo a la policía, que suele aparecer en cuanto se detecta algún movimiento, introdujeron todo en apenas dos minutos, pero cuando estaban ya dentro de la casa apareció la Policía Municipal con maneras agresivas. Los policías aislaron a la familia en el domicilio, les trataron de forma amenazante y les identificaron. Agirre, Mediavilla e Hidalgo fueron obligados a salir a la calle y fueron sancionados con sendas multas. ARGIA también estaba presente y la Policía Municipal, con amenazas y mentiras, trató de evitar la toma de imágenes.

Desde la necesidad de responder a la gravedad del momento el grupo decidió reunirse una vez por semana. Se abordaban las necesidades materiales y se les daba solución cuando era posible: necesidades escolares de los niños, relaciones con los servicios sociales, el censo, las posibilidades de un nuevo alojamiento…. Eso tenía tanta importancia como compartir miedos y enfados o mantener el humor en grupo. Para comunicarse y dar la alarma ante posibles operaciones policiales hicieron un grupo de Whatsapp, que ha sido utilizado más veces de las deseadas para emergencias: en tres semanas la Policía entró seis veces a la casa o al portal, la mayoría de las veces gritando y a la fuerza.

“Menos mal que está este grupo y con esta actitud. De lo contrario hubiera sido mucho más duro, y ha habido momentos muy duros “, dice Mediavilla, destacando que todo ocurrió en el contexto del confinamiento. “Ha sido bonito conocernos entre nosotros e intentar resolver problemas concretos, además de trabajar una relación y amistad diferente”, continúa Hidalgo. “Si no os hubiésemos conocido habría sido emocionalmente muy diferente”, reflexiona Díaz. Rodríguez asegura que cuando vivieron confinados en una sola habitación se sintieron “muy solos, demasiado solos”, dando las gracias irónicamente a la cueva sitiada de Olárizu porque les ha supuesto conocer a sus compañeros. Mediavilla cree que se ha construido un vínculo que va más allá de la mera militancia, “más bonito, eso es lo que creo que hemos sentido”, y Agirre, provocando las risas de toda la mesa, subraya el principal pegamento de su relación: “¡Son las empanadillas de Sindy!”:

 

Colectiva y públicamente

Este grupo hizo puente con colectivos y agentes. Agirre e Hidalgo dieron cuenta de la situación de la familia en la asamblea de Errekaleor. “De alguna manera formalizamos lo que ya existía en la práctica”, explica Agirre. Además de lo que desde Errekaleor se les venía proporcionando hasta entonces, la familia comenzó a utilizar las duchas e Iker, el hijo mayor, a recibir clases de euskera. Mediavilla formaba parte de la red de apoyo del Casco Viejo y ejercía de enlace de forma natural. La red intentó –sin conseguirlo– conseguir una vivienda para la familia, envió juegos a los niños o hizo labores de mediación con su escuela. Además, propuso a la familia realizar una denuncia pública.

Agentes del barrio, la Plataforma de Derechos Sociales y CEAR, celebraron una rueda de prensa el pasado 2 de junio. Explicaron la situación de la familia, denunciaron que el Ayuntamiento no estaba cumpliendo sus obligaciones básicas, subrayaron que aunque el caso fuera extremo no era sino un “ejemplo” de otros muchos. Exigieron al Ayuntamiento que garantize los derechos de la población; invitaron a quienes viven situaciones similares a denunciarlo públicamente y buscar apoyo en las redes comunitarias; conminaron a los agentes sociales y a la población a crear y fortalecer dichas redes.

 

Empoderarse en grupo ante el acoso

“No le tenemos respeto, le tenemos miedo”, dice Rodríguez de la Policía. No es fácil hacer frente al trato injusto de las instituciones, menos aún en situación de extrema vulnerabilidad: ante la policía siendo una persona sinpapeles, o ante los servicios sociales cuando está en juego lo de comer. Cuando los agentes entraron por primera vez en su casa la familia se sintió completamente desamparada. Repasaron en grupo lo ocurrido y los derechos y obligaciones tanto de las personas como de los policías. Sabían también que en tales situaciones, avisando por medio del whatsapp del grupo, en pocos minutos alguien se acercaría a Olárizu, al menos como testigo. Por todo ello, “el miedo que pasábamos era menor poco a poco”, explica Díaz. Cuando rompieron la puerta del portal por tercera vez Díaz les amonestó: “Luego llamaban a la puerta, fuerte, pero llamaban a la puerta”, dice sonriente. Rodríguez les recriminó que entraran sin permiso: “Me sentí más grande, ‘Tú no puedes hacer eso, es ilegal’, y el policía se quedó mirando, como pensando “de dónde ha sacado ésta las garras'”, ha recordado entre risas.

En los servicios sociales no han tenido mejor suerte: “La mayoría de las veces me han hecho sentir mal, como si estuviera pidiendo o robando algo que no me corresponde”, explica Rodríguez. Ahí también se ha ido empoderando la familia a base de información y apoyo colectivo. Pero siempre con mucho miedo y cautela, ya que el acceder a los recursos que les son imprescindibles para vivir está en manos de la administración. Durante estos meses han una fuerte presión por parte de los servicios sociales, que incluso les han amenazado con negarles una serie de derechos que les corresponden por ley –entre otras razones por buscar refugio en Olarizu o Errekaleor… cuando si han acudido allí es porque los servicios sociales no les han ofrecido nada–.

 

Remate municipal, solución comunitaria

ARGIA dio la noticia a principios de mayo: el Ayuntamiento de Vitoria ha dejado en la calle a una familia con tres menores en plena pandemia. En los días siguientes los concejales de EH Bildu comunicaron directamente el caso a Jon Armentia, concejal responsable del Departamento de Políticas Sociales. Armentia aseguró que debía ser consecuencia de algún error y aseguró que “en los próximos días” se corregiría la situación. Dos semanas más tarde la familia recibió la llamada de los servicios sociales informando de que mientras se hacía un hueco en los recursos ordinarios el Ayuntamiento había encontrado una vivienda para ellos en el barrio de Ibaiondo y que en tres o cuatro días les llamarían para hacer el traslado. La llamada llegó, pero con un mensaje inesperado: se les informó de que no había casa, que la prometida era “demasiado cara”, sin ninguna otra explicación. Resulta imposible saber si existe relación entre los acontecimientos, pero la primera llamada, asegurando una vivienda a la familia, fue realizada en las horas siguientes a que los agentes sociales enviaran la convocatoria de rueda de prensa a los medios de comunicación; la segunda, negándoles el hogar prometido, se produjo al día siguiente de la comparecencia pública en la que se criticó la política del Ayuntamiento. “Aquello fue el remate”, recuerda Rodríguez, la familia tocó fondo.

Lo que hasta entonces era una opción secundaria, se convirtió en la principal: irse a vivir a Errekaleor. La familia sigue buscando un piso para alquilar, pero les piden precios y fianzas impagables “y noto que cambian de tono en cuanto escuchan el acento colombiano”, dice resignada Rodríguez. Entrar a vivir en Errekaleor es una decisión colectiva y exige un proceso, explican Agirre e Hidalgo. La comisión Ongi Etorri es la encargada de dinamizar los pasos. En junio los miembros de la comisión mantuvieron un par de reuniones con algunas personas que querían empezar a vivir en el barrio, para explicarles el proyecto de Errekaleor y el proceso de incorporación. El segundo paso es una fase de conocimiento mutuo en la que los recién llegados comienzan a participar en la vida del barrio para que conozcan el lugar y al vecindario, y las personas vecinas a los recién llegados. Si todo va bien, en un par de meses pasan a ser nuevos vecinos de Errekaleor. Este segundo paso lo está llevando a cabo la familia desde el propio barrio.

Un pequeño paso en un camino a desbrozar

Preguntamos por la huella que les ha dejado la experiencia de estos meses. Personas y colectivos militantes blancos y euskaldunes y personas que viven en grave exclusión: en el grupo se ha cruzado realidades que muchas veces viven en mundos paralelos, y valoran ese encuentro positivamente. Rodríguez y Díaz no han tenido experiencias militantes previas y el movimiento de la ocupación les era desconocido. “Me ha gustado, he conocido a una gente a la que de otro modo no conocería y he aprendido unas cuantas cosas”, dice Díaz. Agirre asegura que lo vivido le ha cambiado: “En los entornos militantes estamos acostumbrados a hacer discursos desde la teoría, está bien y hay que hacerlo, pero la experiencia te da realidad. Me hace pensar que a la hora de relacionarnos creamos estratos sociales separados, y debemos romper con ello”.

“Hay tanta gente en situaciones similares que daba como pena ayudar a una sola familia, por mucho que lo sintamos. La cosa es darle un sentido más amplio”. La preocupación que comenta Hidalgo es también la del resto del grupo: ¿cómo hacer para que los esfuerzos para resolver situaciones concretas alimenten una transformación general? Mediavilla propone evitar la caridad y actuar con gafas comunitarias, donde toda persona da y recibe de diferentes maneras o en distintos momentos. Se comenta lo aportado por la familia durante estos meses, con su actitud y comprensión. Hidalgo destaca las ganas que tienen de ayudar a otros. “Siempre hay un deseo de ser agradecido”, dice Rodríguez. Sudaron de lo lindo para acondicionar la casa de Olarizu y ahora les gustaría que pueda ser utilizada por otras personas que la necesiten, y se preocupan por Milge, la mujer ‘okupa’ de 70 años, que era su vecina de portal.

Se ha dado una respuesta comunitaria a la injusticia. La carencia que las instituciones no han cubierto –que incluso han creado–, ha sido resuelta por la iniciativa popular: los miembros del grupo, las redes del Casco Viejo, los vecinos de Olarizu, Errekaleor… “A mí me parece maravilloso, hay que reivindicarlo y fortalecerlo”, dice Mediavilla, “pero sin olvidar la exigencia a las instituciones para que cumplan con sus obligaciones”. Agirre recoge el hilo y tira de él: “Claro que tienen responsabilidad, pero tampoco me gusta ese sistema: primero excluye a un montón de gente y luego tiene que impulsar medidas para solucionar el problema que él mismo ha creado. Lo que hay que hacer es acabar con el sistema. Otra cosa es lo que ahora podamos organizar y hacer “. ‘Lo que ahora puede organizar y hacer’ el movimiento popular es sin duda insuficiente para dar una respuesta comunitaria colectiva a las injusticias y a la pobreza que vivimos y que seguirán aumentando. Pero este tipo de experiencias suponen un pequeño paso en esa dirección.

Anochece en Errekalor, es hora de terminar la entrevista: “¿Nada más? ¿Nos vamos? “. Pero Ostin y Joshevan no han soportado el tedioso parloteo de los adultos para nada, recuerdan perfectamente lo que ha quedado guardado en el congelador al comenzar la charla: “¿Y los helados?”.

 

Estabilidad

Grabamos la conversación en julio. Ha pasado agosto, comienza septiembre. Hidalgo nos ha avisado y acompaño de visita a Mediavilla: Rodríguez ha sufrido un derrame y tiene la mitad de la cara paralizada. En urgencias le han dicho que lo han cogido a tiempo y que se recuperará totalmente, pero que necesita descanso absoluto. Tiene dos nervios de la cabeza inflamados, puede que fruto de la tensión y el estrés, le ha dicho el médico que no conoce lo que ha pasado estos últimos meses. El dolor es intenso a ratos, pero el humor no ha abandonado la casa. Y la familia también tiene buenas noticias, Hidalgo les comunicó el día anterior la decisión de la asamblea: terminada la fase de conocimiento mutuo, pueden quedarse en Errekaleor. La semana siguiente comenzarán a trasladarse a su hogar.

 

 

 

KALE GORRITIK ERREKALEORRERA, HERRIGINTZARI ESKER

 

(Nota: en los próximos días ofreceremos la versión en castellano de este interesantísimo trabajo publicado por ARGIA)

 

 

KALE GORRITIK ERREKALEORRERA, HERRIGINTZARI ESKER

 

Biolentzia girotik ihes egin zuten kolonbiatik sindy rodríguezek, Willmar díazek eta beren seme adingabe Iker, Joshevan eta ostinek. Asiloa ukatu zien espainiako gobernuak, eta gasteizko udalaren zerbitzu sozialek kale gorrian utzi zituzten konfinamendu betean. hainbat hilabetez argindarrik eta urik gabeko etxe batean bizi ondoren, apenas argi naturalik gabe eta poliziaren jazarpen itogarriarekin, errekaleor auzo okupatuan aurkitu dute bizilekua. bizitzen ari diren esperientziak bi aurpegi ditu: erakundeen utzikeria eta krudelkeria, batetik; herritar eta herri mugimenduekin eraikitako elkartasun eta zubiak, bestetik.

 

2018ko iraila zen Gasteizera esku hutsik heldu zirenean. “Biolentzia handia zegoen gure inguruan, ez genituen semeak giro horretan hazi nahi”, azaldu digu Rodríguezek. Asiloa eskatzeko programan onartu zituen CEAR elkarteak, eta Gasteizko Alde Zaharrean duen aterpean hartu zuen ostatu familiak zenbait hilabetez. Valentziara jo zuten ondoren, Herrialde Katalanetan, asiloaren eskaera ibilbidean urrats berriak egiteko. Baina ezetza eman zien estatuak abenduan, eta ordutik legez kanpoko herritarrak dira. Gasteizera bueltatzea erabaki zuten. Nekez irudikatuko zuten, 2019ko abendu hartan, hurrengo hilabeteetan pilatuko zuten bizipenen koktela. Bidean, familia hau lagundu nahian elkar ezagutzen joan den lagun taldea osatu da.

Talde hori elkartu dugu gaur iragan hilabeteak errepasatu asmoz, Errekaleor auzo okupatuko plazetako batean: familiako bost kideak, Sergio Mediavilla, Haize Agirre eta Xanti Hidalgo. Berriki auzoan bizitzen hasi da familia, eta horrek ekarri dien lasaitasunak ospakizun giroa eman dio bilkurari. Arratsalde ederra egiten du, solasaldia natural eta informal doa umeen joan etorrien, mokadu eta tragoen, barre eta zirtoen, auzokideen arteko agurren artean.

 

LOGELATIK KANPORATZEAN, OKUPATU

Valentziatik Gasteizera bueltatzean familiaren egoera gordina zen: paperik gabe, lanik gabe, bizitokirik gabe. Senide batzuek etxean hartu zituzten, baina ez zen giro eta bostak logela bakarrean bizi ziren, lo egiteko koltxoirik ere ez zutela. Ziur ziren luze gabe etxetik kanporatuko zituztela. Alde Zaharreko kale hezitzaileek eta Goian elkarteak ahal zuten neurrian ematen zieten babes txiki bat, aurreko egonaldian ezagutu baitzituzten bertako hainbat lagun. Testuinguru horretan heldu ziren martxoko osasun krisia eta itxialdia.

Gizarte langileari jakinarazi zioten etxetik kanporatuak izateko zorian zeudela eta ez zutela nora jo. Zerbitzuak lepo zeudela eta egoera “muturrekoa” izan arte ezin zela ezer egin erantzun zien, baina Valentziara joateko bus txartelak ordaintzeko prest agertu zen alde egiten bazuten –ohiko jokaera Gasteizko zerbitzu sozialetan. Salagarria izateaz harago, alarma egoeran legez kanpokoa ere bazen bidaia–. Apiril erdialdean etxetik bota zituzten bostak gauaren ilunean. Familiak hondakinez betetako etxe bat okupatu zuen Olarizu auzoan.

Olarizuko etxe okupatuak udal jabegoko etxebizitza blokeak dira. Urteak dira dozenaka pertsona bizi dela bertan, gehienak bazterkeria egoera larrian. Udalaren, udaltzaingoaren eta El Correo gisako hedabideen kriminalizazio eta jazarpen kanpaina bizi dute azken urteetan. 2019an argia eta ura moztu zien Udalak, baita blokeak husteko ekinbide judizialak abiatu ere. Urtaran alkateak gogor egin du haien aurka hainbatetan, eta aterpea lortzeko zerbitzu sozialetara jo dezatela exijitu die. Olarizuko bizilagunetako askok ate hori joa dute, ordea, eta errekurtsoetan plazarik ez dagoela erantzun diete.

 

ELKAR LAGUNTZA SAREA EHUNTZEN

Gasteizko Alde Zaharrean elkarlaguntza sarea osatu zuten itxialdi garaian, Gasteizko gainontzeko auzoetan bezala. Sareak eta familiak kontaktua mantendu zuten azken hau Olarizura lekualdatzean, Errekaleor auzo okupatutik hurbil. Hain zuzen, laguntza sareko kideak jarri ziren harremanetan Errekaleorreko ezagun batzuekin, ea babes pixka bat ematea zuten. “Errekaleorrera jo genuen filosofia, gaitasun eta hurbiltasunagatik”, azaldu du Alde Zaharreko sareko kide zen Mediavillak. Agirre eta Hidalgo maila pertsonalean hurbildu ziren Olarizura, aurrerago gaia Errekaleorreko asanbladan landu zen arte. “Baina bagenekien auzotik zer eskaini genezakeen eta zer ez”, dio Agirrek, gogoratuz lehen unetik mugikorra kargatzeko, ura hartzeko eta arropa garbitzeko aukera izan zutela. Egun batzuk pasata Olarizuko etxean elkartu ziren familia, Agirre, Hidalgo eta Mediavilla. “Beharrak apuntatu genituen: mahaia eta aulkiak, koltxoiak, platerak, berogailua, linternak eta beste”, gogoratu du Rodríguezek.

Hurrengo egunean bertan ziren berriz ere denak, furgoneta eta auto bete trasto. Mugimenduren bat antzeman orduko agertu ohi den poliziaren beldurrez gauza guztiak bi minutu eskasetan sartu arren, denak etxe barruan zeudela Udaltzaingoa agertu zen oldarkor. Udaltzainek familia etxean bakartu, mehatxatu eta denak identifikatu zituen. Agirre, Mediavilla eta Hidalgo kalera irtenarazi eta isun bana ezarri zieten. Argia ere bertan zen, eta Udaltzaingoa mehatxuka eta gezurrak erabiliz saiatu zen irudiak hartzea ekiditen.

Uneko larritasunari erantzun beharretik elkartutako taldeak astean behin batzea erabaki zuen. Umeen eskola beharrak, zerbitzu sozialekiko harremanak, errolda, bizitoki berri baterako aukerak… Behar materialak jorratzen ziren eta irtenbidea ematen zitzaien posible zenean. Horrek besteko garrantzia zuen beldur eta haserre ugariak konpartitzea edo umoreari taldean eustea. Komunikatzeko eta balizko polizia operazioen aurrean alarma emateko Whatsapp taldea egin zuten, larrialdietarako nahi baino gehiagotan erabili dutena: hiru astetan sei aldiz sartu zitzaien Polizia etxera edo atarira, gehienetan oihuka eta indarrez.

“Eskerrak talde hau dagoen, eta jarrera honekin. Bestela askoz gogorragoa izango zatekeen, eta oso une gogorrak egon dira”, dio Mediavillak, nabarmenduz guztia itxialdiaren testuinguruan jazo zela. “Polita izan da gure artean ezagutu eta arazo zehatzak konpontzen saiatzeaz gain bestelako harreman eta adiskidetasun bat lantzea”, Hidalgok. “Ezagutu ez bazintuztegu emozionalki oso ezberdina izango zatekeen”, hausnartu du Díazek. Gela bakarrean konfinatuta bizi izan zirenean “oso bakarrik, bakarregi” sentitu zirela dio Rodríguezek, ironiaz Olarizuko kobazulo setiatura joan izanari eskerrak emanez, taldekideak ezagutzea ekarri dielako. Militantzia hutsetik harago doan lotura eraiki dutela uste du Mediavillak, “politagoa, hori sentitu dugu denok nik uste”, eta Agirrek pegamendu nagusietakoa azpimarratu du denen barreak eraginez: “Sindyren enpanadillak dira!”:

 

KOLEKTIBOAN ETA PUBLIKOKI

Taldetxo honek zubilana egin zuen kolektibo eta eragileekin. Agirrek eta Hidalgok familiaren egoeraren berri eman zuten Errekaleorreko asanbladan. “Praktikan jada bazegoena formalizatu genuen nolabait”, azaldu du Agirrek. Ordura arteko erabilerez gain dutxak erabiltzen hasi zen familia, eta Iker seme nagusiena euskara klaseak jasotzen. Mediavilla Alde Zaharreko laguntza sarearen parte zen eta era naturalean egiten zuen lotura. Sarea familiarentzako etxebizitza aurkitzen saiatu zen –ez zuen lortu–, jolasak bidali zizkien umeei edo tartekari lanak egin zituen haien eskolarekin. Horrez gain, salaketa publikoa egitea proposatu zion familiari.

Auzoko eragileek, Eskubide Sozialen Plataformak edo CEARek antolatuta, prentsaurrekoa egin zuten ekainaren 2an. Familiaren egoera azaldu zuten, Udala bere oinarrizko egitekoak ez zela betetzen ari salatu zuten, kasua muturrekoa izanagatik ere beste askoren “adibidea” baizik ez zela azpimarratu zuten. Udalari dei egin zioten herritarren eskubideak bermatzera; antzeko egoerak bizi dituztenei, publikoki salatu eta sare komunitarioetan babesa bilatzera; eragile sozialei eta herritarrei, sare horiek sortu eta indartzera.

 

JAZARPENEN AURREAN TALDEAN AHALDUNDU

“Ez diogu errespetua, beldurra diogu”, dio Rodríguezek Poliziaz. Ez da erraza erakundeen tratu bidegabeari aurre egitea, are zailagoa zaurgarritasun erabatekoan egonik: Poliziaren aurrean papergabea zarenean, edo zerbitzu sozialen aurrean jatekoa jokoan dagoenean. Udaltzainak lehenbizikoz etxera sartu zitzaizkienean erabat babesgabe sentitu ziren. Gertatu zena taldean errepasatu eta herritarren zein polizien eskubideak eta beharrak zeintzuk diren errepasatu zituzten. Bazekiten ere taldearen Whatsappean abisua emanda minutu gutxiren buruan norbait hurbilduko zela Olarizura, bederen lekuko gisa. Horregatik guztiagatik, “pasatzen genuen beldurra pixkanaka gutxiago zen”, azaldu du Díazek. Atariko atea hirugarrenez apurtu zutenean Díazek kargu hartu zien: “Gero atea jotzen zuten, gogor, baina atea jo”, dio irribarretsu. Rodríguezek baimenik gabe atarian sartzea aurpegiratu zien: “Handiago sentitu nintzen, ‘zuk ezin duzu hori egin, legearen aurkakoa da’, eta poliziak beste begirada bat, ‘nondik atera ditu honek atzaparrak’ pentsatuz bezala”, gogoratu du barre artean.

Zerbitzu sozialetan ez dute zorte hoberik izan: “Gehienetan sentiarazi naute txarto, ez dagokidan zerbait eskatzen edo lapurtzen ariko banintz bezala”, azaldu du Rodríguezek. Hor ere joan da ahaldunduz familia informazioa eta talde babesa oinarri. Baina beldur eta tentu handiz beti ere, bizitzeko ezinbestekoak dituen errekurtsoen onarpena administrazioaren eskuetan baitago. Hilabeteotan presio handia jasotzen ari dira zerbitzu sozialen aldetik, eta legez dagozkien hainbat eskubide ukatzeko mehatxua ere egin diete –besteak beste aterpea Olarizun edo Errekaleorren bilatzeagatik… zerbitzu sozialek ezer eskaini ez dietelako joan direnean bertara–.

 

UDALAREN ERREMATEA, IRTENBIDE KOMUNITARIOA

Argiak maiatza hasieran eman zuen berria: Hiru adingabeko familia kale gorrian utzi du Gasteizko Udalak pandemia betean. Hurrengo egunetan EH Bilduko zinegotziek zuzenean jakinarazi zioten kasua Gizarte Politiken Saileko zinegotzi arduradun Jon Armentiari. Armentiak akatsen baten ondorioa izan behar zuela ziurtatu, eta “hurrengo egunetan” egoera zuzenduko zela ziurtatu zuen. Bi aste beranduago jaso zuen familiak gizarte zerbitzuen deia, jakinaraziz ohiko errekurtsoetan lekua egin bitartean Udalak etxebizitza bat hartu zuela Ibaiondo auzoan haientzako, eta hiruzpalau egunetan hots egingo zietela trasladoa egiteko. Deia heldu zen, baina erabat ustez bestelakoa izan zen: jakinarazi zieten agindutako etxerik ez zegoela, “garestiegia” zela, beste inongo azalpenik ez –ezin jakin gauza batak bestearekin lotura duen, baina: lehenbiziko deia, etxea ziurtatuz, eragileek prentsaurreko deialdia komunikabideetara bidali eta hurrengo orduetan jaso zuen familiak; bigarren deia, etxea ukatuz, Udalaren politika kritikatu zuen agerraldiaren biharamunean egin zieten–. “Hura errematea izan zen”, oroitu du Rodríguezek, lurra jo zuten.

Ordura arte bigarren mailako aukera zena, lehen mailakoa bilakatu zen: Errekaleorrera bizitzera joatea. Alokatzeko pisu baten bila jarraitzen du familiak, baina ezin ordainduzko prezioak eta fidantzak eskatzen dizkiete, “eta Kolonbiako azentua entzun orduko tonua aldatzen dutela sumatzen dut”, dio etsituta Rodríguezek. Auzoan bizitzea kolektiboaren erabakia da Errekaleorren eta prozesu bat eskatzen du, azaldu dute Agirrek eta Hidalgok. Ongi Etorri batzordea arduratzen da prozesua bideratzeaz. Ekainean batzordeko kideek bilera parea egin zuten auzoan bizitzen hasi nahi zuten zenbait pertsonarekin, Errekaleorreko proiektua eta sartzeko prozesua azaltzeko. Bigarren urratsa elkar ezagutze fase bat da, non heldu berriak auzoko bizitzan parte hartzen hasten diren auzoa eta auzotarrak ezagutu ditzaten, eta auzotarrak haiek. Dena ondo bidean hilabete pare baten bueltan Errekaleorreko auzokideak izango dira. Bigarren urrats hori auzo barrutik ari da egiten familia.

 

ALETXOA INDARTU BEHARREKO BIDEAN

Hilabeteotako esperientziak utzi dien arrastoaz galdetu diegu taldekideei. Pertsona eta kolektibo militante zuri euskaldunak eta bazterkeria larrian bizi diren pertsonak: askotan mundu paraleloetan bizi diren errealitateak gurutzatu dira taldean, eta horri balorea eman diote. Rodriguezek eta Díazek ez dute esperientzia militanterik izan aurretik, eta okupazioaren mugimendua ezezaguna zitzaien. “Gustatu zait, ezagutu dut jende bat bestela ezagutuko ez nuena eta hainbat gauza ikasi dut”, dio Diazek. Bizitakoak aldatu duela dio Agirrek: “Ingurune militanteetan ohituak gaude diskurtsoak teoriatik egitera, ondo dago eta egin behar da, baina esperientziak errealitatea ematen dizu. Pentsarazten dit erlazionatzeko zer estratu sozial bananduak sortzen ditugun eta horiekin apurtu behar dugula”.

“Horrenbeste jende dago antzeko egoeretan, pena bezala ematen zuela familia bakarra laguntzeak, oso sentitua izanagatik. Gauza da zentzu zabalago bat ematea”. Hidalgok ahoskatu duen kezka gainontzeko taldekideena ere bada: nola egin egoera zehatzak konpontzeko ahaleginek eraldaketa orokorra elikatu dezaten? Karitatea ekidin eta betaurreko komunitarioekin aritzea proposatzen du Mediavillak, non denok ematen eta hartzen dugun modu edo une ezberdinetan. Familiak taldekideei hilabeteotan eman diona atera da hizpide, beren jarrera eta ulerkortasunarekin. Hidalgok beste batzuk laguntzeko duten gogoa nabarmendu du. “Beti dago esker onekoa izan nahia”, dio Rodríguezek. Ondo izerdituta atondu zuten Olarizuko etxea beharra duen beste norbaitek erabil dezan nahiko lukete, eta atariko bizilagun zuten 70 urteko emakume ‘okupa’rengatik arduratzen dira.

Erantzun komunitarioa eman zaio bidegabekeriari, erakundeek bete ez duten hutsunea –are, sortu dutena– herrigintzak bete du. Taldekideek, Alde Zaharreko sareek, Olarizuko bizilagunek, Errekaleorrek… “Niri izugarria iruditzen zait, aldarrikatu eta indartu egin behar da”, dio Mediavillak, “baina erakundeen ardura ahaztu gabe, haien ardurak bete ditzaten”. Hariari heldu dio Agirrek: “Noski ardura dutela, baina sistema hori ere ez zait gustatzen: jende piloa baztertu, eta ondoren sortzen duenari nolabaiteko konponbideak jartzeko erremintak sortu. Sistema suntsitu beharra dago. Beste kontu bat da orain antolatu eta egin dezakeguna”. Herrigintzatik ‘orain antolatu eta egin daitekeena’ ez da nahikoa bizi dugun eta areagotzen jarraituko duten injustiziei eta pobreziari erantzun komunitario kolektiboa emateko. Baina horrelako esperientziek aletxoa jartzen dute bide horretan.

Iluntzen ari da Errekalorren, elkarrizketa amaitzeko ordua da: “Beste ezer? Bagoaz?”. Baina Ostinek eta Joshevanek ez dute helduen kalaka aspergarria debalde jasan, ondo gogoan dute izozkailuan gordeta utzi duguna: “Eta izozkiak?”.

 

EGONKORTASUNA

Solasaldia uztailean grabatu genuen. Pasa da abuztua, iraila hasiera da. Hidalgok abisatu digu, eta bisitan hurbildu gara Mediavilla eta biok: Rodríguezek isuria izan du, eta aurpegi erdia paralizatua du. Garaiz hartu duela eta erabat berreskuratuko dela esan diote larrialdietan, baina erabateko atsedena behar duela. Buru atzealdeko bi nerbio puztuta dauzka, estresa eta tentsioaren ondorioa izan daitekeela esan dio azken hilabeteotan pasatu dituenak ezagutzen ez dituen medikuak. Mina handia da tarteka, baina umoreak ez du etxetik alde egin. Eta berri onik ere badu familiak, aurreko egunean jakinarazi zien Hidalgok asanbladaren erabakia: elkar ezagutza fasea amaituta, Errekaleorren geratzeko aukera dute. Hurrengo astean hasiko dira behin betiko etxera lekualdatzen.

 

Red IRA – Inmuebles Recuperados por Autogestión en el centro de la ciudad (Parte II de Cómo es posibe la rehabilitación social de un Casco Viejo)

 

No es solamente una declaración de intenciones, es una realidad por la que ustedes apuestan…

“En efecto, por ejemplo el proyecto MPL1 consiste en 32 departamentos en la población Lo Hermida, comuna de Peñalolén. Es el primer proyecto donde todo el proceso productivo está en manos del movimiento social. Fue realizado mediante la EAGIS y la Constructora MPL, que construirá viviendas de 62m2 y no de 50m2 como las del Estado mediante las inmobiliarias. Además, muchos de esos proyectos estatales segregan a los pobladores haciéndolos habitar en lugares distintos a donde han conformado una vida. Nuestro proyecto permitió que la gente no tuviera que trasladarse a otra comuna, no ser expulsados a los extramuros de la ciudad como es el patrón de las políticas públicas”.

(Entrevista a un miembro del MPL (Movimiento de Pobladores y Pobladoras en Lucha, publicada en “Punto Final”, edición Nº 742, 16 de septiembre, 2011)

 

 

En un anterior post, comenzábamos lo que pretende ser una recopilación de casos en los que queda claro que la rehabilitación social de los Cascos Viejos, sin procesos de expulsión del vecindario son posibles. En ese primero nos centramos en un caso concreto en Montevideo (volveremos a Uruguay en próximas entradas, pues tiene experiencias tan variopintas como sabrosas), hoy lo vamos a hacer acercándonos a la realidad de Santiago de Chile, de la mano de una de las experiencias de trabajo llevadas a cabo por el Movimiento de Pobladores y Pobladoras en Lucha (MPL, de quien también volveremos a hablar en próximas entradas) en concreto de la Red IRA, Inmuebles Recuperados por Autogestión.

Dejemos que sea el mismo miembro de IRA de la entradilla inicial quien nos ponga en antecedentes sobre el contexto de su surgimiento:

“Luego del terremoto [2010], las políticas públicas sólo fueron direccionadas a propietarios damnificados, siendo que el 40% en la comuna de Santiago son arrendatarios. Ante esto, decidimos organizar a las familias damnificadas para ir a la conquista de solución habitacional dentro de la comuna. A los damnificados los estaban enviando a Peñaflor y a Til Til, siendo que muchos son comerciantes de Franklin, lo que rompía con sus trabajos, redes sociales, educativas y familiares. Entonces comenzamos este proceso autogestionario buscando terrenos, hablando con las autoridades, hasta que con las familias llegamos a una conclusión: así como en Peñalolén no queríamos gente sin casa, en Santiago no queríamos casas sin gente. Si bien no existen grandes extensiones de terreno para construir soluciones habitacionales, hay un sinfín de inmuebles en desuso, muchos de patrimonio fiscal. Nuestra táctica ha sido combinar una práctica autogestionaria, organización profunda, con prácticas radicales, como es ingresar a un inmueble para ocuparlo, recuperarlo, restaurarlo y hacerlo un espacio de vida digna. Es así como en mayo pasado nace el IRA, Inmuebles Recuperados por Autogestión”.

Y ¿qué es en concreto lo que llevó a cabo el IRA? Nos lo resume Nicolas Angelcos Gutierrez en su texto “Casonas ocupadas y luchas por la vivienda en el casco histórico de Santiago de Chile. Continuidad y ruptura del Movimiento de Pobladores”:

En Mayo del recién pasado 2011, militantes del Movimiento de Pobladores en Lucha(2) decidieron ocupar tres inmuebles desocupados en el casco histórico de la ciudad de Santiago. El objetivo era obtener una vivienda provisoria para pobladores “sin techo” de la comuna de Santiago, organizados alrededor de un comité de vivienda que agrupa alrededor de 100 familias, para continuar desde ahí la lucha por una vivienda definitiva en su comuna de origen. Desde ese momento, nace la RED IRA (Red de Inmuebles Recuperados por Autogestión) que otorga una vivienda provisoria a quince familias, pero que, como proyecto definitivo de viviendas sociales, contempla a 65 familias organizadas. Esta RED IRA pasa a ser el brazo activo de la lucha por la vivienda en el centro de la ciudad de Santiago, develando una realidad de pobreza y marginalidad que permanecía oculta a los ojos del Estado y el resto de la sociedad chilena. Realidad bien particular que reúne a antiguos habitantes del sector- pequeños comerciantes, dueñas de casa, obreros y cesantes- con inmigrantes peruanos y colombianos, posicionados cada vez más en el centro de la ciudad.

Ya hemos dicho que abordaremos en otro post las muy interesantes experiencias del MPL, pero aprovechemos el texto de Nicolas Angelco para caracterizarle mínimamente: Sigue leyendo

Convocatoria a la 2ª Acción Global contra la Guerra al EZLN, los Pueblos y la Vida: “Samir Vive”

 

Como nos sentimos parte de las “Redes de resistencia y rebeldía, Colectivos, Organizaciones e individu@s adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona”, que son quienes la convocan, aportemos nuestra miajita de arena de la difusión de esta convocatoria que os dejamos ahora.  A ello añadimos el Pronunciamiento ALTO A LA GUERRA CONTRA LXS ZAPATISTAS“, suscrito recientemente por centenares de colectivos, organizaciones, comunidades y personas.

 

Convocatoria a la 2ª Acción Global contra la Guerra al EZLN, los Pueblos y la Vida: “Samir Vive”

2ª Acción Global contra la Guerra al EZLN,

los Pueblos y la Vida: “Samir Vive”

Del 16 al 20 de septiembre. Según tus modos, calendarios y geografías, súmate y participa.

Al CCRI CG EZLN

Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

A la Comisión Sexta del EZLN.

Al Congreso Nacional Indígena.

Al Concejo Indígena de Gobierno y su vocera, María de Jesús Patricio Martínez.

A la Sexta Nacional e Internacional.

A las Redes de Resistencia y Rebeldía en Apoyo al CIG

A los medios de comunicación, independientes, alternativos o como se llamen.

A las Resistencias y Rebeldías en todo el mundo que luchan contra el Capitalismo.

Al pueblo de México y al Mundo.

Hermanas y Hermanos.

“Pondrán cambiar el Capataz, los Mayordomos y Caporales,

pero el Finquero sigue siendo el mismo”, EZLN

Frente a la escalada de violencia, represión y ataques paramilitares de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo, ORCAO, en contra de las bases de apoyo del EZLN en el Municipio Autónomo “Lucio Cabañas” en Ocosingo en días pasados y los recientes ataques del grupo paramilitar “Paz y Justicia” en el Ejido Tila, que han dejado como saldo, el asesinado del compañero Pedro Alejandro Jiménez Pérez y heridos con armas de fuego, a los compañer@s Medardo Pérez Jiménez, Ángel Vázquez Ramírez y Jaime Lugo Pérez integrantes, además, del CNI-CIG.

Estos ataques, forman parte de un plan contrainsurgente diseñado desde las esferas gubernamentales para fomentar la proliferación de grupos paramilitares vinculados también, al crímen organizado y bajo el auspicio del capital financiero que en franca declaración de guerra al EZLN, busca acabar con las Autonomías de los Pueblos y Comunidades Indígenas zapatistas, la organización y resistencia de los pueblos, barrios, tribus, naciones y comunidades del Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno, quienes se oponen a la imposición de los megaproyectos de muerte, como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico, el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, el Proyecto Integral Morelos, La Refinería Dos Bocas y la militarización del país. Por lo anterior…

CONVOCAMOS

2ª Acción Global contra la Guerra al EZLN, los Pueblos y la Vida: “Samir Vive”

Del 16 al 20 de septiembre. Según tus modos, calendarios y geografías, súmate y participa.

Registra tu participación a: redcontralosmegaproyectos@gmail.com y usa el Hashtag: #FueraParamilitaresDeTerritorioZapatista

Herman@s.

Diversos colectivos, redes de resistencia y rebeldía, organizaciones e individu@s adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, en México y el mundo, hemos decidido iniciar esta 2ª Acción Global, el día 16 de Septiembre para denunciar que la celebración de Independencia de l@s de arriba, representa para l@s de abajo, el despojo de la Vida, la militarización de los Territorios y la guerra contra los Pueblos; ante ello, nosotr@s decimos que: NO TENEMOS NADA QUE CELEBRAR EN EL DÍA DE LA INDEPENDENCIA, que no sea el “otro grito de la otra independencia que estamos levantando” SCIM. Cerraremos estas actividades el día 20 de septiembre, porque no olvidamos, no perdonamos y no traicionamos la memoria de nuestro hermano Samir Flores Soberanes, a quien el mandón le arrebató la vida por defender la Madre Tierra y luchar contra los Megaproyectos de muerte.

Finalmente, en el marco de esta 2ª Acción Global y en medio de la grave crisis de salud pública que ha provocado la Pandemia del COVID-19, no solamente se agrava la crisis económica y se incrementa el índice de desempleo, sino que, no hay indicios a mediano plazo de una pronta recuperación económica; más al contrario, miramos, una grave crisis en materia de Derechos Humanos y una violación sistemática a las garantías individuales; se institucionaliza, como política de Estado, la criminalización de la protesta social y se registra un incremento desmedido de los actos de represión a cargo de las autoridades de seguridad ciudadana estatal o federal, tal es caso de las compañeras que fueron reprimidas por tomar algunas sedes de la CNDH en los estados y la CDMX para demandar un alto a la violencia de género y la violencia feminicida en nuestro país. Así mismo, los recientes actos represivos contra los normalistas de Tiripetío Michoacán; la demanda de alto a los ataques paramilitares y del crimen organizado contra las organizaciones del CNI como el CIPOG-EZ y en la víspera de cumplirse seis años de la desaparición forzada de los 43 compañeros normalistas de Ayotzinapa, no hay Verdad y no hay Justicia para nuetrso hermanos. #FueElEstado y #NosFaltan43. AYOTZINAPA, 26 de Septiembre, súmate y participa, Marcha Nacional 16:00 Hrs., del Ángel de la Independencia al Zócalo

 

Atentamente

Zapata Vive, la Lucha Sigue!

Viva el Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Por la Reconstrucción Integral de Nuestros Pueblos

Viva el #CNI, Viva el #CIG, Viva el #EZLN

No a los Megaproyectos de Muerte

Samir Vive, la Lucha Sigue

Convocan: Redes de resistencia y rebeldía, Colectivos, Organizaciones e individu@s

adherentes a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona

 

 

 

 

PRONUNCIAMIENTO ALTO A LA GUERRA CONTRA LXS ZAPATISTAS

 
El sábado 22 de agosto del 2020, paramilitares de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO), saquearon e incendiaron las instalaciones del Centro de Comercio Nuevo Amanecer del Arcoiris, que se encuentra ubicado en el sitio conocido como crucero de Cuxuljá, Municipio Autónomo Lucio Cabañas, dentro del municipio oficial de Ocosingo. Hay que recordar que el 24 de febrero de 2020, la ORCAO, junto al grupo los “Chinchulines” (identificado desde hace años como paramilitar), e integrantes del partido MORENA en la región, violentaron y secuestraron a integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI), esto en el contexto de las Jornadas en defensa del territorio y la Madre Tierra “Samir somos todas y todos”, convocadas por el EZLN y el CNI. Todo quedó documentado en la denuncia publicada en la página Enlace Zapatista (ver: https://enlacezapatista.ezln.org.mx/2020/02/27/pronunciamiento-ante-el-secuestro-de-miembros-del-cni-en-chilon-chiapas-por-su-participacion-en-las-jornadas-samir-somos-todas-y-todos/).

 
 
Esta nueva agresión forma parte de la intensificación de la guerra de desgaste en el estado de Chiapas, caracterizada por el incremento de la violencia de grupos paramilitares y del crimen organizado, cómo oportunamente ha documentado el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (ver: https://frayba.org.mx/agresiones-armadas-en-aldama/).
 
La difusión de calumnias contra el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), también forma parte de esa guerra contrainsurgente que se realiza en distintos frentes y formas: directa e indirecta, abierta y encubierta; mediática, política, económica y militar. Este escenario de guerra no es exclusivo del estado de Chiapas. Como puede consultarse en la página del Congreso Nacional Indígena (ver: https://www.congresonacionalindigena.org/category/denuncias/), son constantes las denuncias de los pueblos originarios y sus organizaciones frente a la violencia de los grupos criminales, paraestatales y estatales, violencia que contribuye a la fragmentación del tejido comunitario y al desgaste de las luchas contra el despojo y los megaproyectos en México. 
 
 
Quienes firmamos este documento, llamamos a la sociedad civil nacional e internacional a suscribir la denuncia de estos hechos, exigir el cese de las agresiones y hostilidades a las Bases de Apoyo Zapatistas, de la destrucción de los preciados bienes comunitarios, el resultado del trabajo colectivo, que, en medio de esta crisis multifactorial, adquieren un alto valor patrimonial; igualmente, pedimos se mantengan atentas ante esta nueva escalada de la violencia contra el EZLN y el CNI, organizaciones que son un referente planetario en la defensa de la Vida y por un mundo mejor.
 

 

TURISTIFICAR LAS VIVIENDAS PARA NO REHABILITAR LOS CASCOS. El caso de Alde Zaharra de Gasteiz.

Fuente: Gasteiz Txiki

 

Este artículo tiene su origen en una petición de Argia, quien ha llevado a cabo su traducción para su publicación simultánea en euskera. Aprovechando que por una vez, gracias al trabajo de la gente de Argia, podíamos darle la prioridad al euskera que no somos capaces de darle habitualmente, colgamos inicialmente su versión en euskera el mismo día que Argía lo hacía en su revista. Ahora, como ya anunciábamos entonces, os hacemos llegar la versión en castellano. 999 eZker berriro ere lagunak zuen esparru zabala eskaintzeagatik.

 

 

TURISTIFICAR LAS VIVIENDAS PARA NO REHABILITAR LOS CASCOS. El caso de Alde Zaharra de Gasteiz.

¿Y si en vez de invertir en la tan necesaria como inaplazable rehabilitación social y urbanística de algunos Cascos Viejos las instituciones locales y autonómicas optaran por dejar que sea el negocio inmobiliario turístico quien se haga con el barrio y determine su futuro, aunque sea a costa de abandonar a su suerte (el desplazamiento) al vecindario residente, y para ello se sirvieran de los cambios necesarios en la normativa urbanística para que viviendas de uso turístico (VUT), habitaciones de uso turístico (HUT), y apartamentos turísticos desalojen del barrio las viviendas residenciales? Las instituciones públicas, al servicio de los inversores privados que promueven la turistificación de las viviendas. En el caso del Casco Viejo de Gasteiz no es una mera hipótesis, es, si la contestación vecinal no lo remedia, el camino elegido por la institución municipal.

 

Contextualizando la problemática.

 Como ya hemos comentado en otros post, los diversos Planes Especiales de Rehabilitación Integral (PERI) ensayados desde mediados de los años 80 en el Casco Viejo gasteiztarra, no han sido capaces de hacer frente a una situación cada vez más preocupante, ya no sólo en lo socioeconómico (con graves problemas de pobreza económica, falta de equipamientos básicos de barrio, cierre continuado de tiendas y comercios tradicionales…), que ni tan siquiera han intentado solventar, sino en lo edificatorio: cerca de la mitad de los edificios del barrio necesitan intervención urgente o muy urgente (los desalojos por riesgos estructurales son habituales); una cuarta parte de las viviendas del barrio están oficialmente  vacías (varias decenas de propiedad municipal); en no pocas de las habitadas se dan hacinamientos y condiciones infrahumanas (personas que no encuentran en la ciudad otra ‘alternativa habitacional’); son numerosos los casos de grave aislamiento social por falta de ascensor…

El problema fundamental no es la dejadez del vecindario en el mantenimiento de las viviendas, es la imposibilidad económica de hacer frente a una obras importantes con las condiciones que se les impone (acometer a la vez todas las obras necesarias; ayudas que sólo se cobran al final de las obras y que obligan a hipotecarse para realizarlas; falta de vías de financiación adecuadas a los ingresos de las personas) debida a una política de ayudas que de forma deliberada prima a quien tiene dinero, como forma de renovar el vecindario (gentrificándolo) y, sobre todo, a que las inversiones destinadas al barrio desde hace ya muchos años se dedican de forma principalísima a la rehabilitación de la Catedral Santa María en la estrategia de comercialización turística de un Casco Medieval inigualable.

Con el cambio de legislatura municipal, la concejala actualmente responsable del ramo inició un discurso que parecía enfocar con realidad el problema de fondo, al considerar necesario “intensificar la intervención pública en este ámbito con el fin de revertir su deterioro y asimilar sus condiciones socioeconómicas, urbanísticas edificatorias, ambientales y de gestión a las del resto de la ciudad”. Al mismo tiempo, se comprometía a un proceso de participación y concertación con los diferentes agentes y el conjunto de la ciudadanía del Casco Histórico, como paso previo a la revisión del PERI. Meses después, además, proponía un cambio en la política de las ayudas a la rehabilitación que debería atender especialmente a los tramos de renta más bajos, posibilitando los fondos necesarios para la actuación rehabilitadora en los casos más acuciantes y cubriendo, si fuese necesario, la totalidad del coste de la rehabilitación

 

De apostar por la rehabilitación social a hacerlo por la turistificación

 Pero tan sólo un mes después, era el propio alcalde el que aclaraba la verdadera política rehabilitadora al anunciar que El Ayuntamiento permitirá los pisos turísticos en edificios completos del Casco Medieval para impulsar la revitalización del barrio, añadiendo que Compartimos la visión de Arabatur de que las viviendas para uso turístico combatirán la desertización, la degradación del barrio”.

¿Qué había sucedido para este cambio drástico? ¿Quién es esa Arabatur y qué pinta en todo esto? Y, sobre todo ¿qué puede suponer para el Casco lo anunciado por el alcalde?

Lo que había sucedido es que el lobby de los alojamientos turísticos llevaba meses trabajando en la sombra para conseguir su objetivo: la turistificación residencial en Gasteiz, y especialmente en el Casco. El concejal parisino del área de vivienda, describe así su experiencia con la principal empresa del sector: Una cosa es cierta, en cada nivel de decisión, local, nacional, europeo e internacional, se encuentran las huellas del lobby de la multinacional (BROSSAT, Ian Airbnb, la ciudad uberizada; Katrakak, Iruñea-Plamplona 2019) Ese trabajo de lobby les lleva también a impugnar toda normativa local o autonómica contra sus intereses. En el caso vasco impugnaron ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tanto la ordenanza bilbaína (Naiz, 19-06-2019), como la donostiarra (Diario Vasco, 16-01-2020), recurriendo al Tribunal Supremo cuando el TSJPV ha fallado en su contra (Diario de Noticias de Álava 15-01-2020)

Fruto de ese trabajo de lobby realizado en otras muchas ciudades, había conseguido introducir una modificación puntual al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU; al vigente en la actualidad, sin esperar al nuevo PGOU que están en fase de aprobación) para que en Gasteiz dejaran de estar prohibidos los apartamentos turísticos (que lo estaban desde 2008, BOTHA 18-07-2008) y se autorizaran las VUT y HUT. Y, ojo, que según la Memoria de la modificación del PGOU, una vez aprobada, en Gasteiz entre VUT y HUT se podría llegar a 18.697 viviendas (un 16,13% del total). Esto es, unas cuatro veces el total de viviendas que hay en el Casco.

Pero, como para esta cuestión, el PERI del Casco está por encima del PGOU, se promovió también una modificación puntual del PERI para abrir la puerta a su implantación en el Casco. Sin embargo, la propuesta municipal inicial de modificación, aunque anulaba la prohibición de los apartamentos turísticos (equiparándolos al resto de establecimientos hoteleros), en el caso de las VUT y HUT marcaba una restricción: que se ubiquen en una sola planta, que sería la más baja en las que se permita el uso residencial.

Ante ello, una asociación de reciente creación (2017) que representa los intereses de las empresas del sector, presentó una alegación (curiosamente, el mismo día que el Ayuntamiento había hecho pública su nueva filosofía de ayudas para la rehabilitación en el Casco) en la que proponía que tanto las VUT como las HUT se autoricen en el Casco en cualquier planta o que, en su defecto, las VUT se autoricen cuando la totalidad del edificio esté compuesto por dichas viviendas. Lo sorprendente es que la Junta de Gobierno Local (PNV y PSE) decidió el pasado julio aceptar en parte esa alegación, aprobando inicialmente (pendiente de una aprobación definitiva que tendrá que pasar por Pleno municipal) las VUT en edificios completos, y sin añadir ningún tipo de limitación (por ejemplo de número de edificios o distancias entre ellos) y, sobre todo, sin condicionarla a que en los edificios en cuestión no existieran residentes (en propiedad o alquiler) en el momento de la aprobación, forma principal de impedir las prácticas de acoso inmobiliario para forzar el vaciamiento de residentes.

Parece que el lobby ha hecho bien su trabajo, porque la decisión municipal viene avalada por una Memoria informativa y justificativa de la Jefatura de Gestión Urbanística, firmada por Alfredo Piris, quien fue el impulsor de los más importantes proyectos urbanísticos de la ciudad, y a quien el actual alcalde le recriminó en su día sus sospechas de pelotazo urbanístico durante su gestión. Más aún si tenemos en cuenta los argumentos con los que el informe de Piris defiende la aceptación parcial de la alegación, considerarla bien fundada en base a tres factores: a) combatir la desertización y degradación del barrio; b) la gran oferta turística, cultural y gastronómica del barrio, y c) la ausencia de perjuicios o molestias para otros residentes en el bloque.

No nos vamos a extender en desmentir cada una de esas falacias, el vecindario del barrio y nosotras mismas lo hemos hecho en las alegaciones que hemos presentado (y que ya os acercamos en otro post), pero fijemos nuestra atención en un aspecto crucial de la alegación de Arabatur, cuando afirma Qué duda cabe que (…) propiciaría la rehabilitación urbanística de edificios”.

 ¿Qué es lo que quiere decirnos con que propiciaría la rehabilitación urbanística? Pues sin duda que atraería inversores dispuestos a hacer negocio adquiriendo muy baratas viviendas en malas condiciones para rehabilitarlas (en buena parte con ayudas públicas) y ponerlas luego en el floreciente mercado de vivienda turística. Pero para ello tiene que desalojar al vecindario que vive en ellas. Y ello no es efecto principalmente del turismo, sino de la especulación inmobiliaria que se basa en él. Especulación que ya existe, de forma latente, llevada a cabo por los socios de Arabatur. Porque cuando afirma en su alegación que La gran mayoría de las viviendas turísticas pertenecientes a esta asociación son viviendas rehabilitadas y en desuso” lo que implícitamente está reconociendo es que esas casas rehabilitadas, que podían estar en el mercado de alquiler y venta tradicionales (tan escasos en el barrio), están esperando a que se les permita dedicarse a VUT. En otras palabras, buscan hacer negocio a base de mantener vacías casas rehabilitadas.

Es la lógica del capitalismo neoliberal pura y dura. Un modelo que no ve el barrio como una comunidad vecinal compuesta por personas que habitan sus edificios, sino como un conjunto de espacios de suelo urbano en los que invertir con muy alta rentabilidad. Pues bien, este es el modelo de rehabilitación especulativa y no social que el Ayuntamiento impulsaría en caso de aceptar la alegación de Arabatur. Con consecuencias nefastas para el vecindario.

 

Consecuencias para los Cascos de la turistificación de sus viviendas

 El ritmo y la intensidad de la turistificación de las viviendas de nuestros Cascos Viejos está siendo distinto en cada herrialde, pero de sus experiencias podemos prever las consecuencias que la medida traerá también a Gasteiz.

En Donosti sólo en la Parte Vieja el número de plazas de alojamiento turístico asciende a más del 20% de su población. En Bilbo, la plataforma SOS Alde Zaharra denuncia que es insoportable el encarecimiento del precio de los alquileres que ha traído consigo la implantación de VUT y HUT. En Iruña, el vecindario del Casco Viejo detecta 81 pisos ilegales de alojamiento turístico. En 2018 en Hego Euskal Herria había oficialmente 5.521 anuncios de alojamiento turístico, de ellos casi la cuarta parte pertenecían a multipropietarios o empresas con más de 5 propiedades. En Ipar Euskal Herria entre septiembre de 2016 y 2017 se publicitaron en Airbnb 9.230 ofertas de vivienda turística, mayor que la oferta hotelera. Como vemos, y como denuncia el vecindario de Donosti, es “un proceso que ni es natural ni un accidente, sino una estrategia intencionada y planificada. Consecuencia de políticas en las que intervienen instituciones públicas, empresas privadas, medios de comunicación y miembros de la sociedad civil, que impulsan lobbies que escapan al control y a la legitimidad democrática formal”.

No obstante, la consecuencia más grave la padecen los vecindarios en forma de desplazamiento que, como explica Agustín Cocola,  puede ser directo, cuando una persona es forzada a abandonar su vivienda de forma involuntaria; por exclusión, cuando por su precio o falta de alquileres cualquier persona no puede acceder a una vivienda; por expulsión, como consecuencia de los problemas de ruidos y convivencia, o desplazamiento colectivo, cuando la vida comunitaria vecinal se torna imposible. Evidentemente, cuanto más debilitada sea tu situación socioeconómica (y legal) padecerás mayor número y grado de desplazamiento.

Es mucho pues lo que está en juego alrededor de la aprobación o no de la alegación de Arabatur. Es dilucidar si la política municipal se basa en la que parecía nueva apuesta por la rehabilitación social o, por el contrario, de la mano de los intereses especulativos ligados a las VUT y HUT, se opta por un nuevo proceso gentrificador (la turistificación también es eso) que expulse al vecindario del Casco (especialmente al socioeconómicamente más vulnerable), acabando con su dimensión de barrio. De la respuesta que seamos capaces de articular desde la comunidad vecinal dependerá el que podamos seguir exclamando con orgullo Alde Zaharra Bizirik!!

Etxebizitzak turistifikatu, Alde Zaharrak ez birgaitzeko

Egilea, Auzoan Bizi Plataforma (Argia-tik hartuta)

Egilea, DosPorDos (Argia-tik hartuta)

(Artikulu hau Argiako lagunek eskatuta idatzi dugu; gainera, jakinda guk gaztelaniaz idatziko genukela, lehendabiziko momentutik euskaratzeko ardura hartu zuten. Horrexegatik, oraingo honetan euskarari lehentasuna emateko aukera dugularik, gaur, Argiarekin batera, euskarazko bertsioa helarazten dizuegu. Hurrengo egunetan gaztelaniazkoa ere eskegiko dugu. 999 eZker Argiako lagunei zuen esparru zabala eskaintzegatik)

 

Etxebizitzak turistifikatu, Alde Zaharrak ez birgaitzeko

 

Alde Zahar batzuen ezinbesteko birgaitze sozial eta urbanistikoan inbertitu beharrean, tokiko erakundeek eta erakunde autonomikoek auzoa eta bere etorkizuna higiezinen negozio turistikoaren eskuetan utziko balute, auzokideak babes gabe utziz? Hirigintza araudian aldaketak egingo balira, erabilera turistikoko etxebizitzek (ETE), erabilera turistikoko logelek (ETL) eta apartamentu turistikoek bizitegi-etxebizitzak auzotik desagerrarazi ditzaten? Imajinatzen duzue, etxebizitzen turistifikazioa sustatzen duten inbertitzaile pribatuen zerbitzura baleude erakunde publikoak? Gasteizko Alde Zaharraren kasuan ez da hipotesi hutsa; auzokideen erantzunak galarazten ez badu, Udalak aukeratutako bidea hori da.

Gasteizko Alde Zaharrean 1980ko hamarkadaren erdialdetik aurrera entseatutako Birgaitze Integraleko Plan Bereziak (BIPB) ez dira gai izan egoera gero eta kezkagarriagoari aurre egiteko. Ez arlo sozioekonomikoan –hori konpontzen saiatu ere ez dira egin–, ez eraikuntzarenean: auzoko eraikinen ia erdiak premiazko edo oso premiazko esku-hartzea behar du –arrisku estrukturalen ondoriozko utzarazpenak ohikoak dira–; etxebizitzen laurdena hutsik dago ofizialki –hamarnaka batzuk udal jabetzak dira–; pertsonen bizileku diren dezentetan pilaketak eta baldintza penagarriak daude – hirian beste ‘bizileku-aukerarik’ ez duten pertsonak–; asko dira isolamendu sozial larriko kasuak, igogailu ezak eraginda…

Funtsezko arazoa ez da auzotarrek etxebizitzak mantentzeko duten utzikeria, baizik eta ezartzen zaizkien baldintzekin obra garrantzitsuei aurre egiteko duten ezintasun ekonomikoa: beharrezkoak diren obra guztiei aldi berean ekitea; obren amaieran soilik kobratzen diren eta horiek egiteko hipotekatzera behartzen duten laguntzak; pertsonen diru-sarrerei egokitutako finantzaketa biderik ez izatea. Laguntzetarako politika jakin baten ondorioa da bizi dugun arazoa. Dirua duenari ematen zaio lehentasuna, nahitara, auzoa berritzeko (gentrifikatuz). Eta, batez ere, auzora bideratutako inbertsioen gehiengo nabarmena Santa Maria Katedrala zaharberritzera bideratzen da urte asko dela, “parerik gabeko Erdi Aroko hirigune” baten merkaturatze turistikoaren estrategiaren barnean.

Udal legealdia aldatzearekin batera, sakoneko arazoari heltzen zion diskurtsoa entzun genuen Hirigintzako ardura duen Ana Oregi zinegotziaren ezpainetan. Beharrezkotzat jotzen zuen “esku-hartze publikoa areagotzea, auzoaren narriadura lehengoratzeko eta bere baldintza sozioekonomikoak, hirigintzakoak, eraikuntzakoak, ingurumenekoak eta kudeaketakoak hiriko gainerakoekin parekatzeko”. Aldi berean, auzoko eragileekin eta herritarrekin parte-hartze eta adoste prozesu baterako konpromisoa hartu zuen, BIPBa berrikusteko aurre-urrats gisa. Hilabete batzuk geroago, gainera, birgaitzerako laguntzen politika aldatzea proposatu zuen, “bereziki errenta tarte txikienei erreparatu beharko liekeelako, kasu larrienetan birgaitzeko beharrezkoak diren funtsak ahalbidetuz eta, beharrezkoa balitz, birgaikuntzaren kostu osoa kitatuz”.

 

Birgaitze sozialaren alde egitetik, turistifikazioa bultzatzera

Hilabete geroago, ordea, alkateak berak egiazko birgaitze politika argitu zuen: “Udalak Erdi Aroko hiriguneko eraikin osoetan pisu turistikoak egiteko aukera emango du auzoaren biziberritzea bultzatzeko”. “Bat gatoz Arabaturren ikuspegiarekin, alegia, erabilera turistikorako etxebizitzek basamortutzeari eta auzoaren degradazioari aurre egingo diote”, gaineratu zuen. Zer gertatu da aldaketa bortitz horretarako? Zer da Arabatur eta zer paper jokatzen du honetan? Eta, batez ere, zer ekarri diezaioke auzoari alkateak iragarritakoak?

Gertatu dena da ostatu turistikoen lobbyak hilabeteak daramatzala itzalean lanean bere helburua lortzeko: Gasteizko, eta bereziki Alde Zaharraren, etxebizitzen turistifikazioa. Lobby lana udal mailan zein nazioartean egiten du sektoreak. Etxebizitza arloko Parisko zinegotziak honela deskribatzen du sektoreko enpresa nagusiarekin izan duen esperientzia: “Gauza bat egia da, erabaki maila bakoitzean, tokikoa, nazionala, europarra eta nazioartekoa, multinazionalaren lobbyaren aztarnak aurkitzen dira (Airbnb, la ciudad uberizada, Katrakak, 2019). Tokiko edo erkidegoko araudi ororen aurka egiten dute. EAEren kasuan, Auzitegi Nagusian inpugnatu zituzten bai Bilboko ordenantza (2019) bai Donostiakoa (2020), eta Espainiako Auzitegi Gorenera jo zuten EAEko Justizia Auzitegi Nagusiak aurka egin dienean (2020).

Lobby lana egin duten beste hiri askotan bezala, Gasteizen ere Hiri Antolamenduko Plan Orokorrean (HAPO) aldaketa zehatz bat egitea lortu zuten. Gasteizen ETE eta ETL direlakoak baimendu ziren horrela –apartamentu turistikoak debekatuta zeuden 2008az geroztik–. Ez da nolanahiko aldaketa: HAPOaren aldaketari buruzko Memoriaren arabera, behin onartuta, ETE eta ETL artean 18.697 etxebizitza turistiko Egon litezke Gasteizen (guztien % 16,13). Hau da, Alde Zaharrean dauden etxebizitzen kopurua halako lau, gutxi gorabehera.

Baina arlo horretan Alde Zaharreko BIPBa HAPOaren gainetik dagoenez, BIPBaren aldaketa puntual bat ere sustatu zuten, auzoan HAPOa ezarri ahal izateko. Udalaren hasierako aldaketa proposamenak, halere, apartamentu turistikoen debekua baliogabetzen bazuen ere –hotelekin parekatuz–, ETE eta ETL delakoen kasuan murrizketa bat ezartzen zuen: beheko solairuetako etxebizitzetan soilik baimendu zitezkeen.

Sektoreko enpresen interesak ordezkatzen dituen Arabatur elkarte sortu berriak alegazio bat aurkeztu zuen orduan. Alegazio horretan proposatzen zuen ETE eta ETL-ak edozein solairutan baimentzea. Edo, halakorik ezean, ETEak baimentzea eraikineko etxebizitza guztiak mota horretakoak izatean. Harrigarriena da Tokiko Gobernu Batzarrak (EAJ eta PSEk) joan den uztailean erabaki zuela alegazioaren bigarren aukera hori onartzea, eraikin osoetako ETEak onartuz. Inolako mugarik jarri gabe –adibidez, eraikin-kopurua edo haien arteko distantziak– eta, batez ere, onarpenaren unean eraikinean jabetzan eta alokairuan egoiliarrik ez egotera baldintzatu gabe. Azken hori da higiezinen agentziek auzokideak kanporatzeko bultzatzen dituzten jazarpen praktikak eragozteko modu nagusia. Aldaketak behin betiko onarpena behar du orain, Udalaren osoko bilkurak eman beharko liokeena.

Badirudi lobbyak ondo egin duela bere lana, Udalaren erabakia Hirigintza Kudeaketako Buruzagitzaren Informazio eta justifikazio memoria batek bermatzen baitu. Alfredo Pirisek sinatu du txostena, hiriko hirigintza proiektu garrantzitsuenen sustatzailea izan zena urteetan, 21 Zabalkunde udal elkartearen zuzendaritzatik. Elkarte horren kudeaketaz Gorka Urtaranek berak, alkate izan aurretik, dirua xahutzeko nahiaren susmoak agertu zituen. Pirisen txostena hiru faktoretan oinarritzen da alegazioaren onarpen partziala defendatzeko: batetik, aldaketarekin auzoaren basamortutzeari eta degradazioari aurre egingo zaiola; bigarrenik, auzoaren eskaintza turistiko, kultural eta gastronomikoa handia dela, eta hirugarrenik, blokean bizi diren gainontzeko egoiliarrei kalterik edo eragozpenik ez zaiola sortuko.

Ez gara luzatuko faktore horietako bakoitza gezurtatzen, auzoko bizilagu nek eta guk geuk –Kutxiko Txoko Txikitxutik Gasteizko Alde Zaharreko bizilagun komunitateak– egin dugu jada, aurkeztu ditugun alegazioetan. Baina erreparatu diezaiogun Arabaturren alegazioaren funtsezko baieztapen honi: “Zalantzarik gabe (…) eraikinen birgaitze urbanistikoa bultzatuko luke”. Zer esan nahi digu birgaitze urbanistikoa bultzatuko lukeela dioenean? Duda barik, negozioa egiteko prest dauden inbertitzaileak erakarriko lituzkeela. Negozioa, baldintza txarretan dauden etxebizitzak oso merke eskuratuz lehenik, horiek birgaituz ondoren –hein handi batean, laguntza publikoekin– eta, azkenik, etxebizitza turistikoen merkatuan jarriz. Horretarako, ordea, bertan bizi diren bizilagunak etxeetatik kanporatu behar ditu. Eta hori sustatzeaz, hain zuzen ere, Arabatur arduratzen da, besteak beste: “Elkarte honetako etxebizitza turístico gehienak birgaitu diren eta erabiltzen ez diren etxebizitzak dira”, dio bere alegazioan. Inplizituki onartuz alokairu eta salmenta tradizionaleko merkatuan egon zitezkeen etxe birgaitu horiek hutsik daudela… ETE bilakatzeko baimena emateko zain. Bestela esanda, negozioa egin nahi dute birgaitutako etxeak hutsik mantenduz.

Kapitalismo neoliberalaren logika gordina da. Eredu horrek ez du auzoa bere eraikinetan bizi diren pertsonez osatutako auzo komunitate gisa ikusten, baizik eta errentagarritasun handiz inbertitzeko lurzoruen multzo gisa. Hori da Arabaturren alegazioa onartuz gero Gasteizko Udalak bultzatuko lukeen birgaitze espekulatibo eta ez-sozialaren eredua. Auzoarentzako ondorio negargarriekin.

 

Etxebizitzen turistifikazioak Alde Zaharretan dituen ondorioak

Etxebizitzen turistifikazioaren erritmoa eta intentsitatea desberdina da herri bakoitzaren alde zaharretan. Baina haien esperientzietatik aurreikus ditzakegu Udalaren azken neurriak Gasteizera ere ekarriko dituen ondorioak.

Donostiako Alde Zaharrean, turismora bideratutako plazen kopurua biztanleriaren %20 baino handiagoa da. Bilbon, SOS Alde Zaharra plataformak salatu du jasanezina dela alokairuen prezioaren garestitzea, ETE eta ETL delakoen ezartzeak ekarri duena. Iruñean, Alde Zaharreko bizilagunek legez kanpoko 81 etxebizitza turistiko atzeman dituzte. 2018an, Hego Euskal Herrian, turismorako 5.521 ostaturen iragarki ofizial zeuden, horietatik ia laurdena “jabe anitzenak” edo 5 jabetzatik gorako enpresenak. Ipar Euskal Herrian, 2016ko irailetik 2017ko irailera, 9.230 etxebizitza turistiko eskaini ziren Airbnbn, hotelen eskaintza gaindituz. Ikusten dugunez, eta Donostiako Parte Zaharrean Bizirik taldeko lagunek salatzen duten moduan, “prozesu hori ez da naturala, ezta istripua ere, baizik eta berariazko estrategia baten ondorioa. Politika horietan parte hartzen dute erakunde publikoek, enpresa pribatuek, hedabideek eta gizarte zibileko kideek, kontroletik eta legitimitate demokratiko formaletik ihes egiten duten lobbyak bultzatuz”.

Ondorio larriena desplazamendu moduan jasaten dute auzokoek. Desplazamendu horrek forma ezberdinak har ditzake: zuzena, pertsona bat etxebizitza uztera behartzen dutenean bere borondatearen aurka; bazterketa, pertsonak etxebizitza bat eskuratu ezin duenean prezioagatik edo alokairu faltagatik; kanporatzea, zaraten eta bizikidetzaren arazoen ondorioz; edo desplazamendu kolektiboa, auzoan bizitza komunitarioa ezinezkoa bihurtzen denean. Jakina, norberaren egoera sozioekonomikoa (eta legezkoa) zenbat eta ahulagoa izan, orduan eta desplazamendu kopuru eta maila handiagoa jasango du.

Arabaturren alegazioa onartu edo ez, asko dago jokoan. Orduan argituko da birgaitze sozialaren aldeko apustua ematen zuen horretan oinarrituko den udal politika. Edo, aitzitik, prozesu gentrifikatzaile berri baten alde egiten den –turistifikazioa ere horixe da–, ETEei eta ETLei lotutako interes espekulatiboen eskutik. Bizilagunak auzotik kanporatuz –bereziki, sozioekonomikoki zaurgarrienak direnak–, eta auzo izaera desagerraraziz.

CÓMO ES POSIBE LA REHABILITACIÓN SOCIAL DE UN CASCO VIEJO (Parte I)

 

Imaginemos que alguno de los palacios y casonas abandonadas del barrio se transforma en un edificio de vivienda colectiva en alquiler público, pagando en función de las capacidades de cada quien a partir de una valoración de sus ingresos (por ejemplo, el Eskoriatza Ezkibel y su anexo darían para ello). En otro edificio un centro de acogida transitoria para mujeres con criaturas a su cargo (por ejemplo, el Maturana Verastegui, que iba a ser el Centzo ZAIN). En un tercero se abre la “Casa Trans”, gestionada por el colectivo Transgénero (si a Talka no le parece mal podría ser el de los Álava Velasco). O que entre varias viviendas vacías de diferentes edificios próximos (la calle Cubo, por ejemplo, tiene un montón) se constituye una cooperativa dispersa basada en la ayuda mutua, la autogestión, la democracia directa, con el objetivo de generar propiedad colectiva de corte comunitario para grupos en situación de vulnerabilidad social. Y todo ello con el impulso (que no el protagonismo) institucional. No son  sueños. Al menos en Montevideo hoy en día son ya realidades. Es decir, que poder se puede. Conozcamos esas iniciativas.

Cuando alguna vez hemos coincidido en alguna charla, debate o acto, con alguien de la administración municipal y hemos reivindicado la rehabilitación social del barrio, lo que hemos constatado en la mayoría de los casos es que ni siquiera se le ocurre qué narices podría ser eso de la rehabilitación social y qué papel podría jugar en ello la administración local. Si en alguna ocasión han estado dispuestas a escuchar y hemos explicado la cuestión, poniendo algunos ejemplos, definitivamente nos han tomado por ingenuas y/o utópicas que no vivimos en la realidad. Pero el problema es el contrario, son ellas las que viven encerradas en su micromundo de extrechas miras sin conocer otras realidades. Ni les interesan esas otras realidades, ni están dispuestas a ‘salirse del guión’ preestablecido. Hablamos, insistimos, de personal administrativo con distintos niveles de capacidad de decisión. De los (i)responsables políticos, mejor ni hablamos.

Pero, lo que aquí es considerado como utopías trasnochadas, resulta que en otras zonas son realidades constatables. Con sus luces y sus sombras, pero con su caminar abriendo puertas (en el más amplio sentido de esta expresión). Y es bueno que conozcamos esas otras realidades, porque aportan ideas y propuestas que nos pueden ser muy útiles a la hora de plasmar reivindicaciones… o de poner a construir con nuestras propias manos esos sueños que nos intentan arrebatar.

El primer ejemplo que queremos acercar de cómo se pueden llevar a cabo iniciativas para la rehabilitación social de un Casco se basa en la experiencia del Proyecto fincas llevado a cabo en el barrio de la Ciudad Vieja de Montevideo. Veamos cómo describen el proyecto:

La implementación se desarrolla mediante un procedimiento que, utilizando herramientas legales vigentes, habilita para actuar sobre el suelo urbano privado abandonado, para su uso público, ya sea con fines comunitarios o de vivienda social

Esta recuperación de inmuebles abandonados en el área central e intermedia de la ciudad procura contribuir a resolver problemáticas asociadas al abandono: riesgo edilicio, deterioro ambiental, conflictividad social y seguridad ciudadana

Se interviene sobre los inmuebles cuyo abandono pueda comprobarse y en los que su deuda con la Intendencia supere el valor de tasación

(…) De las 336 viviendas relevadas por la Agencia Nacional de Vivienda fincas en Ciudad Vieja y Centro de Montevideo, de las 66 que resultaron viables se eligieron 26 para esta etapa del proyecto, eran fincas en riesgo edilicio, ambiental y social, ubicadas en el entramado urbano, con todos los servicios, y que suponen una recuperación de pasivos para la IM

Se trata de dar prioridad al uso colectivo del suelo urbano, de generar propiedad colectiva, de corte comunitario para grupos en situación de vulnerabilidad social, colectivos que gestionan vivienda, (grupos que demandan poder alquiler, cooperativas de vivienda, mujeres con hijos víctimas de violencia doméstica, colectivos trans, comisiones barriales, etc.);de propender a un Montevideo más justo e igualitario, ocupando suelo urbano vacante, atacando la gentrificación de barrios como Ciudad Vieja, apoyando el afincamiento en el barrio, de disputarle al capital cada pedazo de suelo urbano con valor de uso social y no privado

La plasmación práctica de la teoría se concreta en 5 proyectos:

Se presentaron cinco proyectos comunitarios y de vivienda social para la recuperación de las fincas abandonadas:

    1. Centro de estadía transitorio para mujeres con niños, niñas y adolescentes a cargo, en el marco de un acuerdo con MIDES
    2. Centro diurno para personas en situación de calle, en el marco del espacio Intercalle del que participan varias instituciones
    3. Cooperativas dispersas, en acuerdo con la Dirección Nacional de Vivienda del Mvotma, se otorgarán fincas a las federaciones vinculadas al cooperativismo de vivienda para la construcción de cooperativas de implantación dispersa
    4. Alquiler social, la finca será gestionada por la Dirección Nacional de Vivienda, que se encargará de la implementación y financiación de un programa de alquiler de vivienda social
    5. Casa trans, con un fin comunitario social y recreativo la gestión del espacio será llevado adelante por colectivos que promuevan el ejercicio de derechos de la población trans mediante el desarrollo de acciones afirmativas

Por lo que pueda tener de útil para el barrio, destacamos, por ejemplo, cómo desde el movimiento vecinal la cuestión de la cooperativa dispersa se enfoca como una herramienta para hacer frente al riesgo de gentrificación:

La comisión de vecinos de Plaza Uno, preocupada por el fenómeno de la gentrificación ha planteado la necesidad de generar estrategias de arraigo en el barrio:

“Nosotros lo que visualizamos como vecinos del barrio y como personas que estamos interesadas en construir comunidad, vemos que a veces chocamos con intereses de otros agentes que también están intentando incidir en la construcción del barrio. Por un lado tenemos todo el desarrollo del turismo, y por otro lado tenemos también todo lo que tiene que ver con la especulación inmobiliaria, y lo que tiene que ver con el valor del suelo. Es un barrio que tiene mucho potencial, porque tiene vista al mar, porque es un Casco histórico, porque tiene oficinas, porque está en la centralidad de la ciudad… eso puede generar ganancias para gente que viene a invertir, comprar, cuando era barato, cuando estaba más deprimida la zona, aprovechar que se empieza a levantar el barrio para después vender más caro y generar ganancias… pero lo que genera a su vez también es expulsión de vecinos que no pueden cubrir esa subida de precios.”

Para combatir este fenómeno de la expulsión de la población residente de Ciudad Vieja es que nace la idea de ‘cooperativa dispersa’

Como lo define Alicia Manfiro, presidenta de la FUCVAM (Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Apoyo Mutuo):

Es todo un desafío, pero es necesario si somos coherentes con ese discurso de que hay que volver a ganar el centro de la ciudad, si somos coherentes con la necesidad de la vivienda digna para todos los uruguayos y ese arraigo a las zonas, que para nosotros es importante, que implica repensar nuevas formas de cooperativismo, que no tengan diferencias con lo que es la base de nuestro sistema: la ayuda mutua, la autogestión, la democracia directa, la propiedad colectiva, fundamental para nosotros. Pero bueno, que pueda también pensarse en estas nuevas características de la ciudad que para nosotros son muy importantes

Acerca de todo ello han elaborado un esclarecedor video, que es con el que cerramos esta primera parte sobre experiencias reales y posibles de rehabilitación social de un barrio:

 

Un último apunte. En modo alguno pretendemos ensalzar como institución ejemplar a la Intendencia de Montevideo. Aunque en este caso la institución municipal respete la iniciativa popular y la impulse (tiene bastante que ver que la directora de desarrollo urbano, Silvana Pissano, sea una arquitecta feminista con vinculaciones al movimiento popular) no pensemos que la cuestión es mérito de una institución que se mueve con otros criterios y que practica una política de apoyo a las personas más débiles. Esa misma institución, la Intendencia de Montevideo, no ha tenido ningún reparo, el pasado mayo, y en plena pandemia, de desalojar una okupación sobre un terreno municipal abandonado llevada a cabo por 22 familias con 34 ciraturas, algunas vecinas de la zona donde se había okupado, que habían llevado adelante la okupación por, a causa de la pandemia, no tener forma de hacer frente a sus alquileres habitacionales:

La Policía desaloja a ocupantes de predio municipal en Malvín Norte

Se trata de 22 familias con 34 niños, que hace más de un mes que se instalaron en un terreno municipal.

La Policía desarrolló un operativo este jueves para desalojar a unas 22 familias, que tiene 34 niños en total, que están ocupando un terreno municipal en la zona de Malvín Norte desde hace más de un mes.

Este predio estaba abandonado desde hace más de dos años, según el relato de los habitantes, por lo que resolvieron limpiarlo y edificar viviendas precarias.

Algunos de ellos son vecinos de la zona, que al no poder pagar sus alquileres a causa de la emergencia sanitaria, decidieron ocupar el terreno.

“Nos asesoramos para saber de quién era y tomamos la decisión de venir para acá a limpiar y agarrar ese terreno porque no tenemos dónde vivir”, denunció uno de los habitantes.

La rehabilitación social, tal y como hemos visto, parece bastante menos utopía de lo que muchos quisieran. Una institución municipal de una democracia formal que trabaje desde y por los intereses de las personas más desfavorecidas como objetivo primordial, es, como dicen en Centroamérica, bastaaaante más utópico.

 

¡¡A PRESENTAR ALEGACIONES CONTRA LA TURISTIFICACIÓN DE VIVIENDAS EN EL BARRIO!!

Obra de Pinta Malasaña 2017 relativa a la turistificación, del artista Antonio do Tormento | SOMOS MALASAÑA

 

Desde Gasteiz Txiki y colectivos y personas que en los últimos tiempos trabajan en diversa problemáticas vecinales del barrio se está animando al vecindario y personas amigas del Casco a que presenten alegaciones contra el intento de turistificar las viviendas del barrio que os comentamos en un anterior post. Para facilitar la labor, os acercamos  la alegación presentada por Gasteiz Txiki, como propuesta de texto a presentar (por supuesto, si alguien quiere presentar uno propio, de maravilla).

El plazo para la presentación de alegaciones teóricamente cumple el 24 de agosto, pero Gasteiz Txiki ha presentado una solicitud para que se prorrogue hasta el 24 de septiembre. El Ayuntamiento ha contestado a esa solicitud de una forma un poco peculiar, en la que parece concederla, pero, por si acaso, a quienes podáis os sugerimos que lo hagáis antes del 24 de agosto, y, en todo caso, antes del 24 de septiembre. Dadas las circunstancias actuales, las alegaciones lo mejor es presentarlas en el Ayuntamiento en San Martín, solicitando cita previa en el teléfono 945 161 100. Pero durante agosto también se pueden presentar en el centro cívico de Ibaiondo y en las oficinas municipales de la calle San Antonio. En septiembre se podrán presentar en cualquier centro cívico. No es imprescindible que la alegación la presente la misma persona que la firma. Y, al menos en San Martín, no es necesario que llevéis copia para que os sellen, ya que escanean el documento y os devuelven el original.

Desde KTT nos hemos sumado también al llamamiento de Gasteiz Txiki, presentando nuestra propia alegación, cuyo índice os dejamos a continuación.

ALEGACIONES Y OBSERVACIONES

Primera parte:

SOBRE LA MEMORIA PARA LA APROBACIÓN DEFINITIVA DE LA ALEGACIÓN

1.A.1.- ¿Desertización en el barrio?

1.A.1.1.- Provocará desertización de vecindario

1.A.2.- ¿Ayudará a combatir la degradación del barrio?

1.A.2.1.- ¿Cómo va a impulsar la rehabilitación urbanística?

1.A.2.2.- ¿Realmente va a impulsar la rehabilitación comercial del barrio?

1.B.- La gran oferta turística, cultural y gastronómica del barrio

1.C.- La ausencia de perjuicios o molestias para otros residentes en el bloque

Segunda parte:

SOBRE LA FUNDAMENTACIÓN DE LA ALEGACIÓN Y OTRAS CUESTIONES

2.A.- Las VUT como agentes acelerantes de la gentrificación y del desplazamiento residencial

2.B.- Airbnb como referencia de ARABATUR

2.C.- La sorprendente falta de medidas limitativas

2.D.- Una decisión crucial para el barrio, tomada sin su conocimiento

SOLICITA

 

En próximos post analizaremos más la cuestión de fondo, pero ahora, como decimos, lo importante es animarnos a presentar alegaciones. Así que, a vencer la galbana veraniega, descarga el texto de G. Txiki, ponle tu nombre y apellidos, fírmalo, y a animarse a alegar.