REALIDAD COMERCIAL Y HOSTELERA: LOCALES Y ACTIVIDADES ECONÓMICAS (Diagnóstico del barrio 13)

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En el Casco hay 120 Establecimientos de bebidas y 41 Restaurantes. La “densidad” de establecimientos de bebidas del Casco por Km2 sería el 58% superior a la del segundo barrio con mayor densidad de establecimientos de bebidas (Coronación), un 85% superior a la del tercero (Judimendi), 5 veces la de un barrio como Zaramaga, y casi 20 veces la de un barrio como Sansomendi. Dicho de otra forma, si un barrio de la dimensión de Sansomendi (6,6 veces la del Casco) tuviera la “densidad” de establecimientos de bebidas que tiene el Casco, en vez de los 40 establecimientos de bebidas que tiene Sansomendi, tendría ni más ni menos que 785.

La calle Cuchillería tiene ella sola más establecimientos de bebidas que 13 de los 23 barrios de la ciudad de los que se tienen datos. Más todavía, sólo en la Kutxi hay tantos bares como en los barrios de Arana, Mendizorrotza y Abetxuko juntos, barrios que en superficie en metros cuadrados suponen un territorio casi 15 veces, no ya que la Kutxi, sino que todo el Casco. Pensamos que ha llegado el momento de plantearse en serio el problema de fondo, pues está más que claro que la balanza de los pros y los contras que para el barrio y el vecindario supone la saturación hostelera, hace mucho que quedó rota en pedazos por la insufrible carga depositada en el platillo de los inconvenientes.

Estos párrafos del Capítulo 13 que hoy ofrecemos pueden resultar llamativos aunque no excesivamente sorprendentes. Pero en este capítulo dedicado a algo de tanta importancia para un barrio como su realidad comercial, nos vamos a encontrar con sorpresas bastante mayores (al menos, lo han sido para nosotras), y algunas de ellas señalan perfectamente los grandes cambios que, también en lo referente a sus comercios, se están dando en el barrio en los últimos años, y que hacen que la realidad comercial del barrio sea muy distinta a la que tiene de él el imaginario de la ciudad. Adelantemos una cuestión: quien mayoritariamente sale perdiendo es el llamado comercio de proximidad, las tienda de toda la vida, esas que además de poner su prioridad en atender las necesidades materiales del vecindario y no en las modas, han desarrollado durante décadas un importante papel en esa dimensión de barrio popular de la que tan orgullosas nos sentimos: detectando problemas del vecindario (de soledad, de incapacidad o enfermedad) o incluso interviniendo en algunas de sus soluciones (llevando los productos de la compra a aquéllas personas que no se pueden desplazar), e incluso adaptando los pagos de productos a la realidad económica de algunas personas. Un tesoro a menudo no suficientemente apreciado por la comunidad vecinal.

Ese comercio de toda la vida está desapareciendo por la falta de medidas de apoyo, que sin embargo llegan a otro tipo de actividades comerciales que no suponen grandes aportes a la comunidad vecinal. Así, por ejemplo, mientras el subsector de “Alimentación, bebida y tabaco (bares al margen)” en el periodo 2014 a 2019 se ha reducido de 112 a 85 establecimientos, el sector de la Construcción ha crecido de 60 a 98, rebasándole.

A todo ello han contribuido en gran medida las “medidas impulsoras del comercio” que nos vendió a bombo y platillo el ínclito “supergerente Arroita” durante su penosa gestión de la ARICH cuyos resultados son espeluznantes: en el barrio existen al menos 400 locales vacíos y sin perspectivas ni pretensión ni de venta ni de alquiler. El principal multipropietario de locales del Casco (gran parte de ellos vacíos) es precisamente el Ayuntamiento, que a través de su Sociedad Púbica Ensanche 21 posee en el barrio 90 locales. Aunque, como vamos a ver también, la situación no es igual en todas las zonas del barrio.

Pero no adelantemos más datos y vamos ya en su busca completa a través del documento titulado: Realidad comercial y hostelera: locales y actividades económicas (descargar aquí) que tiene el siguiente índice:

ÍNDICE

13.1.- LOS DATOS MÁS GENERALES

13.1.A.- Datos sobre el total de locales

13.2.- ESTABLECIMIENTOS CON ACTIVIDAD ECONÓMICA

13.2.A.- Por grandes grupos de actividad

13.2.B.- Los datos del Comercio Minorista

13.3.- LOS DATOS DEL COMERCIO MINORISTA, LA HOSTELERÍA, OTRAS ACTIVIDADES Y LOCALES SIN ACTIVIDAD EN SEIS CALLES DEL BARRIO

13.3.A.- Los datos generales de 2017

13.3.B.- La evolución entre 2007 y 2017

13.4.- EL COMERCIO MINORISTA EN DETALLE

13.4.A.- Análisis de los datos de 2017

13.4.B.- La evolución entre 2007 y 2017

13.5.- EL SECTOR DE LA HOSTELERÍA

13.5.A.- Datos por tipo de actividad hostelera

13.5.B.- La “densidad” de la actividad hostelera por barrios

13.5.C.- La actividad hostelera por secciones censales

13.5.D.- Los datos sobre Hostelería del estudio del Servicio de Comercio

13.5.E.- Aproximación al cálculo de la hostelería en el resto del Casco

13.6.- LOS LOCALES SIN ACTIVIDAD

13.6.A.- La situación en 2017

13.6.B.- La evolución 2007-2017

13.7.- LLEVANDO LA LENTE HASTA EL DETALLE DE LA LAS ACTIVIDADES ECONÓMICAS SEGÚN EL CNAE 2009

13.7.A.- Las actividades económicas más presentes en el barrio

13.7.B.- La evolución entre 2014 y 2019

13.7.B.1.- Las actividades cuyos establecimientos más han disminuido

13.7.B.2.- Las actividades cuyos establecimientos más han aumentado

13.7.C.- La evolución general en las secciones censales

El laaargo resumen (hay muchos datos que resaltar) es el siguiente:

RESUMEN DEL CAPÍTULO 13

 

REALIDAD COMERCIAL Y HOSTELERA: LOCALES Y ACTIVIDADES ECONÓMICAS

13.1.- LOS DATOS MÁS GENERALES

13.1.A.- Datos sobre el total de locales Sigue leyendo

Iraultza Txikien Akanpada (nuestra aportación)

iraultza txikien akanpada

En la Iraultza Txikien Akanpadan (ITA) de finales de agosto nos invitaron a tomar parte en una mesa redonda bajo el título Análisis del contexto político: propuestas para la transformación social. A bote pronto dijimos que sí por dos razones. La primera, porque teníamos una deuda pendiente con la anterior ITA (también no invitaron y en aquella ocasión dijimos que no). La segunda, porque llevamos un tiempo preocupadas con la cuestión de que, tras lo que supuso el confinamiento, lo que está suponiendo la pandemia, y los diversos colapsos que se anuncian cercanos (energético, climático, alimentario…) hay un montón de temas urgentes a abordar por el movimiento popular que no se están tratando (más allá de en conversaciones de taberna) y que nos parece imprescindible poner sobre la mesa de forma pública y analizarlos conjuntamente. Posteriormente (luego se entenderá por qué) nos dimos cuenta de que deberíamos haber dicho que no a la invitación, pero ya no había remedio.

Al ver las personas con las que íbamos a compartir mesa, ambas finas analistas y teóricas en sus respectivos ámbitos (Mª Luz Esteban en el movimiento feminista, y Luis González Reyes, de Ecologistas en Acción), tuvimos claro que nuestra intervención no tenía que basarse en la aportación teórica (más que cubierta por Mª Luz y Luis), y optamos por hacer una intervención desde las tripas, que, por otra parte, es el único motivo que se nos ocurre para que nos hayan invitado.

Después de pensarlo bastante, al final optamos por intervenir en euskera, pero como nuestro vocabulario y seguridad en este idioma no dan para filigranas, decidimos hacerlo de forma leída. Como nuestra lectura trompicada en euskera no facilitó su entendimiento, y algunas personas nos lo pedisteis tras la mesa redonda, hoy queremos acercaros el guión/esquema en castellano del que nos servimos, por si pudiera ser de utilidad para alguien, pues básicamente se trata de puntos que empezar a abordar en asambleas y reuniones posteriores.

Una aclaración previa más. En el esquema y en la intervención a menudo se generaliza, aunque sabemos que las realidades del movimiento popular vasco son diversas, y no se abordan prácticas y alternativas ya en desarrollo entre nosotras que podrían ser (que están siendo) pasos iniciales para esa larga travesía que vamos a tener que recorrer. No las recogemos, porque para eso había otros dos espacios de debate en la propia ITA, en los que un buen ramillete de las personas y grupos que las animan pudieron contarlas en primera persona.

Comenzamos la intervención (teníamos 20 minutos para ello) con un retrato mínimo de lo que nos parecen algunas de las características más importantes de lo que le ha sucedido a nuestra sociedad “desarrollada” en general (nosotras incluidas) tras año y medio de pandemia:

  • Han hecho que el miedo a la muerte propia o cercana esté muy presente cotidianamente
  • Han aprendido que en base a ese miedo a la muerte es tremendamente fácil manipularnos informativamente y crear un discurso único oficial
  • Nos han disciplinado, y hemos practicado la sumisión a medidas muy duras
  • Han potenciando la sumisión al Estado como único salvador posible
  • Además hemos “descubierto” algunas de nuestras grandes dependencias (inexistencia de producción necesaria –respiradores, cadenas de distribución de productos básicos con amenazas de colapso, etc.)

Como consecuencia de todo ello:

  • La población como colectivo nos hemos vuelto más débil y vulnerable, temerosa, individualista y egoísta.
  • Lo peor: los poderosos saben que nos tienen preparadas para nuevos shocks (para los grandes recortes que vendrán con los fondos europeos o las grandes crisis y colapsos en marcha)

Posteriormente, señalamos algunas de las grandes características que nos pareció observar en las personas del movimiento popular en los momentos iniciales  tras el confinamiento y la primera parte de la pandemia, dejando claro que no íbamos a abordar un tema fundamental que queda pendiente, y que por sí solo da para una (o varias) mesas redondas: qué hemos hecho cómo movimiento popular durante la pandemia y, sobre todo, qué teníamos que haber hecho y no hemos hecho:

Nosotras, el movimiento popular, tras el confinamiento:

  • Gente en shock
  • Saliendo como de una hibernación
  • Deseando volver a los temas de siempre, aunque costaba (y las medidas impuestas lo dificultaban)
  • Entendible por miedo a la muerte que se ha visto o vivido de cerca

A ello añadimos la que nos parece que, tras año y medio de pandemia, es nuestra situación actual, pues según nuestro criterio las gentes del movimiento popular podemos dividirnos (la división nunca es completa) en dos grandes grupos:

  1. Quienes no ven (o no quieren ver) la situación global en la que estamos y la implicación directa en ello de nuestro día a día
  2. Quienes se han dado cuenta de que es irremisible e inaplazable un cambio profundo y de raíz, no sólo para evitar o poder hacer frente a nuevas pandemias, sino principalmente a todas las graves crisis que la “civilización” capitalista de la que formamos parte ha desencadenado (climática, energética, alimentaria, ecológica…)

A partir de ahí señalamos algunas de las cuestiones que para nosotras marcan la actual situación y que indican el reto de fondo al que nos enfrentamos:

La gravedad de la situación es tal que cada vez está más claro que “la/s solucion/es”

  • No vendrá de las instituciones formales que están al servicio del capitalismo (desde gobiernos locales a organismos supraestatales)
  • No sirven reformas
  • No bastan decrecimientos

Se necesita, es imprescindible, una revolución

  • Pero no la revolución clásica (hay condiciones objetivas, pero no subjetivas; y ha demostrado que conduce a generar la dinámica que combate)
  • Sino la revolución de las pequeñas cosas
  • Pero, igual que en la revolución clásica el ser (o declararte) clase obrera no te convierte en revolucionaria, en las revoluciones pequeñas el declararte partidaria de ellas no significa que las practiquemos, porque es muy difícil

A renglón seguido intentamos señalar algunas de los principales cambios de fondo que tenemos que llevar a cabo para hacer posible esa revolución/es de las pequeñas cosas.

Empezando por “lo fácil”: Para las pequeñas revoluciones que necesitamos tenemos que cambiar nuestra forma de entender y practicar la “militancia”.

  • El centro no puede ser la reivindicación (¿ante quién?, y ¿para que cambie qué?)
  • Es verdad que en ocasiones tendremos que oponernos y enfrentarnos al poder para parar sus agresiones.
  • En ese plano de enfrentamiento la desobediencia está muy bien, pero no puede ser nuestra principal herramienta, porque solo mira a lo que nos imponen, no crea, no construye.
  • Debemos centrarnos en revisar nuestras propuestas y alternativas:
  • Ya no vale, por ejemplo, exigir la conversión de la industria militar, sin enarbolar al mismo tiempo alternativas laborales que cuestionen el sistema productivo.
  • No vale denunciar las condiciones de trabajo de quienes trabajan cuidando a las personas mayores en residencias o casas, si no somos capaces de generar modos de vida y convivencia que pongan los cuidados, el trabajo reproductivo en el centro.
  • No vale criticar los tipos de proyecto presentados a los fondos europeos o su gestión, sino cuestionar de fondo su filosofía y el propio “proyecto europeo”.
  • Hay, en definitiva, que pasar del activismo a la acción creativa.

De lo “más fácil” pasamos a lo “más difícil”:

La verdadera dificultad de esas pequeñas revoluciones es que las debemos protagonizar nosotras en primera persona y en nuestro cotidiano hacer, y eso supone una revolución:

  • sin reconocimientos sociales de heroicidades personales
  • sin victorias finales y tomas del poder
  • sin que sea por tiempo limitado
  • sacándonos continuamente de nuestras actuales zonas de confort (lo digo yo hombre, blanco, con empleo fijo, edad madura, cisgenero, “europeo” y con tiempo para “comprometerme socialmente”)
  • Hay que dar respuesta práctica a preguntas incómodas:
  • En qué, para quién y, sobre todo, para qué trabajamos
  • Cómo hacemos que el trabajo reproductivo sea lo verdaderamente importante
  • Dónde vivimos (urbes/pueblos; cómo son nuestras viviendas)
  • Con quién y en qué forma de convivencia vecinal
  • Cómo y de qué y a qué costa nos alimentamos
  • Qué consumimos
  • Cómo entendemos y practicamos el ocio
  • Cómo entendemos y practicamos la cultura
  • Qué lugar le damos a los sentimientos
  • Qué lugar le damos a la espiritualidad no teísta
  • Cómo nos entendemos parte de la naturaleza sin cosificarla

Como era de esperar, desde KTT planteamos la necesidad de impulsar la dimensión comunitaria:

Todas estas tareas, no se deben emprender (ni sería conveniente) desde lo individual. Y está bien tejer redes, e impulsar colectivos, plataformas, movimientos, pero se hace imprescindible construir y consolidar comunidades. Lo cual es más difícil de lo que puede parecer:

  • Están ligadas a un territorio, no nacen de la nada, sino que se constituyen tras acumular experiencias conjuntas, que se tendrían que empezar a organizar ya sin esperar a que sean imprescindibles (ollas populares, redes barriales de cuidados, redes de suministro de necesidades básicas, otras formas de energías, cajas de resistencia, generación de trabajo reproductivo…)
  • Han de ser plurales como la gente que habita el territorio. No comunas con las iguales. En nuestras redes de solidaridad y apoyo mutuo no suelen estar quien más lo necesitan
  • En esas comunidades debemos diluir nuestros adquiridos roles sociales para ser una más.
  • Hay que dejar las prioridades, necesidades, seguridades y gustos propios e individuales para asumir y canalizar los colectivos
  • Tienen que tener capacidad de incidir socialmente y no ser islas o paraísos del compromiso militante.

Para impulsar la dimensión comunitaria, creemos imprescindible abordar una serie de cuestiones. He aquí algunos ejemplos:

Hay que revisar las formas de organizarnos:

  • No vale el esquema de reuniones semanales típicas, el proceso debe ser mucho más vivo y continuo
  • No sirve con solo juntarse a deliberar, hay que encontrarse en la puesta en común de necesidades y deseos básicos
  • Hay que dar más espacio en lo prioritario a lo humano que a lo “político”, y para ello hay que crear el espacio que lo posibilite.

En las tareas de organización contamos con un valioso bagaje acumulado, pero hay que revisar algunos de los mitos que hemos construido:

  • No se es asamblearia simplemente por convocar y reunirte en asamblea. Las condiciones que permiten tomar decisiones en asamblea requieren un trabajo previo, durante y post la celebración de la asamblea. Si no lo hay, la asamblea puede ser un peligro.
  • La esencia del auzolan no es un trabajo voluntario que alguien hace si le gusta o ese día no le va mal en su agenda. Es un compromiso que nos obliga con la comunidad de la que formamos parte, y por lo tanto es obligatorio.
  • La disciplina impuesta es una de las grandes herramientas del capitalismo, pero la autodisciplina asumida es imprescindible en un quehacer colectivo comunitario.
  • La asunción de responsabilidades no es ser elegida para un cargo que otorgue poder de decisión o reconozca especial capacidad, es una carga que obliga a todas, de forma rotatoria, a cumplir con lo que de forma colectiva se ha decidido que es necesario para el conjunto.

Como a menudo hacemos en KTT, intentamos poner la mirada en las experiencias de otras zonas, para ver qué aprendizajes nos aportan:

Contamos también con la experiencia acumulada en otros lugares, (Chiapas, comunidades de América Latina, Rojava, en el ZAD, en la Esperanza de Gran Canarias…) Y sí, en EH también, cada vez hay más iniciativas en esta línea, aunque principalmente ligadas a la coherencia ideológica de unas pocas. La experiencia de esas zonas nos aporta también otras enseñanzas:

  • En el momento de generación de la comunidad, hay sectores de la sociedad que deberían tener un papel especialmente protagonista:
    • La opinión y la actuación de aquellas que padecen de forma más notable la exclusión (sea económica, de raza, género, religión, procedencia, opciones sexuales o culturales…) tienen que tener una importancia especial a la hora de fijar prioridades. Actuar nosotras en su nombre no deja de ser un paternalismo humanitario revestido de solidaridad de clase.
    • Aquellas mujeres que desde una reflexión y acción feminista de largo recorrido:
      • saben poner en cuestión las formas tradicionales de lo político
      • sitúan en el centro que le corresponde al trabajo reproductivo
      • abren espacios al sentipensar por encima de las lógicas eminentemente racionalistas.
    • La juventud, tan ausente en esta mesa:
      • Porque puede ser mucho menos cobarde y conservadora que nosotros, ya que tienen muchos menos privilegios materiales y sociales que perder
      • Tiene muchas menos dinámicas viciadas y está más abierta a los cambios
      • No se autolimita tanto la imaginación ni las expectativas como quienes ya tenemos unos años
      • No tienen un rol social militante adquirido que les condicione
    • Las personas más mayores, las de 70 para arriba:
      • Por la experiencia de vida que todas ellas acumulan,
      • la inmensa mayoría de las que entre ellas siguen apostando por la transformación radical de la sociedad, han desarrollado un a potencialidad autocuestionadora sin concesiones, sin paños calientes
      • Tienen una capacidad para distinguir lo realmente importante de lo accesorio, de la que el resto habitualmente carecemos.
      • Han vivido o recuerdan experiencias comunitarias

La consecuencia lógica de todo ello tiene que ver con algo que nos afecta directamente a KTT:

Para que estos grupos puedan adquirir protagonismo, hay otro que debe abandonarlo, que es el que hoy sigue/seguimos copando privilegios:

  • hombres blancos
  • de edad mediana o madura
  • situación estable
  • años de militancia

Pero no se trata de que nos vayamos para cas, sino de que asumamos otros roles:

  • Que pasemos a un segundo o tercer plano, público y en las reuniones
  • Que nos dediquemos a tareas de mantenimiento, de burocracia interna.
  • A los cuidados, la acogida
  • A realizar tareas y labores que el resto por falta de tiempo o medios no puede

¿Eso significa echar por la borda la experiencia que hayamos podido acumular?

  • No, por ejemplo, podemos encargarnos de la trasmisión intergeneracional
  • Podemos poner a disposición del resto nuestras opiniones o propuestas, pero sin que sea en el marco de las asambleas, sino que el resto pueda elegir leerlas o no, oírlas o no.
  • Y que lo hagamos preferentemente desde algo parecido al anonimato.

O sea, que parece claro qué deberíamos contestar si volviera a llegarnos una propuesta de estar en una mesa como esa…

Dejamos para el final, por si la limitación de tiempo nos impedía abordarlo todo, una cuestión que desde la organización habían sugerido:

La relación entre lo institucional y los movimientos

  • Lo institucional oficial es parte del sistema de democracia formal que es uno de los pilares del capitalismo en el “mundo desarrollado”.
  • No se pueden cambiar desde dentro, a no ser que se tenga mayoría absoluta.
  • Si algún día una opción comunitaria puede alcanzar mayoría absoluta eso quiere decir que ya tiene sus propias instituciones comunales ¿para qué entrar al resto?.
  • Nosotras podemos/debemos ir creando nuestras propias instituciones comunales ya, al principio más modestas, luego más ambiciosas.
  • Muchas veces decimos que esas instituciones populares solo son posibles en comunidades indígenas, pero aquí existieron hace siglos.

Mientras tanto, nuestra actitud en relación a las instituciones del sistema capitalista de democracia formal:

  • Ignorarlas cuanto podamos
  • Torearlas y desbordarlas siempre que nos sea necesario
  • Hacerles frente cuando nos ataquen/agredan
  • Expropiarles medios, conocimientos, información y voluntades (la de personas concretas)

Con ello nos fuimos acercando hacia el final de la intervención, donde igual se suponía que:

Después de tanta crítica, autocrítica y dibujo de horizontes oscuros, deberíamos acabar con maravillosas propuestas concretas y esperanzados mensajes de que ¡lo vamos a conseguir!… Pero no tenemos ni esas habilidades ni esas certezas, que, además, deberemos generar entre todas.

Por eso, para acabar, quisimos volver al contexto inicial haciendo hincapié en que:

  • La pandemia y los colapsos son efecto de un modo de vida impuesto por el capitalismo.
  • Un modo de vida en el que participamos cotidianamente
  • Que nos ha hecho individualistas y competidoras entre nosotras
  • Que nos ha inmunizado ante las agresiones al prójimo no cercano
  • Que nos ha separado de la naturaleza a la que hemos cosificado para usar y abusar de ella
  • Que nos ha hecho dependientes de las instituciones

Pero justo ahí está la clave:

  • Podemos acabar con el capitalismo dejando de ser sus cómplices necesarias.
  • Hemos de empezar a construir un mundo nuevo en el corazón y la periferia del actual.
  • Nuestro convencimiento es que solo podemos hacerlo comunitariamente.

Y terminamos con un “vaticinio”, deseando que nuestra capacidad de “adivinamiento” sea aún peor que la del Rappel de los 80-90:

Si no procedemos de forma urgente a esa revolución basada en las pequeñas revoluciones, el horizonte será el de otras veces:

  • El capitalismo para reiniciar su ciclo de acumulación hará desaparecer de una o varias formas a la parte de la población mundial que le sobra
  • No le basta ahora con la cuarta guerra mundial en marcha: masacres en los intentos de migración forzada; con hambrunas; con violencia institucional (policial, militar, paramilitar); con matanza de género; con dejación de atención sanitaria… o incluso con una gran guerra “más convencional”.
  • Eso, si antes el propio planeta no dice ¡basta! y la naturaleza se autodepura mandándonos al carajo.

Pensar las autonomías. Experiencias de autogestión, poder popular y autonomía

Pensar la autonomías

* Organizar el trabajo, habitar y la reproducción en colectivo necesariamente requieren autorregulación, es decir, el gobierno de sí mismos de manera autodeterminada. Es por ello que la comunidad deviene como potencial producción de autonomía, al controlar su propia reproducción material y simbólica. No obstante, la emergencia de la comunidad autónoma implica un proceso de autotransformación y de ruptura e independencia de los poderes que la atan, la constriñen o la dominan. En ese proceso, la comunidad deviene movimiento comunitario, en búsqueda de autonomía material y política, pudiendo hilvanar, además, escalas inter y supracomunales en un horizonte de autodeterminación. La unidad básica de la autonomía es la comunidad, pero no toda comunidad es autónoma.

* Existen otros modos de autonomía material y política. Las prácticas históricas pasadas y presentes del movimiento obrero en esa orientación fueron llamadas autogestión. La unidad básica de la autonomía obrera es el consejo. Ésta es la apropiación colectiva de la capacidad productiva fabril que hace emerger un sujeto colectivo que la dirige. La autogestión toma el control de la producción social del entramado productivo. La comunidad, en cambio, asegura la reproducción de la vida de sus integrantes. Son dos modos distintos a partir de los cuales emergen sujetos colectivos que toman las riendas de sus vidas en sus manos.

Los dos párrafos que introducen este post son parte de un libro que tiene por título el que le hemos puesto al propio post: Pensar las autonomías. Experiencias de autogestión, poder popular y autonomía (Alicia Hopkins y César Enrique Pineda –compiladores-; Bajo Tierra A.C. México, 2021). Un libro que como se resume en su introducción:

Si, como dice E.P. Thompson, la clase se forma en la lucha, podemos decir que la comunidad se integra en el trabajo para reproducir la vida. El sujeto que combate se forja en el antagonismo. El sujeto que cuida la vida se funda en la autonomía, en su propia potencia para reproducir la vida. El primero lucha, derrota o es derrotado en la lógica político-estratégica de poder que emula las maniobras militares. El segundo se reapropia de las condiciones de su propia reproducción, les da forma y figura, y busca relaciones libres de dominación. Este libro, estas experiencias, estos movimientos, estas autonomías, se centran, por supuesto, en la segunda dimensión. No queremos decir con ello que dichas experiencias no luchen o no surjan del antagonismo con las élites dominantes, sino más bien que durante 200 años la izquierda se centró en las estrategias hegemónicas, pero no en la dimensión radical de la transformación emancipatoria. Pensamos que todos podemos y debemos aprender de ellas, aunque en apariencia sean frágiles, débiles, incluso pequeñas y marginales. Ahí se tejen nuevos mundos. Pensamos que también debemos priorizar el proceso que transforma a las clases subalternas en hombres y mujeres realizándose, siendo sujetos colectivos de otra forma de lo político. Las experiencias de autonomía logran reducir las dosis de dominación, permitiendo el mayor despliegue posible del sujeto dentro de un marco de constreñimiento. Es la política autónoma de sujetos contradictorios que han ido ensanchando lo dado y creando un nuevo sentido, en colectivo. Se trata de un proceso en el que se libera la potencia de lo social y la gente sencilla y humilde aumenta su poder sobre el control efectivo de las decisiones que afectan su vida; en el que se habilitan sus capacidades para operar en la esfera política y aumenta su capacidad de acción sobre sus propia vida; experimentando, conociendo y ejerciendo su hacer en común y nuevas relaciones sociales. Es pues, la emergencia y la liberación de la potencia de los sujetos, que no puede evaluarse ni ser cuantificada en términos de las estrategias de cambio societal a gran escala. La autonomía se basa en la certeza de que los de abajo son sujetos con potencia de cambio radical; de que ellos mismos pueden autodirigirse y de que su emancipación significa su despliegue como sujetos autónomos. Autonomía es cambiar las relaciones sociales de sujetos concretos y situados, abriendo la posibilidad para ese despliegue. Es la confianza en los de abajo y en que en ellos existe ya el germen de un nuevo mundo

En realidad el libro es como la segunda parte de un volumen que se publicó hace ahora 10 años, con el título Pensar las Autonomías. Alternativas de Emancipación al capital y el Estado, que ya en su día recogimos en KTT, pero, como nos comentan las personas que han llevado adelante el trabajo de compilación:

Durante más de una década hemos indagado sobre estos movimientos y sus prácticas, muchas veces comunitarias, no como objeto de investigación sino como saberes para la emancipación; como movimientos reales que cambian al mundo, transformando las relaciones de quienes los integran de manera radical, como experiencias de las que podemos aprender, para organizarnos y luchar. En nuestra reflexión previa, presentada en el libro Pensar las autonomías. Alternativas de emancipación al capital y el Estado, partimos de la premisa de que la autonomía se había desplegado desde tres tradiciones e historias de lucha y movilización: el anarquismo, la resistencia indígena y el marxismo en sus tendencias libertarias. Es decir, que el concepto era parte de una larga tradición de reflexividad y debate entre militantes, organizaciones, pero sobre todo, fruto de luchas vivas a lo largo de los siglos XIX Y XX.

(…)

Desde esta visión se abre un universo de saberes, prácticas y experiencias de otros modos de lo político de las que aprendemos nuevas formas de organización social. Necesitamos conocer dichas prácticas por su capacidad heurística: nos ayudan a aprender cómo se cambia al mundo, o mejor, cómo los sujetos subordinados, humillados, precarizados, se ponen de pie, alzan la voz, toman el control de sus propias vidas y emergen como colectividades emancipadas. Consejos, comunidades y comunas no son formulaciones teóricas utópicas. Existieron o existen como prácticas reales que cambian al mundo. De esas prácticas reales hablamos en este segundo volumen, Pensar las autonomías. Experiencias de autogestión, poder popular y autonomía. A diferencia de nuestro primer volumen, estrictamente teórico, en este segundo trabajo nos convocamos a mostrar algunas de las prácticas autónomas de América Latina y Europa, a sabiendas de que existe una constelación de experiencias en todo el orbe. Asimismo, este volumen es una respuesta al diálogo generado por Pensar las autonomías, que se distribuyó entre numerosas personas interesadas en los procesos autonómicos, pero también entre movimientos, luchas, resistencias que nos pidieron presentar esas experiencias reales. Así, hemos reunido 16 experiencias de autonomía integral o parcial, de autogobierno, de comunidades rurales y urbanas, que muestran la potencia social de la organización autodirigida, del gobierno de sí mismos y no sobre otros. Hemos organizado tres grandes secciones de esta compilación: 1) Experiencias urbanas de autonomía; 2) Procesos de la reproducción colectiva en la educación, la protección, la comunicación y la producción y 3) Formas de autogobierno comunitario.

(…)

Hemos reunido estos trabajos siendo muy conscientes del debate que tiene lugar en el autonomismo y de las críticas de la izquierda hegemónica sobre estas formas de movilización y emancipación popular, indígena, campesina y multitudinaria. Enunciamos tres posibles contradicciones que señalan sobre es­tos procesos: 1) son experiencias focalizadas y no viables para los grandes sectores sociales nacionales; 2) no disputan el poder en el terreno estatal y por tanto dejan abiertos los cauces para que las fuerzas reaccionarias, de derecha, así como los representantes del capital, ocupen los espacios decisivos que pautan el rumbo nacional; 3) en la disputa por la hegemonía mundial la forma Estado es decisiva en la batalla contra las fuerzas descomunales del despliegue capitalista. Aunque estos debates no serán tratados aquí, sino quizás en una futura publicación específica al respecto, sólo quiero destacar una breve reflexión en torno a estas críticas. La lucha por la hegemonía se centra en los movimientos tácticos y estratégicos orientados a combatir y vencer políticamente a un adversario. La lucha por la autonomía se enfoca en el proceso desde el cual los dominados, los subalternos, recuperan su capacidad como sujetos. La hegemonía asume un horizonte para gobernar a otros. La autonomía se orienta hacia el horizonte del autogobierno. Política hegemónica y política de la autodeterminación (basada en la producción de comunidad, consejos o comunas) son distintas formas de lo político. Una política de lo propio —que proviene de la esfera comunal, de los asuntos directos— difiere de la política por el control de la totalidad dominante..

Los textos (y personas autoras) que compone un volumen de 450 páginas son los que recoge el índice:

  • Pensar las autonomías: otros caminos de emancipación, César Enrique Pineda

Experiencias urbanas de autonomía

  • La comunidad autónoma urbana. El mundo nuevo en el corazón del viejo, Raúl Zibechi
  • Comuna o nada. Socialismo comunero en Venezuela, Dario Azzellini
  • Creando un espacio común: el parque ocupado Navarinou en Atenas como un experimento de autonomía, Stavros Stavrides
  • Movimiento de los Trabajadores Sin Techo de Brasil: una historia de autonomía amenazada, Débora Goulart
  • Un teatro como bien común (crónica parcial de un proceso de transformación colectiva del espacio para hacer cultura en común), Chiara Belingardi

Procesos de la reproducción colectiva en la educación, la protección, la comunicación y la producción

  • Movimiento Sin Tierra de Brasil: principios, conquistas y encrucijadas de la educación en movimiento, César E. Ortega Elorza
  • Autonomía zapatista y escuelas en resistencia: ser educador en los municipios autónomos de Chiapas, Bruno Baronnet
  • Nuevos desafíos desde la educación popular: una mirada desde los Bachilleratos Populares del Movimiento Popular La Dignidad (mpld), Compañeros y compañeras de los Bachilleratos Populares del Movimiento Popular La Dignidad
  • Respuestas comunitarias a megaproyectos, despojo y violencia: defensa de los territorios y de los bienes comunes, Giovanna Gasparello
  • La ronda campesina en el Perú. Entre el derecho y la política, Leif Korsbaek y Marcela Barrios Luna
  • Comunas rurales y urbanas: potencialidades y límites de la experiencia de autonomía del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (mst), Alexander Maximilian Hilsenbeck Filho y Luciana Henrique da Silva
  • Fortaleciendo la palabra, Jaime Martínez Luna
  • Al pueblo: ¡las cámaras!, Ana Lúcia Nunes

Formas de autogobierno comunitario

  • Kurhamutsperakua Juchari Ireta. Ir obedeciendo a la comunidad, Salvador Torres Tomas
  • La rebelión de los comunes: praxis, autonomía y, reproducción comunitaria en la experiencia de Cherán K’eri, Edgars Martínez Navarrete
  • La democracia desde la práctica zapatista, Odín Ávila Rojas

Pero, a diferencia de lo que solemos hacer, no vamos a emprender un resumen comentado de cada capítulo. Vamos a probar una forma nueva de acercaros los textos. Quien quiera conocer directamente alguna experiencia concreta de las que se recogen, no tiene más que acudir al índice y ver dónde encontrarla. Por ello, no vamos a hacer resumen de esas experiencias (la mayoría de las cuales, salvo curiosamente las europeas, ya han sido comentadas en alguna ocasión en KTT). Lo que vamos a recopilar es una selección de algunas de las ideas, reflexiones, críticas o autocríticas o propuestas que hay a lo largo de los textos. Y como somos de quienes pensamos que lo importante es lo que dicen y no quién lo dice, aunque igual a alguna de las personas autoras les pueda parecer mal, no vamos a indicar quién ha escrito esas ideas. (Para quien le sea imprescindible, siempre puede utilizar el buscador del pdf). E, insistimos, son solo una selección caprichosa; no son ni mucho menos todas las interesantes aportaciones que hay, ni tan siquiera tienen por qué ser las más sabrosas. Solo pretenden despertaros el interés en la lectura del libro. Para nosotras ha sido de lo más nutritiva. Sigue leyendo

HERRERÍA / ERREMENTARI KALEA, una calle con profundas transformaciones difícilmente perceptibles

1940 a 1960 ATHA-DAF-GUE-14305 Vista de un tramo de la calle Herrería, a la altura del Cantón de las Carnicerías y de la torre de Doña Ochanda, cuya fachada figura a la derecha, sin ningún signo exterior de su condición y origen. Unos niños acarrean un garrafón Gerardo López de Guereñu Galarraga http://www.araba.eus/arabadok//permalink/1@13203

1940 a 1960 ATHA-DAF-GUE-14305 Vista de un tramo de la calle Herrería, a la altura del Cantón de las Carnicerías y de la torre de Doña Ochanda, cuya fachada figura a la derecha, sin ningún signo exterior de su condición y origen. Unos niños acarrean un garrafón Gerardo López de Guereñu Galarraga http://www.araba.eus/arabadok//permalink/1@13203

 

Nota: como la maquetación de textos no es lo nuestro, y un blog gratuito como éste limita las posibilidades de la edición de tablas, para quien quiera el texto en pdf. descargar aquí

 

HERRERÍA / ERREMENTARI KALEA

A la mirada de una persona que pasee hoy por la calle Herrería contemplándola con detenimiento, pero sin conocer su historia, dado su todavía aspecto medievalesco, se le haría difícil imaginar las profundas transformaciones de la calle y entorno próximo a lo largo de su historia. Y no nos referimos solo a las físicas, que también. Pues bien, en las siguientes páginas vamos a abordar esas transformaciones (desde su consolidación como rúa a la actualidad), que abarcan igualmente lo social, económico y hasta administrativo. Porque, como recoge el título del post dedicado a esta calle, Herrería / Errementari kalea es una calle que ha experimentado a lo largo de su historia profundas y múltiples transformaciones.

No está entre nuestras pocas capacidades (ni objetivos) la de ofrecer ni tan siquiera unas pinceladas de cómo era inicialmente la puebla que se fue creando en la ladera oeste de la colina que terminaría por dar forma a las tres calles que posteriormente conocemos; ni sabemos con exactitud de dónde venían las gentes que en ella comenzaron a vivir (todo apunta que de las aldeas cercanas), ni mucho menos cuántas eran y a qué se dedicaban. Hemos de partir de los datos escritos que sobre la Herre hemos encontrado y que, a menudo, como sucede hoy en día, reflejan una realidad administrativa que sólo es una parte de la auténtica realidad. Como tantas veces advertimos, conviene no olvidar la cuestión, para no dar rango de verdad absoluta a la que, como mucho, solo es parcial (cuando no interesada).

La historiografía hasta ahora nos decía que, junto con el resto de las que componen la mencionada Ladea Oeste (Zapatería y Correría), la calle Herrería fue fundada en torno al año 1200 como consecuencia de la ampliación de la ciudad que ordenó o impulsó (eso de que “llevó a cabo”, que se lo pregunten a quienes de verdad curraron en ello) Alfonso VIII de Castilla (relacionándola en muchos casos también con el grave incendio ocurrido en 1202). Pero, en los últimos tiempos, y principalmente a través de los trabajos de Ismael García-Gómez, se cuestionan esas teorías, sugiriendo incluso que la Nova Victoria que se fundó en 1.181 por Sancho VI en realidad se trataría de la puebla nueva que se constituyó en la ladera oeste de la colina, estando ubicada en ella la Herrería. Según el propio autor, en los próximos años se debería investigar en esa línea.

Sin perder de vista todo lo comentado, vayámonos ya a pasear por la Herre, intentando hacer un recorrido distinto (en el espacio y el tiempo) al que habitualmente proponen cronistas y guías de turismo. Adelantemos que conviene ir preparadas para protegerse o disfrutar del agua, porque si en sus inicios parece que el fuego fue un elemento clave, en el desarrollo posterior de sus historia vamos a ver cómo la relación de la Herre con el agua, además de curiosa, ha sido determinante.

 

1.- LAS TRANSFORMACIONES FÍSICAS

Una cuestión previa antes de empezar. Como a lo largo del texto se va a hablar bastante de las Vecindades de la Herrería, sería bueno dejar señalado desde el principio cuántas y cuáles eran.

En ninguno de los dos casos la respuesta puede ser contundente. En lo que se refiere a cuántas, porque todo apunta a que, según periodos, las Vecindades de la Herre han sido tres (probablemente hasta el cantón de las Carnicerías, siendo el resto parte de la Vecindad de Aldabe) o cuatro (hasta la actual plazuela de la Fuente de los Patos). Pero también hay indicios de que en algún momento la tercera y la cuarta fueran tomadas como una sola.

Para presentarlas nos serviremos de lo que dijimos en el libro que sobre ellas escribimos[1], recordando que buena parte de los datos que vamos a ver fueron aportados por cada Vecindad, al contestar un interrogatorio hecho llegar por el Ayuntamiento en 1867. Sigue leyendo

La autogestión colectiva de la comunidad vecinal del Casco Viejo de Gasteiz. Desarrollo, estado actual y perspectivas

auzolanadefendatutx

Gasteiz, en general, pero su Alde Zaharra en particular,  conocen desde hace décadas importantes y consolidadas prácticas de autogestión. Probablemente la primera y fundamental por su influencia haya que situarla a mediados de los años 70, con la autogestión y autonomía obrera en torno a las movilizaciones y huelgas de lo que se conoce popularmente como el 3 de marzo. Apenas una década después, personas herederas de este espíritu autónomo y autogestionado serían las impulsoras de los que, aún hoy en día, siguen siendo importantes corazones que bombean autogestión y asamblearismo por las arterias de Gasteiz, de forma muy especial en su Casco Viejo: Hala Bedi Irratia y el Gaztetxe, quienes, además, desde entonces vienen cumpliendo una función no preconcebida de escuela natural de autogestión para las generaciones nuevas.

 Pero lo que hasta hace no mucho eran iniciativas promovidas por personas y grupos más o menos numerosos, especialmente concienciados o ideologizados, en el Casco Viejo gasteiztarra (y en otros barrios: Errekaleor bizirik) se ha convertido en los últimos 15 años, (surgiendo en buena medida como consecuencia de la lucha vecinal contra un Plan Especial de Rehabilitación Integral -PERI-), en una práctica bastante más común, y en la herramienta elegida en el barrio para autogestionarse de forma parcial, haciendo frente, desde lo que podríamos calificar de una comunidad vecinal en ciernes, a graves carencias, olvidadas y desatendidas por esas instituciones que impulsan grandes inversiones centradas casi exclusivamente en la musealización y turistificación de la zona.

 Este texto trata, en primer lugar y de forma fundamental, de narrar y analizar los principales acontecimientos y ejes que han ido creando las bases de ese proceso. En segundo lugar, aborda el estado de la cuestión en el momento actual, incluyendo lo aprendido durante la fase actual de pandemia. Finalmente, analiza las posibilidades reales (y los retos a asumir para que así sea) de que esa práctica común y colectiva de la autogestión pueda abrir las puertas a plantearse la consolidación de una Comunidad Vecinal Autogestionada en Alde Zaharra, hoy en día tan solo en ciernes.

 El documento no está elaborado en base a un análisis teórico, ni estructurado académicamente, sino que es la narración interpretativa de una parte que ha vivido desde dentro un proceso que, esperemos, no haya concluido.

 

Los anteriores párrafos son parte del resumen de un texto elaborado por KTT que, por una vez, no tenía cómo principal objetivo colgarlo en este blog. Nos explicamos. Desde hace bastante tiempo sabemos de un grupo de gente que viene trabajando aspectos teóricos (con la muy clara intención de que luego sirvan para aplicaciones prácticas) en torno al Poder popular y la Democracia Comunal. La mayor parte de su trabajo, hasta ahora, era interno, aunque con alguna que otra iniciativa para impulsar el debate. Sabíamos también que, con una relación directa con este hecho, también existía un proyecto de impulsar un encuentro de debate sobre democracia comunal, y finalmente hace unos meses nos enteramos de que va a tener lugar entre el 13 y el 16 del próximo Octubre, en Hernani, el I Congreso Internacional sobre Democracia Comunal con los siguientes objetivos:

En este momento histórico es de vital importancia estudiar, analizar y dar a conocer este tipo de prácticas y experiencias colectivas, entre otras cosas, para construir un sentido común compartido sobre las formas de hacer y ejercer democracia. El propósito de este Congreso Internacional es generar un lugar de encuentro y reflexión colectiva para ponerlas en común, con el doble objetivo de darles visibilidad y fortalecerlas, por un lado, y el de construir alianzas solidarias y relaciones de apoyo mutuo, por el otro. 

 El Congreso Democracia Comunal persigue facilitar la articulación de redes, procesos y dinámicas de trabajo conjunto entre agentes diversos (activistas sociales, militantes políticas, investigadoras, académicas, colectivos, agentes institucionales), y en diferentes escalas (local, regional, estatal, internacional). Serán bienvenidas las aportaciones directas de movimientos generadores de estas prácticas comunitarias, y también de investigadoras, agentes sociales y personas interpeladas por la temática. Aunando experiencias locales e infinidad de iniciativas y proyectos de los cinco continentes, este Congreso se propone como un espacio-tiempo en el que compartir conocimientos para impulsar procesos de transformación social. Entre las propuestas ya confirmadas hay experiencias de Italia, Brasil, Venezuela, Kurdistán, Chile, Sudáfrica, Argentina, Catalunya, Paraguay, Estados Unidos, Colombia y Euskal Herria.

El esquema de trabajo que se proponía para la realización del Congreso era el siguiente:

El Congreso se organizará en torno a varias líneas temáticas y de trabajo, con el objetivo de dar lugar a diferentes aportaciones desde un punto de vista multidisciplinar. En cada línea temática se aceptarán tanto análisis de carácter teórico de la democracia comunal y el poder popular (procesos históricos, propuestas, aspectos ideológicos, etc.), como experiencias o procesos concretos de auto-organización y autogestión comunitaria (desde las prácticas más extendidas y asentadas, a las experiencias más pequeñas e incipientes).

 Se proponen las siguientes líneas temáticas:

 La construcción de sujetos populares emancipadores: diversidad y articulación.

    • Aportaciones feministas al poder popular.
    • La producción de lo común para la reproducción de la vida.
    • El territorio como espacio de poder popular: lo comunitario y la comunidad.
    • Pensamiento decolonial para el poder popular.
    • Hegemonía social y cultural para un nuevo poder.
    • Antagonismos, resistencias y autodefensa popular.
    • El poder popular y su relación con el Estado, instituciones y organismos.
    • Democracia comunal: control colectivo frente a la crisis de la democracia liberal.

Y, claro, entre que conocemos a algunas de las personas que lo impulsan (y nos fiamos de su voluntad e intención) y que desde el Congreso, como acabamos de ver, había un llamamiento a elaborar aportaciones, entre otras cosas, de experiencias o procesos concretos de auto-organización y autogestión comunitaria (desde las prácticas más extendidas y asentadas, a las experiencias más pequeñas e incipientes), pues nos surgió la idea de elaborar el texto que hoy presentamos y que, además, como veréis por los links que se ofrecen y por el detalle en el que entra en algunas cuestiones, pensamos que podría ser una aportación también para el barrio en esa tarea que tantas veces tenemos pendiente de facilitar la transmisión generacional.

A la elaboración del texto también ayudaron otras dos cuestiones menores. Por un lado, el constatar a lo largo de ya bastante años el desconocimiento general que hay, incluso entre el movimiento popular vasco, de la realidad autogestiva gasteiztarra (lo que también nos hace preguntarnos sobre nuestro propio desconocimiento de realidades similares que pueda haber en otras zonas). Por otro, un cierto espíritu provocador (sin malicia) para hacer contrastar el marco universitario desde el que se organiza el congreso, y el molde académico de los textos que en ese marco se elaboran, con un “elemento extraño” para nada académico, como es KTT, y con un texto que no cumple en absoluto con los cánones de los textos académicos.

En definitiva, que todo ello nos llevó a elaborar el documento que hoy os acercamos con el título de La autogestión colectiva de la comunidad vecinal del Casco Viejo de Gasteiz. Desarrollo, estado actual y perspectivas (descargar aqui) y del que ahora os dejamos su índice.

 Durante este mes de agosto, en el que mucha gente dispone de más tiempo libre, igual a alguna de vosotras os da por leer nuestro ladrillo. Si así lo hacéis (en todo o en parte), os invitamos expresamente a que hagáis llegar correcciones de contenido, opiniones distintas, señalar iniciativas o cuestiones que se nos hayan podido escapar, o cualquier otra cuestión relacionada. Sería un manera perfecta para que deje de ser un totxo de KTT, y pueda empezar a parecerse más a la memoria colectiva de la autogestión en el barrio.

 

ÍNDICE.

  

  1. INTRODUCCIÓN
  • Aguzando la vista sobre el Casco
  • Y en esto llegó el PERI 
  1. LA AUTOGESTIÓN COMO MOTOR
  • Los antecedentes de la autogestión en el barrio
  • Primeros llamamientos (baldíos) a impulsar la autogestión vecinal comunitaria. El surgimiento de Egin Ayllu
  • Primera experiencia de autogestión colectiva en el barrio: Auzolana Pilotalekua (frontón Auzolana)
  • Zaharraz Harro!!. De la autogestión de un frontón a la autogestión colectiva de las fiestas del barrio.
  • La breve pero intensa existencia de Sukubo 
  1. LA IMPORTANCIA DEL AUZOLAN EN LA AUTOGESTIÓN COLECTIVA
  • Recuperando una plaza pública: de la plaza de Etxauri a la Plaza Rafa
  • Hacer de un solar abandonado un espacio multiusos para el barrio
    • Bolo-bolo, la bolera alavesa
    • Cine de barrio con fotocol y fiesta jolibudiense
    • La piscina del barrio
  • Otros llamamientos al auzolan vecinal
  1. POCO A POCO BROTAN NUEVAS INCIATIVAS OKUPAS, TAMBIÉN COMO INSTRUMENTO DE DENUNCIA VECINAL
  • Las okupaciones pioneras en el barrio
  • GES impulsa un nuevo ciclo de okupaciones
  • OkupaTU Gasteiz o la celebración reivindicativa de la autogestión y la okupación gasteiztarra
  • La oficina de okupación de Birjabetze Kolektiboa
  • TALKA, la okupación protagonizada por las mujeres, bolleras y trans, jóvenes y feministas
  • Etxebizitza Sindikatua
  • Se incrementa el acoso municipal contra la okupación, y se presenta la contestación
  1. EL BARRIO SE ORGANIZA COMO COMUNIDAD VECINAL CUANDO LA GRAVEDAD O URGENCIA LO REQUIERE
  • La oposición al Plan URBAN como reivindicación de las necesidades sociales
  • Hacer barrio, creando Escuela. Todas a una construyendo el futuro
  • La respuesta de la comunidad vecinal autogestionada al intento de derribar el Auzolana Pilotalekua
  • Santo Domingo Bizirik!!
  • La oposición a la proliferación de apartamentos turísticos en el barrio

6.-ALGUNOS TÍMIDOS PASOS HACIA LA COMUNIDAD VECINAL AUTOGESTIONADA

  • La primera Asamblea general de la Comunidad Vecinal del Casco y algunos frutos posteriores
  • Tejiendo puentes entre las subcomunidades
  • Jornadas “Alde Zaharra bizirik?”, 2ª Asamblea general vecinal y surgimiento de Auzokom
  • Iniciar la propuesta de comunidad vecinal por una calle. La elección de Santo Domingo
  1. CUANDO EL PROCESO COMUNITARIO AUTOGESTIVO PARECÍA COBRAR MÁS FUERZA, APARECE LA DESORIENTACIÓN
  • Acumulación de cansancio, pérdida de tono vital y cierto caos en el avanzar
  • Iniciativas vecinales y populares no tan autogestionadas y más restringidas
  • Haurren Auzoa
  • Bizikoopon
  • El caramelo envenenado de la cogestión
  1. NOVEDADES IMPORTANTES ENTRE LA JUVENTUD
  • La apuesta socialista o la revolución de manual más clásica
  • La apuesta de las mujeres jóvenes, trans y bolleras por la autogestión comunitaria
  1. Y, DE REPENTE, LA PANDEMIA, EL CONFINAMIENTO… DEJANDO AL AIRE ALGUNAS COSTURAS DE LA COMUNIDAD VECINAL
  • Parecía que la apuesta por la comunidad vecinal autogestionada resurgía
  • Las costuras de la comunidad vecinal que desnuda la pandemia
  • La reseñable excepción de Goian
  • Otras necesidades y carencias que han ido surgiendo con la pandemia
  • La dificultad de mostrar las heridas, para sanearlas sin que sen gangrenen
  1. PRIMEROS INTENTOS DE RECOSTURA Y DE TENER EN CUENTA LO APRENDIDO DURANTE LA PANDEMIA
  • La Plataforma Personas Mayores y Salud en el Casco Viejo
  • Auzo Eskuela eraikitzen! construyendo Escuela de Barrio
  • Auzoan Bizi renaciendo con nuevos ímpetus
  • La asamblea Auzoa Auzogile/Barrio Construye Barrio
  • Otras iniciativas en pleno proceso de maduración
  1. ¿FINAL DE UN CICLO O TIEMPO DE BARBECHO Y DE CONSOLIDAR Y DEFENDER LO CONSTRUIDO?… EL INCIERTO CAMINO HACIA LA COMUNIDAD VECINAL AUTOGESTIONADA
  • En los tiempos cortos
  • Saber compartir cómo estamos, para medir qué necesitamos y podemos
  • Dotarse de un marco de encuentro, conocimiento, coordinación y generador de sinergias
  • Saber romper con las inercias externas
  • En los tiempos medios y largos
  • Esforzarse en mirar hacia delante, para anticiparse a lo que llega
  • Aumentar el conocimiento sobre el vecindario
  • Saber defender lo ya conseguido
  • Errores a corregir y retos a abordar
  • Desacomplejarse ante la teoría y el lenguaje político, y expropiar el conocimiento académico
  • Del gueto a la comunidad vecinal, un camino aún a medio recorrer
  • La utilidad cotidiana de la comunidad vecinal y el riesgo de la falta de compromiso colectivo y de la solidaridad caritativa
  • Abrir puertas y ventanas, y salir a los espacios cotidianos
  • Disfrutar del camino sin perder el horizonte
  • Aprender a distinguir las fases de abono, siembra y recolección, dándole su tiempo al barbecho
  • De las islas autogestionadas al archipiélago de la autogestión
  • La condena a la comunidad vecinal autogestionada

 

 

                                                                                                                                                    

 

 

VALOR CATASTRAL DE LAS VIVIENDAS Y PRECIOS DE LAS VIVIENDAS EN VENTA Y EN ALQUILER (Diagnóstico de barrio 12)

(Muestra de una vivienda de un edificio en la calle Santo Domingo, desalojada por riesgo de ruina -se aprecian las cadenas en la puerta- y ofertada en una inmobiliaria, que no dice nada al respecto, por 69.200 euros. Su dueño, una entidad bancaria).

(Muestra de una vivienda de un edificio en la calle Santo Domingo, desalojada por riesgo de ruina -se aprecian las cadenas en la puerta- y ofertada en una inmobiliaria, que no dice nada al respecto, por 69.200 euros. Su dueño, una entidad bancaria).

En anteriores capítulos hemos podido ver cómo, en términos generales, las condiciones estructurales y de dotación de servicios de las viviendas del Casco son bastante peores que las del resto de la ciudad. La conjunción de ambos factores (mayor parque de viviendas en alquiler y peores condiciones de esas viviendas) parece que tendría que conducir al hecho de que lo que llaman el mercado de la vivienda (tanto para la venta como para el alquiler) reflejara esa realidad en un menor valor de cambio de las viviendas del Casco, pero, como vamos a ver en este capítulo, no sucede así.

El precio medio por m2 de las viviendas en venta es el 8º más caro de 29; superando incluso a barrios como Santiago o Gazalbide. El precio por m2 de una vivienda de alquiler del Casco está al mismo nivel que el de Mendizorrotza o Lovaina, superando a 20 barrios de la ciudad.

Todo ello lleva a que para inversores y especuladores sea más rentable invertir en la compra de dos viviendas en el Casco que posteriormente alquilen, a comprar una en un barrio rico. Es la dinámica que arrastra Gasteiz ya que, tal y como define un informe municipal:

(…) el desarrollo residencial en lo que va de siglo XXI no es dependiente de un nuevo crecimiento de la demanda sino que se constituye en sí mismo en instrumento –y resultado- de acumulación de capital en un contexto de transformación del sistema económico hacia una variante postindustrial del capitalismo en el que los sectores tradicionales tienden a ser subsidiarios de la especulación financiera

Y las consecuencias de ese capitalismo especulador salvaje las padecen las familias y unidades convivenciales que, como en el caso del Casco, se ven condenadas a alquilar a los precios abusivos que les imponen, pues no pueden ni plantearse adquirir una vivienda en propiedad.

Estas y otras cuestiones (como, por ejemplo, cómo ha afectado realmente la bajada del IBI en el barrio) son las que abordamos en este capítulo 12 VALOR CATASTRAL DE LAS VIVIENDAS Y PRECIOS DE LAS VIVIENDAS EN VENTA Y EN ALQUILER (descargar aquí), cuyo resumen de cuestiones más reseñables os dejamos a continuación.

RESUMEN DEL CAPÍTULO 12:

 VALOR CATASTRAL DE LAS VIVIENDAS Y PRECIOS DE LAS VIVIENDAS EN VENTA Y EN ALQUILER.

 

  12.1.- EL VALOR CATASTRAL, DEL QUE SE CALCULA EL IBI DE LOS EDIFICIOS

12.1.A.- El valor catastral de los edificios

El Casco es el 7º barrio con mayor número total de viviendas y, al mismo tiempo, el barrio cuyas viviendas tienen la superficie media más pequeña de todo Gasteiz (72,9 metro cuadrados, casi la mitad de la superficie media de las viviendas de Mendizorrotza, y un 20% inferior a la superficie media de las viviendas de Gasteiz.)

La vivienda en manzana cerrada ocupa los espacios centrales de la ciudad –es la tipología casi exclusiva en los barrios centrales, Casco Viejo, Ensanche, Desamparados y Coronación- y, a medida que nos alejamos del centro, va siendo sustituida por la manzana abierta.

(…) Desde el punto de vista de las tipologías edificatorias, se observa que aquellas que mejor aprovechan el suelo sufren también una mayor carga fiscal por IBI, de forma que, en promedio, un metro cuadrado en manzana cerrada aporta al IBI un tercio más que un metro cuadrado de vivienda unifamiliar aislada.

(Fuente: estudio municipal El parque de vivienda en Vitoria-Gasteiz. Resumen ejecutivo)

  • Siendo el Casco el barrio de la ciudad con menor renta familiar disponible en 2015, su % de valor catastral bonificado es inferior al de otros 14 barrios de la ciudad, y se corresponde más con el de los barrios que tienen una renta familiar disponible un 50% superior a la del Casco
  • Tras la revisión realizada en 2016 resulta que en 2020 el Casco es el 6º barrio donde menos se ha reducido el valor catastral por m2 (-38,9%), lejos de lo que ha supuesto en el conjunto de la ciudad (-46,6%). Ello ha implicado, por ejemplo, que de ser en 2015 el 29º barrio con menor valor catastral por m2, en 2020 haya ascendido hasta ser el 21º
  • La reducción en cantidad de euros del IBI medio, en el Casco ha sido bastante menor a la de la mayoría de los barrios de la ciudad, siendo solo superior a la de las zonas rurales y la de algunos barrios económicamente ricos de Gasteiz. Y que si la cantidad media de IBI que se paga es de la menores de la ciudad, en buena medida es debido a que sus viviendas tienen la superficie media menor de todo Gasteiz. En definitiva, que el bolsillo del vecindario del barrio es uno de los que menos ha notado la reducción del IBI

12.1.B.- Las diferencias dentro del propio Casco

  • Para asignar el valor catastral del que se derivará el IBI, se divide al Casco en tres zonas (Sur, Centro y Norte) a las que adjudica unos valores de repercusión muy distintos. Así, el de la zona Sur es un 80% superior al de la zona Norte, y un 35% al de la zona Centro. Ésta, a su vez, es un 33,33% superior al de la zona Norte. Con ligeras variaciones esas diferencias se dan tanto en el valor para viviendas, como en el de oficinas y comercios. Para garajes, sin embargo, el valor es igual para las tres zonas.
  • Si comparamos el valor de la zona Sur del Casco con el de las zonas cercanas al Casco, vemos que, salvo para las zonas que pertenecerían al barrio de Ensanche (que en la zonificación son diversas partes denominadas “Centro”) y la denominada “zona Artium”, es superior a todas las demás. Dándose el caso de que es incluso superior a las diversas Zonas de Los Pintores, así como de Las Conchas, lo que es más que llamativo
  • Parece que para el estudio de mercado en el que se basa la valoración municipal, y para ésta misma, quedan más que claras las muy distintas realidades que se dan dentro del propio barrio. Ello debería llevar a plantear medidas de ayuda a la rehabilitación también diversas, y ajustadas a la situación económica de cada zona, tal y como se dice que se procede al crear las zonas fiscales del IBI

12.2.- EL PRECIO DE LAS VIVIENDAS EN VENTA Y EN ALQUILER, SEGÚN LOS DOS MÁS QUE INTERESANTES INFORMES MUNICIPALES

12.2.A.- El precio de los pisos usados en venta 

  • El Casco es uno de los barrios con mayor número de viviendas usadas en venta, un total de 35, que le hacen ocupar el puesto 8º en el ranking de 29 barrios de los que el estudio aporta datos, algo que, por otra parte, se corresponde con ser el 7º barrio en número total de viviendas
  • La superficie media de las viviendas en venta del barrio es de las menores de la ciudad, 73 m2, ocupando el puesto 27º de los 29
  • Por lo que se refiere al precio medio de las viviendas, y conociendo como conocemos el año de construcción y el mal estado de bastantes de ellas, sorprende bastante que la vivienda media en venta del Casco sea más cara que la de barrios como San Cristóbal, Judimendi, Adurtza, El Pilar, Zaramaga o Arana. En este apartado el Casco ocupa el lugar 21 de 29.
  • Pero nuestra sorpresa es mayúscula cuando lo que contemplamos es el precio medio por m2 de las viviendas en venta, porque aquí el barrio, con sus 1.982 € por m2 asciende hasta el puesto 8º del ranking de 29 barrios, superando incluso a barrios de los considerados caros como Gazalbide, Aretxabaleta o Santiago, que están en el top-10 de las viviendas más caras. ¿Cuál es la explicación? Pues que la pequeña dimensión de las viviendas del barrio oculta en su precio total la realidad de la carestía del m2 de vivienda en el Casco

12.2.B.- El precio de las viviendas en alquiler 

  • Aunque si miramos el precio medio de los alquileres puede parecer que el lugar 17º (de 27 con datos) que ocupa el Casco pueda ser acorde a la mezcla entre su centralidad y la baja calidad de sus edificios. Pero si lo que observamos es el precio por m2, resulta que el alquiler en el Casco está al mismo nivel de carestía que el de Mendizorrotza o Lovaina, teniendo 20 barrios (de un total de 27) con precios más bajos.
  • Es subrayable que el Casco sea el quinto barrio con mayor número de pisos en oferta para alquiler, al mismo tiempo que su dimensión media esté entre las más bajas de la ciudad.

Lo que muestran los datos es tan evidente como lo que recoge el propio informe:

La distribución espacial de las rentas de alquiler en términos de precio por metro cuadrado revela el peculiar comportamiento del mercado inmobiliario, algo en lo que intentaremos profundizar en el siguiente apartado, comparando los mercados de venta y alquiler de pisos y su relación con la desigualdad socio-económica y el conflicto de latente entre la satisfacción de una necesidad básica y la extracción de rentas especulativas.(…) De esta forma la desigualdad social se ve alimentada en un doble sentido: el precio bruto elevado de barrios de clase media-alta suponen una barrera de entrada a familias con un nivel económico inferior que deben buscar residencia en barrios habitados preferentemente por clases populares, a la vez que se ven obligados a pagar un precio unitario o por metro cuadrado superior

12.2.C.- Poniendo en relación la compraventa y el alquiler de vivienda usada

Tal y como anunciaba en los párrafos anteriores, el ya tantas veces mencionado e interesante ANÁLISIS DE LA OFERTA INMOBILIARIA EN VITORIA-GASTEIZ Pisos y locales usados Febrero de 2016 acomete a continuación la cuestión de la comparación de los mercados de venta y alquiler de pisos y ru relación con la desigualdad socio-económica. Prestemos atención a una de sus primeras constataciones, nada habituales en un documento municipal:

(…) Es la relativa asimetría de los precios en las dos modalidades en relación con la condición socioeconómica de los barrios lo que apunta a la hipótesis de que existe una posición dominante de mercado que aporta ventajas a los propietarios del capital tanto a la hora de comprar (demanda solvente en la modalidad de compra, a precios relativos más bajos) como en su posición de arrendadores, en la que aprovecharían una relativa escasez y una posición débil de unos arrendatarios insolventes frente a una hipotética compra

(…) la fuerza de la asimetría espacial y su superposición con la distribución de la condición socioeconómica de la población, permiten sostener, al menos como hipótesis la existencia de unos mercados de vivienda que reflejan parcialmente una relación de subordinación que es, en última instancia, consecuencia de una relación de clase.

(…) más allá de la propia expresión espacial de la desigualdad económica, tiene lugar una desventaja en términos de precio en la satisfacción de las necesidades de alojamiento. Decimos necesidades de alojamiento pues en situaciones de dificultad económica, en las que la capacidad económica de las familias les impide elegir entre compra y alquiler, el alquiler de una vivienda debe ser entendido como satisfacción de una necesidad básica, por lo que evitamos recurrir al concepto ambiguo de acceso a la vivienda

Lo que le lleva a plantear una tremenda conclusión:

De un modo gráfico, podríamos decir que, hipotéticamente, sería más rentable invertir en dos viviendas en un barrio pobre donde es posible obtener rentas relativamente elevadas, que hacerlo en una vivienda en un barrio rico donde la rentabilidad de la renta de alquiler será menor y donde el tiempo necesario para recuperar la inversión será mayor

La desigualdad que impulsa el mercado de la vivienda de alquiler en la ciudad es tal que una familia o unidad convivencial (o persona que viva sola) del Casco tiene que emplear más de la tercera parte de su renta disponible tan sólo para hacer frente a los gastos de alquiler de su vivienda, una vivienda, que recordemos, está muy lejos de tener las comodidades y servicios de la mayoría de los barrios de la ciudad. Mientras, por el otro lado, barrios económicamente ricos como Gazalbide, Santiago o Mendizorrotza tienen que hacer un esfuerzo mucho menor (incluso inferior a la mitad de la del Casco en el caso de Mendizorrotza) para pagar los alquileres de sus barrios

Por eso el informe municipal también recoge entre sus conclusiones finales que:

Profundizando en esta cuestión, hemos analizado otros indicadores como la proporción entre precios de alquiler y de compra o el esfuerzo económico medio de compra o alquiler por barrio (coste medio dividido entre la renta familiar media del barrio). Su análisis indica la existencia de un sobre coste que penaliza el alquiler frente a la compra, precisamente en los barrios en los que residen clases populares, con mayores dificultades para acceder a la compra de vivienda. Evidentemente, el esfuerzo relativo para pagar un alquiler tiende a ser superior en los barrios con renta disponible menor pero, además, el coste de alquiler es mayor, en proporción al coste de compra, cuanto menor es la renta disponible del barrio.

Inversamente, la rentabilidad de una hipotética compra de vivienda para su posterior alquiler es proporcionalmente mayor en los barrios de renta baja.

Como resultado de todo ello la familia o unidad convivencial media del Casco, tras el pago del alquiler, contará con una renta anual disponible de tan sólo 16.003 euros, lo que supone 1.334 euros al mes para toda la familia, mientras que, en el otro extremo de la desigualdad económica, una familia de Mendizorrotza contará con 60.583 euros anuales (5.049 euros al mes), es decir, casi el cuádruple. Más grave aún, porque si la renta familiar disponible del Casco (24.457) suponía ya tan sólo 34,22% de la renta familiar disponible de Mendizorrotza, tras el pago del alquiler, se reduce hasta el 26,42%, lo que profundiza aún más en la brecha socioeconómica entre barrios.

La traslación a la realidad cotidiana de estos datos nos la ofrece el otro documento municipal ya citado, El parque de vivienda en Vitoria-Gasteiz. Resumen ejecutivo:

Los datos manejados nos permiten cuantificar un segmento formado por más de 1.200 personas que disponen de 10 metros cuadrados o menos por persona. El tamaño medio de la vivienda roza los 60 m2 con una media de 7 miembros por hogar y la superficie media por persona de que disponen es de 8,6 m2. La antigüedad media de estas viviendas es de 64 años y la mitad de ellas se ubica en el Casco Viejo (donde se encuentra una de cada tres viviendas de este tipo), Coronación, Zaramaga o Adurtza. El 69% de las viviendas se habitan en régimen de alquiler. La media de edad de las personas que viven en estas viviendas roza los 30 años siendo el 30% menores de 16. El 58% son personas extranjeras y de ellas, más de la mitad son africanas. Dos tercios de las personas mayores de quince años residentes en este tipo de viviendas con problemas de hacinamiento, tienen estudios primarios o carecen de cualquier titulación académica.

A todo ello añade una cuestión fundamental, que explica en buena medida los altos índices de movilidad residencial que observamos en el Casco en capítulos anteriores:

La movilidad residencial en relación con la forma de acceso a la vivienda es otro elemento relevante que define no ya un estilo de vida sino las condiciones de existencia de muchas familias. (…) la movilidad, a menudo, está condicionada por la situación socio-económica de personas y familias, de forma que, una fuente de renta mínima pero estable permite una estabilidad residencial que, de esta manera se configura como un elemento más definitorio de las condiciones de vida. Por el contrario, la precariedad económica –más probablemente si la inestabilidad laboral viene acompañada de otros elementos que favorecen la vulnerabilidad económica como la ausencia de una red social- puede ser sinónimo de movilidad forzada que, igualmente, pasa a ser un elemento constituyente y característico de las condiciones de vida de quien sufre esa situación.

El meollo de todo lo visto en este apartado se recoge también en el documento municipal:

(…) el desarrollo residencial en lo que va de siglo XXI no es dependiente de un nuevo crecimiento de la demanda sino que se constituye en sí mismo en instrumento –y resultado- de acumulación de capital en un contexto de transformación del sistema económico hacia una variante postindustrial del capitalismo en el que los sectores tradicionales tienden a ser subsidiarios de la especulación financiera.

12.3.- LOS DATOS DEL GOBERNO VASCO SEGÚN LA EMA (EVOLUCIÓN DEL MERCADO DEL ALQUILER)

Esta encuesta se elabora en base a los datos del registro de las fianzas de los contratos de alquiler, pero, efectivamente, todas sabemos por la práctica cotidiana que esa obligación no se cumple en un apreciable número de casos, tanto exista contrato escrito como no. En el Casco conocemos que es una práctica habitual por la que la parte arrendadora (explotadora sin escrúpulos, realmente) , todas sabemos por la práctica cotidiana que esa obligación no se cumple en un apreciable número de casos, tanto exista contrato escrito como no. En el Casco conocemos que es una práctica habitual por la que la parte arrendadora (explotadora sin escrúpulos, realmente) no solo elude los impuestos correspondientes, sino las obligaciones que debe cumplir con la persona arrendataria, inherentes a su condición de persona arrendadora (conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad, respetar la duración pactada o devolver la fianza legal, entre varias otras). Es una práctica que imponen a no pocas personas inquilinas que se sienten obligadas a aceptar ante la carencia de otras opciones viables.

12.4.- LOS DATOS DE LAS EMPRESAS DEL SECTOR INMOBILIARIO

12.4.A.- Los precios de las viviendas en venta

Vemos que entre los precios de ambas inmobiliarias, sobre todo en lo que se refiere al Casco y Coronación, hay diferencias muy notables, siendo la tendencia general que Idealista indique unos valores bastante mayores, hasta el punto de que para 2021 los datos de Idealista para Casco y Coronación son alrededor del 25% superiores. También son muy distintas las cifras sobre el incremento experimentado entre 2016 y 2021, aunque en todos los casos señalan una dinámica especuladora evidente, pues mientras las rentas familiares disponibles, en el último quinquenio del que se dispone de datos (2013-2018) aumentaron en torno al 4% en Casco y Coronación y al 6% en Gasteiz, en lo que se refiere al precio de los pisos, a pesar de las diferencias de datos entre inmobiliarias, vemos que se ha incrementado en un abanico que va desde un 10% hasta un 30%.

12.4.B.- Los precios de las viviendas en alquiler

Como era de esperar, las cifras de las inmobiliarias son siempre superiores a las de la EMA, que se basa en contratos registrados. También vemos que tanto en los datos de 2020 de Idealista como en los de Indomio el precio del m² de alquiler en el Casco es superior no solo al de la media de la ciudad (hasta un 10% superior), sino incluso al de una zona económicamente rica y cotizada como Centro.

Una de las pocas comparaciones fiables que podemos establecer es la de los datos de Idealista de 2020 con respecto a 2015. Vemos cómo el incremento experimentado es similar tanto en el Casco y Centro como en el conjunto de la ciudad, en torno al 23%, lo que es una auténtica barbaridad, ya que el incremento del IPC (Índice de Precios al Consumo, que es la referencia con la que se actualizan los contratos de alquiler) entre septiembre de 2015 y septiembre de 2020 fue del 4,0%, es decir, prácticamente seis veces menos. Especulación pura y dura.

CUANDO LA COMUNIDAD ES ESCUELA

Blog-Ane

La propuesta a futuro, teniendo en cuenta las conclusiones de este trabajo, es formar un grupo de trabajo con un planteamiento educativo a nivel de barrio (…) para crear una respuesta coordinada, integral y comunitaria a las necesidades educativas de un barrio. Un espacio común en el que integrar y articular las diferentes miradas y las distintas líneas de acción y convertirlas en un proyecto global que sirva para reforzar y consolidar el esfuerzo educativo de la familia y la escuela. Un espacio que no responda a las necesidades de la escuela, de Goian o de los servicios sociales, sino que responda a las necesidades que a nivel común se detectan y de forma comunitaria se les da respuesta. Se propone este marco como herramienta para reforzar las estrategias de la escuela de cara a conseguir desarrollar las capacidades que se plantean para las etapas de la educación infantil y primaria, si este planteamiento da sus frutos, la labor educativa en el ámbito escolar será también más fructífera.

(…) Se propone definir desde el principio los ritmos, la carga de trabajo que puede asumir cada agente y las responsabilidades para ajustar las expectativas a nivel grupal. Los agentes mencionados pueden ser el núcleo de la iniciativa, pero seguro que serán más las asociaciones que puedan aportar en este camino de manera puntual o continua.

Existen las bases necesarias para poder empezar a construir de manera conjunta un barrio educador, existe el suficiente capital social tanto dentro como fuera de la escuela para tejer una realidad comunitaria que aprende y educa en común. Este trabajo es una pequeña aportación en ese camino.

 

Cuando con frecuencia decimos que la Alde Zaharra gasteiztarra cobija en su interior apuestas comunitarias de calado invisibles a muchas miradas externas, muchas de vosotras pensaréis que exageramos. Y tal vez nuestra pasión por la apuesta vecinal comunitaria del Casco a veces nos haga ver lo que no hay, pero es que en muchas otras ocasiones hay bastante más de lo que se percibe. Es el caso de la experiencia actualmente en marcha que vamos a tratar de acercaros en este post.

Para ello nos vamos a servirnos como texto-guía del Trabajo Fin de Master publicado recientemente por una vecina del barrio que lleva años apostando por la comunidad vecinal autogestionada del barrio, con prácticas y apuestas colectivas de lo más variadas. El trabajo se titula Intervención psicopedagógica para la acción comunitaria en el CEP Ramón Bajo de Vitoria-Gasteiz pero, haciendo caso a la autora, no queremos centrarnos tanto en ese trabajo, sino en dos grandes tesoros que en él o gracias a él podemos encontrar o descubrir.

 

La guía comunitaria

El primero, lo que la autora considera (y estamos muy de acuerdo) que pude ser una herramienta útil para el barrio, la guía-blog comunitaria del Casco Viejo con el nombre que da título a este post: Cuando la comunidad es escuela

Una guía para conocer el entorno cercano de los y las niñas de Ramón Bajo. Esta guía recoge las propuestas de los recursos comunitarios, las asociaciones, los movimientos sociales del Casco Viejo de Gasteiz para colaborar con la escuela y las sugerencias de todos ellos, para que la escuela aporte en la mejora de la comunidad vecinal.

Una invitación a abrir las puertas de la escuela y a aprender con el barrio.

La guía está dirigida al grupo de profesorado tutor del Ramón Bajo, recogiendo los recursos comunitarios, la relación de asociaciones y entidades cercanas al colegio, así como las colaboraciones que se han llevado a cabo y las temáticas que se trabajan. Es pues, en palabras de la autora “una herramienta para el profesorado, una invitación a salir de la escuela y compartir la responsabilidad de educar con el vecindario”. Pero, además, en su elaboración, ha sido un recurso de doble dirección:

Por una parte, se ha interpelado a 40 asociaciones del Casco Viejo en torno a su colaboración con la escuela. Las propuestas que han surgido abren nuevas vías de colaboración. Por otra parte, se ha conseguido una herramienta interactiva para que el profesorado que no conoce el entorno cercano pueda tener información práctica y actualizada.

Pero ya hemos dicho que para nosotras el TFM guarda otros tesoros escondidos que queremos rescatar. Escondidos porque se conocen muy poco. Por un lado, el relato, conciso pero centrado en lo fundamental, de la historia particular de la escuela Ramón Bajo, especialmente desde 2005; una historia que en buena medida es fundamental para entender algunos de los principales procesos comunitarios del barrio. Por el otro, los detalles sobre la actual apuesta y proceso comunitario que está teniendo lugar en la escuela y su entorno próximo (que bebe fundamentalmente tanto de las aportaciones del TFM que comentamos, como del trabajo desarrollado ya durante el curso 2020-2021 por un grupo de trabajo creado ex profeso con ese objetivo) y algunos de sus primeros frutos. Centrémonos en ambas cuestiones.

 

La historia reciente del Ramón Bajo

Con respecto a la historia reciente del CEP Ramón Bajo, rescatemos en su integridad el conciso relato que nos ofrece la autora:

La escuela Ramón Bajo está ubicada en lo alto de la colina del Casco Viejo. Como describen Aguirre et al. (2015), esta escuela posee una historia ligada a la evolución del barrio. En la década de los 90 el deterioro de las viviendas supuso la marcha de muchas de las familias residentes, repercutiendo en la escuela de manera que pasó a ser un centro escolar con prevalencia de alumnado perteneciente a la comunidad gitana (Aguirre et al, 2015). Estas autoras describen cómo seguidamente cuando la población migrante comenzó a habitar el barrio por la accesibilidad económica de las viviendas, la escuela comenzó a concentrar una numerosa población escolar de origen migrado y gitana. Barquín (2008) destaca que en el año 2002 el centro se encontraba en una situación difícil, en aquellos años era un centro de modelo A (únicamente castellano) y contaba con 85 alumnos, hijos e hijas de familias gitanas o migradas. La escuela se había convertido en un gueto que no correspondía a la realidad del barrio, pero las familias autóctonas payas no elegían este centro para sus hijos e hijas (Barquin 2008).

En el 2005 varias familias del barrio apuestan por una escuela de barrio en la que el euskera sea un elemento cohesionador y comienza el proceso de euskaldunización del centro. Aguirre, Gomez, Horriyo, Loayza y Rino (2015) indican que con esta apuesta el centro pretende la igualdad de oportunidades para las y los niños extranjeros, así como el incremento en la matriculación de las personas menores en edad escolar autóctonas. Es así que, dentro de las propuestas metodológicas del centro, se busca la vinculación con la comunidad y se propone que la escuela se convierta en un agente social activo en la transformación social del barrio, en coordinación con agentes públicos y no públicos, por lo que plantean proyectos de cohesión social e interculturalidad (Barquin, 2008). De esta manera, la escuela y el AMPA se convierten en un importante articulador de relaciones e iniciativas en el barrio. En este contexto surge el proyecto Goian, un proyecto socio educativo que una década después se convierte en una referencia a nivel de ciudad en el ámbito de la educación no formal.

A partir de este cambio, la escuela comienza a ser una referencia para todas las familias del Casco y las matriculaciones aumentan. Por lo que las instalaciones se quedan obsoletas para responder a esta nueva realidad. Desde el barrio y con la colaboración de diferentes asociaciones se impulsa la campaña “Auzoan hazi, hezi, bizi” (Vivir, educar y crecer en el barrio) que consigue que las reivindicaciones de la escuela tengan una respuesta institucional y parte de una partida económica europea se invierte en un cambio arquitectónico integral. La remodelación arquitectónica trae de la mano el cambio metodológico que a día de hoy continúa desarrollándose en el centro. El espacio de Educación Infantil se inauguró en enero de 2014, y en 2015 el espacio de educación primaria.

Este recorrido ha hecho que el centro se convierta en más atractivo para todo tipo de familias del barrio. Y el reflejo es que la demanda sea superior a la oferta actualmente. Es una escuela para todos: Para las familias de origen extranjero y autóctono, para las familias gitanas y no gitanas, para los euskaldunes y los que quieren que sus criaturas tengan la oportunidad de serlo. Para todas.

Como se ha mencionado anteriormente, la escuela va ligada a la trayectoria del barrio y los procesos de tugurización en algunas zonas y el encarecimiento de otras zonas, se reflejan en el tipo de familias que acuden al centro. A día de hoy conviven en el centro familias autóctonas con estabilidad económica y altas expectativas sobre la educación de sus hijos e hijas, con familias que se encuentran en una situación de vulnerabilidad, con procesos migratorios cercanos y una situación económica precaria. Esto supone tener que responder a necesidades muy diferentes en la misma aula.

Una de las características principales del centro continúa siendo ser “una escuela de barrio”, el tamaño del centro facilita esta relación. Está plenamente integrado en la red del barrio y conectada con sus recursos y servicios. Pero sobre todo hay una estrecha relación con el programa Goian, ya que el centro y el Ampa han sido impulsores y parte activa de dicho proyecto.

Goian es un proyecto socioeducativo que se desarrolla en el ámbito del tiempo libre garantizando que todos los niños y niñas del Casco Viejo disfruten y participen en proyectos grupales deportivos o culturales mediante una variada programación. En todos estos grupos se trabaja la coeducación, el impulso del euskera, el cuidado mutuo, la participación y el reconocimiento de la diversidad (Plan gestor Goian 2019). Una persona del claustro y una representación del Ampa de Ramón Bajo participan en el grupo motor del proyecto.

Mediante la participación en Goian, la escuela y las familias de Ramón Bajo se abren a la comunidad y a la interacción con el ámbito cercano. El trabajo en red de este proyecto ha posibilitado que multitud de entidades del barrio se encuentren y colaboren durante la última década.

La trayectoria del proyecto educativo de la escuela no es lineal y los cambios de los últimos años han creado grandes expectativas. Se considera imprescindible la implicación y participación activa del equipo docente para afrontar estos retos. Sin embargo, la realidad es que el número de profesores disminuye cada año y el alumnado va en aumento. Esta realidad afecta al funcionamiento en general de la escuela, pero también a la continuidad de diferentes proyectos. La vinculación con la comunidad y la participación en redes comunitarias se ha visto mermada en los últimos años por esta situación. Por otra parte, el cambio constante de profesorado y el aumento de alumnado ha traído consigo tener que atender prioridades a nivel funcional del centro.

 

Trabajando para impulsar la comunidad como escuela

El otro tesoro del Trabajo Fin de Mater, es la propuesta de intervención psicopedagógica para la acción comunitaria en el Ramón Bajo, que además es un proceso ya en marcha: Sigue leyendo

LA SITUACIÓN ESTRUCTURAL DE LOS EDIFICIOS DEL CASCO SEGÚN EL P.ER.I. Y LAS I.T.E. (Diagnóstico del barrio 11)

 

El panorama es pues gravísimo. Las ITES recogen 184 edificios del barrio que tienen pendiente realizar de forma urgente una intervención dada la gravedad de su situación. Pero a ellos hay que sumar los que puedan estar en esa situación de entre los 213 edificios del barrio que aún no han realizado la ITE. Suponiendo que entre estos que la tienen pendiente haya un % con necesidad de intervención urgente similar al que se ha dado entre quienes ya la han realizado (un 30%, pero probablemente serán más, porque entre los que no la han presentado hay muchos que no lo han hecho conocedores de las importantes obras a las que les va a obligar), tendríamos otro 64 edificios. Esto es, unos 250 edificios residenciales del barrio (casi 1 de cada 3 del total de edificios residenciales del barrio) con una necesidad de intervención inmediata, por la gravedad de su situación. No es exagerar pues el afirmar que cualquier día va a suceder una desgracia importante en el barrio. Y las instituciones lo saben.

 

Cuando la inmensa mayoría de las edificaciones de un barrio tienen más de un siglo de antigüedad, su estructura es de madera, y más de una cuarta parte presentan serios problemas estructurales, es evidente la urgencia rehabilitadora que evite derrumbes, desalojos o ruinas y posibilite una vida digna al vecindario que en ellos vive. Si ese vecindario es, como hemos visto, el que, por una distribución injusta de la riqueza económica, en mayor medida se ve condenado a subsistir por medio de ayudas sociales, difícilmente va a poder dedicar recursos económicos que no tiene a unas rehabilitaciones estructurales que suponen importantes derramas y desembolsos. Sucede, además que, entre las comunidades de personas propietarias de un mismo edificio, habitualmente se dan situaciones socioeconómicas diversas, conviviendo vecindario que sí podría hacer frente a una derrama, junto con otro al que le es imposible, lo que conduce a que el conjunto de la comunidad no pueda.

Parece evidente pues que en cualquier plan municipal o interinstitucional que pretenda hacer frente de una vez por todas a la gravedad de la realidad estructural de los edificios del barrio y a la exclusión residencial que afecta a buena parte de su vecindario, se deberían articular medidas y ayudas concretas adaptadas a cada caso, y no subvenciones generalistas que por sus condiciones y requisitos acaban siendo inalcanzables para la inmensa mayoría de las comunidades de personas propietarias, e incluso favoreciendo a quienes no tiene carencia de recursos. Y no estamos hablando necesariamente de destinar subvenciones millonarias a “fondo perdido”. Habrá casos en los que sin duda el vecindario no podrá hacer frente a derrama o préstamo alguno, por mucho que quiera, pero son mayoría los casos en los que el vecindario se comprometería a la devolución de préstamos, si estos tuvieran los ritmos y periodos de carencias adecuadas a su economía, algo que, dada la política de las entidades financieras, solo pueden ofrecer las instituciones. Pero ésta eluden sus responsabilidades.

Además, habrá que poner en marcha medidas para impedir que propietarios sin escrúpulos que desatienden el mantenimiento de sus propiedades, a costa de las penosas situaciones que tienen que padecer las personas inquilinas, sigan manteniendo estas situaciones. De igual manera que habrá que poner coto a quienes mantienen sus propiedades vacías (alrededor de 1.000 viviendas en el Casco), con la intención de especular con ellas cuando “el mercado” lo aconseje, simplemente por dejadez negligente, como es el caso de las decenas de viviendas que las propias instituciones tienen en el Casco. Así como acabar de forma urgente con las personas propietarias (y en algunas casos, incluso vecinas del barrio) que aprovechándose de las situaciones que padecen algunas personas migrantes (falta de papeles, de contratos que les den acceso a alquileres, etc.) mantienen prácticas ilegales y absolutamente indecentes, enriqueciéndose con la desgracia ajena, a base de alquilar sin contrato habitaciones y zulos en condiciones infrahumanas (incluso a veces por horas y turnos). Eso también está sucediendo en el barrio.

Junto a todo ello, intensificar el mercado de vivienda social en alquiler o propiedad, que en el Casco es casi inexistente, priorizando el acceso a ellas de las personas que por racismo o xenofobia de la propiedad no tienen ni tan siquiera opción al alquiler; de las personas jóvenes que intentan independizarse desde situaciones de precariedad laboral; de situaciones de separación que conducen a muchas personas (muy especialmente mujeres) a padecer fragilidad económica; personas con pensiones mínimas a las que los cambios en las condiciones de sus contratos de alquiler tras una rehabilitación suponen una expulsión del edificio. Todas las medidas anteriores supondrían la eliminación o el freno de las situaciones de desahucio, desalojo y exclusión residencial que tienen lugar de forma continua en el barrio. Pero para ello tiene que haber una voluntad política que esté dispuesta a poner en el centro las urgencias edificatorias del vecindario, y no los intereses del mercado inmobiliario y turístico. Y, si esa voluntad política no existe, habrá que generarla mediante presión popular vecinal.

 

Entrando ya en la materia del presente capítulo, tras conocer en el anterior algunas de las características de las viviendas del Casco (las que permiten los datos estadísticos publicados), en éste vamos a intentar acercarnos a la realidad de la situación de los edificios del barrio (lo que técnicamente se denomina como situación edilicia). Para ello vamos a utilizar principalmente dos fuentes; los diversos documentos del Plan Especial de Rehabilitación Integrada (PERI) y algunas actualizaciones posteriores de los datos que aparecen en este documento y, por otro lado, las que aportan los datos de las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE). Añadiremos una lectura rápida de algunos datos poco claros de un estudio municipal que no se ha hecho público.

El documento lo hemos denominado La situación estructural de los edificios del Casco según el PERI y las ITEs (decargar aquí) pero antes de nada conviene hacer una advertencia: que nadie se asuste por su extensión, porque la mitad del documento lo ocupa la Tabla Madre que encontraréis en el Anexo y que intenta ser una recopilación pormenorizada portal a portal de los datos recogidos.

De todas formas, como hecho con las partes anteriores, os dejamos a continuación un resumen de algunos de los datos principales que contiene. Sigue leyendo

ZAHARRAZ HARRO 2021!! ¡HAY VIDILLA MÁS ALLÁ DE LA MIRILLA! (del 28 de junio al 4 de julio)

kartelaHasieraPor 13º año consecutivo ya están aquí las fiestas autogestionadas de Alde Zaharra. El lema elegido este año, toda una invitación a abandonar cualquier tipo de confinamiento y compartir la calle: Etxean intxaurrak hiru, auzora atera eta hamahiru! ¡Hay vidilla más allá de la mirilla! Y

La asamblea vecinal abierta que, a pesar de las restricciones impuestas por quienes gestionan la pandemia, viene trabajando desde hace meses en la configuración del programa festivo de este año, han conseguido elaborar un más que apetecible programa con 50 propuestas con actividades de lo más diversas y casi para todos los gustos.

Como durante este tiempo han ido comunicando a personas vecinas, colectivos, comercios, tiendas y bares:

Todas somos conscientes de las épocas tensas que estamos viviendo. Es por ello que apostamos por seguir cuidándonos entre vecinas, seguir creando espacios seguros donde encontrarnos, compartir, charlar y llevar todo este asunto (y otros tantos) al marco colectivo. Creemos que Zaharraz Harro este año tiene que celebrarse (al igual que el año pasado), como herramienta donde desatascar conjuntamente los nudos que podamos llevar internamente. Todo ello con gran responsabilidad comunitaria que es la que nos caracteriza en el Casco Viejo.

La respuesta tanto del apoyo e involucramiento de bares, tiendas y comercios (además de sus aportaciones para el sorteo de cestas con el que se autofinanzan las fiestas, no son pocos los que aportan otras iniciativas propias a las fiestas) como de parte variopinta del vecindario es lo que ha hecho de nuevo posible el milagro del programa de fiestas de este año. Como hacemos habitualmente, comentemos algunas de las propuestas del programa que más nos llaman la atención, aun siendo conscientes de que el no conocer los pormenores de algunas de ellas nos puede llevar a no resaltar otras que puedan serlo. En cualquier caso, todas ellas son maravillosa porque, siguiendo la filosofía de ZH, han surgido del vecindario del barrio (o de sus personas amigas), son protagonizadas por él, y disfrutadas colectivamente. Por eso, una vez más, con las fiestas de este año también, hay un montón de razones para sentirse Zaharraz Harro!!!

Queremos resaltar principalmente ese abanico de propuestas que fijan su atención en la dimensión comunitaria vecinal del barrio, intentando facilitar el encuentro y el compartir entre gentes diversas con gustos distintos.

  • Así, por un lado, se mantiene la ocasión de poder comer juntas en la Bazkari autogestionatua del sábado a las 14 horas en la Plaza Rafa (cada quien se organiza para llevar su silla y mesa -y sombrilla, que en la plaza no hay sombras-; de llevar comida para compartir; recordando que los límites de personas en cada grupo que estén vigentes en esa fecha).

  • Se recupera el trabajar juntas para el bien del barrio, mediante la convocatoria de Auzolana para el jueves desde las 11,30 en el Parque Etxanobe (ojo, no olvidar el llevar ropa de trabajo)

  • Se reimpulsa una dinámica lúdica con “Bailemos juntaspara que dancen juntas las mujeres mayores y jóvenes del barrio, el viernes 2 a las 18 horas en la plaza de Santa María

  • Se inicia el programa de actividades de las fiestas con la apertura de una Peluquería de barrio en plaza pública, el lunes 28 a las 16,30 horas en el Parque de Etxanobe.

  • Qué decir del Paseo Saludable en compañía, que nos permitirá conocer mientras paseamos juntas el barrio de ayer y las historias del vecindario de Alde Zaharra. Para iniciar el paseo la cita es el miércoles 30 a las 11 horas en la Fuente de los Patos.

  • Culminando con la preciosa posibilidad de Compartir Lecturas que nos ofrece el Grupo de lectura fácil de Alde Zaharra, el miércoles 30 a las 17 horas en el patio del Ramón Bajo

Más que muy interesantes nos parecen las propuestas para hablar colectivamente sobre algunas de las cuestiones que nos han afectado durante esta pandemia y las medidas impuestas. Por ello queremos resaltar dos actos que tendrán lugar el jueves día 1:

  • Por un lado, la oportunidad para charlar sobre el Acoso policial padecido en el barrio (en general, y de forma muy especial en los espacios autogestionados), lo que podremos hacer en el Parque de Etxanobe de 16 a 17,30 horas.

  • Por otro, y en un formato muy distinto, la actividad “Gazteak eta pandemia: rapetik begirada”, donde las raperas y raperos jóvenes seguro que además de asombrarnos nos hacen reflexionar con sus letras. Ello será a las 18 horas en la Rafa Plaza.

Pero ni mucho menos los problemas del barrio son solo los relacionados con la pandemia, por ello la denuncia, la reivindicación y el impulso a las alternativas autogestionadas tienen como siempre un lugar destacado en el programa de Zaharraz Harro:

  • Entre esas iniciativas autogestionadas este año contamos con la recién presentada Herrizoma (Red de Alimentos), lo que ha animado a organizar una mesa redonda con el título “Antolakuntza kolektiboa elikadura eta etxebizitzaren esperientzietatik” que servirá para acercanos diversas experiencias, pues estarán presentes las siguientes: Galdakaoko Elkarlaguntza Sarea, Batu Elkarlaguntza Sarea (Hego Uribe Eskualdea) eta Auzoan Bizi (Gasteizko Alde Zaharra). Herrizoma-ren (Gasteizko Elikadura Sarea). Habrá ocasión de conocerlas el miércoles 30 a las 19 horas en el Parque Etxanobe.

  • La diversión y reivindicación no tienen necesariamente por qué estar reñidas, de ello es un ejemplo claro todos los años el Aldarrikapen Jolasa, que este año tiene como lema Etxe Bila gaude!

No obstante, hay reivindicaciones y denuncias que trascienden los pequeños límites geográficos del barrio, pero que son imprescindibles para esa transformación socio-económico-política del mundo, a la que apostamos muchas personas también en el Casco. Entre las que están recogidas en el programa de las ZH21! están:

  • La Mani del 28-J, que saldrá a las 19 horas de la plaza de la Virgen Blanca, pero para la que se propone crear un “bloque de Alde Zaharra” que parta previamente a las 18,30 de la Plaza Bollerías

  • El miércoles 30, de la mano de Negeak, se abordará la cuestión de “Inposatutako edertasun kanonen aurrean, gorputz disidenteak borrokan”, lo que tendrá lugar a las 19 horas en el local de Hala Bedi Irratia (Bueno Monreal 16)

  • Finalmente, el jueves 1, podremos asistir de la mano de SETEM, a la proyección de “Fabricando mujeres 2.00”, que tendrá lugar a las 19 horas en Hala Bedi Irratia (Bueno Monreal 16)

Finalmente, subrayar también la importancia de la celebración y apoyo a otros espacios autogestionados o populares del barrio:

  • La celebración del XIII aniversario del Auzolana Pilotalekua que se llevará a cabo en el propio frontón el sábado 3 a las 17 horas.

  • Y el impulso a la campaña de apoyo a Hala Bedi Irratia con la Hala bedik zure txutea behar du jaia que con música y un motón de sorpresas se anuncia para el domingo día 4 desde las 12 en Hala Bedi Taberna.

A todo lo comentado, claro, unir las supervariopintas propuestas lúdico festivas: bailes, conciertos, teatro, bertsos, pintura, juegos, libros, música, deportes, perfomance, espacio para la comunicación, gastronomía, canto… O sea, que parece que es bastante cierto eso que nos recuerda el lema en castellano de este año ¡Hay vidilla más allá de la mirilla!, y por lo tanto estaría bien seguir la recomendación del lema en euskera: auzora atera!. Porque una vez más hay mucha razones para felicitarnos por esta maravillosa Alde Zaharra y su vecindario que nos hace sentirnos tan Harro.

Zorionak guztiei!!!

auzokoPlanoa

PRECIOSO RAMILLETE DE INICIATIVAS COMUNITARIAS Y VECINALES EN EL BARRIO… Y URTARAN DEMUESTRA SU TÁCTICA APOROFÓBICA EN OLARIZU

Logo Herrizoma

Desde la llegada de la primavera están brotando en el barrio una serie de iniciativas y propuestas comunitarias y vecinales (la Red de Alimentos de Gasteiz HERRIZOMA; la Red de Vivienda de Alde Zaharra AUZOAN BIZI, y la Red comunitaria CUIDÁNDONOS EN ALDE ZAHARRA) que forman un precioso ramillete con el que disfrutar y deleitarnos. En próximos post habrá que profundizar sobre cada una de ellas (además de las, cada vez más cercanas, Zaharraz Harro 21, en cuya organización ya bulle el barrio), pero en éste vamos a recoger lo que ya se va sabiendo públicamente de su contenido.

Al mismo tiempo, tras esas reseñas, no queremos dejar de decir dos palabras sobre la táctica aporofóbica utilizada por Urtaran para el desalojo de 54 familias en Olarizu, así como llamar a tomar parte en la manifestación de denuncia de estos hechos que partirá el próximo miércoles 16 de junio a las 19 horas desde la plaza de la Virgen Blanca.

HERRIZOMA: Red de Alimentos de Gasteiz

El pasado 27 de mayo se presentó al vecindario del barrio (y otras gentes amigas) una iniciativa que lleva cociéndose a fuego lento desde hace bastante tiempo, y que viene a dar respuesta popular, colectiva y hasta comunitaria a una de las cuestiones básicas en nuestro día a día, en nuestra salud, en nuestra forma de entender y crear un modelo social radicalmente distinto: la alimentación y todo el proceso relacionado con ella.

Las personas que han ido sentipensando la Red de Alimentos de Gasteiz HERRIZOMA, hasta llegar a darle forma y vida, impulsan el que nos alimentemos mejor y de forma más barata sí, pero, además, que las compras de esos alimentos se lleven a cabo de forma colectiva, y que sean producidos de manera comunal. Porque en el fondo, no sólo quieren una forma más coherente de alimentar el cuerpo, sino de alimentar también el corazón y la mente, así como la utopía.

Para facilitar todo ello han buscado un espacio de encuentro en pleno Casco, LAPIKOA, en Kutxi 72, porque otra de sus ilusiones es enraizarse en Alde Zaharra, enredándose con el resto de raíces vecinales y colectivos sociales.

Todo ello nos lo explican mejor ellxs en los siguientes párrafos del texto de presentación:

ALIMENTARNOS MEJOR; ALIMENTARNOS DE MANERA MÁS BARATA

 Queremos alimentarnos mejor, de forma más sana y justa, haciendo este derecho accesible para todos y no dependiente de la capacidad económica de cada cual. Alimentarnos de productos saludables. Saludables para quienes los degusten, para la tierra, los productores y la sociedad en su conjunto.

 COMPRAR COLECTIVAMENTE; PRODUCIR COLECTIVAMENTE
Desbrozaremos dos caminos para empezar

Compras colectivas. Obteniendo alimentos lo más coherentes posibles: locales, producidos en condiciones de trabajo dignas, ecológicos, de temporada… En ocasiones, el criterio será que el alimento sea barato.

Producción comunal: nosotros mismos produciremos nuestros alimentos y los compartiremos, dando y recibiendo lo que cada cual quiera, prescindiendo del dinero, con la generosidad y la confianza por base. Haremos cerveza, trabajaremos una huerta en Errekaleor, tenemos en marcha un sencillo semillero de setas. De momento.

 Unas se unirán a la red por afinidad ideológica, otros para que la familia coma más sano, la escasez de dinero atraerá a estos, las relaciones que encontrará en el grupo será el pegamento de aquellas… Creemos en la potencialidad de esta mezcla.

 TODXS APORTAMOS; TODXS RECIBIMOS

La red alimentaria será de todas o no será: no es un servicio donde unxs ofrecen y otrxs consumen. Trabajar la huerta, participar en asambleas, hacer cerveza, abrir el local y recibir a los visitantes, proponer y desarrollar ideas, cuidar el proyecto y a sus personas… es tarea colectiva, con flexibilidad pero con compromiso. No todas las personas participaremos en todo, ni en la misma medida, pero todas debemos sentirnos parte y responsables de la red como conjunto. De cada cual lo que quiere y puede; a cada cual lo que desea y necesita.

 DESDE EL BARRIO A EUSKAL HERRIA; DE EUSKAL HERRIA AL MUNDO

Comenzamos el camino enraizados en Alde Zaharra. Queremos que esas raíces hoy demasiado cortas vayan profundizando en el humus popular del barrio, enredarnos con el resto de raíces de vecinos y colectivos sociales. Soñamos con reproducirnos y descentralizarnos: un barrio, una red de alimentos.

 ALIMENTAR EL CUERPO, EL CORAZÓN Y LA MENTE, LA UTOPÍA

Nos centraremos en la alimentación, pero nuestro horizonte es ser capaces de sostener nuestras vidas por nuestros propios medios: desertar del capitalismo y del patriarcado y construir nuevas vidas en la alimentación, en la vivienda, en el empleo, en la cultura, en el ocio, en nuestras relaciones y deseos. Si este objetivo es siempre deseable, en los tiempos que vivimos –embate neoliberal y policial, crisis sanitaria, colapso energético, caos climático- se ha hecho imprescindible. Neofascismo blando o duro y guerra entre pueblos y personas; o utopía. Construyamos juntos, sembrando consensos y gestionando desacuerdos; sudando y disfrutando.

 LAPIKOA, EN KUTXI 72

Queremos cocinar todos estos ingredientes a fuego lento y con mimo, en puchero popular. Puchero ya tenemos, “Lapiko”, en el numero 72 de la Kutxi; nos faltan aún la mayoría de ingredientes. Lapiko será un lugar donde depositar y recoger alimentos de compras colectivas y autoproducción, pero también debe ser un espacio de encuentro y de creación de complicidades. El reto es mantener vivo el fuego aportando cada cual su aliento, cocinando platos que nos calienten tripa y espíritu a la par que quemen las venas del capitalismo.
Ongi etorri eta on egin!

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AUZOAN BIZI. Red de Vivienda de Alde Zaharra

Esta es otra de las importantes iniciativas de la comunidad vecinal del barrio que se viene cocinando a fuego lento desde hace largo tiempo, y que agrupa a personas y colectivos vecinales sociales del Casco que llevan desde hace muchos años involucradas en la reivindicación y defensa de un barrio que decida su propio futuro. Sabemos que en próximas fechas tienen intención de hacer una presentación pública de la red de vivienda Auzoan Bizi, así que dejaremos para entonces el comentar la iniciativa con mayor profundidad, pero recojamos el mensaje inicial que nos han adelantado ya en los carteles que han ido colocando en el barrio, y que, como buenas conocedoras del vecindario del mismo, han difundido en algunos de los principales idiomas que utilizamos el vecindario del Casco

¿Tienes problemas con la vivienda?

    • ¿No puedes pagar el alquiler?
    • ¿Te quieren desahuciar?
    • ¿Te resulta imposible conseguir un alquiler?
    • ¿Tu vivienda tiene problemas estructurales?
    • ¿Te interesa trabajar el tema de la vivienda?
    • ¿Quieres organizarte con tus vecinas?

Auzoan Bizi es una red de apoyo mutuo de Alde Zaharra para tratar de forma comunitaria problemas con la vivienda en el barrio. Ponte en contacto con nosotras en el teléfono 689 65 99 03, escríbenos a harrera_ab@riseup.net, o acércate los lunes a las 17.30 a Gasteiz Txiki.

¡EL BARRIO SE DEFIENDE!

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CUIDÁNDONOS EN ALDE ZAHARRA

He aquí una iniciativa curiosa por varias razones. En primer lugar, porque es consecuencia directa de la pandemia de COVID… o mejor dicho, de las consecuencias que sobre la salud (en su sentido más amplio) de parte de la población del barrio están teniendo algunas de las medidas impuestas por las autoridades.

En segundo lugar, por la heterogeneidad y diversidad de los colectivos y agentes que en ella están tomando parte, y que en la mayoría de los casos se juntaron inicialmente con la preocupación compartida de las consecuencias que para parte del vecindario estaban teniendo las comentadas medidas impuestas (aislamiento y/o pérdida de lazos relacionales; deterioro físico y cognitivo; angustias, temores y fobias; carencia de afectos y dificultad de compartir sentimientos y emociones… Esos colectivos y personas son, por un lado, gentes que desde hace tiempo vienen trabajando por reforzar lazos comunitarios en el barrio, como personas vecinas del Casco, la asociación vecinal Gasteiz Txiki, o Cáritas del Casco Viejo. Pero, dada la gravedad del panorama, decidieron ya hace bastantes meses (ha habido iniciativas anteriores, aunque aún no se denominaran como “Cuidándonos en Alde Zaharra”, como la mesa redonda que ya recogimos en KTT: “Conviviendo con la Covid 19 Alde Zaharrean: el barrio cuida al barrio”), se pusieron en contacto con el Centro de Salud del barrio, con los Servicios Sociales de Base y con la Red Bizan que agrupa lo que antes eran los Centros Socio Culturales de Mayores y, gracias, en buena parte de los casos, a la enorme implicación de personas concretas de estos entornos institucionales, que compartían su preocupación por el estado de salud de buena parte del vecindario, comenzaron a trabajar de forma continua y coordinada hasta, en la actualidad, ofrecer tres actividades diversas, que son las que se recogen en su cartel.

Se definen como una Red Comunitaria que trabaja para:

  • Ser sujetos activos en nuestra salud y vida en general
  • Conocernos, cada una de nosotras y como comunidad, qué nos duele y cómo cambiarlo juntas/os
  • Replantear el cuidado colectivo, poner en valor la vida y todas las vidas
  • Sabemos lo que nos afecta y enferma colectivamente: relacional, social…
  • Crear redes informales y naturales más efectivas
  • Ponernos en acción, poniendo en valor el amor y la ternura, aquí mismo en Alde Zaharra

Y las actividades que tiene actualmente en marcha son:

Paseo saludable en compañía

Todos los miércoles a las 11 horas con quedada en la Fuente de los Patos

Escuchándonos. Grupo de Autoapoyo en el barrio (acompañadas por Isaura Regueiro)

Los miércoles cada quince días, de 18 a 19 horas. Inscripciones en Gasteiz Txiki (calle Las Escuelas 9) o llamando al teléfono 618830721

Chi-Kung (relajación)

Martes, de 10 a 11 horas, quedando en el Jardín de San Prudencio

Olarizu

2021-02-05, Gasteiz. Okupatu zure Bizitza elkartearen agerraldia, Olarizuko etxebizitza okupatuetako bizilagunen agerraldia 05-02-2021, Vitoria. Rueda de prensa de Okupatu zure Bizitza, vecinos y vecinas de las viviendas ocupadas de Olarizu. Fuente: Naiz

La aporofobia como táctica de Urtaran en Olarizu… para la obtención de réditos económicos y políticos.

Sin intención de entrar en la profundidad debida por la gravedad de los hechos, y con el solo objeto de aclarar a quien pueda haber confundido el discurso oficial sobre lo ocurrido en Olarizu, intentemos demostrar por qué decimos que lo practicado por Urtaran en este caso es una miserable táctica aporofóbica.

Para comprender la “política” llevada a cabo por Urtaran (él se ha significado especialmente al vanagloriarse públicamente de cómo iba a llevar a cabo esa “política”) quizá el camino más fácil sea leer la definición de aporofobia que recoge la wikipedia:

La aporofobia es el odio, miedo y rechazo a las personas pobres. La pobreza es una característica circunstancial en la vida de los seres humanos y en ningún caso forma parte de la identidad. La pobreza no es una condición permanente de las personas, sino una situación indeseable e injusta, pero superable.​ La posibilidad de que las personas puedan salir de la situación de pobreza y abandonar la exclusión social tiene un efecto de culpabilización individual de las personas de su situación de pobreza, ya que no se tienen en cuenta las circunstancias sociales, políticas y/o económicas que influyen en los procesos de exclusión. Las creencias y mitos generados en este proceso de culpabilización son las ideas que subyacen a la aporofobia («están en la calle porque quieren», «tendrían que ponerse a trabajar», «son unos vagos», etc.).

La aporofobia se transmite a partir de una construcción social que relaciona a las personas pobres con delincuencia, situándolas en el imaginario social como posibles delincuentes antes que como potenciales víctimas de la discriminación y la violencia. Existen políticas públicas orientadas a la seguridad y a la convivencia​ así como prácticas periodísticas en torno a la pobreza y la exclusión social que favorecen la transmisión de una imagen de criminalización de la pobreza.

Estas prácticas políticas, sociales y mediáticas generan representaciones deshumanizadoras de las personas en situación de extrema pobreza y crean una distancia simbólica entre «nosotros» y «ellos». De este modo, a través de procesos de deslegitimización y exclusión moral la ciudadanía no se sienten obligada a aplicar las normas morales, reglas sociales y consideraciones de justicia que aplicarían con la población que no está excluida socialmente.

Urtaran lleva años participando activamente en esa deshumanización y criminalización de las personas residentes (buena parte de ellas desde hace 5 años) en las casas vacías de propiedad municipal de Olarizu, obligadas a ocupar porque la propia institución municipal ha hecho reiterada dejación de sus obligaciones a la hora de garantizar una vivienda digna. Las mismas afectadas explican perfectamente lo ocurrido:

“Hace algunos años tuvimos que ocupar estas viviendas abandonadas por Ensanche 21. Desde entonces, sufrimos acusaciones de todo tipo por parte del Ayuntamiento en los medios de comunicación: nos han insultado, coaccionado, presionado y abandonado. Para rematar nos tiran a la calle sin opciones y sin prestar la mínima ayuda.

(…) El gabinete de Gorka Urtaran cumple su promesa y condena a 54 familias a volver a ocupar o vivir en condiciones infrahumanas, pero de asistencia sociopolítica ni hablamos.”

Y es que, efectivamente, la rastrera táctica aporofóbica de Urtaran busca dos objetivos: los execrables réditos políticos que en nuestra sociedad actual resultan de la criminalización de la pobreza económica, y los réditos económicos de la venta de los pisos que en el espacio de Olarizu aspira a obtener (casi 78 millones). Como resumen perfectamente las personas afectadas por el desalojo: Queda claro que para Urtaran y su gabinete no somos nada y que un ladrillo tiene más valor”

Por eso estamos completamente de acuerdo con la Iniciativa por el Derecho a Techo y Contra la Exclusión Social de Gasteiz cuando, en el último párrafo del comunicado que hizo público el día del desalojo, afirmaba:

Nos parece realmente grave la actitud del gobierno municipal, en lugar de ayudar a las personas más vulnerables, les trata con odio y desprecio y les quita lo poco que tienen. Ante la gravedad de la situación, animamos a la ciudadanía a participar en la manifestación que partirá de la Plaza de la Virgen Blanca el miércoles 16 de junio a las 19:00 horas bajo el lema: Urtaran desahucia, Etxebizitza guztiontzat!

Allí nos vemos!!!