Rentas personal y familiar. RGI y otras “ayudas” (diagnóstico del barrio 8)

Si, como hemos visto en el capítulo 7, según señalan los datos estadísticos, el Casco es uno de lo barrios con más tanto por ciento de personas ocupadas (el 9º de 31, insistimos una vez más que la realidad es otra, pues la estadística oficial deja fuera muchas otras formas de trabajo) y que, además, según la evolución entre 2011 y 2016, va mejorando el nivel de sus categorías profesionales, pues parece que debería ser fácil adivinar lo que nos vamos a encontrar en este capítulo relacionado con lo que denominan Renta Personas y Renta Familiar, esto es, que el Casco esté en una relativamente buena posición entre el conjunto de barrios, y que ésta venga mejorando en los últimos años… Y sin embargo no es así.

¿Qué sucede entonces? Pues que nos vamos a darnos de bruces con otro de los peligros de los datos estadísticos: que pueden ocultar realidades muy dispares, que al compensarse entre ellas ofrecen una imagen conjunta que nos impide verlas. Con un ejemplo se entenderá más fácilmente: Imaginemos (como luego veremos que es el caso) que en el barrio hay secciones censales en las que, efectivamente, las rentas han ido creciendo en estos años, hasta adquirir un nivel superior a la renta de una decena de barrios de la ciudad; pero, al mismo tiempo, hay otras secciones en las que las rentas han ido empeorando bastante más que en el conjunto de la ciudad (son más bajas que en cualquier barrio), al sumar los datos y obtener la media la imagen que nos ofrece ésta no refleja ninguna de las dos realidades señaladas.

Es lo que venimos subrayando en otros capítulos sobre lo que está sucediendo en el barrio en los últimos tiempos: se están dando al mismo tiempo un proceso de gentrificación y de pauperización en diferentes zonas del barrio que, cuando observamos los datos generales del Casco se difumina, porque se compensan. Pero, como vamos a ver, ambos existen. Es una realidad que tenemos que tener muy presente. Y un nuevo aviso sobre la peligrosidad de los datos estadísticos, y las capacidades de utilización política que ofrecen a quienes los diseñan.

Esa parte del vecindario, condenada a la pauperización por un sistema económico y social tan injusto como poco equitativo y depredador, se ve obligada (no es una elección) a recurrir a las llamadas Ayudas sociales (que deberían ser realmente herramientas para la redistribución de la riqueza, y no meros parches para la sobrevivencia). Por eso es que en los datos sobre RGI y otras “ayudas” la sobrerrepresentación del Casco es tremenda. Si buena parte de la población del barrio ha de recurrir a estas para sobrevivir ¿cómo esperan que haga frente a rehabilitaciones u obras de infraestructura como las que demandan la ITE, o los expedientes de ruina?.

Y una cuestión fundamental más. Los datos que aparecen abarcan un periodo temporal que, en todos los casos, es anterior a la situación creada por la pandemia. Las medidas tomadas en torno a ésta, con ayudas irrisoria que, además, no son accesibles a toda esa parte del vecindario que no tiene una situación reglada (ya sea en lo personal, en lo habitacional o en lo laboral) está suponiendo (y seguirá aumentando) un tremendo drama social para el vecindario económicamente más vulnerable. Mientras, las instituciones miran para otro lado (a las grandes inversiones a realizar con los fondos que les lleguen de Europa… a pesar de las consecuencias que traerán esos fondos), cobijadas tras la tramposa coartada de la inexistencia formal y estadística de las personas no regladas. Ante todo ello parece imprescindible e inaplazable que en el barrio nos vayamos dotando de las Cajas de Resistencias y otros instrumento de apoyo mutuo y reciprocidad para hacer frente a lo que sin duda va a ser (está siendo ya) el efecto secundario más terrible de la actual pandemia.

El capítulo 8 lo hemos denominado RENTA PERSONAL Y FAMILIAR RGI Y OTRAS AYUDAS (diagnóstico 8, descargar aquí) y a continuación os dejamos su resumen. Os recordamos también que para poder conocer el detalle de qué calles y tramos de calle componen cada una de las secciones censales (y saber dónde están las diferencias dentro del barrio), podeís hacerlo a través del siguiente link: LISTADO DE LAS SECCIONES CENSALES DEL BARRIO

RESUMEN DEL CAPITULO SOBRE  RENTAS PERSONAL Y FAMILIAR.  RENTA DE GARANTÍA DE INGRESOS  Y OTRAS AYUDAS

8.A.1.- RESUMEN CON DATOS DEL BARRIO

RENTA PERSONAL

Tanto en Renta Total como en Renta Disponible la del Casco no es la menor de la ciudad, sino la cuarta menor en Renta Total y la tercera menor en Renta Disponible. en ambos casos la renta del Casco es bastante inferior a la de la media de Gasteiz (un 23,91% en el caso de la Renta Total y un 21,58% en la Renta Disponible). Ese 21,58% es mucho, aunque no hay que perder de vista tampoco que es menos de la mitad (todo un 58,69% inferior) a la del barrio con mayor Renta Disponible (Mendizorrotza), y un 2,94% superior a la del barrio con menor (Zaramaga). Sigue leyendo

GASTEIZ KALEA (¿con la quinta torre en el “alto de la refriega”?)

Tomada de Arabadok (Signatura anterior: 315, rollo E-6 I Signatura copias: Carpeta 163 – Positivos 23333 a 23334 Signatura originales: Rollo 35mm, nº 90) 1953, probablemente de Alberto Schommer

Esta pequeñísima calle del Casco tiene algunas curiosidades que merece la pena recoger, explicando algunas de ellas la interrogación que aparece entre paréntesis en el título.

Por un lado, que posiblemente sea la única (o de las muy pocas) calles de Gasteiz cuyos letreros están puestos solo en euskera. Porque esta pequeña calle (con algo menos de 30 metros de longitud, y sin ningún edificio de viviendas) cuenta con dos placas señalizadoras de su denominación, y las dos están solo en euskera (Gasteiz Kalea) como podemos ver en la siguiente foto tomada del blog Conociendo Álava

 

La calle Gasteiz, en el Cuaderno de Rotulación de Calles y Numeración de Casas de 1887 (año en el que se creó) aparece así definida:

Calle de Gazteiz:

Nombre primitivo. Se le dió este título en 12 de octubre de 1887, y se halla enclavada entre las calles de Santa María y Escuelas, sobre la parte central de “El Campillo”. No tiene edificios.

Especifica también que pertenecía a la Vecindad de Villasuso

 

El “alto de la refriega o del combate”

Con la grafía de su nombre, y su significado, los documentos municipales guardan también curiosidades. Así, por ejemplo, en el Nomenclator de 1910 aparece escrita con tilde, “Gastéiz”, algo que se repite también en el Nomanclator de 1920. Pero, además, en el Nomenclator de 1910 nos dan la siguiente explicación sobre el significado del nombre de la calle:

En lengua castellana significa “alto de la refriega ó del combate”

Los Nomenclator de 1920 y 940 mantendrán esta más que curiosa interpretación del significado de Gasteiz, aunque reduciéndola en parte y dejándola en “alto del combate

Lo curioso es que hoy en día en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, se abunda en esta traducción:

Como dijimos al principio, la actual Vitoria, antes del siglo X se llamó Gazteiz. Según un documento que existe en el Monasterio de S. Millán que significa alto de la refriega o del combate de gaitea, refriega, y riz, alto pequeño o colina.

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/linajes-vascos-en-chile–0/html/ff75df54-82b1-11df-acc7-002185ce6064_7.html#I_30_

El origen de tan curiosa traducción (al menos en lo que al documento de 1887 se refiere) casi con seguridad hay que atribuírselo a Becerro de Bengoa quien en 1880, en el número 11 de la segunda época de la Revista de Aragón (10 de diciembre de 1880) publicaba un trabajo titulado Etimologías alavesas. Ensayo de traducción castellana de los términos locales de la provincia de Alava, en el que incluía el siguiente párrafo:

Vitoria.—Se llamó Gazteiz, antes de que D. Sancho el sábio de Navarra la repoblara y fortificara en 1181. Hay en el país muchas localidades terminadas en iz-itz; y todas ellas están sobre un alto pequeño ó inmediatas á él. Iz significa colina, y en ella estuvo Gazteitz, y Vitoria la primitiva, que en un principio, cuando recibió este nombre, no tuvo más que un solo barrio, el murado; y que no se formó con las ruinas de otros pueblos. Gaitea significa refriega, y bien pudo querer decir Gazteiz «alto de la refriega ó del combate,» más lógica interpretación que alto de los jóvenes derivándose de gaztea, y que «alto de la queseria» de gastay queso.

Es verdad que esta traducción un tanto temeraria se puede entender desde la introducción que escribe (desde Palencia) el propio Becerro de Bengoa: Sigue leyendo

FUNDADORA DE LAS SIERVAS DE JESÚS/ JESUSEN ZERBITZARIEN FUNDATZAILEAREN (¿siervas?, mejor volver a Cercas Altas cuanto antes)

Foto tomada de “Vitoria en fotos

 

He aquí otra calle del Casco a la que habría que cambiarle el nombre sin demora. Antes de que a nadie se le disparen los pre-juicios y nos diga ¿pero no se está impulsando el que haya más calles en la ciudad con nombres de mujeres, y ahora proponéis quitar una de las pocas que sí lo tienen? La cuestión es casi a la inversa. Porque resulta que sí que hay una calle en Gasteiz (desde 2010, en el barrio de San Martín) con el nombre de Calle SANTA MARÍA JOSEFA DEL CORAZÓN DE JESÚS/ JESUSEN BIHOTZEKO SANTA MARIA JOSEFA kalea, que corrige, en parte, el error inicial de no haber nombrado a la conocida como “Siervas de Jesús” con el nombre de su fundadora (María Josefa Sancho de Guerra, que tampoco aparece completo como tal en la nueva calle). Y, reconocida así la figura de esta gasteiztarra (la discusión sobre los méritos para ello es otra cuestión en la que no vamos a entrar aquí), el mantener ahora la denominación de “Siervas de Jesús” no deja de ser impulsar una más que denunciable manera de entender el papel de las mujeres en el ámbito de los cuidados, que es a lo que hace referencia el término de “siervas”[1]. Sin descartar otras opciones posibles, mucho más apropiado y natural nos parecería, por ejemplo, volver a su denominación inicial, la de Cercas de Arriba o Cercas Altas, en referencia a la muralla que allí existía (algunos de cuyos vestigios aún subsisten). Cualquier cosa menos ensalzar el concepto de “siervas” que, desgraciadamente, es como se conoce popularmente a la calle.

[1] Aunque, al menos para nosotres, no esté claro al “servicio” de quién estarían, si al de una figura masculina divinizada por un sector poblacional, como apunta el nombre, o al de las tareas que les encomienda su congregación: “la pastoral sanitaria, mediante el cuidado de ancianos y enfermos, en hospitales, clínicas, casas de reposo o a domicilio”.

 

FUNDADORA DE LAS SIERVAS DE JESÚS/ JESUSEN ZERBITZARIEN FUNDATZAILEAREN

 

Esta calle es una de las que cierran perimetralmente el barrio, en concreto por parte de la vertiente de su ladera Oeste, pero al Casco sólo pertenece la acera derecha, de los pares (entre el 2 y el 40), dándose además la circunstancia que los edificios de su acera izquierda, impares, pertenecen a otros dos barrios distintos: del 1 al 25 a Lovaina, y del 27 al 53 a Coronación (o Errota). Hoy en día puede parecer extraño que no sea la calle completa (ambas aceras) las que sirvan de cierre perimetral del barrio por esa parte de la zona Oeste, pero, si atendemos a su origen, la cosa cambia: existieron entre lo que hoy son las dos aceras dos grandes elementos de división: uno, natural, el río Zapardiel (aunque en parte se hubiera desviado de su curso natural para hacerlo pasar por allí); otro creado por el ser humano, pero de sólida presencia en un tiempo: la ya comentada muralla o cerca que le dio su nombre primitivo de Cercas Altas.

 

Una historia con mucha polémica

Porque, y entrando ya en la historia de esta calle, algunas de las divergencias abiertas con respecto a esta calle tienen que ver incluso con lo referente a su existencia anterior a la de calle, en este caso porque una misma fuente ofrece dos versiones. Así, Henrike Knörr y Elena Martínez de Madina en su Toponimia de Vitoria al referirse a la calle Fundadora de las Siervas de Jesús nos dicen (los subrayados son nuestros):

Primeramente, desde el siglo XIII, esta calle al pie de las segundas murallas de Vitoria, se llamó Cercas Altas. Con este nombre se distinguía de Cercas Bajas, calle paralela más alejada de las murallas, formando parte junto a Cercas Altas del llamado Barrio de los Labradores

Sin embargo, cuando abordan la historia de la calle Aldabe nos dicen:

Las actuales calle y plazuela, y los antiguos barrio, portal y fuente de Aldabe tomaron su nombre del término de Aldabe, literalmente ‘al pie de la cuesta’, extramuros de la ciudad. El acceso al intramuros de la ciudad a través de la Herrería se llamó Portal de Aldabe, y en este entorno también se podía encontrar una fuente, unas eras y un campo que constituían el Barrio de Aldabe. Al estar en el exterior de la última muralla, este barrio también se denominó de las Cercas de Aldabe, coincidiendo con lo que se ha conocido como las Cercas Altas, actualmente Calle de la Fundadora de las Siervas de Jesús.

Es más, en su entrada sobre el Barrio de Aldabe recogen lo siguiente: Sigue leyendo

La población en relación a la actividad, la situación profesional y la profesión (diagnóstico del barrio 7)

 

Este es uno de los más manidos conceptos mentirosos convertidos en verdad estadística por la lectura perversa e interesada que hacen quienes controlan los datos públicos. Y en este caso por diversos factores. El más sangrante: incluir bajo el concepto de población inactiva a las personas que realizan tareas del hogar (que, añadimos nosotras, en plena tercera década del siglo XXI, y en un país que se tiene por desarrollado, siguen siendo muy mayoritariamente trabajos desarrollados por las mujeres)

El problema es que el principio que subyace es el del punto de vista capitalista, para quien los trabajos del hogar no son trabajos, sino “tareas”, y no parece dispuesto a asumir que, sigan sin estar retribuidos, deberían incluirse en un apartado que podría denominarse, por ejemplo Población (más) explotada o, Población esclavizada, que en no pocos casos se acerca más a la realidad. No, ellos han decidido que las personas que trabajan cuasi esclavizadas en el hogar y sin retribución (trabajo reproductivo), son población inactiva, y las incluyen junto con jubilados, pensionistas, rentistas e incapacitados.

Así, de un plumazo, cambian de categoría real en relación a la actividad a una buena parte de la población. Pero no es la única. También se quedan fuera de esta clasificación oficial los trabajos informales llevados a cabo por quienes así se ganan la vida (por elección o, como en la mayoría de los casos, por no tener otra opción). Y, por supuesto, tampoco se contempla en los datos la realidad del llamado trabajo encubierto o empleo sumergido, sin contrato y sin derechos laborales, que en el Estados español se calcula que afecta a más de un millón de personas. Todas esas poblaciones van también al pozo sin fondo de las poblaciones paradas o inactivas. ¡Y encima luego utilizan esas falsísimas clasificaciones para argumentar que lo que pasa es que hay mucha población ociosa!

Podríamos, por tanto, asegurar sin exageraciones que todo lo que vamos a ver en este capítulo es mentira (porque las administraciones lo saben pero lo obvian), oficial, eso sí, pero pura mentira con marchamo de verdad estadística. Aun así, como a pesar de todo ofrece cierta información acerca de la población del barrio, que es lo que buscamos, vamos a no dejarla pasar. Pero os insistimos para que a lo largo de todo el texto no se nos olvide lo hasta ahora expuesto.

El capítulo que acercamos hoy La población en relación a la actividad, la situación profesional y la profesión (descargar aquí), que no os asuste por su aparente extensión, ya que de sus 74 páginas, 42 son de Tablas Madre y Resúmenes que os ofrecemos en los Anexos. La intención de la inclusión de las Tabla Madre, como ya hemos explicado en alguna ocasión, es ofreceros la recopilación de datos que hemos tenido que llevar a cabo para realizar el análisis, para que cualquier de vosotras pueda extraer otras conclusiones (o rectificar las nuestras). Que nadie tenga que elaborar un trabajo que ya está hecho.

El de los resúmenes, con los que ahora os dejamos, el facilitar a la gente a la que le cueste más la lectura el que al menos pueda obtener una visión sobre lo más relevante. Si, además, nos extendemos especialmente en lo relacionado con los reúmenes sobre los datos de las secciones censales es porque nuestra intención es, una vez analizados todos los datos del barrio, recopilar esos resúmenes de cada sección censal, para poder ofrecer una radiografía completa de cada una de ellas.

Eso sí, los resúmenes tienen una ventaja: no solemos incorporar ni nuestras lecturas de los datos ni nuestras denuncias sobre lo que reflejan.

Como en esta ocasión hasta el resumen es un poco más largo de lo normal, aquí os van una serie de datos de él sacados, para inicitaros a su lectura:

  • Si lo que observamos es el % de personas ocupadas (esto es, que están trabajando) la cosa cambia bastante. El Casco es el 9º barrio de los 31 con mayor % de personas trabajando, sólo se ve superado por la mayoría de los barrios jóvenes, en los que por ello mismo hay más población trabajando.
  • En lo referente a población inactiva el Casco ocupa el lugar 28 de 31, y está bastante por debajo de la media de Gasteiz.
  • Que es una cuestión de pobreza y riqueza económica está claro (quien quiera lo puede denominar de “clases sociales”), porque mientras en el Casco sucede eso, en barrios de los más ricos económicamente, como por ejemplo Mendizorrotza, vemos que el % de personas inactivas llega hasta el 60%, mientras que el de paradas se queda en un mínimo 2,84%.
  • Vemos un claro reflejo del sexismo en el ámbito laboral afectando al barrio. Porque la mejoría que habíamos señalado para el Casco en las categorías altas de la clasificación profesional, vemos ahora que no son producto de una mejora equilibrada entre ambos sexos, sino que la mejora en personas profesionales técnicas es en los hombres (10,29%), mientras que en las mujeres se produce una reducción (-3,96). La mejora en las personas técnicas de apoyo, es más del doble entre los hombres que entre las mujeres (7,24% hombres, 3,16% mujeres).
  • Por el contrario, en la parte baja de la tabla, mientras las trabajadoras no cualificadas aumentan en un 2,72%, los trabajadores no cualificados se reducen en un -1,11%.

Sección 1: Tiene una más que evidente sobrerrepresentación en las cuatro categorías que ocupan los primeros niveles del escalafón, y en ambos sexos, salvo en hombres directores gerentes. Más todavía, es la única sección en que son mayoría las personas ocupadas encuadradas en estas cuatro categorías (el 50,48%), y en cada una de ellas tiene el % mayor de personas ocupadas. Solo entre las dos primeras suman más de la cuarta parte de la población ocupada de la sección. Otras de sus particularidades es que tiene casi tantas personas comerciantes y camareras (24,47%) como profesionales técnicas (24,08%). Entre ambas categorías se reparte casi el 50% de su población ocupada. La sección 1 destaca, en primer lugar, por su alto % de mujeres directoras gerentes (66,67%) la única sección en que son mayoría. Además de ello, tiene mayoría de mujeres en todas las categorías altas del escalafón de profesiones, y en algunas de la parte baja. Sólo tienen infrarrepresentación, aunque muy severa, en trabajadoras cualificadas y operadoras de maquinaria (de éstas, solo 2). Es, por tanto, la sección con una clara mayor categoría profesional con respecto al resto.

 

 

 

RESÚMENES DEL CAPÍTULO

 

1.- RESUMEN DE LO MÁS DESTACABLE SOBRE LA POBLACIÓN EN RELACIÓN CON LA ACTIVIDAD

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LO COMÚN SENTIDO COMO SENTIDO COMÚN (políticas, poléticas y políricas contra el credo neoliberal). Patricia Manrique. Un maravilloso texto.

 

(…) recomendable preguntarnos si no nos habremos dedicado demasiado a producir comunidad -generarla artificialmente- y demasiado poco a habitar, a vivir plenamente aquellas en las que de hecho ya estamos insertas de modo natural, pecando de un cierto prometeísmo y fieles a la lógica de un segundo -tercero, cuarto…- nacimiento individualista. Si no hemos pretendido unirnos en una presunta gran comunidad humana cuando aún no hemos reconocido las que se hallan simplemente más allá de nuestros grupos de afinidad.

(…) Parece pertinente interrogarnos acerca de si no consumimos demasiadas energías en esa tarea, tantas que acaben separándonos de las comunidades que podríamos llamar “de vida”, esas que nos tocan, en buena parte por azar, y con las que hay que lidiar en la medida en que forman parte de nuestras condiciones materiales de existencia,

(…) Y resulta esencial comprender que, desde este punto de vista, nunca habrá comunidad -ni tampoco democracia, entendida como aliento de lo común- si pretendemos un nosotros/as/es homogéneo, uno en el que les otres sean como nosotras, dejando de ser tan otros y otras, tan otres como son para ser más “nuestros”, “de las nuestras”: así se mata la hospitalidad, la exposición y la comunidad.

(…) Vaya por delante que nada de lo que a continuación se señala significa que neguemos su valor a la libertad de escoger la comunidad o las comunidades en que decidimos habitar, ni que les hurtemos la importancia indudable que han tenido y tienen a las comunidades “activistas” o cualquiera de ellas basadas en la afinidad para o por la lucha política. Pretendemos hacer, en todo caso, una crítica situada, desde dentro, personal y política, tras muchos años de militancia con el correspondiente esfuerzo por repensar nuestro ethos, nuestro modo de habitar, nuestra ética y política respecto a las comunidades activistas, reflexionando, a la vez, sobre nuestras relación con las comunidades en las que simplemente -nada más y nada menos- vivimos, esas que a veces desatendemos considerándolas un mero paisaje y no el organismo simbiótico complejísimo que en realidad son.

Se trata de una autocrítica desde la apelación a un comunismo sensible que, no cayendo en la separación patriarcal de los privado y lo público, sin restar politicidad a lo cotidiano -donde se incluyen esas comunidades en las que casi todas vivimos-, sienta y atienda, ponga en valor no sólo al grupo de afinidad político sino también el vecindario, la escuela, el entorno laboral, la localidad o la familia extensa.

 

Estos párrafos son parte de la introducción del libro que da título a este post LO COMÚN SENTIDO COMO SENTIDO COMÚN (políticas, poléticas y políricas contra el credo neoliberal) (Patricia Manrique, La Vorágine, editorial crítica, Textos (in) surgentes, Santander, 2020) un texto muy curioso (ahora nos explicamos) que recomendamos fervientemente a todas aquellas que apostamos por el sentido común de la comunidad vecinal (y del que, al final de este post os ofrecemos una recopilación en pdf de lo más sabroso)

Pero decíamos que es un texto muy curioso, porque con él hemos experimentado una relación contradictoria. Inicialmente, nos llamó la atención su título, así como que perteneciera a una colección denominada “Textos (in) surgentes, lo que nos llevó directamente a la lectura de una más que sugerente presentación del texto a cargo de la editorial:

Los seres humanos tendemos a buscar apoyos fáciles para seguir viviendo. Algunas miran para otro lado mientras la violencia de este sistema depredador de la vida se extiende, mientras el sufrimiento, el despojo y el exterminio de los disensos se ceban con las comu­nidades que defienden los territorios en el sur global, o con quienes, en cualquier geografía, desafían las formas «aceptables» de habitar en sociedad.

Otras, las que nos autodenominamos como críticas o rebeldes o, incluso, antisistema, tendemos a buscar apoyo en el pensamiento y las formas utópicas que, cocinadas a fuego lento, modelaron el desastre del siglo XX. Es difícil encontrar pensamiento crítico en nues­tros entornos que se atreva a desafiar lo consesual: lo público como brújula, el Estado como objetivo, el con­trapoder como forma de resistencia, las comunidades identitarias como refugio seguro, la pureza ideológica o moral como marchamo de clase, las vanguardias, las banderas blancas al enemigo… y un amplio arsenal de casquería agotada (y, a ratos, agotadora).

En nuestras «comunidades» rebeldes parece que no siempre hay sitio para las que no comparten a pies juntillas nuestra «utopía» y reproducimos rituales y formas dogmáticas como una traslación de las religio nes que no profesamos. Por suerte, hace décadas que esos consensos están siendo agrietados. La mayoría de las veces, desde el Sur, los movimientos de los sin tierra, el zapatismo, la resistencia a los megaproyectos económicos, el feminismo comunitario, el anticolonia­lismo han supuesto, con las sanas contradicciones que contienen, aire fresco para quien ha querido escuchar, ver, tocar… Por otra parte, en el Norte, numerosas voces del pensamiento crítico han logrado superar la frontera del marxismo y han indagado más allá de las categorías «universales» de las que nos dotamos en el centro del sistema.

Es cierto que mucho de ese pensamiento crítico y de esos movimientos obligan, precisamente, a pensar. Es decir, no tienen recetas mágicas y únicas, han multiplicado las utopías y han desacralizado la idea de asalto al poder, han hecho de los movimientos algo rizomático que se inserta en la vida vivida y que no niega las tareas de reproducción ni la politización de los entornos más cotidianos (la familia, la cuadrilla, las compañeras de resistencia…).

Por eso, el colectivo La Vorágine está muy contento con la publicación de Lo común sentido como senti­do común, un texto de agitación que, al tiempo que provoca la acción nos empuja a la reflexión que puede poner en cuestión algunas de las certezas que nos servían de apoyo ideológico o de excusa doctrinaria.

Con ello, nos lanzamos a la lectura del texto. Y, a decir verdad, la primera parte del texto nos costó realmente. No alcanzamos muchas veces a descifrar el contenido del lenguaje abstracto de muchos textos filosóficos, y así nos sucedía con las casi 100 primeras páginas del libro. Pero, la intuición, la suerte, o el convencimiento de que los párrafos que ya os hemos mostrado tenían que tener algún reflejo en el libro, nos hicieron insistir. Y gracias a ello dimos con un tesoro. Porque no de otra forma se nos ocurre calificar mucho de lo que hemos encontrado en el resto del texto. Porque, al menos para nuestro nivel de lectura, ahí es donde aparece la Patricia Manrique “de la calle”, del barrio, del compromiso social y colectivo, de la crítica radical y, especialmente, de la autocrítica radical constructiva. Y sí, también de la reflexión y la propuesta.

Nos hemos encontrado con pasajes que profundizan en lo que parece el “difícil arte” de mirar la actividad política, el militantismo, hacia dentro y desde dentro, para cuestionar inercias y tabúes, repensar ideas que con el paso de los tiempos parecen haberse constituido en dogmas o, simplemente se han convertido en diques de contención que nos impiden miradas más frescas sobre la realidad que nos circunda, la más cotidiana, la realidad que en buena parte nos hace. Por ejemplo: Sigue leyendo

Conocimiento del euskera (Diagnóstico del barrio 6)

 

Sección 3:

Destaca por ser la que tiene mayor % de arabarrak euskaldunes (39,47%) y el menor de erdaldunes (37,72%) siendo la única sección en que son más las personas nacidas en Araba euskaldunes que las no euskaldunes. También es la segunda sección con menor % de personas nacidas fuera de Hegoalde que son erdaldunes. Por el contrario, conociendo ese dato, llama la atención que su % de personas euskaldunes nacidas en los otros tres herrialdes es más bajo que el del conjunto del barrio.

Todo apunta a que ello es debido al esfuerzo (y/o ganas) de aprender euskera de la población de esta sección, pues sus tantos por ciento de personas nacidas en Araba o fuera de Hegoalde con el euskera como lengua materna son de los más bajos de todas las secciones.

 

Si, como decíamos en el capítulo dedicado a nivel de instrucción y titulación, el conocimiento y sabiduría de una población está muy lejos de poder restringirse a las titulaciones académicas por ella alcanzadas, en relación al conocimiento de un idioma, en este caso el euskera, está lejos igualmente de poder equipararse a la titulación (o su ausencia) que en referencia a ella posean las personas. Aunque la dinámica actual parezca no querer tenerlo en cuenta, poseer los conocimientos académicos que otorgan la titulación correspondiente en euskera está muy lejos de suponer su uso o empleo real. Y, al contrario, la falta de titulación al respecto no tiene por qué suponer su falta de conocimiento y empleo.

Afortunadamente, los datos que vamos a observar en este apartado están basados no tanto en la titulación académica que cada persona posea, sino en lo que cada persona declara en base a su conocimiento y uso real (que distan mucho de ser lo mismo), pues beben de las informaciones aportadas al respecto por las propias personas en el momento de realizar los Censos de Población y Viviendas (elaborados por el INE) en 2011 y 2016. Porque, por extraño que parezca, en lo relativo al euskera ni el INE ni el EUSTAT tienen en el momento de redactar estas líneas ningún estudio realizado con datos posteriores a ese 2016 que cuente con desglose por barrios (ni qué decir ya por secciones censales).

Teniendo en cuenta todo ello, os dejamos el documento Conocimineto del euskera (Diagnóstico de barrio 6, descargar aquí), y os dejamos abajo el resumen con las cuestiones más importantes, recordando que en este link podéis encontrar el LISTADO DE LAS SECCIONES CENSALES DEL BARRIO

 

RESUMEN SOBRE CONOCIMIENTO DE EUSKERA

A) En el barrio:

El % de la población mayor de 2 años que se declara euskaldun en el Casco ha pasado de ser una de cada cinco personas en 2011 (el 20,93%) a ser casi una de cada cuatro en 2016 (el 24,75%). Aun siendo un incremento importante en tan solo cinco años (de un 18,25%), es, sin embargo, algo menor al que se ha dado tanto en el conjunto de Gasteiz (21,46%). Pero, si lo que observamos es el % de la población mayor de 2 años que se declara euskaldun, el del Casco, tanto en mujeres (25,88%) como en hombres (23,58%) es superior al de Coronación (20,54 y 20,15% respectivamente), aunque ligeramente inferior al del conjunto de Gasteiz (28,15 y y 26,36%)

Por lo que respecta la población que se declara erdaldun, aunque en el barrio ha crecido más que en las zonas con las que le comparamos. El % de la población del Casco que es erdaldun (56,93%) sigue siendo menor que el de Coronación (63,07%), aunque mayor que el de Ensanche (53,27%) y el del conjunto de Gasteiz (53,06).

En ese aumento de vecindario del barrio erdaldun llama la atención que el incremento en el número de mujeres erdaldunes (6,80%) es más del doble que el de hombres (2,83%)

Sin olvidar que la población de 2 o más años en los cinco años transcurridos ha disminuido en 279 personas, vemos que el total de personas cuasi euskaldunes se ha reducido en 378, a la par que el de erdaldunes solo ha aumentado en 2, mientras que el de euskaldunes lo ha hecho en 97

B) Los datos por secciones censales

Según el nivel de conocimiento del euskera

Sección 1:

La tercera con menor % de población euskaldun (23,97%, por debajo de la media del barrio), y entre euskaldunes, tiene muchas más mujeres que hombres (57,34 de mujeres), la sección con mayor diferencia entre sexos. Es la segunda sección con mayor incremento de personas euskaldunes (10,85%) entre 2011-2016, en buena parte por el importante crecimiento de sus hombres euskaldunes (14,02%). Es muy llamativa su desproporción entre sexos de las personas euskaldunes no alfabetizadas (36,36% de mujeres), así como su crecimiento en personas euskaldunes no alfabetizadas (pasa de 5 a 11, siendo el crecimiento tanto en mujeres como hombres) Sigue leyendo

Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: redes y claves para el desarrollo social y urbano

 

Hace ahora un poco más de 5 años, en uno de los primeros post de este blog, dábamos cuenta de “Aproximación Diagnóstica: Comunidades Vecinales del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz”, el Trabajo Fin de Grado presentado por Blanca Aguirre, Loreto Gómez, Albuery Horrillo, Lucía Loayza y Castor Rino, 5 alumnas de la Escuela Universitaria de Trabajo Social (UPV) de Gasteiz. Sobre el recomendable trabajo de estas personas comentábamos:

A pesar de su origen institucional, quienes nos movemos por el barrio, tomamos parte en las convocatorias vecinales o aportamos nuestro granito de arena en las iniciativas de impulso de la comunidad vecinal del Casco, sabemos que estas 5 personas han dedicado tiempo, esfuerzo, dedicación y atención a su trabajo, lo que (unido al contacto directo que les han permitido las entrevistas realizadas y a las fuentes de datos consultadas) les ha posibilitado alcanzar una visión profunda de la realidad del barrio, esa que permite ver más allá de los titulares de prensa y de las piedras de las fachadas hasta conseguir distinguir y resaltar las personas vecinas que viven tras esas piedras.

Lo que no sabíamos (probablemente nos lo explicarían, pero no nos enteramos), es que era parte de un trabajo mucho más amplio. Sin embargo, ahora, en las tareas de recopilación de materiales para la elaboración del diagnóstico de barrio que os estamos ofreciendo, nos hemos encontrado de sopetón con algunas otras partes de ese trabajo, que han sido publicadas en 2018 en el libro titulado Actas del X Congreso vasco de Sociología y Ciencia Política; Sociedades en constante cambio: realidad social y reto científico. En el interior de esta edición nos hemos encontrado ni más ni menos con la publicación de tres trabajos relacionados con el Casco y con la labor llevada a cabo alrededor de él por profesorado y alumnado de la mencionada Escuela Universitaria de Trabajo Social (UPV) de Gasteiz. Y es que, como explican en la introducción de uno de esos trabajos:

Este trabajo tiene como objetivo exponer los ejes principales del proyecto «Comunidades de vecinos/as del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: diagnóstico participado y escenarios de futuro», presentado y aprobado en la convocatoria para la concesión de ayudas a la innovación en sostenibilidad de la UPV/EHU 2014. Se trata de un proyecto vertebrado desde la Escuela de Trabajo Social de la UPV/EHU que articula 5 Trabajos de Fin de Grado (TFG) con la tutorización de tres profesoras y que plantea la realización de un diagnóstico para el análisis de la situación de las comunidades de vecinos/as del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz.(…) A partir de un extenso análisis documental y un trabajo de campo basado en entrevistas en profundidad a diferentes agentes sociales e institucionales del Casco Viejo vitoriano, así como en una actividad diseñada desde la asignatura de Metodología Cualitativa en Investigación Social de tercer curso del grado en Trabajo Social donde el alumnado recoge una muestra importante de opiniones sobre la realidad del Casco Viejo. Así, el diagnóstico se contextualiza a partir del análisis del tejido social e identifica y avanza un estudio sobre algunas de las principales temáticas sobre las que versa la situación de estas comunidades de vecinos/as: la situación del colectivo inmigrante, la cuestión del género, el modelo de convivencia, la situación de la infancia y la situación del colectivo de personas mayores residentes en el barrio

 

Los tres trabajos mencionados (que hemos recopilado en un pdf que te puedes descargar aquí) son los siguientes:

  • Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: redes y claves para el desarrollo social y urbano (Noemí Bergantiños, Lucia Loayza, Miguel Castor, Edurne Aranguren; Universidad del País Vasco/ Euskal Herriko Unibertsitatea)
  • Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: escenarios de desarrollo urbano sostenible (Kontxesi Berrio-Otxoa, Blanca Aguirre, Loreto Gómez, Albuery Horrillo; Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea)
  • Propuesta metodológica para la investigación en Trabajo Social: cómo innovar y no morir en el intento (Kontxesi Berrio-Otxoa, Noemí Bergantiños; Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea)

Sabíamos que esta iniciativa había surgido inicialmente por impulso institucional, a través de la Oficina de Atención Vecinal del Ayuntamiento (ésa que en el barrio nunca hemos sabido para qué sirve exactamente), quien, como comentan las autoras tenía el siguiente objetivo:

El objetivo planteado consistía en analizar la situación de la «comunidades de propietarios» en el marco de un estudio urbanístico en los caños medievales del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz

Pero una vez se ponen a la tarea, consideran necesario variar los objetivos:

Es así que el estudio se amplía permitiendo la posibilidad de plantear una aproximación diagnóstica para el conocimiento en profundidad de la realidad social del Casco Viejo, en el cual se implica al alumnado de Cuarto curso como grupo motor de la investigación con la autorización de tres docentes de la Escuela de Trabajo Social.

Se formulan entonces dos objetivos generales que a su vez se desglosan en tres objetivos específicos que para permitir un mejor análisis, se dividen en dos bloques articulados y complementarios que abordan la realidad del barrio del Casco viejo. Así a partir de la aproximación diagnóstica se abordan de manera específica en trabajos de fin de grado, elaborados de manera individual por el equipo motor, cinco temáticas en torno a los resultados de este estudio.

Este nuevo enfoque para el conocimiento en profundidad de la realidad social del Casco Viejo no debió gustarle a la Oficina de Atención Vecinal, que, tal y como nos cuentan las autoras, decidió abandonar el proyecto. Ellas, a pesar de todo, decidieron sustituir la falta de aportación económica de la Oficina municipal con el aumento de la dedicación tanto del alumnado como del profesorado implicado: Sigue leyendo

NIVEL DE INSTRUCCIÓN O TITULACIÓN ACADÉMICA DE LA POBLACIÓN (Diagnóstico del barrio 5)

De entre los 31 barrios de la ciudad, hay 13 barrios donde el tanto por ciento de la población mayor de 10 años que tiene estudios primarios o inferiores es mayor que en el Casco. Y el Casco está prácticamente en la media de la ciudad. De forma parecida, hay 15 barrios donde el % de la población que tiene estudios medio-superiores o superiores es inferior al del Casco

 

Somos muy conscientes de que el grado de conocimiento o sabiduría de una población está en coordenadas muy distintas a las que se usan en el actual modelo social (el capitalismo en su fase neoliberal), que se empeña en medirlas en base a unas titulaciones otorgadas por unos conocimientos que tal vez sean válidos para lo que ese modelo capitalista espera de nosotras (formarnos para mejor servirle) pero que, en lo fundamental, poco o nada tienen que ver con las capacidades y los conocimientos que puedan sernos de utilidad en nuestra supervivencia como parte integrante de la naturaleza mundo y, tal y como lo describen l@s zapatista@s, conocer el mundo, nombrarlo, para que la gente aprenda a decir su palabra e intente transformarlo. Una educación para los pueblos y las comunidades en busca de la emancipación de cualquier tutela, subordinación, dependencia o servidumbre. Una educación que es, principalmente, un aprendizaje recíproco y mutuo, donde las experiencias propias y colectivas, la sabiduría popular y el conocimiento atesorado por las personas mayores tendrían una importancia fundamental.

Pero ese concepto de educación no es medible con títulos, y tampoco es recogido o analizado por estadística alguna (no es útil a los intereses de quienes impulsan las estadísticas). No es, pues, el que vamos a abordar en este apartado que se va a centrar en la estrecha y absurda mirada sobre eso que denominan nivel de instrucción o titulación académica. Una gran pena.

En cualquier caso, y limitándonos a los datos os ofrecemos hoy el capítulo Nivel de instrucción o titulación academica de la población (Diagnóstico de barrio 5, descargar aquí), dejándoos a continuación el resumen de las cuestiones que nos han parecido más reseñables tanto a nivel de barrio como de secciones censales, y recoordándoos que en este link encontraréis el detalle de la composición de esas secciones censales por calle y tramos de calles del barrio

 

RESUMEN DEL NIVEL DE INSTRUCCIÓN O TITULACIÓN ACADÉMICA

 

  1. A) En el barrio

De entre los 31 barrios de la ciudad, hay 13 barrios donde el tanto por ciento de la población mayor de 10 años que tiene estudios primarios o inferiores es mayor que en el Casco. Y el Casco está prácticamente en la media de la ciudad.

De forma parecida, hay 15 barrios donde el % de la población que tiene estudios medio-superiores o superiores es inferior al del Casco

En general vemos una tendencia a la reducción del tanto por ciento de personas del barrio y las secciones con estudios primarios

Se aprecia que en estos 5 años en general ha aumentado el % de las personas del barrio con estudios profesionales, aunque el aumento general es debido al aumento de los hombres, ya que el % de las mujeres con estudios profesionales disminuye.

El de estudios secundarios es el segundo nivel de estudios más frecuente en el barrio, sólo por detrás del de estudios primarios, cerca de una de cada cuatro personas mayores de 10 años del barrio es el nivel de instrucción que posee. Sin embargo, el número total y el % de personas con estudios secundarios han disminuido ligeramente en el barrio en estos 5 años, tanto en mujeres como en hombres.

La categoría de estudios medios-superiores es la que recoge menor % de la población del barrio (y de cada una de sus secciones), en concreto tan sólo el 7,03%. Además, en el barrio durante estos 5 años decrece muy levemente el número de personas con estudios medios-superiores. No obstante aclaremos que con respecto a los datos de las personas con estudios medios-superiores hay elementos extraños. Por ejemplo, en la franja de 19 a 24 años no hay ninguna persona en el barrio con estudios medios-superiores y sí 28 personas con estudios superiores. De todas formas, Lo más destacable es que, tanto hace 5 años como ahora, el número de mujeres con estudios medios-superiores es muchísimo más elevado que el de hombres (en la actualidad un 77,72% superior).

Un 16,17% de la población del barrio mayor de 10 años tiene estudios superiores, aunque está muy desequilibradamente repartido entre secciones censales. Parece que no hay que descartar una paulatina incorporación en los últimos años de nuevo vecindario al barrio con este perfil de estudios superiores, especialmente en la sección 1, pues si comparamos los datos entre 2013 y 2018, aunque la población de la sección1 en esa franja de edad era mayor que ahora (210 por 202) el número de personas con estudios superiores en esa franja de edad era menor (64 en 2013 por 72 en 2018). No obstante, en el conjunto del barrio como en la mayoría de sus secciones en estos 5 años tiene lugar un incremento del número de personas con estudios superiores En todas las secciones y en el conjunto del barrio es mayor el % de mujeres que tienen estudios superiores que el de hombres

 

  1. B) En las secciones censales

Sección 1:

Es la que menos personas con estudios primarios o inferiores tiene, al mismo tiempo que es la que tiene más % de personas con estudios medio-superiores o superiores.

Infrarrepresentación en estudios primarios, con fuerte infrarrepresentación en casi todos los tramos que van de los 30 a los 74 años.

La presencia en la sección 1 de las residencias y apartamentos de Aurora y Arquillos podría ser también la explicación para el hecho de que esa sección que en casi todas las franjas de edad ha tenido bastante menos % de personas con estudios primarios de lo que le correspondería por población, al llegar al segmento de más de 75 años, pase a tener más % que le correspondería.

Está infrarrepresentada en estudios profesionales, especialmente entre los hombres, y eso que estos últimos entre 2013 y 2018 han crecido porcentualmente mucho más que las mujeres.

Incremento importante de las personas con estudios secundarios, especialmente entre los hombres, aunque siguen siendo menos que las mujeres.

Clara sobrerrepresentación de personas con estudios medios-superiores, donde los hombres son claramente mayoritarios, ya que en % casi duplican al de las mujeres.

Es la sección con mayor % de personas con estudios superiores, un 21,41%. Su clara sobrerrepresentación es especialmente intensa en las franjas de 35 a 44 y de mayores de 55 años. De hecho, en el tramo de 35 a 44 años un 35,64% tiene estudios superiores (la media del barrio es del 24,39%). En la de 60 años en adelante esta sección acumula casi el 40% de todos los estudios superiores del barrio de esas edades.

De cualquier forma son las mujeres con estudios superiores las que aumentan su % en los años 2013 a 2018 (en un 12,90%), porque el de los hombres se reduce en un 8,11%)

 

Sección 3:

Tiene una notable sobrerrepresentación en personas sin estudios de más de 70 años.

Muy sobrerrepresentada en los hombres estudios profesionales, de forma muy especial en los tramos que van de los 65 a los 74 años, donde de las 57 personas de esa edad con que cuenta la sección no hay ni una sola cuyo nivel académico sea el de estudios profesionales. Entre 2013 y 2018 ha tenido un incremento muy alto de personas con estudios profesionales (29,19%), tanto en mujeres como en hombres (29,11 en mujeres, 30,10 en hombres)

Es la única sección en la que el % de mujeres con estudios secundarios es mayor que el de hombres, no obstante, en ambos sexos ha habido un importante descenso, que una vez tenida en cuenta la variación de la población se cifra en un -16,04%

Es la sección que proporcionalmente pierde más personas con estudios medios-superiores, aunque lo más llamativo en esta categoría es que en esta sección las mujeres son el doble que los hombres con estudios medios-superiores.

En la franja de 60 años, del total de 143 personas, solo tiene 3 personas con estudios superiores.

Las mujeres con estudios superiores son un 20,55% del total de mujeres y los hombres tan sólo el 13,59%.

 

Sección 4

Tras la sección 8 es la segunda sección con mayor % de personas con estudios primarios o inferiores, y la segunda también con menor % de personas con estudios medio-superiores o superiores. Refleja en lo referente a estudios realizados una situación peor a la de la media del barrio.

Notoria sobrerrepresentación en estudios primarios en la mayoría de los tramos de edad.

Es llamativo que de las 93 personas de entre 65 y 69 años con que cuenta la sección 4, no haya ninguna que tenga estudios profesionales, así como que sea la única sección en la que porcentualmente aumentan más las mujeres con estudios profesionales que los hombres.

En estudios secundarios mientras se ha incrementado el % de mujeres, ha disminuido el de hombres, las mujeres aumentan un 7,36% y los hombres disminuyen un 5,81%, pero siguen siendo mayoría los hombres.

Clara infrarrepresentación de personas con estudios medios-superiores.

Es una de las dos únicas secciones que aumenta su número de personas con estudios medios-superiores, aunque solo en una persona. Son muchas más las mujeres con estudios medios-superiores.

Es la segunda sección con menor % de vecindario con estudios superiores, sólo por encima de la sección 8 (Residencia San Prudencio), incluida la franja joven (25-29 años). Tiene especialmente pocas personas con estos estudios en la franja de 60 años y más.

 

Sección 5:

Tanto el barrio como todas las secciones, incluso en su división por sexos, disminuyen en estos 5 años la presencia y porcentaje de personas con estudios primarios, salvo en una importante excepción: las mujeres de la sección 5, que no solo no disminuyen, sino que aumentan. Y la explicación no es que lo hagan porque el conjunto de las mujeres de la sección 5 haya aumentado en esos 5 años (no lo ha hecho, se han reducido de 733 a 720). Eso quiere decir que en estos 5 años ha habido una importante incorporación a la sección 5 de mujeres con estudios primarios. Probablemente se debe al Hogar Belén ubicado desde 2016 en el Cantón de San Marcos, que pertenece a esta sección.

Sobrerrepresentada en hombres con estudios profesionales, de forma muy especial en las personas con 60 años y más.

Es la sección en el que el % de los hombres con estudios secundarios es más mayoritario.

Incremento notable en las personas con estudios secundarios, especialmente entre los hombres, aunque siguen siendo mayoría.

Bastante mayor el % de hombres con estudios medios-superiores que el de mujeres. En los cinco años de la comparación es la segunda sección con mayor pérdida proporcional.

 

Sección 8:

Es la sección con mayor % de personas con estudios primarios o inferiores, y con menor % de personas con estudios medio-superiores o superiores, probablemente por la presencia en ella de la Residencia San Prudencio. Refleja en lo referente a estudios realizados una situación peor a la de la media del barrio.

Sobrerrepresentación en estudios primarios.

Sobrerrepresentada en hombres con estudios profesionales, mientras que destaca también por su muy bajo % de mujeres con estudios profesionales (sólo 8 mujeres).

Se incrementa el % de mujeres con estudios secundarios, y el de hombres disminuye, consecuencia de ello ahora las mujeres con estudios secundarios pasan a ser mayoría en la seccion.

Son muchas más las mujeres con estudios medios-superiores.

La sección con menor tanto por ciento de personas con estudios superiores, incluso en la franja de 25-29 años.

En estudios superiores, disminuye en ambos sexos, pero mientras en los hombres lo hace en un -8,33%, en el caso de las mujeres alcanza el -14,08%.

 

Sección 10

Tras la sección 1 es la segunda que menos personas con estudios primarios o inferiores tiene, al mismo tiempo que es la segunda que tiene más % de personas con estudios medio-superiores o superiores.

Entre el 30,78% de las mujeres de la sección 10 con estudios primarios y el 25,89% de los hombres, en realidad supone que hay un 18,89% más de mujeres que de hombres. Y eso es una diferencia notable, que si la pasamos a cifras concretas, como en la siguiente tabla, nos muestran una diferencia de 193 mujeres y 153 hombres

Infrarrepresentada en estudios profesionales.

Mientras el % de hombres con estudios secundarios aumenta ligeramente, el de mujeres disminuye de forma algo notable, ello lleva a que ahora los hombres pasen a ser mayoría.

Bastante mayor el % de hombres con estudios medios-superiores que el de mujeres. En los 5 años de la comparación es una de las dos únicas secciones en las que aumentan las personas con estudios medios-superiores.

Es muy llamativo su alto % de personas con estudios superiores en la franja 25-29 años, todo un 37,21%, cuando la media del barrio es del 24,28%. Significa que más de un tercio de la juventud de esas edades tiene (ya) estudios superiores. Es llamativo también cómo en esta franja de edad de los 35 a los 44 años baja sustancialmente el % de personas de la sección 10 con estudios superiores (en la franja de 25 a 29 era de un 37,21% y en la de 35 a 44 pasa a un 25,35%), aunque siga siendo mayor a la media del barrio

“CONVIVIENDO CON LA COVID 19 ALDE ZAHARREAN: EL BARRIO CUIDA DEL BARRIO” (Mesa redonda con Isaura Regueiro y Mati Iturralde)

Desde las personas, colectivos sociales y vecinales y algún que otro organismo que desde hace unos cuantos meses vienen reuniéndose en la plataforma “Adinduak ta osasuna alde zaharrean” han organizado para el próximo miércoles 24 de febrero una más que interesante mesa redonda o charla coloquio bajo el título de “CONVIVIENDO CON LA COVID 19 ALDE ZAHARREAN: EL BARRIO CUIDA DEL BARRIO”

Las ponentes que introducirán la cuestión son:

Mati Iturralde (Médica de Atención Primaria) Isaura Regueiro (Psicóloga clínica y Psicoterapeuta), con lo que los buenos contenidos están garantizados de entrada. Pero, como resaltan desde “Adinduak ta osasuna alde zaharrean”:

Os invitamos a traer preguntas, reflexiones o aportaciones para que la charla sea más provechosa para todas/os.

El origen de esta iniciativa nos lo cuentan ellas mismas:

Esta charla surge de la preocupación por mantener la Salud de las personas que habitamos el barrio, entendiendo que en la salud influyen aspectos bio-psico- sociales y ambientales. Esperamos que nos aporte herramientas de autocuidado y cuidado colectivo, que nos permitan mejorar nuestra calidad de vida.

Pero quienes estéis interesadas en participar, ya que:

El aforo se limita a 60 personas para cumplir con la normativa vigente. Es necesario inscripción previa en: web de Ayuntamiento, el teléfono 010, Centros cívicos o Centros socioculturales de mayores. Si precisa servicio de guardería llamar al teléfono 636060594.

También se puede hacer telemáticamente a través de esta dirección: bit.ly/aldezaharraosasun

Nosotras no nos la pensamos perder. Así que allá nos vemos, intercambiando conocimientos y experiencias para seguir aprendiendo entre todas y que el barrio cada vez tenga más herramientas para cuidar al barrio.

 

Salud, esperanza de vida y mortalidad (diagnóstico del barrio 4)

 

Somos conscientes de que “salud” es uno de esos conceptos con múltiples interpretaciones, y que en muchas ocasiones los Centros de Salud responden (o se les hace responder, tanto por falta de medios como por imposición de criterios) a funcionamiento muy alejados de la definición de salud de la propia Organización Mundial de la Salud: “La salud es un estado de bienestar físico, mental y social completo, y no meramente la ausencia del mal o la enfermedad“.

Desgraciadamente, en los Centros de Salud, habitualmente, solo se tratan las enfermedades, y están muy lejos de utilizar enfoques, cuidados, métodos o terapias alternativas que se basen en la consideración de la persona como un todo (enfoque holístico), en interacción continua y cambio con el entorno, integrando aspectos físicos, genéticos, mentales, emocionales, espirituales, medioambientales y sociales. Es una cuestión tan apasionante como fundamental, pero no es este el documento para profundizar sobre ella.

En este tema, como en tantos otros, los datos para nuestro diagnóstico de barrio van a tener importantes limitaciones, no ya solo por estar centrados en los conceptos oficiales de salud, esperanza de vida y mortalidad sino, además, porque es una de las cuestiones sobre la que menos información accesible hemos encontrado. Igual algunas de las conclusiones a las que vamos a llegar explican esa falta de trasparencia, a menudo disfrazada de confidencialidad de los datos personales.

En cualquier caso, aquí os dejamos el documento Salud, esperanza de vida y mortalidad (descargar aquí), del que recogemos resumido ahora algunos de sus principales datos.

Ah, y como alguna nos habéis solicitado, incluimos al final del post un mapa para recordar cómo está dividido el barrio por secciones censales, aunque os recordamos que las podéis encontrar especificadas en el link LISTADO DE LAS SECCIONES CENSALES DEL BARRIO, que figura al principio de la pestaña de este blog titulada Auzoaren diagnostiko del Casco, donde vamos colocando los post de KTT relacionados con el diagnóstico del barrio.

 

RESUMEN DE LOS DATOS MÁS SIGNIFICATIVOS

4.1.- El Centro de Salud del Casco

Es en los tramos de edad de entre 18 a 44 años donde el % de la población susceptible de ser atendida es mayor en el Casco, especialmente la franja de 25 a 34 y, sólo un poco también, la de mayores de 65 años

Personal médico del Centro de Salud del Casco: 12 médic@s de cabecera y 2 pediatras

La ratio media en Araba es de 723 pacientes por pediatra, lo que supondría que la de la zona sanitaria del Casco es un 63,48% superior, de ahí que les deriven a medicina familiar

Es extremadamente grave que el 26,7% de las mujeres (algo más de una de cada cuatro, y teniendo en cuenta todas las edades) de Casco Viejo – Ensanche muestren síntomas de ansiedad y/o depresión. Los hombres de la misma zona solo los muestran en un 7,0%

 

4.2.- Esperanza de vida

Se observa una evolución a mejor, tanto en el aumento de la esperanza de vida con el paso de los años, como porque la zona básica de salud del Casco abandona poco a poco los últimos lugares

 

4.3.- La mortalidad, sus causas y su relación con las desigualdades sociales

  1. a) En el conjunto del área de salud del Casco:

Hay algunas causas de mortalidad que en el barrio tienen una mayor incidencia tanto en mujeres como en hombres (Cardiopatías isquémicas, Demencias y Alzheimer, EPOC y SIDA), así como otras que se dan concretamente en las mujeres (Cáncer de mama, Diabetes, Infecciones respiratorias agudas y Cáncer de estómago) o en los hombres (Enfermedades cerebro vasculares, Cáncer del tracto aéreo-digestivo superior, Cáncer de pulmón y Cirrosis)

  1. b) En las secciones censales del Casco:

Hay una sección que, a diferencia del resto, en ambos periodos estudiados tiene un menor índice de privación socioeconómica que el resto, se trata de la sección 1

La segunda sección con menor índice de privación es la sección 2 (0,94)[1], y la tercera y cuartas con un índice muy similar, las secciones 8 y 11

Por lo que respecta a las secciones con peor situación socioeconómica, tras la ya comentada 4 aparece la 9[2] (1,89) y tras ella la sección 7[3] (1,74). Finalmente, en una situación media quedan las secciones 3 (1,51), 5 (1,55) y 10 (1,56)

La sección censal con un mayor riesgo de mortalidad es la 9. Tras ella, y en cuanto a mayor riesgo se refiere, se sitúa la antigua sección 7, le sigue la sección 4 y concluyendo la lista de las secciones en la que en ambos sexos el riesgo de mortalidad es superior a la media de Euskadi, nos encontramos la sección 2

En cuanto a las secciones que tienen mejor ratio (menos elevada) que la media de Euskadi, nos encontramos con la sección 1, la sección 11 (que mejora en ambos sexos) y la 8 (que también mejora en ambos sexos).

En conclusión, por lo visto, el vecindario de las secciones 4, 7 y 9 no sólo padece mayores índices de privación socioeconómica, sino que, además, tienen un mayor riesgo de mortalidad. Mientras que a las secciones 1, 8 y 11 les sucede justamente lo contrario

 

4.4.- La mortalidad en las personas mayores de 65 años

En el Casco hay mayor % ciento de muertes, siendo el segundo barrio de la ciudad con mayor %. Es más, el % del Casco (6,09) es un 76,52% más elevado que el del conjunto de Gasteiz (3,45). Trasladándolo a número de personas eso quiere decir que de las 1.380 personas mayores de 65 años fallecidas en ese periodo en el Casco, de haber tenido la proporción de Gasteiz, los fallecimientos habrían sido 781 (599 menos). Es una barbaridad

Si contemplamos los datos por sexos, con respecto a las mujeres de 65 años y más vemos que el Casco ocupa también el segundo lugar, y que su diferencia con el conjunto de Gasteiz aumenta en este caso hasta un 81,79%. Por lo que respecta a los hombres, es el Casco el de mayor % de fallecimientos, aunque en este caso su diferencia con Gasteiz es del 72,80%.

[1] Que con el tiempo desparecería, incluyéndose al completo en la sección 1, con lo que, al unirse las dos secciones con mejor situación socioeconómica, las diferencias con la otras secciones serán aún hoy mayores

[2] Al desaparecer se repartiría entre, sobre todo, la sección 5, y otra parte a la sección 8.

[3] Al desaparecer se integra en la sección 4.