El Casco en la prensa 2020: un año que deja atrás a mucha gente que no aparece en la prensa

Javier Fergo – PHotoESPAÑA. Los invisibles de la pandemia. A través de sus imágenes, Javier Fergo nos habla sobre las realidades conocidas, y toleradas por sucesivos gobiernos, como los trabajadores inmigrantes explotados viviendo en chabolas, el gran número de personas sin hogar que recorren nuestras calles o las familias que se ven abocadas a una economía de subsistencia con ingresos irregulares; parecen asuntos menores con una pandemia en ciernes. Circunstancias inconcebibles en otros países europeos han sido evidenciadas por la pandemia de la covid-19 de la peor manera posible. (…) Mientras el resto aplaudíamos desde nuestros balcones siguiendo la tendencia del #QuédateEnCasa, estas personas no contaban con un hogar donde confinarse, agua corriente para mantener una higiene básica, electricidad o ingresos para obtener alimentos. Dependiendo de ONGs para sobrevivir durante los meses de confinamiento del estado de alarma

 

El Casco en la prensa 2020: un año que deja atrás a mucha gente que no aparece en la prensa

El pasado abril, cuando la pandemia y el confinamiento hacía estragos en algunas de las personas y unidades familiares más vulnerables del barrio, el Concejal Delegado del Departamento de Políticas Sociales, Personas mayores e Infancia, Jon Armentia, en una reunión de la Comisión de Políticas Sociales que abordaba esa cuestión afirmaba con rotundidad: “No vamos a dejar a nadie atrás”; hoy sabemos que esa afirmación tenía un sentido que entonces no fuimos capaces de intuir: no iban a dejar a nadie atrás… porque sencillamente no iban a mirar atrás. No es el objeto de este post entrar a analizar a fondo ni en todas sus vertientes lo sucedido en torno a todo ello pero, antes de entrar a resumir lo recogido en los medios de divulgación sobre el Casco en 2020, no queremos ni podemos dejar de señalar, aunque sea brevemente, todo lo que estos no han recogido, que es mucho, y mucho más grave.

 

Quienes y lo que no han aparecido en los medios en este 2020

Más allá de declaraciones grandilocuentes la realidad de lo vivido, no de lo publicado, es que la mucha gente que ya se ha quedado atrás, en buena parte está en esa situación porque las propias instituciones la han abandonado. Las medidas que las administraciones (municipal, autonómica, estatal, europea) andan implementando para hacer frente a los estragos de la pandemia parecen pensadas expresamente para excluir de ellas a quienes más lo necesitan: quedan fuera quienes tienen situaciones administrativas irregulares, quienes dependen de actividades económicas no regladas, trabajo encubierto o sin contrato (que les es impuesto, no elegido), por citar solo algunos ejemplos.

Tampoco contemplan la grave situación de quienes no poseen una vivienda digna ni pueden aspirar a ella… aunque haya miles de viviendas vacías, muchas de ellas de titularidad pública. Es más, incluso a quienes se han visto obligadas a ocupar para tener un techo donde pasar confinamiento y pandemia, se les corta la luz y el agua y se les acosa policialmente… mientras se declara sin sonrojo que en Euskadi el derecho a la vivienda es un derecho subjetivo.

Centenares de ejemplos hay en el Casco de personas y familias con esas graves carencias materiales a quienes más que “atrás” se les ha dejado totalmente tiradas y abandonadas a su suerte. Solo desde iniciativas populares y sociales, o desde la autoorganización y apoyo mutuo de las propias personas afectadas, se ha hecho frente a la situación, aunque con limitaciones más que evidentes, hay que reconocerlo.

De todo ello, salvo honrosas excepciones, en los medios sólo hemos visto referencias indirectas cuando nos hablan del desbordamiento que padecen bancos de alimentos u otras herramientas de carácter paliativo. Ningún medio investiga ni pregunta. Si no se habla de ello es que no existe. Mejor que no veamos lo que no nos va a resultar agradable contemplar. Mejor que no nos preguntemos por qué sucede y la responsabilidad que tenemos cada quien en que suceda. Y, claro, si lo desconocemos o ignoramos, difícilmente vamos a poder organizarnos para poder cambiar esas realidades. Lo sucedido alrededor de la pandemia ha dejado más a las claras que nunca la terrible obscenidad de los privilegios de un Norte global que ignora y desprecia el Sur global al que ha expoliado para enriquecerse. Eso mismo a escala local ha sucedido en nuestra ciudad e incluso en nuestro barrio. La mirada general ha querido ignorar y olvidarse del Sur local que habita en nuestras calles, para centrarse en los mecanismos necesarios para intentar asegurar la continuidad del funcionamiento obsceno del Norte local.

Pero las carencias materiales no han sido las únicas que no han tenido respuesta institucional. Las graves situaciones de aislamiento, soledad, pánico, shock emotivo, carencia afectiva… que se han desarrollado en parte considerable de la población como consecuencia de una pandemia a la que se le ha dado un tratamiento mediático que ha llevado a ello, son las otras grandes olvidadas. De forma muy especial en el caso de las personas mayores, a quienes se les ha sometido y somete a poco menos que tortura psicológica, especialmente desde los medios de comunicación y las portavocías institucionales. Las personas en esta grave situación emotiva, afectiva, psicológica y vivencial son otras de las grandes olvidadas de esta pandemia, y forman parte de ese gran colectivo de invisibles (invisibilizadas) que padecen el abandono institucional. Aunque personas expertas de muy diversos ámbitos señalan una y otra vez la fuerte incidencia de estas situaciones en buena parte de la población, las instituciones han decidido que mejor no investigar ni preguntar, que se queden padeciendo la situación entre las cuatro paredes de su casa, no vaya a ser que la población tome conciencia de esa otra cara de la pandemia y exija la urgente intervención pública o se revuelva en las calles (los confinamientos, toques de queda y limitación de reuniones se han convertido en la herramienta perfecta para impedir la organización popular). Estas situaciones tampoco han tenido reflejo en los medios.

Lejos de dedicar recursos materiales y humanos para hacer frente a todas las graves carencias y necesidades señaladas, las diferentes administraciones han dedicado buena parte de sus empeños en el control policial de las poblaciones, agravando con ello en no pocas ocasiones la situación de quienes, obligadas por las carencias, no tenían más remedio que buscarse la vida como podían (lo suyo sí que era y es estado de alarma y no el estado de excepción encubierto impuesto con la excusa de la pandemia) y entorpeciendo las tareas de solidaridad vecinal y comunitaria que, utilizando el sentido común y la cordura responsable, trataban de poner en marcha iniciativas y actuaciones populares centradas en el apoyo a las personas más vulnerables. De todo ello solo ha llegado un reflejo tibio a periódicos, emisoras e informativos de difusión general (como en todo lo que comentamos, salvando siempre las dignas excepciones que también ha habido).

Pero refiriéndonos a lo que no ha aparecido en los medios, y poniendo la mirada más allá de las instituciones, hemos echado en falta, mucho, los mensajes, análisis y denuncias de los movimientos populares y sociales que buscáramos con ello hacer frente a la situación, intentar darle la vuelta y poner un poco de cordura popular colectiva, colaborando con ello a reubicar en el centro del problema las situaciones de todas aquellas y aquellos que se trataban de ocultar, invisibilizar e ignorar, y ofreciendo herramientas y opiniones a la población para que pudiera desprenderse de los mensajes unidireccionales, de los mantras coercitivos y de los miedos instigados que tanto nos han maniatado, ofuscado y recluido en nuestras individualidades personales. Y en esta ocasión no han aparecido en los medios, no porque, como en otras ocasiones, nos los hayan vetado, sino porque no hemos sido capaces de elaborarlos.

Aun admitiendo la sorpresa y desconcierto inicial ante una situación desconocida, en los meses siguientes hubiera cabido esperar algo más por nuestra parte y, en general (de nuevo con muy honrosa excepciones) sólo hemos sido capaces de actuar a la defensiva contra ataques concretos, o intentando recuperar la actividad anterior que nos diera una sensación de normalidad  ante una situación que para nada es la de antes. Y tampoco hemos sabido, ante la gravedad de la situación, buscar formas de organización conjuntas desde las elaborar estrategias colectivas y asumir iniciativas complicadas de llevar a cabo desde lo individual. No pretenden ser reproches, ni autofustigamiento culpabilizante, sino un análisis de lo sucedido y las carencias detectadas para intentar solventarlas en las siguientes fases de la pandemia y la postpandemia a las que vamos a tener que enfrentarnos.

Hay mucho todavía por analizar, reflexionar y debatir sobre lo sucedido. Mucho también es el trabajo pendiente para reconstruir redes comunitarias vecinales que han demostrado los evidentes descosidos que presentaban. Son tareas pendientes y urgentes, que no son el objetivo de este post, que, como hemos dicho al principio, en realidad se va a centrar en lo publicado en los medios, pero no podíamos ni queríamos olvidar (y contribuir a silenciar) las gravísimas realidades que no han tenido ni están teniendo reflejo en ellos. Esperamos que, al menos en parte, lo hayamos conseguido.

 

Lo aparecido en los medios de divulgación mayoritarios

Entrando ya en el resumen de lo sí aparecido en los medios de divulgación mayoritarios (hace mucho que dejaron de ser medios de comunicación de información, para convertirse exclusivamente en medios de divulgación de la opinión de los intereses económicos y políticos de quienes los poseen vía acciones), lo primero que tenemos que señalar es que, cada vez en mayor medida, hasta convertirse en una práctica bastante generalizada, las noticias que sobre el Casco aparecen en ellos publicadas, en realidad no son sino transcripciones de las notas de prensa que elaboran las instituciones concernidas, que los medios, tras un resumen y un añadido infográfico o fotográfico, convierten en noticias periodísticas, generalmente sin contraste de su veracidad o intencionalidad. O sea, son meras correas de transmisión de los poderes políticos de turno. Así las cosas, en no pocos casos, en vez de incluir en este resumen de noticias esas transcripciones de los medios, hemos optado por incluir la fuente directa, esto es, la nota de prensa elaborada por la institución (principalmente municipal) que da origen a la noticia.

Después de analizar lo publicado hemos optado por clasificarlo en 9 grandes apartados, que son los siguientes:

  1. VIVIENDAS Y APARTAMENTOS TURÍSTICOS
  2. EL NUEVO PLAN DE REHABILITACIÓN
  3. LAS NUEVAS AYUDAS A LA REHABILITACIÓN
  4. EL CENTRO DE SALUD
  5. CRIMINALIZACIÓN, ACOSO Y ATAQUES CONTRA LA OKUPACIÓN Y LA AUTOGESTIÓN
  6. EL VECINDARIO HABLA
  7. LAS OBRAS EN LOS ALREDEDORES DE LA CUESTA
  8. EDIFICIOS EN MAL ESTADO
  9. OTRAS CUESTIONES

Colocamos en primer lugar la cuestión de las viviendas y apartamentos turísticos porque pensamos que es una de las cuestiones que más riesgo inmediato supone para el futuro del Casco. Prevemos también que en los próximos meses va a haber mucho revuelo en torno a esta cuestión, y a los verdaderos intereses que se mueven tras una operación que se nos intenta presentar como una poderosa herramienta para la rehabilitación del barrio. Tenemos un reto importante en esta cuestión.

Hablando de rehabilitación para el Casco, el segundo apartado se lo dedicamos a las noticias relativas a ese nuevo plan de rehabilitación integral con el que nos sorprendían casi desde principios de año. Todo comienza a parecerse demasiado a los tiempos de Arroita: vendernos el humo de un plan nuevo que atienda todas las necesidades del barrio, que cuente con la participación directa del vecindario y que afronte todos los graves problemas sociales y urbanísticos del barrio… Pero los hechos comienzan a desmentir con tozudez todas y cada una de esas premisas de partida. Las principales iniciativas municipales alrededor del barrio que se han tomado este año han sido a espaldas del vecindario. Comenzando por el cambio de normativa para las viviendas y apartamentos turísticos; continuando con las características de la incalificable remodelación de la Cuesta y su entorno, hasta terminar el año con las sorprendentes iniciativas para el antiguo Taller de Oficios o lo correspondiente al edificio de San Prudencio donde se había acordado ubicar el nuevo Centro de Salud. De la misma manera, poco o nada se han tenido en cuenta algunas de las iniciativas y propuestas vecinales, lo que ya recogimos en un post titulado Continuos y cada vez más graves maltratos y desprecios municipales con el Casco. Pretenden disciplinarnos, nos quieren súbdita e inactivas. Y qué decir del estudio que iba a analizar a fondo las necesidades sociales, económicas y urbanísticas y ambientales del barrio, cuya idea se nos presentó a principios de mayo, diciendo que se ejecutaría en un plazo de diez semanazas… pues que han pasado más de 32 semanas y en el momento de redactar estas líneas (primeros de enero) aún seguimos sin conocerlo. Añadamos a todo ello que el mencionado Plan sigue sin tener reflejo en las partidas presupuestarias para 2021 (más allá de los 100.000 euros que se le viene adjudicando en los últimos años y que luego no se ejecutan). Lo dicho, todo recuerda demasiado a la política vendehúmos de Arroita.

En lo referente a las nuevas ayudas a la rehabilitación, más lo comentado en el anterior párrafo. Vamos a ver cómo en febrero de 2020 se anunciaba que Gasteiz renovará las ayudas para la rehabilitación para llegar a las personas que más lo necesitan. Pero diez meses después, en diciembre, lo que se nos anuncia es una nueva reunión del grupo de trabajo para la norma de fomento de la rehabilitación de viviendas… Qué terca es la hemeroteca en desnudar las falsas promesas y desidias municipales.

Y con el nuevo Centro de Salud otro tanto. En enero de 2020 se nos decía que Osakidetza y el Ayuntamiento estaban estudiando cómo reubicar en el hospicio de San Prudencio el nuevo Centro de Salud, por el que, según lo publicado en febrero, apostaba el propio alcalde y la consejera de Salud de aquel entonces, quienes incluso visitaron conjuntamente el inmueble. Desde entonces, lo único que se sabe públicamente es lo que ha aparecido este pasado diciembre, que van en otra dirección: el Ayuntamiento transformará la residencia San Prudencio en viviendas comunitarias.

Especialmente grave es la persecución y acoso contra la autogestión y la okupación en el barrio, y contra quienes las apoyan. Con la sinvergonzonería de valerse para ello del confinamiento y de la limitación de movimientos a los colectivos, las instituciones se han cebado contra todo lo que suene a okupación y autogestión. Con la ayuda de los medios se sumaron inicialmente a la campaña generalizada de criminalización de la okupación, tratando de vincular a ella a personas con graves problemas de inserción social que habían ocupado (sin k, es decir, sin planteamiento transformador-cuestionador). Posteriormente decidieron acabar manu militari el espacio okupado por uno de los colectivos que en los últimos años más y mejor ha cuestionado la política municipal para con el Casco. Hablamos, evidentemente, de TALKA. Por si ello fuera poco, el pasado octubre realizaban dos nuevas gravísimas agresiones. La primera contra el Gaztetxe, del que decretaban el cierre hasta nueva orden, con el peregrino argumento de que la Casa de la Colina, entre otras cosas lugar de reunión de multitud de colectivos sociales y populares del barrio (y de la ciudad), es una lonja juvenil. Al mismo tiempo iniciaban expediente de imposición de multas a cerca de una treintena de personas que se encontraban en él reunidas cumpliendo toda la normativa anticovid. La segunda, la prohibición de una mesa redonda que iba a tener lugar en el Centro Cívico de Aldabe con motivo del aniversario de la okupación de Errekaleor, con el totalitario argumento de que defiende un delito y eso está prohibido…¿Cuántas charlas sobre insumisión tuvieron lugar en locales municipales cuando ésta era un delito?. Por si todo ello fuera poco, y en esa misma línea vengativa contra quien le cuestione, el Ayuntamiento ha sancionado recientemente a Gasteiz Txiki por pegar carteles en los que se denunciaba la política municipal acerca de la entrega del barrio a los intereses inmobiliarios que están tras los apartamentos y viviendas turísticas. ¡¡¡Ese el tipo de diálogo que lleva a cabo el Ayuntamiento con los colectivos vecinales!!! Si estás de acuerdo con lo que yo digo, firma y adorna mis propuestas… si no, prepárate porque te perseguiré, cuando crea que pueda intentaré acabar contigo, y si veo que no, al menos te haré la vida imposible y te freiré a multas. No es una exageración, es lo que hemos vivido una vez más durante este año.

El resto de los apartados del resumen de lo aparecido sobre el barrio en los medios recoge, por un lado, las denuncias públicas con distintos motivos llevadas a cabo principalmente por Gasteiz Txiki durante este año. Tras ello, todo lo relacionado con la asombrosa obra de los alrededores de la Cuesta, que todavía estará revolviendo en su tumba al propio Olaguibel: mientras él se estrujó los sesos para salvar la pendiente entre la colina del Casco y el Ensanche, la nueva obra ha multiplicado la pendiente entre ambas, creando las condiciones necesarias y suficientes no ya para dificultar su accesibilidad, sino incluso para que se produzcan graves accidentes tanto en personas como en vehículos. Sigue un apartado dedicado a otra de las cuestiones fijas en las recopilaciones anuales: el incesante incremento en el deterioro del patrimonio palaciego y señorial del barrio. Es increíble que las mimas instituciones que hacen gala del tesoro edificatorio medieval del barrio, años tras años vayan engrosando la lista de nuevos palacios y casas señoriales que se deterioran gravemente amenazando incluso la integridad física de quienes se muevan por sus alrededores…Si eso hacen con sus propiedades (la mayoría son de titularidad pública, como muchas otras viviendas municipales del Casco también abandonadas, como en la calle Cubo) ¿cómo son tan cínicos de reprochar al vecindario sin recursos económicos que no mantenga sus edificios? Finalmente concluimos con un apartado dedicado a Otros temas.

Pinchando aquí accedéis al documento con el resumen de lo aparecido en prensa durante 2020, que ubicamos también en la pestaña del blog titulada Hemeroteka, donde podéis tener acceso a los resúmenes desde 2009.

 

 

 

Los movimientos externos e internos del vecindario (Diagnóstico del barrio 3)

 

Si fijamos nuestra mirada en la cifra total de movimientos de entrada y salida tanto externos como internos nos encontramos que en el Casco, durante esos diez años ha habido ni más ni menos que 37.376 movimientos, lo que es una auténtica barbaridad. Eso implica una media anual de 3.738 movimientos para un barrio que durante esos años ha tenido una población media de 9.326 personas vecinas, lo que significa es que de media todos los años ha habido cambios equivalentes a un 40,08% de su población. Si tenemos en cuenta que aproximadamente la mitad de ellos son de entrada y la otra mitad de salida, podemos concluir que todos los años ha cambiado el 20% de la población del barrio, una de cada 5 personas vecinas.

 Es verdad que una parte importante de la población del barrio habrá protagonizado no uno ni dos, sino bastantes cambios en esa década, pero incluso utilizando los supuestos menos alarmistas, está claro que en una década ha cambiado la población del barrio en, al menos, un 50%.

 

Estas son algunas de las conclusiones del aspecto del barrio que hoy vamos a tratar. La cuestión de los llamados Movimientos de la Población, puede parecer en un principio un dato poco relevante para conocer el barrio. Podemos aseguraros que, al menos en el caso del Casco, no es así. Los datos que vamos a observar nos hablan de un grado de movilidad enorme, algo que hay que tener en cuenta como una dificultad añadida para la generación de comunidad vecinal. Pero también para preguntarnos por las razones de esta tremenda movilidad. Sin duda que una de esas razones la encontraremos cuando en próximos capítulos abordemos la cuestión del estado y condiciones de las viviendas del barrio, así como la situación económica del vecindario.

Esta gran movilidad es, asimismo un condicionamiento que dificulta poder analizar los cambios que se están dando en el barrio (o en algunas zonas del barrio) como producto de procesos de gentrificación y tugurización, pues en buena parte quedan ocultos o camuflados entre los efectos generales de la movilidad. Es otro factor importante a la hora de elaborar el diagnóstico del barrio.

 

Esta tercera parte del diagnóstico del barrio que titulamos Los movimientos de población (descargar aquí) analiza tanto las entradas y salidas al barrio que se llevan o se han llevado a cabo desde y hacia fuera de Gasteiz (y dónde han nacido quienes las protagonizan), como las salidas del Casco a otros barrios de la ciudad y las llegadas desde otros barrios al Casco (y cuáles son los barrios que protagonizan ambos movimientos). Finalmente analizaremos también lo que las personas expertas (insistimos, nosotras no lo somos) denominan Crecimiento vegetativo que es el resultado (positivo o negativo) de restar a los nacimientos en el barrio, las defunciones habidas en igual periodo.

Antes de dejaros con algunas de las principales conclusiones, comentar que, quien acuda directamente a éstas sin leer el texto, contará con la ventaja de no tener que aguantar ni nuestros análisis ni nuestras hipótesis, pero perderá también la posibilidad de sacar las suyas, porque sólo con el conocimiento de los datos se puede llegar a ellas. Además, se quedará sin la opción no solo de corregirnos donde nos hayamos equivocados, sino de poder aportar en esas cuestiones donde tenemos dudas (recordad, las llamadas concretas a vuestra colaboración están subrayada en azul). Seguimos con los brazos abiertos a vuestras aportaciones.

 

 

RESUMEN DE ALGUNAS DE LAS CUESTIONES PRINCIPALES DE ESTA PARTE 3:

 

Los datos que vamos a observar nos hablan de un grado de movilidad enorme, algo que hay que tener en cuenta como una dificultad añadida para la generación de comunidad vecinal. Pero también para preguntarnos por las razones de esta tremenda movilidad

Esta gran movilidad es, asimismo un condicionamiento que dificulta poder analizar los cambios que se están dando en el barrio (o en algunas zonas del barrio) como producto de procesos de gentrificación y tugurización, pues en buena parte quedan ocultos o camuflados entre los efectos generales de la movilidad

Los Movimientos de población que se efectúan en el barrio son de varios tipos. Por un lado tenemos los referentes a lo que denomina movilidad  externa, esto es, para nuestro caso, personas que llegan al Casco desde fuera de Gasteiz (entradas) y personas que salen del Casco hacia un lugar fuera de Gasteiz (salidas). A estos hay que añadir la movilidad interna, es decir, personas que llegan al Casco provenientes de otros barrios de la ciudad (entradas) y personas que salen del Casco hacia otros barrios de la ciudad

No nos cansaremos de repetir que todos estos datos sólo tienen en cuenta una parte de la realidad del barrio, aquella que figura empadronada en el Casco, dejando fuera a quienes no pueden acceder a empadronamiento por su carencia de papeles, quienes viven en el barrio de una forma legítima (okupando casas vacías, por necesidad o por opción personal) pero no legal (que, a menudo les impide el empadronamiento), pero también incluyendo gente que está empadronada pero no vive (por ejemplo, por intereses fiscales, ya que estar empadronadas en el barrio les permite acceder a unas ayudas a la rehabilitación de la vivienda con la que pretenden especular, aunque realmente no residan en el Casco).

 

3.1.- MOVILIDAD EXTERNA

En los 10 años que van de 2009 a 2018, al barrio han llegado de fuera de Gasteiz 7.159 personas, un 76,76% de la población media del Casco durante esos 10 años. El % del barrio no sólo es bastante más elevado que el de Ensanche o Coronación, sino que es el doble del de Gasteiz. Aún así, vemos que la evolución en los últimos años es de mayor decrecimiento o menor crecimiento de la entrada por inmigración en el barrio[1], tanto en comparación con la del conjunto de Gasteiz como con la de Ensanche y Coronación

Las salidas del Casco también han sido muchas, aunque menos que las entradas. en este periodo han abandonado el barrio marchándose de Gasteiz 6.241 personas vecinas. Ese índice de salidas vuelve a ser bastante mayor en el Casco que en Ensanche, Coronación y el conjunto de Gasteiz

Veamos lo que se denomina saldo de movilidad exterior, esto es, cuando a las llegadas les restamos las salidas. En el cómputo general de los 10 años, el saldo es positivo y, como en los casos anteriores, el % del Casco es más del doble que el del conjunto de la ciudad, y apreciablemente mayor que el de Coronación y, sobre todo, Ensanche

Nos queda aún por observar cuál ha sido en estos 10 años el total de movimientos externos, esto es, la suma de las entradas y las salidas. La cifra de movimientos en el Casco es impresionante, 13.400 movimientos en 10 años, lo que supone un 143,68% de su población media

 

 

3.1.B.- El lugar de de nacimiento de las quienes protagonizan esos movimientos externos

De las personas nacidas fuera del Estado español

La zona que protagoniza el mayor % de movimientos externos, tanto en llegadas como en salidas, y lógicamente en movilidad total, es la zona de Oriente Medio y África Septentrional, siendo el Casco, al mismo tiempo, el barrio que mayor % de personas nacidas en esta área tienen entrada o salida al barrio. Sin embargo, no es la zona con mayor % de saldo migratorio, porque hay otra zona de nacimiento que tiene mayor % de entradas que de salidas, se trata de las provenientes del Estado español, cuyo saldo migratorio es casi el doble que el de las nacidas en Oriente Medio y África Septentrional (40,06% y 20,47% respectivamente). Las provenientes del E. español son, además, las segundas en mayor % tanto en entradas como en salidas, siendo su cifra de entrada muy similar a las de Oriente Medio y África Septentrional, pero son bastantes menos las personas nacidas en el Estado español que abandonan el Casco en estos diez años (356 menos)

Tras estas zonas de nacimiento, los siguientes puestos, tanto en entradas como en salidas, están ocupados por América Latina y el Caribe (989 entradas y 793 salidas) y, lo que es una gran sorpresa para nosotras, Asia, con 726 entradas y 640 salidas. No lejos de las anteriores están los datos de las vecinas nacidas en África Central y Meridional (614 llegadas y 436 salidas). Llama mucho la atención también la escasísima movilidad externa en el Casco de las personas nacidas en América del Norte (23 entradas y 9 salidas, sólo las nacidas en Oceanía tienen datos menores)

Queda claro que en la elección de destino en Gasteiz por parte de las personas nacidas en el extranjero predomina un componente evidente de clasismo socioeconómico: las personas nacidas en los países cuya población normalmente posee una situación económica más enriquecida van a los barrios ricos de la ciudad, mientras que las personas que proceden de lugares del mundo donde sus poblaciones habitualmente tienen una economía más empobrecida no tienen más remedio que optar por los barrios pobres de la ciudad

 

De las personas nacidas en el Estado español

Fijándonos primeramente en las entradas, como es lógico, los mayores % se dan en Araba, el resto de herrialdes, las provincias cercanas y las provincias con gran población (Madrid, Barcelona y Valencia). Llamativo es el número de personas nacidas en Cáceres (30) situada a más de 500 kilómetros de Gasteiz Cáceres, lo que, junto con el dato de salidas que veremos ahora, refiere una continuidad de la relación estrecha de Gasteiz con Cáceres, algo que durante la segunda mitad del siglo pasado fue así, pero parece mantenerse.

En cuanto a las personas salidas de Gasteiz, sí es muy llamativo el alto porcentaje de las nacidas en Araba (623 personas un 42,35%). Vuelven a ser llamativas las ya comentadas salidas de personas nacidas en Cáceres. El otro dato llamativo en esta ocasión es la salida de 14 personas de Orense, cifra que le hace destacarse del colectivo general “Otros lugares de nacimiento”.

Por lo que respecta al saldo migratorio, señalar el dato negativo de Araba, así como el alto % positivo de Bizkaia (entraron a Gasteiz 131 bizkainas más de las que salieron). Aunque, sin duda, el dato más llamativo es el saldo positivo de Cádiz, nada más y nada menos que 30 personas.

 

De todas las personas, hayan nacido en el lugar del mundo donde hayan nacido

Resaltar una vez más, por no ajustarse al imaginario típico del barrio, los grandes movimientos de personas de América Latina y el Caribe y Asia (prácticamente el doble de las entradas y salidas desde Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa en el primer caso, y no muy lejos de ese doble en el segundo). Así mismo, las pocas entradas y salidas de personas nacidas en América del Norte (menos, por ejemplo, que las de las nacidas en Cáceres) y, por supuesto el saldo migratorio negativo de Araba

 

 

3.2.- MOVILIDAD INTERNA

Igual que sucedía con la movilidad externa, el % sobre la población media de las entradas al Casco desde otros barrios de la ciudad, es enorme (11.105), rondando su % el doble de la de Gasteiz y bastante por encima de los de Coronación y, sobre todo, Ensanche.

Si enorme nos parecía la cifra media de entradas al barrio, la de salidas (12.871 personas en 10 años) nos parece una auténtica barbaridad. La diferencia en sus % con el conjunto de la ciudad es justo el doble.

Por lo que respecta al saldo (entradas menos salidas) en el barrio vemos un preocupante % del -18,94, que no significa otra cosa sino que en ese periodo han salido del Casco hacia otros barrios 1.766 personas vecinas más de las que han venido de otros barrios al Casco

Los 23.976 movimientos de movilidad interna en 10 años hablan de las dificultades para la consolidación de tejidos comunitarios en el barrio

 

3.2.B.- De qué barrios viene y a qué barrios va la población que se mueve en el barrio

El principal movimiento de entradas y salidas se produce dentro del propio barrio. Así, son 3.416 personas las que han salido de una vivienda del Casco para ir a otra vivienda del Casco. Ello supone toda una cuarta parte de las entradas totales y una quinta parte de las salidas. Habla de la movilidad interna en el barrio debida a la búsqueda continua de un hogar en alquiler que equilibre hasta donde se pueda economías débiles y viviendas lo más dignas posibles. Hay una sola área con la que el barrio tiene un saldo positivo, esto es, que han venido de allá más personas de las que han salido de acá hacia allá. Es el área de Mendebaldea, que agrupa a los barrios de Gazalbide, Txagorritxu, San Martín y Ariznabarra.

El segundo lugar, tanto de origen como de destino, es el del área de Iparraldea que, como hemos visto, está formado por los barrios cercanos al Casco de Coronación, El Pilar y Zaramaga. La salida hacia esos barrios es importante, casi de la misma dimensión que las salidas del Caco al Casco, aunque las entradas son sensiblemente inferiores. Del barrio han salido hacia el área de Iparraldea 617 personas más de las que de allá han venido al Casco. El tercer área con más entradas al Casco es Erdigunea (Ensanche, Lovaina y Desamparados) con 1.446 entradas y el menor de los saldos negativos. No obstante, en número de salidas es superada por Ekialdea (El Anglo, Aranbizkarra, Arana y Santa Lucía).

Fijando la mirada en las salidas hacia los barrios nuevos de la ciudad, esto es, en las áreas de Salburua (Arantzabela y Salburua) y Zabalgana (sólo Zabalgana), vemos que más de 1.800 personas del barrio han salido hacia esas zonas, aunque curiosamente también han venido de esas zonas 856 personas

Demostración palpable de que la idea general de que el Casco es un barrio de gente empobrecida es en parte falsa es el hecho de los movimientos habidos con el área de Mendizorrotza, con mucha diferencia la zona más rica de la ciudad. De allí han llegado al barrio 89 personas, y del barrio han salido hacia allá nada menos que 388

 

3.2.C.- La totalidad de movimientos en el barrio durante 2009-2018

Si fijamos nuestra mirada en la cifra total de movimientos de entrada y salida tanto externos como internos nos encontramos que en el Casco, durante esos diez años ha habido ni más ni menos que 37.376 movimientos, lo que es una auténtica barbaridad. Eso implica una media anual de 3.738 movimientos para un barrio que durante esos años ha tenido una población media de 9.326 personas vecinas, lo que significa es que de media todos los años ha habido cambios equivalentes a un 40,08% de su población. Si tenemos en cuenta que aproximadamente la mitad de ellos son de entrada y la otra mitad de salida, podemos concluir que todos los años ha cambiado el 20% de la población del barrio, una de cada 5 personas vecinas.

Es verdad que una parte importante de la población del barrio habrá protagonizado no uno ni dos, sino bastantes cambios en esa década, pero incluso utilizando los supuestos menos alarmistas, está claro que en una década ha cambiado la población del barrio en, al menos, un 50%.

Subrayaríamos que no solo se trata del acceso desigual a la vivienda y al espacio urbano, sino a qué tipo de vivienda y si las condiciones de algunas de ellas, y de las agrupaciones que algunas personas se ven obligadas a llevar a cabo, pueden o no permitir una vida digna (y eso para quienes, como las que aparecen en las estadísticas, cuentan con una situación legal que les permite empadronarse). Eso lo veremos en próximos apartados.

Por lo que respecta a la lectura final de estas movilidades, volver a insistir, como llevamos haciendo en todo el capítulo, que esta tremenda movilidad ha de ser un factor a tener muy en cuenta a la hora de trabajar la dimensión de barrio y la comunidad vecinal. No sólo por la dificultad añadida para el conocimiento mutuo que puede traer consigo la gran movilidad, sino porque, además, la situación y condiciones de no pocas de las personas que llegan al barrio, hagan que para su supervivencia y vida digna en nuestras calles les sea imprescindible el apoyo de la comunidad vecinal. Insistimos así mismo en que esa tremenda movilidad es un factor que dificulta el conocimiento de ciertos movimientos que se están dando en el barrio (o en zonas del barrio) como producto, lento pero continuo, de procesos de gentrificación y tugurizacion, pero que quedan camuflados dentro del gran proceso de movilidad general en el barrio.

 

3.3.- CRECIMIENTO VEGETATIVO

En el periodo 2010-2019 en el barrio ha habido más defunciones (1.122) que nacimientos (854), lo que nos da un saldo vegetativo negativo de -268, que supone una pérdida en este periodo del -3,06% de la población de 2019. Ahora bien, si lo comparamos con el resto de los barrios de Gasteiz, observamos que hay 18 barrios (de un total de 31) que han tenido un saldo vegetativo más negativo

Si retomamos lo visto en el apartado de la población por nacionalidad y origen, veremos que en el periodo 2011 a 2020 la población de nacionalidad extranjera aumentó en el barrio en un 1,2%, sin embargo, los nacimientos en el barrio en el periodo 2010-2019 disminuyeron en un 17,82%. Hay más factores que interrelacionan entre estos datos, pero parece evidente que el aumento del vecindario de origen extranjero no conlleva el aumento de nacimientos

Para el conjunto de los 10 años analizados, las cifras son muy similares en ambos sexos tanto en nacimientos como en defunciones, con una ligera mayoría de mujeres tanto en nacimientos como en defunciones (51,9% para las mujeres en ambos casos), y el saldo vegetativo de los 10 años significa una pérdida de 10 mujeres más que de hombres, lo que supone de media una pérdida de una mujer al año

[1] Para que nadie confunda terminología, en este contexto, cuando hablamos de inmigración nos referimos a cualquier persona que haya llegado al barrio desde fuera de Gasteiz, sea desde otros pueblos de Araba, sea desde otros herrialdes, provincias españolas u otros lugares del mundo.

 

Haciendo nuestra “Una declaración… POR LA VIDA”

 

Sólo nos unen muy pocas cosas:

El que hacemos nuestros los dolores de la tierra: la violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a los diferentes en su identidad afectiva, emocional, sexual; el aniquilamiento de la niñez; el genocidio contra los originarios; el racismo; el militarismo; la explotación; el despojo; la destrucción de la naturaleza.

El entendimiento de que es un sistema el responsable de estos dolores.  El verdugo es un sistema explotador, patriarcal, piramidal, racista, ladrón y criminal: el capitalismo.

El conocimiento de que no es posible reformar este sistema, educarlo, atenuarlo, limarlo, domesticarlo, humanizarlo.

El compromiso de luchar, en todas partes y a todas horas –cada quien en su terreno-, contra este sistema hasta destruirlo por completo.  La supervivencia de la humanidad depende de la destrucción del capitalismo.  No nos rendimos, no estamos a la venta y no claudicamos.

La certeza de que la lucha por la humanidad es mundial.  Así como la destrucción en curso no reconoce fronteras, nacionalidades, banderas, lenguas, culturas, razas; así la lucha por la humanidad es en todas partes, todo el tiempo.

Las líneas anteriores son parte del texto de “Una declaración… POR LA VIDAhecha pública el pasado 1 de enero, y que enmarca la iniciativa zapatista anunciada el pasado 12 de octubre, para como portador@s del virus de la resistencia y la rebeldía, navegar y caminar por los cinco continentes para decirle al planeta que, en el mundo que sentimos en nuestro corazón colectivo, hay lugar para todas, todos, todoas.  Simple y sencillamente porque ese mundo sólo es posible si todas, todos, todoas, luchamos por levantarlo.

Tras ese anuncio de octubre, al que denominaron Sexta parte: Una montaña en alta mar, han ido presentándonos las anteriores partes hasta llegar a esta primera de la Declaración POR LA VIDA, que se entiende con más profundidad con la lectura de estos textos (especialmente las partes quinta y cuarta, al menos desde nuestro punto de vista, pero habrá otros) que se han ido publicando en Enlace Zapatista, de donde los hemos recogido.

SEGUNDA PARTE: LA CANTINA.
Subcomandante Insurgente Galeano
Diciembre de 2020

TERCERA PARTE: LA MISIÓN.
Subcomandante Insurgente Galeano
Dicciembre de 2020

Cuarta parte: MEMORIA DE LO QUE VENDRÁ
Subcomandante Insurgente Galeano
Octubre de 2020

Quinta parte: LA MIRADA Y LA DISTANCIA A LA PUERTA
Subcomandante Insurgente Galeano
Octubre de 2020

Por la vida. Zapatistas recorrerán los 5 continentes
(Sexta parte: Una montaña en alta mar)
Subcomandante Insurgente Moisés
Octubre de 2020

 

Aceptamos de mil amores la invitación del texto a quienes comparten las mismas preocupaciones y luchas parecidas, a todas las personas honestas y a todos los abajos que se rebelan y resisten en los muchos rincones del mundo, a que se sumen, aporten, apoyen y participen en estos encuentros y actividades; y a que firmen y hagan suya esta declaración POR LA VIDA. Y dentro de nuestras limitadas capacidades, comenzar por colaborar en la difusión de la iniciativa y la declaración.

 

Ah, y como nos aclaran al final del documento:

Si usted (es) quiere (n) firmar esta Declaración, mandar su firma a firmasporlavida@ezln.org.mx.  Por favor nombre completo de su grupo, colectivo, organización o lo que sea, en su idioma, y su geografía.  Las firmas se irán agregando conforme vayan llegando.

 

Primera Parte: UNA DECLARACIÓN…

POR LA VIDA.

Primero de Enero del año 2021.

A LOS PUEBLOS DEL MUNDO:
A LAS PERSONAS QUE LUCHAN EN LOS CINCO CONTINENTitES:

HERMAN@S Y COMPAÑER@S:

Durante estos meses previos, hemos establecido contacto entre nosotr@s por diversos medios.  Somos mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, travestis, transexuales, intersexuales, queer y más, hombres, grupos, colectivos, asociaciones, organizaciones, movimientos sociales, pueblos originarios, asociaciones barriales, comunidades y un largo etcétera que nos da identidad.

Nos diferencian y distancian tierras, cielos, montañas, valles, estepas, selvas, desiertos, océanos, lagos, ríos, arroyos, lagunas, razas, culturas, idiomas, historias, edades, geografías, identidades sexuales y no, raíces, fronteras, formas de organización, clases sociales, poder adquisitivo, prestigio social, fama, popularidad, seguidores, likes, monedas, grado de escolaridad, formas de ser, quehaceres, virtudes, defectos, pros, contras, peros, sin embargos, rivalidades, enemistades, concepciones, argumentaciones, contra argumentaciones, debates, diferendos, denuncias, acusaciones, desprecios, fobias, filias, elogios, repudios, abucheos, aplausos, divinidades, demonios, dogmas, herejías, gustos, disgustos, modos, y un largo etcétera que nos hace distintos y, no pocas veces, contrarios.

Sólo nos unen muy pocas cosas:

El que hacemos nuestros los dolores de la tierra: la violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a los diferentes en su identidad afectiva, emocional, sexual; el aniquilamiento de la niñez; el genocidio contra los originarios; el racismo; el militarismo; la explotación; el despojo; la destrucción de la naturaleza.

El entendimiento de que es un sistema el responsable de estos dolores.  El verdugo es un sistema explotador, patriarcal, piramidal, racista, ladrón y criminal: el capitalismo.

El conocimiento de que no es posible reformar este sistema, educarlo, atenuarlo, limarlo, domesticarlo, humanizarlo.

El compromiso de luchar, en todas partes y a todas horas –cada quien en su terreno-, contra este sistema hasta destruirlo por completo.  La supervivencia de la humanidad depende de la destrucción del capitalismo.  No nos rendimos, no estamos a la venta y no claudicamos.

La certeza de que la lucha por la humanidad es mundial.  Así como la destrucción en curso no reconoce fronteras, nacionalidades, banderas, lenguas, culturas, razas; así la lucha por la humanidad es en todas partes, todo el tiempo.

La convicción de que son muchos los mundos que viven y luchan en el mundo.  Y que toda pretensión de homogeneidad y hegemonía atenta contra la esencia del ser humano: la libertad.  La igualdad de la humanidad está en el respeto a la diferencia.  En su diversidad está su semejanza.

La comprensión de que no es la pretensión de imponer nuestra mirada, nuestros pasos, compañías, caminos y destinos, lo que nos permitirá avanzar, sino la escucha y mirada de lo otro que, distinto y diferente, tiene la misma vocación de libertad y justicia.

Por estas coincidencias, y sin abandonar nuestras convicciones, ni dejar de ser lo que somos, hemos acordado:

Primero.- Realizar encuentros, diálogos, intercambios de ideas, experiencias, análisis y valoraciones entre quienes nos encontramos empeñados, desde distintas concepciones y en diferentes terrenos, en la lucha por la vida.  Después, cada quien seguirá su camino o no.  Mirar y escuchar lo otro tal vez nos ayudará o no en nuestro paso.  Pero conocer lo diferente, es también parte de nuestra lucha y de nuestro empeño, de nuestra humanidad.

Segundo.- Que estos encuentros y actividades se realicen en los cinco continentes.  Que, en lo que se refiere al continente europeo, se concreten en los meses de Julio, Agosto, Septiembre y Octubre del año 2021, con la participación directa de una delegación mexicana conformada por el CNI-CIG, el Frente de Pueblos en Defensa del Agua y de la Tierra de Morelos, Puebla y Tlaxcala, y el EZLN.  Y, en fechas posteriores por precisar, apoyar según nuestras posibilidades, para que se realicen en Asia, África, Oceanía y América.

Tercero.- Invitar a quienes comparten las mismas preocupaciones y luchas parecidas, a todas las personas honestas y a todos los abajos que se rebelan y resisten en los muchos rincones del mundo, a que se sumen, aporten, apoyen y participen en estos encuentros y actividades; y a que firmen y hagan suya esta declaración POR LA VIDA.

Desde uno de los puentes de dignidad que unen a los cinco continentes.

Nosotr@s.
Planeta Tierra.
1 de enero del 2021.

Desde diversos, disparejos, diferentes, disímiles, desiguales, distantes
y distintos rincones del mundo (en arte, ciencia y lucha en resistencia y rebeldía)

 

 

 

GASTEIZ TXIKI, la número 1

 

Sí, jugamos a propósito con el doble sentido del título, el del número 1 de la revista (que ahora comentaremos), como el del elogio a la Asociación Vecinal del barrio que la impulsa. Porque, aunque no seamos nosotras muy partidarias del modelo de organización de las asociaciones vecinales clásicas, creemos que el barrio y su comunidad vecinal han de sentirse muy orgullosas de la asociación vecinal con la que contamos, Gasteiz Txiki.

Porque aunque en el barrio ya estemos muy acostumbradas y parezca que eso le reste mérito, no nos cansaremos de repetir que siempre que el movimiento popular y las iniciativas populares del barrio han necesitado una mano, ahí ha estado siempre Gasteiz Txiki dispuesta a ello, incluso en actividades o propuestas que no compartiera en su planteamiento. Y, lo que es más encomiable, mojándose públicamente incluso en aquellas cuestiones que pudieran acarrearle problemas legales, si considera que son legítimas. Quizá por ello el Ayuntamiento se venga de Gasteiz Txiki a su rastrera manera, imponiéndole de vez en cuando cuantiosas multas por denunciar con carteles las políticas municipales o la falta de ellas (el último caso de sanción ha sido por criticar la política de Urtaran con la cuestión de las viviendas y apartamentos turísticos en el barrio).

Quienes desde hace décadas han venido gestionando Gasteiz Txiki (con alguna excepción, afortunadamente breve) tienen muy claro que en un barrio con movimiento popular vivo y comunidad vecinal activa, la labor de la asociación vecinal es la de apoyar las actividades e iniciativas de ese movimiento y comunidad, poniéndose a su servicio para las cuestiones en las que pudiera ser útil su carácter de asociación vecinal. Y Gasteiz Txiki nos lo ha demostrado con hechos en multitud de ocasiones. Algo que, lamentablemente, no es muy habitual en otros barrios, donde en no pocas ocasiones se pretende que la actividad barrial pase por el control de la asociación vecinal.

Pero no es el único ámbito de actuación en el que se mueve Gasteiz Txiki. Porque más allá del tan (al menos para nosotras) aburrido, improductivo y desgastante quehacer parainstitucional (nos referimos a la asistencia a las reuniones de auzogunes, elkargunes y demás, a las que G. Txiki asiste) y de la exasperante burocracia administrativa (redacción de memorias, presupuestos, solicitud de permisos, comunicación de actividades…), hay una cuestión principalísima que el vecindario tenemos claro: cuando aparece un problema grave (en la vivienda, en la convivencia, en la escuela o en el centro de salud…), sabemos que si acudimos a Gasteiz Txiki (incluso a las horas más intempestivas) vamos a encontrar a alguien (en muchas ocasiones un tipo con pinta de Olentzero que parece tener su carbonera en el local de Gasteiz Txiki) que nos va a echar una mano, o va a asesorarnos sobre cómo proceder, o va a impulsar la coordinación del barrio para poner en marcha la campaña de denuncia o reivindicación necesaria. No es literatura, es una realidad. ¿Que a veces podemos tener puntos de vista diferentes o contrapuestos? Pues claro, faltaría más. Pero es un gustazo el saber cómo en y desde la asociación vecinal del barrio vamos a encontrar cobijo y apoyo cuando lo necesitemos. Reiteramos, no es algo que suceda en muchos barrios, y la normalidad con la que en el Casco lo vivimos no le debe restar un ápice de valor.

En este 2020, especialmente tormentoso por tantas cuestiones, Gasteiz Txiki ha redoblado sus esfuerzos en tareas de apoyo, a lo que además hay que sumar la convocatoria de hasta 3 asambleas vecinales. En la última de ellas era un placer ver cómo desde la asociación se defendía la okupación como una opción política a la que obliga una situación demencial de casas sin gente y gente sin casas (no tenían por qué hacerlo, pero quisieron hacerlo para, al mismo tiempo, denunciar la demonización de la okupación a la que asistimos). Por si todo ello fuera poco, en este último mes del año nos ha sorprendido con la edición del número 1 de una revista (descargar aquí), con 12 páginas, en la que se abordan diversas cuestiones que ocupan y preocupan al vecindario del barrio.

Que nadie piense que es la primera vez que Gasteiz Txiki edita una revista. Hace ya unos meses, sabiendo de nuestro interés por la historia de la organización vecinal y comunitaria del barrio, las propias personas de Gasteiz Txiki nos facilitaron copia de un ejemplar de una revista de Gasteiz Txiki, ni más ni menos que de julio de 1979 (descargar aquí) cuya lectura también os recomendamos, va a sacaros más de una sonrisa y provocaros más de un gesto de admiración.

Queremos terminar nuestro panegírico sobre Gasteiz Txiki la nº 1, poniendo sobre la mesa otra cuestión para la reflexión. Todas las tareas que hemos comentado que lleva a cabo hoy en día Gasteiz Txiki (y otras muchas que ni tan siquiera conoceremos nosotras) caen sobre las espaldas de un muy pequeñito grupo de personas, entusiastas y entregadas a la causa vecinal, pero que necesitan apoyo, y a quienes les vendrían muy bien nuevas espaldas con las que repartir esas tareas. No es tanto una llamada a quienes estéis ya realizando otras tareas vecinales (como dirían las amamas del barrio no es cuestión de desnudar un santo para vestir otro) pero sí a quienes, por ejemplo, no hace mucho que habéis llegado al barrio y no sabéis cómo comenzar a involucraros en su actividad vecinal y comunitaria. O a quienes nunca os habéis planteado que todas tenemos algo a aportar en esa tarea común que es el barrio. Animaos sin pensároslo dos veces. Ellas (que son mayoría las mujeres) os recibirían con los brazos abiertos de par en par.

Badakigu Gasteiz Txikitarrok pizkat harriturik geratuko zaretela lerro hauek irakurtzerakoan, baina aldizkariaren aitzakia ederra agertu zaigu publiko egiteko aspaldidanik pentsatzen duguna: zorinak, 999 eZker, eutsi gogor, eta aurrera segi txintxoak ez izaten!!

 

 

La población por nacionalidad y lugar de nacimiento (Diagnóstico del barrio 2)

Aclaración previa:

El lugar de nacimiento es tan ajeno a la elección de cualquier persona como su color de piel, y en el tipo de comunidad vecinal que intentamos impulsar en el barrio debería ser un dato intrascendente para la convivencia. Sin embargo, en nuestro actual modelo social, desgraciadamente, es uno de los datos que determina en gran medida las expectativas vitales y socioeconómicas de todas nosotras, ya sea para mal o para bien. Buena parte del vecindario del barrio padece cotidianamente discriminación simplemente por su lugar de nacimiento (o por el acento o color de piel que hacen imaginar una procedencia concreta) y, lo que es peor, en torno a esa discriminación, lo que debería ser una de las virtudes reseñables del barrio (su mayor capacidad que la mayoría de los barrios de la ciudad para cohabitar e incluso convivir entre “diferentes”), en no pocas ocasiones se utiliza como una herramienta para intentar desprestigiar a parte del vecindario del barrio y en consecuencia a su conjunto, impulsando con ello todo tipo de comportamientos xenófobos y racistas. En ocasiones, impulsados desde el propio Alcalde (sí, nos referimos al inefable Tontolnabo).

Por eso, a pesar de todo lo reseñado, hemos creído conveniente indagar en los datos del barrio relacionados con los lugares de nacimiento y nacionalidades de las personas que en él vivimos para, entre otras cosas, desmontar buena parte de los clichés y falsedades que sobre esta cuestión circulan. Pero, insistimos, en nuestro concepto de comunidad vecinal, el origen y la procedencia de cada cual sería un dato anecdótico e intrascendente.

¿Dónde ha nacido la población del barrio? ¿Crece o disminuye el vecindario migrado? ¿Sucede igual con todas las nacionalidades? ¿Aumenta la población originaria de Araba? ¿Y la procedente de otros herrialdes? ¿Se van o vienen más personas nacidas en otras provincias del Estado español? ¿Se observan variaciones de tendencias en los últimos años? ¿Se puede deducir por qué esos cambios?

¿Estas realidades se dan por igual entre mujeres y hombres? ¿Y en las distintas secciones censales en las que está repartido el barrio hay realidades muy diversas de todo ello?

En intentar contestar a estas y otras cuestiones se centra la segunda parte del Diagnóstico del Barrio La población por nacionalidad y lugar de nacimiento (descargar aquí)  que hoy os acercamos. Creemos que las sorpresas van a ser muchas (al menos para nosotras lo han sido). En cualquier caso, como ya hemos señalado para las anteriores entregas, recordad que este diagnóstico está abierto a vuestras aportaciones y rectificaciones, tanto en las líneas subrayadas en azul (que son una llamada explícita a ello), como en cualquier otra cuestión.

Recordad también que lo subrayado en verde es un resumen de los datos principales de cada sección (al final del diagnóstico, uniendo todos esos datos podremos hacer una radiografía de cada una de esas secciones censales, tan diversas entre ellas). Finalmente, los subrayados en amarillo intentan destacar las cuestiones que nos han parecido más destacables.

Hay muchos datos y muchas tablas, por lo que os recomendamos leerlos con paciencia, sin atracones que os produzcan indigestiones de números y porcentajes. Y, una vez más, insistir en que los datos aportan la realidad oficial, la de las personas con papeles y situaciones y viviendas legalizadas, lo que, al menos en nuestro barrio, está lejos de ser la fotografía completa del vecindario del barrio.

Como en la anterior entrega, para las más perezosas en lectura, o para quienes se os hagan más difícil la interpretación numérica, os dejamos a continuación lo que pueden ser los datos más destacables, tanto de la realidad del barrio en su conjunto, como de cada una de sus secciones censales. Como veréis, insistimos más en éstas, pues nos parecen que trasladan una realidad bastante desconocida del barrio: hay mundos y realidades muy diversas según la zona del barrio en la que se viva.

 

RESUMEN DE LOS PRINCIPALES DATOS DEL BARRIO

 

EL VECINDARIO SEGÚN NACIONALIDAD ESPAÑOLA O EXTRANJERA

En el Casco viven/vivimos 2.033 personas vecinas de nacionalidad extranjera, lo que supone un 22,8% de su población. Sin embargo, frente a la idea que a veces parece establecida en buena parte de la población, el incremento de las personas vecinas de nacionalidad extranjera en el Casco desde 2011 ha sido muy leve (+1,2%), mucho menor que el del conjunto de la ciudad (+11,4%), por lo que el % que supone la población de nacionalidad extranjera sobre el total de la población del barrio, en estos 7 años ha descendido de forma importante, un 10,53%, aunque de forma distinta entre sexos: en el caso de los hombres ha decrecido el -16,68%, en el caso de las mujeres en realidad hay un incremento del 0,45%

Las mujeres de nacionalidad española (3.559) son un 10,36% más que los hombres de nacionalidad española (3.559). Las mujeres de nacionalidad extranjera son minoría dentro de la población de nacionalidad extranjera (44,02%), representan solo un 17,69% de las mujeres del barrio.

Un 4,39% de la población de nacionalidad española (374 personas) es el que ha obtenido (o poseía ya la doble) la nacionalidad española habiendo nacido en el extranjero. De él un 53,48% son mujeres (200)

Entre 2012 y 2019 la población de nacionalidad española aumenta su porcentaje en el total de población del barrio; el % de mujeres de nacionalidad española sobre el conjunto de mujeres del barrio apenas varía (pasa del 82,39 al 82,31%), el de los hombres aumenta (pasa del 72,18%, al 76,82)

 

LA NACIONALIDAD DE LAS PERSONAS VECINAS DEL BARRIO DE NACIONALIDAD EXTRANJERA

 

El Casco, en lo sustancial, sigue las pautas del conjunto de Gasteiz, siendo, por este orden, las principales nacionalidades extranjeras del vecindario que habita en ambos ámbitos: Países del Magreb; América del Sur y Resto de África, solo resalta la poca presencia de personas de Europa del Este, que son incluso menos que las de Asia y Oceanía.

Siendo el número total de hombres de nacionalidad extranjera un 27% superior al de mujeres, sin embargo, en algunas nacionalidades son mayoría las mujeres: las mujeres de Europa del Este son un 19,3% más; las mujeres de América del Sur son un 21,26% más; y las mujeres del Resto de América son un 25,64% más que los hombres.

Por su parte, los hombres de los países del Magreb son un 62% más que las mujeres. Algo que todavía es más desproporcionado con las personas procedentes de Asia y Oceanía, donde los hombres son más del doble que las mujeres. La desproporción es grande, aunque menor, también entre las personas de países del Resto de África, donde los hombres son un 42,73% más que las mujeres

Importante reducción, tanto porcentual como en cantidad bruta, del vecindario del barrio procedente de los países del Magreb. En el intervalo de los 7 años de la comparación han abandonado el barrio un 38,82%, esto es, 360 personas (más de una de cada tres). El vecindario de países de América del Sur también ha descendido en un -14,25%. La tercera procedencia que ha padecido disminución en estos años es la de los países de Europa del Este, aunque en un % menor aún que en el caso de América del Sur, el 6,72%. A partir de ahí, y aun a pesar de la reducción del total de personas de nacionalidad extranjera del barrio, el resto de procedencias han incrementado su presencia en el barrio

 

LA PROCEDENCIA DE LAS PERSONAS VECINAS DEL BARRIO DE NACIONALIDAD ESPAÑOLA

Tres de cada cuatro personas del barrio han nacido en el Estado español. Y casi la mitad de la población del barrio ha nacido en Araba. Llama la atención tanto la igualdad de personas vecinas del barrio que han nacido en Gipuzkoa o Bizkaia, como su reducido número, ya que, por ejemplo, en el barrio viven más personas nacidas en América del Sur que en alguno de esos dos herrialdes. El dato más relevante es que en todos los casos son mayoría las mujeres, aunque con pocas diferencias.

Aunque el total del descenso habido en estos años de la personas nacidas en Otras provincias sea del -9,46%, lo que vemos es que el reparto por sexos es muy desigual, ya que las mujeres han disminuido en -5,46% y los hombres en -13,83%, lo que supone que en cifra bruta los hombres han disminuido más del doble que las mujeres (116 y 50 respectivamente).

En Bizkaia la disminución ha sido bastante pareja (en torno al -10%); en Gipuzkoa, sin embargo, han disminuido bastante más los hombres (-27) que las mujeres (-15). Finalmente, en Araba ha sido al revés, y la disminución mayor se ha dado entre las mujeres (-247) que entre los hombres (-154), lo que ha llevado a equiparar bastante el número de unas y otros

 

 

RESUMEN DE LOS DATOS DE LAS SECCIONES CENSALES

 

 

 

EL VECINDARIO SEGÚN NACIONALIDAD ESPAÑOLA O EXTRANJERA

Sección 1:

La segunda con mayor % de población de nacionalidad española. Hay un clara infrarrerepesentación con respecto al barrio de población de nacionalidad extranjera La desproporción entre mujeres y hombres nacidos en el extranjero con nacionalidad española es bastante mayor que en el resto de las secciones, pues hay 34 mujeres y 20 hombres. El % de los hombres de nacionalidad española de esta sección entre 2012 y 2019 aumenta de forma importante su % (7,42), pero sin embargo en las mujeres se reduce (-1,46) Sigue leyendo

REENCANTAR EL MUNDO. El feminismo y la política de los comunes (Silvia Federici). Un libro imprescindible

 

Dedicar un libro a la política de los comunes se puede interpretar como una muestra de ingenuidad ahora que las guerras nos rodean, la crisis económica y ecológica devasta regiones enteras y resurge el supremacismo blanco, el neonazismo y las organizaciones paramilitares, que actualmente operan con una impunidad casi absoluta en cualquier lugar del mundo. Pero es esa misma sensación de estar viviendo al pie de un volcán la que hace que sea incluso más importante reconocer que, entre tanta destrucción, está creciendo otro mundo, del mismo modo que crece la hierba entre las grietas del pavimento urbano, retando a la hegemonía del capital y el Estado y afirmando nuestra interdependencia y nuestra capacidad de cooperar. Aunque se exprese de distintos modos ―commoning, el común, comunalidad―, el lenguaje y la política de los comunes constituyen hoy la expresión de ese mundo alternativo. Porque lo que representan los comunes en esencia es que se ha asumido que la vida no tiene sentido en un mundo hobbesiano, en el que cada persona compite con todas las demás y la prosperidad se alcanza a expensas de otras personas, y que así nos dirigimos hacia el fracaso asegurado. Este es el sentido y la potencia de las muchas luchas que se están librando en todo el planeta para combatir la expansión de las relaciones capitalistas, defender los comunes existentes y reconstruir el tejido comunitario destruido durante años de asedio neoliberal sobre nuestros medios de reproducción más básicos.

 

Con este párrafo arranca la Introducción de REENCANTAR EL MUNDO. El feminismo y la política de los comunes (Traficantes de Sueños), el maravilloso libro de Silvia Federici, cuya lectura, sinceramente, consideramos imprescindible.

Renunciamos a resumiros el libro, porque es tanto lo interesante que tiene que el pretendido resumen iba a terminar recogiendo más de medio libro. Pero sí queremos daros algunas pistas sobre lo que contiene, así como aspectos o temas que nos han parecido especialmente interesantes.

Silvia resume el libro con estas palabras:

La primera parte, sin embargo, está dedicada al análisis de las nuevas formas de cercamiento que vertebran la globalización del capital de nuestro tiempo y han motivado, en parte, la emergencia de la política de lo común; se ha escrito mucho sobre este tema y no dejan de publicarse nuevas aportaciones. En la primera parte incluyo tres ensayos publicados en la década de los noventa en Midnight Notes ―una revista radical en la que colaboré entre los años 1980 y 2000― para refrescarnos la memoria sobre cómo se inició un proceso que ha llegado a tener un alcance global y que corremos el riesgo de que se normalice.

(…) Estos artículos también documentan, no obstante, las tenaces luchas que están librando los pueblos en África y China contra las múltiples formas de desposesión (de tierras, territorios, medios de subsistencia, conocimientos y poder de decisión) a las que están sometidos. En la literatura de izquierdas muchas veces se ignoran estas luchas porque se consideran puramente defensivas. Pero esta es una idea muy equivocada.

(…) Si la primera parte está dedicada a reconstruir el contexto social en el que ha madurado la política de los comunes, la segunda contempla los comunes como una realidad ya presente, encarnada especialmente en las formas comunitarias de organización social existentes, y como una perspectiva que, en su forma embrionaria, anticipa un mundo más allá del capitalismo y pone la cuestión de la reproducción social en el centro del cambio social.

Desde un punto de vista feminista, uno de los atractivos de la idea de los comunes es la posibilidad de superar el aislamiento en el que se llevan a cabo las actividades reproductivas y la separación entre las esferas pública y privada que tanto ha contribuido a esconder y racionalizar la explotación de la mujer en la familia y el hogar.

(…) Como ya he comentado, la mayor parte del análisis que presento en esta obra está inspirado en los movimientos de mujeres que se están organizando en América Latina bajo la denominación de «feminismo popular». Pero en América del Norte tampoco faltan ejemplos de comunalización de la reproducción motivada por la necesidad de supervivencia económica y la resistencia a la explotación capitalista. Resulta ejemplar en este aspecto el gran procomún que se creó en Standing Rock en 2016, organizado principalmente a iniciativa de mujeres indígenas que se proclamaron las «protectoras del agua» ―pusieron en marcha cocinas y escuelas, organizaron los suministros y, en pleno auge de la movilización, asistieron a más de siete mil personas en un entorno con unas condiciones ambientales de lo más difíciles y bajo la constante amenaza de la violencia―.

 

Pero en la segunda parte del libro encontramos también otros temas también la mar de interesantes. Por ejemplo, cuando entra a la cuestión de las relaciones entre comunalismo y comunismo, donde además Silvia tiene el arte de hacerlo de una forma clara y accesible para cualquiera, lo que no es nada frecuente, y sí muy de agradecer.

(…) en la segunda parte examino además la relación entre el comunalismo y el comunismo en la obra de Marx y Engels, al menos en aquellas obras que Marx decidió publicar y que ejercieron una influencia directa en el movimiento socialista a nivel internacional

(…) Pero mi principal preocupación en este volumen es otra: demostrar que el principio de los comunes, tal y como lo defienden actualmente feministas, anarquistas, ecologistas y marxistas no ortodoxos, contrasta con el supuesto que comparten los desarrollistas, los aceleracionistas y el propio Marx sobre la necesidad de privatizar la tierra como vía hacia la producción a gran escala y sobre la necesidad de la globalización como instrumento para la unificación de los proletarios del mundo. Sigue leyendo

Datos generales sobre la población (Diagnóstico del barrio)

 

En el periodo 2005 a 2017 se han ido del barrio (o no han tenido más remedio que irse) 285 personas vecinas mayores de 65 años, mientras que en ese mismo periodo en Gasteiz ese tramo de edad aumentaban en un 41,55%. De esas 285 personas mayores de 65 años que han dejado el barrio, resulta que la inmensa mayoría son mujeres, nada más y nada menos que 239 mujeres y 46 hombres. Lo que quiere decir que una de cada 5 mujeres mayores de 65 años (el 20,82%) se han ido (o se han tenido que ir) de 2005 a 2017. Es una auténtica barbaridad, en la mayoría de los casos parece consecuencia directa o indirecta de los planes rehabilitadores.

Este es uno de los datos más dolorosos con los que nos vamos a encontrar en esta primera entrega del Diagnóstico del barrio: La población del barrio (datos generales) Descargar aquí, que se va a centrar en los datos más generales de la población del barrio y de sus secciones censales.

Aunque la verdadera dimensión de los datos, así como las lecturas que sobre ellos hacemos (por qué suceden, qué significan, a qué apuntan) solo se puede entender con la lectura del documento, en ésta, como en la mayoría de las entregas, intentaremos facilitar un resumen de lo que en el documento podréis encontrar. Ah, y no olvidéis que es un documento abierto que solicita vuestra participación, en especial en los renglones subrayados en azul.

 

BREVÍSIMO RESUMEN DE LOS DATOS POBLACIONALES GENERALES DEL BARRIO

La población ha venido disminuyendo desde las 9.585 personas empadronadas en el Casco en el año 2.000, hasta llegar a un mínimo de 8.578 en 2018, si bien es verdad que en los dos últimos años ha habido una recuperación reseñable, hasta volver a datos semejantes a los de 2013.

El Casco no sólo no es un barrio envejecido, sino que de entre los 31 barrios que componen la ciudad es el sexto con menor tanto por ciento de población mayor de 64 años, y eso que sus calles acogen diversas Residencias y Apartamentos Tutelados para personas mayores.

El % de población joven (de 0 a 15 años) del Casco es el 12º más alto de la ciudad, superando por tanto a 19 barrios, con índice menor de menores.

La población total del barrio ha descendido en un -6,3% de 1998 a 2020, su población de menores en ese mismo periodo se ha incrementado en un 22%. Lo que sucede es que la población mayor de 64 años en ese periodo ha descendido ni más ni menos que un -29,6% (de forma especialmente acusada en el periodo 1998 a 2010, donde desciende un -19,9%), mientras que en el conjunto de la ciudad, lejos de descender, ha aumentado un 83,5%. A ello hay que añadir la importante presencia en el barrio del sector de población de 16 a 64 años, con un % por ciento mucho más alto no solo que Ensanche y Coronación, sino que también del conjunto de Gasteiz.

El que las mujeres sean ligera mayoría en el cómputo total de la población del barrio, tiene que ver en que son amplia mayoría en la población de 65 y más años (57,08 de mujeres y 42,92% de hombres), porque en los estratos de población joven y de edad mediana, son mayoría los hombres.

 

Evolución entre los años 2005 y 2017:

Entre la población joven:

Hay una clara diferencia entre sexos, porque mientras los hombres aumentan su número en todos los tramos comprendidos entre los 5 a los 20 años, las mujeres solo lo hacen en el de 10 a 14, lo que provoca que los hombres sean ahora mayoría en todos los tramos, salvo en el de 20 a 24

Entre la población madura:

Durante estos años, a pesar del fuerte crecimiento de hombres en esos tramos de edad, las mujeres que han llegado al barrio son aún 123 más que los hombres. La lectura que cabe hacer de esto datos es que en el barrio ha habido un muy importante crecimiento no solo de hogares familiares tradicionales de madres y padres de edad madura sino que, además, ha habido una muy fuerte incorporación de mujeres de edad madura que encabezan bien familias monoparentales, bien hogares unipersonales.

Entre la población más mayor:

En el periodo 2005 a 2017 se han ido del barrio (o no han tenido más remedio que irse) 285 personas vecinas mayores de 65 años, mientras que en ese mismo periodo en Gasteiz ese tramo de edad aumentaban en un 41,55%. De esas 285 personas mayores de 65 años que han dejado el barrio, resulta que la inmensa mayoría son mujeres, nada más y nada menos que 239 mujeres y 46 hombres. Lo que quiere decir que una de cada 5 mujeres mayores de 65 años (el 20,82%) se han ido (o se han tenido que ir) de 2005 a 2017. Es una auténtica barbaridad, en la mayoría de los casos parece consecuencia directa o indirecta de los planes rehabilitadores.

 

RESUMEN DE LAS PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS POBLACIONALES DE LAS SECCIONES CENSALES

Aunque se entenderán mucho mejor en el contexto del análisis de cada uno de los temas, este es el resumen de la principales características poblacionales analizadas de cada sección censal.

Sección 1:

La cuarta más poblada (1.250 personas, de ellas un 53,12% mujeres) Representa un 14,67% de la población del barrio. Infrarrepresentación en las franjas de edad más jóvenes (de 0 a 29) y las edades medias más altas (de 45 a 54), pero tiene sobrerrepresentación en todas las edades más altas (de 55 a 75 o más). Es la sección con mayor tasa de presencia de mujeres (sólo se le aproxima la sección 8, pero esta debida a la importantísima presencia de mujeres mayores de 75, que suponemos vinculada a la Residencia San Prudencio). Es más, en la franja de edad de 45 a 69 las mujeres son un 24,35% más que los hombres, y en la franja de 20 a 34 ¡¡un 36,73% más!! No le afecta la reducción generalizada en el barrio de las personas entre 25 a 44 años, franja que en esta sección no disminuye ni tan siquiera en el % que lo hace la población en general en el barrio (un -8,04%, mientras que esta franja en la sección 1 sólo se reduce en un -3,25%), por lo que podemos decir que relativamente este segmento de población se incrementa en la sección 1. Por el contrario, tampoco tiene el importante aumento que se da en el barrio en la franja de 50 a 59, su aumento es sólo de 13 personas (6 mujeres y 7 hombres)

Sección 3:

La menos poblada con 937 personas (el 11,00% de la población del barrio), mayoría de mujeres (51,33%). Con diferencia la que mayor % de población ha perdido, especialmente de hombres (un -17,24%) lo que ha llevado a que ahora las mujeres sean mayoría. Se evidencia una clara sobrerrepresentación de las franjas de las edades medias (de 25 a 54), teniendo infrarrepresentación en todas las más mayores y en la mayoría de las más jóvenes. En general no tiene grandes diferencias de proporción entre sexos. Aumenta en 54 personas vecinas, en la franja entre 50 a 59, lo que es bastante, teniendo en cuenta que es la sección con menos población total. Pero ese aumento es muy desequilibrado por sexos. Las mujeres aumentan en 40 y los hombres en 14. No se puede pensar por tanto en la entrada de familias tradicionales, porque además en la sección tres las personas jóvenes en todas las franjas de edad descienden bastante. Por ello tampoco se puede pensar ni en madres solteras ni en mujeres separadas con familia a su cargo. Por eliminación parece que hay que pensar en mujeres solas. Por edad, luego habrá que comprobarlo, tampoco parece responder al perfil típico de mujeres de origen extranjero. Hay que destacar el hecho (que ya ocurría también en 2011) de las muy pocas personas mayores de 70 años que tiene la sección 3 (72 personas, 47 mujeres y 25 hombres), lo que significa un 6,29% de la población total del barrio en esas edades, cuando por población total le correspondería prácticamente el doble (un 11,00%). Y todo ello después de haber aumentado en 13 personas (6 mujeres y 7 hombres) en el tramo de 65 a 75 años

Sección 4:

La más poblada, con sus 2.143 personas recoge al 25,15% de la población del barrio. Una de las dos únicas secciones con mayoría de hombres (50,82%). Mayor pérdida de hombres que de mujeres, pero en ambos casos por debajo de las que ha habido en el conjunto del barrio. Junto con la 5, clara sobrerrepresentación en las franjas de edad más jóvenes (entre 0 y 54 años) con predominio de los hombres, e infrarrepresentación en casi todas las de mayores, con predominio en este caso de las mujeres. En la franja de 50 a 59 años aumenta en 92 personas vecinas, y de una forma bastante pareja entre sexos (47 mujeres y 45 hombres), lo que podría hablarnos de familias tradicionales… pero sin hijas o hijos, ya que la sección 4 en las franjas de edad de quienes podrían ser sus hijas e hijos (franja de 15 a 34 años), no sólo no gana vecindario, sino que lo pierde de una forma importante (113 personas menos, 29 mujeres y 84 hombres). Es también la sección que tiene una pérdida más importante de mujeres a partir de los 70 años, entre 2011 y 2019 pierde algo más de una de cada cuatro (esto es, pierde 42 mujeres mayores de 70 años)

Sección 5:

La segunda más poblada (1.648 personas, el 19,34% del barrio) Mayoría de hombres (51,03%). La segunda sección que menos población ha perdido, pero como en todos los casos, ha perdido más hombres que mujeres. Sobrerrepresentación en todo el tramo de 30 a 59, e infrarrepresentación de 60 años en adelante. En todo el tramo de 0 a 44 años son mayoría los hombres. Sufre de forma especial la reducción de personas entre los 25 y 44 años, ya que disminuye en 198 personas (70 mujeres y 128 hombres), lo que supone un 11,32% de la población total que tenía en 2011. Además, en la franja de 50 a 59 años tiene un aumento importante, 88 personas, de las cuales 52 son mujeres y 36 hombres. Aquí sí puede haber entrada de alguna familia tradicional o de hogares monoparentales con hijes, pues en el tramo 15 a 24 si hay un aumento de 17 personas de esas edades. Gana de forma notable personas de 70 a 75 años (10 mujeres y 14 hombres)

Sección 8:

La segunda con menor población (1.198, el 14,06%) y con mayor % de mujeres (el 53,42%). Aunque pierde más hombres que mujeres, su % de pérdida de hombres es menor que la media del barrio, y su pérdida de mujeres es mayor. Tiene una clara infrarrepresentación en todas las franjas de edad que van de los 0 a los 54 años, y luego tiene una sobrerrepresentación en todos los tramos de edad mayor. Es cierto que en ella se encuentra la Residencia San Prudencio, pero ello explica solo el hecho de su enorme sobrerrepresentación en la franja de 75 años o más (un 24,71%, cuando la media en el barrio es de 9,83%), y no es argumento para justificar su poca representación en las edades jóvenes. Esa sobrerrepresentación de 75 y más años está protagonizada por las mujeres (248 mujeres y 153 hombres), especialmente en el caso de las personas mayores de 85 (189 mujeres y 107 hombres). No tiene el importante aumento que se da en el barrio en la franja de 50 a 59 años, sino que disminuye en 5 (las mujeres se reducen en 10 y los hombres solo aumentan en 5). En la sección 8, justo en la que está la Residencia San Prudencio, se da el retroceso más importante en personas de 70 a 75 años, ya que disminuye en 22, aunque la inmensa mayoría (18) son mujeres, pero es la única sección en la que disminuyen los hombres de esa edad.

Sección 10:

La tercera más poblada (1.346 personas, el 15,79%), mayoría de mujeres (50,37%). Es la que mayor % ha perdido tanto en mujeres como en hombres, aunque la que más equilibrio tiene en la pérdida entre sexos. Aun así, ha supuesto que ahora tenga más mujeres que hombres. Es casi el reverso de la 3, cuenta con infrarrepresentación en casi todas las franjas de las edades medias y con sobrerrepresentación en la mayoría de las más jóvenes y más mayores. Llama la atención la diferencia entre hombres y mujeres en la franja de los 35 a 50 años, los hombres superan a las mujeres en un 27,81%. Hay un aumento en la franja de 50 a 59 de 55 personas, 34 mujeres y 21 hombres. Como en el caso de la sección 5, también hay un ligero aumento en parte de la franja de edad que podría recoger a sus hijas e hijos (9 personas más), pero de nuevo solo sería uno de los factores que ayudaría a comprender la entrada

 

 

 

 

 

PORQUE DAR LA CARA POR TALKA ES DEFENDER (Y HACER) AL BARRIO. (30 de noviembre, 19 horas, foto colectiva en el Matxete)

 

Pero la nuestra es también una apuesta por la organización basada en el trabajo constante y la ilusión. Ya sabemos que luchar por que la gente del barrio viva una vida digna de vivir trae consigo hacer frente a la corrupción, a los desalojos y a la especulación. Por eso hicimos la apuesta de crear legitimidades fuera de la legalidad, y seguimos trabajando en ello.

Nosotras seguiremos defendiendo las casas y las vidas de las vecinas, dando respuestas colectivas a necesidades individuales y creando comunidad política!

Estáis juzgando vivir (en) el barrio y no se puede vivir en el barrio sin defenderlo!

 

Con estas palabras termina el texto de las vecinas de Talka (que ahora reproduciremos entero) para dar cuenta del juicio al que van a someter a 5 de ellas el próximo lunes 30 de noviembre. Lo que está sucediendo con las compañeras vecinas de Talka es tan surrealista como la política de rehabilitación social en el barrio: en vez de apoyar a las iniciativas sociales y populares, se incentiva e impulsa los intereses de los económicamente más poderosos.

Por eso, como ya hemos comentado en KTT, cuando las vecinas de Talka decidieron okupar, para sus tareas de apoyo y construcción de barrio, un local abandonado desde hace años por Adolfo Domínguez (a cuya propiedad pasó de forma aún no aclarada de manos del Ayuntamiento), la institución municipal, en vez de alegrarse de que uno de los muchos locales vacíos del barrio recuperase vida, y de que un proyecto feminista de impulso a la comunidad vecinal, como es Talka, pudiera desde él aportar su esfuerzo a la rehabilitación social del barrio, decidió utilizar todas sus influencias y artimañazas para que fueran desalojadas y reprimidas. Curiosa forma de llevar a la práctica la teoría de la actual responsable municipal del ramo que abogaba por “iniciar un proceso de participación y concertación con los diferentes agentes y el conjunto de la ciudadanía del Casco Histórico, como paso previo a la revisión del Plan Especial de Rehabilitación Integrada

Pero las compas de Talka tienen muy clara su apuesta por la vida digna en el barrio, y desde KTT os podemos asegurar que en la inmensa mayoría de las iniciativas que en los últimos tiempos surgen en el barrio para impulsar el apoyo mutuo, la solidaridad vecinal, el auzolan y, en definitiva, la rehabilitación social del barrio tejida por el propio vecindario, ahí están presentes apoyando (cuando no siendo las impulsoras, como en muchos casos) las incansables compañeras de Talka.

Así que, ahora que nos convocan a un acto colectivo para, además de apoyarlas, denunciar (como ellas mismas recogen en el cartel de convocatoria que encabeza este post) que, más que juzgar a cinco de ellas, lo que están juzgando es un modo de vivir el barrio (popular, comunitario, solidario, no especulador… y divertido), pues las gentes del barrio que apostamos por ese futuro para la Alde Zaharra de Gasteiz tenemos una cita ineludible. No solo por solidaridad con Talka, sino porque dar la cara por Talka es defender y hacer barrio.

Os dejamos ahora con su texto en euskera y castellano.

999 eZker lagunak, eutsi goiari!, animoak… eta jarraitu txintxoak ez izaten!!

 

 

AUZODEFENTSA: EL BARRIO SE DEFIENDE

Auzoa(n) bizitzeko modu bat ari dira epaitzen

Datorren azaroaren 30ean, Adolfo Dominguezek auzitara eramango ditu 5 kide, maiatzean gertatutako Talkaren desalojoa dela eta. 2019ko abenduan, hamarkada bat baino gehiago hutsik zeraman lokala okupatu genuen, Korreria kaleko 33. zenbakikoa, hain zuzen ere. Epaiketari aurre egin behar diogun honetan, gogora ekarri nahi dugu, berriro ere, lokal hau aukeratu izana ez zela kasualitatea izan: lokal horrekin eta beste hainbatekin Udalak Alde Zaharrean baimendu dituen ustelkeria, espekulazioa eta gentrifikazioa salatu nahi izan ditugu.

Badakigu lokal hori Adolfo Dominguezen denda bat izan zela, eta multinazional horren hasierako asmoa Korreria kalean sei denda zabaltzea zela, azkenean bakarrik bi zabaldu zituen arren. Kale horretan lokal huts ugari daudela ere badakigu, eta baita 90. hamarkadan Gasteizko Udalak Alde Zaharreko hainbat eta hainbat etxebizitzen desjabetzeari ekin ziola ere; bizilagunei merkatuaren balioaren azpitik ordaindu zien, gentrifikazio prozesu bati hasiera emateko. Auzoa batzuen etekin eta esplotazio ekonomikorako merkatu bihurtu nahi izan zuten garai horretan, eta egun berdina egitekotan daude, instituzioen laguntza izanik.

Salatu izan dugu lokal horren jabetza Adolfo Dominguezen eskuetara heldu zela oso modu susmagarrian, izan ere, Udalaren jabetza izatetik enpresari honen jabetza izatera nola heldu zen ez da inon argitaratu. Eta jakin badakigu salerosketa publikoen berri ematera behartuta dagoela Udala. Adolfo Dominguezek berak onartu zuen elkarrizketa batean tratu mesedegarria jaso zuela bere negozioa Alde Zaharrean ezartzeko: “boluntarismo miresgarritzat” jo zuen Udalaren jarrera, eta lokalak “arrazoizko prezio” batean lortu zituela onartu zuen.

Ozen esan nahi dugu auzoan bizitzeko modu bat ere ari direla epaitzen. Bizilagunen arteko sareen, auzodefentsaren, auzoko espazio autogestionatuen eta beste abarren kontrako jazarpen polizial, juridiko zein mediatikoa etengabekoa den honetan.

Baina gurea ere bada etengabeko lanean eta ilusioan oinarritzen den antolakuntzarako apustua. Auzokideontzako bizigarriak diren bizitzen alde borrokatzeak, ustelkeriari, desalojoei eta espekulazioari aurre egitea dakarrela badakigu. Horregatik egin genuen legalitatetik at zilegitasunak eraikitzeko apustua, eta horretan dihardugu.

Guk auzokideon (etxe)bizitzak defendatzen jarraituko dugu, bizilagunon behar indibidualei erantzun kolektiboak emanez komunitate politikoa eraikitzen!

Auzoa(n) bizitzea epaitzen ari zarete, ez dagoelako auzoa bizitzerik auzoa defendatu gabe

 

 

 

AUZODEFENTSA: EL BARRIO SE DEFIENDE

Están juzgando una manera de vivir (en) el barrio

El próximo 30 de noviembre, Adolfo Dominguez llevará a juicio a 5 compañeras por el desalojo de Talka del pasado mayo. En diciembre de 2019 okupamos el local 33 de la calle Korreria, que llevaba vacío una década. Ahora que tenemos que enfrentarnos a este juicio queremos recordar que el haber escogido este local no fue casualidad, sino una manera para denunciar la corrupción, especulación y gentrificación del barrio que el Ayuntamiento ha impulsado con la compra-venta de este y otros locales.

Sabemos que el local fue una tienda de Adolfo Domínguez y que la intención de la multinacional era abrir seis locales en la misma calle, aunque al final abriera únicamente dos. También sabemos que en esa calle hay diversos locales vacíos, y que el Ayuntamiento de Gasteiz empezó procesos de expropiación de viviendas allá por la década de los 90, pagando a las vecinas menos del precio estipulado de mercado, para así dar comienzo a un proceso de gentrificación. En aquella época quisieron convertir el barrio en un mercado para la explotación económica, y ahora quieren hacer lo mismo con ayuda de las instituciones

Hemos denunciado ya que la propiedad de ése local llegó a manos de Adolfo Dominguez de un modo sospechoso, pues la manera en la que pasó de ser propiedad del Ayuntamiento a manos del empresario no ha sido publicada en ningún sitio. Y también sabemos que el Ayuntamiento está obligado a informar de cualquier compra-venta pública. Además, el mismo Adolfo Dominguez admitió en una entrevista que obtuvo un trato favorable para abrir su negocio en el Casco Viejo, tildando de “voluntarismo admirable” la política municipal de comprar lonjas para alquilarlas a los comerciantes a “un precio razonble”.

Queremos decir alto y claro que también están juzgando una manera de vivir (en) el barrio, en esta situación en la que la represión policial, jurídica y mediática en contra de las redes entre vecinas, de la defesa barrial y de los espacios autogestionados es constante.

Pero la nuestra es también una apuesta por la organización basada en el trabajo constante y la ilusión. Ya sabemos que luchar por que la gente del barrio viva una vida digna de vivir trae consigo hacer frente a la corrupción, a los desalojos y a la especulación. Por eso hicimos la apuesta de crear legitimidades fuera de la legalidad, y seguimos trabajando en ello.

Nosotras seguiremos defendiendo las casas y las vidas de las vecinas, dando respuestas colectivas a necesidades individuales y creando comunidad política!

Estáis juzgando vivir (en) el barrio y no se puede vivir en el barrio sin defenderlo!

 

 

 

 

DIAGNÓSTICO DEL CASCO VIEJO DE GASTEIZ (Introducción) Un barrio bastante distinto a lo que se piensa (y a lo que pensamos)

 

 

DIAGNÓSTICO DEL CASCO VIEJO DE GASTEIZ (Introducción) Un barrio bastante distinto a lo que se piensa (y a lo que pensamos)

 

¿Y si los clichés habituales sobre las características del barrio no fueran reales? Si el Casco no fuera, ni mucho menos, el barrio de Gasteiz con población más envejecida; ni con menor nivel de instrucción; ni con menor renta personal; ni de los que menor % de población ocupada tiene. Si supiéramos que entre el vecindario de origen inmigrante que vive en el barrio hay tantas personas originarias del resto de Europa y América como de toda África. O que Ensanche 21 tiene más de un centenar de viviendas y casi otro centenar de locales de su propiedad en el barrio… Y si a todo eso le añadiéramos que dentro del mismo barrio hay zonas con realidades muy distintas, de tal forma que, por ejemplo, alguna sección censal tiene una renta personal media un 24% superior a la de otra sección censal. Si esto fuera así (que lo es, como otros muchos datos que no cuadran con el imaginario colectivo sobre el barrio) ¿no deberíamos pensar que igual ni se conoce ni conocemos realmente el barrio, y que para intervenir adecuadamente en él (lo que hacemos al intentar impulsar una comunidad vecinal) sería necesario hacer un diagnóstico ajustado a una realidad que desconocemos? Ese del diagnóstico del barrio es el reto que asumimos trasladar a esta ventana de KTT, y al que hoy comenzamos a dar forma.

Desde hace bastante tiempo diversas gentes del barrio veníamos hablando de la necesidad de afrontar la tarea de hacer un diagnóstico del barrio que nos permitiera conocer con detalle características de la población (en muchos sentidos), las viviendas, las lonjas, el comercio, las infraestructuras, etc., con el mayor detalle posible, para, a partir de ahí, saber ajustar más las prioridades, necesidades y retos del trabajo en post de impulsar la comunidad vecinal. Sabemos que todos esos datos, y muchos más, los tienen las instituciones en sus bases de datos, y que seleccionarlos les costaría sólo unos pocos clicks de ratón, pero se niegan a facilitarlos, aunque sea de forma anonimizada, porque temen que descubramos algunas realidades y, sobre todo, porque les asusta que la comunidad vecinal tome forma y se consolide, poniendo en evidencia el sinsentido de muchas políticas institucionales de esas que denominan “sociales”.

Total, que hace ya unos cuantos meses, de la mano de algunas personas de la plataforma Auzoan Bizi, decidimos intentar abordar la tarea. Luego vino la pandemia, el confinamiento y alguna que otra circunstancia añadida que hicieron que ese trabajo colectivo se interrumpiera. Pero en KTT nos planteamos que, a pesar de nuestras limitaciones “académicas” (no somos sociólogas, ni expertas en estadísticas o algo parecido), ese trabajo de buscar, rastrear, ordenar, calcular e interpretar datos podía ser otra forma de contribuir desde estas páginas a la tarea del impulso de la comunidad vecinal autogestionada. Y, partiendo del trabajo colectivo inicial ya comentado, nos pusimos a ello. Pero somos conscientes de que nuestra interpretación de los datos tiene mucha capacidad de mejora, y a eso os llamamos al resto, a que con vuestras contribuciones (publicables o no, según elijáis), ese diagnóstico sea mejorado y, sobre todo, más colectivo. Es más, a lo largo de los capítulos iréis encontrando diversos momentos en los que se os invite expresamente a intentar hallar explicación(es) a hechos que nosotras no sabemos cómo explicar, o la explicación que hallamos no nos convence del todo. Esas llamadas a vuestra participación irán subrayadas en azul.

Han ido pasando los meses, y los datos y los cálculos (que alguien, siempre dispuesto a echarnos una mano, nos ayuda a realizar) se van acumulando en nuestro ordenador. Estamos lejos de haber concluido la tarea, pero hemos pensado que, más que esperar a que esté todo acabado (y cuando eso sucediera haceros llegar un totxazo repleto de números, tablas, estadísticas y demás), igual era oportuno empezar a acercároslos poco a poco, en pequeñas entregas con distintas temáticas. Así, además evitamos que algunos de los datos que empezamos a elaborar hace ya algunos meses, por el paso del tiempo se vayan quedando antiguos (no obstante, también tenemos intención –habrá que ver si somos capaces- de ir poniendo al día los datos que ahora vamos ofreciendo con los nuevos que se vayan publicando, al menos en las principales temáticas o cuando veamos que suponen cambios)

Para proceder a todo ello hemos creído conveniente crear varios  nuevos espacios y apartados en el blog. Así, desde hoy, entre las pestañas de cabecera de KTT introducimos una nueva: Auzoaren diagnostiko del Casco, en ella iremos colocando los post que sobre el particular vayamos elaborando, intentando clasificarlos por temáticas para facilitar la búsqueda del dato concreto que preciséis. Del mismo modo, en nuestra pestaña liburutegia / salita de lectura, abrimos un nuevo apartado con ese titulo Auzoaren diagnostiko del Casco, en el que iremos colocando los pdf que con los distintos datos vayan apareciendo en KTT. Porque ese del archivo pdf (en algún caso archivos de procesador de textos o de hoja de cálculo) es el mecanismo que hemos elegido para ofrecer las tablas que protagonizarán los textos, pues no encontramos mejor forma de hacer frente a nuestra falta de pericia y los problemas de las limitaciones de un blog gratuito como este, que no permite virguerías en la publicación de tablas y gráficos.

 

Una importantísima consideración previa

No obstante, y como colofón a esta introducción / presentación del diagnóstico de barrio, nos parece esencial partir de una consideración previa a tener en cuenta en cualquiera de sus apartados: los datos oficiales trasladan solo una parte de la realidad, y a menuda distorsionada; en ella no aparecen muchas personas vecinas, ni situaciones cotidianas.

Estos datos, que en su inmensa mayoría beben de fuentes públicas (principalmente de los datos del EUSTAT, del Ayuntamiento y del INE), hablan sólo de una parte de la realidad del barrio: aquella parte del vecindario que oficialmente es considerada como “legal”. Esos datos, por tanto, dejan fuera a un número no despreciable de vecinas del barrio a quienes oficialmente se les niega su condición de tales y que, con frecuencia, padecen las peores condiciones habitacionales y socioeconómicas, precisamente porque esas mismas instituciones les niegan el acceso a las herramientas públicas para las personas socioeconómicamente vulnerables y, claro, además estropean los resultados de las políticas públicas de atención social. Para nosotras, no hace falta decirlo, son tan personas vecinas del barrio como cualquiera. Nos consta que, además, no pocas de ellas son parte muy activa en el impulso a las prácticas comunitarias en el barrio, ya sea a través de la labor que desarrollan en sus subcomunidades, ya sea en su quehacer en la comunidad vecinal autogestionada del Casco.

No obstante, las estadísticas oficiales no solo dejan fuera de la realidad del barrio a personas, también a diversas situaciones. En los datos oficiales raramente encontraremos referencias a viviendas okupadas, que todas sabemos que existen en el barrio (instituciones locales incluidas); es más, curiosamente no pocas de esas viviendas okupadas en los datos oficiales aparecerán con la denominación de viviendas desocupadas, eufemismo que utilizan las instituciones para referirse a las viviendas vacías. Pero, en el otro extremo de las dinámicas comunitarias vecinales, los datos oficiales tampoco recogen realidades como, por ejemplo, las prácticas mafiosas de muchos caseros con alquileres abusivos que no se corresponden con los contratos (cuando estos existen); eso, oficialmente, tampoco existe.

En los datos oficiales aparecen las cifras de ayudas sociales, paro, rentas de garantías de ingresos… pero no las realidades de apoyo mutuo vecinal, de reciprocidad, de auzolan, de solidaridad comunitaria, entre personas vecinas, que a menudo son las principales fuentes y herramientas para garantizar la supervivencia de no pocas personas vecinas, y no las cifras de ayudas institucionales.

Y es que los estudios y datos oficiales y sus lecturas e interpretaciones, no nos engañemos, están elaborados y enfocados al servicio de unos intereses políticos concretos (el de quienes los encargan), por eso estudian a fondo algunas cuestiones, y omiten y silencian muchos otros (aunque los conocen perfectamente). No hay más que recordar cómo tras años de decirnos lo mucho que estaba mejorando el barrio con los planes de rehabilitación, con vistas a conseguir ayudas europeos elaboraron un documento con datos estadísticos en el que se presentaba al Casco como la “isla negra” de la ciudad.

En definitiva, que aunque en este apartado del blog van a aparecer muchos datos oficiales, insistiremos una y otra vez, porque queremos que nadie lo olvide, que solo nos presentan una parte de la realidad. Y nosotras no queremos caer en esa trampa, olvidando a todas las personas vecinas que no tienen cabida en los datos y estudios de la oficialidad. El recoger esa realidad y trasladarla a la sociedad es uno de los retos pendientes que también tenemos en el barrio. Pero mientras se realiza ese trabajo, no caigamos en la trampa institucional de confundir el barrio de los datos oficiales con el Casco real,

 

Algunas indispensables aclaraciones metodológicas iniciales.

Sabemos que para algunas de vosotras la observación de los datos con detalle se os puede hacer algo farragoso, por ello intentaremos que al inicio de cada entrega de datos aparezca un breve resumen sobre lo más general, tanto en lo correspondiente al barrio en su conjunto, como a su división en secciones censales (cuando haya datos al respecto), del mismo modo que, a lo largo del texto, iremos subrayando en amarillo aquellas cuestiones que nos parezcan especialmente relevantes. Aunque advertimos de que la verdadera dimensión de algunas de las sorprendentes características que nos vamos a ir encontrando sobre el barrio y sus secciones solo son posibles de conocer yendo algo más allá de esos resúmenes generales.

Como ya hemos comentado, las fuentes principales de las que se nutre este trabajo son las del EUSTA (Instituto Vasco de Estadística, principalmente a través de su herramienta LurData), estudios y memorias municipales sobre distintos apartados, o datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), pero no son ni mucho menos las únicas. Los criterios que hemos intentado aplicar han sido:

  • Recoger los datos más actuales sobre cada una de las temáticas
  • Establecer una comparación con un rango temporal que pueda señalar tendencias
  • Establecer una comparación tanto con los datos del conjunto de Gasteiz como de dos barrios adyacentes al Casco, pero con características distintas: Ensanche y Coronación (Errota)

Pero, como cuando analizamos en otro documento los efectos de gentrificación y tugurización provocadas en el barrio por los planes de rehabilitación, nos dimos cuenta de que la realidad del barrio es muy diversa en sus distintas secciones censales, hemos intentado abordar, siempre que el nivel de desglose de los datos nos lo ha permitido, el estudio detallado de los datos por SECCIONES CENSALES. No porque las secciones censales sean la división del barrio que mejor recojan sus diversas realidades, sino porque son las que nos permiten un análisis más detallado que las generales del barrio, ya que:

Las secciones censales son las unidades de menor nivel para la diseminación de información estadística (por ejemplo, de los censos) y se utilizan también para organizar los procesos electorales. Al tener un carácter básicamente operativo se define siempre por tamaños más o menos fijos: el número de encuestas estadísticas que es capaz de repartir y recoger un agente entrevistador a efectos de recuento de población en el tiempo de uno o dos meses, o el número de personas que pueden votar en una urna sin aglomeraciones en una jornada electoral.

(…) El tamaño viene dado por la Ley de Régimen Electoral, la cual asigna una población mínima y máxima medida en número de electores. Además, se recomienda que el tamaño de una sección no supere esos 2500 habitantes de derecho para facilitar la operatividad de los encuestadores

Si de nosotras hubiera dependido, hubiéramos utilizado otro tipo de divisiones del barrio que nos permitieran observar mejor su realidad, pero hoy por hoy no exista esa posibilidad. Aún así, los datos que ofrecen las secciones censales son muy indicativos de esas distintas realidades socioeconómicas que conviven en el barrio, y que los datos globales del barrio no nos permiten percibir.

En los apartados en los que podamos ofrecer información detallada por secciones censales, intentaremos recoger esa información de forma esquemática (subrayándola en verde), de tal forma que al final del diagnóstico se pueda recoger la información individualizada de cada sección, lo que nos permita una lectura conjunta de todas sus características, lo que nos ayudará a conocer mejor cada sección, y las diferencias entre ellas.

Para que cuando aparezcan los datos sobre secciones censales todas sepamos a qué parte del barrio nos estamos refiriendo se hace necesario indicar cuáles son, y de qué calles o tramos de calle están compuestas. En la inmensa mayoría de los casos la clasificación de secciones censales que vamos a utilizar es la actualmente en vigor, pero en algunos casos que señalaremos (por ejemplo, al tratar la cuestión de las rentas personales y familiares) se utilizan clasificaciones anteriores, porque así están recogidas en las fuentes. Veamos el detalle de las secciones censales, que en la actualidad son 6, la 1, 3, 4, 5, 8 y 10[1]:

 

Sección 1

  • Cantón de Anorbín 9
  • Correría 1 a 57 y de 2 a 58
  • Diputación Foral de Álava 2 a 18 (todo lo del Casco)
  • Fray Zacarías M. 3
  • Siervas de Jesús 4 a 6
  • Herrería 1 a 23 y 2 a 42
  • Pza. de la Provincia 6 a 12
  • Paseo de los Arquillos 1 a 11 (todo)
  • Pza. del Machete 1 a 8 (todo)
  • Mateo B. Moraza 1 a 23 (todo)
  • Pedro Egaña 2 y 4 (toda)
  • Cuesta de S. Francisco 7A a 7C
  • Escaleras de S. Miguel 1 (todo)
  • Pasaje de S. Pedro 1 a 7 (todo)
  • Cantón de S. Roque 2 (todo)
  • Pza. Virgen Blanca 2, 3 y 4
  • Zapatería 1 a 41 y 2 a 46

Sección 3

  • Cantón de Anorbín 1 a 3A
  • Correría 59 a 119 y 60 a 104
  • Fay Zacarías M. 5 y 7
  • Siervas de Jesús 12 a 24
  • Herrería 27 a 37 y 44 a 86
  • Cantón de la Soledad (todo)
  • Cantón de las Carnicerías 2 a 6
  • Zapatería 48 a 94 y 43 a 79

Sección 4

  • Barrenkale (toda la calle)
  • Pza. Bilbao 5
  • Chiquita (toda la calle)
  • Correría 108 a 124 y 121 a 157
  • Cubo (toda la calle)
  • Fray Zacarías M. 9.1 a 9.8
  • Plazuela Fuente Patos 2 (toda)
  • Siervas de Jesús 26 a 40
  • Herrería 39 a 41 y 88 a 108
  • Cantón de las Carnicerías 1A
  • Portal de Arriaga 2 a 12
  • San Ignacio de Loyola 1 a 25 (a. entera)
  • Cantón de Sta. María 3 a 19
  • Santo Domingo (toda)
  • Zapatería 81 a 101 y 94A a 110

Sección 5

  • Cuchillería (toda la calle)
  • Fray Zacarías M. 1, 2, 4 y 6
  • Las Escuelas (toda la calle)
  • Pintorería del 1 al 65 (a. entera)
  • San Francisco 1
  • Cantón S. F. Javier 1 y 2 a 6A
  • Cantón S. Marcos (todo)
  • Cuesta de S. Vicente 1 a 5 (toda)
  • Cantón de Sta. Ana 1 a 9
  • Santa María (toda)
  • Pza. Santa María (toda)
  • Pza. Villa Suso (toda)

Sección 8

  • Pza. de Bilbao 1
  • Bueno Monreal (toda la calle)
  • Colegio S. Prudencio 1
  • Francia 35 a 43
  • Pintorería 66 a 94
  • Pza. San Antón 1 a 6
  • San Ildefonso (toda)
  • San Vicente de P. (toda la calle)
  • Cantón de Sta. Ana 11 y 2 y 2A
  • Cantón de Sta. María 2 a 4

Sección 10

  • Abrevadero (toda la calle)
  • Colegio San Prudencio 2, 4 y 6
  • El Torno 2 a 8 (toda la calle)
  • Francia 1 a 33
  • Nueva Dentro (toda la calle)
  • Nueva Fuera (toda la calle)
  • Pintorería 2 a 62
  • Portal del Rey 1 a 25 (a. entera)
  • Calle San Francisco 3 a 9
  • Cantón S. F. Javier 8 a 10

[1] En tiempos llegaron a ser hasta 11 secciones –todas pertenecientes al primer distrito-, pero, principalmente por la pérdida de población, algunas de ellas fueron desapareciendo –la 2, la 6, la 7, la 9 y la 11- incorporándose en todo o en parte a las secciones que aún subsisten.

 

 

Combatir los virus del COVID 19, la sumisión y la ofensiva capitalista (o reflexiones para salir de la confusión en que habitamos las de abajo a la izquierda)

 

Afortunadamente en los últimos tiempos comienza a haber contestación a la sumisión autoritaria que con la excusa de la pandemia se nos trata de imponer. Pero, desgraciadamente, aún parece reinar cierta confusión entre las de abajo a la izquierda. Unas que, acertando en el análisis de las causas profundas, parecen solo hallar solución en que nos sumemos a la creación de un nuevo partido, el que ellas están creando. Otras que, con una acertada apuesta para que articulemos respuestas entre todas, sin embargo de momento se quedan sólo en la denuncia de hechos graves puntuales, pero sin incidir en las causas. Otra buena parte que todavía no termina de despertar. Y desde todos los ámbitos de eso que llamamos el abajo a la izquierda, parecemos incapaces de hacer propuestas concretas de desobediencia y de articulación de procesos en los que seamos nosotras las que decidamos, sea ello considerado ilegal o no. Para intentar ayudar a la clarificación del confuso panorama aportamos hoy algunas reflexiones que nos parecen oportunas para ello, principalmente las contenidas en el artículo publicado por Argia (Bigarren olatua: COVID-19aren, sumisioaren eta eraso kapitalistaren birusei aurre egin)  del que hemos tomado la primera parte del título de este post: Combatir los virus del COVID 19, la sumisión y la ofensiva capitalista.

Efectivamente, en las últimas semanas se puede comprobar cómo diferentes iniciativas populares están promoviendo actos de denuncia y protesta contra la sumisión autoritaria a la que nos intentan someter con la excusa de la pandemia. Parece que, poco a poco, se va alzando alguna voz crítica que consiguen hacerse un hueco entre el ruido y confusión de mensajes antipandemia que los medios y poderes oficiales intentan descalificar en su conjunto etiquetando cualquier cuestionamiento como posicionamiento negacionista. Inicialmente fueron algunas movilizaciones y actos de denuncia sobre actuaciones autoritarias y de control social que están llevando a cabo las instituciones gasteiztarras (algunas de las cuales ya comentamos en KTT). Luego han ido surgiendo movilizaciones con un planteamiento más amplio. Con algunas de ellas, aunque utilizaríamos otro lenguaje para describirlo, compartimos buena parte de su análisis sobre la situación actual, pero no la única alternativa que ven posible, la de la organizarse en torno a un partido comunista. Con otras, estamos muy de acuerdo con el planteamiento abierto del que parten, intentando construir un argumentario colectivo, pero creemos que, al menos de momento, se quedan principalmente en la reclamación de derechos y denuncia de su recorte, que en buscar las causas profundas de lo que está pasando (aunque nos consta que están intentando dar pasos en ese sentido). Y estamos también las que, como nuestro colectivo hermano Gasteizkoak (con quien también compartimos su lectura de la situación) y nosotras mismas, intentamos aportar reflexión, pero carecemos de capacidad de interpelación y movilización social.

Pero el objetivo de este post no es ni la crítica por la crítica ni el autofustigarnos por nuestras carencias y errores. Justo lo contrario. Es un llamamiento a que, partiendo de la constatación de nuestras carencias individualidades, y ante la situación de emergencia que vivimos, intentemos entre todas un esfuerzo para una acción conjunta, para ver si es posible, dejando en segundo plano nuestras particularidades excluyentes, construir una respuesta colectiva que abra camino a la implicación del mayor número de personas de ese abajo a la izquierda que tiene que protagonizar la rebelión contra la sumisión y la ofensiva capitalista que con la excusa de la pandemia nos están imponiendo.

Para animar en esa línea nos parece muy válido el reportaje elaborado por Argia que comentábamos al principio (Bigarren olatua: COVID-19aren, sumisioaren eta eraso kapitalistaren birusei aurre egin) y que reproducimos ahora traducido al castellano, porque pensamos que buena parte de las claves para salir del actual atolladero en que estamos quedan resumidas en las últimas líneas del artículo:

En lugar de alimentar discusiones fortificadas y prefigurar futuros distópicos -que a menudo alimenta esos futuros-; ¿y si entre muchas personas nos ponemos a combatir el presente con los pies en el suelo y las utopías en la cabeza?

 

Combatir los virus del COVID 19, la sumisión y la ofensiva capitalista

 

Aceptar sumisamente lo que imponen las autoridades o unirse a las filas del “negacionismo”. La mayoría de la ciudadanía crítica, sin embargo, se ubica entre estos dos extremos. Desde la izquierda, el biólogo Ugo Mayor, la psicóloga Olatz Barrenetxea y la doctora de atención primaria Mati Iturralde, ven una falta de debate sobre la crisis sanitaria y su gestión, y que el que se da está simplificado y polarizado. Comparten la urgencia de alimentar y reforzar ese amplio espacio. Promover un debate constructivo entre los pensamientos críticos para asumir en nuestras manos el reto no sólo de salvar vidas sino de construir vidas habitables.

La cita del 2 de noviembre ha resultado un lunes propicio para abordar el tema. El pasado fin de semana se produjeron en Hego Euskal Herria varias movilizaciones no comunicadas en contra de las restricciones y prohibiciones. La Ertzaintza ha detenido a quince personas y ha identificado a 35 en incidentes menores –ha habido otras movilizaciones más multitudinarias, pero la atención de la mayoría de los medios se ha centrado en los contenedores quemados de los “negacionistas”.Y también la lengua de Urkullu: “Es terrorismo”, ha dicho-. El domingo ha nacido el medio digital en euskera Independentea, que, como según dice en el texto de presentación, tiene el objetivo de publicar “esas visiones que se nos han censurado”, y hace una mención directa a Berria. Todo ello han generado una gran cantidad de mensajes cruzados agresivos, especialmente, cómo no, en las redes sociales. Pero el ambiente enfangado era anterior a la frustración.

 

Negacionismo y capacidad de crítica

“Tomando como prueba manifestaciones aisladas de algunas personas, se generalizan imputaciones a quienes se oponen a las restricciones autoritarias”, como si todos dijeran que el virus no existe o forma parte de un plan oculto. José R. Loayssa, médico navarro de atención primaria, y Ariel Petruccelli, profesor universitario argentino de historia, afirman en El Salto que la izquierda está utilizando con frivolidad el saco de negacionistas y conspiradores. También se hace algo parecido en sentido contrario: situar en las filas de los gobernantes a quienes se manifiestan a favor de determinadas medidas restrictivas. Con estas actitudes, no aceptando y alimentando esas diversas posiciones críticas, ¿no le está regalando la izquierda al negacionismo y a la extrema derecha una parte del espacio, de los debates y de la gente que debería ser suya?

 

La izquierda: ¿responsabilidad o sumisión?

Iturralde, Mayor y Barrenetxea coinciden en una cosa: el poder está imponiendo medidas ante la crisis sanitaria desde el mero abuso de autoridad. Ni explicaciones, ni pedagogía, ni intercambio de opiniones, ni debate; hacer saber las medidas y establecer castigos por su incumplimiento. Ven la infantilización de la sociedad. No es nuevo, pero el salto es palpable: la aceptación de niveles de autoritarismo que hace poco serían inaceptables se está normalizando en un espacio de tiempo muy corto en buena parte de la sociedad -incluida la izquierda-. Es un asunto muy grave, aunque fueran decisiones tomadas con buenas intenciones y en la dirección correcta.
Iturralde cree que el abuso de autoridad inicial de la crisis sanitaria fue fruto del desconocimiento y la improvisación, “Pero luego se han dado cuenta, ‘¡ostia! Hemos dicho que se pongan la máscara y se la han puesto; ordenado que tiene que guardar una distancia de a dos metros, y así están; que había que encerrar a los niños dos meses en casa y a los ancianos en las residencias, y lo han aceptado. ¡Esto es maravilloso! ‘. Lo han convertido en un experimento sociopolítico “. El capitalismo estaría aprovechando la situación para hacer un ataque cualitativo: “desde la crisis de 2008 el capitalismo y el poder necesitaban hacer reset, profundizando en la explotación y la precariedad”. Mayor acusa a las autoridades de Euskal Herria de incapacidad generalizada y de gestión más que de propósito organizado, con el único objetivo de evitar la imagen de hospitales colapsados. “parece que el que la gente enferme o muera se considera como un mal menor tolerable”, dice.

Barrenetxea dice que los críticos también están “respetando todo” porque “no sabemos a dónde vamos” y por miedo. Iturralde se indigna de la influencia de este miedo: “Con la capacidad que hay en Euskal Herria para responder, para cuestionar las versiones oficiales, de interpretar la realidad de forma alternativa, no esperaba este tipo de sumisión, que la desobediencia quede totalmente arrinconada”. Mayor lo aborda desde otro ángulo: “Parte de esa sumisión se explica por la responsabilidad. La sociedad está madurando más que las autoridades diciendo ‘aquí hay un problema real’ “. Opina que la izquierda ha puesto otro modelo sobre la mesa, “planteando incluso medidas más restrictivas en algunos casos, pero para cuidar a la gente, no a la economía”.

Iturralde denuncia que el recorte de los derechos fundamentales se está imponiendo en nombre de la “supuesta” defensa del derecho a la salud. “¿Dónde ha estado hasta ahora el derecho a la salud?”, dice, refiriéndose a los muertos en el lugar de trabajo o en los hogares, la pobreza, las enfermedades mentales o la contaminación. A los ciudadanos se nos ha robado la capacidad de decidir sobre nuestra salud, se nos ha impuesto la “enajenación”, en su opinión. El fumador sabe que está perjudicando su salud física, pero la decisión es suya; con el COVID-19 no es así. Muchas personas de la residencia de ancianos le dicen que para vivir así prefieren coger el bicho, “pero les hemos quitado esa capacidad de decisión”. Recuerda las palabras de un responsable político de la Diputación de Álava: “Mejor viejos tristes que muertos”. “Es él quien decide, y además sin hacer nada por mejorar esas vidas”, denuncia Iturralde. La explicación de Mayor: “Los tristes no se cuantifican, los muertos sí”.

Mientras, ahora que hasta los más neoliberales hablan en defensa de la sanidad pública, el proceso de privatización de la sanidad se ha acelerado. “Si tienes dinero, miedo y ansiedad, cada cual va a lo suyo. La sanidad privada se está aprovechando de ello y no hay solidaridad “, afirma Barrenetxea. La sanidad privada ha multiplicado la propaganda, “Hay mucha gente que se está haciendo mutualista, están haciendo un negocio tremendo”, ha denunciado Iturralde. En lugar de intervenir la sanidad privada en estado de alarma se han hecho pactos, destinando el dinero de lo público a lo privado.

 

En lugar de “sí o no”, “para”, “en qué medida”, “cómo”

“Desde la izquierda no ha habido una actitud crítica, diciendo esto sí, esto no; esto es una pasada, aquí no estamos haciendo suficiente”, dice Iturralde. En efecto, se han impuesto las lógicas ‘a todo sí o no’, que alimentan debates paralizantes sin matices, polarización y simplificaciones estériles: “¿Confinamiento -o mascarillas, PCRs, vacuna… – sí o no?” Seguramente sería más productivo abordar los debates desde otros lugares: ¿Cuál es el objetivo? ¿Es un buen medio para este fin o hay otro mejor? ¿Qué posibilidades y qué limitaciones tiene esta medida? ¿Cómo se utiliza y cómo no? De un modo más blando o más duro, Iparralde ya está confinado, y Hegoalde está a las puertas del nuevo confinamiento. Llegue o no la vacuna -otro de los grandes debates a abordar- la situación tardará mucho. “Estas medidas de relación y socialización no se pueden mantener a la larga, de lo contrario se profundizarán otras patologías como la violencia, la agresividad, más maltrato en el hogar… tendremos que encontrar entre todos una solución intermedia”, advierte Barrenetxea. Pero nuestros interlocutores están de acuerdo en que hay que reducir los contactos entre las personas. ¿Confinamiento, entonces? Según y cómo y, sobre todo, decidido como resultado de un debate social.

Los modelos de confinamiento han generado debate en la izquierda. La declaración de Barrington, promovida por varios científicos y basada en el modelo sueco, propone una “protección focalizada” para la inmunidad de grupo: que las personas que no pertenecen a los grupos de riesgo hagan vida normal y se confine a los vulnerables, que representan el 25% de la población en Euskal Herria. Del ámbito científico ha surgido el memorando John Snow contra la declaración de Barrington. Nuestros interlocutores tampoco la han visto con buenos ojos, pero sí el establecimiento de protecciones diferenciadas en función del riesgo, por dos razones: tratar a todas las personas como si tuvieran el mismo riesgo es un obstáculo para garantizar una mayor protección a quienes más lo necesitan; imaginar que todos estamos en primera línea del riesgo alimenta un temor desproporcionado, que, entre otras cosas, facilita el autoritarismo.

¿Y si, en lugar de confinar, la forma de proteger a las personas de los grupos de riesgo se centrara en permitir con seguridad una vida lo más normal posible y salir a la calle? “Eso hay que organizarlo y desde la atención primaria. Pero en atención primaria estamos desbordados”, explica Iturralde. Y desde la comunidad: en Murgia, su pueblo, la semana de desescalamiento decidieron que los ancianos tenían derecho a estar en la plaza, pero sintiéndose seguros. Esto exigía acordar cómo utilizarían los niños y jóvenes este espacio, “pero no como mandato o imposición, sino como consejo”. En las ciudades y en los grandes pueblos puede resultar más difícil porque las residencias de ancianos carecen muchas veces de acceso natural a espacios abiertos. En Arrasate se ha vallado una calle junto a la residencia, para que al menos los adultos puedan pasear ahí, o “¿por qué no poner autobuses para trasladar a los ancianos desde la puerta de la residencia a un parque o campo?”. Por supuesto, todo ello requeriría la aprobación e implicación de la sociedad. ¿Y si eso fuera la oportunidad, más que el problema? Como en las residencias de ancianos, en la escuela. Hay un consenso total en que el espacio más sano y seguro es el aire libre. ¿Cómo puede ser que la base de la escuela presencial sean los espacios cerrados? Iturralde tiene nietos en Alemania: “En la escuela pasan cinco horas, y metidos en la escuela uno. El resto del tiempo están en la calle, haya nieve o sol”.

 

Máscaras, PCRs, rastreadores… y justicia social

Las máscaras también han suscitado partidarios y oposiciones vivas. “Lo que hay que debatir es cómo y para qué, con un poco de lógica”, dice Iturralde. “Nos han dicho que no supone un daño para la salud, pero no es cierto, tiene consecuencias”. Usar sí, “pero si estamos a dos metros en un espacio abierto, o en la montaña, no tiene sentido”.

En cuanto a los análisis PCR, Iturralde explica que son válidos, pero que la fiabilidad no es total, hay que ser conscientes de que no se pueden interpretar los resultados de forma absoluta y que la atención presencial es imprescindible. Le ha ocurrido, por ejemplo, estar segura de que un paciente tenía el COVID-19 por sintomatología, pero por haber dado negativo en un PCR, y no tener la posibilidad de aislarse, por la rigidez del protocolo. También apunta intereses no declarados: “En la primera ola no podíamos pedir PCR, todos tenían que ir al hospital. Después nos mandaron hacerlos sin medida, cuando no es necesario. Luego supimos que había ayudas desde Europa a las comunidades en función del número de pruebas PCR realizadas. En el último protocolo se ordena hacer menos PCR y a la atención primaria ha llegado un montón de antígenos”. Critica que en los datos que aporta la Administración no se diferencian los que mueren “por coronavirus” de quienes mueren “con coronavirus”, lo que impide conocer con precisión la tasa de mortalidad.

El sistema de los rastreadores es eficaz… si se dedican a ello suficientes rastreadores, lo que no se ha hecho. “Si planteas trazar una cadena, pero con uno de los eslabones no se hace bien, la cadena no tiene sentido”, resume Mayor. Hay personas que tenían que haber recibido y no han recibido la llamada de Osakidetza para realizar la prueba y aislarse por contacto con un positivo, no se sabe cuántas. Este periodista conoce tres casos cercanos: uno no recibió ninguna llamada; el segundo llamó él mismo cuando llevaba confinado ocho días voluntariamente; a un tercero le llamaron al quinto día. Hay un segundo problema: “En La Rioja se aíslan ocho contactos por positivo, en la CAV solo uno. Los vascos no somos tan asociales “, comenta Mayor. Iturralde dice que antes se relacionaba hasta 40 contactos de cualquier positivo, ahora tres o cuatro, prácticamente limitados a la unidad convivencial: ¿Y si estar confinado te supone el riesgo de perder el empleo? ¿Y si la casa más que un lugar para vivir es un lugar donde padeces miedo o sufres hacinamiento? ¿O si la soledad te ahoga?

El confinamiento exige políticas sociales fuertes. Y en las luchas contra el virus en general -subraya Joan Benach, investigador de salud pública en la Universidad Pompeu Fabra-: “Los discursos hegemónicos se centran en el virus, la biología, los mal llamados “estilos de vida” y la responsabilidad individual, la atención médica especializada hospitalaria -sobre todo las UCI-, y los tratamientos y vacunas para” resolver “biomédicamente el problema. La mirada es miope, errónea y falsa; los factores determinantes que explican el origen y la evolución de la pandemia son, en gran medida, determinantes sociales de la salud, como la precariedad laboral, la pobreza, los problemas de vivienda o las malas condiciones ambientales”. Como la mayoría de los males, el virus golpea más fuerte en la parte baja de la pirámide.

 

Debate, creatividad y capacidad de decisión

“La sociedad tiene que ser un sujeto activo, y eso es lo que no se permite”, dice Barrenetxea; que hay que fortalecer la sociedad, Mayor; que el debate amplio y general es imprescindible, Iturralde:”En la sociedad en general, entre los agentes sociales, y en ese caos disidente que tenemos”. “¿Somos demasiado estúpidos para combatir activamente esta enfermedad? […] ¿Si recuperáramos las plazas del pueblo para hablar de nuestras cosas? […] ¿Si suscitáramos debates colectivos, en confianza y sin miedos? “Es lo que proponen “algunos habitantes “que han convocado concentraciones el 7 de noviembre en Iparralde. Barrenetxea añade que debatir permite desbloquear las discrepancias: “Si formamos parte del proceso de decisión, podemos tener flexibilidad para aceptar lo que no compartimos del todo”. Debatir aceptando y compartiendo miedos, desorientaciones e incertidumbres que tanto condicionan decisiones y actitudes, entre otras cosas: quizá ayudaría a hablar más sinceramente y con menos estridencias, a escuchar con más empatía; a fortalecerse mutuamente.

La población lleva meses protestando en la calle. Para denunciar que quieren utilizar la crisis sanitaria para profundizar en la agenda neoliberal; para luchar por reivindicaciones concretas de su ámbito, y para exigir a las instituciones políticas sociales sólidas y generales, principalmente. Tres cuestiones imprescindibles. Mayor asegura que es difícil desarrollar propuestas, “Es complejo, tiene que ser multidisciplinar. ¿Para qué impulsar muy buenas ideas si luego el sistema público no va a estar detrás? “. Pero defiende el actuar cada quien desde sus respectivos ámbitos, “Viendo que a quien le toca no lo hace, no nos podemos quedar quietos”.

Es urgente que la población desarrolle propuestas concretas de forma autoorganizada y, sobre todo, que se arriesgue a ponerlas en práctica por su cuenta. Y en eso hay una gran carencia. Arriesgar, en dos sentidos: porque en tiempos de crisis y de transformaciones múltiples, la incertidumbre tendrá que luchar como compañero de viaje sí o sí, en una dinámica de ensayo-error; y porque requeriría, como propone Barrenetxea, actuar “de acuerdo con lo que creamos justo, más allá de lo que dice la ley”; lo que tiene consecuencias.

Barrenetxea propone recuperar la cultura del auzolan, “Hoy yo por ti, mañana tú por mí; además de los logros materiales es una muy buena herramienta de equilibrio mental”. Iturralde cree que las comunidades pequeñas -pueblos, barrios- ofrecen más oportunidades. La red de ayuda mutua creada en la primera ola en Murgia ya ha sido reactivada. Si hay necesidades, también hay ideas para satisfacerlas: las personas participantes en el reportaje del Gakoa de Argia correspondiente al pasado verano, titulado Y en el próximo confinamiento qué, las personas participantes nos dieron una lista repleta de propuestas concretas y realizables para el trabajo barrial, las iniciativas municipales, el campo de la economía, desde la lucha de las personas racializadas o desde el campo de la salud.

Combatir los virus del COVID-19, del autoritarismo, del ataque capitalista y patriarcal, es toda una tarea de largo aliento, ya que se entrelaza con los retos del cambio climático, la destrucción de la naturaleza o el colapso energético. Ante este panorama tan dramático Iturralde comenta: “Mis hijos y mis nietos vivirán peor que yo”. No le faltan motivos para pensarlo, pero también es razonable responder: o no. En lugar de alimentar discusiones fortificadas y prefigurar futuros distópicos -que a menudo alimenta esos futuros-; ¿y si entre muchas personas nos ponemos a combatir el presente con los pies en el suelo y las utopías en la cabeza?