Solidaridad por reciprocidad de A. Z. con A.Z.: citas para ponerla en práctica

 

Una es un barrio (Alde Zaharra) y otra una vecina de ese barrio (A.Z. son sus iniciales) pero la solidaridad por reciprocidad, a la que llamamos al barrio con este post, no tiene que ver con la mera coincidencia de sus siglas. Aunque A.Z. vecina se nos enfade (no le gusta la protagonitis, y, lo que hace, lo hace porque lo siente, lo piensa y le sale muy de dentro, de forma natural, casi como un parto) el A.Z. barrio, como vamos a ver, ha recibido implicación y solidaridad vecinal a toneladas por parte de ella. Y ahora, que a esta vecina quieren castigarla con cárcel por practicar la solidaridad, tenemos una ocasión piripintada para practicar con ella la reciprocidad solidaria. Enseguida intentamos explicarnos bien, damos datos para que se entienda, y ofrecemos un calendario de citas para practicar esa solidaridad por reciprocidad.

 

 

A.Z.: o cuando el compromiso vecinal y la solidaridad son cotidianas, y tratan de tejerse desde la cotidianidad (Descargar aquí)

ÍNDICE DEL DOCUMENTO

1. El largo y frondoso camino de solidaridad y compromiso de A.Z. vecina con A.Z. barrio

a) los inicios en la Gazte Asanblada

b) Sus mil maneras de compromiso con el barrio

c) El compromiso vecinal desde la cotidianidad comunitaria

2. La solidaridad y compromiso social de A.Z. vecina más allá de A.Z. barrio

3. Su solidaridad en la defensa de los derechos de las personas presas le supone detención y petición de condena de 14 años y medio más multa

4. La Campaña en solidaridad con las 47 solidarias.

5. Conclusión: más que sobradas razones para que A.Z. barrio se moje inundándolo todo de solidaridad recíproca con A.Z. vecina

 

Somos contrarias a crear imágenes de heroínas o héroes públicos, que no hacen sino ignorar o encubrir el verdadero heroísmo cotidiano de tanta gente anónima. Sabemos que A.Z. también (nos lo ha demostrado muchas veces). Tampoco nos gustan los homenajes personificados. Pero sí creemos que el reconocimiento popular es una forma de transmisión de sentimientos comunitarios. Y nos agrada especialmente el poder centrarlo en esta ocasión en una mujer “relativamente” joven, pues no ha llegado ni a la mitad de la treintena, aunque lleve al menos 17 años (media vida) implicándose en y con el barrio; con quienes padecen la represión o la exclusión de un sistema social, económico y políticamente injusto, y con quienes se rebelan y tratan de transformarlo. Puede que haya a quien le parezca palabrería barata para ensalzar una “figura” pero, como vamos a ver -a pesar de la bronca que nos va a caer por su parte-, no hacemos más que contar la realidad. Eso sí, nos consta que durante la redacción y publicación de este texto va a dejar de tener una gran figura, para pasar de nuevo a dividirse en dos: pariendo a su segunda criatura!!! Y lo dejamos claro desde el principio, con toda probabilidad estas líneas no van a ser objetivas; cualquiera que como nosotras haya tenido o tenga el gustazo de compartir debates y reflexiones, acciones y denuncias, fiestas y reposos, propuestas y proyectos, aciertos y errores, afectos y enfados… con A.Z. durante todos estos años, es imposible que sea objetiva al hablar de A.Z. quien, además de sus tremendas capacidades, tiene una cualidad que pocas veces se encuentra: una tremenda humanidad vital con la que lo impregna todo.

Una importante consideración previa (que, además, si no hacemos A.Z. nos retira la palabra). Nosotras, como vecinas del barrio, vamos a centrarnos en su caso, y a denunciar lo que contra ella, por solidaria y comprometida socialmente, pretenden hacer. Pero en el sumario por el que se la va a juzgar (luego hablaremos de ello) hay otras 46 personas encausadas y amenazadas con condenas semejantes por practicar el mismo “delito de solidaridad”. No nos cabe ninguna duda de que el deseo de A.Z. vecina es que A.Z. barrio comparta su solidaridad con todas las encausadas. Estamos completamente de acuerdo.

Y dos aclaraciones finales. Primera, hemos dudado si incluir o no directamente en este texto las fotos de A.Z. que vais a ver, o enlazarlas para que no apareciera tanto; más que nada por lo de no caer en el impulso de personalismos/personajismos pero, qué queréis que os digamos, conociendo a A.Z eso no va a pasar, sí sin embargo que se sonroje o abochorne… y eso también nos ha animado a publicarlas directamente siempre que nos ha sido posible.

Bigarrena, badakigu A.Z.k lerro hauek euskaraz egitea nahiago izango lukeela, gehien maitatzen duen hizkuntzan… baita jakinda ere euskararekiko gure mugak, laburragoa izango zelakoan… baina irakurriko duzunez, ez duzu zori onik izan, hippy andrea… Hippy zergatik? Ez dugu dena kontatuko, baina froga bat emango dugu: zure bertsolari garaiko argazki hau:

1. El largo y frondoso camino de solidaridad y compromiso de A.Z. vecina con A.Z. barrio

a) los inicios en la Gazte Asanblada

Hemos dicho ya que A.Z. no llega a la mitad de la treintena, y que lleva al menos 17 años de compromiso activo con el barrio; cualquiera que no sea muy negada para las matemáticas deducirá que su implicación vecinal comenzó siendo una adolescente. Y, al margen de su actividad en el bertsolarismo, ¿cuál es lugar del barrio donde centenares de jóvenes adolescentes desde hace más de 30 años llevan a cabo el autoaprendizaje en el compromiso sociopolítico individual y colectivo, desde la autogestión y la autoorganización? Blanco y en botella… el Gaztetxe. Sigue leyendo

Autogestión de los conflictos vecinales, reto en marcha de la comunidad vecinal del Casco Viejo gasteiztarra. Textos para el autoaprendizaje y la pedagogía colectiva (I)

Para frenar el clima de miedo en los barrios, un grupo de vecinos distribuyó octavillas en los que se daban pistas sobre qué hacer. Además de consejos legales, la campaña incluía un mensaje muy importante que se convirtió en su lema: "Habla con tus vecinos, no con la policía". Fuente: https://twitter.com/anti_persona/status/966981721286639616

Para frenar el clima de miedo en los barrios, un grupo de vecinos distribuyó octavillas en los que se daban pistas sobre qué hacer. Además de consejos legales, la campaña incluía un mensaje muy importante que se convirtió en su lema: “Habla con tus vecinos, no con la policía”. (Londres, 2011)
Fuente: https://twitter.com/anti_persona/status/966981721286639616

 

Los conflictos de convivencia reales (no los que se agitan desde medios e intereses electoralistas o securitarios) son algo normal en cualquier barrio, pueblo o ciudad; son parte de la vida en sociedad, con una incidencia directa en el día a día de sus habitantes. Pero, las formas de intentar conocerlos, comprender sus causas, actuar ante ellos y buscarles vías de resolución, determinan el carácter de un barrio. En ello, de forma discreta y al ritmo pausado que requiere el experimentar nuevos caminos hasta ahora no ensayados en el barrio, trabajan desde hace tiempo personas y colectivos del Casco que, desde su apuesta por la comunidad vecinal, consideran que ésta debe ser la protagonista de la autogestión de sus propios conflictos.

Buena parte de los conflictos de convivencia más graves (atendiendo a la repercusión que tienen en el día a día de las personas) no son nuevos, tienen raíces enquistadas en el barrio, pues son consecuencia de la histórica dejación institucional ante la grave situación socioeconómica que padece buena parte del vecindario del Casco. No pocas de las posibles soluciones a esos problemas raíces, dada su magnitud y aspectos diversos, son complicadas de abordar solo desde la comunidad vecinal, pues hoy en día desbordan la capacidad de respuesta de ésta (somos conscientes de ello), y deberían ser asumidos por unas instituciones públicas que pusieran en marcha medidas que dieran respuesta a necesidades concretas relacionadas con la vulnerabilidad social, la exclusión habitacional, económica y social, la formación educativa, las alternativas educacionales, etc. etc.

Así se le ha hecho saber en repetidas ocasiones a las instituciones concernientes, pero su respuesta invariable ha sido el menosprecio a la comunidad vecinal, de quien tan sólo parecen esperar que acometamos la función de contenedoras o aplacadoras de los conflictos puntuales cuando surgen.

Pero tenemos claro que no vamos a ejercer ese papel. Si a pesar de nuestra disposición al diálogo y el trabajo conjunto nos ignoran y ningunean, lejos de quedarnos con los brazos cruzados, eso está sirviendo de acicate para que nos empeñemos más en abrir nuevos caminos desde la comunidad vecinal. No por soberbia o encabezonamiento, sino porque somos conscientes de lo importantísima que es la resolución de conflictos para la convivencia vecinal, e intentaremos suplir la carencia de herramientas que tienen las instituciones empleando otras de las que éstas nos han demostrado que carecen: empeño, imaginación, diálogo, paciencia, aprendizaje, pedagogía colectiva, apoyo mutuo, solidaridad… En ese intento estamos. Y la paciencia infinita y la capacidad de algunas de las personas que más los están padeciendo para distinguir las causas de los efectos en los conflictos, está constituyendo un motor fundamental para esos intentos comunitarios por abordar los conflictos desde las raíces que los originan.

Con esta entrada de KTT queremos comenzar a colaborar en dos de esas cuestiones, las relativas al aprendizaje y la pedagogía colectiva. Un autoaprendizaje y pedagogía colectiva que necesitamos todas las que impulsamos la comunidad vecinal del Casco, porque nos toca abrir caminos nuevos en la resolución de conflictos, y en esa tarea todas tenemos algo que aportar.

Por eso queremos acercarnos algunos textos que, partiendo de experiencias concretas en otros lugares, nos ayuden a comprender algunas de las claves que funcionan (a menudo de forma oculta a una mirada superficial) en la generación de situaciones que provocan conflictividad en las comunidades vecinales; los errores que con mayor asiduidad se cometen desde el vecindario, y los retos que tenemos que abordar. Vamos a ir despacio en la aproximación de textos y experiencias, para que podamos leerlos y debatirlos con paciencia, y para que nos puedan ayudar a sacar ideas o sugerencias en esa delicada pero imprescindible tarea para cualquier comunidad vecinal que es la de afrontar la autogestión y resolución de los conflictos vecinales.

 

Textos para el autoaprendizaje y la pedagogía colectiva (I)

Iniciando este primer acercamiento de textos vamos a recoger algunos párrafos del artículo de opinión de Sergio García García titulado Políticas de la confianza para el descontrol. Sergio, desde su condición de miembro del Grupo de Periferias del Observatorio Metropolitano de Madrid (y profesor de Trabajo Social Comunitario), tiene bastante experiencia directa en estas problemáticas en algunos barrios de Madrid, experiencia de la que, con las salvedades de los diferentes contextos y lugares, podemos intentar aprender algunas cuestiones básicas (todo ello, a pesar de un cierto enfoque ‘ciudadanista’ que no compartimos).

Empecemos por una (auto)crítica a la perspectiva con la que desde determinados ámbitos abordamos en ocasiones la cuestión de la sensación de (in)seguridad que vive el vecindario.

Solemos partir de dos presupuestos a la hora de analizar el creciente control social: por un lado, lo consideramos como la intensificación de la dominación de las élites sobre la población. Y, por otro, como la extensión de la lógica de la represión mediante nuevas tecnologías. Pero este argumentarlo de desdibuja cuando vemos que mucha gente vive inseguridad y demanda policía para sus barrios. Nuestra reacción, entonces, es igual de previsible, pero ahora más preocupante –por la superioridad moral e intelectual que destila-: “La gente está manipulada por los medios”. No entendemos que, más allá de la defensa de privilegios privados de las clases medias y altas, y del sensacionalismo mediático, la (in)seguridad juega un papel importante para los vecindarios que, en barrios periféricos y humildes –en contextos de desprotección social y comunitaria-, vive sus conflictos cotidianos en vulnerabilidad y soledad. Hemos de reconocer que, hoy por hoy, ni desde los movimientos sociales ni desde las ‘instituciones del cambio’, tenemos una respuesta alternativa a la gestión de los males cotidianos –conflictos de convivencia y microviolencias predatorias-.

Sergio recoge en pocas palabras el proceso por el que el actual neoliberalismo lleva a buena parte de las clases populares más machacadas por él a hacerle el juego reclamando más control policial:

(…) el neoliberalismo no es sólo un proceso material; es sobre todo un modo de producción cultural que pone en el centro el interés individual, el cálculo económico y la competencia. Más que la represión desde arriba, lo que tenemos que observar es cómo la seguridad es demandada y practicada desde abajo: si la competencia es el modo naturalizado de relación en una ciudad atravesada por la estructura del mercado y las diferenciaciones identitarias que proporcionan la nacionalidad y la etnia, el otro no es sino un rival en la lucha por recursos escasos o un coste que reduce mis beneficios –“devalúan el barrio”-, alguien de quien prevenirme, de quien no me puedo fiar. La desconfianza es a la competencia lo que la seguridad al mercado, un modo subjetivo fundamental en la ciudad neoliberal.

De todo ello se sirven los cuerpos policiales para aparecer ante nosotras como la única vía posible para garantizar nuestra seguridad, utilizando para ello camuflajes policiales de lo más variado, cuyo objetivo no es sino hacernos más digerible nuestra invocación a la actuación policial, nuestra colaboración con ella… y la dejación de nuestra responsabilidad como comunidad vecinal en algo tan importante como afrontar y resolver los problemas de convivencia:

El repertorio actual de intervenciones y roles desborda nuestras imágenes estereotipadas sobre la policía. Policía de proximidad para ver y ser vista, análisis de riesgos a partir de los datos que proporcionan sensores tecnológicos y cámaras, charlas preventivas en colegios y centros de mayores, reuniones con vecinos y comerciantes o intervenciones urbanística para generar espacios defendibles, implican, además de formas de complicidad entre instituciones y ciudadanía, la colonización policial de un campo –la convivencia- arrebatado a las comunidades y a la intervención social.

Nos parece de especial importancia la advertencia de Sergio cuando señala cómo, a menudo, comunidades vecinales que han sabido oponerse a medidas represivas encuentran grandes dificultades para hacerlo ante esas políticas de “prevención del riesgo” con la que se disfrazan frecuentemente las intervenciones policiales actuales:

Si la represión es capaz de movilizar comunidades que rompen el silencio para evidencia la violencia estatal y de poner en marcha formas de apoyo mutuo –con mayor o menor éxito-, la prevención nos pilla solos, sin una comunidad homogénea de afectación –los efectos son enormemente diversos según diferencias de clase, género, etnia, edad, color de piel…-, sin consenso sobre lo injusto de los efectos de la intervención preventiva –“mejor que la policía hable con la gente a que dé porrazos”- y sin prácticas de relación alternativas que cuiden y brinden la sensación de protección necesaria para dejar de demandar la intervención policial.

Pero el texto de Sergio García García no sólo nos ayuda a analizar el problema con perspectiva más amplia; a reflexionar sobre algunos de los errores que habitualmente se cometen; a desentrañar algunas de las claves ocultas de la problemática, o a advertirnos de las carencias a las que debemos hacer frente, sino que también aporta posibles pistas para la construcción de vías por las que avanzar en ese apasionante reto de recuperación por la comunidad vecinal de su capacidad para protagonizar la resolución de los conflictos vecinales y de convivencia:

Abrir las grietas en el dispositivo securitario consiste –más allá de procesos estructurales de igualación social- en apostar por la confianza social en espacios de anonimato y comunitarios (…) Se trata por un lado de aprender de la potencia de las prácticas cotidianas de habla y cuidado mutuo en los espacios públicos y comunitarios que sobreviven a pesar del proceso de individualización y creciente competencia: en nuestro contexto suponen contraconductas que desafían el régimen de verdad al explorar nuevas formas de entender el binomio libertad/seguridad.

(…) Por otro lado, se trata de impulsar procesos reflexivos y espacios de decisión inclusivos que permitan rellenar el vacío que ha ido colonizando la gestión policial en el seno del movimiento vecinal y de la intervención socio-educativa.

(…) Se trata de contraponer la confianza a la trasparencia de los datos, los cuidados en calles socialmente densas a la vigilancia policial, las mediaciones naturales y socio-educativas a los nuevos roles policiales, la autogestión de los conflictos en calles y escuelas al uso instrumental de radares sociales, la comprensión del contexto social a la inseguridad subjetiva… Se trata en definitiva de generar procesos de autogobierno no solo de los bienes, sino también de los males, con el fin de ir desalojando el gobierno policial de lo social.

 

Creemos que con estos párrafos de Sergio (autor sobre el que volveremos, pues tiene bastantes más textos muy sugerentes, que a las más animadas os animamos a consultar sin esperar a verlos aquí) puede ser suficiente para empezar. Para algunas serán demasiado básicos, pero para otras pueden servir de chispazo para comenzar a conectar ideas y reflexiones. Se trata de avanzar todas juntas, siempre al paso de quien más lento camine (eso sí, mientras camine o muestre voluntad en hacerlo). Habrá también quienes, acuciadas por problemas actuales de convivencia no le encuentren toda la aplicación práctica que desearían (hay que tener algo más de paciencia y seguir trabajando como hasta ahora desbrozando caminos cerrados). Y muy probablemente no faltarán agoreros que califiquen el intento de utopía irrealizable. Para estos últimos, un pequeño recordatorio: la autogestión de los problemas y conflictos de convivencia vecinal desde las propias comunidades vecinales no es solo una realidad en otras zonas del planeta, sino que no es nada nuevo en nuestra historia particular. Durante siglos esa tarea fue abordada por una de las experiencias de comunidad vecinal más potente que se han dado por estos lares: las Vecindades Vitorianas, a quienes sólo en la parte final de la historia de su existencia los poderes públicos institucionales (que sufrieron en sus propias carnes en más de una ocasión la fuerza y determinación de esta forma de autogestión vecinal) arrebataron también esa capacidad para la resolución de los conflictos vecinales. Y en su lugar introdujeron las figuras policiales al servicio de su orden y ley. Y así nos va. Así que de utópico nada. Es cuestión de ponerse a ello, y la comunidad vecinal del Casco lleva ya desde hace tiempo dando pasos en ese sentido, desde la discreción que se precisa, y lejos de los focos mediáticos que ganan espectadores y dinero haciendo carnaza de los conflictos y la percepción de inseguridad. La siembra está hecha, ahora se trata de abonarla y regarla para que prenda, y protegerla de los ‘fenómenos atmosféricos’ que tratan y tratarán de malograrla. Imprescindible tarea para el fortalecimiento de la comunidad vecinal. Alde Zaharra Bizirik!!!

 

 

 

 

Críticas y autocríticas de la autogestión, de las prácticas horizontales y autónomas anticapitalistas y del activismo militante

 

La crítica y, sobre todo, la autocrítica, son herramientas indispensables para no caer ni en mistificaciones, ni en absolutismos, ni en dinámicas viciadas que hagan de la autogestión, el asamblearismo u otras prácticas horizontales y autónomas meras etiquetas formales o aparentes que terminen siendo funcionales a quien precisamente se pretende cuestionar: el capitalismo en sus diversas formas y dinámicas. En los movimientos populares no otorgamos siempre el necesario espacio a la autocrítica, y muchas veces por ello más que avanzar hacia la transformación social, retrocedemos… o simplemente nos mareamos dando vueltas a círculos viciosos.

Por ello en KTT de vez en cuando tratamos de incorporar al blog textos más cercanos o lejanos que nos permitan acometer esas reflexiones críticas. Así ha sido el caso de “Autogestión de la miseria o miserias de la autogestión”, “Autogestión socialista versus autogestión reformista”, “En torno a la definición de la autogestión comunitaria” o “Algunas notas criticas sobre la autogestión”.

En esta ocasión pretendemos además basarnos en textos elaborados desde lo que se denomina la ‘crítica radical’, pero con puntos de vista diversos, y optamos así mismo, por acudir a análisis realizados desde otras geografías, no solo porque nos ayuden a ampliar nuestra perspectiva desde realidades que, como en este caso, han desarrollado la autogestión en distintas formas (y con mayor calado que el que por aquí conocemos hasta la fecha), sino porque además nos ofrecen distancia en lo personal, que evite los apasionamientos cegadores que en ocasiones nos impiden mirarnos con la necesaria dosis de objetividad.

En esa línea hoy queremos acercaros principalmente dos textos. Se trata, por un lado, del nº 12 de Cuadernos de Negación, publicado el pasado noviembre y que, con el título de “Crítica de la Autogestión”, recoge un extenso trabajo de 36 páginas, al que acompañaremos de otros textos y audios del colectivo sobre la misma cuestión.

Por otro, y también desde Argentina, nos ha parecido adecuado añadir a la crítica a la autogestión de Cuadernos de Negación una autocrítica de parte de quienes apuestan por y practican la autogestión, utilizando para ello una serie de herramientas populares que nos son bastante cercanas. Nos referimos al texto (publicado en 2013) “Aportes para una (auto)crítica de las prácticas horizontales, autónomas y anticapitalistas”, firmado por Raúl G, Fernando G, Paula V, Iván G, Paula A.

 

 

Cuadernos de Negación y la crítica a la autogestión

 

El extenso trabajo realizado por Cuadernos de Negación en su Crítica a la autogestión contienen los siguientes apartados:

  • Presentación
  • Contra toda gestión del Capital
  • Argumentos en favor de la autogestión
  • ¿Autogestión de la lucha?
  • El ejemplo argentino
  • El ejemplo español
  • Contra la gestión de lo existente

El texto del colectivo argentino se centra, lógicamente, en la acepción mayoritaria de la autogestión en Argentina hoy en día, la que desde esta parte del planeta podríamos calificar de ‘autogestión productiva’, conocida internacionalmente por las experiencias de lucha de las piqueteras, las ‘empresas recuperadas’ y las diversas formas de ‘trueque’ o “tramas de intercambio de bienes y servicios al margen de los mercados de la economía formal”. Pero, aún así, creemos que aporta reflexiones muy a tener en cuenta.

Pero, antes de entrar a algunos aspectos concretos de ese numero 12 de Cuadernos de negación, intentando de alguna manera proseguir el acercamiento a otras formas de analizar la realidad actual desde la crítica radical y la apuesta revolucionaria creemos que puede ser interesante pararnos a conocer un poco la tarea de este colectivo y el punto de vista desde el que lo aborda. Para ello pensamos que lo mejor es acudir a sus propias palabras, extraídas de la entrevista que les realizó hacia algunos años el colectivo Asymetrie:

Cuadernos de Negación surge en relación al deseo y la necesidad de comenzar a hacer circular material de crítica radical y revolucionaria. En ese proceso nos pa­reció interesante hacer la traducción desde el inglés al español del texto de Prole.info Trabajo Comunidad Política Guerra, donde se presentaba de alguna manera lo que queríamos abordar: la crítica del Capital incluyendo al trabajo asalariado y la crítica del Estado incluyendo la crítica de la política y de la democracia, desde una perspec­tiva de clase y no desde la ideología anarquista o marxista para sumar simpatizantes a una de ellas. Así, decidimos publicarlo agregando una introducción y la presentación al libro Contra la democracia firmado por Miriam Qarmat. En las últimas páginas había enlaces a sitios web de interés, que de alguna manera mostraban por dónde iba nuestra intención: la agitación revolucionaria desde el movimiento anarquista, el comunismo (no–leninista, no–troskista) y la Internacional Situacionista. Ese primer número fue publi­cado en otoño de 2007. Sigue leyendo

Devenir revolucionario de las colectividades en ruptura (Hugo Marcelo Sandoval)

 

¿Hay sólo una forma de entender la revolución social/política? ¿Hay un momento revolucionario o se trata de un proceso lento? ¿El movimiento autónomo presente en muchas luchas anticapitalistas en el mundo es o no revolucionario? A estas y otras cuestiones pretende un acercamiento inicial este post, de la mano del texto de Hugo Marcelo Sandoval Vargas “Prácticas libertarias y movimientos anticapitalista. Devenir revolucionario de las colectividades en ruptura” (Grieta Editores, 2013)

 

Hace algunas entradas, cuando comentábamos diversos textos e iniciativas de Birjabetze Kolektiboa hacíamos referencia a:

 las ideas, conceptos, formas de entender la realidad, de organizarse, de llevar adelante el proceso, etc., de quizá la única revolución popular triunfante que conocemos en nuestro tiempo, la zapatista, que se diferencian mucho de las anteriores, y son bastante más acordes con lo que el movimiento okupa y vecinal del Casco viene intentando impulsar desde hace años (en buena parte por aprendizaje de la experiencia zapatista y comunitaria en América Latina) y que cuestionan de fondo algunos de los principios de la cultura política de los revolucionarios occidentales desde hace más de un siglo

Queremos hoy retomar parte de ese debate, no tanto para perdernos en el análisis teórico sobre el pretendido ‘momento prerrevolucionario’ actual, sino para mirar con otros ojos lo que pueda entenderse por proceso revolucionario, utilizando para ello el ejemplo de algunas luchas sociales y prácticas políticas que se vienen dando desde finales del siglo pasado y que, según un modo de entender la corriente de opinión que se denomina ‘autonomía’ (hay varias formas de entenderla, pero eso lo dejamos para otro post), sí estarían marcando un devenir revolucionario.

Para estos casos de contraste entre diferentes formas de entender y practicar la acción política nuestra experiencia nos dice que lo mejor es tomar distancia física, que cuanto más nos aproximemos en el debate a nuestra realidad geográfica, aunque la conozcamos mejor, más fácil será perdernos en subjetividades y apasionamientos típicos de lo que se vive o ha vivido en carne propia. Por eso, una vez más, hemos decidido mirar a América Latina. No sólo por la mencionada distancia física, sino porque allá, además, es donde están teniendo lugar muchas de esas luchas y prácticas políticas de perfil autónomo y devenir revolucionario.

Pero, en contraste con lo habitual en KTT, no lo vamos a hacer de la mano de los textos de nuestras ‘guías habituales’ en el tránsito de la realidad comunitaria y popular latinoamericana, sino de un autor que nos presta sus ‘lentes anarcolibertarias’ para observar esa realidad. Nos referimos al mexicano Hugo Marcelo Sandoval Vargas y a su libro “Prácticas libertarias y movimientos anticapitalista. Devenir revolucionario de las colectividades en ruptura” (Grieta Editores, 2013) Pero, antes de entrar a comentar el texto, conviene hacer algunas matizaciones. Sigue leyendo

ZAHARRAZ HARRO 2019: BARRIO MUERTO, BARRIO EN PAZ. 11 URTEZ AUZOA ERALDATZEKO KAPAZ

 

 

(última versión, corregida)

Ya está en la calle el cartel con la programación de las Zaharraz Harro de este año, unas fiestas populares, organizadas de forma autogestionada durante meses, desde el orgullo de barrio y con la participación de decenas de personas y colectivos y con el apoyo de casi dos centenares de comercios, bares, tabernas… Como dice el lema de esta undécima edición seguida, este barrio no está ni muerto ni en paz, sino que sigue trabajando y peleando para transformarse desde el trabajo de la comunidad vecinal. Gora Zaharraz Harro 19!! Alde Zaharra Bizirik!!

Enseguida vamos con la programación de este año, pero antes que nada volver a indicar las distintas formas en que cualquier persona que quiera participar en la preparación puede hacerlo. Todavía estáis a tiempo para ello, y además seréis muy bienvenidas, que ahora llega la temporada más intensa para el trabajo comunitario colectivo (en todos los sentidos)

Para empezar, recordad que la Asamblea desde la que se organiza la preparación de las fiestas se reúne todos los miércoles a las 19 horas en Zapateneo (Zapatería 93)

 

Luego, las distintas comisiones se reparten y organizan su trabajo. Hay espacio para todo tipo de habilidades: pintar, coser, montar, escribir, hablar, preparar comida, repartir propaganda, preparar decoración, buzonear información, decorar las cestas para el sorteo, coordinar iniciativas…

Para quienes no podéis ir a las distintas reuniones que se están llevando a cabo pero queréis participar, he aquí algunas quedadas:

  • Para hacer pancartas con las que decorar el barrio en fiestas: Todos los viernes a las 17 horas en Auzolana Pilotalekua

  • Pegadas de carteles y colocación de pancartas: Todos los viernes a las 19 horas

Citas puntuales para la presentación que necesitan más presencia de la habitual:

  • Lunes 10 de junio: a las 16 horas, en Hala Bedi Taberna par preparar kuñas para la radio. Y acto seguida ¡¡¡se necesitan voces animadas porque se irán a grabar!!!

  • Jueves 13 de junio: Taller de propaganda de 17 a 20 horas en la plaza de las radios libres (la placita que hay al lado de Haurtzaro, entre Bueno Monreal y San Vicente de Paúl)

Y no olvidar que hay de plazo hasta el 21 de junio para apuntarse a la “Aldarrikapen ginkana” del sábado 29 a la mañana.

¡Menudo programón de fiestas!

¡¡Qué decir del maravilloso cartel de la programación!! Y no estamos hablando principalmente de la imagen que, por cierto, por mucho que nos tengan ya mal acostumbradas a los carteles bonitos ¡¡¡que no se nos olvide felicitar una y mil veces a las autoras!!!

Pero nos referíamos sobre todo al contenido. Una semana repleta de ¡¡¡casi 100 propuestas y actividades!!! Y, claro, entre todas ellas podemos encontrar iniciativas de todo tipo: deporte, baile, concursos, música, cine, juegos, gastronomía, poteo, mercadillos, teatro, humor, talleres, charlas, actos reivindicativos, iniciativas en auzolan… ¡y, por supuesto, la comida popular autogestionada del sábado 29, este año a las 14,30 en la Fuente de los Patos!. ¡¡qué placer ver a tantísima gente del barrio poniendo sus saberes, sus artes, sus fuerzas, sus ánimos, su tiempo y las muy distintas formas de aportación que se dan en Zaharraz Harro al servicio del vecindario, para que el barrio disfrute con lo que el propio barrio organiza. Una vez más (y va la undécima seguida) Txapo, zorionak eta 999 esker guzti-guztioi!!!

Pero, como otros años, desde KTT queremos hacer especial hincapié en algunas actividades que igual no llaman la atención tanto de quien, sin conocer lo que se mueve en el barrio a lo largo del año, eche un vistazo a su programación. Quizá es verdad que no sean las más festivas, pero a menudo son el reflejo de lo que se trabaja en el barrio, o ponen las bases para el desarrollo de un trabajo posterior.

Así, la primera que queremos remarcar es la que en el cartel aparece como BARRIOS EN VENTA, BARRIOS EN LUCHA, que tendrá lugar el martes 25, y que en realidad es una propuesta doble:

  • Una mesa redonda a las 17 horas en Arkillos 10 en la que contaremos con la presencia de personas de los colectivos vecinales Piztu Bilbo y Bizitzeko Alde Zaharra ( de Iruña) para que nos cuenten sus experiencias de barrios luchadores contra los diversos planes especulativos y/o institucionales que quieren acabar con la vida vecinal de esos barrios.

  • A las 19 horas, y partiendo de la propia Arkillos 10, un recorrido por el barrio para ver los efectos de los planes en el mismo, y de las respuestas vecinales a ellos. Habrá diferentes paradas, en las que personajes diversos nos hablarán de todo ello.

Si destacamos esta actividad es porque es fruto del trabajo que en torno a estas problemáticas vienen desarrollando desde hace meses diversos colectivos del barrio preocupados por la grave situación habitacional y edificatoria (y otras cuestiones relacionadas) que afecta al barrio y, sobre todo, a la vida cotidiana de buena parte de su vecindario. Los objetivos que se han planteado con la mesa redonda son:

Se trata de poner en diálogo experiencias colectivas organizadas en torno al fortalecimiento comunitario y la lucha contra la mercantilización de diferentes barrios en capitales de Euskal Herria. Queremos analizar qué procesos están ocurriendo en estos barrios, en relación con varios aspectos interconectados:

    • la situación social (exclusión, inmigración, gentrificación, convivencia, etc.)

    • la problemática de la vivienda (desalojos, imposibilidad de acceso, negocio inmobiliario, infraestructuras turísticas etc.)

    • las políticas urbanas (rehabilitación, transformaciones urbanísticas, dispositivos de control, etc.)

    • la transformación funcional del espacio (comercios, eventos, ocio y turismo, etc.)

También queremos compartir de qué forma las vecinas se están organizando para dar respuesta a estos riesgos y generar alternativas comunitarias.

Ciertamente relacionada con la anterior problemática es la llamada al Auzolan que se ha puesto en Bolo-bolo para el viernes 28 a las 10 horas. ¡¡el barrio de nuevo trabajando en auzolan!!

Nos encanta también la iniciativa del miércoles 26 de 11 a 13,30 horas en las Residencias de personas mayores de Arkillos y Aurora, con el título: Taller entre personas mayores y pequeñas. Cualquier barrio que apueste por la comunidad vecinal tiene que propiciar ese encuentro entre las diversas generaciones, para que se conozcan, se respeten y, sobre todo, se disfruten conjuntamente.

Son de destacar también las diversas iniciativas que demuestran la implicación del barrio para la denuncia de las distintas formas de agresión (física, social, económica, política, judicial…) con las que pretenden someter a las mujeres.

  • El Taller de Defensa Personal del miércoles 26 de 11 a 13 horas en el Auzolana Pilotalekua (para mayores de 16 años)

  • La actividad que tendrá lugar ese mismo día a las 18 horas en Emaize (Bueno Monreal 1) bajo el título: Las diosas que hay en mí: diferentes maneras de empoderarme como mujer

  • Así como la charla de Pepa Ferreiro con el título: The woman in the front, la invisibilización de las mujeres en el punk, que se llevará a cabo en el Zapateneo el jueves 27 a las 19 horas.

Si de lucha contra las discriminaciones y las injusticias hablamos, hay otras propuestas de este Zaharraz Harro a tener en cuenta:

  • La dinámica que llevará a cabo Belén Nevado (actriz, activista, vecina, hija y madre comprometida con el barrio) en el Gaztetxe el jueves 27 a las 19,15 horas bajo el título Resistir la discriminación mediante teatro del oprimido.

  • La manifa del 28-J el jueves a las 19 horas desde la Virgen Blanca. Stonewall mugarri, kaleetan harro. La lucha sigue!

  • La kalejira en defensa de los derechos del vecindario preso del sábado 29 a las 18 horas desde el farolón.

  • La foto y merienda solidaria que tendrá lugar el sábado 29 en Etxanobe con el lema: Ane auzoan nahi dugu! Epaiketa politikarik ez!

Señalar que este año podremos disfrutar de nuevo de un mercado de librerías y distribuidoras alternativas, con trueke de material y libros de los movimientos sociales y populares. Las citas, el sábado 29 de 11 a 21 horas y el domingo 30 de 11 a 15 horas, en los alrededores del Zapateneo.

Como algunas ya estaréis pensando que estas pelmas de KTT sólo sabemos recomendar “cosas serias”, pongamos punto final a nuestras principales recomendaciones del programa de Zaharraz Harro 19! con dos grandes celebraciones colectivas (además de la ya mencionada comida autogestionada popular del sábado 29 en la Fuente de los Patos):

  • El tradicional Guateke de Zaharraz Harro, el sábado 29, desde las 22 horas en el Gazte, bajo el lema SI NO PUEDO BAILAR, ESTE NO ES MI BARRIO, y con las actuaciones/actividades de Guateke-beroketa, Izerditze-erritmikoa y Fregona Dantza

  • La tan novedosa como oportuna iniciativa de la “Fiesta fin de fiestas”, que tendrá lugar el domingo 30, de la mano de Hala Bedi, en la plaza de las radios libres (junto a Haurtzaro) desde las 19,30 y con el título Tú pasa, yo no paso, de lo que digan los políticos ni caso.

Lo dicho, una vez más el barrio lo ha conseguido, con este cartel repleto de maravillosas propuestas, hay 999 razones para sentirse Zaharraz Harro!!!

 

 

 

 

 

¿Robos con violencia en el Casco Viejo por xenofobia y falta de sentimiento comunitario? Críticas y desmentidos a un estudio criminalístico con aportaciones interesantes

 

El documento que os ofrecemos con este post analiza el trabajo de la criminóloga Miren Itziar Rodríguez titulado “Análisis ecológico de los delitos de robos con violencia e intimidación en Vitoria Gasteiz”. Su lectura nos ha supuesto más de una sorpresa. Algunas de ellas positivas y realmente aprovechables para el barrio. Sin embargo, hay otra parte central del análisis y las conclusiones que, a nuestro entender (y con parte de este texto pretendemos demostrarlo), se basa en dos críticas tan duras como injustas a la comunidad vecinal del Casco: actitud de rechazo al vecindario migrante y carencia de sentimiento comunitario.

El documento que hemos elaborado se titula ¿Robos con violencia en el Casco Viejo por xenofobia y falta de sentimiento comunitario? Críticas y desmentidos a un estudio criminalístico con aportaciones interesantes (descargar aquí), y del mismo os dejamos ahora el índice que creemos que permite intuir su contenido.

En cualquier caso, como decimos al final del documento:

Para nosotras era inexcusable dar contestación a cualquiera que cuestione de forma pública y con perfil académico la apuesta comunitaria que desde hace años se impulsa y desarrolla en el barrio. Principalmente porque somos de quienes pensamos que esa comunidad vecinal es el mayor tesoro que tiene el barrio para conseguir por sí mismo la rehabilitación social que tanto urge y que las instituciones le niegan una y otra vez. Y una de las mejores formas de fortalecer ese espíritu comunitario es reivindicarlo y no dejar que se ponga en duda. Algo muy distinto a no ser conscientes de que es un largo camino que, entre todas y todos tenemos que seguir recorriendo. Repleto de errores de los que aprender y de aciertos que sigan abriendo caminos. Probablemente sólo de esa forma, en contra de lo que pretenden quienes se empeñan en vender la imagen de un barrio gueto y estigmatizado, conseguiremos seguir dotando de vida y nuevos impulsos colectivos a un barrio, simplemente maravilloso. Alde Zaharra Bizirik!!!

 

 

 

ÍNDICE DEL DOCUMENTO

 

Algunas aclaraciones previas antes de entrar al fondo de la cuestión

PRIMERA PARTE: Las hermosas sorpresas que nos reservaba el estudio como herramienta útil para el futuro del Casco.

A) Su enfoque sobre algunas cuestiones que han estigmatizado al barrio: la actitud municipal hacia la inmigración y la falta de atención a las necesidades sociales del barrio

B) El estudio de los efectos de medidas y carencias de los planes de rehabilitación en el barrio: PERI de 1986, URBAN y PERI de 2006

C) El análisis que hace sobre el papel de los medios de comunicación

D) Sus propuestas de mejora en el ámbito de la rehabilitación urbanística

SEGUNDA PARTE: Las injustas acusaciones al vecindario, que nos indignan y estigmatizan

  • Acusación primera: dice que somos un barrio especialmente xenófobo
  • Contestación primera: El Casco Viejo se ha señalado públicamente en la denuncia contra de la xenofobia y el racismo padecido por parte del vecindario
  • Segunda acusación: dice que no tenemos espíritu comunitario y vivimos aisladas entre nosotras y del resto de la ciudad
  • Segunda contestación: El impulso de la comunidad vecinal en el barrio es una apuesta de sectores muy diversos del Casco desde hace años, con frutos evidentes.

Marco teórico explicativo y conclusiones que arrastran y “justifican” los errores y vicios de enfoque ¿o “ajustar la realidad” a una teoría previa?

Las puntillas finales

A) Las de la autora del estudio al Casco

B) Las nuestras a las acusaciones de falta de espíritu comunitario

Breve consideración final

 

 

 

DIPUTACIÓN FORAL DE ALAVA / DIPUTAZIO KALEA

 

Una de las calles más atípicas del Casco, tanto en su historia, como en su presente, y en el futuro que parecen programarle.

 

Esta, si hablamos de las calles del Casco, relativamente pequeña (134 metros de largo, eso sí, con una anchura media de 7 metros, extendiéndose en la parte baja de la ladera Oeste del Casco, desde la Plaza de la Virgen Blanca a la Plaza de la Provincia) y ‘moderna’ calle (con la configuración que hoy la conocemos no comenzó a existir hasta 1822) es una de las que más quebraderos de cabeza nos ha generado a la hora de tratar de hilvanar su historia y comentar su presente.

Su historia porque, como vamos a ver enseguida, las personas cronistas, historiadoras, geógrafas y ‘expertas varias’ sobre los acontecimientos de la ciudad, no consiguen ponerse de acuerdo acerca de la forma en que se originó.

Sobre su presente, porque es una de las calles más atípicas del barrio: por sus características físicas, por su idiosincrasia, por su forma de ser vista y vivida por la población, por su poco ‘aroma a barrio’… se diría que para mucha gente responde más a las características de la zona de la ciudad denominada ‘El Ensanche’. Y no anda descaminada esa mirada, pues en la división administrativa de los barrios de la ciudad sólo una de sus aceras (la derecha, la de los números pares) pertenece al Casco Viejo, siendo la otra acera parte del barrio de Lovaina. De la misma manera, el Plan Especial de Rehabilitación Integral (PERI) del Casco, sólo incluye su acera derecha, y la mayoría de los estudios y planes municipales sobre comercio local, por ejemplo, tienden a incluirla en la zona comercial de “El Ensanche”. La mayoría de sus viviendas está socioeconómicamente muy por encima de los precios medios del Casco, y el consiguiente perfil de la población que por ello tiene acceso a las mismas es igualmente muy distinto al habitual en el barrio. Es, por decirlo de alguna manera, y como a menudo sucede con el borde perimetral del Casco, una ‘zona VIP’ especialmente atractiva para quienes pertenecen a una clase económicamente ‘acomodada’ que ¿vive? en el Casco, sin tener que afrontar el abandono y carencias socioeconómicas a la que las instituciones condenan a la mayoría de su vecindario. Y, por ello, también objeto de deseo para los inversores y las constructoras que viven del pelotazo inmobiliario (a costa de, como consecuencia, encarecer sin límites el acceso general al derecho a la vivienda).

Pero vayamos sin más preliminares a conocer en detalle los pormenores de esta Diputazio Kalea.

 

Las diversas teorías sobre su origen

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RESPUESTA DE BIRJABETZE KOLEKTIBOA A LAS APORTACIONES CRÍTICAS REALIZADAS POR KUTXIKO TXOKO TXIKITXUTIK.

 

Las compañeras de Birjabetze Kolektiboa nos han hecho llegar el texto que hoy os acercamos (sus comentarios críticos y respuestas al post que colgamos hace unas semanas), lo que nos llena de alegría por todo lo que supone: diálogo, cariño, autoformación, debate, complicidad, autocrítica, apoyo mutuo…

Después de leerlo con tanto interés como placer y de invitaros a su nutritiva lectura, tan sólo queremos añadir un par de pequeños comentarios o apreciaciones, que incluimos al final de este post para que no mediaticen previamente la lectura del texto de Birjabetze Kolektiboa, con el que ya os dejamos:

 

 

 

RESPUESTA A LAS APORTACIONES CRÍTICAS REALIZADAS POR LAS COMPAÑERAS DE KUTXIKO TXOKO TXIKITXUTIK.

 

Hace ya algo más de tres semanas que las compañeras de Kutxiko Txoko Txikitxutik compartieron en este blog un post relacionado con Birjabetze Kolektiboa. A todas nosotras nos ilusionó sentir el tono de cariño y compañerismo con el que se escribieron tales lineas y además, suscitaron en nosotras un interés especial algunas de las ideas que con perspicacia se recogían en aquel texto. Si la respuesta inmediata fue aplaudir el ejercicio sincero de crítica realizado por KTT, la tarea que se nos presentó seguidamente requería de mayor dedicación: Lejos de los automatismos y las respuestas rápidas, que aunque elocuentes, generalmente suelen ser superficiales, entendimos que esta respuesta debiera ser fruto de un ejercicio de comprensión y autocrítica colectivos. Es por ello que nos hemos demorado lo menos tres semanas; ya sabéis, los ritmos asamblearios son deliciosamente pausados por lo general y exasperadamente lentos en ocasiones. Pronto o tarde, he aquí la respuesta a algunos de los elementos críticos expuestos. Como es de suponer, muchas de las ideas no pueden ser publicadas y es por ello que preferimos compartirlas en el sano cara a cara. Por suerte, aún estamos a la distancia de un café.

Teniendo esto en cuenta y para facilitar la lectura y la comprensión, hemos dividido los contenidos en seis apartados:

 

Crítica, autocrítica y cultura militante Sigue leyendo

RETOMANDO EL CAMINO DE LA COMUNIDAD

 

Siguiendo con el debate abierto sobre las distintas formas de entender (y practicar) la comunidad y lo comunitario os acercamos hoy un par de textitos, que casi comparten título, y que, desde nuestro punto de vista, aportan lectura y reflexiones más que interesantes.

 

El primero textito es el titulado “Retomando el camino de la Comunidad. Contribuciones a la Pedagogías Críticas Latinoamericanas” que recoge buena parte del capítulo 5 (del mismo nombre) del libro de Fabián Cabaluz Ducasse, titulado “Entramando Pedagogías Críticas Latinoamericanas” .

Sin entrar en el debate sobre las “pedagogías”, hay bastantes de las cuestiones que se señalan en este textito que os acercamos que nos parecen tan interesantes como válidas. Por ejemplo (y valga como ‘cebo’ para interesaros en su lectura), cuando el autor nos señala tres conceptualizaciones de la comunidad y lo comunitario de las que se distancia:

En primer lugar, existe una noción de comunidad que conlleva un componente unitario, que refiere a rasgos, intereses y fines comunes de un grupo humano, el cual se asocia generalmente a un territorio acotado (barrio, localidad) y a una población homogénea que habitualmente vive en condiciones de pobreza y/o marginalidad. Dicha conceptualización, unitaria y esencialista, ha sido profundamente criticada en tanto invisibiliza tensiones, diferencias y conflictos propios de un colectivo social.

En segundo orden, podemos constatar la existencia de un enfoque funcionalista de la comunidad y lo comunitario, asociado a políticas públicas de sello neoliberal, que reconoce a las poblaciones empobrecidas de sectores rurales y/o urbanos como usuarios, beneficiarios o clientes de programas de desarrollo comunitario o participación comunitaria, los cuales fomentan relaciones asistencialistas y clientelares, que contribuyen a sembrar y reproducir pasividad, individualismo y competitividad entre los actores sociales.

Finalmente, existe una concepción apriorística de la comunidad, la que puede asociarse a iniciativas progresistas, altruistas y alternativas, que han promovido instancias de comunidad de vida y trabajo comunitario, asumiendo que por trabajar en un territorio específico, existe de antemano una comunidad a la cual se le pueden atribuir vínculos, predisposiciones y voluntades que no necesariamente existen. Desde esta concepción, la comprensión de lo comunitario se reduce a conglomerados humanos que comparten un espacio geográfico específico (Torres Carrillo, 2014)

Y demos una pista ahora de por dónde enfoca el autor su concepto de comunidad y comunitario:

En su dimensión afirmativa, la comunidad despliega al calor de su regazo, relaciones de amistad, compadrazgo, vecindad y compañerismo signados por la solidaridad, la reciprocidad, el apoyo mutuo. Dichas relaciones inter-subjetivas superan con creces las lógicas contractuales y de costo-beneficio propiciadas por el capital. La comunidad, comprendida como otras formas de vincularse, contiene una potencia instituyente que, según algunos autores, puede volverse en momentos insurreccionales, una energía social rebelde tan importante como las de organizaciones sindicales o partidos políticos revolucionarios. La comunidad y lo comunitario desde esta perspectiva, posee una fuerza creativa capaz de configurar formas contra-hegemónicas relevantes en procesos históricos de transformación radical42 (Zibechi, 2006; Colectivo Situaciones, 2006).

 

Una cita del trabajo de Fabián Cabaluz ‘nos llevó’ de Chile hasta Colombia a través del texto de otro autor del que (desde nuestro gran desconocimiento sobre la rica y múltiple producción escrita en América Latina sobre reflexiones y practicas comunitarias críticas con el capitalismo) hasta ese momento no habíamos tenido noticia. Se trata de Alfonso Torres Carrillo. El título de su texto es “EL RETORNO A LA COMUNIDAD. Problemas, debates y desafíos de vivir juntos”. Pero, como en el caso anterior, hemos creído conveniente (ahora explicamos el porqué) recoger aisladamente lo que nos ha parecido más interesante desde nuestro ámbito, en el texto que hemos titulado (como uno de los subcapítulos del libro) el retorno a la comunidad. problemas, debates y desafíos de vivir juntos. alfonso torres carrillo (extracto).

Lo primero que nos llamó la atención del texto fueron estos párrafos de su Introducción:

¿Tiene algún sentido la comunidad en la época actual, cuando la mundialización del capitalismo y sus secuelas desarticuladoras de los vínculos sociales han invadido todas las dimensiones de la vida social? ¿Puede ser la comunidad portadora de sentidos políticos y éticos emancipadores, cuando la expresión ha sido utilizada por las más diversas políticas hegemónicas? ¿Se justifica una “educación comunitaria”, que aporte algo nuevo a la ya existente educación popular? Estos eran algunos de los interrogantes que me planteaba en ese entonces al entrar a participar en un programa de maestría en educación, que se adjetivaba “comunitario”, pero que no había problematizado su potencial sentido.

Lo mismo sucedía con otras prácticas e instituciones sociales con denominaciones similares como desarrollo comunitario, organización comunitaria y participación comunitaria. En éstas, lo “comunitario” se había también naturalizado, bajo el supuesto de que su calificativo respondía a que actuaban con “comunidades”, o se llevaban a cabo en contextos no institucionalizados; por ejemplo, es comunitaria la educación que se realiza en contextos no escolares.

A partir de ahí nos encontramos con un libro que tiene dos grandes apartados. El primero (que alcanza hasta el capítulo 6 del libro) tenía como objetivo, en palabras del autor, hacer “una revisión bibliográfica que identificara los sentidos y usos de la “comunidad” y lo “comunitario” dentro del campo de las ciencias sociales y el pensamiento político” utilizando para ello la consulta de aproximadamente 200 textos. Esta es la parte del libro a la que no vamos a hacer referencia, pero quien quiera profundizar en esa cuestión, tiene en esa parte del libro un buen punto de referencia.

A nosotras la parte que más nos ha interesado es la dedicada a “aportar, desde una perspectiva latinoamericana, ideas sobre la potencialidad de la comunidad como categoría analítica y política para comprender y encauzar procesos y proyectos comunitarios en uno horizonte emancipatorio”. Aunque en el pdf que recoge lo que nos ha parecido más interesante de esta parte del libro no recogemos las referencias extensas que se hacen de textos de Raúl Zibechi (Dispersar el poder) y Jaime Martínez Luna (Eso que llaman la comunalidad), por haberlos analizado ya en KTT (y a ellos os remitimos).

Hagamos como con el texto anterior, y ofrezcamos un ‘párrafo cebo’ para que termine de animaros a su lectura:

Este sistema comunal o modo de vida “comunalitario”, además de ser un referente de autonomía e impugnación de los pueblos originarios frente a la racionalidad hegemónica colonial, moderna y capitalista, también puede ser una fuente de inspiración y aprendizajepara otras poblaciones y colectivos hoy sometidos al capitalismo.

Este planteamiento hace posible y autoriza a que otros movimientos sociales y organizaciones populares reivindiquen lo comunitario como un modo de vida, un valor a defender y una política a impulsar, como en efecto ya sucede en América Latina y en otros continentes.

Lo dicho, dos excelentes textos para seguir profundizando en estas cuestiones de la comunidad, lo comunitario, la comunalidad… On egin!!!

 

 

 

Las comunidades autónomas urbanas en resistencia (Raúl Zibechi)

Recuperación y potabilización del agua de lluvia en Acapatzingo. Fotografía: José Luis Santillán, tomada de https://subversiones.org/archivos/117681

 

Más de una vez nos han comentado que cuando hablamos de experiencias de comunidades sociales autónomas en América Latina lo hacemos poniendo ejemplos de comunidades rurales y principalmente indígenas y que, bueno, está bien conocer esas realidades por lo que nos pueda aportar su experiencia, pero que quedan muy, muy lejos de algo practicable en el medio urbano.

Hay parte de ese comentario que es real… pero no todo. Por un lado, porque sí que hemos hablado de algunas experiencias de comunidades urbanas. Por ejemplo, el caso de la Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador –CUAVES-, o de la Comunidad Urbana de Acapatzingo, en este último caso, además, poniéndola en relación con nuestra Alde Zaharra y con Errekaleor. Además de ello, hemos acercado y comentado un texto de Hernán Ouviña que nos parece fundamental para abordar la cuestión que plantea ya desde el propio título Especificidades y desafíos de la autonomía urbana desde una perspectiva prefigurativa.

Pues bien, siguiendo en esa misma dinámica de intentar tanto reflexionar sobre cómo aprender de las experiencias de comunidades urbanas autónomas (teniendo muy claro que las realidades son muy distintas y por lo tanto para nada extrapolables, sino que lo importante es fijarse en las esencias, escudriñar de sus modelos de organización lo que nos pueda ser útil, y aprender de sus aciertos y errores) queremos acercaros un texto de, una vez más, nuestro amigo Zibechi, que es parte del material que distribuyó entre el alumnado que hace un mes asistió al Seminario de tres días que impartió Raúl en la Universidad de Alicante sobre los Movimientos Sociales, en este caso en concreto en el apartado de “Los Movimientos por dentro”, y que se centra concretamente en analizar la evolución de la comunidad urbana de Acapatzingo, una experiencia de la cual Raúl hablaba hace unos años en los siguientes términos:

(…) Hace pocos días retorné de México. A diferencia de otros viajes, esta vez me concentré en el Distrito Federal, donde pude visitar comunidades urbanas como Acapatzingo, del Frente Popular Francisco Villa Independiente (FPFVI). Para mi sorpresa, en ese espacio urbano donde viven 596 familias funciona una suerte de poder popular, o como queramos llamarle a esa forma de vida comunitaria donde las decisiones la toman todos y todas, y donde no mandan ni el gobierno ni sus aparatos armados.

Esos días los compas iniciaban un seminario sobre capitalismo, socialismo y autonomía, con gran participación de vecinos y, sobre todo, vecinas, mujeres jóvenes con sus hijos, mujeres trabajadoras y luchadoras, y un buen puñado de varones. Compartimos desayuno y almuerzo, pláticas y espacios como el vivero (que lucha por la autonomía alimentaria), la radio comunitaria y los espacios para los niños, los jóvenes y la tercera edad. En poco tiempo levantarán los edificios para la escuela secundaria y la clínica de salud. Debo decir que se trata de uno de los mundos otros urbanos más potentes que conozco en América Latina, con elevados niveles de organización, conciencia y participación. No digo que sea el único, pero puedo asegurar que es uno de los más consistentes que conozco. De alguna manera, es una suerte de caracol urbano. Siento que pertenece al mismo tipo de construcción del zapatismo de Chiapas, más allá de las diferencias y particularidades. (…)

(Raúl Zibechi, Montevideo, 5 de noviembre de 2012)

 

 

El textito (25 páginas en total) de Zibechi que queremos acercaros hoy se titula La comunidad autónoma urbana. El mundo nuevo en el corazón del viejo, y en su primera parte (Del nuevo al viejo caciquismo) analiza el contexto anterior en ciudad de México (desde los años 60) que explica en parte el surgimiento luego de la Comunidad de Acapatzingo. El segundo capítulo del texto (La lenta construcción de una nueva cultura política), de la mano de la descripción del surgir de la Comunidad analiza los modos, ritmos, formas y manera en que tal comunidad urbana (596 familias además de los ocho asentamientos y campamentos que lo integran). Ambos capítulos son imprescindibles para profundizar adecuadamente en la parte del texto de Raúl en la que en esta ocasión queremos incidir especialmente, su tercera parte, titulada Autonomía y comunidad: el mundo nuevo. La razón de fijarnos especialmente en esta parte del texto es la de las enseñanzas y reflexiones que nos puede aportar, aquí y ahora, a quienes pretendemos expandir la comunidad vecinal en ciernes en el Casco Viejo gasteiztarra. Y ello ya desde sus dos primeros párrafos: Sigue leyendo