PASAPORTE, A LAS AUTORIDADES

Buscando el seguir poniendo en común reflexiones, dudas, críticas y propuestas en torno a todo lo relacionado con la pandemia, pero que vengan de personas que consideramos cercanas y sabemos de su honestidad (como forma de alejarnos de tanto ruido, tanto dato distinto y tanta sospecha sobre las intenciones de quién dice qué) y que, sobre todo, nos ayuden a seguir formando nuestro propio criterio, y a preguntarnos por cuestiones verdaderamente importantes (aunque no sean mediáticas, o no lo sean precisamente por ser verdaderamente importantes), dejando a un lado los debates que nos crean artificialmente y que nos conducen a enfrentarnos entre nosotras mismas (creando bandos donde antes había amistad, y generando recelos y rechazos, cuando lo que más necesitamos es apoyo mutuo y solidaridad) hoy queremos acercaros el texto de un buen amigo, tanto de este blog como del barrio. Ha estado muchos años ligado a colectivos e iniciativas vecinales populares del barrio (aún mantiene lazos y compromisos, aunque no resida ya en él), y ha sido quien ha abierto las puertas de KTT a la fructífera colaboración con Argia en ejemplos como éste.

Zigor publicó su texto en Argia, por tanto en euskera (lo encontraréis en este post al final del mismo), el 20 de diciembre, y debió gustar mucho a las personas lectoras de Argia, porque terminó siendo el artículo de Argia más leído en todo el año. Por eso, nos ha parecido que podía ser interesante darlo a conocer ahora en castellano, y consultado con el autor, nos ha dado el visto bueno (y alguna ayuda en la traducción) encantado. Edozein kasutan, gai honetan sakontzeko nahia duzuen eukaldunentzat, Argiak ere argitaratu duen beste testu bilduma bat gomendatzen dizuegu: COVID pasaportea zeren truke? (Larrun 269)

Os dejamos con el texto de Zigor, y a ver si a vosotras también os gusta tanto como a nosotras y a las personas lectoras de Argia.

PASAPORTE, A LAS AUTORIDADES

Zigor Olabarria Oleaga @zoleaga1

«El pasaporte COVID no tiene nada que ver con cuestiones de salud». Son palabras del Viceconsejero de Sanidad, da igual de cuál de los gobiernos autonómicos vascos. Según Txetxu Ausin, miembro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, el pasaporte no es eficaz para evitar contagios. Son muy pocos los ciudadanos que no están vacunados, y por lo tanto a quienes les afecta la medida. Estar sin vacunar no significa estar infectado y, sobre todo, estar vacunado no significa que no estés infectado y que no puedas contagiar. ¿Entonces, cuál es la cuestión? «Civismo». Las palabras del Viceconsejero, una vez más.

El civismo de las autoridades, sin embargo, apesta a disciplinamiento. El pasaporte tiene que ver con profundizar en la deriva autoritaria, no en el cuidado, y en dar la impresión de que «algo» se hace. Pero, sobre todo, con enjaular el debate público.

¿De qué hablamos? El debate «pasaporte sí/no» es una variante del debate contaminado «vacuna sí/no». Debate, no desde un punto de vista comunitario – lo que sería interesante –, sino dicotómico y punitivo.

Más importante aún: ¿de qué no hablamos? Una enfermera conocida ha abandonado su trabajo en el ambulatorio sin poder aguantar la carga de trabajo física y emocional. Pero de contratar médicos, ni media palabra. Una amiga profesora lleva semanas trabajando de 8:00 a 20:00, también se pasó trabajando el puente de la Constitución. No en quehaceres educativos, sino gestionando positivos, pues en su centro han tenido que autoconfinar once de cada veinte aulas; autoconfinar porque no tienen noticias de los rastreadores de Osakidetza. Pero de la falta de rastreadoras, ni un cuarto de palabra. Mi actuación más irresponsable y arriesgada durante los últimos meses ha sido coger el transporte público. La semana pasada el autobús que venía de San Sebastián llegó a Vitoria lleno de gente, se vació, y en cinco minutos volvimos a llenarlo quienes íbamos a viajar en el sentido contrario. De reforzar el transporte público, ni un dieciseisavo de palabra. Eso sí, Gotzone Sagardui, que la misma semana en la que se ha implantado el pasaporte anunció la limitación de la primera atención a «casos graves», se dirige indignada a quienes no se han vacunado: «¡No juegues con la vida de los demás!». La Consejera de Sanidad que hace necropolítica, pidiendo cuentas a la población en nombre de la vida.

Pero… ¿y si está cambiando algo? He estado estos días en bares que no piden el pasaporte; tengo noticias de personas que estando vacunadas han decidido no descargarse el pasaporte; algunos movimientos populares se han manifestado o movilizado públicamente contra el pasaporte y a favor de reforzar la salud pública; han hecho una asamblea en un espacio autogestionado para debatir: pedir el pasaporte, no pedirlo sin que se sepa públicamente, o no pedirlo haciendo ejercicio público de desobediencia. Noto una indignación que no he percibido en otros momentos. ¿Y si se organizara en una propuesta interesante?

Estamos lejos de eso por ahora. Seguimos enjaulados en el marco de debate impuesto desde el poder: peleándonos entre las personas de abajo, incluso entre las de izquierdas, reproduciendo y normalizando lógicas individualistas y punitivistas. Organicemos el miedo y la rabia mirando hacia arriba, desde valores comunitarios y transformadores. Por la salud física, emocional y política de todas y todos: sin pasaportes entre nosotras; pasaporte, a las autoridades (únicamente de salida).

PASAPORTEA, AGINTARIEI

  • «COVID pasaporteak ez du osasun kontuekin zerikusirik». Osasun sailburuordearen hitzak dira, berdin dio euskal lurraldeetako zein gobernukoak. Espainiako Zientzia Ikerketen Kontseilu Nagusiko kide Txetxu Ausinen arabera pasaportea ez da eraginkorra kutsadurak ekiditeko. Oso herritar gutxi dira txertatu gabe daudenak, beraz neurriak eragiten diena. Txertatu gabe egoteak ez du esan nahi kutsatuta zaudenik, eta, batez ere, txertatuta egoteak ez du esan nahi kutsatua ez zaudenik eta kutsatu ezin dezakezunik. Zer dago erdian, orduan? «Zibismoa». Sailburuordearen hitzak, berriz ere.

Zigor Olabarria Oleaga @zoleaga1

2021eko abenduaren 20a

Agintarien zibismoari, ordea, diziplinatze kiratsa dario. Pasaporteak galbide autoritarioan sakontzearekin du zerikusia, ez zaintzarekin, eta, «zer edo zer» egiten denaren itxura ematearekin. Baina, batez ere, eztabaida publikoa kaiolatzearekin.

Zertaz hitz egiten dugu? «Pasaportea bai/ez» eztabaida «txertoa bai/ez» eztabaida kutsatuaren aldaera bat da. Eztabaida, ez ikuspegi komunitario batetik –interesgarria litzatekeena–, baizik dikotomiko eta punitibotik.

Are garrantzitsuagoa: zertaz ez dugu hitz egiten? Erizain lagun batek anbulatorioko lana utzi du, lan zamari eta zama emozionalari eutsi ezinik. Baina medikuak kontratatzeaz, hitz erdirik ez. Lagun irakasle batek asteak daramatza 8:00etatik 20:00etara lanean, konstituzioaren zubia ere lanean eman zuen. Ez irakaskuntzan, positiboak kudeatzen baizik, hogei gelatik hamaika autokonfinatu baitituzte; autokonfinatu, Osakidetzaren aztarnarien berririk ez dutelako. Baina aztarnari ezaz, hitz laurdenik ez. Hilabeteotako nire jarduera arduragabeena eta arriskutsuena garraio publikoa hartzea izan da. Iragan astean Donostiatik zetorren autobusa jendez lepo heldu zen Gasteizera, hustu, eta bost minututan bete genuen berriz ere kontrako bidea egin behar genuenok. Garraio publikoa indartzeaz, hitz hamaseirenik ez. Hori bai, pasaportea ezarri den aste berean lehen arreta «kasu larrietara» mugatzea iragarri zuen Gotzone Sagardui suminduta zuzendu zaie txertatu ez direnei: «Ez jolastu besteen bizitzarekin!». Herritarrokin nekropolitika egiten duen Osasun sailburua, herritarroi kargu hartzen bizitzaren izenean.

Baina… zer edo zer aldatzen ari bada? Pasaportea eskatzen ez duten tabernetan egon naiz egunotan; txertatuta egonik pasaportea ez deskargatzea erabaki duten pertsonen berri dut; herri mugimendu batzuk publikoki adierazi edo mobilizatu dira pasaportearen aurka eta osasun publikoa indartzearen alde; espazio autogestionatu batean asanblada egin dute eztabaidatzeko: pasaportea eskatu, ez eskatu publikoki jakinari gabe, edo ez eskatu desobedientzia ariketa publikoa eginaz. Beste une batzuetan sumatu ez dudan haserrea nabari dut. Norabide interesgarri batean antolatuko balitz?

Urrun gaude horretatik oraingoz. Boteretik inposaturiko eztabaida markoan kaiolatuta jarraitzen dugu: behekoen artean, are ezkertiarren artean mokoka, logika indibidualista eta punitibistak birsortuz eta normalduz. Antolatu ditzagun beldurra eta amorrua gora begiratuz, balore komunitario eta eraldatzaileetatik. Denon osasun fisiko, emozional eta politikoarengatik: gure artean pasaporterik ez; pasaportea gure agintariei (irteerakoa soilik).

EL CASCO EN LA PRENSA 2021: El retrato de la brecha que se agrava entre dos realidades opuestas en el barrio

Brecha social

Si tuviéramos que resumir en una idea lo que reflejan las noticias de los medios sobre el Casco en 2021, sin duda que sería esa de la brecha social que se agrava. Como vamos a comprobar a través de la selección de noticias recogidas del Casco Viejo en los medios durante 2021, cuando se observa con la perspectiva de un año, se aprecian claramente dos realidades muy distintas.

Por un lado, cómo los poderes económicos y políticos impulsan en zonas muy determinadas del barrio un desarrollo urbanístico e inmobiliario pensado para economías, cuando menos pudientes. Por otro lado, y al mismo tiempo, esos poderes se desentienden de una parte del barrio, la mayoría, que padece una situación habitacional cada vez más grave, lo que pone en riesgo ya no solo su derecho a vivir dignamente, sino incluso sus propias vidas, como ya ha sucedido el año pasado, y como va a suceder de nuevo cualquier día ante la situación de varias familias o núcleos familiares (con menores y personas ancianas) en situación de grave vulnerabilidad socioeconómica, que habitan viviendas en riesgo de colapso inminente, y cuya situación conocen perfectamente desde hace muchos años tanto el Ayuntamiento como la Diputación, sin dignarse ninguna de las dos instituciones a poner fin a la situación. Luego, cuando suceda lo que va a suceder, dirán que no sabían nada, pero ya os aseguramos que lo conocen perfectamente, pues el vecindario se lo hemos contado en múltiples reuniones que no han conducido a nada. Parece que sólo les importa cuando sale en los medios. Y solo sale en los medios cuando ya se ha transformado en tragedia.

Aunque el problema habitacional es el más grave, no es el único que padece esta brecha. Un nuevo año tenemos que ver con qué facilidad se consiguen millones y edificios para instalar en el barrio nuevos museos o contenedores de ofertas para atraer al turismo, al mismo tiempo que parece convertirse en tarea irresoluble la de dotar al barrio del Centro de Salud digno y sin riesgos que desde el barrio y el propio Centro se viene demandando desde hace años.

O se practica otra dinámica viciada y ya enquistada, la de tomar iniciativas a espaldas del barrio y sus intereses. Valga el ejemplo de haber decidido hacer desaparecer la hace tantos años vaciada de contenido Escuela Taller del barrio. Para una idea que podía servir para que buena parte del barrio adquiriera destrezas que les facilitaran la (re)incorporación al mercado laboral, tras sacarle el jugo de su proyecto e inauguración, ninguna institución se ha comprometido a dotarle de contenido, lo que ahora ya se ha convertido en un cierre definitivo, al decidir dedicar esos locales a otro objetivo.

Eso sí, siempre hay algunas rácanas partidas para las “pequeñas cosas”, esas que sirven para disfrazar cosméticamente la realidad del barrio, distraer la mirada del turismo y, sobre todo, conseguir buenos titulares en los medios (antes de hacerlo, mientras se llevan a cabo, y cuando se inauguran), que reporten suculentos beneficios políticos. Algo a lo que, por cierto, contribuye de forma notabilísima el hecho de que cada vez más medios locales elaboren sus noticias en base a las notas de prensa que les suministra la oficina de prensa municipal (o de la institución de turno), sin practicar el mínimo contraste entre lo que esa nota de prensa dice y la realidad que el vecindario afronta en su día a día. Por eso este año, en varias ocasiones, en vez de recoger como noticia la que nos ofrecían algunos medios, hemos decidido incluir el original, es decir, la propia nota de prensa institucional, por la que al menos no hay que pagar.

También hemos de señalar que el volumen de estos resúmenes va siendo cada año menor, por dos principales cuestiones. Una, que algunos han decidido que para ellos el Casco “no está de moda” (instituciones y medios seguidistas) y sus noticias ya no interesan. La otra, buena parte del barrio, esa que se mueve y que sabe que en los medios no se recoge la verdadera vida del barrio, cada vez tiene más claro que el canal de comunicación no pueden ser esos propios medios “mandados”, y desde hace tiempo utiliza cada vez más sus propias vías de comunicación. Porque la vida fluye y las iniciativas también, aunque los “medios de información” no se enteren.

No nos alargamos más, os dejamos a continuación la selección de noticias agrupadas en cuatro bloques y un epílogo, presentadas en cada uno de ellos de forma cronológica, y que, como en años anteriores, podréis encontrar también en la pestaña de «hemeroteca» con el nombre de El Casco Viejo en los medios 2021 (descargar aquí)

  • 1.- MIENTRAS UNA PARTE DEL BARRIO PADECE UNA DURÍSIMA REALIDAD COTIDIANA, IGNORADA POR LAS INSTITUCIONES… 
  • 2.- … SE MULTIPLICAN EN EL BARRIO INVERSIONES PARA ESPECULADORES, “CLASES ACOMODADAS” Y TURISTAS
  • 3.- CUANDO NO LES IMPORTA NI QUE EL CENTRO DE SALUD COLAPSE
  • 4.- MIENTRAS TANTO, BOMBO Y PLATILLO A LAS “PEQUEÑAS COSAS”, A LAS GRANDES PROMESAS, Y A DAR LA ESPALDA AL VECINDARIO
  • EPÍLOGO: CUANDO EL VECINDARIO SE ORGANIZA Y MOVILIZA, TERMINAN PASANDO COSAS

El resumen de este 2021 tenía que empezar por recoger la tragedia de Koldo Arribillaga, la muerte de un vecino que por sí sola retrata, con toda la crudeza real del hecho, mucho de lo que hemos dicho hasta ahora. Por ella comenzamos esta recopilación.

Supervivencia o Salud. Fuera frío y peligro, pero dentro se agota el oxígeno

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¿Pero no necesita límites el miedo? ¿No hay que medir nuestras medidas?

La verdad es que no sé lo que estamos haciendo como sociedad. No estamos construyendo nada y sí dejándonos destruir mucho.

(…) Además, en ese alocado incremento de medidas, las medidas superan cada vez más los límites básicos: derecho a moverse, derecho a una vida digna y a una muerte digna, derecho a decidir… por cierto, han pasado casi dos años y nunca se ha preguntado nada a la población. ¿Dónde está ahora esa izquierda que ahora se ha ocupado de los derechos sociales?

¿Y cuál es ese bien común que se quiere proteger, si aquí nadie gana? (Excepto los ricos muy ricos)

(…) Pero, ¿hasta cuándo tiene sentido alargar una decisión así, anteponer lo urgente a todo lo demás, incluso a lo saludable?

En cuanto a la salud colectiva, la de la sociedad… ¿en qué consiste? ¿Qué es una sociedad saludable? (…) Porque son nuestras vidas. Porque la vida -saludable o no- es la de cada una de nosotras. Porque la sociedad –saludable o no- somos todas. ¿Cuánto tiempo se puede parar la vida para poder sobrevivir? Entiendo que dejar de lado los aspectos de una vida saludable durante mucho tiempo lleva inevitablemente a la vida enferma. ¿Tiene entonces sentido dejar la vida saludable durante mucho tiempo para sobrevivir?

(Maite Fernández Landaluce)

Como comentamos en un anterior post, creemos que es cada vez más necesario hablar de forma pública de muchas de las cuestiones que rodean a la pandemia del COVID (y su tratamiento institucional) y que, aunque no sea objeto ni de debate mediático ni de titulares y discursos, están afectando a nuestra vida colectiva e individual, día a día, y durante ya dos años. Algunas de esas cuestiones han sido tan arrinconadas, que ahora es difícil descubrirlas, darse cuenta de ellas, y de sus orígenes y consecuencias. Y pensar en cómo intentar dar la vuelta a esas situaciones.

Quizá la forma más adecuada de abordar esas cuestiones no sea la de la defensa cerril desde las trincheras ideológicas a las que parecen querer conducirnos, y puede que sí sea buen camino interrogarnos, personal y colectivamente, sobre algunas cuestiones olvidadas o que han quedado relegadas, y son tan básicas como importantes.

En esa línea de preguntarnos en voz alta y públicamente hoy os queremos acercar dos textos de una artista en esa tarea de rescatar del olvido las preguntas básicas, Maite Fernández Landaluce). Hace ya unos cuantos meses, en pleno estado de emergencia publicó un primer artículo titulado Supervivencia o Salud? (el segundo que os mostraremos, tanto en castellano como en euskera), que nos gustó un montón. Como tenemos la suerte de conocerla (suerte, porque es de esas personas de las que, coincidas o no con sus planteamientos, te puedes fiar totalmente de sus intenciones) le animamos a que no dejara de intervenir públicamente. Por eso nos hemos alegrado un montón (casi tanto como disfrutado con su lectura) cuando hemos tenido noticia de un nuevo artículo suyo, titulado Kanpoan hotz eta arrisku, baina barruan arnasarik ez (que hemos traducido a nuestra manera en un Fuera frío y peligro, pero dentro se agota el oxígeno) y hemos decidido acercaros los dos en sus dos versiones, y utilizar el título de ambos para dar título a este post. Y con este segundo nos reafirmamos en lo ya dicho, Maite es toda una artista en saber plantear las preguntas sencillas que nos ayuden a reflexionar. ¡¡Aprovechemos su arte!!

Fuera frío y peligro, pero dentro se agota el oxígeno

Hay un cuento de Edgar Allan Poe en el que se cuenta cómo una ola de peste azota un campo durante meses: los ricos del lugar se resguardan entre las paredes de un castillo, entre lujo y diversión, esperando a que la desgracia acabe fuera. Para su sorpresa, la Muerte que han querido evitar a toda costa consigue entrar en el castillo y acaba con todos.

No sé cuántos muros queremos construir para frenar un virus. ¿Se puede detener un virus? ¿Tenemos que hacer cualquier cosa para frenarlo? ¿Hay que hacer todo lo posible? ¿Se puede justificar moralmente? En lugar de aplicar medidas que supongan alguna mejora, lo que estamos viendo es un incremento compulsivo de medidas, una tras otra, sumando como ladrillos, intentando hacer cada vez más alto el muro. Y todo ello guiado por el miedo.

¿Pero no necesita límites el miedo? ¿No hay que media nuestras medidas?

La verdad es que no sé lo que estamos haciendo como sociedad. No estamos construyendo nada y sí dejándonos destruir mucho.

¿Qué extraña sociedad cree que cuidar la salud de los ancianos consiste en aislarlos?

¿Qué tipo de sociedad hipoteca la salud emocional, psicológica y física de su infancias y juventud (llevamos así casi dos años) para proteger la salud de las personas de su edad (que, por cierto, están vacunadas)?

¿Cuándo haremos balance entre el daño causado por el mal y el daño causado por el remedio? Sigue leyendo

Proceso de creación de la Red de Euskal Herria por la Democracia Comunal

EH sarea_I Asanblada

En un post de agosto, os comentábamos que íbamos a participar en I Congreso Internacional sobre Democracia Comunal que tuvo lugar luego en Octubre en Donostia y Hernani. Sabíamos también que el mencionado congreso era un paso más en una dinámica de impulso de la Democracia Comunal en Euskal Herria que un grupo variopinto de personas viene desarrollando desde hace unos años y que, por ello, tampoco se iba a agotar con el congreso. Y así es. El siguiente objetivo público que se han marcado es el proceso de creación de la Red de Euskal Herria por la Democracia Comunal, con lo que pretenden poner en marcha, en sus propias palabras:  un PROCESO DE CREACIÓN para que esta Red Euskal Herria piense y desarrolle su propia formulación a lo largo del primer semestre de 2022. En principio se prevén tres Asambleas, en Araba, Baxe Nafarroa y Nafarroa Garaia.

Para ello nos convocan a todas las personas interesadas a la Primera Asamblea, que tendrá lugar el sábado 5 de febrero de 2022 a las 10:00 horas en Errekaleor (Vitoria-Gasteiz). Para confirmar la participación hay que escribir a: demokrazia.komunala@ni.eus

Junto con la convocatoria nos hace llegar un Documento provisional para la construcción de la Red internacional por la Democracia Comunal (hementxe euskaraz):

 Este es un documento provisional, en construcción permanente, que pretende cristalizar de forma momentánea la discusión y consensos a las que distintas personas activistas, procedentes de distintos ámbitos y movimientos sociales y políticos de alrededor del mundo, han llegado sobre los aspectos necesarios en la tarea de poner las bases de una futura red internacional de movimientos sociales. En este momento se encuentran trabajando en este proyecto personas provenientes de espacios sociales y políticos de Kurdistán, Argentina, Brasil, Venezuela, Italia, Chile Euskal Herria y dels Països Catalans. El documento es modificable en la medida en que más personas procedentes de otros ámbitos se incorporen al trabajo de la red y aporten nuevos enfoques, argumentos y perspectivas. El objetivo de dicha red es articular un espacio de reflexión, solidaridad, encuentro y apoyo mutuo que permita a los distintos movimientos gestar las estrategias y tácticas para afrontar, desde el presente, la construcción de un futuro no capitalista. Dicho de otro modo, la red pretende trabajar para elaborar los comunes denominadores necesarios para la construcción de este futuro global anticapitalista compartido.

El documento consta de tres partes. En la primera se aborda, desde una perspectiva crítica, el diagnóstico del momento actual de desarrollo del capitalismo con el objetivo de señalar aquellos elementos imprescindibles que deberán ser abordados desde una lógica transformadora. El segundo punto presenta la propuesta de la democracia comunal como elemento productivo desde donde avanzar en la transformación anticapitalista. El tercer punto del documento presenta la estrategia política de construcción de la “Red internacional de Democracia Comunal”.

Pues, siguiendo sus deseos, os hacemos llegar la información, animándoos a tomar parte, y a difundir entre las personas que creáis que puedan estar interesadas.

999 eZker bultzatzailei, eusti goiari!!

SIN VACUNAR, POR SOLIDARIDAD

Hemos detectado que en el barrio, como en la mayoría de espacios, se nos hace difícil poder hablar serenamente de cuestiones relacionadas con la pandemia que están afectando mucho a nuestro día a día. Insistimos en lo de serenamente, más allá de las conversaciones de barra de bar, cola de la panadería o puerta de la escuela esperando la salida de las criaturas, pues este otro tipo de conversaciones, habitualmente, no nos dan sino para intercambiar titulares, que hemos oído en la radio, visto en la televisión o leído en las redes sociales. Además, como nos habéis dicho ya algunas de vosotras, cuando realmente se encuentra ocasión para hablar con ese sosiego, es difícil dar con gente dispuesta a hacerlo abandonando trincheras iniciales, y más difícil aún hacer públicas algunas ideas, cuando no coinciden con el planteamiento oficial.

Por eso nos ha parecido adecuado intentar charlar distendidamente, sin prisas, con personas vecinas del barrio, y trasladar a este txokito aquellas reflexiones, anónimas o firmadas, lo que cada quién elija, que consideremos útiles para hacernos pensar, reflexionar y ampliar el debate más allá de las consignas de los medios. También nos parece fundamental aproximarnos al cómo está viviendo cada cuál el intentar mantener la postura que mantenga en todas estas cuestiones, tanto en el plano personal como en el social o público.

Hoy vamos a empezar trayendo las reflexiones de una vecina (prefiere el anonimato) que nos han llamado mucho la atención, porque su análisis sobre la vacunación y la solidaridad es prácticamente el contrario del que constantemente nos hacen llegar desde la mayoría de las instituciones y medios. Dice que decidió no vacunarse por solidaridad.

Antes de comenzar a hablar con ella, nos quiso dejar claras algunas cosas previas. Por ejemplo, que en este momento no le parece adecuado abordar algunos de los debates que más están extremando las posturas, y que están llevando a dividir a la población en dos grandes bloques enfrentados: negacionistas y no negacionistas, cuando para ella la riqueza de puntos de vista es mucho más plural y rica, y escapa a ese horrendo pensar en términos conmigo o contra mí. Que cree que hay que empezar por cosas más básicas y sencillas. Nos ha apuntado también que tengamos en cuenta, para nuestra lista de próximos diálogos a impulsar y recoger, lo que considera el debate ausente más importante: qué consecuencias (positivas y negativas) está teniendo sobre la población la forma de gestionar la pandemia que están llevando a cabo las autoridades, en su sentido más amplio. Tomamos nota (aunque como le comentamos, ya lo teníamos en mente). Finalmente, nos pidió –casi exigió- que no la retratemos ni como una heroína, ni como una marciana; que tan solo es una mujer normalita, llena de contradicciones, como todas.

Las vacunas y la solidaridad

Tras ello, le preguntamos ¿y entonces de qué quieres tú hablar? Y nos dijo, “de las vacunas y la solidaridad”. En un primer momento la miramos con escepticismo, pensando para nuestros adentros que de eso de la solidaridad y las vacunas es precisamente de lo que no dejan de hablar los medios, la clase política y las redes, y que lo que queríamos impulsar era otros debates. Hasta que empezó a contarnos su punto de vista al respecto.

Nuestra amiga dice que ella no está vacunada, precisamente por solidaridad. Que lo vio claro desde el principio, cuando empezaron a hablar de que la vacunación era la única manera de hacerle frente a la pandemia. Ella dice que no sabe si es así, o si hay otros métodos para hacerle frente que no quieran utilizar por intereses económicos y/o políticos. Que por eso su decisión no tiene que ver con ese debate, sino con que si se piensa que la vacuna es el medio adecuado, lo que se tiene que hacer por simple, básica y llana SOLIDARIDAD HUMANA (lo dice remarcando las sílabas) es garantizar que toda la población del mundo que quiera vacunarse lo pueda hacer. Y que desde los países ricos económicamente, lo que estamos haciendo es justo lo contrario. Que conociendo cómo se funciona en esta parte del planeta ya se lo temía, y que por eso cuando la llamaron para ponerse la vacuna su respuesta fue: volvedme a llamar cuando la mayoría de personas del planeta que quiera vacunarse pueda hacerlo.

Nos dice también, indignada, que, en general, las pocas veces en que ha oído a instituciones, políticos y medios hablar de esa necesaria solidaridad que permita la vacunación mundial, es cuando se ha puesto en relación a la urgencia de que, para garantizar la salud de esta parte de la población del planeta, el resto también tenga que estar vacunado. Es decir, por interés propio, y que eso no es solidaridad, sino egoísmo disfrazado. Pero que ni aún así luego lo hacen, porque en cuanto les dicen que se necesita una nueva dosis, todos se ponen a la carrera a hacerse los primeros con las dosis, aun a sabiendas de que eso supone que el resto siga sin vacunas.

Cuando le interpelamos sobre la complejidad de una distribución equitativa mundial, nos responde: A ver, yo ni soy entendida sobre organismos internacionales, ni tampoco me parecen la panacea de nada. Pero si ahí están, utilicémoslos y pongamos en práctica la verdadera solidaridad. Por ejemplo, a mí, desde mi simplicidad, no me parece que sea tan complicado el que la sean la ONU o la UNICEF (no la OMS, que ya me he enterado de que depende económicamente de la financiación de las farmacéuticas) las que se encarguen de comprar y gestionar todas las vacunas posibles, y luego distribuirlas según la población de cada lugar y sus circunstancias, y adaptando el precio a pagar cada país a su realidad económica. Es más, si se hubiera hecho de una forma similar y centralizada se podría haber presionado a las farmacéuticas hasta que pusieran un precio decente: o nos cobras un precio adecuado, o nosotras que controlamos la distribución mundial, no te vamos a comprar. ¡Cuánto hubiera cambiado la situación!

Los datos que aporta

Ya lanzada, nuestra amiga siguió aportando un montón de datos, sobre algunos de los cuales hemos querido contrastar su veracidad. Por ejemplo, el que muestra la imagen de cabecera de este post (se pueden encontrar muchas similares de fuentes diversas, pero coincidentes): que en tres cuartas partes del planeta la vacuna no llegará en condiciones, en el mejor de los casos, hasta mediados de 2022, y que en la mitad del planeta no la tendrán hasta finales de 2022, o del 2023 en adelante. Y eso que el mapa era de antes de que se pusieran en marcha en los países económicamente enriquecidos las campañas tanto para la vacunación infantil como para la tercera dosis, cuya demanda, supone más retrasos para el suministro en el resto.

Nuestra amiga nos insistía mucho en un reciente informe de Médicos Mundi. No porque le ofrezca especial credibilidad a ella, sino porque piensa que para la gente reacia a creer según qué datos, les será más difícil rechazar los de esa fuente. Se trata de

“La salud en la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria 2021”, (presentado recientemente, el 14 de diciembre de 2021) y en él hemos hallado párrafos que, por ejemplo, describen las tremendas desigualdades en la distribución de vacunas:

El 18 de enero el director general de la OMS dijo que el mundo está al borde de un “catastrófico fracaso moral” debido a la negación de las vacunas COVID-19 a los países en desarrollo y más pobres, con más de 39 millones de dosis de vacuna administradas en ese momento en 49 países de ingresos más altos y solo 25 dosis en un país de ingresos más bajos”. Esta tendencia se ha mantenido en el tiempo, y el nacionalismo de vacunas ha seguido siendo utilizado para el acaparamiento de vacunas, a pesar de que tener esa inequidad en el acceso puede poner en riesgo las avances en la lucha contra la pandemia a nivel mundial, y afectar, como ya se ha comentado, a la economía de todos los países, tanto los de altos ingresos como los de medios y bajos ingresos. El acaparamiento ha sido enorme, y países como Canadá reservó vacunas suficientes para vacunar al menos 3 veces a su población y la Unión Europea unas dos veces. Esto, además de dificultar una cobertura vacunal mundial adecuada y eficaz, ha provocado que los países ricos tengan en los últimos meses del año un sobrante de 1.200 millones de dosis, de las cuales 241 millones podrán llegar a desperdiciarse si no se donan rápidamente.

(…) El 21 de septiembre de 2021 la diferencia entre regiones en el reparto de vacunas sigue siendo abismal, y como se observa en el siguiente gráfico, África apenas había recibido 10 dosis por cada 100 habitantes, mientras que Norteamérica y Europa superaban las 100 dosis por habitante, 10 veces más.

Nosotras habíamos comentado con nuestra amiga que, no obstante, los medios nos cuentan que hay una iniciativa organizada a nivel mundial para solucionar esta cuestión, a la que llaman COVAX. Y ella nos dijo: leed, leed en ese informe lo que dice Médicos Mundi sobre el COVAX ese. Así lo hemos hecho, y he aquí algunos de los párrafos que hemos encontrado:

El objetivo primario de COVAX era que, a través de la colaboración con los fabricantes de vacunas, los países de todo el mundo tuvieran un acceso equitativo a vacunas seguras y eficaces. COVAX sería la encargada de negociar con las empresas las cantidades globales de sus vacunas para todo el mundo, lo que permitiría precios más ajustados. Sin embargo, pronto se vio que era imposible cumplir con ese objetivo, ya que los países más enriquecidos, incluyendo la Unión Europea, empezaron a llegar a acuerdos bilaterales con las compañías farmacéuticas, que preferían estos acuerdos a una solución global, ya que eran acuerdos menos transparentes que permitían mayores beneficios. Entre 2020 y 2021 se realizaron más de 70 acuerdos bilaterales de compra de vacunas fuera de la iniciativa COVAX. Al final COVAX tuvo que reorientar su objetivo, que se fijó en proporcionar 2.000 millones de dosis de vacunas para el 20% de la población en 92 países de bajos ingresos a finales de 2021. Hasta octubre de 2021 solamente había distribuido 330 millones de dosis, ya que no se le han provisto de recursos y vacunas ni por parte de los donantes, ni por parte de las empresas. Aunque pretende distribuir 1.100 millones más hasta el final de 2021, dejarían para el primer trimestre de 2022 el alcanzar el objetivo de los 2.000 millones de dosis.

(…) De parecer que podía ser una solución global del problema de la distribución global de vacunas, se ha quedado en un mecanismo de reparto de las vacunas sobrantes de los países enriquecidos.

Una de las cuestiones que más subleva a nuestra amiga es la actual campaña de inoculación de la tercera dosis. Leyendo este párrafo del documento, no hace falta explicar el porqué:

Discusiones sobre una tercera dosis para toda la población en Europa cuando existen tantas carencias en otras partes del mundo no tienen sentido desde un punto de vista de salud pública, ni global ni siquiera a nivel nacional en los países más enriquecidos. Y la caridad vacunal que se está poniendo en funcionamiento una vez se tienen las necesidades nacionales cubiertas, puede complicar las soluciones mundiales a esta pandemia, fomentando las ideas de que se están utilizando las vacunas como una herramienta de un nuevo neocolonialismo, que pueden acabar influyendo negativamente en las decisiones de países de renta media y baja en cuanto a la vacunación contra la COVID-19. En vez de eso, hubiera sido mucho más efectivo la solidaridad mundial, utilizando herramientas e iniciativas globales transparentes y participativas, priorizando en las tomas de decisiones los intereses derivados de buscar la equidad en el acceso, y no otros intereses, sociales, económicos o políticos.

Su vivencia personal; o cómo intentar practicar la solidaridad desde la acusación de insolidaridad

Cuando abordamos la cuestión de cómo vive ella en lo personal y lo social su decisión, suelta un ¡buff!, respira profundo y nos dice: Pues como puedo, y según el momento. Al principio de tomar mi decisión, como en mis tiempos jóvenes (actualmente ronda los sesenta) viví encantada algunas de las luchas sociales que tuvieron lugar, llegué a pensar incluso en la posibilidad de juntarnos varias que lo viéramos igual o parecido, y poner en marcha una campaña pública. Pensaba que, aunque es verdad que en otras muchas cosas cotidianas somos cómplices (quizá no cómplices voluntarias, pero sí cómplices necesarias) de un sistema económico que lleva a que unas pocas vivan (vivamos) mejor que la inmensa mayoría, a su costa, en este caso podía ser distinto. Porque hablamos de una solidaridad básica que depende de algo tan sencillo como nuestro no: cuando lo que está en riesgo -si hacemos caso a lo que es la opinión más generalizada sobre las vacunas, que insisto, yo no sé si es así o no- es la posibilidad de muerte, creo que hay que negarse a colaborar con una forma de actuar que convierte en privilegio obsceno de una minoría, por  su riqueza económica, lo que debería ser un derecho universal.

Mi error fue no darme cuenta de que el miedo a la muerte convierte a mucha gente en aún más egoísta. Y si encima ese miedo es agitado continuamente desde instituciones, medios y demás, entonces pasa a ser pánico. Y es en lo que estamos. Nunca me hubiera imaginado la capacidad de quienes controlan los mensajes sociales para darle la vuelta a la tortilla del pensamiento colectivo sin grandes problemas. Y sin apenas reacción, que es lo que más me asusta.

Y ya digo, aunque me duela, puedo entender la reacción de la gente ante el pánico creado, lo que me produce náuseas son los mensajes oficiales que cuando incluso Médicos Mundi alerta de los efectos que está teniendo en el resto del mundo la acaparación de vacunas por Europa y Estados Unidos, reforzada más aún por una tercera dosis que según la propia ONG no tiene ningún sentido, resulta que el Gobierno Vasco y otras instituciones nos están criminalizando a las personas que no nos hemos vacunado, acusándonos, vaya paradoja, de insolidarias, e intentando forzarnos a la vacunación mediante el aislamiento (y un cierto linchamiento) social.

Sé que las personas que hemos decidido no vacunarnos no somos ni mucho menos un colectivo homogéneo en cuanto a forma de pensar; que hay razones muy diversas y contrapuestas entre quienes hemos tomado esa decisión; pero sé también que somos bastantes más de las que se piensa (a menudo conozco casos nuevos similares) las que sin ser ni heroínas, ni marcianas, ni negacionistas, hemos optado por no vacunarnos desde un simple acto de solidaridad individual elemental, pensando en el bien común colectivo; pero no sólo del colectivo de “los nuestros”, sino de la población de todo el planeta.

Conozco también que, ante lo escandaloso de esa actitud institucional y mediática, empiezan a surgir públicamente algunas voces (nos cuenta este ejemplo), y que habrá más iniciativas que ni tan siquiera llegan a los medios. Las valoro mucho, porque sé que con la que está cayendo es muy difícil salirse del rebaño incluso para reflexionar, y tengo esperanza en que gotita a gotita vayamos generando un riachuelo de solidaridad a contracorriente. Pero es muy difícil, porque la presión en contra es mucha, y hay no poca gente de izquierdas que colabora de lleno en esa estrategia, calificándonos a todas las que hemos decidido no vacunarnos, así, en general, de fascistas (nos comenta este otro ejemplo)

Yo, en lo personal estoy muy tranquila con mi decisión (aunque a momentos me desespero, es verdad), a pesar de los riesgos personales que, según los criterios oficiales, me puede acarrear; porque además de mi edad, durante mi vida he padecido dos neumonías (una bacteriana y otra vírica), y soy fumadora. Pero, si ese riesgo es cierto, lo asumo, y no creo que proporcionalmente sea en nada comparable a los riesgos que están padeciendo miles de millones de personas del planeta por nuestro insolidario egoísmo sin límites, sustentado en nuestros privilegios. En caso de enfermar, yo tendría quien me atendiera y medicara. En buena parte de las zonas del planeta donde aún no ha llegado la posibilidad de vacunarse, el sistema sanitario no da tampoco para mucho.

Por eso para mí, esa práctica de solidaridad colectiva, desde el actuar individual, negándonos a aferrarnos a nuestros privilegios olvidándonos del resto de la humanidad, me parece una cuestión básica de dignidad humana. Y por eso me parece previo al otro montón de cuestiones que rodean la pandemia y su tratamiento. No me siento capaz de criticar esto o lo otro (sé que con esta postura tampoco gano amistades) si resulta que en lo que está en mi mano, comienzo por no ser coherente con lo que pienso. Si por ello tengo que ser señalada públicamente y estigmatizada como culpable, lo asumo, como a lo largo de mi vida he asumido en otras ocasiones las consecuencias de practicar la desobediencia civil frente a las injusticias. Es la pequeña contribución que puedo hacer desde mi privilegiada situación occidental a intentar construir colectivamente un mundo realmente justo y solidario

¡Vaya mitin que os he pegao, eh! Ya podéis perdonar. ¡Eso os pasa por preguntonas!.

Para terminar, nuestra amiga nos pidió que a ver si le podíamos pedir una birra en un bar, que con tanto parloteo se había quedado seca, y no podía entrar a pedirla ella, porque no tiene pasaporte covid.

Tras compartir un pote con ella en la calle, se fue, creemos que cansada, pero relajada al mismo tiempo, dejándonos con la sensación que comentábamos al principio: qué poco se habla de lo relacionado con la pandemia, cuánto desconocemos, cuánto nos afecta, y cuánto hay todavía por reflexionar y por cuestionarnos.

Intentaremos pues, en próximos post, contribuir a dar más cauce a esas cuestiones.

La Mesa técnico ciudadana del Casco: menú carnívoro (obligatorio) para veganas. ¡con nosotras que no cuenten!

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Desde hace un tiempo, asociaciones, colectivos, vecindario y comerciantes del Casco estamos recibiendo una invitación para tomar parte en una reunión de lanzamiento de la Mesa Técnico-Ciudadana para la regeneración del Casco y, para definir lo que nosotras sentimos y pensamos de esa convocatoria, creemos que puede servir la metáfora del título de este post: sabiendo que somos veganas, nos invitan a un menú cerrado carnívoro (y esperemos que lo del “lanzamiento” sea una metáfora suya). Pero creemos que esta postura nuestra hay que justificarla, para que el barrio la conozca, y a ella dedicamos las siguientes líneas.

 

Comenzando por el (nuevo) principio:

En enero de 2020 el Ayuntamiento hacía públicas dos importantes noticias sobre el Casco, de las que  ni el vecindario ni a las asociaciones y colectivos del barrio (en general) teníamos conocimiento previo alguno:

1) Se iba a lleva a cabo un estudio a fondo sobre las necesidades sociales, económicas, urbanística y ambientales del Casco

2) Nada más y nada menos que el anuncio de que ello sería el primer paso de un nuevo PERI para el barrio:

Un estudio analizará a fondo las necesidades sociales, económicas, urbanísticas y ambientales del Casco Histórico con los agentes de esta zona de la ciudad

Es el primer paso del nuevo Plan Especial de Rehabilitación Integrada del Casco Medieval recogido en el Plan de Legislatura del Gobierno Urtaran

(Web municipal 31-01-2020 )

La nota de prensa municipal añadía también algún que otro detalle básico, del que depende que cualquier propuesta institucional sobre el barrio adquiera o no credibilidad: la cuantificación económica de la dotación presupuestaria con la que se acompañaba la propuesta

Además, el estudio recogerá un planteamiento económico-financiero aproximado para la materialización de la propuesta de actuaciones de mejora y diseñar un programa de actuación

Pero quince meses después, lo que la plana mayor del Gobierno Municipal vino a presentar al barrio antes del verano, no era el resultado del anunciado estudio y su cuantificación económica, sino un documento titulado Estrategia compartida para la regeneración integral del Casco Medieval, junto con el que se nos da a conocer la próxima creación de una mesa para trabajar de forma conjunta… al tiempo que nos anuncia las 24 acciones que el Ayuntamiento a su bola ha decidido ya que va a desarrollar en el barrio en los próximos dos meses ¡¡¡viva el consenso y la estrategia compartida!!! Sigue leyendo

Ondo ibili compas zapatistas!! Mila esker por las toneladas de oxígeno y esperanza que nos dejáis.

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Durante las última semanas hemos tenido el inmenso placer de poder encontrarnos con parte de la representación de compas zapatistas y del Congreso Nacional Indígena y del Concejo Indígena de Gobierno que, en el marco de la Travesía por la Vida que en su primer capítulo están llevando a cabo en Europa, han estado en Gasteiz durante varias semanas (999 eZker bihotzez hori posible egiteko lanean buru belarri aritu zareten guzitoi!!)

A lo largo de ese tiempo, los diversos grupos zapatistas presentes en nuestra ciudad (hemos podido conocer hasta al Comando Palomitas) se han encontrado para compartir, escuchar y platicar con más de una decena de colectivos del Casco Viejo. No es nuestra intención (ni su deseo) hacer público lo sucedido en esos encuentros, pero sí que no queremos dejar de transmitiros el resumen de lo que nosotras hemos sentido.

Ese resumen es sencillo, ya que, como indica el título de este post, se podría definir diciendo que nos han dejado toneladas de oxígeno vital y esperanza colectiva para proseguir en el empeño-necesidad imperiosa de acabar con el capitalismo (cada quien desde su lugar), como única forma de salvaguardar a la Madre Tierra (nuestra Ama Lurra) y a los seres que en ella vivimos y vivirán (también tienen claro que Madre Tierra no depende de nosotras, llegado el caso sabe defenderse, mientras que nosotras sí que dependemos de Ama Lurra)

Porque esperanza inmensa es lo que transmite ver todo lo que han conseguido transformar su realidad (e impulsar con ello el cambio en muchas otras gentes y lugares), sabiendo que todo empezó en 1983 desde un grupo de 6 personas mestizas e indígenas. Tal vez vosotras (como nosotras les dijimos) penséis que ese convencimiento-implicación de tanta gente en tan poco tiempo es producto de que en su realidad no tenían nada que perder, salvo la muerte. Y entonces es cuando ellas contestarán (como a nosotras) que algún día las personas que en esta parte del planeta tiene miedo a perder, se darán cuenta de que lo único que pueden perder son las cadenas que atan al capitalismo. Y, aunque algo parecido se lo habíamos leído, os aseguramos que no es lo mismo leérselo que oírselo.

Y oxígeno, porque insisten en que, por muy difícil que nos parezca, acabar con el capitalismo es posible. Pero que quizá uno de los retos principales es el de darnos cuenta que no es cuestión de hacer cada quien (cada colectivo) la guerra por su cuenta, Que está bien que surjan muchas iniciativas distintas, pero que es primordial que todas las iniciativas anticapitalistas, por distintas que aparenten, seamos conscientes de que formamos parte de un mismo tronco, y que compartimos corazón y cerebro.

Esa esperanza y oxígeno no la transmiten desde una posición precisamente cómoda. En México y en Chiapas están en guerra, y padeciendo cada vez con mayor saña los ataques militares y paramilitares que impulsa el malgobierno de AM López Obrador, al servicio de los intereses económicos de aquellas multinacionales capitalistas (muchas europeas) que quieren esquilmar y expoliar ya sin miramiento alguno las tierras mexicanas.

Pero después de estar con las compas, sabemos que era verdad lo que decían, que no venían a contar, sino a escuchar y platicar sobre lo escuchado. Van tomando buena nota de todas las experiencias que por aquí se dan; de sus modos y prácticas; de los errores y aciertos que les contamos; de las dificultades y los sueños que les compartimos. Es como hacer a la inversa (con lo que ello supone) una devolución de visita a los miles y miles de anticapitalistas que durante estas décadas han visitado Chiapas buscando aprender de su experiencia. Y no nos extrañaría en absoluto que tras recoger y analizar lo escuchado en tantos y tantos sitios, terminaran esbozando una propuesta a debatir conjuntamente por todas las anticapitalistas del mundo.

En cualquier caso, a lo largo de su Travesía por la vida ya nos han ido dejando grandes tesoros en forma de testimonio y pensamiento, como estas PALABRAS DE LAS COMUNIDADES ZAPATISTAS EN OCASIÓN DE LA MARCHA CONTRA LA DESTRUCCIÓN DE LA NATURALEZA, en Viena, Austria el pasado 24 de septiembre.

 

Buenas tardes.

Ésta es nuestra pequeña palabra en una pequeña historia:

Hay una mujer.

No importa el color de su piel, porque tiene todos los colores.

No importa su idioma, porque escucha todas las lenguas.

No importa su raza y su cultura, porque en ella habitan todos los modos.

No importa su tamaño, porque es grande y sin embargo cabe en una mano.

Todos los días y a todas horas esa mujer es violentada, golpeada, herida, violada, burlada, despreciada.

Un macho ejerce sobre ella su poder. 

Todos los días y a todas horas, ella viene a nosotras, nosotros, nosotroas.

Nos muestra sus heridas, sus dolores, sus penas.

Y sólo le damos palabras de consuelo, de lástima. 

O la ignoramos.

Tal vez como limosna le damos algo para que cure sus heridas.

Pero el macho sigue su violencia.

Nosotras y ustedes sabemos en qué terminará eso.

Ella será asesinada y con su muerte morirá todo.

Podemos seguir dándole sólo palabras de aliento y medicinas para sus males.

O podemos decirle la verdad: la única medicina que puede curarla y sanarla por completo, es que enfrente y destruya a quien la violenta.

Y podemos también, y en consecuencia, unirnos a ella y pelear a su lado.

A esa mujer nosotros los pueblos zapatistas la llamamos: “madre tierra”.

Al macho que la oprime y la humilla, pónganle el nombre, el rostro y la figura que ustedes quieran.

Nosotros los pueblos zapatistas llamamos a ese macho asesino con un nombre: capitalismo.

Y hemos llegado hasta estas geografías para preguntar, para preguntarles.

¿Vamos a seguir pensando que con pomadas y calmantes se solucionan los golpes de hoy, aunque sabemos que mañana será más grande y profunda la herida?

¿O vamos a pelear junto con ella?

Nosotras las comunidades zapatistas hemos decidido luchar junto a ella, por ella y para ella.

Es todo lo que podemos decirles.

Muchas gracias por escucharnos.
Viena, Austria, Europa, Planeta Tierra.
24 de septiembre del 2021.

‘Post Abierto’ a Jesús Prieto Mendaza: un dolorosísimo silencio

Artículo de Jesús Prieto Mendaza2

 

Comencemos por decir que no conocemos personalmente a Jesús Prieto Mendaza. Sí tuvimos, hace ya algunos años, la oportunidad de aprender no pocas cosas de su tesis doctoral titulada PASEANDO POR EL GUETO REFUGIOS Y VIOLENCIAS EN EL CASCO MEDIEVAL DE VITORIA-GASTEIZ. Y unos años después un contacto indirecto que luego comentaremos. Más allá de eso, solo conocemos algunos de sus textos públicos, siempre interesantes, estemos de acuerdo o discrepemos con su contenido. Estas líneas, pues, no pretenden juzgar a alguien que no conocen (aunque le conociéramos tampoco sería esa nuestra intención) ni poner en cuestión su bien labrada y reconocida calidad ética. Sólo pretendemos subrayar lo que consideramos un más que doloroso silencio en su, que conozcamos, último artículo público relacionado con la, actualmente menos que presunta, agresión a una mujer en el Batán. Doloroso silencio que afecta a una parte de población vitoriana, joven y de origen magrebí, que en buena medida es vecina del Casco y que, con cierta frecuencia, como parte de lo que se generaliza habitualmente (no en el caso de Prieto Mendaza) como un “colectivo homogéneo” (los jóvenes magrebíes) termina siendo objeto de señalamiento público, prácticamente siempre de tono negativo. Jesús Prieto Mendaza es consciente de este fenómeno, de ahí que su silencio se nos haga más doloroso aún.

Aunque los hechos ocurrieron hace ya prácticamente un mes, hemos decidido esperar a ver tanto si se aclaraban aún más los hechos en torno a lo que medios policiales señalan ya como falsa denuncia, como si Jesús Prieto añadía más reflexiones u opiniones respecto al suceso. Transcurrido este periodo sin más novedades nos hemos decidido a redactar estas líneas. Intentemos explicarnos.

El pasado 27 de octubre, y a raíz de lo que por aquel entonces la presunta víctima y los medios de difusión presentaban de forma generalizada como una brutal agresión a una joven en el barrio gasteiztarra de El Batán, Jesús Prieto Mendaza publicaba en El Correo un artículo de opinión titulado Entre lo tolerable y lo intolerable, que nos sorprendió vivamente pues dedicaba la parte mayoritaria del artículo a denunciar la falta de contundencia contra algunos jóvenes, sobre los que reitera varias veces su condición de inmigrantes (señalando, de forma indirecta, su procedencia magrebí), proponiendo contra ellos contundencia, como reflejan estos párrafos de la última parte de su artículo:

Seguiré apoyando la diversidad como una de las riquezas seculares de nuestra  tierra alavesa y en especial de nuestra ciudad, pero con la misma contundencia debo decir que ciertos comportamientos que todos observamos en los espacios públicos, y no solamente los fines de semana, deben ser neutralizados para poder reivindicar un futuro que ha de ser, o no será, intercultural. Si ciertos jóvenes siguen campando por sus respetos, si siguen dejando su firma agresiva y delincuencial por nuestras calles, créanme, jamás podremos vender ese futuro. “Lo peor es actuar con culpabilidad, sin atreverse a decir: Bienvenidos, pero las reglas en nuestra sociedad son estas. Lo políticamente correcto es el peor enemigo de la integración y daña a los propios inmigrantes, porque no se integran y se refugian en los guetos. Necesitamos un discurso claro y franco al respecto” (Naïr Sami. 2006).

Ni nuestro capital solidario, ni el económico, son infinitos y debemos emplearlos entre quienes se hacen acreedores a la generosidad de todos.

Decimos que este artículo de Prieto Mendaza nos sorprendió vivamente, y ello era por diversas causas. En primer lugar, porque el artículo se centrara en esa cuestión, y no en lo que, al menos para nosotras, era más relevante entonces: la condición ética de una sociedad en la que la mitad de la población, las mujeres, se ven sometidas a la gravísima violencia de sentirse posibles víctimas (cuando no serlo realmente) de agresiones, simplemente por el hecho de ser mujeres.

Pero, en segundo lugar, y sabiendo que Jesús Prieto conoce mejor que mucha gente la realidad migrante, nos sorprendía igualmente que no le llamaran la atención algunos pormenores de la noticia que eran cuando menos chocantes. Porque el perfil de los agresores que marcaba la víctima, el de jóvenes menas de origen magrebí, al menos en nuestra ciudad, nunca ha tenido comportamientos o actitudes (sean violentas o no) de marcado carácter ideológico o político, que es el que se deducía de las declaraciones de la presunta víctima cuando señalaba que le habían gritado «¡Eh, tú, fascista, te vamos a destrozar esa cara de guapa que tienes»

Añadamos a ello la extrañeza que también causaba el hecho de que los presuntos agresores se desplazaran hasta el barrio de El Batán para llevar a cabo su agresión. Extrañeza que también es de suponer que asaltara a Jesús Prieto Mendaza, porque como recoge en su ya comentada tesis doctoral, un vecino del Casco de origen senegalés le dejaba claro en los ambientes en los que han de moverse:

Yo no puedo ir a robar por Armentia, Aranzabal o El Batán. Como soy negro enseguida se fijan en mí y se ponen todos a la defensiva. Aquí en el Casco Viejo paso desapercibido y nadie se fija en mí porque hay más negros.

Sea como fuere, pensamos que Prieto Mendaza tendría sus razones para haber escrito lo que había escrito, aun a sabiendas que, como él mismo señala al inicio del artículo, sus críticas corrían el riesgo de ser utilizadas por una parte de la población que ya estaba sirviéndose de la noticia para lanzar todo tipo de insultos contra el colectivo magrebí.

En los días posteriores se repitieron las intervenciones públicas de la víctima, en cuyas declaraciones queda patente un marcado carácter xenófobo, poniendo en el centro de la diana a las poblaciones de origen migrante en general y a la magrebí en particular… Hasta que en días posteriores comienzan a filtrarse las noticias sobre la probable falsedad de la denuncia.

Por eso, al conocer que Jesús había publicado un nuevo artículo y que este se titulaba Cuando las cosas no son como te las han contado, y que el tweet con el que lo presentaba comenzaba con un Intentando asumir, sin negarlo, un tremendo error anterior. Ingenuidad, puede ser…o simplemente haber caído en el engaño, pensamos convencidas que Prieto Mendaza iba, entre otras cosas, a enmendar lo que hemos señalado que nos parece un grave error de su anterior texto, y a incidir sobre todo en el daño que tanto la noticia inicial como las posteriores declaraciones de la hasta entonces presunta víctima estaban causando sobre la población migrante y los jóvenes magrebíes. Pero nuestro gozo en un pozo.

A lo largo de todo su artículo, y en contraposición con el anterior, Prieto Mendaza en esta ocasión no hace la más mínima referencia a la cuestión de los que nos pocos medios y la propia presunta víctima nos habían presentado como viles agresores jóvenes magrebíes que, en la única ocasión que son citados en el nuevo texto de Jesús son ya solo un “grupo de jóvenes”. Y todo ello después de que su primer artículo estuviera plagado de referencias al origen y a las actitudes con y de las personas migrantes, pues a lo largo de él se cita la interculturalidad (4 veces), población migrante (2 veces), integración (2 veces), y una cada vez las siguientes: árabes, magrebí, acogidos, diversidad, sociedad receptora, colectivos y asociaciones de inmigrantes, xenofobia, gueto y racismo… Lo dicho, un dolorosísimo silencio.

Pero es que, además, cuando el autor, aludiendo al presunto engaño de la hasta entonces víctima se refiere al “grave daño infringido por esta actuación a distintas y nobles causas” llega a enumerar hasta siete de ellas (todas cargadas de razón), pero sin hacer la mínima mención al daño causado a la población migrante, ni en concreto a la árabe o magrebí.

Ello sin perder de vista lo que, a nuestro parecer, es la utilización de una muy distinta vara de medir los hechos según los presuntos culpables, pues hay que recordar que mientras parecía que los presuntos culpables eran los jóvenes migrantes, Prieto Mendaza llegaba a planteamientos muy contundentes que no aparecen en el segundo artículo cuando la presunta culpable es la anterior presunta víctima:

Quizás debamos decir en voz alta que quien se auto expulse de la comunidad, quien no desee participar de un proyecto de bien común, y es el caso de los agresores, no debe ser beneficiario de nuestra ayuda, bien al contrario, debe ser apartado de la misma.

Decíamos al principio que no conocemos personalmente a Jesús Prieto Mendaza, y nos faltan datos y criterios por lo tanto para poder interpretar los hechos narrados. Sin embargo, nos da la impresión de que Prieto Mendaza se ha dejado llevar en esta ocasión por un fenómeno que, desgraciadamente, es más habitual de lo que parece: la dinámica venenosa de cierto periodismo canalla que, lejos de informar contrastando noticias, se convierte en altavoz imprescindible (sin su eco no habría trascendencia pública y lo que ella conlleva) de todo aquello que pueda resultar espectacularmente truculento y/o conmocionante, pues así consigue mayores ventas. De ello se ha servido ampliamente la falsa víctima.

Y pensamos que Prieto Mendaza ha sido víctima de ello, porque no es la primera vez que le ocurre. Hace unos años (este es el contacto indirecto con él, al que nos referíamos al principio) con ocasión de la campaña de odio que se estaba llevando a cabo contra una familia en un barrio-pueblo de Gasteiz, cuando algunas personas que intentábamos desmontar esa campaña acudimos a Jesús Prieto Mendaza para solicitarle su firma para un texto conjunto, su respuesta fue que con esa familia no había nada que hacer (no fue el único en dar una respuesta semejante). Jesús conocía a esa familia solo a través de lo que esos periodistas sin escrúpulos en busca del sensacionalismo y las ventas habían inventado sobre ella. Y, sin más comprobaciones, los había creído. Afortunadamente no era así, como los propios hechos se han encargado de demostrar, pues esa familia desde hace casi cuatro años es vecina del Casco y convive sin mayores problemas en nuestro barrio, desde entonces también el suyo. Esa credibilidad dada en exceso a según qué periodistas o personajes, nos convierte en cierta forma en cómplices indirectos de sus bulos y rumores.

 

Intuyendo por la mayoría de sus textos el talante de Jesús, no nos cabe duda de que tendrá en cuenta, al menos para reflexionar sobre ello, lo apuntado en este escrito y, dada su capacidad, saber cómo utilizar la crítica amable que con él pretendemos hacerle llegar, para enriquecer aún más esas reflexiones y análisis éticos (incluidos los referentes al vecindario juvenil de origen magrebí), pues tanto cuando estamos de acuerdo con ellos como cuando no, nos ayudan a pensar de forma crítica. Lo que es muy de agradecer. Más en los tiempos que corren.

Llamamiento a las aportaciones al Diagnóstico comunitario del barrio. Y un ejemplo de propuesta ¿polémica?: financiando la rehabilitación con el ocio ruidoso

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Desde hace prácticamente un año hemos venido recogiendo en una Introducción, 14 Capítulos y una Adenda los datos (y su evolución durante los últimos tiempos) sobre el Casco Viejo gasteiztarra (en su conjunto, y por secciones censales cuando ello ha sido posible) que creemos pueden ayudar a esbozar un diagnóstico comunitario de barrio (o de esa parte del barrio, mayoritaria, que aparece en los datos oficiales), y facilitar con ello las propuestas sobre por dónde y cómo actuar en el barrio desde la comunidad vecinal, adaptando nuestros análisis y perspectivas a la realidad que muestran esos datos que, como hemos ido comprobando, a menudo difieren bastante de lo que el imaginario colectivo piensa, así como de los clichés con los que se suele catalogar al Casco.

Las cuestiones que se han ido abordando en esos capítulos son estas:

INTRODUCCIÓN

LA POBLACIÓN DEL BARRIO. Datos generales

LA POBLACIÓN POR NACIONALIDAD Y LUGAR DE NACIMIENTO

LOS MOVIMIENTOS EXTERNOS E INTERNOS DEL VECINDARIO

SALUD, ESPERANZA DE VIDA Y MORTALIDAD

NIVEL DE INSTRUCCIÓN O TITULACIÓN ACADÉMICA DE LA POBLACIÓN

CONOCIMIENTO DEL EUSKERA

LA POBLACIÓN EN RELACIÓN A LA ACTIVIDAD, LA SITUACIÓN PROFESIONAL Y LA PROFESIÓN

RENTA PERSONAL Y FAMILIAR RGI Y OTRAS AYUDAS

MODELOS DE HOGAR O UNIDAD FAMILIAR Y FORMAS DE TENENCIA DE LA VIVIENDA

TIPOS Y CARACTERÍSTICAS DE LAS VIVIENDAS

LA SITUACIÓN ESTRUCTURAL DE LOS EDIFICIOS DEL CASCO SEGÚN EL PERI Y LAS ITES

VALOR CATASTRAL DE LAS VIVIENDAS Y PRECIOS DE LAS VIVIENDAS EN VENTA Y EN ALQUILER

REALIDAD COMERCIAL Y HOSTELERA: LOCALES Y ACTIVIDADES ECONÓMICAS

OTROS GRAVES PROBLEMAS COTIDIANOS: RUIDOS Y SUCIEDAD; FALTA DE ZONAS VERDES Y  EQUIPAMIENTOS; APARCAMIENTOS; SUCIEDAD; RIESGOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO… Y UNA ADENDA: LAS OPCIONES POLÍTICAS DEL VECINDARIO

Ahora, para empezar a impulsar que el diagnóstico a realizar apoyándose en esos datos sea comunitario, proponemos abrir un espacio a vuestras aportaciones en, al menos, tres sentidos:

1.- Que sugiráis nuevos aspectos a incluir en esta parte del diagnóstico de barrio que es la recogida de datos

Parte de esas recopilaciones de datos no estaban en nuestra intención inicial, sino que han sido sugeridos por vosotras tanto directamente (escribiendo a KTT) como indirectamente (por ejemplo, el de la densidad de bares y tabernas fue sugerido en el transcurso de una asamblea vecinal convocada por Gasteiz Txiki). Se trata ahora de que, antes de dar por terminada la fase de recopilación de datos, sugiráis esos otros aspectos de la realidad barrial social, económica, política, cultural… del barrio que os gustaría ver recogidos en nuevos datos. Y, siempre que sea posible (ha habido cuestiones sobre las que nos ha sido imposible conocer datos públicos, al menos con el desglose por barrios), los trabajaremos y recogeremos, elaborando para ello nuevas Adendas o Capítulos.

2.- Que nos hagáis llegar vuestra opinión sobre la realidad que trasladan esos datos (ya sea en su conjunto o de forma parcial en algún aspecto concreto). Sobre todo, si vuestra opinión o lectura de los datos es distinta a la que pudiéramos haber sugerido nosotras.

3.- Que aportéis ideas o propuestas de cómo hacer frente a los problemas y necesidades vecinales (o a alguna concreta) que aparecen claramente en la radiografía del barrio que aportan los datos.

Para estas dos últimas cuestiones os pueden ser de ayuda los pdfs que ahora aportamos y que recogen:

El conjunto de los capítulos ya analizados

El conjunto de los resúmenes de los capítulos

El conjunto de los datos por secciones censales (en aquellos aspectos que ha sido posible)

Los datos hasta ahora recogidos, más las aportaciones que nos hagáis llegar, serán entregados a los colectivos vecinales del barrio para que, de creerlo oportuno, pongan ellos en marcha los últimos pasos del diagnóstico comunitario.

Y para animaros a esa participación (contáis para ello con un periodo, flexible, de 3 meses) nos hemos decidido también a incorporar un ejemplo de propuesta que, saliéndose de lo habitual, sirva para que se entienda que nos parece un momento oportuno (y necesario) para dejar volar la imaginación.

 

Un ejemplo de propuesta ¿polémica? Financiando la rehabilitación con el ocio ruidoso

La imaginación siempre ha sido una de las principales herramientas de los movimientos populares, y desde aquí os llamamos a acudir a ella para echar toda la imaginación posible a la hora de plantearnos cómo abordar desde el propio vecindario la resolución de los problemas que tiene el barrio. Hay quienes piensan que la autogestión tiene una capacidad de respuesta muy limitada cuando esos problemas tienen una vertiente económica. No estamos de acuerdo. Pensamos que la limitación es más de nuestra capacidad imaginativa para hacerles frente.

Intentando poner un ejemplo que respalde lo que acabamos de afirmar, vamos a presentaros a continuación el esbozo de lo que podría ser una vía de solución a dos de los más graves problemas que padece en la actualidad el barrio: 1) la falta de una financiación adecuada a las características socioeconómicas de buena parte de la población del barrio para acometer las necesarias obras de rehabilitación de viviendas. 2) los graves problemas de ruido y suciedad que causa al vecindario el ocio de quienes parecen utilizar el barrio como la campa donde desparramar haciendo todo lo que no harían en sus casas y calles, olvidando que en nuestras calles, y tras eso que no les deben parecer más que piedras sobres las que desahogarse y desaguarse, vive un barrio con derecho al descanso y la tranquilidad, como cualquier otro.

Lo que vamos a presentar a continuación no es una propuesta concreta, pues ésta, en caso de considerarla interesante, habrá de elaborarse entre colectivos vecinales populares y la asociación vecinal de referencia (Gasteiz Txiki), por un lado, y colectivos o representantes de la hostelería en el Casco. Es, pues, solo una idea que, ante todo, pretende impulsar la imaginación colectiva a la hora de buscar soluciones adecuadas a nuestras carencias y problemas. Veamos los puntos básicos de la idea.

En el Casco sabemos que la hostelería del barrio no es la responsable de los problemas de ruido (el más grave) o suciedad que padecemos el vecindario. De hecho, en líneas generales (siempre puede haber alguna excepción puntual), esos problemas no existen de domingo a la tarde a jueves a la tarde, espacio de tiempo donde el vecindario y las personas que acuden al barrio como clientela del sector hostelero del Casco convivimos sin problemas. Los problemas surgen con el público (mucho más numeroso) que acude a bares y tabernas desde la tarde del jueves hasta el domingo al mediodía (y de composición variable según el día y la hora, aunque con falta de respeto similar en lo referente al vecindario del barrio que vive en los alrededores de los negocios hosteleros). Nos consta que son muchos las personas responsables de estos establecimientos que quisieran colaborar en lo posible (más allá de las medidas obligatorias o voluntarias que ya han tomado, como la insonorización de locales) para evitar los graves problemas de descanso y tranquilidad que padece el vecindario.

Por otra parte, en el barrio también sabemos que la inmensa mayoría de las personas vecinas del barrio que necesitan de forma urgente la rehabilitación de sus viviendas que les permita una vida digna, no pretenden que esa rehabilitación se les haga gratis, sino que estarían dispuestas a hacer frente económicamente a la misma, siempre que hubiera alguna forma de financiarla que se ajustara a su situación económica. Lo que sucede es que las ayudas municipales existentes en la actualidad no lo permiten. Principalmente porque las personas particulares y comunidades vecinales con pocos recursos económicos, cuando van a solicitar esas ayudas se encuentran con que, para recibirlas, lo primero que les exigen es la factura de las obras realizadas, y una vez llevadas a cabo y presentadas las facturas, esperar a que el Ayuntamiento les de las ayudas que les puedan corresponder. Eso significa, ni más ni menos, que esas personas o comunidades se ven en la obligación de someterse a créditos o hipotecas que les permitan hacer frente a las obras (con la esperanza de que luego el Ayuntamiento no les diga que no tiene presupuesto para ayudas, como viene ocurriendo en los últimos años), lo que en numerosísimos casos es imposible dada su precaria situación económica (o les sometería a una situación económica inabordable). No es el único problema con el que se encuentran para hacer frente a la rehabilitación, pero sí el más importante.

Siendo esto así, se nos ocurre una idea que podría enlazar la solución a los dos graves problemas señalados: ¿y si los potes que se consuman en el barrio entre jueves a la tarde y domingo al mediodía (tramo del “ocio irrespetuoso”) tuvieran un pequeño incremento en su precio, y el fondo que con ello se creara sirviera para financiar (no regalar) los gastos de la rehabilitación de las casas del vecindario que no puede permitirse acudir a créditos o hipotecas?

Ello permitiría, por un lado, una cierta labor pedagógica sobre el “ocio irrespetuoso”, haciendo tomar conciencia a la clientela hostelera que causa los problemas al vecindario. Esa tarea, evidentemente, no recaería sobre las personas que trabajan en el sector hostelero, quienes se remitirían a, por ejemplo, enseñar un cartel que hubiera en el local con un lema o idea que lo represente (por ejemplo “que el ocio ruidoso no arruine al Casco”)

Por otro lado, serviría para crear un fondo de dinero que debería ser autogestionado (por ejemplo, por una asociación creada entre hostelería y vecindario del Casco) de tal forma que lo recibiera solo quien realmente lo necesita, comprometiéndose formalmente a su devolución en plazos concretos, lo que permitiría su reutilización. Con todos los retos que para la autogestión supone una cuestión semejante.

¿Que de qué incremento en los potes estamos hablando? Eso queda para que, de hacer suya la propuesta, lo debatan ya colectivos vecinales y hosteleros (al menos quienes estén dispuestos), pero pensamos que, en cualquier caso, estaríamos hablando de pocos céntimos. No nos parece que sea ningún exceso, y sí creemos que puede ser una buena herramienta para el debate y la visibilización de los problemas más graves del Casco.

Esos mismos colectivos son los que deberían poner sobre la mesa los pros y contras, dificultades y ventajas que vean a la propuesta inicial, y trabajarla hasta redondearla. Nosotras aquí la dejamos como una posible propuesta que pretende visualizar la necesidad de buscar soluciones imaginativas para hacer frente a esos graves problemas de los que las instituciones se desentienden. Estamos seguras que si os ponéis a ello, la imaginación hará surgir propuestas y herramientas valiosas para la comunidad vecinal. Pongamos en práctica entre todas la reivindicación del Alde Zaharra bizirik!!

Vecindades en lucha y el homo vicinus (sobre un texto de Carlos Valiente)

    1. Homo vicinus: un tipo especial de vecino y vecina.

Dentro de la heterogeneidad de personas que conforman un barrio, vecinos y vecinas junto con el amplio abanico de personas que participan de las relaciones e interacciones que en él tienen lugar, existe lo que a partir de ahora denominaré el homo vicinus, un artefacto conceptual, un modelo teórico, que utilizaré para aglutinar las características más destacables que se han observado durante el trabajo de campo en ciertas personas que destacan en un ejercicio comparativo respecto al resto de vecinos y vecinas del barrio

(…)Actualmente sería exagerado decir que el modelo homo vicinus se encuentra en peligro de extinción, pero no es menos cierto que atraviesa ciertas dificultades. Ir en contra de la mayoría implica mayores problemáticas. Al no ser un modelo de vivencia en relación al entorno que sea hegemónico ni en la ciudad, ni en el barrio, la vecindad entendida como la entiende el homo vicinus puede verse amenazada con el paso de las generaciones futuras.

En suma, el homo vicinus es un tipo de vecino que tiene una forma muy característica de entender la ciudad, su barrio, sus vecinos y la vecindad que les une, conformando realmente una forma de vida. Un modelo en el que priman las relaciones sociales cercanas, fuertes, robustas, en los que la solidaridad grupal se afirma y reafirma mediante instituciones sociales que entroncan bien con la memoria colectiva de fiestas y luchas pasadas, así como con la repetición periódica en fechas señaladas de ciertas festividades y homenajes. Trabajar la memoria, es trabajar la cohesión social del barrio. Las relaciones de las depende el homo vicinus necesitan de un uso intensivo del espacio público (plazas o infraestructuras como los casales, o simplemente la calle), pero también privados (lugares de reunión como bares).

A continuación trataré la cuestión sobre la problemática de la reproducción social de una identidad y vecindad concreta, la de las y los homo vicinus, pero también extensible al resto de identidades que sienten una gran vinculación con el territorio del barrio, es decir las barrionalistas.

 

 

Esforzándonos en intentar acercar a este blog experiencias o análisis sobre luchas vecinales de otras zonas que puedan aportarnos ideas o conocimientos válidos también para el Casco Viejo gasteiztarra, de vez en cuando nos encontramos con textos que, en su conjunto o en parte de él, terminan cautivándonos. Es el caso del que hoy os presentamos, y del que hemos entresacado los párrafos sobre el homo vicinus con que comienza este post. El texto, elaborado por Carlos Valiente Rodríguez, estudiante de antropología social y cultural, tiene ya de por sí un más que atractivo título La Prosperitat: Vecindades en lucha

En el texto Carlos, además de posibilitarnos conocer algunas de las luchas vecinales llevadas a cabo en el barrio barcelonés de La Prosperitat, donde nos vamos a encontrar muchísimas similitudes con problemas y acciones vecinales de nuestro Casco, intenta analizar y reflexionar, de forma clara e imaginativa, sobre cuestiones que, aunque parezca mentira, muchas veces no se analizan en los colectivos y asambleas de lucha vecinal. Y lo hace sin definiciones pomposas ni cerradas, sino abriendo puertas para que cada quien o cada colectivo se sirva de ellas para arrancar su propio proceso de reflexión y análisis.

Os invitamos a leer el texto en su conjunto, pero a nosotras nos ha empezado a conquistar a partir de la página 18 del mismo, cuando aborda el capítulo de Antropologizando al vecino/a.

Al principio pensábamos que lo que iba a abordar era una especie de resumen recorrido sobre algunas de las principales definiciones históricas de los conceptos “barrio” y “vecin@”. Pero, hacia el final de ese apartado nos encontramos estos párrafos:

Para acabar hablaré del concepto de barrionalismo, recientemente de moda y que ha popularizado el geógrafo Luis de la Cruz, surgido como contraposición del nacionalismo trasladado al barrio. El historiador Luis de la Cruz (2018) en su obra Barrionalismo trata de analizar problemáticas contemporáneas desde la perspectiva que ofrece el barrio (2018:15). De la Cruz siguiendo a Benedict Anderson y su definición de comunidad imaginada, nos acerca al concepto barrionalismo que vendría a ser exaltar lo que el barrio tiene de comunidad real (2018:26). Este concepto aludiría el orgullo de ser de barrio y además hacerlo explícito, especialmente si se trata de barrios obreros (2018:22).

En el presente trabajo, las incursiones al campo han sido en lo que se puede considerar uno de esos barrios obreros, de trabajadores y trabajadoras. Para De la Cruz el barrio ha tenido un papel importante en la organización de la clase trabajadora, en la que ésta compaginaba el centro de trabajo con el barrio obrero (2018:23). Otros autores como Romero y Tirado (2016) en su obra La clase obrera no va al paraíso. Crónica de una desaparición forzada, teorizan sobre el papel socializador del barrio para una clase social concreta, la clase obrera/trabajadora tras la transición de unas ciudades fabriles, con algunos barrios gremiales a una ciudad postfordista:

“… el barrio ha pasado a ser el principal lugar de socialización de la clase obrera y, por tanto, el lugar donde se crea una identidad colectiva para una clase obrera fragmentada que ya no comparte la fábrica como espacio exclusivo y común de socialización y reforzamiento de una misma identidad. Bajo esta realidad, el barrio pasa a ser el lugar de generación de una identidad colectiva que trasciende los distintos oficios que puedan desempeñar sus habitantes. Se es del barrio como se es de un pueblo, una identidad por encima del hecho de ser de un territorio mayor.” (Romero y Tirado, 2016:231).

A partir de ahí el autor, en sendos subapartados reflexiona sobre preguntas como ¿Identidad o identidades?, y ¿Cómo surgen las identidades en el barrio?. Pero sin duda que terminó de captar toda nuestra atención cuando nos topamos con el ya comentado apartado C. Homo vicinus: un tipo especial de vecino y vecina, pues según describía la especie, nos parecía estar viendo a muchas de las que os dejéis caer por KTT, porque estas son las características que le señala:

Este modelo recoge las siguientes características:

– Puede ser del barrio “de toda la vida”, haberse criado allí y residir actualmente, pero tampoco es un factor determinante, habiendo desarrollado su ontogenia en el mismo espacio social. Puede haber nacido en otro lugar, bien de la misma localidad o no y acabar residiendo en ese barrio.

– Asimismo, un homo vicinus puede residir en un barrio diferente del que pueda ser considerado como tal.

– Este tipo de vecino muestra una implicación activa en la comunidad, siendo partícipe tanto en la planificación, el funcionamiento, así como en la evaluación de diferentes actividades que crean vecindad, es decir, que generan lazos sociales entre vecinos y vecinas, así como refuerzan los existentes previamente.

– Mayoritariamente estas personas tienen un fuerte vínculo con la memoria del barrio, es decir, con su recuerdo espacial y sentimental, tanto en relación a luchas pasadas como a actos de ocio y festividades.

– El tiempo de ocio y consumo dedicado es mayormente consumido en un espacio territorial delimitado simbólicamente en ciertos lugares y establecimientos del barrio. Realizan un uso intensivo de las infraestructuras del barrio, que ejercen de polos y atractores simbólicos para estas personas.

– Muestran cierta implicación política. Ésta no necesariamente tiene que ser explícita. Puede darse el caso que ejerzan de atractores y catalizadores en situaciones problemáticas que afectan a la comunidad vecinal, en las que otros vecinos y vecinas que no están tan activas habitualmente, se vean arrastradas a manifestaciones y denuncias de presuntas injusticias.

No existe un homo vicinus puro, sino que existen ciertas personas que en mayor o menor medida aglutinan estas características.

No queremos ir desvelándoos más detalles aislados del texto, pero añadamos como estímulo a su lectura que el siguiente apartado se titula “La “reproducción del barrio”, cambio generacional de las vecinas homo vicinus, y que uno de sus párrafos es éste:

La bajada de la implicación y la participación en la planificación y mantenimiento de ciertas actividades en el barrio ¿estaría directamente relacionada con la bajada en la intensidad de la conflictividad del barrio frente a la administración? Por tanto, ¿a menos conflicto, más o menos barrio? Que en la administración haya actualmente algunos vecinos y vecinas del distrito/barrio que provienen en algunos casos del modelo homo vicinus ¿hace que frente a la opción del conflicto y la protesta, se prefiera o se confíe más en esa administración? En el apartado dedicado al conflicto y la fiesta, elementos vertebradores del barrio, la vecindad y la forja de identidades trataré más en profundidad cuestiones relacionadas con lo apuntado anteriormente.

Y que el último apartado antes de abordar la experiencia concreta de La Prosperitat es el titulado Barrio, vecinos, conflicto y fiesta.

Lo dicho, uno de esos textos que ayuda a reflexionar… y a sonreír, y a mejorar.