Lo que quieren ocultar: cuando Errekaleor Bizirik se convierte en grave problema para los nuevos pelotazos urbanístico-inmobiliarios en marcha (1ª Parte de Intentando aportar (más) luces sobre Errekaleor)

Mucho se ha dicho y se ha escrito tanto sobre las razones que están llevando a Urtaran a intentar a toda costa a derrumbar Errekaleor y acabar con el proyecto de barrio autogestinado que Errekaleor Bizirik ha puesto en marcha desde hace más de 4 años. Alguna de ellas ya las hemos abordado en este blog (La luz autogestionada de Errekaleor pone al desnudo el sistema autoritario de Urtaran; y en la obsesión del alcalde de Gasteiz contra la autogestión)

Pero hay cosas de las que se ha hablado poco o nada, y que apenas se conocen o se desconocen porque las intentan ocultar a toda costa. Otras, sin embargo, a pesar de ser dichas y repetidas una y otra vez, se basan en falsedades, mentiras o medias verdades que conviene también denunciar y desnudar. Y aunque Errekaleor Bizirik ha trabajado mucho y bien también en ese campo, estamos muy de acuerdo con la persona que en la concentración de “El pueblo tiene la última palabra” del pasado 13 de septiembre hablaba de la importancia de la “guerra de la información”, y cómo contra la estrategia de desinformación desplegada por Urtaran y cía. se hace necesario acentuar la contrainformación. Pensando que, dadas nuestras pocas habilidades, quizá la contribución más interesante de KTT a la defensa conjunta de Errekaleor Bizirik podría ir en ese sentido, nos hemos puesto a ello. De ahí nace este documento  Intentando aportar (más) luces sobre Errekaleor que dada su extensión y densidad hemos decidido ofrecer en (al menos) dos partes: una primera, la que hoy os acercamos, centrada en analizar lo que nos quieren ocultar (que ahí está la madre del cordero), dejando para una segunda parte el desmenuzamiento de sus mentiras y falsedades.

Pero, como en muchas ocasiones ocurre, dadas nuestras limitaciones en según qué campo, hemos tenido que recurrir a varias personas amigas entendidas en las diversas materias para que nos echaran un cable (bueno, en algún caso bastante más que eso), y nos han vuelto a demostrar qué acertadamente les llamamos amigas. Aún así, seguro que muchas de vosotras podríais mejorar y corregir este documento, y a ello os invitamos, a ver si entre todas conseguimos redondear la contrainformación.

No obstante, no es ésa la principal colaboración que os solicitamos a las personas lectoras de KTT, hay algo que es primordial en cualquier intento de contrainformación, la difusión, y eso está principalmente en vuestras manos. Así que ya sabéis, leed y difundid, irakurri eta zabaldu ea guztion artean gure kontrainformazio gerrillarekin Urtarani -155a Errekaleorri aplikatu baino lehen- bere arsenal osoa izorratzen diogun!

(DESCARGA PINCHANDO AQUÍ el documento) Lo que quieren ocultar: cuando Errekaleor Bizirik se convierte en grave problema para los nuevos pelotazos urbanístico-inmobiliarios en marcha (1ª Parte de Intentando aportar (más) luces sobre Errekaleor)

 

ÍNDICE

  1. A) LO DIRECTAMENTE RELACIONADO CON ERREKALEOR
  • El principio del fin de Errekaleor
  • Tirar el popular y obrero un “mundo mejor” para propiciar un pelotazo municipal y de algunos constructores.
  • Consecuencias directas para el vecindario: del abandono a la expulsión
  • El pelotazo del nuevo Errekaleor
  1. B) LO INDIRECTAMENTE RELACIONADO CON ERREKALEOR, PERO QUE LE AFECTA HASTA DETERMINAR LA ACTUAL SITUACIÓN
  • La primera redensificación: un pelotazo multimillonario
  • La segunda redensificación: 11.000 viviendas más en Salburua y Zabalgana
  • ¿Pero hay mercado para 11.000 viviendas más?
  • ¿Qué relación tiene la redensificación de Salburua y Zabalgana con la amenaza de derribo de Errekaleor?

ANEXO

Lista de propietarios del Sector 14 de Salburua:

 

 

 

 

 

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XV aniversario de ZAPateneo y cierre del Gaztetxe… por obras en auzolan

 

Si en los últimos días te has dado una vuelta por este blog igual te has percatado del icono nuevo que aparece en su parte superior derecha, es el cartel que recoge las actividades organizadas por las gentes del ZAPateneo para invitarnos a cocelebrar su XV aniversario. En sus propias palabras:

Con motivo del XV aniversario de ZAPateneo, hemos organizado un montón de actividades que se desarrollarán entre el 16 y el 31 de Octubre y, esperamos, que la mayoría serán de tu interés. Desde presentaciones de libros, a audiciones musicales, talleres, bertsolaritza y poesía… El objetivo, como de costumbre, es invitarte a acercarte al ZAP, con el fin de intercambiar impresiones, opiniones y puntos de vista y “crecer” juntas en el camino contra el pensamiento único. Te adjuntamos el programa de actividades, para que puedas seleccionar las que más te agraden (si son todas, mejor!!!), aunque queremos hacer especial hincapié en el Sábado 28 de Octubre, día en el que, a partir de las 11:00 de la mañana, queremos hacer una reunión “informal” con ZAPbazkides, ZAPlagunas y todas las personas que os movéis en el entorno del Proyecto, con el fin de conocer vuestra opinión sobre el mismo, vuestras expectativas, dudas, posibilidad de aportar ideas nuevas, diferentes formas de participar… ¿Qué te parece la propuesta? Esperamos que te animes a participar (en todas las actividades que puedas) y muy especialmente el día 28, pues sabemos que sin tu colaboración y participación no hubiera sido posible cumplir 15 años!!! ¡Seguimos contando contigo!!! ¡Te esperamos!!!

Ondo segi! Musu handi bat!!!

ZAPkideok

Algunas de las actividades ya han tenido lugar, pero aún quedan propuestas muy interesante. Desde KTT queremos destacar especialmente (ellas también lo hacen) la quedad informal del sábado 28 de octubre. Sería un buen momento para aportar ideas y calor humano por parte de todas esas personas que encontramos en el ZAP tanto materiales que no encontramos en otros sitios, o libros que intercambiar en su “servicios de biblioteca”, como espacio donde realizar nuestras reuniones y actividades (cerca de una decena de colectivos se reunen en el ZAP), pero sobre todo unas puertas abiertas a la txarleta, el calor humano y la complicidad en la rebeldía y la autogestión.

El ZAP se nos sigue haciendo mayor (15 años es toda una edad para un proyecto autogestionado de estas características), pero como le pasa a mucha gente, parece que mejora con los años. Además, últimamente le ha dado por “cuidarse” y así nos ofrece una nueva apariencia y anda recomponiendo algunos de sus achaques. El ZAP, para buena parte de las personas que nos movemos en colectivos del barrio, de tanto “usarlo” se nos hace cercano y cotidiano, y tal vez por eso parezca a veces que no reparamos en la importancia de su existencia. Pero no es así, muchas somos conscientes de lo mucho que perderíamos si el ZAP desapareciese. Por ello nos parece importante practicar con el la reciprocidad, y una forma perfecta de hacerlo puede ser acudiendo a cualquiera de las muchas actividades que han organizado para nosotras las ZAPlagunak. Zorionak ZAPkideok, eta urke askotarako!!!!

 

 

Gasteizko Gaztetxea obretan! Kolektibo eta konplizeentzako gonbidapena… guztion artean, auzolanean, usuko bidetik… aldaparik ez

 

 

Eta ZAPateneok 15 urte egiten badu, zer esan Gasteizko autogestioaren erreferente zaharrenaz? Ba urteen poderioz Gaztetxea, gaztei esker, gero esta osansutsuago dagoela, asko eta ondo zaintzen baitute. Iaz komunak aldatzeari ekin bazioten, aurten ez da makalgoa izango: teilatua, ateak, toldoa, elektrizitate zirkuitua, garbiketa… datorren apirilean 30. urteurrenean gaztetxeroak baina itxura ederragoa izango du!!!

Beno gaztei esker esan dugu, baina ez da guztiz horrela. Gaztetxekideek ohitura onei jarraipena emanez, guztioi lanean aritzeko deialdia luzatzen digute: auzolanean. Hau da beraien gonbidapena:

Alde Zaharreko eta Gasteizko kolektibo eta borroka kideak… Aupa zuek!

Gasteizko Gaztetxetik idazten dizuegu. Zuetako askok jakingo duzue hemendik eta abendura bitartean Gaztetxea itxi egingo dugula, datorren urteko 30. urtemugarako konpondu, apaindu eta prest uzteko… Itxoin, Gaztetxea itxi?? Jakina ezetz!! Obretan egongo gara bai, baina ateak zabal-zabalik izango ditugu gerturatu nahi duzuenontzat!

Teilatua konpontzea da obra hauen helburu nagusia, baina badaude beste hamaika beharrezko konponketa ere: ateak, toldoa, elektrizitate zirkuitua, garbiketa… Beraz, parte hartzeko gonbidapena luzatzeaz gain, ongi etorriak izango dira zuen eskuak, izerdi tantak, ideiak eta inguruko jendearen artean mezu hau zabaltzea, baita animoak (edangarri zein jangarriak) ematera pasatzea ere! Ez gaitezen lau katu izan!

Honela antolatu dugu obren hasiera:astelehenetik ostiralera, 9.00etatik aurrera martxan jarriko gara, 14.00ak aldera bertan sukaldatutakoa bazkalduko dugu elkarrekin, eta horren ostean 18.00ak arte jarraituko dugu.

Zuei, kolektiboei, proposamen zehatza luzatu nahi dizuegu: aste honetatik aurrera 15 pertsona inguru beharko ditugu obrek erritmo egokia hartzea nahi badugu, beraz astelehenetik ostiralera egun bat(zuk) aukeratzea proposatzen dizuegu, eta egun horretan zuen kolektiboko edo kuadrilako zenbat pertsona etorriko diren esatea (adibidez: guretik bi pertsona agertuko dira ostegun goizetan azaroan zehar! yiiha!)

Egunen solteren batean etortzeko prest baldin bazaudete ere, primeran! Abisatu lehenago ahal izanez gero, egun horretako lana hobeto antolatu eta aprobetxatzeko, eta bazkarirako kontuan hartzeko! 😉 Mezu hau zabaltzea ere asko eskertuko dugu!

Izango duzue gure berri… Gaztetxean ikusiko dugu elkar!!!

 

Eutsi gogor, bukatzeko gero eta gutxiago geratzen dela-eta!!!

COLEGIO DE SAN PRUDENCIO / SAN PRUDENTZIO IKASTETXEKO KALEA

 

Analizando el origen del nombre de esta calle, vamos a descubrir motivos más que sobrados para avergonzarnos de él.

 

COLEGIO DE SAN PRUDENCIO / SAN PRUDENTZIO IKASTETXEKO KALEA

Es ésta otra de las pequeñas calles que encontramos en el Casco. Y su historia como calle tampoco es demasiado extensa porque, lo que en 1887 recibió la consideración de nueva calle, anteriormente no era sin un tramo de la calle Nueva Dentro. La descripción de la extensión de la nueva calle creada nos la ofrece el Cuaderno de Rotulación de calles de ese 1887:

Principia en la calle Nueva Dentro, entrada a la Capilla del Hospicio, y concluye en la calle de Francia”

No obstante, resulta llamativo comprobar que aquella remodelación de nombres de 1887, si bien era lógica en cuanto a separarla de Nueva Dentro (una con disposición transversal y la otra longitudinal con respecto a la ‘almendra’ que dibuja el Casco) no lo parece tanto en cuanto a crear una nueva calle, pues bien mirada, no es sino la continuación ‘natural’ de un Cantón de San Francisco Javier que a partir de su encuentro con Nueva Dentro pierde su nombre. Vaya usted a saber los motivos de tan curiosa decisión. De hecho el citado cantón durante años terminaba en una de las puertas de Gasteiz, precisamente denominada “puerta del Colegio”:

Igulamente que á las tres calles de Correria, Zapateria, y Herreria, atraviesan de arriba abaxo á las de Cuchilleria, y Pintoreria quatro cantones, que terminan en tres portales, con salida al campo, llamados de Urbina, San Ildefonso, y el Colegio.

(LANDÁZURI, José Joaquín de; HISTORIA civil, eclesiástica, política y legislativa DE VICTORIA, sus privilegios, esenciones, franquezas, y libertades. (Tomo III) Diputación Provincial de Álava, 1930, pero escrito en 1798-1799)

Pero en fin, siguiendo lo recogido en el Cuaderno de Rotulación de 1887, en el momento de su creación como calle, en  la acera izquierda (impares) no había edificios de viviendas, pero en los impares sí, el nº 2, que hasta entonces había sido el nº 8 de la calle del Torno. El nomemclator de 1897 sin embargo especificaba que en la acera de los pares se hallaba el Torno de la Casa de Misericordia. Y en la acera de los impares ya había dos edificios.  En 1910 contaba con 2 edificios habitables y 12 habitantes, la totalidad en la acera de la derecha, que sin embargo en 1940 se habían reducido a tres (2 mujeres y 1 hombre).  A primeros del siglo XXI sólo contaba con un edificio (el número 2, construido en 1970) y con un sólo habitante empadronado.

Sabemos también que Pertenecía a la primera vecindad de San Juan. Pero  ¿de dónde le viene el nombre a la calle?

 

  1. A) Un fundador xenófobo e inquisidor

Las informaciones más habituales nos dicen que esta calle recibió este nombre cuando fue creada en 1887 por haber estado ubicado allí el Colegio San Prudencio, que se había fundado en 1590 y construido en 1638. Posteriormente, en 1780 pasó a ser Casa de la Misericordia, para ubicar luego el Hospicio y finalmente acoger como hoy en día a la residencia de personas mayores San Prudencio, que cuando ello tuvo lugar, en 1959 (y hasta posterior reforma en 1973) tenía la entrada por esta calle del Colegio de San Prudencio (‘Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I’ (Euskaltzaindia, 2009), elaborada por Henrike Knörr Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar)

Algunas fuentes detallan también que su fundador fue Martín de Salvatierra (donó en vida los caudales para que se construyera tras su muerte), natural de Gasteiz, y quien fue Obispo de de Albarracín, Segorbe y Ciudad Rodrigo. Y que el colegio, por voluntad de su fundador fue realmente un Colegio-Seminario dedicado a la educación de sacerdotes. Algo que queda patente en la siguiente imagen de 1730.

Pero lo que es más complicado es encontrar quién nos cuente la oscura historia del fundador, Martín de Salvatierra, ya que además de obispo, desde 1562 y hasta 1570 ejerció como inquisidor en las inquisiciones de Murcia, Llerena, Valencia y en el Consejo General de la Suprema.

Una vez llegado como obispo a su último destino, Ciudad Rodrigo, tal como recoge el Centro de Estudios Mirobrigenses, una de las primeras actuaciones del nuevo prelado fue la convocatoria de un Sínodo Diocesano, conforme a los mandatos del Concilio de Trento. Dado su pasado inquisidor no es de extrañar que en el Sínodo se advierta:

 (…) contra hechicerías, adivinos, conjuros y contra los que usan de ensalmos y supersticiones,

Pero lo más grave de este inquisidor fue su campaña de persecución contra “los moriscos”, que ya había emprendido en Segorbe, llegando incluso a proponer su exterminación:

En Segorbe intentó reformar las costumbres de la población morisca, y sobre la cuestión escribió y mandó imprimir un memorial dirigido a Felipe II. González Dávila dice acerca de esto que “suplica en el acabe con esta gente, declarandola por enemiga del bien publico. Supieronlo los Moriscos, trataron de matarle…“. El obispo era partidario no sólo del destierro sino del exterminio

Todo un vitoriano… del que avergonzarnos profundamente y, sin embargo, su principal obra en Gasteiz, el Colegio San Prudencio, cuenta con una calle a su nombre.

 

  1. B) PAULO FREIRE, un posible nuevo nombre digno para la calle

Pero cuando se habla de la calle Colegio San Prudencio, casi tan difícil como encontrar reseñas sobre el oscuro perfil de su fundador resulta ver citado un centro que hoy ocupa parte de aquel edificio, con entrada por la misma calle y que con su nombre rinde homenaje a un personaje en las antípodas del xenófobo Martín Salvatierra. Hablamos del Centro de Educación para Adultos (EPA) Paulo Freire, ubicado desde 1985en dependencias del antiguo Colegio (desde 1975 Residencia de mayores), que pese al desconocimiento público general (y el poco impulso institucional a ello), destaca en su ámbito:

El centro de Educación de Personas Adultas Paulo Freire, ubicado en el casco medieval de Vitoria, es la escuela más grande de Euskadi en este ámbito. Este curso supera las 4.000 matriculaciones.

http://www.eldiario.es/norte/euskadi/Educacion-adultos-rescate_0_178832871.html

(El diario.es 13-10-2013)

Quienes eligieron este nombre no tanto porque sigan su método educacional sino porque:

El nombre de Paulo Freire (1921-1997) nos evoca la memoria del gran pedagogo que nació en Recife (Brasil) y sus inicios como educador. A lo largo de su vida trabajó, sufrió y luchó por conseguir que la Cultura y la Educación llegasen a las personas adultas menos favorecidas. Promovió una educación humanista que buscase la integración de la persona en su realidad.

Su ardor, su ideología, su método pedagógico y sus publicaciones traspasaron países y continentes.

(“Tres siglos de historia”. Luis Díaz; La Voz de la Experiencia nº 10, Mayo 2008)

Como vemos, Paulo Freire se sitúa en las antípodas de Martín Salvatierra y podría ser un perfecto candidato a dar nombre a la calle, más si consideramos que el pedagogo brasileño no cuenta con calle en Gasteiz. Desde luego, quienes contra la xenofobia inquisidora apostamos por el impulso comunitario del barrio, pasaríamos de la vergüenza a la alegría. Porque el nombre de la calle es tan sólo un reconocimiento. Pero hay quien se lo merece, y quien, lejos de ser ensalzado, ocupar lugar entre la historia de los naturales de Gasteiz de quien avergonzarse.

 

 

 

 

Gasteizko Alde Zaharreko espazio urbanoan eginiko esku-hartzearen ondorio sozialak eta gizarte langintzaren erantzukizuna

Gaur aurkezten dizuegun idazkia bitxia dugu. Alde batetik, jorratzen duen gaia dela-eta, izenburua oso ondo islatzen duena: Gasteizko Alde Zaharreko espazio urbanoan eginiko esku-hartzearen ondorio sozialak eta gizarte langintzaren erantzukizuna (hemen pikatu deskargatzeko); baina, batez ere, begirada zorrotz eta kritikoarekin eginda dagoelako, gure ustez oso txalogarria. Eta ez dugu bakarrik esaten modu txiki batean egileak KTTri “parte eman digulako” elkarrizketa baten bitartez, hori benetan pentsatzen dugulako baizik. Egileari berari hala jakinarazi genion hitz hauekin lana bukatuta irakurri ondoren, (testuaren gure hausnarketa egiteko ere balio lukena):

Begira, ikutu duzun gaia ez genuen usten inor ikutzera ausartuko zenik. Eta ez bakarrik  alde zaharreko Oinarrizko Gizarte Zerbitzuari dagokionez (egiten dizkiozun kritkikak zorrotzak bezain zuzenak), baizik eta Gizarte Langintzako mugitzen direnei orokorrean ere egiten diezuna. Azken boladan, auzoko autogestioa eta komunitatea zabaldu denetik, behin baino gehiagotan, Gizarte Langintzako Eskolako bai ikasle eta irakasle nahikotxoekin “zoologiko baten animaliak” sentitu gara: momentu puntual batean begirada superfitziala botatzen diezula beraien arrarotasunaz aditzeko… gero askoz jota ingurukoekin komentatzeko… eta zoologikotik atera ondoren… gutaz ahazteko.

 Hala eta guztiz ere onartu behar egoera konkretu batzuetarako “Akademiatik” ateratako idazkiak baliogarriak izan litzaizkigukela (auzokide batzuek guk esanda ez dute sinesten, “Akademiak” esanda askoz errezago).

Egiten dituzun argudiatutako hainbat hausnarketa, oso baliogarria gure lanerako. Jendeak kontuan hartzeko hemendik gertatzen dena beste leku batzuetan gertatzen dela, eta aldi berean “liburuetan” agertzen diren hainbat “fenomeno” gure auzoan ere gertatzen direla. Baina oso baliogarria eta erabilgarria ere “instituzio munduan” ibiltzen diren batzuen aurpegira botatzeko: leporatzen digutelako oso erradikalak garela eta argudiorik gabe haietaz paso egiten dugula. Oso modu berezian 3.2, 4.2., 4.3 eta 5. ataletan egiten dituzunak.

Lan aipagarri honen egilea Aitor Arrazola Valle dugu, eta aurkeztu berria duen testua, bere Gizarte Langintzako gradu amaierako lana. Zein da egilearen helburua? Bere hitzetan:

LANAREN EGITASMOAK ETA HAUETARA HELTZEKO HAUTATUTAKO METODOAK

Egileak lan hau garatu du, oinarri eta gidari den hipotesi honetatik abiatuz:

Gizarte langintza erantzukizuna dauka, Gasteizko Alde Zaharreko errehabilitazio urbanoak auzokideen gain ekarritako galera sozialen aurrean.

Modu honetan, Gradu Amaierako Lan honen estruktura eta aurrera eramandako bidea zuzenduko duen helburu orokorra hurrengoa da:

Gasteizko Alde Zaharraren errehabilitazio urbanistikoak eragiten duen ondorio sozialen inguruko gerturapena emanez, gizarte langintzak daukan erantzukizunaren inguruan gogoeta egitea.

Oro har, hau landu ahal izateko beharrezkoa da egitasmo zabal eta orokor honen deskonposaketa egitea. Hala, hauek dira autoreak aurkeztutako helburu espezifikoak:

Gaur egungo hirietako auzoen modernizazio prozesuak dakartzan ondorio sozialen eraginetara gerturatu.

Gasteizko alde zaharraren eraldaketa urbanistikoak dauzkan ondorio sozialetara hurbildu.

Erreferente sozialen iritzia kontuan hartuz, fenomenoaren ezaugarri printzipalak identifikatu.

Auzoko ondorio sozialaren aurrean, gizarte langintzaren arduraren inguruan hausnartu.

Eta lerroen zehar hainbat gaiz hausnartzeko bidea irektzen digu. Esate baterako Gentrikifikazioari buruz oso ohikoa ez den begirada batetik: Sigue leyendo

¿Qué es lo “Comunitario-Popular”?

En un anterior post en el que comentábamos los esfuerzos desde el Poder y sus adláteres por intentar vaciar de contenido a algunos de los conceptos referidos a lo comunitario, al común, los bienes comunes, el auzolan…, prometíamos que:

Desde ese planteamiento en KTT volveremos sobre estas cuestiones, intentando tanto traer a estas líneas realidades comunitarias que ya existen, como acercando textos y debates que permitan dotar de contenido y definir con claridad y precisión esos conceptos.

Pues bien, vamos a intentar empezar a cumplir esa promesa. Para ello creemos que puede ser muy indicada la transcripción que hoy os ofrecemos de la intervención que con el título “Horizontes Comunitarios Populares” (descargar aquí) realizaron “dos viejas amigas” de este blog, Raquel Gutiérrez y Lucía Linsalata, en 2015, en el marco del Seminario de Análisis de Economía Política: extractivismo, conflictividad socioambiental y luchas comunitarias en México. Creemos que a su ya en otras ocasiones alabada capacidad para unir compromiso militante y labor intelectual, en esta ocasión le suman el difícil arte de comentar cuestiones más o menos abstracta en un lenguaje muy accesible, acompañado de ejemplos y vivencias personales que facilitan aún más la comprensión.

Pero a pesar de que el título de este post y la promesa que en su día hicimos puedan llevarle a alguien a pensar que este texto va de definiciones académicas, nada más lejos de la realidad. Raquel y Lucía nos describen características de lo Comunitario Popular, pero rehuyendo las definiciones, porque como comenta Raquel en la parte final del video (y así os sirve para “hacer boca”):

Yo quiero abordar la pregunta de la definición. Porque preguntarse por la definición es muy complicado, porque es pedir que fijemos la cuestión. Entonces, sobre la comunidad, hay a quien le gusta una discusión que puede glosarse en 36 tomos, que va a plantearse justamente el establecer los rasgos vitales, qué características corresponden a una comunidad, etc… pero cada vez que tenemos una definición, ¿qué vamos a hacer con aquello que desborda la definición? Ese ha sido un problema siempre.

  El que tiene derecho de definir casi siempre es el dominante, y entonces hay una impugnación de definición, un desborde de la definición, y un intento nuevamente de capturar esto por parte del poder. En tal sentido es que nosotros tratamos de eludir el problema de la definición -quizá con una estrategia un poquito barrocona y enredada- de tratar de hacer cuestiones abstractas, de tratar de hacer generalización, y la generalización va a ser abstracta. Es decir, de detectar rasgos generales compartidos, nunca idénticos. Y en tal sentido una especie de imposibilidad de definir.

 Por eso siempre estamos como moviéndonos tratando de escapar a la obligación de definir. Un poco a la manera de cómo hoy fue el acercamiento, tratando de acercar estrategias, tratando de ir describiendo un cómo, y tratando de convocar a pensar que este cómo no es ni rural ni urbano, no es ni… es una capacidad humana, que además esta capacidad humana nunca es individual, porque cada quien fue parido, cada quien fue construido su psique, su capacidad de entender, etc. , y su capacidad de volver a significar, y de volver a compartir, y de volver a enlazarse.

 Esa cuestión tan general, tan general, de lo compartido, de lo que nos es común, en tanto que cada quien en modo singular, o sea nunca igual al otro, pero de alguna forma compartida. Eso es lo que estamos tratando de aprehender, de pescar, para poder decirlo con palabras, pues nuestra chamba de teóricos es eso, es entender cosas y decirlo con palabras, y tratar de que sirvan para algo. Entonces por eso no nos metemos tanto a la cuestión de definir, porque ahí hay un problema estructural, es un problema de que la definición es normativa.

 En tal sentido yo vuelvo sobre la idea de esta estrategia del hacer, de esta estrategia de solución de problemas, esta estrategia de acometer necesidades, y entonces poder entender –como dice Mina casi siempre- entender lo común como categoría crítica, como una categoría que siempre se está rehaciendo, y como que siempre es dinámica y dialéctica, y no exenta de tensión.

 Es decir, nos fijamos en el vínculo, nos fijamos en la forma del vínculo; en la forma en la que se establece la relación de aquello que se produce y se comparte, o de aquello que porque se comparte se vuelve a reproducir; sea una lucha o sea una fiesta, o sea un sistema comunitario de agua periurbano, o sea un tal… No es lo mismo, no es que queramos meter todo en una especie de saco opaco donde todo sea parejo y ya no distingamos nada, sino que es exactamente al revés, queremos distinguir lo que es compartido pero siempre es ocultado porque sistemáticamente estamos siendo compelidos a mirar con otros lente, a mirar con otros ojos, de tal manera que esto siempre va a ser oculto, siempre va a ser invisible, y además siempre va a estar ocurriendo bajo amenaza de destrucción, porque estas potencia que se van generando en cualquier parte, inmediatamente son ubicadas y se tratan de fragmentar y de cooptar… bueno, ustedes están en la pelea y saben de qué estoy hablando. Por eso lo nuestro es un poco este intento de nombrar estas cosas.

 

Agindu genuenez, halako eztabaida, hausnarketa, esperientziak eta abarrekin jarraitzeko asmoa dugu. Bilatzen dugun helbururako baliogarria izan liteken testurik edo ezagutzen baduzu, mesedez helarazi guztion esku jartzeko.

 

 

 

Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: ¿De la práctica de la autogestión colectiva a la Comunidad Vecinal autogestionada?

(imagen que resume el texto por sí sola)

 

A mediados de enero pasado se pusieron en contacto con KTT las personas que animan el Colectivo Ilusionismo Social para hacernos llegar una propuesta. Estaban trabajando en la coordinación y publicación de una serie de libros colectivos (uno ya publicado posteriormente con el título SIN PODER Construyendo colectivamente la autogestión de la vida cotidiana, y nos proponían nuestra participación con un capítulo para el siguiente libro colectivo que ya habían comenzado a trabajar y que inicialmente llevaría el título de AUTOGESTIÓN, AUTONOMÍA E INTERDEPENDENCIA. Construyendo colectivamente lo común en el disenso (índice)

No conocíamos personalmente a la gente del colectivo de Ilusionistas Sociales, pero sí parte de su trabajo y su web, a la que a menudo acudimos por contar con una más que interesante recopilación de trabajos propios y ajenos que ponen a nuestra disposición. Por si ello fuera poco, al mismo tiempo nos daban a conocer la serie de personas que pretendían que colaborase con otros capítulos en el libro, y buena parte de ellas eran de esas que denominamos buenas amigas de KTT porque a menudo nos nutrimos de sus trabajos y experiencias. La edición del libro correría a cargo de Volapük ediciones y quienes participáramos en la elaboración con nuestros textos no teníamos que aportar en la financiación, ni tendríamos ningún tipo de retribución económica, entre otras cosas porque, nos lo dejaban claro, el objetivo del libro no era generar ingresos, sino divulgar los trabajos.

Así las cosas, claro, dijimos que sí. A partir de ahí nos pusimos a pensar qué podíamos aportar sobre esa cuestión. En seguida recordamos que, entre las muchas cosas que aprendemos de los movimientos populares, comunitarios o autónomos de América Latina está su sana costumbre (que por aquí tanto se echa en falta) de facilitar la transmisión de lo aprendido en sus luchas (errores y aciertos) a través de un camino muy sencillo: ponerlo por escrito.

Desde ese planteamiento se nos ocurrió que podía ser interesante intentar poner por escrito, aunque fuera desde un punto de vista limitado, el nuestro, la historia de cómo habían surgido y se habían desarrollado algunas de las dinámicas comunitarias y autogestionarias que en la última década han tenido lugar en el Casco Viejo gasteiztarra. Y en la medida de lo posible, no hacer una simple crónica, sino intentar acompañar el relato de lo sucedido con una mínima reflexión sobre los factores que han podido ayudar a su surgimiento, la situación actual en que se halla, y los posibles problemas y retos a plantearse de aquí en adelante.

Como el libro a publicarse se plantea con una difusión de ámbito estatal, todo ello era necesario acompañarlo de una introducción explicativa sobre el contexto del Casco Viejo gasteiztarra, introduciendo al mismo tiempo aclaraciones y/o traducciones sobre cuestiones que pueden ser desconocidas a cualquier persona que no viva en Euskal Herria.

Aunque teníamos un limite de extensión para el texto, nos pasamos ampliamente. No sólo por nuestra tendencia a enrollarnos más de la cuenta, sino que ya puestas manos a la obra, sin caer en el extremo de abarcarlo todo y con todo detalle, nos pareció indicado que algunas cosas básicas no se quedaran en el tintero por falta de espacio. Así surgió esta versión larga que hoy os ofrecemos de Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz: ¿De la práctica de la autogestión colectiva a la Comunidad Vecinal autogestionada? (descargar aquí)

Aunque desde Ilusionismo Social nos dejaban la puerta abierta para publicar este texto en el momento que quisiéramos, nos pareció más acertado esperar a la publicación del libro. Ello también tiene sus ventajas porque, como el proceso total de edición es largo, la versión breve que aparece en el libro hubo que entregarla a primeros de marzo, y desde entonces hasta ahora, con el ritmo que últimamente llevan la iniciativas autogestionarias y comunitarias en el barrio, ha habido unos cuantos cambios que esa versión lógicamente no ha podido recoger. Pero la versión larga que hoy os ofrecemos no tenía ese condicionante temporal, por lo que decidimos actualizarla. Eso sí, para que no fuera un continuo rehacer, y como no se trata de hacer un relato sobre la ultimísima hora, calculando que el libro saldría en septiembre-octubre, decidimos cerrar la versión a finales de agosto.

Muy importante

El texto que hoy ofrecemos, aunque escrito con vocación de apertura de miras no deja de ser el texto de KTT, y por lo tanto ni es el relato de quienes han protagonizado este proceso, ni mucho menos del barrio entero. Pero, por eso que hablábamos de lo importante que nos parece la trasmisión de experiencias, sería mucho más útil, rico y real que fuera corregido, modificado, ampliado o rehecho de arriba abajo por muchas más personas y colectivos de los que han sido parte activa u observadora en dinámica autogestiva y comunitaria en el barrio. Por ello no sólo es que estemos abiertas, sino que nada nos gustaría más que el recibir aportaciones para modificar, reformular y enriquecerlo. Para ello podéis utilizar los comentarios del blog, la vía más particular del correo kutxikotxokotxikitxua@gmail.com, o los contactos personales que buena parte de esa gente seguro que sabe cómo hacer. Que la visión parcial y limitada de KTT no distorsione la trasmisión. Guztion artean gure ametsetako auzoa eraikitzen saitzen ibiltzen bagara, horren historioa guztion artean idazten dugu, eta ez kronista begibakarreko batek bakarrik. Liburu horren izenburua auzoak berak aspaldian jarria dio: Alde Zaharra bizirik!

 

ÍNDICE

  1. INTRODUCCIÓN
  • Aguzando la vista sobre el Casco
  • Y en esto llegó el PERI

 2. LA AUTOGESTIÓN COMO MOTOR

  • Los antecedentes de la autogestión en el barrio
  • Primeros llamamientos (baldíos) a impulsar la autogestión vecinal comunitaria. El surgimiento de Egin Ayllu
  • Primera experiencia de autogestión colectiva en el barrio: Auzolana Pilotalekua (frontón Auzolana)
  • Zaharraz Harro!!. De la autogestión de un frontón a la autogestión colectiva de las fiestas del barrio.

 3. LA IMPORTANCIA DEL AUZOLAN EN LA AUTOGESTIÓN COLECTIVA

  • Recuperando una plaza pública: de la plaza de Etxauri a la Plaza Rafa
  • Hacer de un solar abandonado un espacio multiusos para el barrio
    • Bolo-bolo, la bolera alavesa
    • Cine de barrio con fotocol y fiesta jolibudiense
  • Otros llamamientos al auzolan vecinal

4. POCO A POCO BROTAN OTRAS FLORES AUTOGESTIVAS Y NUEVAS INICIATIVAS VECINALES COLECTIVAS Y COMUNITARIAS

  • Las okupaciones como instrumento de denuncia vecinal
  • La denuncia vecinal colectiva aúna voces y voluntades
  • Hacer barrio, creando Escuela. Todas a una construyendo el futuro

 5. ALGUNOS TÍMIDOS PASOS HACIA LA COMUNIDAD VECINAL AUTOGESTIONADA

  • La primera Asamblea general de la Comunidad Vecinal del Casco y algunos frutos posteriores
  • Tejiendo puentes entre las subcomunidades
  • Jornadas “Alde Zaharra bizirik?”, 2ª Asamblea general vecinal y surgimiento de Auzokom
  • Iniciar la propuesta de comunidad vecinal por una calle. La elección de Santo Domingo
  • Las okupaciones de GES o cuando desnudan con los hechos las falsedades y trampas de la política de viviendas para la juventud y la rehabilitación social del barrio,
  • La respuesta de la comunidad autogestionada al intento de derribar el Auzolana pilotalekua

6. LA SITUACIÓN ACTUAL: ¿FINAL DE UN CICLO O TIEMPO DE BARBECHO Y DE CONSOLIDAR Y DEFENDER LO CONSTRUIDO?… EL INCIERTO CAMINO HACIA LA COMUNIDAD VECINAL AUTOGESTIONADA

  • Saber defender lo ya conseguido
  • Retos a abordar y errores a corregir
    • Del gueto a la comunidad vecinal, un camino aún a medio recorrer
    • La utilidad cotidiana de la comunidad vecinal y el riesgo de la falta de compromiso colectivo y de la solidaridad caritativa
    • Abrir puertas y ventanas, y salir a los espacios cotidianos
    • Disfrutar del camino sin perder el horizonte
    • Aprender a distinguir las fases de abono, siembra y recolección, dándole su tiempo al barbecho
    • Sembrar la semilla de la Asamblea vecinal popular del Casco Viejo
  • La condena a la comunidad vecinal autogestionada

 

“Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista” (Mina Lorena Navarro)

 

El título de este post, como se puede ver en la imagen que lo acompaña, es parte del título completo (“Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista de los bienes naturales en México”) del libro escrito por Mina Lorena Navarro Trujillo, una de “las amigas habituales” de este blog, y que junto a Lucía Linsalata y Raquel Gutiérrez, impulsa el Seminario de Entramados Comunitarios y Formas de lo Político / . El trabajo de Mina Lorena que hoy vamos a comentar es una investigación que le valió el premio a la mejor tesis para Grado de Doctora en Ciencias Sociales, que se da en el marco de la Cátedra Jorge Alonso.

El libro está editado por Bajo Tierra ediciones, editorial mexicana puesta en marcha por el colectivo de Ciudad de México Jóvenes en Resistencia Alternativa-Comunal, en el que durante años Mina ha desarrollado su actividad militante. Este interesante colectivo se describe a sí mismo con estas palabras:

jóvenes en resistencia alternativa somos una organización mexicana integrada en su mayoría por jóvenes y estudiantes de la Ciudad de México. Buscamos la participación organizada de l@s jóvenes en las luchas locales, nacionales y globales, por la libertad, la igualdad, la justicia, la democracia, la paz, el respeto a las culturas y la dignidad de los seres humanos, en contra de la explotación, la exclusión y la dominación. Somos una organización de izquierda radical de acción pacífica que no busca el poder político tradicional. Un espacio que se considera anticapitalista y antineoliberal con una importante influencia del movimiento zapatista y el movimiento altermundista, así como de las luchas de los sin tierra, aymaras, piqueteros, mapuche, okupas y pueblos indios de América Latina y México. Somos una organización que reinvidicamos la autonomía, la autogestión y la horizontalidad como horizontes emancipatorios y como formas de hacer política.

JRA se integra formalmente en 2002 a partir de la convergencia de numerosas experiencias de trabajo estudiantil, barrial, político y cultural. Los integrantes de JRA tenemos en común un fuerte proceso de organización alrededor del zapatismo y sus iniciativas, del movimiento estudiantil y de experiencias de trabajo barrial; jra está integrado también por compañer@s que participan por primera vez en alguna organización. Nuestro espacio surge en la búsqueda de una alternativa de participación política por fuera del Estado y sus partidos, pero también de forma alterna a las formas tradicionales de hacer política. jóvenes en resistencia alternativa somos sólo una de los millones de luchas y resistencias que por todo el planeta buscamos la construcción de un mundo otro, ese que decimos es posible.

Mina Lorena suele utilizar en sus trabajos, y en éste también, las herramientas de análisis de un “marxismo crítico” con el que se identifica[1]. No obstante, más allá de esas herramientas o formación política, es una profunda conocedora de las realidades comunitarias, de las luchas por lo común y, lo que no es nada habitual, sabe acercar su “lupa” a las realidades de las luchas urbanas y ponerlas en diálogo (radiografiando sus similitudes, conexiones y “contagios”) con las rurales o principalmente indígenas.

El libro, que se publicó el año pasado en México, que sepamos no está publicado en esta parte del planeta, y como no hemos encontrado versión en pdf o similar para facilitaros su lectura, aprovechando que a nosotras nos lo han traído desde allá, nos hemos atrevido a transcribir algunos párrafos de las partes del libro que abordan un análisis general del que creemos que desde acá podemos aprender bastante. Los siguientes párrafos nos parecen un ejemplo de ello, y muy a tener en cuenta en el proceso de intento de impulso de la comunidad vecinal de Alde Zaharra (y de muchos otros lugares), pues abordan incluso cuestiones que tenemos ahora mismo sobre la mesa, pendientes de debatir:

(…) resulta fundamental insistir en dos cuestiones. Primero, que a diferencia de la racionalidad que busca maximizar utilidades para el beneficio individual sobre la base de la competencia y la negación del otro, la producción de lo común se relaciona con otro tipo de racionalidad-emocionalidad basada en la cooperación y en la complementariedad con la naturaleza. Implica una serie de sentidos, significados y cosmovisiones que privilegian el interés común, lo que al mismo tiempo supone y considera el bien de cada uno de los integrantes de la colectividad.

            Segundo, que la supervivencia y la protección de los bienes comunes constituye una condición primordial para la continuidad de la vida, la cual puede seguir y potencialmente estar a cargo de sujetos comunitarios a partir de formas de autorregulación social que incorporen entre sus principios normas de acceso y uso de aquello que se comparte. Se trata de modalidades comunitarias autónomas, casi siempre bajo la forma asamblearia que, mediante la confianza, la reciprocidad, la cooperación y la comunicación, hacen posible la gestión de lo común sobre la base de una relación sostenible con la naturaleza. En este sentido, el ejercicio de decidir autónomamente sobre los asuntos que afectan e incumben a todos determina que el hacer común esté regulado por la propia colectividad.

            Sin lugar a dudas, esto nos lleva a cuestionar y a criticar la democracia liberal y su correlato de expropiación estatal de las capacidades de autodeterminación de los individuos y las comunidades; y además, a nutrir los contenidos y las prácticas de la democracia directa. Y es que en el fondo de este debate nos enfrentamos al par dicotómico Estado-mercado, que ha marcado los modos heterónomos de apropiación y gestión de la riqueza social.

 Lo dicho, otro muy interesante trabajo de Mina Lorena Navarro, que a la espera de que en algún momento se consiga una versión accesible para todas, de momento tendréis que conformaros con los que a nosotras nos han parecido algunos de los párrafos más sustanciosos de “Luchas por lo común. Antagonismo social contra el despojo capitalista de los bienes naturales en México” (los resaltados en negrilla son nuestros)

 

[1]La tradición del marxismo crítico se cultiva en el posgrado en Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), sin embargo, como aclara Huascar Salazar: en ¿Qué fue el Primer Congreso Internacional de Comunalidad?

                El Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP vio, hace ya varios años, nacer y cultivarse una veta muy fértil del marxismo abierto, aquella impulsada por intelectuales como John Holloway y Sergio Tischler, entre muchxs otrxs. Sin embargo, en debate recíproco y nutritivo con aquel espacio, durante estos últimos años, se ha venido consolidando una nueva escuela de pensamiento en la que Raquel Gutiérrez, Mina Lorena Navarro y Lucia Linsalata son sus máximas exponentes y confluyen en el Seminario de Investigación Permanente: “Entramados comunitarios y formas de lo político”. Esta escuela de pensamiento –de la cual varixs de los participantes en el congreso hemos abrevado y nos sentimos parte– ha venido aportando una mirada renovada y fértil sobre, entre otras cosas, la concepción de lo comunitario desde la reproducción de la vida, es decir, desde todas aquellas actividades colectivas –principalmente femeninas– centradas en dar continuidad a la vida (no al capital) y que resultan ser profundamente políticas, subversivas y anticapitalistas.

 

 

“Gentrificación no es un nombre de señora 2010-2017” y “Cartografía de la ciudad capitalista.Tranformación urbana y conflicto social en el Estado español”

Tras la publicación hace unas semanas del post “Arte y gentrificación. La cultura como supuesto motro de la renovación urbana”, nos habéis hecho llegar un par de trabajos que queremos compartir con el resto.

 

Gentrificación no es un nombre de señora 2010-2017

Así, primeramente recibimos el siguiente correo:

Hola amigxs de KTT, os enviamos algo que quizás pueda interesaros, ya que nuestro proyecto gira en torno al papel de la cultura en los procesos de gentrificación:
El colectivo Left Hand Rotation acabamos de publicar para descargar en PDF nuestro “Gentrificación no es un nombre de señora 2010-2017”, donde compartimos metodologías, resultados y materiales varios de este proyecto que hemos llevado a 15 ciudades de 8 países en diferentes formatos. Se puede descargar en
http://www.lefthandrotation.com/gentrificacion

abrazos!

Colectivo Left Hand Rotation

Lógicamente, lo primero que hicimos fue agradecerles la información y los links. Luego les recordamos que en Alde Zaharra de Gasteiz ya teníamos noticias de sus trabajos, pues hace un par de años Lagenterula ya nos los había “presentado”. Finalmente, nos pusimos a conocer esta nueva publicación y nos parece que contiene unas experiencias de trabajo de denuncia de distintas formas de gentrificación que aportan ideas originales y variopintas. Además, con una cuantas de ellas seguro que a algunas de vosotras (las que os mováis por el Casco gasteiztarra) se os dibujará una sonrisilla un punto nostálgica, al recordar cómo iniciativas y acciones bastante similares se han desarrollado en los últimos 15 años en estas calles.

En KTT pensamos que los colectivos vecinales y populares hemos de desarrollar nuestras propias estrategias de trabajo frente a realidades concretas como la gentrificación, que partan desde el conocimiento directo de la realidad local, y dando un especial papel protagonista en el pensar y poner en práctica esas estrategias a todas las personas que las padecen directamente. Pero es verdad que a la hora de abordar esas cuestiones, una herramienta imprescindible es documentarnos sobre lo sucedido en otras latitudes, y aprender de sus aciertos y errores. Desde ese punto de vista el trabajo de “Gentrificación no es un nombre de señora” es una más que valiosa ayuda.

En esa línea, además del trabajo del colectivo Left Hand Rotation que nos acercan, nos ha parecido especialmente interesante el apartado de “Documentación” de su página sobre el “Museo de los desplazados” con apartados sobre “información básica en la red”, “Casos concretos de gentrificación (por lugar)”, “Libros”, “artículos online” “Cine/documental”; “Series TV”, “Comic”, “Videos online”, “Música”, “Links urbanismo, arquitectura, metrópolis, espacio urbano”, Links relacionados: colectivos, antropólogos, sociólogos, proyectos, plataformas, espacios, librerías”.

 

 

Cartografía de la ciudad capitalista.Tranformación urbana y conflicto social en el Estado español

La segunda recomendación nos llegó a través de una persona mucho más cercana a KTT quien, además de otras muchas manos técnicas en lo informático, ya en otras ocasiones nos ha hecho llegar trabajos que podrían interesarnos. Ya sabéis que en KTT tenemos como “norma general”, no comentar trabajos o publicaciones que no hayamos leído previamente (¿cómo opinar sobre algo que no se conoce sin hacer mera publicidad, sea buena o mala?), pero en esta ocasión vamos a hacer una excepción, por varias razones.

En primer lugar, porque nos fiamos bastante del criterio de quien nos lo ha hecho llegar, y si nos lo ha hecho llegar es por algo. En segundo lugar, porque desde que vimos su índice nos pareció un material muy complementario al de “Gentrificación no es un nombre de señora” que hemos comentado líneas arriba, de hecho, el último capítulo del libro está escrito por el propio Colectivo Left Hand Rotation. Finalmente, porque hemos de decir que bastantes de los párrafos de su introducción, rápidamente nos cautivaron; estos son algunos de ellos:

Es por ello que consideramos este libro como una oportunidad para visibilizar, todavía más si cabe, el complicado y destructivo engranaje en el que están insertas nuestras ciudades y que de una forma u otra tratamos de habitar. Pretendemos que su lectura sirva para ser más conscientes de cómo se gestionan, conocer las circunstancias y las dinámicas ejercidas y, así, poder ser más eficaces en nuestras intervenciones para transformar una determinada realidad.

A su vez, con esta publicación también queremos contribuir a continuar generando memorias colectivas sobre los procesos que estamos viviendo: tanto de los conflictos que generan determinadas intervenciones urbanísticas, en particular, y de la propia forma de proyectar la ciudad capitalista actual, en general; como de las procesos organizativos de resistencia y generación de otras realidades posibles.

Pero ¿por qué apostar por un proceso de creación colectiva? Las razones son múltiples. Porque cada cual ha profundizado sobre alguna localidad específica y sobre distintos elementos que englobamos dentro de la ciudad capitalista; porque partimos de bases diferentes y, aún así, obtenemos resultados similares, sirviendo las diferencias para enriquecer el proceso y para incluir diversas formas en las que se materializan los procesos urbanos; porque trabajando conjuntamente se establecen redes de colaboración y apoyo mutuo, se crea comunidad; y porque la suma de las redes que cada cual ha ido construyendo a lo largo de estos años puede servir para que este proyecto colectivo llegue a más gente y se convierta así en una herramienta para la reflexión crítica y la acción política.

Como ya habréis deducido por el título del post y de este subapartado, el libro en cuestión se trata de Cartografía de la ciudad capitalista.Tranformación urbana y conflicto social en el Estado español, obra colectiva coordinada por el Grupo de Estudios Antropológicos La Corrala, y editada por Traficantes de Sueños en septiembre pasado. Y decíamos que el libro nos parece complementario del anterior por recoger las experiencias de trabajo que desde el conflictos social contra las transformaciones urbanas de las ciudades capitalistas han tenido lugar (o están teniéndolo) en lugares tan diversos del Estado español como Barcelona, Tarragona, Mallorca, Valencia, Murcia, Madrid, Sevilla, Cádiz o Granada.

Mil gracias de nuevo a las personas que colaboráis haciendo llegar materiales, ahora nos toca al resto intentar sacarles todo el provecho posible.

 

 

¿Común cómo? Lógicas y situaciones (El Apantle Nº 2)

 

En el anterior post “Euskadi, bien común (G. Vasco)” y otros neoliberales “comunitarios” cercanos y más peligrosos… ¡¡¡Hay que joderse!!! tras analizar la utilización-manipulación-banalización que se está llevando a cabo de conceptos como “común”, “bienes comunes” “auzolan”, etc., comentábamso que:

En nuestra opinión, la mejor forma de defender lo realmente importante de esos conceptos es dotarles de contenidos propios, de definiciones claras que limiten los “cajones de sastre” con los que se intenta que prevalezca el “todo vale”. Pero, sobre todo, construir realidades acordes a esas palabras y definiciones, realidades que hablen por sí solas sin necesidad de ser etiquetadas; porque hablar de lo común, lo comunitario, la colaboración desinteresada o el compromiso y la obligación colectiva autoimpuesta del auzolan, es muy fácil, pero practicarlo es otra cosa, sobre todo para quienes cuando se les llena la boca con estas palabras no lo hacen desde el convencimiento y la apuesta sincera, sino desde la mera oportunidad. Las prácticas comunitarias pueden transformar la realidad, las falsas etiquetas intentan confundirnos para impedirlo.

Desde ese planteamiento en KTT volveremos sobre estas cuestiones, intentando tanto traer a estas líneas realidades comunitarias que ya existen, como acercando textos y debates que permitan dotar de contenido y definir con claridad y precisión esos conceptos. Sin olvidar que hay otro terreno en el que los manipuladores tienen poco que hacer, el del sentido común de cada cual, y el del sentido común comunitario, algo que nunca sabrán ni qué es, ni la fuerza que tiene.

En esa tarea de recopilar realidades comunitarias, textos y debates estábamos (y seguiremos) cuando desde la web de Horizontes Comunitarios (un espacio que apuesta por algo tan lúcido como ¡por un sentido común de la desidencia! y en el que participan o impulsan personas que llevan currando estas cuestiones en profundidad y desde hace tiempo) nos llegaba el anuncio de “la liberación” del nº 2 de El Apantle, la Revista de Estudios Comunitarios que edita la Sociedad Comunitaria de Estudios Estrátegicos, de quien ya comentamos su sabrosísimo número 1 titulado ¿Común para qué?

En lógica secuencia con el anterior, el título del nuevo número, que publicaron en octubre de 2016, es el que da título a esta entrada: ¿Común cómo? Lógicas y situaciones, que, como vemos, nos viene al pelo para las cuestiones que plantemos es tan necesario profundizar. El punto de partida de este número nos lo acercan en la introducción:

En esta ocasión decidimos detenernos a pensar en las lógicas y dinámicas de la producción de lo común en situación y contexto, a la luz de diversas experiencias y territorialidades urbanas y rurales. Un punto de partida para abordar esta cuestión es el reconocimiento de lo común como una serie de relaciones sociales orientadas a organizar y garantizar la reproducción de la vida; en lo que destaca la capacidad que tenemos todas y todos para cuidar y regenerar aquellos ámbitos que compartimos, participando de los espacios cotidianos de deliberación y producción de decisión para darle forma colectiva a nuestras propias socialidades. Lo político en clave comunal es una manera de pensar precisamente en esa  diversidad  y  heterogeneidad  de  formas  sociales que buscan reproducir la vida a partir de redes de cooperación, de obligatoriedad en el trabajo, de vínculos de colaboración y apoyo mutuo.

Desde esa misma introducción se nos deja claro también que, en contra de lo que mucha gente piensa, las experiencias comunitarias en América Latina no se limitan a lo rural o campesino indígena, sino que, como buena parte de las experiencias que recoge El Apantle 2, cada vez hay más experiencias urbanas, señalándonos algunas de las razones para que esto suceda:

Y es que habitualmente, desde muy distintos abordajes, la mayor parte de los acercamientos a la comunidad, han estado circunscritos al ámbito rural, a las poblaciones indígenas y a los mundos campesinos indígenas. Sin embargo, atentas a los procesos crecientes de urbanización de la modernidad capitalista y la consustancial degradación y precariedad de la calidad de vida de amplios segmentos de la población, asistimos a la emergencia y trasvase de diversas expresiones de  lo comunitario o de producción de lo común en las ciudades —entendidas desde nuestro punto de vista, como estrategias para sostener y reproducir la vida.

Esa rica introducción señala también algunas claves de la forma distinta en que se desarrolla lo común en esos diversos espacios:

Parte de nuestras reflexiones radica en la siguiente distinción: en las comunidades indígenas se ha compartido y recreado históricamente el territorio y se han organizado una serie de técnicas y estructuras de gobierno comunal. Las experiencias indígenas en tierras comunales tienden a vincular la autonomía política con la reproducción material y simbólica de la vida. Mientras que en el caso de los esfuerzos urbanos, difícilmente se comparte un espacio y un tiempo de manera continua; hay una separación entre los espacios de vida y los ámbitos en que se reproduce materialmente la existencia, los cuales en mayor medida están mediados por las lógicas del dinero y el trabajo abstracto.

Ante tales cuestiones queremos poner en el centro las situaciones y las lógicas de lo comunal, intentando pensar el siguiente tema: si la regulación y la organización no se resuelve plenamente a través del Estado o del mercado, ¿cómo se ha gestionado? Las respuestas  podemos  rastrearlas  a  través  de  plurales  y  múltiples dinámicas colectivas de autoorganización del hacer para gestionar diversos ámbitos de la vida, como la alimentación, la justicia, el trabajo o la vivienda. En tales dinámicas, la asamblea aparece como una forma política de deliberación y de organización del trabajo comunal para pautar y resolver las necesidades concretas, como señala Gladys Tzul Tzul.

Finalmente, ponen sobre la mesa algunas de sus respuestas al ¿común cómo?

Vemos que en todo esto lo común expresa la insistencia y  la perseverancia de las relaciones sociales orientadas a cultivar y regenerar aquello que se comparte o incumbe a todos, como estrategia cooperativa de reproducción de la vida bajo regulaciones autónomas o no enteramente sometidas a la lógica mercantil y/o estatal. Es por ello que pensamos lo común en términos críticos, en tanto su re-creación no sólo expresa la existencia de un hacer cooperativo orientado por el valor de uso para garantizar y cuidar aquello que se comparte para reproducir la vida, sino también, las inestabilidades de las relaciones capitalistas incapaces de mercantilizarlo todo (Navarro, 2015).

El índice de este El Apantle nº 2 es el siguiente:

 

Introducción

Artículos

  • La producción de la autoridad comunal indígena. Breve esbozo para Guatemala. Gladys Tzul Tzul
  • Categorías para pensar la justicia desde la comunidad: acuerdo, reparación y reeducación. Alicia Hopkins Moreno
  • Leer el siglo XX a contrapelo. Constelaciones de historias comunitarias de luchas por territorio y autogobierno en Bolivia y Guatemala. Raquel Gutiérrez Aguilar, Huascar Salazar Lohman y Gladys Tzul Tzul
  • La asamblea y el campamento. Sobre la autoorganización de lo común. Amador Fernández-Savater
  • Casas para la vida. Lo común urbano en el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua en Uruguay. María Noel Sosa González
  • “Los artesanos del transporte”. Q’ipiris y minitransportistas en la feria callejera de Villa Dolores. El caso del Sindicato de Minitransportes de Carga Manual, Estibadores y Serenos, El Alto, La Paz, Bolivia, 2008-2015. Julio César Mita Machaca
  • La guerra en México: contrainsurgencia ampliada versus lo popular. Dawn Paley
  • Oposición e interdependencia capitalista entre el campo y la ciudad. Retos para resistir al dominio y para la utopía anticapitalista. Efraín León Hernández

Miradas y diálogos fértiles

  • Las paradojas de la condición colonial. Un acercamiento al trabajo de Silvia Rivera Cusicanqui. Comentarios al libro Hambre de huelga. Ch’ixinakax utxiwa y otros textos. Alejandra Aquino
  • Claves desde la Ecología Política para re-pensar la ciudad y las posibilidades de comunalización. Entrevista a Horacio Machado. Mina Lorena Navarro
  • Sobre los autorxs
  • Novedades editoriales
  • Convocatoria para participar en el tercer número de el Apantle

 

No vamos a alargarnos opinando sobre los textos de este número 2 de El Aplante, pues os recomendamos que lo leáis en su integridad, pero dejemos algunas pistas basadas en nuestras propias impresiones sobre algunos de los textos.

Por ejemplo, leyendo “La reproducción de la autoridad comunal indígena” en Guatemala de Gladys Tzul Tzul, hemos vuelto a experimentar la misma sensación que tuvimos al conocer algo más en profundidad las formas de organización comunal en El Alto boliviano cuando tomamos parte en los trabajos que dieron pie a la redacción del libro “Las Vecindades vitorianas. Una experiencia histórica de comunidad popular preñada de futuro”. Allí ya comentábamos nuestra sorpresa ante las increíbles similitudes entre dos organizaciones vecinales tan distantes en el tiempo y el espacio. Bastante de eso nos ha vuelto a suceder con las formas de organización que nos detalla Gladys. Y sobrevolando todo ello nos aparecen algunas preguntas ¿Por qué en gran parte de esas comunidades han sabido mantener (más o menos adaptadas a los tiempos, más o menos desdibujadas en la actualidad, según el momento) esa valiosísima forma de autoorganización popular y aquí la perdimos hace ya varios siglos? ¿Puede haber quedado por aquí algún resto de semilla que, en caso de ser bien regada y abonada pueda rebrotar?

El interesante trabajo de Alicia Hopkins sobre “Categorías para pensar la justicia desde la comunidad: acuerdo, reparación y reeducación”, inevitablemente nos ha traído a nuestras cabezas nuestras incapacidades para la resolución de ciertos conflictos vecinales recientes (Abetxuko y Santo Domingo) Seguro que leyendo estos párrafos del texto os haréis una idea de a qué nos referimos:

Lo significativo del acuerdo como fuente de legitimidad es que ésta no radica en la subjetividad individual de un juez o de un grupo de expertos legales que deciden y legislan “para” el pueblo, sino que se asienta en el propio sujeto colectivo comunitario, expresado en sus órganos de deliberación y toma de decisiones.

El acuerdo tiene, entonces, dos dimensiones; por una parte, decimos, es garantía de la justicia y, por otra, es también un acto1 colectivo del que derivan derechos y obligaciones. Es decir, es el resultado del trabajo que se hace para alcanzar justicia en un conflicto que atenta de manera interna contra el vínculo2 comunitario; pero también, el mecanismo a partir del cual la asamblea, como institución de autoridad máxima, encamina las acciones para resolver conflictos no sólo internos, sino también aquellos que involucran situaciones externas que amenazan a la comunidad y, en términos positivos, para dar continuidad y proteger la vida comunitaria, prevenir conflictos, fortalecer y recrear el trabajo común, entre otros. En todo caso, detengámonos a analizar la primera de estas dos maneras paradigmáticas que hemos elegido para examinar cómo el acuerdo se expresa en la vida comunitaria.

Decimos que el acuerdo opera como garantía porque una de las notas fundamentales de la justicia comunitaria es la conciliación y el arreglo, como primer mecanismo que permite asegurar la reparación del daño que se ha cometido.

De la lectura que sobre las “Constelaciones de historias comunitarias de luchas por territorio y autogobierno en Bolivia y Guatemala” realizan Raquel Gutiérrez Aguilar, Huascar Salazar Lohman y Gladys Tzul Tzul, nos importa sobremanera el punto de vista con el que abordan su trabajo, que compartimos plenamente:

La importancia de la generación y el establecimiento de límites a la lógica del capital y a la fuerza estatal es un elemento central de nuestra manera de entender la historia en clave comunitaria.

Acciones de esta clase, que desde otras perspectivas suelen comprenderse única o básicamente como acciones de resistencia cuyo contenido político es difuso; son comprendidas desde la perspectiva teórica que compartimos como cotidianos esfuerzos por preservar capacidades materiales y políticas cotidianas en el ámbito de la trama comunitaria en lucha. Capacidades que, en momentos específicos, se despliegan como fuerza de lucha que subvierte el orden de mando vigente al establecer auténticos “vetos” sociales a las políticas más agresivas u ofensivas que los dominantes pretenden imponer. Insistimos en esto porque con frecuencia las luchas que cotidianamente confrontan y descarrilan parcialmente el orden instituido son entendidas únicamente como “resistencias” que carecen de un carácter político explícito. En cambio, una de las ideas fuerza de nuestro argumento es que son esas múltiples constelaciones de luchas cotidianas, que ocurren en torno a disputas por condiciones materiales de existencia, donde se gestan, en los tiempos largos de la historia, las posibilidades políticas más hondas de transformación y emancipación social.

Sobre el trabajo de Amador Fernández Savater (La asamblea y el campamento. Sobre la autoorganización de lo común) no vamos a comentar nada en esta ocasión, pues tenemos la intención de, más adelante, intentar ponerlo en diálogo (si es que somos capaces de tal cosa) con un interesantísimo trabajo de Huascar Salazar sobre lo sucedido en Bolivia, que os acercaremos próximamente.

Tampoco nos vamos a extender mucho comentando el texto “Casas para la vida. Lo común urbano en el cooperativismo de vivienda por ayuda mutua en Uruguay” de María Noel Sosa González, porque es una experiencia que ya hemos recogido en KTT, pero para quien no la conozca, seguro que le entran las ganas con estos párrafos de María Noel:

Casas para la vida como principal común

A grandes rasgos existen tres etapas centrales en la vida de una cooperativa. La primera de ellas es la conformación del grupo y la realización de los trámites administrativos requeridos, junto con la obtención de la tierra y el préstamo. Un segundo momento lo constituye el periodo de obra hasta la inauguración de las viviendas y, finalmente, se pasa a habitar las nuevas casas. La ayuda mutua, la democracia directa, la autogestión y la propiedad colectiva constituyen los cuatro pilares de lo que ellos y ellas mismas denominan Modelo FUCVAM. La democracia directa define que en la toma de decisiones la asamblea tiene un lugar central y cada núcleo familiar tiene capacidad de decisión, aunque tiene voto sólo el socio titular.

La ayuda mutua refiere no sólo a la autoconstrucción de las casas por quienes forman la cooperativa, sino que todos/as aportan al proyecto global y no construyen sólo la casa propia, sino que, por el contrario, todos y todas van construyendo la totalidad de las casas de su núcleo cooperativo. (…) La autogestión refiere a la capacidad de cada cooperativa de administrar, dentro de ciertos parámetros y con cierto soporte técnico, el dinero recibido en el préstamo estatal, así como la autorregulación de los tiempos y las formas del trabajo colectivo. Si bien la ayuda mutua y la autogestión no sólo refieren a la obra, es en este momento que se genera un intenso proceso de aprendizaje sobre la experiencia de gestión y trabajo colectivo en el que todos deberán participar en comisiones y realizar horas de ayuda mutua.

Finalmente señalar también un texto, el de Dawn Paley sobe “La guerra en México: contrainsurgencia ampliada versus lo popular”, porque nos acerca una lectura de la realidad actual mexicana muy distinta a la que habitualmente se nos transmite, y que ayuda a comprender la dificultad de las luchas comunitarias en México, y el tremendo valor de las que éstas están animando y sosteniendo. La autora resume así su propio texto:

Este texto representa un intento por dar otro significado a la violencia y el terror vividos en México bajo el discurso del combate al narcotráfico. En este sentido, argumenta que no estamos viviendo una guerra contra las drogas sino una guerra contra el pueblo. Una guerra de contrainsurgencia ampliada que ataca, masacra y desaparece a los pueblos que viven de acuerdo a pautas comunitario-populares, intentando despojarlos así de su capacidad de reproducir la vida, de producir lo común, y reduciendo sus posibilidades de resistir y de existir más allá del capitalismo.

Sostengo que la contrainsurgencia ampliada ejercida en México durante los últimos 10 años constituye una evolución de la guerra contrainsurgente, por la forma descentralizada de la violencia y por la expansión de la categoría insurgente hacia grupos sociales que constituyen lo popular en las zonas militarizadas.

 

A la vista está que este nuevo número de El Apantle es todo un maravilloso menú degustación repleto de de nutritivos ingredientes con el que alimentar nuestras almas, cabezas, sentimientos y reflexiones y, esperemos, próximos pasos y propuestas en la construcción del común para la reproducción de la vida. Con estos números de El Apantle lo que nos pasa es que somos un poco ansiosas, nos gustan tanto… que ya estamos deseando paladear el siguiente (que en México verá la luz este mismo otoño). Ánimo y fuerzas compañeras y, sobre todo, sincera gratitud por vuestro suculento trabajo.

 

 

Nueva okupación-denuncia en Alde Zaharra (Corre 127) la juventud desnuda de nuevo las tropelías de la “Rehabilitación social”. Gora Gazteak!!!

 

Nuevo alegrón para el barrio (o al menos para el vecindario del barrio que soñamos con una comunidad vecinal viva, fuerte y reivindicativa): varias personas jóvenes y GES (Gazte Emantzipaziorako Sarea), tal y como prometieron (“Cientos de jóvenes hemos decidido ejercer el derecho a la vivienda con la ocupación” “Además aseguran que seguirán con la ocupación de nuevos proyectos.) lo han vuelto a hacer.

Y con “lo han vuelto a hacer” no nos referimos sólo a que hayan vuelto a okupar, sino sobre todo a que el edificio elegido para su okupación vuelve a conseguir una vez más que, la okupación llevada a cabo sea toda una denuncia (ahora profundizaremos sobre ello). Porque podían haber llevado a cabo la okupación en cualquiera de las 900 viviendas vacías que existen en el Casco (un 20% del total según datos municipales), pero su okupación tiene una diáfana vocación de denuncia:

(…) gure hirian ematen den etxebizitzaren inguruko arazo kolektiboari erantzun kolektibo bat eman nahi diogu, gure bizitzak hipotekatzeko inolako asmorik dugulako

La denuncia va unida también a una nueva demostración de su implicación con la comunidad vecinal de Alde Zaharra, haciendo que el foco se coloque sobre las sombras tejidas en torno a otra de las descomunales tropelías cometidas por las instituciones en el barrio:

2008an kokatu beharko gara bloke honetako historia ezagutzeko. Urte horretan sortu zen ARICH (…) gaur egun ordaintzen jarraitzen dugun nahaspila urbanistikoa sortu zuena.

Horren baitan kokatzen da etxebizitza honen desjabetze prozesua (…) hain ezaguna dugun Ensanche 21-ren eskueta igaro zen, 2012. urtean arrazoi ekonomikoengatik kudeaketa bertan behera geratuz.

Por ello no podemos sino reafirmarnos en lo que ya dijimos ante las anteriores okupaciones de GES:

Desde ese punto de vista, la iniciativa impulsada por GES solo merece el reconocimiento, gratitud, aplauso, apoyo y solidaridad del vecindario del barrio. Porque ellas y ellos han sido quienes con su okupación han construido una magnífica denuncia pública sobre la tremenda tomadura de pelo que el Ayuntamiento lleva realizando desde hace más de seis años ante el silencio más o menos generalizado de la oposición, los medios de comunicación y, reconozcámoslo, el propio vecindario.

Porque este barrio tiene memoria de denuncia y resistencia a un proceso de rehabilitación pensado por quienes pretende museizarlo y turistificarlo, lo que en muchos casos suponía y supone ir contra los intereses y necesidades vecinales, llegando a expropiar y/o obligar al cambio de domicilio a no pocas personas vecinas. Pero sucede a veces que “esa memoria se nos olvida”. Las okupaciones protagonizadas o facilitadas por GES, tanto las anteriores como esta de Korre 127, nos devuelven la memoria, y convierten la denuncia y resistencia a ese proceso, en algo tan real y presente como necesario. No es literatura. Como vamos a ver en el documento “La tan escandalosa como bochornosa historia de Correría 127” que podéis descargaros aquí y cuyo índice os dejamos ahora, si no fuera por estas okupaciones muy pocas recordarían ya (eso es lo que buscan desesperadamente los (ir)responsables políticos, nuestro olvido) lo que en los próximos apartados vamos a analizar:

 

LA TAN ESCANDALOSA COMO BOCHORNOSA HISTORIA DE CORRERÍA 127

(O cómo el Ayuntamiento expulsó de sus viviendas a 9 vecinas para hacer una “rehabilitación pública modélica” que 7 años después sigue pendiente

  • El PERI, el inicio de todo
  • ¿Qué son las UEPR Unidades de Ejecución Pública Residencial como Corre 127?
  • Constructores privados y Ayuntamiento, a hacer negocio con las UEPR
  • Y en esto llegó el vendedor de humo, Gonzalo Arroita, con su ARICH… para terminar de “arreglarlo”
  • Arroita te manda una carta… para decirte que se queda con tu casa
  • Las primeras denuncias vecinales
  • Cuando, según la ARICH, la cosa está prácticamente hecha
  • Y de repente Arroita se pira…
  • … Y se hizo el silencio… Y aparecieron sus cadáveres
  • Correría 127-129 el último cadáver de Arroita… por el momento
  • La okupación de la juventud recupera la memoria vecinal y pone en práctica lo que Arroita prometió y ni ARICH ni los gobiernos municipales han hecho: su uso como viviendas sociales para la juventud